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SET 2016
Idas y vueltas de la imponente obra de ingeniería El Canal de Panamá es una vía fluvial artificial que une los océanos Atlántico y Pacífico a través del istmo de Panamá. Desde la localidad panameña de Cristóbal, en la bahía de Limón (un brazo del mar Caribe), hasta la de Balboa, en el golfo de Panamá, el canal tiene unos 64 km de longitud. Tres presidentes norteamericanos tuvieron bajo sus manos la responsabilidad de la obra: Theodore Roosevelt (1901-1909), William Howard Taft (1909-1913) y Woodrow Wilson (1913-1921). La construcción conllevó tres problemas principales: ingeniería, saneamiento y organización. Su exitosa culminación se debió mayormente a las destrezas en ingeniería y administración de hombres tales como John F. Stevens y el
coronel George W. Goethals, y a la solución de inmensos problemas de salubridad por el coronel William C. Gorgas. El vigésimo sexto presidente de los Estados Unidos fue el artífice de construir el canal por el istmo de Panamá. Roosevelt estaba convencido de la importancia estratégica que representaba un Canal interoceánico por el istmo de Panamá. Después de las fallidas negociaciones con Colombia y el rechazo a un canal por Nicaragua, por gentileza del ingeniero francés Philippe-Jean Bunau-Varilla, Roosevelt -célebre por su “política del garrote”- decide apoyar la causa de los rebeldes en Panamá, con el acuerdo de que ellos permitirían la construcción del Canal por su territorio. Pese a no poner su firma en el tratado Hay- Bunau Varilla, Roosevelt