Skip to main content

Revista Viernes 24062016

Page 6

6

iernes

Guatemala, viernes 24 de junio de 2016

“Una de las más largas e intensas autocracias que hubo en Guatemala, fue la que estableció el licenciado Manuel Estrada Cabrera, teniendo por peldaño de su ascensión al poder el asesinato del presidente Reyna Barrios.” antecedente histórico en Centroamérica el hecho de que, a partir de finales del siglo XIX, el istmo se subordinó hacia el modelo cultural europeo y estadounidense, primando la construcción de una sociedad vinculada al mercado mundial, antes que una sociedad integrada internamente. En este sentido, resalta el hecho de que, específicamente, a partir de 1898, Manuel Estrada Cabrera tomó el cargo presidencial en Guatemala, dejándolo solo 22 años después. Al respecto, este régimen se caracterizó, en la primera década del siglo XX, por otorgar concesiones en beneficio de la International Railways of Central America – IRCA- y la United Fruit Company -UFCo.-, lo cual benefició, en buena medida, al capital norteamericano. Esto marcó, sin duda, a la sociedad guatemalteca de aquel momento. De hecho, la misma obra, en el tercer tomo, denuncia que: Una de las más largas e intensas autocracias que hubo en Guatemala, fue la que estableció, durante su mando el licenciado Manuel Estrada Cabrera, teniendo por peldaño de su ascensión al poder, el asesinato cometido en la persona del Presidente Reyna Barrios. Sin embargo, como se mencionó arriba, muchas de estas opiniones pudieron deberse a que Estrada Cabrera no lo tomara en cuenta dentro de la vida política. De hecho, más adelante, en uno de los pasajes finales de la obra, Batres Jáuregui narra cómo el presidente Cabrera no solo le impidió la incidencia política, sino que también le imposibilitó fungir como albacea de la testamentaria de un amigo en 1918.

La estructura de la obra

La red social de Antonio Batres Jauregui: José Milla, Ricardo Casanova y Estrada, Marco Aurelio Soto y Ramón Rosa.

Por otro lado, en cuanto a estructura de la obra, Antonio Batres Jáuregui decide dividir, a modo de periodización, la historia de Centroamérica en tres grandes bloques, que a la vez son los nombres que desea darle a cada tomo: Tiempos precolombinos, que abarca desde la formación biológica y geológica del istmo hasta finales del siglo XV, siendo diversas las temáticas que aborda, yendo desde tiempos “prehistóricos”, así como los elementos naturales de la región. Además, también aborda diferentes aspectos arqueológicos y antropológicos de las sociedades anteriores al contacto con Europa. Época colonial, el Reino de Guatemala , que parte desde el descubrimiento de América y, específicamente, el primer contacto colombino con Centroamérica, hasta llegar a la Independencia de la misma. Este tomo resalta por

una buena cantidad de biografías, así como por la preponderancia que le da a la provincia de Guatemala como centro y artífice de la historia de la región centroamericana. Memorias de un siglo, que toma como punto de partida los primeros años del siglo XIX y termina con una breve sinopsis del mandato de Manuel Estrada Cabrera. Este tomo es característico por contar en primera persona varios de los acontecimientos acaecidos en Centroamérica desde 1821 hasta 1921. Finalmente, incluye un apéndice con impresiones de la prensa nacional e internacional sobre Centroamérica.

Periodización

Esta forma de periodizar se asemeja, en buena medida, a la que historiadores del siglo XIX establecieron respecto a la historia nacional de Guatemala y que, posteriormente, otros estudiosos de la historia continuaron en el siglo XX. Cabe resaltar que, a pesar de que la obra se propone hablar del istmo, en general, dentro de sus páginas, es el actual territorio de Guatemala el que mayoritariamente resalta en su narración, lo que da cuenta de la concepción centralista que el autor poseía. La obra se encuentra escrita con base en una gran cantidad de libros y autores, dependiendo, en buena medida, de la temática que aborde. En este sentido, de hecho, en el primer tomo establece una bibliografía histórica sobre la América española, conteniendo obras contemporáneas para aquel momento, así como una gran cantidad de autores coloniales y fuentes prehispánicas. Dentro de la gran cantidad de autores que consigna, para el caso del primer tomo son usuales las referencias al historiador Hubert Bancroft (1832-1918), al polígrafo Ephraim Squier (1821-188), al defensor de la teosofía Scott Elliot (1849-1919), al viajero alemán Karl Sapper (1866-1945), al médico Daniel Brinton (1837-1899), al antropólogo Carl Berendt (18171878), al americanista francés Brasseur de Bour bourg, al entomólogo norteamericano Cyrus Thomas (1825-1910) y al científico francés León de Rosny (1837-1914), entre otros. En cuanto al segundo tomo, quizás se trate de una selección de fuentes más heterogénea, pues hace uso de algunas (escasas) fuentes primarias; además, también se remite a cronistas coloniales como Bernal Díaz del Castillo (14861584), Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán (1643-1700), el dominico Antonio de Remesal (1570-1619), Francisco Ximénez (1666-1729), Domingo Juarros (1753-1821), entre otros, como también hace uso, en buena medida, de la obra escrita por el arzobispo Francisco García Peláez (1785-1867), Memorias para la Historia del Antiguo Reyno de Guatemala. Finalmente, el tercer tomo contiene una cantidad menor de autores, siendo Alejandro Marure (1806-1851) y Lorenzo Montúfar y Coronado (1823-1898) los dos historiadores que le fueron útiles para narrar los acontecimientos que van desde inicios del siglo XIX hasta el nacimiento del autor.

(Primera de dos partes) *La historiografía centroamericana a inicios del siglo XX: Antonio Batres Jáuregui y La América Central ante la Historia, Boletín AFEHC N°67, del 4 de diciembre de 2015, http://afehc-historia-centroamericana.org/ index.php?action=fi_aff&id=4192


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Revista Viernes 24062016 by Diario de Centro América Guatemala - Issuu