Skip to main content

Una bufanda muy, muy larga

Page 1

.


Bubok Publishing S.L., 2013 1ª edición ISBN: Impreso en España / Printed in Spain Editado por Bubok


Idea original:

Mª Francis Hernández

Redacción e ilustración

Mª Luz Antuña


A los niños que hoy compartimos, que son mis nietos y a los por venir, que serán los suyos y que también compartiremos. . . M Luz


Este cuento que aquĂ­ os cuento y que ahora os voy a relatar no es un cuento de mentira pues ocurriĂł de verdad


corazรณn de la

en s a b a n a...

pleno

no las blancas de mi cama, que esas llevan acento, me refiero. . . a esas praderas africanas salpicadas con รกrboles no muy altos, de copas aplanadas. . .

6

6


Pues, como iba diciendo, en pleno corazรณn de la sabana, naciรณ una jirafita patilarga, de piel moteada, de cuello largo. . .

7

7


Las nubes grises no solo pintaban de gris el cielo, sino toda la sabana entera, envolviéndola en una tiniebla de plomo… Cuando las primeras gotas de lluvia humedecieron el suelo, un sonoro ¡¡¡atchiiiiiiiiiiíssss!!! rompió el silencio.

8

8


Al primer sonoro ¡¡¡atchiiiiiiiiiiiiiiíssss!!! le siguió un segundo¡¡¡atchiiiiiiiiiíssss!!! aún más estruendoso y, después. . . un tercer ruidoso ¡¡¡atchiiiiiiiiiiiiiiís!!! le salió por la nariz. . .

¡¡¡La bebé jirafa se había resfriado !!!

9

9


la mamá jirafa muy preocupada, soñó con una jirafita patilarga, de piel moteada, con una bufandita al cuello...

10

10


Así que cuando se despertó, se puso manos a la obra. . . Cogió las agujas de punto, lanas de vivos colores y empezó a tejer del revés y del derecho, del derecho y del revés, una larga bufanda que cuando acabó, enrolló en el largo cuello de su bebé.

11

11


¡Así estaría calentita y no se resfriaría más! ¡Qué bien le sentaba. . .!

¡¡¡Era la bonita jirafita patilarga, de piel moteada, con una bufandita al cuello, que había soñado!!!. . .

12 12


sonó un nuevo sonoro ¡¡¡atchiiiiiiiiiíssss!!!, al que siguió un segundo¡¡¡atchiiiiiiiiiíssss!!! aún más estruendoso y, como siempre, un tercer ruidoso ¡¡¡atchiiiiiiiiiiiiiíssss!!! le salió por la nariz. . . Entonces la mamá jirafa se dio cuenta de que a la jirafita le había crecido el cuello y la bufanda sólo cubría la mitad. . . ¡¡¡Otra vez se había resfriado!!!

13

13


14

14


Y mamá jirafa cogió, de nuevo, las agujas de punto y las lanas de colores para seguir tricotando del revés y del derecho, del derecho y del revés, vueltas y más vueltas a la ya larga bufanda de su jirafita bebé.

15

15


Muchos y muchos días, durante aquella larga estación lluviosa, después de sonar tres ¡¡¡atchiiiiiiiiiíssss!!!, de mil amores, mamá jirafa emprendía la tarea de añadir vueltas del revés y del derecho, del derecho y del revés a la larga bufanda, mientras la lana desaparecía de su canasto de labores...

1616


se levantรณ en la pradera un fuerte vendaval que azotaba los รกrboles, inclinรกndolos a uno y otro lado en una danza convulsa y violenta, arrancando ramas y arrastrando matorrales. . .

17

17


Un golpe de viento se llevó ondeando, por encima de los árboles, la larga bufanda de vivos colores que había arrebatado del cuello de la jirafita, mientras ella jugaba entre la hierba, distraída . . .

18

18


vio la larga estela de color que se alejaba cabalgando en el viento, dejando desprotegido el largo cuello de su hijita. . . así que, muy diligente fue a buscar la cesta de las labores para empezar a tejer del revés y del derecho, del derecho y del revés, nuevas vueltas de colores. . . ¡¡¡Pero decepcionada vio que apenas quedaba lana. . .!!!

19

19


2020


advirtió que no ¡¡¡atchiiiiiiiiiíssss!!! . . .

la mamá jirafa sonaron más

Y, solo entonces, se dio cuenta de cuánto había crecido su jirafita. . . ¡¡¡Había crecido y se había convertido en un hermoso ejemplar!!! .

21

21


Y. . . orgullosa observó sus largas patas que corrían a gran velocidad. . . Y. . . satisfecha observó su largo cuello, que alzaba hacia las copas de los árboles, alcanzando las ramas más altas, aquellas a las que otras jirafas no podían llegar. . . Y. . . confiada observó cómo las manchas marrones de su piel moteada sobre un fondo cremoso, constituían un claroscuro, camuflaje perfecto entre las luces y las sombras de las enramadas. . .

2222


23

23


la jirafita ya no necesitaba de sus cuidados, así que, apenada, su mirada distraída seguía una larga bufanda de vivos colores, que ondeando en el cielo de la sabana se perdía en la distancia…

24

24


una vuelta del derecho . . . una vuelta del revés. . . una vuelta del revés . . . una vuelta del derecho. . . se deshacían en el viento. . . y desaparecían . . .

25

25


una jirafita alegre, que ya no necesitaba bufanda, retozaba entre la hierba de la s a b a n a. . .

26

26


No en las blancas de mi cama, que esas llevan acento, me refiero a esas praderas africanas salpicadas con árboles no muy altos de copas aplanadas. . . donde viven y corretean cebras de muchas rayas. . . pesados elefantes . . . y . . . jirafas de cuello largo. . . ¡¡¡como nuestra jirafa. . .!!!

27

27


Mas como yo nunca miento aquí se acaba este cuento. . . y si juntos soplamos fuerte. . . ffffffffffffffffffffffffffffff ¡se lo lleva el viento. . . ! ¡¡¡ . . . pero vuelve si lo miento. . . !!!

28

28


29


30


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Una bufanda muy, muy larga by Mª Luz Antuña - Issuu