ESCUELA NORMAL “MANUEL ÁVILA CAMACHO” LICENCIATURA EN EDUCACIÓN PREESCOLAR EL SUJETO Y SU FORMACIÓN PROFESIONAL COMO DOCENTE MAESTRA TITULAR ANELÍ GALVÁN CABRAL ENSAYO PROBLEMÁTICA: MITOLOGÍA MAGISTERIAL LESLIE ZAYURI LOZANO CARRILLO PRIMER SEMESTRE 10 DE DICIEMBRE DE 2015
MITOLOGÍA MAGISTERIAL Dentro de nuestra sociedad, la educación es uno de los temas que con gran frecuencia se encuentra en boca de todos, es de la misma donde han surgido numerosos mitos y creencias de la educación inicial, que han influido de manera significativa en el contexto laboral de los maestros, de manera que se han vuelto realistas en la práctica docente pues los maestros se apropian de estos, pasando a ser de una verdad a medias a una realidad dentro de las aulas. Es necesario realizar un análisis crítico de estos mitos desde el punto de vista profesional y empírico, pues en base a las experiencias vividas me ha sido posible constatar que los mitos son una verdad dentro de la profesión docente y que en muchas ocasiones se ha vuelto un problema para la imagen del magisterio pues han dañado y devaluado la importancia del enseñante y su trabajo. Entender de qué manera surgen estos mitos, como se van introduciendo a las aulas y que consecuencias traen consigo, nos permitirá tener una visión más realista de lo que sucede dentro de la educación inicial y sus educadores. Quiero abordar algunos mitos que sustentan la práctica docente y la enseñanza, reconociendo la realidad que se experimenta y las verdades y mentiras que la acompañan y las consecuencias evidentes que se ven reflejadas en el contexto escolar. El mito, según el diccionario de la Real Academia Española, es un conjunto de creencias e imágenes idealizadas que se forman alrededor de un personaje o fenómenos y que le convierten en modelo, arquetipo o prototipo, que aplicado a la realidad docente son creencias y practicas docentes, que se
convierten en clásicos del nivel inicial.1 Como ya se menciona los mitos son todos aquellas creencias o ideologías que se forman en torno a la educación, que más tarde se vuelven realidad; pero esto no quiere decir que sean correctas o que se le permita ser utilizado como un calificativo especifico de la docencia. El mito de que el profesor nace o se hace, es un tema que como la mayoría ha causado controversias, pues creen que porque nacen con la vocación ya no necesitan de una preparación y a la inversa, que por no tener vocación no vale la pena invertir en una preparación. …Algunos nacen con ella otros la adquieren en el camino. Quienes nacen con ella, creen que su destino está prescrito, que la tarea es salvar almas, quienes la adquieren en el camino y lo hacen además con una aproximación al estudio y conocimiento de las razones para educar, creen que su destino es ofrecer una o mil formas de ver las cuestas y los caminos que el destino nos depara a cada uno de nosotros.2 Para formarse como docentes se requiere más que un deseo o una buena disposición, pues se requiere de un compromiso con la preparación, pues va más allá de un llamado (original en el latín de la palabra vocación) religioso, divino, etc., el maestro se forma de manera independiente tanto de manera teórica como práctica.” Formarse no puede ser más que un trabajo sobre sí mismo, libremente imaginado, deseado y perseguido, realizado a través de medios que se ofrece o que uno mismo procura”.3 No existe una forma clara
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Ruth Harf, Elvira Pastorino, Patricia Sarlé, Alicia Spinelli, Rosa Violante y Rosa Windler. Raíces tradiciones y mitos del nivel inicial. Dimensión historiográfico-pedagógica, El Ateneo, Buenos Aires,1999, p.26 2 Mercado, Eduardo, El oficio de ser maestro: relatos y reflexiones breves, Compilación, México, 2007, p.106 3 Ferry, Gilles, El trayecto de la formación los enseñantes: entre la teoría y la práctica, Paidós, MéxicoBarcelona-Buenos Aires, 1990, p. 43
de saber si el maestro nace o se hace, pero lo que es claro y de manera independiente es que el maestro requiere de una formación profesional dotada de teoría y práctica, que le proporcione las herramientas necesarias para estar frente a un grupo. “Cualquiera puede ser maestro, solo es cuestión de voluntad, que domine los contenidos y que le gusten los niños”, es otro de los mitos más comunes que devalúan la profesión docente, pues no cualquiera puede ser maestro, la docencia implica un deseo por enseñar y saber cómo hacerlo, de forma en que los alumnos sean prósperos en los conocimientos, donde se requieren años de preparación profesional e individual e incluso una pos profesional de manera constante por convicción propia, con intervenciones teórico-prácticas de origen pedagógico para que los niños aprendan, pues no todos cuentan con las bases pedagógicas para liderar un grupo y lograr que esos conocimientos los reciban y entiendan, pues son cosas muy distintas el conocer la disciplina, el saber enseñarla y despertar el interés. Le dan al maestro el simple papel de transmisor de conocimientos, pero en realidad el maestro funge como un mediador entre el conocimiento y el alumno.” En efecto, el acto de enseñanza aparece como un acto banal que se efectúa dentro de la continuidad de una actividad especulativa o práctica. Aquel que sabe alguna cosa o sabe hacer alguna cosa, le parece fácil y natural el trasmitirlo a otros”.4 Es claro que en querer no es suficiente el saber hacer también es fundamental y esto no es algo que surja de manera espontánea si no que se va adquiriendo en la práctica.
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Ferry, Gilles, El trayecto de la formación los enseñantes: entre la teoría y la práctica, Paidós, MéxicoBarcelona-Buenos Aires, 1990, p. 58
Muchas personas creen que la docencia es uno de los oficios mejor pagados, sin realmente saber que la cantidad que se invierte por parte del gobierno es mínima en la educación, pues si razonamos la labor docente, esta implica el trabajo entre 30 a 50 alumnos, que necesitan ser atendidos y tratados como personas emocionales, físicas y psicológicas que requieren de ciertas atenciones y tienen muchas necesidades que el maestro tiene que satisfacer, durante un tiempo de 7 horas aprox. Por 5 días a la semana, realmente si el salario se divide entre cada alumno, es una cantidad raquítica que no abastece las necesidades propias del docente y mucho menos la de una familia. La política salarial integral de los trabajadores del sistema educativo, no se toma como punto de partida el carácter práctico y profesional que debe tener…5 Esto trae consigo una grave consecuencia pues provoca una enajenación docente en la que se dice “ si el gobierno hace como que me paga, yo hago como que trabajo”6, reduciendo la calidad de la educación. El maestro debe ser consiente al momento de decidir entrar en la labor magisterial, que su trabajo no equivaldrá a su pago, ser maestro requiere de una convicción por enseñar y que su mayor satisfacción será el progreso de sus alumnos y no la cuestión monetaria. La educadora no es una niñera barata que puedes ser tratada como mercancía, el ser educadora implica una preparación profesional para el desarrollo de contenidos curriculares, pues su labor es la de un maestro y no la de una segunda madre. El trabajo de la educadora en la actualidad, es visto por la sociedad como el de una niñera, se piensa que cualquier persona sin
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Mercado, Eduardo, El oficio de ser maestro: relatos y reflexiones breves, Compilación, México, 2007, p. 59 Mercado, Eduardo, El oficio de ser maestro: relatos y reflexiones breves, Compilación, México, 2007, p.57
estudios puede ejercer y cumplir con el cuidado de 35 niños en un aula, juagando, realizando trabajos manuales y prestando servicios de “mamá”7 La mujer debe ser consiente como maestra que este no es su trabajo, que los años de estudio y preparación, no son para ejercer como niñeras baratas sino como lo que realmente son educadoras, personas que tendrán una labor ardua en el fomento de la educación en la etapa más temprana de la vida del ser humano y que tiene la capacidad de re direccionar la vida de un niño. La mujer en el lecho de su vocación como educadora, es otro mito muy común dentro dela profesión pues se cree que, por el simple hecho de ser mujer, se tiene la vocación para la educación por idealismos de la sociedad acerca del nivel preescolar, presumen que por el sólo hecho de ser mujeres, el instinto maternal les provee de ternura y comprensión para hacerse cargo de los niños, quien si no ellas, mujeres, madres, maestras, que relación tan natural.8 El feminismo dentro del magisterio se ha venido arraigando desde hace ya muchos años antes, pues ha sido una lucha constante contra los idealismos de la sociedad, he incluso las mujeres mismas se idealizan y contribuyen a conformar este imaginario que, más que colocarlas en una condición de igualdad, las condena a vivir en dependencia con el género opuesto.9 El hecho de que la mujer se le haya dado la bendición de ser madre, no la convierte en la mayoría de los casos, la idónea para la educación inicial, pues no siempre se tiene dichas características que le dan el perfil como docente, pues no es cuestión de genero si no de vocación.
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Morales Rodríguez, Laura, El oficio de ser maestro: relatos y reflexiones breves, Compilación, México, 2007, p.69 8 Mercado, Eduardo, El oficio de ser maestro: relatos y reflexiones breves, Compilación, México, 2007, p.76 9 Mercado, Eduardo, El oficio de ser maestro: relatos y reflexiones breves, Compilación, México, 2007, p.76
Estos son en todo caso, algunos ejemplos característicos de la educación inicial, que a lo largo del tiempo han pasado de una simple idea a una realidad dentro de las aulas, las cuales los mismos maestros han forjado y adoptado como propias, esto lamentablemente ha provocado la desvalorización de la profesión y que la tomen como un trabajo simple y sin mayor importancia. Es triste como la mayoría de los maestros adoptan estas creencias y las ponen en práctica, pues ya no es una cuestión social si no una cuestión individual, donde el docente toma la decisión de cambio o transformación dentro de su experiencia profesional, ya no basada en una mitología acerca de la profesión si no en la realidad educativa, la cual requiere de la disolución de estos ideales para el progreso en la imagen del magisterio y que el maestro vuelva a ser ese personaje significativo e importante dentro de la sociedad y para sí mismo. No pretendo cambiar todas las ideologías de la sociedad si no que el maestro se concientice y tome la postura que le corresponde como un factor importante para el cambio social y como el futuro mismo de un país, solo de esta manera la sociedad podrá cambiar todos aquellos mitos que rodean la profesión docente.
BIBLIOGRAFÍA FERRY, Gilles, El trayecto de la formación los enseñantes: entre la teoría y la práctica, Paidós, México-Barcelona-Buenos Aires, 1990, MERCADO CRUZ, Eduardo, El oficio de ser maestro: relatos y reflexiones breves, Compilación, México, 2007.
RUTH HARF, Elvira Pastorino, Patricia Sarlé, Alicia Spinelli, Rosa Violante y Rosa Windler. Raíces tradiciones y mitos del nivel inicial. Dimensión historiográfico-pedagógica, El Ateneo, Buenos Aires,1999,