Día Internacional de la Lengua Materna El Día Internacional de la Lengua Materna fue proclamado por la UNESCO el 21 de febrero de 2000, y se celebra en la misma fecha cada año para promover la diversidad lingüística y cultural y el plurilingüismo. Se trata de una excelente ocasión para concienciar a los más pequeños de la importancia de que existan tantas lenguas en el mundo, además de transmitirles el respeto a todas ellas, y el amor hacia su propia lengua materna. Cada 14 días muere una lengua. Si no hacemos nada por cambiarlo, a este ritmo en 2100 pueden haber desaparecido más de la mitad de los (aproximadamente) 6000 idiomas que actualmente existen. Para evitarlo, desde hace 14 años, todos los 21 de febrero celebramos el Día Internacional de la Lengua Materna. Desde que el ser humano desarrolló el lenguaje, se considera que han desaparecido unas 30.000 lenguas. Teniendo en cuenta toda la riqueza cultural y las diferentes formas de ver el mundo que ello conlleva, se trata de un hecho muy triste que únicamente ha contribuido a que nuestra diversidad vaya poco a poco empobreciéndose. Hoy en día, la mitad de las lenguas actuales tienen menos de 10.000 hablantes, y la cuarta parte menos de 1.000, lo que nos lleva a afirmar que son idiomas ‘en peligro de extinción’.
Las lenguas están fuertemente ligadas a la cultura y tradición de los pueblos, y con ellas las historias y canciones que se transmiten verbalmente de padres a hijos. Nos aportan diferentes maneras de entender el mundo y enfrentarnos a la realidad, ya que la riqueza lingüística nos permite contar con millones de términos para describir un mismo objeto o situación. Por ello, los idiomas son poderosos instrumentos de conservación del patrimonio cultural y ayudan a crear mayor conciencia sobre las tradiciones de cada cultura. Que una lengua muera no afecta únicamente a sus hablantes, sino a la sociedad en conjunto.