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EL “INDIO” EN SALTILLO
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ARMAS, CABALLOS Y HOMBRE A LA PLAZA
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EL INDIO TUSARE Y SU DOBLE MUERTE
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LA INDIADA GRANDE
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RESCATARON A LOS REHENES
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ZAPALINAMÉ
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EL ROBO DE LAS ALHAJAS
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LA ALAMEDA Y SU VIGILANTE NOCTURNO
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TRIVIA SALTILLENSE
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LA DEFENSA DEL NIÑO INDIO
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EFEMÉRIDES
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YO TAMBIÉN SOY DE SALTILLO
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AVISOS DE OCASIÓN
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PELEA FAMILIAR POR UN ESCLAVO
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CRUCIGRAMA SARAPERO
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CUPONERA
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DIRECTORIO
Francisco Tobias Hernández Director Editorial
Arq. Carlos Roldán Ilustraciones
Prof. Juan Campos Rodríguez Corrección Ortográfica
Victoria López García Diseño Gráfico y Fotografía Editorial
Yo Soy de Saltillo - La Revista Publicación mensual AGOSTO 2026
Impresa en México en los talleres gráficos de Impresos Rivera
DERECHOS RESERVADOS
En esta ocasión te platico una historia que inició en Viesca, Coahuila, continuó en Guatemala, después pasó por Torreón y podríamos decir que vino terminando en nuestra hermosa ciudad de Saltillo.
Esta historia de la que te platico involucra a un artista, un campesino, un subprocurador y hasta un gobernador, todo esto inmerso en dos películas, en una locación, en dos cárceles y hasta en el palacio de gobierno. Bien podría decirles que esta es la historia que sucedió en nuestra hermosa ciudad de Saltillo cuando “El Indio” vivía aquí.
En 1976 el actor y productor cineFernández, quien nació según sus propias palabras en la comunidad minera llamada El Hondo, en Múzquiz, pero que en realidad está en Sabinas, “oite otro que quiere ser de Múzquiz”. Estando de visita en el municipio de Viesca para buscar una locación en la cual tenía la intención

Se dice que cuando entró a un terreno, tres campesinos buscaron pleito, uno de ellos de nombre Aldecoa Galván, quien hizo disparos al aire con una pistola, entre el forcejeo y los golpes el actor logró desarmar a su oponente para después con otra pistola que él traía le diera dos disparos en el pecho al campesino quien muriera minutos después.
El “indio” Fernández se dio a la fuga, llegó hasta Guatemala, donde después de analizar su situación jurídica decidió entregarse por voluntad propia en Torreón, lugar donde fue sentenciado a 5 años de prisión, condena que empezó a cumplir allá en La Laguna para después ser trasladado a nuestra hermosa ciudad de Saltillo donde cumpliría el tiempo establecido por el juez. Otras versiones señalan que el famoso artista nunca piso la
cárcel. Quien fuera el modelo para El Oscar, porque déjeme decirle estimada y estimado Saltillense, que el modelo que sirvió para la elaboración de la estatuilla de Hollywood fue precisamente Emilio “El Indio” Fernández, quien estando ya en Saltillo, en la cárcel o no, logró contactar al entonces gobernador de Coahuila, quien era Oscar Flores Tapia, pidiéndole su ayuda para ser ya liberado.
Cierto día el entonces gobernador mandó citar al encargado del despacho del procurador, quien era Alfonso García Salinas, amigo mío, a quien le solicitó que se analizara el caso para indultar “al indio”. Hay versiones que aseguran que el trato había sido, que si se lograba la liberación de Emilio Fernández éste
dor, desde su nacimiento en cuna muy humilde, pasando por sus quehaceres de tránsito municipal hasta la gubernatura del estado.
El Lic. García Salinas analizó el caso del General Humberto Mariles Cortés, quien había sido gozado del
Hago un paréntesis de nuestra historia para dar una breve cápsula sobre Mariles, quien era un general dos medallas de oro y una de bronce en el deporte de equitación los
juegos olímpicos de Londres 1948, por cierto, su caballo se llamaba Arete y era tuerto, pues bien, dicho medallista olímpico en 1964 asesinó a un parroquiano en una discusión vehicular. Después de 7 años, es decir en 1971 se le otorgó un indulto para dejarlo en libertad. Ahora sí volvamos a nuestra historia, a la historia de “El Indio”, la cárcel, el gobernador y Saltillo.
El 13 de diciembre de 1976 “El Indio” Fernández dejó la cárcel de Saltillo para salir en libertad gracias al segundo y hasta hoy último indulto -
do que Oscar Flores Tapia: “Es el ángel más hermoso que se me ha aparecido en la vida”.
fue modelo para las estatuillas de los Oscares, quien fuera un ídolo nacional, quien fuera sentenciado a 5 años de prisión por un asesinato, salió en libertad, aquí en nuestra hermosa ciudad Saltillo, por un indulto que le dio el Gobernador de Coahuila, y de las películas de esas Flores Tapia.

En esta ocasión te platico de como con el paso del tiempo las cosas cambian, como las leyes se transforman y es que si yo le dijera que hubo un momento en el cual, en esta hermosa ciudad de Saltillo, cuando no se llamaba Saltillo y no era ciudad sino era la Villa de Santiago del Saltillo, el andar armado era una obligación de caso contrario serían sancionados por la ley del rey Carlos II, quien era conocido como “el Hechizado”.
Esto que te platico sucedió en el ya lejano año de 1672, la noticia se empezó a difundir el 9 de julio, día domingo para ser precisos, cuando el capitán Juan de Maya, quien fungía como Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de la Villa de Santiago del Saltillo, hizo saber a los súbditos del rey que: “Era obligación de todos contar con armas y caballos para defenderse de los llamados “indios” que fueran enemigos de la corona”. Pero no vaya a creer estimada y estimado Saltillense que se trataba de contar
con una sola arma de fuego, pues dependía de las capacidades económicas de cada habitante de la villa, ya que los arrieros deberían de tener por lo menos una sola arma, por su parte los labradores y mineros deberían de tener dos caballos, esos sí “armados con sus armas” y el resto de la población de acuerdo con sus posibilidades.
Lo interesante de esta microhistoria
Saltillense es que cada 4 meses la autoridad realizaba “reseña y lista”, para saber con cuantos hombres, caballos y armas se contaba para hacerle frente a los mal llamados “indios”, dicha actividad, es decir la revisión se realizaba en la plaza principal de la Villa de Santiago del Saltillo, la cual estaba y sigue estando frente a donde estaban las casas reales, para dar señas actuales, entre el Palacio de Gobierno y nuestra Catedral, así es en la plaza de hoy llamamos “Plaza de Armas”. De
hecho, el nombre con el cual llamamos a ese espacio público se debe precisamente a este hecho, a que era el lugar donde los habitantes de la villa tenían que presentar sus armas con las cuales se defendían de los “indios”. Por cierto, déjeme decirle que para aquellos súbditos del rey que no tenían armas eran multados
con 50 pesos en reales, dinero que se destinaba a los gastos de guerra, por supuesto a la guerra contra los mal llamados “indios”. Pues así las leyes, las costumbres cambian, la manera en que le llamamos a nuestros espacios públicos también, aunque después volvamos a llamarles como en un principio y esto tal vez sólo
En esta ocasión te platico de un hecho que sucedió en esta hermosa ciudad de Saltillo, cuando no era ciudad ni se llamaba Saltillo, sino era la Villa de Santiago del Saltillo, y esto aconteció cuando aún no tenía ni un siglo de vida.

Corría el año de 1660 mes de mayo para ser preciso cuando el Alcalde Mayor Don Diego de Valdés, dictó sentencia contra un indio tusare.
Este indio de la nación Tusare, cuyo nombre, según pude investigar, era en lengua castellana, Miguel, fue aprendido en una acción de guerra. El alcalde haciendo uso de las tradiciones de guerra y en presencia de una corte dictó sentencia.
Que el indio tusare será “arcabuceado”, al pie de la horca y después colgado en la misma horca. En palabras más claras, más sencillas, la sentencia dictada por el alcalde era que Miguel, el indio fuera fusilado con un arcabuz y después muerto
estimada y estimado Saltillense, que
el arcabuz era un arma de fuego, como un fusil, que se encendía con una mecha, y que, a pesar de no lograr una distancia larga, era capaz de atravesar armaduras. Pues bien, Don Diego, el alcalde sentenció que este indio fuera fusilado después de muerto colgado en la horca.
Pero no era todo, esta forma de doble muerte, de doble sentencia, de doble escarmiento, de doble castigo, terminaba con introducir el cuerpo del indio Miguel en la capilla de los ajusticiados.
Al indio detenido en una acción de guerra, que fue enjuiciado, sentenciaintérprete ya que a pesar de estar bautizado no hablaba, bueno de hecho no aprendió a hablar castellano.
Esta es la historia que sucedió en esta hermosa ciudad de Saltillo, cuando aún no era ciudad, ni se llamaba Saltillo, esta historia, en la cual un indio cuyo nombre castellanizado era Miguel, fue sentenciado a una doble muerte, por parte del alcalde la primera muerte de un tipo fusilamiento y la segunda por
medio de la horca.
hizo una invitación para que los habitantes asistieran a ver como el indio Tusare sería arcabuceado y ahorcado con la frase ‘’Asista usted’’.








En esta ocasión te platico de un acontecimiento que sucedió en 1840 y que al platicártelo llegarás a creer que sucedió mucho tiempo antes. Desde la fundación de la Villa de Santiago del Saltillo y después del principalmente “los tobosos” que se organizaban con “los apaches” realizaban ataques sorpresivos, estos actos eran conocidos como las indiadas.
A principio del siglo XIX, cuando se -
ches fue presionada para abandonar esas tierras, migrando hacía el sur, y buscaron establecerse en la región sur de lo que hoy es el estado de Coahuila, cerca de esta hermosa ciudad de Saltillo, pero no vaya a creer estimada y estimado Saltillense que el recorrido de esta tribu fue
quemaban cosechas, robaban, mataban, secuestraban, violaban y muchas tropelías más. Por su parte, las familias se organizaban al saber
que las indiadas se acercaban, concentrándose en lugares más poblados y en los cuales se podían
empezaron a azolar esta región, empezaron sus desmanes en Potrero de Abrego, por lo que la gente se trasladó a Mesa de las Tablas, donde numerosas familias se habían refugiado, quienes de manera muy organizada y con balas, pólvora, armas blancas y con dos esmeriles, los cuales eran un tipo de cañón, pudieron hacer frente y repelar a los indios. Quienes se dirigieron a Saltillo, atacaron a esta hermosa ciudad el día 10 de enero de 1841.
Los comanches al acercarse fueron enfrentados por un grupo de ciudadano, encabezados por el Lic. José Guadalupe, fue una batalla salvaje, encarnizada en la cual murieron mutilados el mismos Lic. Goribar que por cierto era el presidente del poder judicial y ya había sido gobernador, además de Andrés Flores,
Francisco Aguirre, Juan Rodríguez, Antonio María Pérez, Crisanto Morales y Agapito Sánchez. Sin embargo, los indios lograron entrar a nuestra hermosa ciudad de Saltillo, y durante varios días hicieron, literalmente lo que quisieron, hasta que el ejército destacamentado en San Luis, logró contener la invasión, haciendo numerosos prisioneros los cuales fueron encerrados en las plazas de toros de Saltillo y Monterrey.
Según narra J. de Jesús Dávila Aguirre en su libro “en el Saltillo antiguo”, los habitantes tanto de Saltillo como de Monterrey visitaban la plaza de toros y no precisa-
brava, sino para conocer a los comanches y desde las gradas ver el espectáculo del uso del arco y de la -
nes se les ponía pegado a los burladeros una pequeña cuartilla de plata, de un centímetro de diámetro o un tlaco de cobre de dos centímetros y desde el lado opuesto a más de treinta metros con una puntería increíble
Por cierto, esta fue la última ocasión, afortunadamente, que nuestra hermosa ciudad de Saltillo sufrió un ataque de este tipo, conocidos como las indiadas.


En esta ocasión te platico una historia que sucedió ya hace mucho tiempo en esta hermosa ciudad de Saltillo, cuando aún no era ciudad y se llamaba la Villa de Santiago del Saltillo y aconteció en el mes de octubre del ya lejano año de 1687.
En aquellos años, en las hermosas sierras que rodean este valle del Saltillo, aún era habitado por indios nómadas, quienes seguían en su
entre sus estrategias y acciones estaban “las famosas indiadas”, en las cuales llegaban tanto al Pueblo de como a la Villa, para robar, quemar, violar, secuestrar y asesinar a los habitantes de ambos poblados.
Era muy frecuente en aquella época, a pesar de que la Villa de Santiago del Saltillo tuviera de vida, más de 100 años, que en los caminos que nos comunicaban con otras comunidades, sucedieran robos, asaltos, asesinatos y secuestros. El sendero que llevaba a Potrero de Patos, no
fue el asesinato de Juan Padilla, de su hijo y el secuestro de su señora, quien llevaba por nombre Ana, pues fueron sorprendido por los indios el día 6 de ese mes de octubre.
Durante casi una semana la viuda había estado secuestrada por los indios. Ya que fue el día 12 cuando el Capitán Diego Ramón, pudo dar con el paradero de la señora Ana, realizando una investigación, logró seguir las huelas de los indios y ese día a las 5 de la mañana tratando de sorprender a la banda de secuestradores entró de manera temeraria a Potrero de Patos, sin embargo los habitantes de la Villa de Santiago del Saltillo fueron sorprendidos por los indios, quienes acechados entre lario oriundo de lo que sería esta hermosa ciudad de Saltillo, le fue atravesado el corazón por una de
quienes fueron a rescatar a Doña Ana, pudieron reaccionar rápida-
mente, logrando defenderse y matando a 12 indios, incluso le cortaron la cabeza al indio de con un
Esta es una historia que bien podría ser de una película de acción, pero sucedió en esta hermosa ciudad de Saltillo, cuando aún no era ciudad y cuando una familia, fue atacada en un camino por unos indios, quienes dieron muerte al padre y al hijo, y la madre Doña Ana fue secuestrada.
Mujer Saltillense que fue rescatada por un grupo de hombres valientes que decidieron hacer frente a un grupo de indios que buscaban amedrentar a los habitantes tanto del Santiago del Saltillo.

En esta ocasión te platico de un verdadero guerrero que habitó en estas tierras antes de que el portugués Alberto do Canto e Días de Vieira y los españoles fundarán la Villa de Santiago del Saltillo.
Aquí en este hermoso valle, habitaban indios nómadas, que pertenecían a un grupo de indios entre los que sobresalían “los borrados, mejor conocidos como los rayados y los guachichiles”, esta última tribu, al llegar los españoles tenían un granmé”. Este jefe era respetado y amado por su tribu. aguerrido encabezaba los ataques que se hacían al poblado recién fundado llamado, embestidas conocidas como “las indiadas”, embates en los cuales “los Huachichiles”, mataban, quemaban, y se robaban a las doncellas. Pero seamos realistas, no consideremos que estos primeros habitantes de este valle fueran bárbaros, salvajes o irracionales;

ellos en realidad defendían su dignidad y libertad, ya que los españoles, acostumbraban a dominar a los indios para convertirlos en esclavos.
Entre los años de 1580 y 1586, la Villa de Santiago del Saltillo estuvo a punto de desaparecer por los ataques de los indios, por este motivo un grupo de españoles encabezados por Francisco de Urdiñola, a la sierra para combatir a los indios, dicen que la última batalla fue terrible, espantosa, hasta sádica, que después de mucha sangre, heridos y muertos por ambos bandos, en el momento que la victoria se inclinaba hacia los europeos, Urdiñolaconferencio y pacto con el jefe “Guachichil”, quien sabía que era
una paz ligera y hasta peligrosa, sin embargo se logró por un periodo -
mé” fue invitado a vivir en la Villa, invitación que aceptó, sin embargo al ver cómo eran maltratados sus hermanos indios, por los españoles, decidió una noche en sigilo abandonar la Villa, que hoy es nuestra hermosa ciudad de Saltillo, internándose con un grupo de los suyos en la sierra, para así disfrutar la naturaleza, y de la libertad, con la cual habían nacido.
Estimada y estimado Saltillense, antes de concluir esta cápsula sarapera permítanme decirles el
enoje mi hermano Jorge, mi compadre Raúl y mi tocayo Paco de la Peña, “la palabra huachichil tiene su
origen en la lengua náhuatl, quaitl
que quiere decir "cosa colorada", algo así como piel roja”. La leyenda -
linamé, viviendo en las montañas, disfrutando de la libertad, murió, y su pueblo, su tribu, su gente, al tenderlo con la cara hacia el sol, la madre naturaleza, sabia como es, decidió eternizarlo, agigantándolo y fundiéndolo con la montaña que protege por el sur a esta hermosa ciudad de Saltillo. con su penacho, sus pies, su brazo derecho y su cuerpo acostado, en la montaña del sur oriente que custodia a nuestra hermosa ciudad de Saltillo.




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En esta ocasión te platico de un robo muy peculiar que sucedió en esta hermosa ciudad de Saltillo, cuando aún era la Villa de Santiago del Saltillo.
El 9 de abril del ya lejano año de 1760, el Saltillense Joaquín Gómez Galván desde muy temprana hora, a las 6 de la mañana para ser precisos, buscó al alcalde, para denunciar al indio José María, por el robo de varias alhajas, platos, cucharas y tenedores de plata.
El alcalde, quien se llamaba Juan
mando buscar al indio para que en el momento en que lo encontraran lo aprendieran, lo llevarán a la cárcel pública del real, y ya en prisión, el indio rindiera su declaración, dijera donde tenía lo robado y declarara si había o no cómplice alguno en esta fechoría.
El afectado Joaquín Gómez, declaró en el periódico de aquella época, que

la verdad le dolía el perder las alhajas, platos, cucharas y tenedores de plata, pero que el dolor era más grande y profundo al sentirse traicionado por el indio, quien desde muy joven trabaja en su casa ycios.
Estimados Saltillenses esta es una anécdota más que sucedió en esta bella ciudad de Saltillo cuando aún no era ciudad y era la Villa, una historia donde un Saltillense salió perdiendo y un indio en prisión por robo y traición.


En esta ocasión te platico cuando el Capitán Martínez a mediados de los 1800´s se propuso erradicar el pecado de nuestra querida Alameda, dicho así con sus propias palabras. Estaba dispuesto a que se respetara de los actos impuros al pie de la letra y con cero tolerancias.
El mayor de los problemas, con el que topaba el capitán Martínez, era el de presentar las pruebas para poder castigar a quienes tenían momentos carnales por la noche, aprovechando la oscuridad, en la alameda de esta hermosa ciudad de Saltillo. Es decir, más que las manos en la masa, era “agárralos con las manos amasando”.
Para castigarlos necesitaba “agarrarlos con las manos en la masa o mejor dicho con las manos amasando”, lo que puso en jaque a la autoridad para buscar solución a tal situación.
En esos días, en los cuales el capitán se había aventado la hablada, no
dejaba de pensar y pensar y pensar cómo hacerle para evitar que las parejas de enamorados invadieran
Alameda, hasta que se le ocurrió contratar al último de “los cocoyomes”, un originario de Chihuahua, mal llamado indios, que estaba refugiado en esta hermosa ciudad de Saltillo por temor a ser asesinado por los hacendados de los alrededores o por alguno de sus vaqueros.
Su trabajo consistía en denunciar a mandamiento para poder ser castigadas por las autoridades, entonces imitador de aves, cuando una joven pareja estaba haciendo de las suyas o fabricando un nuevo Saltillense, cantaba como canario y si la pareja cenzontle, en estos tiempos no cabe
tal discriminación o todos canarios o todos cenzontles. Lo que dio resultados inmediatos.
Así es amigos y amigas, cuantos
Saltillenses no habrán tenido su origen en nuestra hermosa Alameda, un lugar bello y hermoso, donde las parejas han demostrado su amor por años, lustros, décadas y siglos.
Pónganse abusados si van con su novio o novia por la alameda antes
no esté “el cocoyome” no vaya ser que empiecen a escuchar al canario o al cenzontle, y ya saben las consecuencias. Este vigilante del pudor, sólo presumido en nuestra hermosa ciudad de Saltillo.

¿Cuántos días estuvo en Saltillo Antonio de Padua María Severino López de Santa Anna y Pérez de Lebrón, mejor conocida como Antonio López de Santa Ana, en el año de 1836?
Respuesta a la trivia dejulio 2026: La inauguración artística del Teatro “García Carrillo” fue con la presentación de la obra “La Tempestad”, zarzuela en tres actos.
En esta ocasión te platico que el día 1 de octubre de 1678 una mujer Saltillense dio ejemplo del sentido de solidaridad que tenemos los saltillenses, la muestra fue dada por Doña María de Olea, señora importante para la comunidad de la Villa de Santiago del Saltillo.

actuar de la oriunda de esta bella ciudad de Saltillo, no quedó solo en la pura defensa, dijo que en caso de decláralo culpable atendiendo a su edad ella solventaría el castigo monetario, pero no sólo eso, sino además se encargaría de su educa-
Coyote, quien era pequeño de edad, no llegaba ni siquiera 13, pero en
Crédito: Eugenio Galán de la Peña
por su origen indio, fue acusado por Ignacio Martínez de haber cometido delitos en la Villa del Saltillo. Ante esta injusticia Doña María no se quedó sin hacer algo y en el juicio
que lo conocía y sabía que él era incapaz de cometer de lo que se le acusaba.
La Saltillense María, manifestó la autoridad “mirar a la tierna edad de
haber cometido otro delito alguno
un muchacho de bien para la comunidad. Hoy la protección de las leyes nos da a todos igualdad, hoy el origen de las personas o el color de su piel no son motivo para ser acusado injustamente, en este país las leyes están escritas para todos, con leyes injustas había hombre y mujeres saltillenses como Doña María para defender a las personas por el simple hecho de ser eso; personas.
Una anécdota más de este Saltillo del cual debemos sentirnos orgullosos y una anécdota más que da ejemplo de la calidad humana de los saltillenses y que claro, ese es un valor que tenemos y que vale la pena presumir.

3 de agosto de 1924
5 de agosto de 1782
9 de agosto de 1961
16 de agosto de 1680
El Saltillense Fermín Espinosa Saucedo “Armillita” se
Se termina la colecta en la Villa de Santiago del Saltillo ordenada por el Rey, para recaudar el donativo voluntario, que constaba de 2 pesos a cada uno de los españoles y 1 peso a los naturales y demás castas.
En Saltillo, Coahuila, a las 4:30 horas se lleva a cabo el último fusilamiento por disposición de las leyes marciales. Se trató de José Isaías Constante Laureano, encontrado culpable por un tribunal militar de haber asesinado a dos militares en San Luis Potosí. de noche en su frontera, pues les afectaban a sus huertos, robándoles sus frutas y legumbres.
18 de agosto de 1785
20 de agosto de 1807
24 de agosto de 1902
28 de agosto de 1788
29 de agosto de 2009
El Cabildo de la Villa de Santiago del Saltillo comunica a vecinos y labradores que tuvieran a la mano sus armas, parque, caballos y bastimentos, “..puesción de los indios bárbaros que tanta ruina han causado”.
El Cabildo de la Villa de Santiago del Saltillo acuerda que la lidia de toros se efectuase en la plazuela detrás de la Iglesia de San Esteban y no en la plaza principal.
Un incendio destruye el Teatro “Acuña” de Saltillo, Coahuila, al presentarse la obra “el loco Dios”. Coincidentemente el Teatro “García Carrillo” en la ciudad sería incendiado 16 años después al presentarse esta misma obra teatral.
El Gobernador de Coahuila ordena a los habitantes de Saltillo que ningún ciudadano saliese de su casa sin las armas necesarias para defenderse del ataque de los naturales.
El equipo de béisbol Saraperos de Saltillo se corona vencer a los Tigres de Quintana Roo 14 a 1. La espera.












En esta ocasión te platico una historia sobre un pleito familiar ocurrido aquí en nuestra hermosa ciudad de Saltillo, cuando aún no era ciudad sino eran dos poblados la Villa de Santiago del Saltillo y el cuando un suceso robó la atención de los habitantes de la entonces Villa de Santiago del Saltillo.
Los protagonistas fueron Doña Constanza Martínez viuda de Llenera, su hijo Antonio y Lorenzo de Llenera Agundiz, este último muerto en los acontecimientos que te platico. Él era sacerdote, tío de Antonio y cuñado de Doña Constanza. Los tres familiares, junto con el esclavo, Santiago, fueron la comidilla de los Saltillenses de aquella época.
El problema empezó cuando el tío Lorenzo, el sacerdote, dispuso en su testamento que, a su muerte, Santiago sirviera por un año a Antonio, y al término del tiempo estipulado, obtuviera su libertad. Muerto Lorenzo, transcurrieron

los 365 días y Antonio, como caballero, como buen Saltillense que era, cumplió el deseo de su tío, dando la
logró disfrutarla, como debió ser desde que nació. Sin embargo, Doña Constanza, muy molesta, lo demandó, reclamándole la propiedad original, y en juicio solicitó el regreso de Santiago como esclavo.
La mamá de Antonio, cuñada de Lorenzo argumentó que tiempo atrás Santiago le había sido prestado para que sirviera a su cuñado, y nunca le pidió que se lo devolviera.
Al saber de la libertad de Santiago, demandó la devolución del esclavo y el pago del servicio durante el tiempo quería el dinero, quería de vuelta al esclavo Santiago.
Antonio, hijo de Lorenza, después de
darle muchas vueltas al asunto, se convenció de que era una causa perdida. Que, efectivamente, la dueña del esclavo era su madre, por lo que decidió pagarle el tiempo de servicio. Pero, además, para no faltar al deseo de su tío Lorenzo, pagó el valor del esclavo, para así obtuviera su anhelada libertad.











Ejemplar de cortesía
Todo buen Saltillense debe saber...



Si ya la leíste ¡Rólala!