La película
El Conjuro
Bathsheba -la aparición más poderosa- quería el control sobre Carolyn, la madre, y estaba empeñada en sacarla de la casa pues quería a Roger y a las cinco hijas.
Según la leyenda local, Bathsheba era sospechosa de ser una bruja y fue acusada de sacrificar a un niño como una ofrenda al diablo.
Más de dos docenas de muertes misteriosas ocurrieron en la propiedad mientras ella vivía ahí.
Bathsheba vivió una vida miserable y murió de anciana en 1885.
A pesar del intento de Ed y Lorraine Warren de disipar los malos espíritus ellos, a diferencia de la película, terminaron haciendo más daño y nunca tuvieron éxito de liberar la casa de su horror.