La historia del
Conde Drácula
De 1897, personaje de la novela de Bram Stoker, fue inspirado por Vlad el Empalador, un personaje cruel y terrible del siglo XV.
La historia comienza con Jhonatan Harker que viaja a Transilvania para ayudar al Conde Drácula a comprar una casa en Londres. Viviendo con él, Jhonatan se da cuenta que el Conde era en realidad un vampiro. Así, Jhonatan viaja de vuelta a Londres. El Conde sigue a Jhonatan y trata de conquistar a Mina, su novia, para convertirla en vampira. Jhonatan y Mina conocen al científico experto en vampiros Abraham Van Helsing con quien derrotarían al vampiro.
Las características del vampiro son:
Es un no-muerto con poderes sobrenaturales, inmortal, fuerte, veloz, con habilidades telepáticas. Controla la mente y en caso de peligro a los animales nocturnos para que lo ayuden. Clava sus dientes en el cuello de la víctima, convirtiéndolos en vampiro. No se refleja en los espejos. Puede transformarse en murciélago para escapar. Lo afecta: sal, plata, crucifijos, agua bendita, fuego, olor a ajo, luz del sol. Se recupera de la luz del sol con la tierra del lugar de su nacimiento.
Además:
Duerme durante el día en un ataúd de madera y sale de noche a chupar la sangre de personas vivas. Solo puede entrar a la casa si se lo invita, pudiendo volver a entrar otra vez por ventanas y puertas aún cerradas. Si entra sin que lo inviten se desangrará. Puede estar cerca sin que nos demos cuenta. Se puede sobrevivir con una estaca de madera clavada a su corazón.