Page 1

Swifty:Pauta viasual 2 columnas

7/5/10

00:43

Página 38

Swifty Diseño soul Discípulo de Neville Brody, formó parte de la generación que en los noventa dieron un vuelco al diseño gráfico. Pionero en muchos ámbitos, hoy reparte su tiempo entre trabajos para clientes del mundo de la moda y la cultura y sus propios proyectos artísticos. Un personaje al que vale la pena reivindicar. Texto: José Luis Lizano

En el primer tercio de la década de los noventa la historia del diseño gráfico experimentó un paso de gigante propiciado por una nueva generación de jóvenes profesionales irreverentes que, de la mano del software que proporcionaban los primeros Mac, se liberaban de prejuicios y asaltaban sin miramientos el establishment internacional. Buena parte de esta avanzadilla partía de pequeños estudios del Reino Unido que, parapetados en la gráfica ligada a la industria cultural –fundamentalmente a la musical–, rompían con el pasado y sentaban las bases del diseño gráfico contemporáneo, inventando nuevos métodos y adaptando el tratamiento de los proyectos al escenario actual. Designers Republic, Tomato, Why Not Associates, Farrow, Ben Drury o Will Bankhead fueron algunos de esos valientes. Nacía una nueva visión que explotaba la gráfica del consumismo, reinventaba el apropiacionismo a la vez que mostraba una visión escéptica –cuando no indiferente– hacia el discurso social y, sobre todo, se abalanzaba sobre los nuevos métodos que proporcionan las nuevas herramientas.

visual 38


Swifty:Pauta viasual 2 columnas

7/5/10

00:43

Pรกgina 39


Swifty:Pauta viasual 2 columnas

7/5/10

00:43

Página 40

Ian Swift, más conocido por su alias “Swifty”, pertenece a esa generación. Aunque su nombre, con el paso de los años, se ha ido alejando del glamour de aquellos comienzos a fuerza de mantener un espíritu independiente y escasamente complaciente, justo es reconocer el valor de su trabajo, así como de su innegable influencia. Sin ir más lejos, la producción del vitoriano Iñaki Marquínez o la del genial Txarly Brown no serían lo mismo sin la influencia del inglés.

The Face, Arena, Straight No Chaser Nacido en Liverpool a mediados de los sesenta, pasó su adolescencia empapándose inconscientemente de la cultura de marca que la escena skate lleva asociada. Además, la obra del cineasta Gerry Anderson y los títulos de crédito de la televisión de la época dejaron fuerte huella en él, según confiesa. Tras graduarse en diseño en la escuela politécnica de Manchester, a los 21 años dió comienzo su experiencia profesional nada menos que en el The Face de la brillante época de Neville Brody. A las órdenes del revolucionario grafista londinense aprendió una forma nueva de enfrentarse a la página caracterizada por la puesta en cuestión de las convenciones. “Fue un gran comienzo para mí. The Face fue muy importante en los ochenta para la moda y la cultura; era como la Biblia. Trabajar con Neville Brody supuso para mí como un zumbido de agitación. Aprendí a tratar dinámicamente una revista. Además, uno de mis primeros trabajos junto a él fue ayudándole en la elaboración de la tipografía Brody Bold”. Su temprana consagración como referencia dentro del joven diseño gráfico británico llegó gracias a la dirección de arte de la publicación independiente Straight No Chaser; una suerte de faro del jazz y las músicas del mundo hoy desaparecida. Pero antes de dar este paso tuvo el privilegio de responsabilizarse de Arena, otro clásico de aquellos efervescentes ochenta. “A pesar de que fue un gran honor, siempre sentí que seguía demasiado de cerca los pasos de Neville –recordemos que Brody fue también

visual 40


Swifty:Pauta viasual 2 columnas

7/5/10

00:43

Página 41

director de arte de la revista masculina–, así que, después de tan sólo seis meses, tomé mi propio camino y comencé con la dirección de arte de Straight No Chaser. Una nueva revista de música que, aunque manejase presupuestos mucho más limitados, me permitía sentir que el trabajo era plenamente personal. Tenía la posibilidad de moverme en mi propio terreno y practicar mi gráfica con completa libertad creativa. Podía hacer lo que quisiera”. “Straight No Chaser se convirtió en el vehículo para expresarme. Era una plataforma de lanzamiento ideal para mis diseños tipográficos y, además, me situó en la escena jazz-dance londinense. De forma que, a mediados de los noventa, establecí mi propio estudio, realizando gran variedad de trabajos, desde flyers para clubs hasta cubiertas para discos de Talkin’ Loud o Mo Wax, entre otros. En definitiva, durante los casi veinte años en los que diseñé la revista fue siempre un aspecto muy importante de mi carrera; el trabajo por el que más gente me conoce”. Pronto Straight No Chaser se convirtió en una guía para connoisseurs del jazz y las músicas del mundo –en realidad cualquier sonido alejado del rock convencional tenía cabida–, evitando el halo elitista habitual en este tipo de publicaciones. Consiguió gran repercusión e influencia a lo largo del mundo –en Japón tuvo un gran número de seguidores–, tanto en el contenido como en la forma. En este aspecto, su logro principal fue trazar una maqueta profundamente desestructurada y liberada de premisas pero a la vez muy reconocible gracias a un hilo de continuidad impecable, además de una clara intención de atrapar al lector sin impedirle una lectura fluida. Podríamos decir que fue al diseño de revistas lo que el freejazz a la música del siglo XX. “Exactamente eso es lo que era. No tuve ninguna restricción creativa en absoluto, con lo que para diseñar la revista apliqué un enfoque orgánico… Diseñaba tal y como me sentía ese día, de forma que el diseño fluía de un número al siguiente, a la vez que iba aplicando mis diseños de tipografía según las iba produciendo, marcando el camino”. El proceso

visual 41


Swifty:Pauta viasual 2 columnas

7/5/10

00:44

Pรกgina 42


Swifty:Pauta viasual 2 columnas

7/5/10

00:44

Página 43

de trabajo era “en los primeros días una mezcla de maquetaciones básicas con el Mac y método tradicional de corta y pega aprendido en The Face. Al principio todo se hacía a la manera antigua, marcando las fotos y las ilustraciones para montarlas a posteriori. Más tarde, a mediados de los noventa, después de la introducción de los escáneres asequibles y de Photoshop, fuimos capaces de compaginar toda la publicación. En comparación con el directo a plancha desde PDF de hoy en día, los métodos de trabajo de la época eran laboriosos y caros. De todas las maneras, no me sentía trabajando en una revista de verdad. Para mí era un hobby, realmente nunca me pagaron por el diseño de la revista, por lo que era un trabajo para tardes y fines de semana, algo que hacía entre los trabajos de mi estudio, aunque, eso sí, se convirtió en el punto focal de mi carrera por los premios que consiguió y por los contactos que trabé en la industria musical”. Además del valor gráfico, la revista con nombre de obra de Thelonious Monk esconde una curiosidad técnica que, hoy en día, suena casi exótica. “Fue la primera revista en el Reino Unido cuya producción se realizó únicamente con Macintosh. Teníamos dos Mac SE con pantallas en blanco y negro de 9 pulgadas, 2 megas de RAM y un disco duro de 20 Mb. Parece increíble ya que hoy no podríamos hacer nada con esto. Al principio usaba Freehand y Quark en su primera versión, nada de Photoshop. ¡Podía almacenar meses de trabajo en un disco de 2,5 Mb!”.

Salto a la pista de baile Gracias a la repercusión de la revista, Ian comenzó a trabajar para los más prestigiosos sellos británicos del momento, Talkin’ Loud y, posteriormente, Mo Wax. “Inicialmente Talkin’ Loud fue mi único cliente. Entre 1988 y 1990 trabajaba en el estudio de Neville Brody. En esa época, a través de Straight No Chaser, conocí a Gilles Peterson que, por aquel entonces, estaba comenzando un nuevo proyecto discográfico para Phonogram Records. Le convencí de que debía hacer una versión moderna de Blue Note, de que toda la gráfica

visual 43


Swifty:Pauta viasual 2 columnas

7/5/10

00:44

Página 44

del sello debía tener una continuidad”. De esta forma nos encontramos a nuestro protagonista inaugurando, en mayo de 1990, Swifty Typografix, su propio estudio gracias a sus primeros trabajos para Young Disciples y Galliano, emblemas del acid jazz del momento. Si su primer cliente fue el influyente Gilles Peterson, el segundo fue el no menos inquieto James Lavelle, que lideró el sello Mo Wax; otra aventura muy de los noventa. “James entró un día en la oficina de Straight No Chaser y dijo que quería escribir una columna llamada ‘Mo Wax Please’ –‘más cera, por favor´–. Tanto a mi como a Paul Bradshaw –editor de la revista– nos encantó la energía que desprendía, así que apoyamos el nacimiento de Mo Wax”. Eran los tiempos de la explosión de la por aquel entonces denominada cultura de clubs. “Para mi los ochenta y comienzos de los noventa fueron exactamente eso, clubbing y diseño gráfico. Mi compañera, Janine Neye, promovió la mayor parte de los clubes de Gilles, de manera que creamos una asociación perfecta. Fueron grandes tiempos y vivimos fantásticos momentos”. Otro de los sellos que tuvieron su impronta gráfica fue Far Out Recordings, la compañía del británico Joe Davis, un enamorado de los sonidos brasileños. “No estuve en sus comienzos pero la discográfica no tuvo un aspecto personal hasta que trabajé para ellos. Diseñé todas su cubiertas al menos durante diez años aunque no terminé mi relación de forma fácil. Es muy difícil mantener una relación de trabajo durante tanto tiempo. En ocasiones el diseño gráfico es un trabajo muy exigente y frustrante. Por esta razón comencé a realizar mis propios trabajos, sin encargo por parte de cliente alguno”.

Cruzando barreras Efectivamente, en la actualidad, el trabajo de Ian Swift evoluciona hacia una mayor presencia de intervenciones en el campo de la moda –geniales sus colaboraciones con la marca de moda urbana Addict– y, sobre todo, en el del arte. Un número creciente de exposiciones e instalaciones invaden poco a poco su porfolio ganando terreno al diseño

visual 44


Swifty:Pauta viasual 2 columnas

7/5/10

00:44

Pรกgina 45

visual 45


Swifty:Pauta viasual 2 columnas

7/5/10

00:44

Página 46

gráfico bajo encargo. En su original estudio –una especie de cobertizo en el jardín de su casa– la presencia de los materiales artísticos arrinconan, poco a poco, a su PowerBook. “Pinto desde siempre pero de unos años a esta parte lo hago con más frecuencia pues empiezo a estar harto de la pantalla del ordenador. Tengo previstas exposiciones en Los Angeles y Japón. El arte me da la oportunidad de viajar más a menudo. De todas formas ambos terrenos, arte y diseño, para mí están entrelazados. La tipografía puede ser arte. Se trata de romper las barreras. Al final del día reconozco mi trabajo, haga lo que haga; eso es divertido y es lo que importa”. Otro de los aspectos profesionales que más relevancia tienen en su trayectoria es la creación tipográfica. Con el nombre de Swifty Typografix lleva muchos años distribuyendo sus diseños de alfabetos de forma independiente. “No soy Erik Spiekermann, que puede pasarse años y años perfeccionando un ampersand”. Con esta frase resumía Swifty su forma de enfrentarse a la creación tipográfica en la Computers Arts británica; es decir, de una forma directa y guerrillera. Un buen puñado de tipografías urbanas con aroma a soul y a club de jazz, en cuya ejecución pesa más la esencia que se pretende comunicar que el detalle técnico. “Por lo general son tipografías que creo para trabajos concretos. Luego pasan un tiempo en mi ordenador y algunas, tras un laborioso proceso, acabo publicándolas. Tengo numerosas incompletas que espero poder terminar en mis días de jubilado”. De acuerdo con esa postura militante frente a la creación tipográfica, Swifty distribuye sus creaciones de forma independiente, habiendo rechazado en el pasado incluso a Fontshop. “Así es, quisieron licenciar alguna de mis tipos y me ofrecieron el 20% sobre el precio. Lo rechacé y publiqué 'Command Z', un pequeño libro con un disco con dos fuentes. Más tarde creé el primer sitio web independiente de distribución de tipografía. Hoy en día el diseño de tiporgafía es menos importante para mí pero estoy muy orgulloso de mi trabajo en ese campo y si quieres una fuente de Swifty tienes que acudir a mí”. l

visual 46

swifty  

articulo revista visual

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you