Portada Fidel Castro (1926-2016)
Fotos: Reuters y Archivo Vistazo
El inmortal ha muerto
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Militar, revolucionario, estadista, político, primer ministro por 17 años, presidente durante 32, comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias a lo largo de 52 años, primer secretario del Partido Comunista por un tiempo de 46 años y diputado de la Asamblea Nacional del Poder Popular desde fines de 1976.
Los dos lados de la moneda. En Cuba la tristeza, donde la mayoría de habitantes no han conocido otro líder que no sea Castro y en Miami, la alegría de los exiliados por su muerte. Se estima que cerca de un millón y medio abandonó la isla.
Por Simón Espinosa Cordero
A
lejo Carpentier en la novela “El siglo de las luces” describe La Habana comercial del último tercio del siglo XVIII. Dos adolescentes huérfanos y un tercero, enfermo, escuchan el relato del impacto de la Revolución Francesa en Saint-Domingue –la futura Haití– de boca de un comerciante francés y un doctor mulato. Oyen por primera vez las palabras libertad, igualdad, fraternidad. Un siglo más tarde, José Martí, el poeta revolucionario, –“Mi verso, breve y sincero, / es del vigor del acero /con que se funde la espada”– luchará por la independencia de Cuba y morirá en el combate de Palma de Soriano. En 1898, España cedió la administración de la isla a los Estados Unidos. Cuba se convirtió en un país independiente dominado por intereses políticos y económicos de Washington. Estados Unidos se reservó la bahía de Guantánamo para control del Caribe oriental. En 1933, el coronel Fulgencio Batista dio un golpe militar. Fue el nuevo hombre de confianza del imperio. La Segunda Guerra Mundial favoreció el comercio cubano y dio prosperidad a la isla. En 1952, el general Fulgencio Batista promovió un nuevo golpe « Diciembre 1 • 2 0 1 6 «
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portada La política estaba en la sangre de Castro. Destacó en la universidad por su oratoria aunque tenía dificultades en ser elegido a alguna dignidad, según un cercano compañero de entonces Enrique Ovares porque “era un individuo que podía decir blanco hoy y mañana negro. Era totalmente independiente y no podía ser controlado. Siempre llevaba un arma, porque había pandillas y la policía respetaba la autonomía universitaria.
En la Universidad conoció a su primera esposa, una joven de una familia adinerada Mirta Díaz-Balart. La pareja tuvo un único hijo Fidelito. La irresponsabilidad de Castro para proveer a su esposa y su familia, hizo que ella se empleara en el gobierno de Batista, lo cual Castro no perdonó. Se divorciaron en 1955.
un niño difícil y temperamental fue enviado a La Habana para estudiar y después del paso por varias escuelas se graduó a los 16 años de la escuela Dolores, regentada por jesuitas. En la universidad se destacó en todos los deportes, sobre todo en béisbol.
de Estado e instauró una dictadura militar contra la cual combatió Fidel Castro. Cuba se libró de la tutela de los EE.UU. y terminó por convertirse en un Estado socialista. Fidel Castro Ruz nació en Birán hacia el oriente de la isla. Fue hijo del emigrado gallego Ángel Castro Argiz y de Lina Ruz González, descendiente de canarios y gente de dinero. Recibió el bautismo a los ocho años y medio. Estudió la primaria con los Hermanos de La Salle y la secundaria con los jesuitas. Se graduó de abogado, doctor en Derecho Civil y licenciado en Derecho Diplomático en la Universidad de La Habana (1950). Miembro de la Federación Estudiantil Universitaria, presidente del Comité Pro Democracia Dominicana de la FEU, participante en una fallida invasión a Santo Domingo para derrocar al dictador Trujillo, delegado de la FEU a la Novena Conferencia Interamericana celebrada en Bogotá (1948). 14 » D i c i e m b r e 1 • 2 0 1 6 »
Iba a ser recibido por Jorge Eliecer Gaitán, candidato liberal disidente a la Presidencia de Colombia. No pudo ser. Gaitán fue asesinado en el centro de la capital. El Partido Ortodoxo apoyó la candidatura independiente de Castro a la Cámara de Representantes del Congreso. Un nuevo golpe de Batista (1952), aceptado por EE.UU., anuló las elecciones. Ante un Tribunal de Urgencia, Fidel denunció al dictador por violar la Constitución. Rechazada la demanda, Castro se sintió legitimado a emprender la lucha armada como vía efectiva para derrocarlo. Entre 1953 y 1956, Fidel gestó la revolución con el ataque fallido a los cuarteles Moncada y Céspedes (26 de julio), escapó a Sierra Maestra, fue apresado, juzgado y condenado a 15 años de cárcel, obtuvo la libertad en la amnistía general de 1955, se exilió en México, donde planeó la invasión de 1956.
Zarpó desde el puerto mexicano de Veracruz a Cuba con armamento y revolucionarios en el yate Granma el 26 de noviembre, y sentó sus bases en Sierra Maestra. Los guerrilleros –entre ellos Ernesto “Che” Guevara y Raúl Castro, hermano de Fidel y Camilo Cienfuegos– apoyados por campesinos, obreros y estudiantes vencieron a Batista tras tres años de una guerra de guerrillas. Castro hizo su entrada triunfal en La Habana el 8 de enero de 1959. En su discurso de triunfo dijo: “La tiranía ha sido derrocada. La alegría es inmensa. Y sin embargo, queda mucho por hacer todavía. No nos engañamos creyendo que en lo adelante todo será fácil; quizás en lo adelante todo será más difícil”. Según Castro, su principal objetivo era desarrollar aquellas medidas que los guerrilleros pretendían aplicar si el asalto al Cuartel Moncada hubiera fructificado: reforma agraria, reinstauración de
La consolidación del gobierno de Castro se dio después de que un grupo de exiliados, entrenados por la CIA invadió la isla en Bahía de Cochinos. Los exiliados esperaban el apoyo aéreo de Estados Unidos, lo que nunca ocurrió. Fue una masacre y el primer gran fiasco del joven presidente John F. Kennedy. Esto a su vez incidió para un acercamiento con la Unión Soviética por parte de Cuba. Nikita Kruschev lo invitó durante un mes. El comandante decidió hacer una limpieza de todos los enemigos. Ejecutó a unos y a otros condenó a 30 años de prisión. Después encarceló a compañeros de armas que no estaban de acuerdo. El más notorio de ellos fue Hubert Matos, sentenciado a 20 años. Según el propio Fidel en los años 60, en prisión estaban 15 mil contrarrevolucionarios.
El mundo estuvo en octubre de 1963 a borde de una tercera guerra mundial. Para impedir que Cuba instale los misiles rusos que apuntaban directamente a las principales ciudades norteamericanas, Kennedy ordenó una cuarentena y el chequeo de los barcos. Tras bastidores, Kruschev y Kennedy negociaron. Los soviéticos levantaron los misiles en Cuba y los estadounidenses en Turquía. Castro fue un peón en el juego de las superpotencias. Después de eso, fue dependiente de los soviéticos.
Castro fue sentenciado a 15 años en prisión por el ataque al cuartel Moncada, pero en 1955 fue amnistiado y partió al exilio en México. Ahí conoció al médico argentino Ernesto Guevara. En la foto junto a Osvaldo Dorticós, quien era presidente en los inicios de la revolución.
la Constitución de 1940, confiscación de los bienes usurpados durante la dictadura, participación de los obreros en los beneficios de las empresas. El 59 fue proclamado “El año de la liberación”. El nuevo presidente Manuel Urrutia formó un gobierno de transición moderado y plural. EE.UU. reconoció al nuevo Estado. Urrutia nombró a Castro comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, le encomendó reorganizar las instituciones armadas del país. Castro en febrero era ya primer ministro. Entre enero y febrero los tribunales revolucionarios juzgaron a colaboradores civiles y militares de Batista y condenaron a muerte a muchos de ellos. La prensa internacional fue dura. Castro replicó con la Operación Verdad: una concentración de un millón de gentes, discurso largo más rueda de prensa incluidos, y la creación de Prensa Latina para la comunicación objeti-
va. Años después, el mismo Castro criticó estas matanzas. En abril, la Asociación Americana de Editores de Periódicos invitó a Fidel Castro a visitar el país. Agasajos, aclamaciones, aplausos, preguntas críticas. En mayo empezó la primera reforma agraria. Esta habría de ser la base para salir de los monocultivos del azúcar, café y tabaco y dar pie a la correspondiente industria pesada. Se fundó el Instituto de Reforma Agraria con Castro como su presidente. El objetivo era expropiar, pagando, propiedades de más de 420 hectáreas, entre ellas las de las 11 compañías de los Estados Unidos, que controlaban el 47 por ciento de las propiedades y refinerías azucareras de Cuba, –la Atlantic Sugar Company poseía un cuarto de millón de hectáreas. La primera propiedad expropiada fue la de la familia Castro. En octubre del 59, el presidente Dwight Eisenhower aprobó varias medidas propuestas por el Departamento de Estado y
la CIA para apoyar a contrarrevolucionarios cubanos y hostigar a Cuba. En febrero de 1960, el viceprimer ministro soviético Anastás Mikoyan visita Cuba y concede un crédito de cien millones de dólares, además de firmar tratados para la compra de azúcar y la venta de petróleo. Texaco, Shell y Esso se negaron a procesar petróleo comunista. Castro las confiscó. También fueron confiscadas 36 centrales azucareras y las compañías de teléfonos y electricidad. Todas de EE.UU. Se crearon Comités de Defensa de la Revolución y, por último, se confiscó la propiedad urbana. En marzo el presidente Eisenhower ordenó la preparación de hombres para invadir la isla. Cuba reanudó las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética, rotas por Batista en 1952. Cuatro días después Washington respondió prohibiendo las exportaciones a la isla, salvo ciertos alimentos, medicinas y « Diciembre 1 • 2 0 1 6 «
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La dependencia de los soviéticos que le compraban el azúcar a cambio de mercancías que no llegaban a la isla por culpa del embargo norteamericano, hizo que Cuba se involucre en guerras de “liberación” en sitios tan lejanos como Angola en África.
Los marielitos. El rigor de la vida comunista y la carencia de libertades en la isla fueron los incentivos para oleadas de migraciones a la Florida, ubicada 90 kilómetros de mar al norte, infectados de tiburones, pero un riesgo que muchos decidieron correr. En los años 80, se dio la oleada más grande, la de Los Marielitos. Castro aprovechó para incluir en los botes a delincuentes y espías.
suministros médicos. Eisenhower decretó no comprar azúcar cubano. Los años 61 y 62 fueron importantes. EE.UU. rompió las relaciones diplomáticas con Cuba. Mediante la CIA, el presidente John F. Kennedy ayudó a disidentes cubanos y mercenarios latinos a invadir la isla en Playa Girón, Bahía de Cochinos. La derrota de los invasores fue completa. Fidel se declaró marxista y fue excomulgado por Juan XXIII. En el 62, EE.UU. decretó un embargo completo, excepto medicinas, el comercio, la economía y las finanzas de ese país con Cuba. Como consecuencia de la invasión, Cuba aceptó que la Unión Soviética pusiera misiles en la isla. La crisis reventó a fines de octubre del 62. Castro puso condiciones para el retiro de los cohetes: fin del bloqueo, fin de los ataques piratas, fin de la guerra sucia, fin de los planes subversivos, devolución de la base de Guantánamo. Moscú no las 16 » D i c i e m b r e 1 • 2 0 1 6 »
tomó en cuenta. Retiró los misiles. Washington retiró los suyos de Turquía y prometió no invadir la isla. La asociación económica con la Unión Soviética funcionó entre 1961 y 1989, año de la caída del Muro de Berlín. Con el flujo soviético de 5.000 millones de dólares anuales por comercio y subsidio político en el contexto de la Guerra Fría, las fuerzas armadas se volvieron poderosas. Castro las empleó en la defensa nacional y las guerras de liberación en Angola, Etiopía y Somalia, –todas en África– y ayuda a los sandinistas de Nicaragua para librarse del dictador Anastasio Somoza Debayle y, más tarde, de los Contras. El auge de la Revolución Cubana se produjo en estos años: grandes logros en alfabetización, educación e investigación, salud, medicina, cultura, deporte, música. Fue la etapa más “pachanguera” de la revolución. Y también la de una reforma institucional
A finales de los 80 devino la debacle para la isla. El comunismo sucumbió en la Unión Soviética y Europa Oriental. Fidel quedó como el último dinosaurio del sistema. Al cortarse el cordón umbilical con los cinco mil millones de subsidios que recibía anualmente de los soviéticos, vinieron tiempos muy difíciles para la isla y se creyó que finalmente las duras condiciones de vida originarían su caída. En la foto con Mijaíl Gorbachov, último gobernante de la Unión Soviética.
que dio más poder a Castro. En este período, estalló la crisis de las drogas con juicios supuestamente amañados, fusilamiento de cuatro jefes militares, entre ellos, el general Arnaldo Ochoa, héroe nacional. La década de los 90 y los comienzos del siglo XXI pusieron a prueba la sobrevivencia del socialismo cubano. Un Estado sin fondos, una política de “Opción Cero”, un desencanto de jóvenes nacidos durante el socialismo y geográficamente prisioneros en una isla sin otros horizontes. Castro incrementó el turismo de lujo y el turismo medio para conseguir divisas, permitió la posesión de dólares procedentes, en su mayoría, de la migración cubana a EE.UU., facilitó cierta inversión extranjera de Canadá y la Unión Europea. Años después, visitó a Juan Pablo II en Roma y lo recibió en la isla con lo que dio un respiro a los católicos, llegaron más sacerdotes, fue establecida la Navidad como día cívico y 200 presos recobraron la libertad. Las relaciones diplomáticas con los EE.UU., paradójicamente, tuvieron que ver con el tema de los migrantes. Con la reforma agraria, las clases sociales económicamente alta y media alta emigraron en buen número
a los EE.UU. y sobre todo a la cercana Florida. Fue una migración selecta con muchos profesionales y empresarios que transformaron a Miami y Florida en un estado pujante de poder republicano. La migración se convirtió en arma política: Los Marielitos –“indeseables” según Castro– en su mayoría mulatos y afrocubanos acogidos en la época del presidente Jimmy Carter, y la tragedia de los balseros en 1994, que sufrieron en Guantánamo y Panamá hasta que la comunidad cubana de Florida principalmente demostró con su solidaridad cuánto podía influir en Washington la presión comunitaria. En Venezuela con el advenimiento del coronel Hugo Chávez al poder, la suerte económica de Cuba mejoró. Con el Socialismo del Siglo XXI en algunos países de Hispanoamérica, con el triunfo del Partido de los Trabajadores en Brasil, con Cristina Fernández de Kirchner en Argentina y con José Mujica en Uruguay más la lealtad mexicana desde el comienzo de la Revolución Cubana, salvo en los años del canciller Jorge Castañeda, Cuba ha recobrado su influjo político en Latinoamérica, prueba de ello es que Raúl Castro ocupa la Presidencia pro témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y que las negociaciones de Colombia con las FARC se llevan adelante en La Habana. Estas buenas relaciones entrañan un valor no solo político sino económico y financiero para la isla. Algo se ha suavizado el bloqueo, pero Cuba ha endurecido el control
Lo que impidió la caída del régimen fue la llegada al poder de Hugo Chávez en Venezuela, un admirador de Fidel Castro. Como en el pasado el Régimen negoció con los soviéticos soldados para guerras en África, ahora intercambió con los venezolanos misiones de médicos y maestros, por petróleo. Igual hizo con países como Brasil, gobernado entonces por Inácio Lula da Silva, un obrero metalúrgico. Habiendo abandonado su tradicional injerencia en grupos guerrilleros, Castro fue recibido en la región por presidentes de todas las tendencias. Solo Estados Unidos mantuvo la distancia, aunque sí se conversaba sobre el levantamiento del embargo.
de las redes electrónicas, de la crítica y del maltrato a la oposición. A los 80 años de edad, Fidel siguió personalmente al frente del gobierno hasta el 31 de julio de 2006, cuando anunció que delegaba provisionalmente su cargo en Raúl Castro, mientras se recuperaba de una cirugía intestinal. El 19 de febrero anunció en un artículo de la revista Granma que no aspiraría a ser reelecto como Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe: “No aspiraré ni aceptaré –repito– no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe”. Fidel Castro ha pasado ya a la Historia. Grande y trascendente. Se discutirá hasta la saciedad sobre los aciertos y errores de la En 2004, una caída en La Habana hizo presentir que la salud del viejo comandante estaba frágil. Después desapareció por meses, temiéndose que estaba por morir. Se reveló después que le fue extirpado parte de su estómago y que llevaba una funda externa para sus fluidos. El hombre alto, corpulento y firme se había convertido en un anciano débil y cansado. Entregó el poder a su hermano menor Raúl. « Diciembre 1 • 2 0 1 6 «
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Marita Lorentz en su libro ”Mi querido Fidel“, asegura que tuvo un hijo con Fidel y que fue contratada por la CIA para matarlo pero no pudo hacerlo.
Alina Fernández, la más polémica de los hijos.
Dalia Soto y su hijo Antonio Castro Soto. Ella se casó con Fidel en 1980, pero estuvo con él desde los años 60.
El lado oculto de Fidel
Hombre de muchos secretos, el misterio rodeó a la vida privada de Castro
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e casó dos veces, la primera con Mirta Díaz-Balart una joven a quien conoció en la universidad y cuyo hermano era un hombre vinculado al gobierno de Fulgencio Batista. Con ella tuvo a su hijo Fidel, quien se graduó de ingeniero nuclear en la Unión Soviética y quien fue separado de su madre después de que sus padres se divorciaron en 1955 y triunfó la revolución. Mirta vive en Miami, donde su hermano Lincoln Díaz-Balart llegó a ser congresista de Estados Uni-
revolución. Nunca se sabrá qué hubiese sido de Cuba sin un embargo que continúa aún. Y se discutirá como se discute hoy si valió la pena una revolución a un precio humano y económico tan alto. Fidel se había casado con Mirta DíazBalart (1948) y tuvo a Fidel Félix (1949). Se divorciaron en 1955. En 1956 tuvo tres hijos: Alina, en Natalia Revuelta, Francisca en Micaela Cardoso, Jorge Ángel en María Laborde. En 1960 se unió con la maestra Dalia Soto del Valle. La pareja tuvo a Alexis (1962), Alexander (1963), Antonio (1969), Alejandro (1971) y Ángel (1974). Alina trabajó con la CIA contra la revolución. Los 18 » D i c i e m b r e 1 • 2 0 1 6 »
dos y uno de los dirigentes que ha luchado desde el exilio en su contra. El segundo matrimonio no se hizo público sino hasta hace una década con la maestra Dalia Soto, quien le dio cinco hijos Alexis, Alexander, Antonio, Alejandro y Ángel. El más conocido es Antonio, cirujano ortopedista y dirigente deportivo. Con Dalia, Castro se habría casado en 1980 pero el romance se inició en la campaña de alfabetización en los años 60. Fuera de matrimonio por lo menos se
hijos de las uniones estables han apoyado los ideales del padre. Bien vale terminar esta reseña con la siguiente noticia que revela el papel de la mujer en la Revolución Cubana tomada del diario madrileño El Mundo del 12 de abril de 2001: “En opinión de quienes les han conocido de cerca, Celia Sánchez Manduley ha sido la persona más trascendente en la vida de Castro. Nadie ha podido sustituirla en la confianza y en la dimensión del afecto que sentía por ella el presidente cubano. Celia Sánchez murió de un cáncer pulmonar en el año 1979. Sólo después, en 1980, Castro legalizó su matrimonio de hecho con Dalia Soto del Valle. Celia, en
conocen tres hijos. La más notable Alina Fernández, que nació de la relación con Natalia Revuelta, esposa de un cardiólogo. Fernández se exilió en Estados Unidos y escribió un libro: “La hija de Castro”. Otros descendientes fuera de matrimonio fueron Jorge Ángel Castro y Francisca Pupo. Y tal vez exista uno más, según el libro escrito por Marita Lorentz, una alemana que vivió un intenso idilio y que después fue contratada por la CIA para matarlo pero nunca pudo hacerlo.
el gobierno revolucionario, ocupó el cargo de secretaria ejecutiva del Consejo de Ministros y era miembro del Comité Central del PCC. Pero, además de esta responsabilidad formal, fue en realidad durante 23 años la amiga devota e incondicional, la ayudante, la consejera en la guerra y la paz, la conciencia y el alter ego de Fidel Castro. Cinco años mayor que el jefe guerrillero, nunca se casó”. (Simón Espinosa Cordero resumió esta reseña de varias fuentes: las principales: “Fidel Castro” en Wikipedia, “Las Antillas, un pequeño paraíso en el Mediterráneo americano” Gran Atlas Enciclopédico Aguilar. La Enciclopedia Salvat, volúmenes 4 y 6, entre otras). V
Guayaquil. La primera visita de Fidel Castro al Ecuador fue el 4 de noviembre de 1971 por invitación del presidente José María Velasco Ibarra.
Velasco, León, Borja y Correa
En 60 años Cuba ha tenido dos mandatarios. En Ecuador 28 personas han ejercido el poder entre dictadores y presidentes constitucionales o interinos. En el camino se cuentan incidentes diplomáticos y profundas amistades. Cecilio Moreno y María Belén Arroyo
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l domingo 8 de febrero de 1981 los cañones apenas habían dejado de tronar en Paquisha cuando el gobierno de Jaime Roldós debió enfrentar otro incidente internacional. “El cubano Rómulo Delgado, en compañía de su esposa y
tres hijos, Juan de 15 años, Germán de 12 y Reylán de 11, y otros nueve familiares entraron a la embajada de Ecuador en La Habana con un revólver viejo y una pistola”, recuerda Martí Noticias, un sitio anticastrista. Nuestro embajador era Jorge Pérez Concha a quién
Rómulo entregó el arma y pidió asilo. Nueve días más tarde cuando el personal de la embajada salió a buscar provisiones para los huéspedes, las fuerzas de seguridad cubanas invadieron la embajada y capturaron a los ocupantes. El presidente Roldós salió en defensa de nuestra soberanía calificando de intolerable el acto, aclarando que “Ecuador no autorizó ni podía autorizar jamás que la sede de su Embajada haya sido objeto de tal acción”. Jaime falleció tres meses después y, paradójicamente, uno de los pocos ecuatorianos que más cercanía llegó a tener con el exmandatario cubano fue su hermano, el exvicepresidente León Roldós Aguilera. « Diciembre 1 • 2 0 1 6 «
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Velasco lo alertó
La relación de afecto de Castro hacia el Ecuador parece que empezó en 1961, cuando ya había roto con Estados Unidos y se asumía comunista leninista. La viuda del diplomático Manuel Araujo contó a diario El Comercio que siendo José Chiriboga Villagómez embajador del Ecuador en Washington, escuchó en los pasillos del Departamento de Estado, el rumor que se estaba preparando una invasión a Cuba. El diplomático le hizo saber este particular al presidente José María Velasco Ibarra, quien inmediatamente delegó a Manuel Araujo Hidalgo para que viajase a La Habana con el fin de advertir a Fidel Castro. En abril de ese año un grupo de disidentes formados por Estados Unidos incursionó en Bahía de Cochinos. En pocas horas, el ejército cubano frustró la operación. Al año siguiente, en el gobierno de Carlos Julio Arosemena, el Ecuador junto a otros de la región rompió relaciones diplomáticas con Cuba. Para 1971 el gobierno cubano programó el primer viaje del comandante a Latinoamérica. Su destino era Chile, donde gobernaba un comunista: Salvador Allende. De regreso Castro paró en Lima para entrevistarse con el presidente peruano. Saliendo de Lima, los dos aviones de la comitiva avanzaron a la base militar de Talara, al norte de Piura. Desde allí el líder cubano partió hacia Guayaquil en un cuatrimotor Ilyushin IL-18 de fabricación rusa. Esta visita está ampliamente documentada por el historiador Germán Rodas en un libro de la editorial AbyaYala. En la escalerilla lo recibió el ministro de Gobierno Jaime Nebot Velasco. Remarca León Roldós el hecho de que no se trató de una simple escala técnica, sino de una visita cuidadosamente programada que no dejó de causar resistencias internas. De Guayaquil regresó a Talara desde donde, en el avión oficial, se devolvió a la isla. En la reunión Velasco le pidió a Castro, entre otras cosas, que su gobierno permita la repatriación de ecuatorianos que dos años antes habían secuestrado un avión de Tame, incidente en el que falleció el copiloto. Luego hubo una rueda de prensa y finalmente una cena formal en la que participaron invitados especiales junto a autoridades civiles y militares. Allí estuvo, entre otros, el comandante del Ejército Guillermo Rodríguez Lara, quien 20 » D i c i e m b r e 1 • 2 0 1 6 »
1985. El presidente León Febres-Cordero se convirtió en el primer mandatario de derecha en visitar La Habana.
1988. La segunda visita de Castro a América Latina y al Ecuador fue para la posesión del presidente Rodrigo Borja.
dos meses más tarde derrocó a Velasco. En la rueda de prensa hubo preguntas complejas: “¿Cuántas personas han fusilado en Cuba?” Preguntó un periodista. “Bueno, debemos haber fusilado, me imagino, algunos cientos de esbirros”, respondió Castro. “Miles” exclamó otro periodista. “No, no llegan a miles, porque hemos sido bastante generosos”, replicó el visitante.
Con Febres-Cordero
A principios de 1985 llamó la atención que el presidente León Febres-Cordero haya parado en La Habana para una visita oficial, luego de haber estado en Washington. “Fidel estaba saliendo de una etapa de aislamiento y le cayó bien un visitante de derecha. León, por su parte, quiso mostrar que no era un derechista intolerante o fanático”, escribió
Jorge Rivadeneira. Con él concuerda León Roldós. En un encuentro con Fidel en Cuba, en mayo de 1985, a menos de un mes de la visita de FebresCordero a la isla, Castro le dijo a Roldós: “Aquí estuvo Febres-Cordero y tuve una relación cordial con él. ¿Se ha puesto a pensar usted que Febres-Cordero es el primer presidente no socialista de América Latina que viene a Cuba? ¿No se pone a pensar que por allí podría haber un espacio que nos ayude a esta nueva vinculación de Cuba con América Latina?”. Incluso Roldós cree que la segunda visita de Fidel al Ecuador y a América Latina, en agosto de 1988, no fue solo porque Rodrigo Borja, un socialdemócrata, asumía el poder, sino que “Él vino también para celebrar el fin del mandato de su amigo Febres-Cordero”. Recuerda Roldós que en una ocasión
2002. Junto al venezolano Hugo Chávez y el anfitrión Gustavo Noboa, inauguraron la "Capilla del Hombre".
2014. El presidente ecuatoriano Rafael Correa, junto a otros mandatarios, visitó por última vez a Fidel Castro.
Castro le dijo que Febres-Cordero le había hecho ver lo importante que era tener puertas de escape y no cerrarlas por completo como está ocurriendo en Venezuela y como ocurrió con la Panamá de Noriega. “En 1989 me invitó a estar presente en una reunión con el canciller panameño. A Castro le gustaba tener testigos. Allí él dijo: Creo que los días de Noriega están contados. Creo que Noriega tiene que abrir un espacio de salida, si no lo hace está afuera. Y de él se habla mucho de que está vinculado con el narcotráfico”. Pocos meses después Estados Unidos invadió Panamá y detuvo a Noriega. La penúltima vez que Castro vino al Ecuador lo hizo para la inauguración de la “Capilla del Hombre”, obra de su también amigo, Oswaldo Guayasamín, en 2002. Al día siguiente, desayunó con León Roldós,
almorzó con Rodrigo Borja y cenó en Guayaquil con León Febres-Cordero. La cena en El Cortijo, residencia del exmandatario, duró hasta las dos de la mañana del día siguiente. Febres-Cordero contó alguna vez a Vistazo que su relación con Castro llegaba incluso a los regalos personales, que con frecuencia le enviaba habanos.
Con Rodrigo Borja
La relación con el presidente Rodrigo Borja fue igual de buena. Él la describe en su libro “Recovecos de la Historia”. Borja estaba en La Habana para una cumbre internacional sobre deuda externa. Borja evoca que por varias ocasiones quiso saludar a Castro. Inesperadamente, un funcionario cubano se acercó con un mensaje: “El Comandante quiere saludarlo”.
Ese encuentro fue atípico. El líder cubano le preguntó a Borja si era cierto que trotaba más de una hora diaria. Le dio un consejo: cambiar de deporte para cuidar sus articulaciones. En respuesta, el ecuatoriano le contó que practicaba ecua-volei. Castro pidió todos los detalles: la mecánica del juego, la altura de la malla, las dimensiones de la cancha. Al día siguiente fue invitado a un almuerzo. Fue un grupo pequeño, unas 12 personas, y el plato estrella fue helado de coco servido en la propia corteza de la fruta. Pasaron tres años y en 1988 Borja asumió la Presidencia de la República. El día de la posesión, el flamante mandatario ecuatoriano almorzó con su familia. De pronto le anunciaron que tenía visita: Era el líder cubano. El comandante había llevado a la casa de Borja un cajón de helados de coco. Al día siguiente, el primero de su mandato, Borja invitó a Castro a almorzar y le agradeció el gesto. “Claro que sé que te gusta, si hace tres años te comiste tu helado y el de tu vecino”. En reciprocidad, Borja le regaló un cajón de tomates de árbol cuyas semillas fueron luego plantadas en la isla. Posterior a esa visita, cada vez fueron más frecuentes los viajes de Fidel Castro a las diferentes ceremonias de asunciones de mandato del continente y a las reuniones multilaterales. La última vez que vino al Ecuador fue para la posesión de Lucio Gutiérrez, en enero de 2003. León Roldós diferencia tres etapas en la relación Castro-América Latina. Una inicial de aislamiento diplomático pero con intentos de exportar su modelo de lucha armada, aventura que inició y terminó en Bolivia con el Ché Guevara. Una segunda de apertura a diferentes corrientes de pensamiento en la lógica de mantener una puerta abierta. Aquí encaja su relación con Febres-Cordero y su posterior gusto por los viajes a la región. Y una tercera en donde talves preparando el relevo impulsó la idea de implantar el socialismo del Siglo XXI en la mayoría de países. Quizá vio al venezolano Hugo Chávez como su sucesor o al brasileño Lula Da Silva. Pero en 2004 empezó su declive físico y aunque esa novel versión del socialismo se extendió a otros países, incluido el Ecuador del presidente Rafael Correa, antes de su muerte ha sido testigo del retroceso de la tendencia y quizá de su último sueño. V « Diciembre 1 • 2 0 1 6 «
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