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Peña Trevinca desde dentro

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Peña Trevinca desde dentro Versión 1.0

Daniel Boyano Sotillo


Daniel Boyano Sotillo GEÓGRAFO AMBIENTAL ONG GUÍAS DE ESPELEOLOGÍA Y MONTAÑA ASOCIACIÓN CRYOSANABRIA CLUB DE MONTAÑISMO SANABRIA danielboyanosotillo@gmail.com

Copyleft 2017


Una misma montaĂąa puede ser tan distinta como las diferentes formas de observarla de las personas que la ascienden. AsĂ­ la aventura no solo consiste en descubrir nuevos lugares, si no en mirarlos con distintos ojos y vivirlos con distinta gente, esto nos cambia totalmente la perspectiva.


ÍNDICE Medio físico, biótico y antrópico de la cara sanabresa del macizo de Trevinca

0- Prólogo 1- Introducción 2- Geología 3- Geomorfología 4- Climatología y biogeografía 5- Servicios ecosistémicos

Las 6 rutas clásicas a Peña Trevinca 1- Ruta a Peña Trevinca desde el Norte 2- Ruta a Peña Trevinca desde el Oeste 3- Ruta a Peña Trevinca desde el Suroeste PR-G 201 4- Ruta a Peña Trevinca desde el Suroeste – Porto de Sanabria 5- Ruta a Peña Trevinca desde el Sureste oficial 6- Ruta a Peña Trevinca desde el Sureste alternativa


0- PRÓLOGO

Peña Trevinca desde dentro se compone de dos apartados, el primero de ellos trata de hacer una somera aproximación a los principales aspectos geológicos, geomorfológicos y climáticos de la cara sanabresa de Peña Trevinca para su caracterización, además de trazar los rasgos fundamentales de soporte físico del paisaje (modelado, litología y relieve) sobre el cual se desarrollarán las actividades bióticas y antrópicas. Para ello se ha recurrido a un intenso trabajo de campo y bibliografía de la zona, la cual recomiendo consultar para obtener una visión con mayor detalle y profundidad.

Por otro lado la segunda parte nos ofrece la descripción de distintas rutas para ascender a la cumbre de Peña Trevinca desde cada una de sus vertientes. De nuestra forma física y las condiciones meteorológicas en las que se decida hacer cada ruta dependerá la equipación que necesitemos y el tiempo que tardemos en realizarlo, por ello esta guía es solo de carácter orientativo.


1- INTRODUCCIÓN

El área de estudio del Macizo de Trevinca en su cara sanabresa se encuentra en el Parque Natural del Lago de Sanabria, Sierra de Segundera y Porto, en el cuadrante noroccidental de la provincia de Zamora y de la Península Ibérica, siendo limítrofe con Galicia y parte con León. En dicho Macizo se localiza el pico homónimo, Peña Trevinca que tiene 2.127 m., siendo el punto más elevado del área de estudio, mientras que el mínimo se encuentra a 1600 m. aproximadamente. El valle del Bibey no nace estrictamente en el macizo de Trevinca, ni en la vertiente sanabresa, aunque en su tramo medio este río si discurre por la comarca, por lo que simplemente se han realizado unas pinceladas explicativas. Es la cabecera de la cuenca del Tera, y sus primeros afluentes, las que reciben mayor atención en este apartado (Figura 10). El conocimiento geológico de la cara sanabresa del macizo de Trevinca está asociado al inicio del interés hidrológico de la zona. Así, el área del actual Parque Natural del Lago de Sanabria, Sierra de Segundera y Porto, según indica Rodríguez et al. (2011), fue estudiada por primera vez a principios del siglo XX , en cuanto a rasgos geomorfológicos

se

refiere,

defendiéndose

su

incuestionable

importancia

geomorfológica glaciar, destacando, por un lado, los estudios de la topografía del fondo del lecho del Lago de Sanabria / Llagu de Senabria realizados por Taboada (1913) en los que evidenció la forma de una artesa; y por otro, los estudios de las morrenas que bordean el lago llevados a cabo primero por Stickel (1929) y después por Llopis (1957). Estos estudios y avances, no dejan de ser meras obras descriptivas, aunque, paralelamente, Stickel (1929) y Schimdtz (1969), ya habían intentado calcular la Altitud de la Línea de Equilibrio para el máximo glaciar, obteniéndose ya una primera aproximación entre 1.500 y 1.600 m (Rodríguez et al., 2011).


Sin embargo, en la segunda mitad de la centuria pasada, las líneas de investigación se centran en el estudio de las características y procesos sedimentológicos, biológicos y paleoclimáticos, pudiendo mencionarse en este caso aquellos estudios como los de R. Julià et al. (2007). En esta misma línea podemos mencionar el trabajo de Giralt et al. (2011) en el cual se lleva a cabo una reconstrucción climática a través de datos meteorológicos, limnológicos y sedimentológicos fundamentalmente. Dentro de la investigación geomorfológica, han tenido una gran importancia las reconstrucciones del sistema glaciar al completo, siempre acompañadas de un estudio, análisis/cartografía geomorfológica de detalle, así como dataciones, pudiendo destacarse el estudio de Cowton et al. (2009). Una nueva reconstrucción del casquete glaciar Sanabrés fue llevada a cabo por Rodríguez et al. (2011, 2014), acompañándose de dataciones en morrenas, siendo mejorada con respecto a la de Cowton et al. (2009).

2-GEOLOGÍA Las montañas que engloba el Macizo de Trevinca fueron originadas en la orogenia alpina, a partir de las rocas formadas en el Precámbrico y Paleozoico (Cámbrico y Silúrico). Los materiales más recientes son datados del Cuaternario (Florchutz & Méndez Amor, 1957; Martínez et al., 1981), de los períodos Pleistoceno y Holoceno. Los materiales pleistocenos se corresponden básicamente con pequeños cordones morrénicos correspondientes con la última fase de glaciación próxima a los circos.


Figura 1. Vista de Peña Negra, Peña Trevinca y parte del Circo de Piatorta. Los depósitos fluvioglaciares llegan a entremezclarse con los fluviolacustres, tratándose de depósitos arcilloso-limosos fusionados con multitud de depósitos (Martínez et al., 1981).

2.1.Contexto geológico y morfoestructural El macizo de Trevinca en su vertiente sanabresa está constituido por terrenos paleozoicos y afloramientos de materiales porfiroides del “Ollo de Sapo” atribuidos al Precámbrico. Ambos materiales han pasado por un metamorfismo regional y las distintas fases de deformación de la orogénesis herciniana. Más próximos a la superficie aparecen materiales más recientes datados del Cuaternario (Florchutz & Méndez Amor, 1957; Martínez et al., 1981), concretamente de los períodos Pleistoceno y Holoceno. Asimismo, es una zona de montaña donde existen procesos activos que cambian continuamente la cobertura superficial como se explica en el apartado de geomorfología.


Morfoestructuralmente el Macizo se encuentra en los límites del sinclinorio de Truchas y el flanco NW del anticlinorio de Sanabria.

Figura 2. Mapa geológico del entorno circundante sanabrés del área de estudio. Extraído directamente de Rodríguez et al. (2011).


2.2. Litología El “ollo de sapo de grano fino” o gneis de grano fino aparece en los circos del Maseirón y de Piatorta con una foliación muy marcada. Está formado por una matriz de cuarzomoscovita-sericita y biotita, donde destacan amígdalas de feldespato y cristales de cuarzo azulado. Por su parte el pequeño circo al E de Peña Trevinca, el circo de Peña Negra y el circo del Vidulante están constituidos por una potente serie pelítico-psamítica paleozoica en forma de cuña considerablemente replegada donde aparecen pizarras negras con escasas intercalaciones arenosa,

areniscas y cuarcitas con tonalidad más clara,

diferenciándose dentro de este paquetes más cuarcíticos o más pelíticos, y entre ellos destaca un nivel discontinuo de cuarcitas de menor entidad (Velado, F., Navarro, D., Mata, J., Lázaro, J.M.,1978). Los materiales pleistocenos se corresponden básicamente con till, reducidos cordones morrénicos, turberas y depósitos de obturación marginal de las cuales la cartografía geológica publicada sólo incluye aquellas más potentes y mejor preservadas. Hay que recordar que el Macizo de Trevinca es donde aparecen los últimos restos que dejaron los hielos en sus fases de retroceso finales. Por último, los depósitos del Holoceno se encuentran, por un lado, en depósitos de movimientos en masa de ladera, formados por cantos angulosos y escasa fracción fina de los materiales en el área, es decir, cuarcitas, areniscas, pizarras y gneis; y por otro, en procesos de periglaciarismo que se detallan en el apartado geomorfológico. 2.3- Tectónica Dentro del área de estudio destacan dos fallas de cierta importancia a media ladera SE de la propia Peña Trevinca que mantienen dirección NNE. El circo de Piatorta también es atravesado por una falla de grandes dimensiones con dirección E-O generando un gran anticlinal. Asimismo en este circo desde su mayor altitud hasta la base aparecen continuas esquistosidades con grado de buzamiento destacado.


En el entorno del Vidulante aparece un gran anticlinal colgado y un sinclinal colgado. Tanto en este circo del Vidulante, y su valle, como en el Circo de Peña Negra, y su valle, aparecen esquistosidades con diferente grado de buzamiento. 3-GEOMORFOLOGÍA Geomorfológicamente, de una forma sintética, el Macizo delimita y cierra la cabecera de la cuenca del río Tera y grandes elevaciones que parecen encajarse a modo de cuñas en zonas alomadas de origen más antiguo superando los 2000 m. Diversos autores coinciden al señalar que la formación del gran aparato glaciar que envolvía a Trevinca, fue posible por la enorme acumulación de neviza –que descendía por los valles en forma de lenguas de hielo– en el altiplano ondulado sanabrés a altitudes en torno a los 1.700-2.000 m. en la Sierra Segundera (Llopis, N., 1957) y también en parte de la Cabrera. Aquella gran masa de hielo era comparable a un field noruego, en el que se ha encajado el valle del río Tera (Stickel, 1929).

Figura 3. Cima de Peña Trevinca. A la derecha el Maseirón. En el centro el valle del río Tera. A la izquierada Peña Negra, Peña Surbia y el Vidulante. Investigadores como Rodríguez et al. (2014), afirman que el sistema de glaciares sanabreses del macizo de Trevinca, llegó a alcanzar valores de espesor de hielo que oscilaron entre los 200 m. en el altiplano de la Sierra Segundera, y los 450 m en los valles glaciares. Las principales evidencias del espesor del hielo se pueden observar en elementos diagnósticos como las morrenas laterales del valle del Tera en el entorno del lago, y al Nordeste de Ribadelago / Riballagu (Figura 4). Lo que sí que se sabe es que, el mayor espesor de hielo se alcanza en el entorno que se corresponde con la confluencia de lo que fueron los paleoglaciares que discurrían por los valles del Tera y el Segundera, (Stickel, 1929).


Figura 4. Iceland situado en el altiplano sanabrés en el momento de máxima extensión. Extraído de Fernández, J.M. (2014). Modificado por Boyano Sotillo, D. (2016) Después de la contextualización realizada, volvemos a centrarnos rigurosamente en el Macizo de Trevinca donde hemos utilizado los circos glaciarizados como referencia, esto es, el ámbito topográfico en que se acoge el órgano colector del aparato glaciar. Se han identificado cómodamente, por ser una depresión más o menos semicircular o semielíptica enmarcada por vertientes vigorosas, situada en la cabecera y ocupada, bien en la actualidad, o en el pasado, por un importante volumen de nieve y neviza (Muñoz, 1995). Estos circos se han identificado coincidiendo con las divisorias hidrográficas, es decir las áreas más elevadas, encontrándose asociados a la presencia de horns en picos como Peña Trevinca (2.127 m), Peña Negra (2.121 m), Peña Surbia(2.116 m) o El Vidulante (2.053 m). En Peña Trevinca y Peña Negra se puede identificar en las paredes del circo una línea a 2050- 2100 m. que marca el inicio de la erosión nival/glaciar, y que, indica, por tanto, que estas cumbres no quedaron sepultadas bajo el hielo (Fernández, 2014).


3.1. El modelado glaciar El valle del Tera, en el entorno del Macizo De Trevinca, adquiere la forma de un conjunto de circos donde destacan cuatro principales y uno secundario, cuya línea de cumbres característicamente hemicíclica coincide exactamente con las divisorias hidrográficas, superando sus altitudes los 2.000 m. Cerrando estos circos aparecen las máximas altitudes, como en el caso de Peña Trevinca (2.127 m) o Peña Negra (2.121 m), entre otras, bajo la forma de horns, esto es, cumbres o picos que existían previamente a la formación de la lengua de hielo, y que no llegaron a quedar totalmente cubiertos por el mismo, emergiendo por encima de él; producto de la acción glaciar sobre sus laderas, han adquirido una forma piramidal. El principal rasgo de estos picos es su apariencia aguda y afilada, motivo por el cual pueden considerarse como nunataks en el período de Máxima Extensión de Hielo, donde existía un field; o horns en la fase de glaciación de valle, lo cual afirman estos autores basándose en la altitud que presentan estos picos, que supera los 2.100 m, así como en que esta forma afilada comienza a evidenciarse a partir de los 2.050 m, indicando que la superficie de estos picos a partir de dicha altitud no estuvo glaciarizada (Fernández, 2014).


Figura 5. Mapa geomorfológico glaciar del valle del río Tera. Extraído directamente de Rodríguez Rodríguez, L., Domínguez Cuesta, M. J. & Jiménez Sánchez, M. (2011). Así, nos encontramos en primer lugar con el circo situado en la parte inferior de las lagunas de Piatorta con dirección NE, donde nace el arroyo de Mermiñeira afluente del arroyo o rigueiro del Maseirón. El fondo de este circo está relleno con materiales de


movimientos en masa gravitacionales además de una turbera colmatada, mientras que sus paredes aparecen pulidas por la acción glaciar. En segundo lugar, aparecería el circo de Maseirón (Figura 6), con dirección SE, entre Peñasco Vedado (2.014 m.) y el horn de Peña Trevinca, que además es la cabecera del valle glaciarizado en forma de “U” del Maseirón, por donde discurre el arroyo homónimo trazando un curso meandriforme. En este circo glaciar, al igual que en el caso anterior pero con mayor claridad, se observan depósitos de movimientos en masa gravitacionales y una importante superficie ocupada por una turbera colmatada por donde el arroyo discurre mediante meandros característicos de este ambiente turboso y húmedo. Ya en el valle glaciarizado encontramos cordones secundarios de morrenas junto a till indiferenciado, generalmente cubiertos de vegetación, y en su parte final, antes de unirse al río Tera, depósitos de obturación marginal.

Figura 6. El Maseirón antes de conectar con su valle afluente del Tera. El tercer circo, es el de menor entidad y por ello antes fue clasificado como secundario ya que la sobrexcavación glaciar fue muy reducida en el mismo. Este pequeño circo es el situado al E de Peña Trevinca y tiene orientación SE. Asimismo en el nace el arroyo o rigueiro de Trevinca, afluente del Tera. Lo más destacado es una pequeña acumulación torrencial posterior a la última etapa glacial. En los márgenes del siguiente circo glaciarizado con orientación SE, y donde nace el río Tera, destacan los horns de Peña Negra en forma de una gran cresta, y Peña Surbia. En su fondo aparecen varios cordones morrénicos secundarios junto a till indiferenciado, y turberas de reducido tamaño rellenas por el aporte de sedimento y la colmatación causada por el crecimiento de vegetación, exceptuando la turbera atravesada por el


río Tera y donde este fluye y gira con orientación S. En la cara W de Peña Surbia aparecen depósitos por gravedad. El último circo glaciarizado aparece entre la Portela Morena Cavada y el pico Vidulante, con orientación NW. En el destaca una cresta morrénica y rocas aborregadas en su parte inferior. Un importante rasgo de este sector del valle, que deja atrás la amplia artesa de fondo plano, es una clara diferenciación de escalones rocosos en el perfil longitudinal del valle, adaptados a la estructura geológica y a la mayor o menor resistencia de los materiales, que permiten identificar claramente áreas o sectores de sobre-excavación, en la actualidad colmatados. En este circo nace el corto rigueiro de la Veiga del Seixo (Figura 9). Es en estos circos donde comenzaba a acumularse el hielo, que a continuación fluía y drenaba por valles con perfil en “U” o artesa plana. El fondo rocoso de dichos valles que salen de estos circos glaciares sufrieron la acción de la ablación del hielo y muestra de ello son las estrías glaciares, rocas aborregadas, pavimentos pulimentados… Estos fondos se aprecian con dificultad al haber sido sepultados por materiales sedimentarios posteriores. También se han encontrado crestas morrénicas, variando éstas en cuanto a su número, volumen y grado de conservación de unos valles a otros. En el límite del área de estudio aparece el complejo lagunar de Piatorta que se caracteriza por lagunas de variados tamaños y distintos orígenes morfogenéticos siempre dentro de los propios del dominio morfoclimático glaciar. Se trata de un conjunto de lagunas rocosas a 1900 m. en un área de relieves que forman lomas redondeadas, donde las hoyas de las lagunas son artesas sobrexcavadas por el glaciar de meseta o iceland sobre fracturas previas. Debido a su altitud y las bajas temperaturas se congela su superficie durante los meses invernales. Algunas de estas lagunas sufren procesos de colmatación que han dado lugar a turberas. 3.2. Otros modelados secundarios En este apartado, de menor importancia que el del modelado glaciar, sobresalen por su aparatosidad los movimientos en masa de ladera, en especial: los fenómenos de


acumulación torrencial en el término de las cabeceras glaciares al unirse con sus valles afluentes formando importantes abanicos; los depósitos de gravedad asociados a pendientes notorias (gravedad asistida y auto traslación por peso) como en Peña Trevinca, Peña Surbia o el Circo de Piatorta. Igualmente aparecen formas menores asociadas a fenómenos periglaciares actuales relacionados con ciclos de heladas (ciclos térmicos de hielo y deshielo) y coberturas nivales. Los procesos periglaciares tienen su inicio en las tensiones ocasionadas por oscilaciones del volumen y de la humedad en el suelo y en las rocas. Estas variaciones se producen cuando el agua cambia de estado de líquido a sólido provocando: - Deformaciones (Hinchamientos y Empujes): movimientos y deformaciones en la capa activa que generan segregación de hielo dando lugar a suelos ordenados (círculos, polígonos de piedras) (Figura 8). También aparecen hidrolacolitos poco desarrollados, que se generan por expansión y retracción del hielo, produciendo suelo producen tracciones en todas direcciones. Este fenómeno, a pesar de estar poco estudiado en el Macizo de Trevinca, se puede apreciar in situ. - Gelifracción: el agua contenida en las discontinuidades de la roca aumenta de volumen al congelarse, produciéndose con su ruptura el fenómeno que se denomina gelifracción. También se puede producir la rotura de las rocas por deshidratación y cambios bruscos de la temperatura. Este fenómeno da lugar a rupturas en las paredes de los circos del macizo originando movimientos de ladera por gravedad y como elemento geomorfológico más destacado a canchales o pedreras. A escala menor aparecen bloques aislados fracturados por gelifracción (Figura 7). - Coberturas nivales: zonas de nieve más o menos permanente, pero que no tienen capacidad de fluir. Destacan los neveros que forman algunas morrenas de nevé marginales. -Procesos en laderas: las avalanchas y aludes de nieve son frecuentes en las paredes del Macizo que tienen una pendiente superior a los 30º, aunque son de reducido volumen. En cuanto a los procesos de laderas asociados a rocas destacan los


gravitacionales, como pedreras o canchales citados anteriormente, los conos de deyección, y los procesos de solifluxión-gelifluxión y reptación a pequeña escala. -Red Fluvial: el Macizo es el lugar de nacimiento de diferentes ríos y rigueiros donde destaca el río Tera. Las cabeceras de los arroyos o rigueiros estacionales, tiene un caudal que baja con fuerza superando importantes pendientes, siendo predominante la erosión a la sedimentación. Por su parte los ríos principales forman una red trenzada y meandriforme heredera de la etapa glaciar, actualmente alimentados por el deshielo y el aporte de manantiales, y que en ocasiones tienen que superar superficies ocupadas por turberas. Entre estos ríos destaca el Tera y el Arroyo de Maseirón (Figura 6).

Figura 7. Bloque errático fracturado por gelifracción.


Figura 8. PolĂ­gonos de rocas ordenados en la superficie del suelo prĂłxima a El Vidulante.

Figura 9. Vista de la Veiga del Seixo desde las proximidades de El Vidulante.


Figura 10. Río Tera avanza entre la nieve. En el fondo Peña Trevinca y peña Negra. 4-CLIMATOLOGÍA Y BIOGEOGRAFÍA En este apartado vamos a realizar una breve aproximación al contexto climático del Macizo de Trevinca en su cara sanabresa, y para ello hemos tenido que trabajar principalmente con datos de la estación meteorológica de Presa de Cárdena con series de datos largas, y a 1.600 m. de altitud, casi como la zona menos elevada de nuestra área de estudio. El clima de la comarca de Sanabria es el característico de montaña, aunque, entre el mediterráneo de interior o continentalizado, y el clima oceánico más húmedo. En el Macizo de Trevinca, según Allué, el clima es de Alta Montaña, mientras que siguiendo la clasificación de Thornhwaite estaríamos en un clima perhúmedo mesotérmico II. Destaca la presencia de fuertes heladas y ventiscas durante el invierno, habiéndose llegado a registrar en Peña Trevinca temperaturas que en momentos puntuales han descendido de los -16 y -19 ºC (Ladoire Cerné, 1982), en situaciones de fuertes vientos. En el período estival, es difícil que las temperaturas lleguen a superar los 30 ºC. En los observatorios meteorológicos de Presa Cárdena, la temperatura media anual se sitúa próxima a los 5,8 ºC, apreciándose la influencia del factor orográfico y altitudinal. La temperatura media del invierno es de -0,5 ºC; mientras que la del verano es de 13,3 ºC.


Por lo que respecta a las precipitaciones, se observa una clara diferenciación en los patrones de precipitación líquida/nivosa (número de días al año) en función del emplazamiento, siendo Laguna Cárdena, 81 días al año. Concretamente la innivación sufre diferencias acentuadas en cuanto a los días en función de la altitud, con casi 50 días al año por encima de 1.600 m. Los valores pluviométricos anuales son de de 1.606,2 en Presa Cárdena, con una clara influencia del factor orográfico. Las precipitaciones tienden a concentrarse principalmente en los meses de invierno, principalmente en diciembre y enero. Además el descenso de las precipitaciones desde febrero a marzo, es muy marcado. En cuanto al régimen eólico, por su localización latitudinal (zona templada) y por la circulación en altos niveles de la atmósfera, se da un predominio de los vientos de componente W (húmedos y responsables de las altas precipitaciones), NW, SW y N, que tienden a canalizarse por los valles, introduciéndose modificaciones en la dirección y velocidad del viento. Estas condiciones climáticas influyen en la biogeografía del Macizo de Trevinca, apareciendo zonas de ecotonía con el ámbito eurosiberiano. Esta mixtura permite la existencia de elementos europeos con otros más termófilos dentro del sector Orensano-Sanabriense y subsector Maragato-Sanabriense. De esta manera emergen un mosaico de asociaciones vegetales relictas orocantábricas, envueltas por vegetación de influencia mediterránea, como los cervunales que se encuentran 1.500 a 1.700 metros, en suelos húmedos y castigados fuertemente por el viento. Esta formación calluno-cervunal corresponde a una formación de matorral bajo con presencia muy abundante de festucas y, en general, gramíneas, cervuno y ocasionalmente nardeteras. En dicha formación aparece brecina (Calluna vulgaris) en matas muy rastreras, mezclada con festucas, crocus, agrosti, carex y otros géneros que constituyen un rico pasto, sobre todo en las zonas más húmedas, donde domina el cervuno (Nardus stricta). Asimismo hay que destacar las amplias extensiones de especies del género erica (urz, uz o brezo) (Figura 13) y del género juniperus (en especial el inebru o enebro rastrero -


Juniperetum nanae) adaptadas a zonas de importantes pendientes y

donde

predomina la orientación S principalmente, o la endémica Genista sanabrensis. En este ambiente suelen aparecer especies eurosiberiana como la vaquiruela o salamandra (Salamandra salamandra), el xapu o sapo común (Bufo bufo), el sapo corredor (Bufo calamita) o la culebra lisa europea (Coronella austriaca), además de otros más endoibéricos como la llagarteixa o lagartija serrana (Lacerta monticola) o el llagartu o lagarto ocelado (Timon lepidus). Entre los mamíferos sobresalen especies como el llobu o lobo ibérico (Canis lupus signatus), presente en todo el Macizo pero sin alcanzar unas densidades elevadas, o el corzu o corzo (Capreolus capreolus) (Figura 15). Mientras que entre las aves destaca el áliga o águila real (Aquila chrysaetos) por su tamaño y ser este un espacio donde nidifica (Figura 12). En las turberas formadas por procesos de colmatación en pequeñas cubetas de origen glaciar, coexisten la raniellas como la ranita de San Antonio (Hyla arbórea) (Figura 11), la rana bermeja (Rana temporaria), la rana patilarga (Rana iberica) con el tritón ibérico (Triturus boscai). En estos espacios de gran biodiversidad, y a la vez muy frágiles, se desarrollan con facilidad especies del género Carex que favorecen la colmatación, junto a Sphagnum sp., Drosera rotundifolia, Eriphorum angustifolium o Erica tetralix. Por último en los espacios dominados por roquedos y canchales destacan las asociaciones Cryptogrammo-Dryopteridetum (Polystichetalia lonchitis), PhalacrocarpoRumicetum suffruticosi, y Sesamoido-Silenetum herminii.


Figura 11. Raniella o ranita de San Antonio (Hyla arbórea) en las turberas del fondo de valle del Maseirón. Figura 12. Áliga o Águila real (Aquila chrysaetos) en Peña Surbia. Figura 13. Valle del río Tera con la urz florida. El río Tera aparece con trazado meandriforme y en el fondo se observa Peña Trevinca y Peña Negra con sus neveros.

5-SERVICIOS ECOSISTÉMICOS El análisis de los Servicios Ecosistémicos consiste en valorar los beneficios que los ecosistemas prestan a la población, concibiendo los ecosistemas como la relación dinámica y compleja de diversos organismos con el entorno, operando en un sistema interdependiente, de forma que si una parte es afectada puede producir un impacto en todo el sistema. Basándonos en esta definición podemos llegar a la conclusión que este sector del Macizo de Trevinca ofrece una serie de Servicios Ecosistémicos entre los que destacamos los siguientes.


La composición de monte bajo y las características edafológicas, especialmente las turberas, permiten que el Macizo tenga especiales condiciones para la captación, el almacenamiento y provisión de agua. En términos de captación o absorción, buena parte de este recurso proviene del deshielo y otro tanto llega a través de lluvias y niebla al actuar como pantalla orográfica dónde chocan las masas húmedas provenientes del W y NW. En cuanto al almacenamiento, los vegetales inferiores, como sphagnum o callunam cumplen un papel importante como reservorios naturales de agua que, junto con los neveros que aguantan hasta bien entrado el verano (Figura 13), y las lagunas, se convierten en fuentes tangibles de provisión hídrica para la irrigación, tanto para la población local, como a escala regional de las cuencas hidrográficas del Duero y del Miño-Sil. Un ejemplo de lo anterior son los complejos lagunares en los cuales nacen importantes ríos, como el caso del Bibey en las proximidades de las lagunas de Piatorta, o el propio río Tera (Figura 10) en las faldas de Peña Negra. Así se asegura el abastecimiento de Servicios Ecosistémicos de aprovisionamiento para el consumo humano local, además de ser un potencial para la generación de energía hidroeléctrica y mecánica. De esta manera su funcionamiento natural permite el suministro básico de agua para los procesos económicos y sociales a escala local y regional, a pesar de la marcada estación seca estival debido a la continentalidad del emplazamiento del Macizo. Asimismo los neveros, turberas y lagunas cumplen el rol de mantener el caudal hídrico de manera estable durante todo el año, acumulando agua en la época húmeda y desaguando en la época seca, favoreciendo una dinámica de regulación de caudal constante. Por otro lado la nieve y el hielo tienen un alto albedo, o lo que es lo mismo, reflectividad de radiación devuelta evitando la acumulación de calor. Esta reflectividad puede afectar hasta un 90% de la radiación solar incidente en época invernal. Sin esta superficie de nieve, el albedo sería considerablemente más bajo, se absorbería más energía calorífica a nivel de la superficie terrestre y, por lo tanto, la temperatura atmosférica sería más alta.


Figura 14: Himenóptero polinizando Gentiana lutea Los insectos que habitan el Macizo, cumplen una función polinizadora para algunas plantas (Figura 14). En especial tendríamos que destacar especies del género Erica y Calluna ya que son melíferas y la miel proporciona un importante ingreso económico a las personas de la zona. En relación con los servicios que proporcionan beneficios económicos estarían los pastos de alta montaña que se generan en torno al Macizo de Trevinca y que es aprovechado por el ganado, especialmente en las temporadas que escasea en las zonas bajas. En el Macizo de Trevinca también se realizaron tradicionalmente actividades cinegéticas y de recolección de plantas silvestres medicinales como Gentiana lutea, Valeriana officinalis, Veratrum álbum, Menta piperita y Vinca minor, e incluso de frutos silvestres como los arándanos (Vaccinium myrtillus). Hoy en día estas actividades están sujetas a una estricta regulación. Aunque no es la más extendida, existe la teoría que relaciona la flor silvestre Vinca minor L. (de nombre común Vincapervinca) con el nombre de Trevinca, al igual que


ocurre con Veratrum álbum, cuyo nombre común es Surbia y daría nombre a dicha montaña. Por último, pero no menos importante, estaría el servicio asociado a valores estéticos atractivos del patrimonio natural, lo cual atrae a personas de diferentes procedencias a disfrutar de actividades de montaña por estos parajes. Asimismo, esta singular belleza genera un sentimiento de pertenencia a esta tierra por parte de la población local.

Figura 15. Corzo / Corzu (Capreolus capreolus)


A pesar de que este documento describe la cara sanabresa del Macizo de Trevinca, en el apartado de rutas de ascensión he realizado un compendio de las más famosas independientemente de límites autonómicos, provinciales o locales. De nuestra forma física y las condiciones meteorológicas en las que se decida hacer cada ruta dependerá la equipacion que necesitemos y el tiempo que tardemos en realizarlo, por ello esta guía es solo de carácter orientativo. Considero imprescindible el uso del GPS introduciendo el track recomendado en cada ruta ya que nuestra sierra se caracteriza por cambios bruscos de tiempo y nos puede sorprender la niebla. Las descripciones son frías y precisas pero no son demasiado profundas porque considero que al hacer montañismo cada uno tiene que tener sus propias experiencias y no solo repetir las vivencias de la persona que escribe la guía. Asimismo siempre es aconsejable e interesante complementar la información que aquí describo con información de la población local e incluso otras guías. Todos los accesos se caracterizan por ser una verdadera aula de naturaleza donde destacan la geomorfología retocada por un reciente pasado glaciar. De esto modo aconsejamos leer la primera parte de este documento antes de empezar a caminar. Es difícil decantarse por alguna de las rutas pero si tuviera que destacar alguno de ellas, me inclinaría por la Ruta a Peña Trevinca desde el Sureste alternativa, si es posible en invierno con raquetas o skis de travesía, siempre con opción a usar crampones en los valles glaciarizados orientados al norte donde existen importantes desniveles ya que son muy abruptos. Asimismo esta ruta forma parte de la “Integral Sanabresa”, un proyecto de la Asociación Cryosanabria para señalizar un itinerario que discurre por más de 20 cimas que superan los 2000 m.s.n.m. en Sanabria. Para finalizar no me puedo olvidar de la caminata o andaina más representativo de Trevinca y que une a personas de diferentes países, regiones, provincias, clubs de montaña, comarcas y pueblos hasta llegar a su cima. Esta marcha es la Transtrevinca que se realiza una vez al año por el Día Internacional del Medio Ambiente, por la hermandad transfronteriza y para unir el punto de menor y mayor altitud de Sanabria. El Club de Montañismo Sanabria se encarga de la organización de este evento desde su primera edición y esperemos que así sea muchos años más.


1- Ruta a Peña Trevinca desde el Norte Punto de salida: Fonte da Cova, 1788 m.s.n.m. Tipo de ruta: Lineal. Pista y sendero de montaña. Dificultad: Alta 794 metros de desnivel acumulado

24,92 kilómetros Duración: 9 horas

Fuente del Track: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=11773058 Puntos de interés: Teixedal de Casaio, minas de Casaio, Lagoa da Serpe, Lago de la Baña. Recomendaciones: Llevar prismáticos, agua, comida y material de alta montaña en invierno, botiquín, seguro de montaña, consultar condiciones meteorológicas, protección solar. Comenzamos la ruta poco antes del aparcamiento de la estación invernal de Trevinca en Fonte da Cova, límite entre las comarcas de Cabreira y Valdeorras. Allí tomamos dirección Sur hacia el Alto do Campo (1813 m.sn.m.) y Alto os Valellos (1869 m.s.n.m.) pudiendo observar hacia el Oeste las famosas Minas de Casaio. En este punto cambiamos de valle y podemos ver hacia el Este y en el fondo del valle al Lago de la Baña. Avanzamos de nuevo y volvemos a cambiar de valle y aparece la Lagoa da Serpe y Peña Surbia (2116 m.s.n.m.) de frente.


Teixedal de Casaio.

Continuamos hacia el Sur y pasamos primero el Portelo Puertas, para después aproximarnos al famoso Portelo de Morena Cavada entre Peña Surbia y el Vidulante. En este momento entramos en la cuenca del río Tera, próximo a su nacimiento. Siguiendo el margen izquierdo del Tera mantenemos rumbo sur hasta conectar con el sendero Laguna de Peces – Peña Trevinca. Tomamos este sendero cambiando bruscamente de dirección hacia el Noroeste y tras un fuerte desnivel de casi 500 metros llegamos a la cima de Peña Trevinca (2127 m.s.n.m.). La vuelta la realizaremos por el mismo itinerario.


2- Ruta a Peña Trevinca desde el Oeste Punto de salida: O Trisquel, Vilanova de Trevinca, 1200 m.s.n.m. Tipo de ruta: Circular Dificultad: Media-Alta 1202 metros de desnivel acumulado

27 kilómetros Duración: 11 horas

Fuente del Track: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1745210 Puntos de interés: Maluro, Serra do Eixe, Minas de Wolframio. Recomendaciones: Llevar prismáticos, agua, comida y material de alta montaña en invierno, botiquín, seguro de montaña, consultar condiciones meteorológicas, protección solar. El itinerario comienza en O Trisquel, Vilanova de Trevinca, donde tomamos una pista dirección Noreste hacia la Serra do Eixe y el Maluro (1934 m.s.n.m.), o lo que es lo mismo, tenemos una subida tendida pero sin interrupción. En esta zona tomamos un sendero de montaña rumbo hacia el Sureste y tras atravesar una entretenida cresta ya estamos próximos a Peña Trevinca (2127 m.s.n.m.).


Hacemos cumbre y regresamos por esta cresta siguiendo el sendero por el que accedimos.

MontaĂąero con Trevinca en la parte superior derecha.

Antes de llegar al Maluro tomamos un sendero hacia el rĂ­o Xares por el cual descenderemos perdiendo altitud con rapidez hasta llegar a la pista que nos lleva primero a las Minas de Wolframio y posteriormente a Vilanova de Trevinca.


3- Ruta a Peña Trevinca desde el Suroeste PR-G 201 Punto de salida: Portelo de Serra Calva - As Lagoas das Tablillas, 1480 m.s.n.m. Tipo de ruta: lineal. Ida y vuelta. Dificultad: alta 1900 metros de desnivel acumulado

40,8 kilómetros Duración: 14 horas

Fuente del Fuente del Track: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=15917474 Puntos de interés: Lagoas de Tablillas, Punto Starlight, Lagoas de Ocelo, Lagoa da Serpe, otras lagoas glaciarizadas. Recomendaciones: Llevar prismáticos, agua, comida y material de alta montaña en invierno, botiquín, seguro de montaña, consultar condiciones meteorológicas, botas impermeables, protección solar. Comenzamos a caminar por el sendero PR-G 201 rumbo Noreste, dirección que no cambiaremos en toda la ruta. Aparecen las primeras lagoas, en este caso Tablillas. En los primeros kilómetros no tenemos importantes desniveles, esto cambia al llegar a las Lagoas de Ocelo donde descendemos a la primera de ellas desde su parte superior, para posteriormente volver a ascender uno de los flancos de la última de este complejo lagunar de Ocelo.


La primavera es espectacular en este itinerario.

Continuamos con nuestro rumbo fijo Noreste y llegamos a la Lagoa da Serpe, de la cual existe una interesante leyenda. Si ascendemos al Fial, se nos muestra una maravillosa vista de esta lagoa y la cima de Trevinca al fondo. Ya solo nos quedan 6 kilĂłmetros aproximadamente para llegar a la cumbre de PeĂąa Trevinca (2127m.s.n.m.) aunque en este caso tenemos que superar el segundo desnivel destacado del itinerario.


Vistas de PeĂąa Trevinca desde uno de los llagunatos temporales.

Llegamos a la cumbre y regresamos por el mismo sendero y si ya empieza a anochecer podemos disfrutar del punto Starlight correctamente seĂąalizado en las lagoas Tablillas.

Lagoa de Ocelo en temporada invernal.


4- Ruta a Peña Trevinca desde el Suroeste – Porto de Sanabria Punto de salida: Praza Lagoazais , Porto de Sanabria, 1240 m.s.n.m. Tipo de ruta: Circular. Dificultad: Media-Alta

16,5 kilómetros

800 metros de desnivel

Duración: 8 horas

Fuente del Track: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=14106170 Puntos de interés: Río Bibey, Acebrais, Moncalvo, Lagoas de Piatorta. Recomendaciones: Llevar prismáticos, agua, comida y material de alta montaña en invierno, botiquín, seguro de montaña, consultar condiciones meteorológicas. Esta ruta transcurre paralela a la anterior PR-G 201 , pero en esta ocasión por el fondo del valle del río Bibey, siempre manteniendo la dirección Noreste.


Acebral o bosque de acebos del Bibey.

Si comenzamos en Porto (tramo fuera de nuestro Fuente del Track GPS) aproximadamente la mitad del trayecto discurre por una pista paralela al río Bibey, hasta llegar a Valdetendas. En este caso hicimos este tramo en coche y comenzamos a caminar desde Valdetendas, punto en el cual el desnivel se acentúa. Dejamos el río Bibey y tomamos el regato Vedul, asimismo hay que aumentar la atención ya que la señalización y el sendero se encuentran en un precario estado debido a su falta de mantenimiento. Pasamos próximos

a la Lagoa da Serpe y recomendamos una

aproximación a ella, aunque aumente nuestros tiempos de caminar en más de una hora (alternativa no señalizada y fuera de nuestro Fuente del Track GPS). Continuamos atravesando el paso próximo al Turrieiro (1787 m.s.n.m.), así ya estamos en la cuenca del río Xares. Afrontamos el último desnivel fuerte de 300 metros aproximadamente y llegamos a la cima de Peña Trevinca (2127 m.s.n.m.).


Camino de Porto hacia Valdetendas.

Esta itinerario nos permite descansar en la cima de Trevinca y reflexionar (siempre que la hagamos en temporada estival con muchas horas de luz) para darnos cuenta que las montañas no son el infinito, pero lo sugieren. Regresamos rodeando el circo y valle glaciarizado de Maseirón y llegamos a las Lagoas de Piatorta y Fuentes del Bibey para hacer el descenso paralelo a este río. Hay que aumentar la atención debido al mal estado del camino y la nula señalización. En caso de dudas descender por el mismo camino que se ascendió. Al llegar a Valdetendas regresamos al pueblo de Porto por la pista. Si disponemos de tiempo se recomienda visitar los Acebrais, dos áreas boscosas de acebros o acebos únicas en la Península Ibérica.


5- Ruta a Peña Trevinca desde el Sureste oficial Punto de salida: Llagona de Vigo o Laguna de los Peces, 1700 m.s.n.m. Tipo de ruta: Lineal. Ida y vuelta Dificultad: Media 1080 metros de desnivel acumulado

25 kilómetros Duración: 8 horas

Fuente del track: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=14904872 Recomendaciones: Llevar prismáticos, agua, comida y material de alta montaña en invierno, botiquín, seguro de montaña, consultar condiciones meteorológicas, protección solar. Recomendaciones: Llevar prismáticos, agua, comida y material de alta montaña en invierno. Este sendero está debidamente señalizado pero no debemos perder la atención en ningún momento y mantener durante toda la ruta la dirección Noroeste.


Valle del Tera en primavera.

Al salir dejamos al Este la Llagona de Vigo o Laguna de los Peces y comenzamos el ascenso a un altiplano por el que caminaremos aproximadamente una hora antes de llegar al valle del Tera y apreciar las primeras vistas de Trevinca. Si es la primera vez que llegamos a este punto nos dejarĂĄ sorprendido por su belleza, en otoĂąo-invierno con nieve, y en primavera-verano con decenas de colores y tonalidades.


Primeras vistas de Trevinca desde el altiplano próximo a Peña Cabrito. Descendemos al valle del río Tera y caminamos hasta llegar a la base Trevinca (2127 m.s.n.m). Ahora hay que superar un desnivel de 500 metros aproximadamente para hacer cima. La vuelta la podemos realizar por el mismo camino o rodear el circo glaciarizado del Maseirón y visitar las Lagoas de Piatorta (alternativa no señalizada y fuera de nuestro Fuente del Track GPS) por donde descenderíamos hasta encontrarnos con el sendero señalizado Llagona de Vigo o Laguna de los Peces – Peña Trevinca. Si disponemos de tiempo también recomendamos visitar la Llagona de Murias o Laguna Yeguas y Cubillas, próximas a nuestro final de ruta.


6- Ruta a Peña Trevinca desde el Sureste alternativa Punto de salida: Llagona de Vigo o Laguna de los Peces, 1700 m.s.n.m. Tipo de ruta: Circular. Dificultad: Muy difícil 1402 metros de desnivel acumulado

31 kilómetros Duración: 14 horas

Fuente del Track: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=13950966

Puntos de interés: Us Tres burrus, valles glaciarizados cara norte, Gaya, El Picón, Peña Survia, Teixedal de Casaio, Peña Negra. Recomendaciones: Llevar prismáticos, agua, comida y material de alta montaña en invierno, botiquín, seguro de montaña, consultar condiciones meteorológicas, protección solar. Comenzamos la ruta con rumbo Norte siguiendo el sendero que nos lleva primero a la Llagona de Vigo o Laguna de los Peces y después a la Llagona de Murias o Laguna Yeguas y Cubillas. A partir de este momento el sendero desaparece y debemos continuar rumbo norte hacia Us Tres Burrus, aquí observamos el primer valle glaciarizado con una gran caída hacia el norte. Cambiamos el rumbo y nos dirigimos hacia el Noroeste, siempre fuera de senderos. Continuamos y llegamos a la laguna de


Fueyo Grande o Río Pedro, primero, para después aproximarnos al Alto de Lacillino o Gaya (2016 m.s.n.m.). Los valles glaciarizados hacia el norte continúan apareciendo embelleciendo el paisaje a cada paso.

Vistas de Peña Negra desde las proximidades de Fueyo Grande.

Avanzamos siguiendo el rumbo Noroeste preparándonos para el tramo más duro del itinerario atravesando El Picón (2079 m.s.n.m.), Llagona de Patos o Llavancos, Portelo de Morena Cavada y Peña Surbia (2.119 m.s.n.m.). En Peña Surbia cambiamos nuestro rumbo hacia el Suroeste para llegar a Peña Negra (2121 m.s.n.m.), rodear el nacimiento del río Tera por la cabecera del circo glaciarizado y llegar a Peña Trevinca (2127 m.s.n.m.). Quizás este sea el itinerario más duro de esta lista pero hay que entender el caminar como la llamada de lo salvaje, y no hay que olvidar lo que decía Friedrich Nietzsche "Todas las verdaderas buenas ideas se concibieron caminando por lugares salvajes".


Valle glaciarizado visto desde Us Tres Burrus en invierno.

Valle glaciarizado visto desde las proximidades de la Gaya en verano. Recomendamos hacer la vuelta por el sendero señalizado con balizas azules que nos lleva a la Llagona de Vigo o Laguna de los Peces – Peña Trevinca (Ruta a Peña Trevinca desde el Sureste oficial).


BIBLIOGRAFÍA

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Rodríguez Rodríguez, L., Jiménez Sánchez, M., Domínguez Cuesta, M.J., Rinterknecht, V., Pallàs, R., Bourlés, D., & Valero Garcés, B. (2014). A multiple dating-method approach applied to the Sanabria Lake moraine complex (NW Iberian Peninsula, SW Europe). Quaternary science reviews. Rodríguez Rodríguez, L., Jiménez Sánchez, M., Domínguez Cuesta, M.J., Rico, M.T. & Valero Garcés, B. (2011). Last deglaciation in northwestern Spain: New chronological and geomorphologic evidence from the Sanabria región. Geomorphology. Serrano Cañadas, E. & González Trueba, J.J. (2004). El método AAR para la determinación de paleo-ELAs: análisis metodológico y aplicación en el Macizo de Valdecebollas (Cordillera Cantábrica). Cuadernos de Investigación Geográfica. Velado, F., Navarro, D., Mata, J., Lázaro, J.M. (1978). Memoria del Mapa Geológico de España, 1:50.000, hoja de La Baña. IGME, Madrid.

*Fotografías de Daniel Boyano Sotillo. Copyleft.


Cima de Peña Trevinca.

En la montaña hay alegrías demasiado hermosas para ser contadas con palabras, y hay dolores sobre los que no me atrevo a explayarme CONTRAPORTADA


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