ÁLBUM DEL GÉNERO NARRATIVO
5 CUENTOS
La Princesa de Fuego Hubo una vez una princesa increíblemente rica, bella y sabia. Cansada de pretendientes falsos que se acercaban a ella para conseguir sus riquezas, hizo publicar que se casaría con quien le llevase el regalo más valioso, tierno y sincero a la vez. El palacio se llenó de flores y regalos de todos los tipos y colores, de cartas de amor incomparables y de poetas enamorados. Y entre todos aquellos regalos magníficos, descubrió una piedra; una simple y sucia piedra. Intrigada, hizo llamar a quien se la había regalado. A pesar de su curiosidad, mostró estar muy ofendida cuando apareció el joven, y este se explicó diciendo: - Esa piedra representa lo más valioso que os puedo regalar, princesa: es mi corazón. Y también es sincera, porque aún no es vuestro y es duro como una piedra. Sólo cuando se llene de amor se ablandará y será más tierno que ningún otro. El joven se marchó tranquilamente, dejando a la princesa sorprendida y atrapada. Quedó tan enamorada que llevaba consigo la piedra a todas partes, y durante meses llenó al joven de regalos y atenciones, pero su corazón seguía siendo duro como la piedra en sus manos. Desanimada, terminó por arrojar la piedra al fuego; al momento vio cómo se deshacía la arena, y de aquella piedra tosca surgía una bella figura de oro. Entonces comprendió que ella misma tendría que ser como el fuego, y transformar cuanto tocaba separando lo inútil de lo importante.
Durante los meses siguientes, la princesa se propuso cambiar en el reino, y como con la piedra, dedicó su vida, su sabiduría y sus riquezas a separar lo inútil de lo importante. Acabó con el lujo, las joyas y los excesos, y las gentes del país tuvieron comida y libros. Cuantos trataban con la princesa salían encantados por su carácter y cercanía, y su sola prensencia transmitía tal calor humano y pasión por cuanto hacía, que comenzaron a llamarla cariñosamente "La princesa de fuego". Y como con la piedra, su fuego deshizo la dura corteza del corazón del joven, que tal y como había prometido, resultó ser tan tierno y justo que hizo feliz a la princesa hasta el fin de sus días.
El Cohete de Papel Había una vez un niño cuya mayor ilusión era tener un cohete y dispararlo hacia la luna, pero tenía tan poco dinero que no podía comprar ninguno. Un día, junto a la acera descubrió la caja de uno de sus cohetes favoritos, pero al abrirla descubrió que sólo contenía un pequeño cohete de papel averiado, resultado de un error en la fábrica. El niño se apenó mucho, pero pensando que por fin tenía un cohete, comenzó a preparar un escenario para lanzarlo. Durante muchos días recogió papeles de todas las formas y colores, y se dedicó con toda su alma a dibujar, recortar, pegar y colorear todas las estrellas y planetas para crear un espacio de papel. Fue un trabajo dificilísimo, pero el resultado final fue tan magnífico que la pared de su habitación parecía una ventana abierta al espacio sideral. Desde entonces el niño disfrutaba cada día jugando con su cohete de papel, hasta que un compañero visitó su habitación y al ver aquel espectacular escenario, le propuso cambiárselo por un cohete auténtico que tenía en casa. Aquello casi le volvió loco de alegría, y aceptó el cambio encantado.
Desde entonces, cada día, al jugar con su cohete nuevo, el niño echaba de menos su cohete de papel, con su escenario y sus planetas, porque realmente disfrutaba mucho más jugando con su viejo cohete. Entonces se dio cuenta de que se sentía mucho mejor cuando jugaba con aquellos juguetes que él mismo había construido con esfuerzo e ilusión. Y así, aquel niño empezó a construir él mismo todos sus juguetes, y cuando creció, se convirtió en el mejor juguetero del mundo.
El elefante fotógrafo Había una vez un elefante que quería ser fotógrafo. Sus amigos se reían cada vez que le oían decir aquello: - Qué tontería - decían unos- ¡no hay cámaras de fotos para elefantes! - Qué pérdida de tiempo -decían los otros- si aquí no hay nada que fotografíar... Pero el elefante seguía con su ilusión, y poco a poco fue reuniendo trastos y aparatos con los que fabricar una gran cámara de fotos. Tuvo que hacerlo prácticamente todo: desde un botón que se pulsara con la trompa, hasta un objetivo del tamaño del ojo de un elefante, y finalmente un montón de hierros para poder colgarse la cámara sobre la cabeza.
Así que una vez acabada, pudo hacer sus primeras fotos, pero su cámara para elefantes era tan grandota y extraña que paracecía una gran y ridícula máscara, y muchos se reían tanto al verle aparecer, que el elefante comenzó a pensar en abandonar su sueño.. Para más desgracia, parecían tener razón los que decían que no había nada que fotografiar en aquel lugar... Pero no fue así. Resultó que la pinta del elefante con su cámara era tan divertida, que nadie podía dejar de reir al verle, y usando un montón de buen humor, el elefante consiguió divertidísimas e increíbles fotos de todos los animales, siempre alegres y contentos, ¡incluso del malhumorado rino!; de esta forma se convirtió en el fotógrafo oficial de la sabana, y de todas partes acudían los animales para sacarse una sonriente foto para el pasaporte al zoo.
El hada fea Había una vez una aprendiz de hada madrina, mágica y maravillosa, la más lista y amable de las hadas. Pero era también una hada muy fea, y por mucho que se esforzaba en mostrar sus muchas cualidades, parecía que todos estaban empeñados en que lo más importante de una hada tenía que ser su belleza. En la escuela de hadas no le hacían caso, y cada vez que volaba a una misión para ayudar a un niño o cualquier otra persona en apuros, antes de poder abrir la boca, ya la estaban chillando y gritando: ¡fea! ¡bicho!, ¡lárgate de aquí!. Aunque pequeña, su magia era muy poderosa, y más de una vez había pensado hacer un encantamiento para volverse bella; pero luego pensaba en lo que le contaba su mamá de pequeña: - tu eres como eres, con cada uno de tus granos y tus arrugas; y seguro que es así por alguna razón especial... Pero un día, las brujas del país vecino arrasaron el país, haciendo prisioneras a todas las hadas y magos. Nuestra hada, poco antes de ser atacada, hechizó sus propios vestidos, y ayudada por su fea cara, se hizo pasar por bruja. Así, pudo seguirlas hasta su guarida, y una vez allí, con su magia preparó una gran fiesta para todas, adornando la cueva con murciélagos, sapos y arañas, y música de lobos aullando.
Durante la fiesta, corrió a liberar a todas las hadas y magos, que con un gran hechizo consiguieron encerrar a todas las brujas en la montaña durante los siguientes 100 años. Y durante esos 100 años, y muchos más, todos recordaron la valentía y la inteligencia del hada fea. Nunca más se volvió a considerar en aquel país la fealdad una desgracia, y cada vez que nacía alguien feo, todos se llenaban de alegría sabiendo que tendría grandes cosas por hacer.
El pingüino y el canguro Había una vez un canguro que era un auténtico campeón de las carreras, pero al que el éxito había vuelto vanidoso, burlón y antipático. La principal víctima de sus burlas era un pequeño pingüino, al que su andar lento y torpón impedía siquiera acabar las carreras. Un día el zorro, el encargado de organizarlas, publicó en todas partes que su favorito para la siguiente carrera era el pobre pingüino. Todos pensaban que era una broma, pero aún así el vanidoso canguro se enfadó muchísimo, y sus burlas contra el pingüino se intensificaron. Este no quería participar, pero era costumbre que todos lo hicieran, así que el día de la carrera se unió al grupo que siguió al zorro hasta el lugar de inicio. El zorro los guió montaña arriba durante un buen rato, siempre con las mofas sobre el pingüino, sobre que si bajaría rondando o resbalando sobre su barriga...
Pero cuando llegaron a la cima, todos callaron. La cima de la montaña era un cráter que había rellenado un gran lago. Entonces el zorro dio la señal de salida diciendo: "La carrera es cruzar hasta el otro lado". El pingüino, emocionado, corrió torpemente a la orilla, pero una vez en el agua, su velocidad era insuperable, y ganó con una gran diferencia, mientras el canguro apenas consiguió llegar a la otra orilla, lloroso, humillado y medio ahogado. Y aunque parecía que el pingüino le esperaba para devolverle las burlas, este había aprendido de su sufrimiento, y en lugar de devolvérselas, se ofreció a enseñarle a nadar. Aquel día todos se divirtieron de lo lindo jugando en el lago. Pero el que más lo hizo fue el zorro, que con su ingenio había conseguido bajarle los humos al vanidoso canguro.
5 FÁBULAS
El perro y su reflejo Un perro muy hambriento caminaba de aquí para allá buscando algo para comer, hasta que un carnicero le tiró un hueso. Llevando el hueso en el hocico, tuvo que cruzar un río. Al mirar su reflejo en el agua creyó ver a otro perro con un hueso más grande que el suyo, así que intentó arrebatárselo de un solo mordisco. Pero cuando abrió el hocico, el hueso que llevaba cayó al río y se lo llevó la corriente. Muy triste quedó aquel perro al darse cuenta de que había soltado algo que era real por perseguir lo que solo era un reflejo. Moraleja: Valora lo que tienes y no lo pierdas por envidiar a los demás.
La mosca y la polilla Una noche cualquiera, una mosca se posó sobre un frasco rebosante de miel y comenzó a comerla alrededor del borde. Poco a poco, se alejó del borde y entró desprevenida en el frasco, hasta quedar atrapada en el fondo. Sus patas y alas se habían pegado con la miel y no podía moverse. Justo en ese momento, una polilla pasó volando y, al ver la mosca forcejear para liberarse, dijo: —¡Oh, mosca insensata! ¿Era tanto tu apetito que terminaste así? Si no fueras tan glotona estarías en mejores condiciones. La pobre mosca no tenía cómo defenderse de las certeras palabras de la polilla y siguió luchando. Al cabo de unas horas, vio a la Polilla volando alrededor de una fogata, atraída por las llamas; la polilla volaba cada vez más cerca de estas, hasta que se quemó las alas y no pudo volver a volar. —¿Qué? —dijo la mosca—. ¿Eres insensata también? Me criticaste por comer miel; sin embargo, toda tu sabiduría no te impidió jugar con fuego. Moraleja: Piensa en tus propios errores antes de criticar a los demás.
El lobo y la grulla Un día como cualquier otro, un joven y fornido lobo sintió cómo su garganta se atoraba con el pequeño hueso de una de sus presas. Viéndose en la más precaria situación, comenzó a aullar con lo poco que le quedaba de aliento: —¡Socorro, auxilio! Ayúdame y serás recompensado. Los animales del bosque ignoraron las palabras del lobo ya que todos sabían que él no era de fiar. Sin embargo, una grulla incauta que caminaba por ahí escuchó sus lamentos y decidió ayudarlo. Con su largo y delgado pico, entró en la garganta del lobo y luego de haber extraído el hueso, exigió el pago prometido. Sin embargo, el lobo sonriendo y rechinando sus dientes, exclamó: —¿Qué es lo que me pides? Te aseguro que ya tienes la recompensa que te mereces al haber metido tu cabeza en la boca de un lobo y haber seguido con vida. Moraleja: Cuando sirves a los malos de corazón, no esperes recompensa. Agradece si escapas las consecuencias de tus acciones.
La cigarra y la hormiga Durante todo un verano, una cigarra se dedicó a cantar y a jugar sin preocuparse por nada. Un día, vio pasar a una hormiga con un enorme grano de trigo para almacenarlo en su hormiguero. La cigarra, no contenta con cantar y jugar, decidió burlarse de la hormiga y le dijo: —¡Qué aburrida eres!, deja de trabajar y dedícate a disfrutar. La hormiga, que siempre veía a la cigarra descansando, respondió: —Estoy guardando provisiones para cuando llegue el invierno, te aconsejo que hagas lo mismo. —Pues yo no voy a preocuparme por nada —dijo la cigarra—, por ahora tengo todo lo que necesito. Y continuó cantando y jugando. El invierno no tardó en llegar y la cigarra no encontraba comida por ningún lado. Desesperada, fue a tocar la puerta de la hormiga y le pidió algo de comer: —¿Qué hiciste tú en el verano mientras yo trabajaba? —preguntó la hormiga. —Andaba cantando y jugando —contestó la cigarra. —Pues si cantabas y jugabas en verano —repuso la hormiga—, sigue cantando y jugando en el invierno. Dicho esto, cerró la puerta. La cigarra aprendió a no burlarse de los demás y a trabajar con disciplina. Moraleja: Para disfrutar, primero tienes que trabajar.
El gallo y la joya En la granja, un gallo muy hambriento escarbaba la tierra buscando algo de comer para él y las gallinas con las que compartía su gallinero, cuando descubrió un diamante que la esposa del granjero había perdido. —¡Qué desilusión! —dijo el gallo—. Sin duda eres una prenda muy costosa y quien te perdió daría mucho por encontrarte. Pero yo prefiero un solo grano de maíz o de trigo antes que todas las joyas del mundo. Moraleja: Aquello que no es útil no tiene valor.
5 LEYENDAS
Nessie Mejor conocida como “El monstruo de Lago Ness”, esta leyenda forma parte del folclore escocés y cuenta la historia de una criatura gigante con apariencia prehistórica, que apareció por primera vez en el siglo XVI en el Lago Ness, pero que ha sido vista incluso en épocas recientes. La leyenda retomó fuerza cuando aseguraron verlo en el año de 1933, lo que ha inspirado distintas películas y mantiene en suspenso a quienes visitan el lago.
El Molino de Sal Está leyenda nórdica cuenta que hace muchos años existía un gigante que tenía un molino mágico. El molino era pequeño y podía producir sal. Un día, el gigante se lo regala a una mujer viuda y a su pequeña hija. Ambas trabajan con el molino y obtienen tanta sal que pueden venderla al pueblo. Desafortunadamente un duende, celoso del molino, lo roba y lo arroja al mar. Y por está razón el agua del mar es tan salada.
La Llorona La Llorona es una leyenda de origen latinoamericano, especialmente popular en México. La versión más difundida cuenta la historia de una mujer que había sufrido el rechazo de su marido, y ella, en señal de despecho, asesinó a sus hijos. La culpa la hace regresar por las madrugadas en la forma de un fantasma que grita “¡Ay mis hijos!”. Otras versiones cuentan que se trata de una representación de La Malinche, mujer que ejerció como traductora e intérprete de Hernán Cortés durante “la conquista” de América. En este caso, el grito de sufrimiento tiene que ver con que algunas versiones del proceso de colonización, han atribuido injustamente a la Malinche la responsabilidad sobre lo ocurrido.
Krampus Personaje popular en el este de Europa, que ha sido descrito como mitad cabra, mitad demonio: tiene un par de cuernos gigantes, patas muy grandes y un cuerpo peludo. Cada navidad, Krampus viene a sancionar a los niños que se han portado mal; en contraste con San Nicolás, Santa Claus o Papa Noel, que viene a premiar a quienes han sido muy educados. Se trata de un persona cuyo origen está vinculado a la cultura religiosa anterior al cristianismo.
El Hombre Lobo El hombre lobo es probablemente una de las leyendas que más ha inspirado cuentos y películas en Europa. Cuentan que a finales del siglo XIX, un hombre con licantropía asesinó a 17 personas. La explicación que él mismo dio es que por las noches, se transformaba inevitablemente en un lobo cuya necesidad insaciable era asesinar. En otra versión, de origen guaraní, existe un humano de aspecto desgarbado y olor desagradable que se transforma en lobo durante las noches de luna llena, y se dedica a atacar granjas y buscar carroña.
5 MITOS
El Origen de Medusa En Atenea existía una joven mujer con una belleza extraordinaria, que causaba que todo aquel la mirara quedara admirado. Por esta razón era natural que tuviera muchísimos pretendientes. Su nombre era Medusa. Sucedió que un día, Poseidon, se encontró con ella y se enamoró. Así que, decidido a tenerla, la raptó en el templo de Atenas. Atenea, al enterarse, desató su furia hasta el punto que tomo la decisión de maldecir a la joven Medusa. Esta maldición convirtió el cabello de Medusa en furiosas serpientes, además de convertir en Piedra a cualquier persona que la mirara fijo a sus ojos.
La Caja de Pandora Hefesto, ordenado por Zeus, creo la primera mujer humana: Pandora. Los distintos dioses le proveyeron de sus mas grandes cualidades y virtudes, pero también le dieron el poder de seducir y mentir. Fue creada debido al deseo de venganza de Zeus, Rey del Olimpo, hacia Prometeo y su gente. Zeus organizó todo de tal manera que Prometeo y Pandora se conocieran, y eventualmente, se casaran. Lo que Prometeo no sabía es que Pandora había recibido una caja que tenia dentro todos los males del mundo, con una simple instrucción: No abrirla nunca. Lastimosamente, uno de los tantos dones que los dioses le dieron a Pandora, fue el de la curiosidad. Así que un día, tratando de saciar su deseo de saber que había adentro, Pandora abrió la caja, permitiendo que todos los males del mundo salieran. En medio del susto, decidió cerrar la caja. Tarde, pues ya todos los males habían sido liberados. Pero dentro de la caja quedó únicamente la Esperanza. Desde entonces, Pandora se ha dedicado a ofrecer la esperanza a todos, con el fin de ayudarles a combatir y aguantar los males del mundo.
La Madre de Agua Es una verdadera diosa de las aguas, aunque sus pies sean volteados hacia atrás no deja de ser bella, la Madre de agua deja rastros a la dirección contraria a la que se dirige. Esta mujer solo persigue a niños, a quienes se le dirige con ternura, los enamora, los atrae con dulzura y amor maternal, situación que preocupa a los padres de familia. Los niños atraídos por la Madre de agua se enferman, sueñan con la hermosa rubia que los adora y la llaman con frecuencia. Cuando los niños están cerca del río, que escuchan su voz la siguen tirándose al agua con peligro. Los campesinos creen que la Madre de agua surgió de una bella joven española que se enamoró de un joven indígena, con quien tuvo un niño. Cuando el padre de la joven se enteró de lo sucedido, ahogó al niño frente a sus padres, luego mató al amante indígena. La madre desesperada se lanzó al río, convirtiéndose en una apasionada por los niños y vengativa de la humanidad.
El Cóndor En un pueblo un hombre vivía con su hija, ella tenía como tarea cuidar a las ovejas. Todos los días iba un joven a visitarla mientras ella cuidaba las ovejas, hasta que un día se hicieron buenos amigos. Un día soleado empezaron a jugar a que él la cargaba y ella a él, cuando de pronto ella se dio cuenta que estaba volando. Desde ese día el joven se convirtió en su cóndor, él la cuidaba, la alimentaba. Pasaron muchos años los dos crecieron tuvieron hijos, pero ella no dejaba de pensar en su padre y todas las noches lloraba ya que había abandonado a su padre y lo había dejado solo con los animales. Un día ella se encontraba regando las flores y encontró a una mariposa la cual le pidió ayuda para volver a ver a su padre, la mariposa le dijo al cóndor que su esposa y sus hijos habían desaparecido, mientras la mariposa hablaba con el esposo ella escapaba con sus hijos y regresaba con su padre. Desde que ella regresó con su padre, el cóndor jamás volvió, ella todos los días volaba para ver si veía al cóndor pero nunca más lo volvió a ver.
El Niño Lluvia En el bosque vivía un niño con un hombre, ahí también se encontraban varios niños, pero es éste niño de cabellos largos tenía una particularidad, el niño no era un humano, si no lo lluvia convertida en un niño, entonces el hombre como no sabia nada se quedó con el niño, cuando quiso agua para la tinaja el niño escurrió su cabello largo y se la dio para que pudiera tomarla.Pasó el tiempo y unos niños quisieron jugar con él, entonces comenzaron a jugar, el hombre no avisó que tuvieran mucho cuidado con él, que no le fueran a hacer nada malo. Los niños comenzaron a pegarle patadas por todo su cuerpo, luego ocurrió algo terrible, el niño lluvia comenzó a lanzar relámpagos desde debajo de su brazo, cuando terminaron los relámpagos empezó a llover mucho y los niños que le hicieron daño desaparecieron y más nuca se volvió a saber del niño lluvia.
5 CHISTES
Jaimito, conjuga, por favor, el verbo: andar A lo que Jaimito responde: - Yo ando, tú andas, él anda... - ¡Más deprisa, Jaimito! - dice la profesora. - Yo corro, tú corres...
-Mamá, mamá, ¡cuéntame un chiste! - No, hijo, mejor ayúdame a fregar los platos sucios, ¿vale? - JA, JA, JA, JA. ¡Qué gracioso!.
Dos niños conversan después de terminar un examen: - Oye, ¿qué tal te ha salido? - Fatal, lo he dejado en blanco. ¿Y a ti? - ¡Nooo! ¡Yo también! ¡Van a pensar que nos hemos copiado!
Entra un niño en una farmacia y dice: - Quiero unas gafas. El farmacéutico le pregunta: - ¿Para el sol? Y el niño responde: - ¡No! ¡Para mí!
¡Mamá, mamá, he sacado un 10! - ¡Ah, sí! ¿En qué asignatura? - Pues… un 3 en matemáticas, un 2 en lengua, un 3 en inglés y un 2 en geografía.
UNA NOVELA
Aura Aura es una novela fantástica de inspiración gótica, autoría del escritor mexicano Carlos Fuentes, que fue publicada en 1962. Es considerada una de las mejores obras del autor. Aura es una novela breve que cuenta la historia de Felipe Montero, un joven historiador que es contratado por doña Consuelo, viuda del general Llorente, para que ordene y termine de redactar las memorias de su difunto marido. La condición es que deberá vivir en su casa, un lugar misterioso que permanece en las tinieblas para evitar el recuerdo del general. En esta casa, Felipe conocerá a Aura, enigmática joven, sobrina de doña Consuelo, que se encarga de ayudar a la anciana con las labores domésticas, y por la cual Felipe sentirá una particular atracción.
La extraña relación entre la anciana y la joven, no obstante, lo llevará a pensar que la vieja mantiene como prisionera a la sobrina, por lo que Felipe se sentirá en la obligación de liberarla. Posteriormente, sin embargo, descubrirá que la dependencia de Aura de doña Consuelo va más allá de lo imaginable.
ÁLBUM DEL GÉNERO NARRATIVO