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LA PLAZA DE LOS CARROS: ENCUENTRO ENTRE PUERTO, FERROCARRIL Y CIUDAD

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VANESSA GARCÍA OTERO

LA PLAZA DE LOS CARROS: ENCUENTRO ENTRE PUERTO, FERROCARRIL Y CIUDAD TRABAJO DE FIN DE MÁSTER

Dirigido por: Dr. Jordi Blay Boqué Máster en Análisis y gestión del territorio: planificación, gobernanza y liderazgo territorial Vila – seca 2018


Índice General 1. Introducción ……………………………………………………………………………………………………….3 2. Objetivos …………………………………………………………………………………………………………….6 3. Metodología ……………………………………………………………………………………………………….7 PRIMERA PARTE 4. El rol de la plaza en el tiempo …………………………………………………………………………....9 4.1 La plaza como puerta y punto de ordenación ……………………………………………………..9 4.2 La plaza como puente ……………………………………………………………………………………….16 4.3 La plaza como calle y recinto …………………………………………………………………………….22 4.4 La plaza como espacio barrial ……………………………………………………………………………25 SEGUNDA PARTE 5. Las visiones alternativas de la Plaza de los Carros y su entorno ………………………..32 5.1 La Plaza en las propuestas de reforma de la Fachada Marítima ………………………..33 5.1.1 La Fachada Marítima en Tarragona …………………………………………………………….33 5.1.2 Plaza de los Carros y el Plan Especial de Reforma Interior del Frente Marítimo Portuario y Ferroviario ………………………………………………………………..40 5.1.3 La Plaza de los Carros y el Proyecto de la Nueva Fachada Marítima …………….46 5.2 Presente de la planeación para el ámbito de línea de costa y la Plaza de los Carros en una visión de futuro ……………………………………………………………………52 5.2.1 Planeación actual y actuaciones en la línea de costa ………………………………….52 5.2.2 De cara al futuro ………………………………………………………………………………………..54 6. Conclusiones ……………………………………………………………………………………………………60 7. Bibliografía ………………………………………………………………………………………………………64 8. Índice de imágenes ………………………………………………………………………………………….67

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Introducción 1. Introducción En la ciudad de Tarragona la presencia y el desarrollo del puerto ha estado siempre ligado al desarrollo mismo de la ciudad, el crecimiento del puerto y su auge es lo que ha determinado los periodos de crecimiento de la ciudad y el desarrollo urbano de esta. Es amplia la documentación y literatura sobre la historia del Puerto de Tarragona, al igual de los trabajos que relacionan la historia del Puerto y la historia de la ciudad y los que se centran en las área urbanas cercanas a este, el Serrallo y la Marina. El presente trabajo pretende abordar la relación existente entre el puerto y la ciudad en Tarragona, acercándose de esta manera a una de las categorías en las que el puerto mismo pone gran interés y que define como Puerto y Ciudad, pero pretende hacerlo poniendo atención a lo relacionado al entorno de un espacio específico, un espacio público de la ciudad fuertemente relacionado con su área portuaria. Dentro de esta categoría o línea de Puerto y Ciudad, el Puerto de Tarragona desarrolla proyectos de espacio público y equipamientos públicos como lo son El Muelle de Costa, Km0, los servicio del Archivo del Puerto, Museo del Puerto, el Fondo de de Arte del Puerto entre otros. Lo que interesa, es la inclusión de espacios barriales del Serrallo y la Marina en estos proyectos, espacios de los que hace parte el ámbito de estudio del presente documento, un espacio público que logra representar dicha relación de puerto y ciudad: la Plaza de los Carros en el barrio de la Marina. La Plaza de los Carros ha sido, a lo largo de su historia, un espacio de gran importancia en la vida pública urbana de Tarragona, especialmente de la parte baja de la ciudad, al experimentarse como un centro activo del barrio del puerto. La evolución y transformación de la plaza se relaciona estrechamente con la relación entre puerto y ciudad y cómo la integración de otros sistemas o factores pueden afectarla; de modo que se trata de una plaza dinámica y en continuo proceso de cambio cuya carga cultural e histórica desbordan su dimensión física. La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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Imagen 1.

Ubicación de la plaza de los Carros sobre imagen tomada de Google Earth.

Se ha tomado la plaza como objeto de estudio con el ánimo de tomar una parte para la representación del todo, la plaza como representación del entramado puerto-ciudad. Nada mejor que un componente del espacio público para hacerlo, pues “el Espacio Público es el que da identidad y carácter a la ciudad, el que permite reconocerla y vivirla en sus sitios urbanos: naturales, culturales y patrimoniales.” (Perahia, 2007). El espacio público no lo es sólo por la condición física de su ubicación y libre acceso, es también por la carga social que posee; es el contenedor de las historias colectivas en torno a un lugar y su importancia recae igualmente en el hecho de ser símbolo, lo que implica toda una serie de asociaciones y relaciones ligadas al mismo. La Plaza de los Carros se toma como ese espacio público de interés en la zona portuaria capaz de sintetizar y comprender en su historia los diversos aspectos que son relevantes para la discusión sobre la relación existente entre puerto y ciudad.

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Lo que se desarrollará a lo largo del documento se centrará en la transformación en la vivencia de la plaza a lo largo del tiempo como reflejo de la relación que se establece entre la ciudad y su ámbito portuario y de litoral, en cómo el sistema ferroviario afecta esta relación y en cómo se plantea una visión de ésta en el proyecto futuro de la ciudad. Es esta por tanto, una cuestión relevante en el presente de la ciudad que desde años se debate sobre lo que debe ser su relación con su frente de costa, de cómo desea aproximarse al mar, afrontar el paso del ferrocarril e integrar la ciudad y estos sistemas de manera funcional y con carácter ciudadano. Es importante para esto conocer cómo se ha dado esa relación, que rol a ha jugado esta plaza en la relación de la ciudad con su puerto y su trazado ferroviario y lo que pueden llegar a ser; qué presentan las propuestas que se han planteado y que se siguen planteando en Tarragona. Es de gran importancia tener en cuenta que en el caso de Tarragona el poner sobre la mesa la discusión de la relación Puerto y ciudad, es hablar realmente de la relación puerto, ferrocarril y ciudad, puesto que el sistema ferroviario hace parte de este complejo entramado y no hay manera de que sea excluido de la discusión. Así pues, llegamos a que realmente el enfoque que se quiere, es uno que de cuenta de la relación del puerto, el ferrocarril y la ciudad en Tarragona a partir de un espacio público que condensa dicha relación materializado en la Plaza de los Carros. Es por lo anterior que esta discusión se mantiene vigente en la ciudad de Tarragona, por la multiplicidad y diversidad de los actores implicados en el tema, actores que deben llegar a consensos sobre las intervenciones y visiones del frente marítimo de Tarragona y en la relación que quiere perseguirse entre la ciudad y su frente marítimo. Al respecto, se hace de gran importancia la presencia de las instituciones que representan a cada uno de los actores en la gestión de este espacio de la ciudad, como lo son la Autoridad Portuaria, Adif y el mismo ayuntamiento de Tarragona. Sin embargo, aunque el enfoque se pone en la plaza no hay que perder de vista que el panorama más amplio es la relación de la ciudad con su línea de costa y los intereses y La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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propuestas para su transformación. Es por lo anterior que el presente documento se desarrolla en dos partes: la primera, abarca el estudio histórico de la plaza y su función dentro del contexto de la ciudad y su relación con el puerto y el ferrocarril; y la segunda, se centra en las propuestas de transformación de la plaza en el contexto de la transformación que la ciudad quiere o busca para su frente marítimo, es decir, la visión que la ciudad, los ciudadanos y las autoridades tienen de este entorno y de lo que puede llegar a ser.

Objetivos 2. Objetivos El presente documento se estructura alrededor de la relación entre puerto, ferrocarril y ciudad en Tarragona, tomando un espacio público específico como pieza focal y representante de dicha relación, la Plaza de los Carros, y teniendo como objetivos generales los siguientes: •

Identificar el rol de la Plaza de los Carros en la relación puerto - ciudad - ferrocarril en Tarragona y la transformación de dicho rol a través del tiempo.

•

Caracterizar la situación de la plaza en la relación frente marítimo - ciudad en Tarragona y el impacto de los sistemas portuario y ferroviario en dicha relación.

•

Determinar posibles perspectivas de futuro a partir de lo proyectado para la Plaza de los Carros y su entorno en las propuestas de frente marítimo para Tarragona

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Metodología 3. Metodología Este es un informe valorativo sobre la relación entre la ciudad, el puerto y el ferrocarril en Tarragona a partir del entorno de la Plaza de los Carros, para el cual se han tomando como fuentes principales de información el Archivo del Puerto de Tarragona, el Archivo del Ayuntamiento de Tarragona, notas de prensa y los documentos de los instrumentos de planeación, estudios históricos del puerto y de la ciudad y artículos académicos relacionados. La información recolectada fue clasificada para su análisis en categorías temporales y de contenido, asociando la información a los propósitos de cada una de las dos partes del documento: el análisis histórico de la función de la Plaza de los Carros y la visión de la plaza dentro de las propuestas de transformación del frente marítimo de la ciudad. Para la primera parte, que se concentra en el aspecto histórico de la función de la plaza, se estableció una secuencia cronológica a partir de la clasificación de la información en categorías temporales establecidas por décadas, de forma tal que para década se agruparan los diversos tipos de información recogida (imágenes, notas de prensa, eventos y hechos documentados, expedientes, etc.) para así obtener un panorama de cada periodo de tiempo. Esta clasificación de la información permitió el proceso de comprensión del desarrollo de los eventos y facilitó la identificación de los puntos de giro que significaran una transformación real en el funcionamiento del espacio público en cuestión; fundamental para la agrupación de periodos y el establecimiento de las categorías finalmente propuestas que permiten mantener un relato cronológico a la vez que proponen una clasificación distinta para una mejor comprensión del desarrollo de la plaza. Para la segunda parte, que se enfoca la visión de la plaza dentro de las propuestas de transformación del frente marítimo de la ciudad, se recogió información alusiva a la La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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fachada marítima, desde la década de 1990, principalmente de los documentos de los instrumentos de planeación y las notas de prensa, además de presentaciones y publicaciones de proyectos. En un un primer momento se identificaron las propuestas principales, de mayor impacto y que habían llegado a desarrollar un planteamiento de proyecto y que por lo tanto podían brindar información sobre propuestas formales para el entorno de la plaza. Una vez identificadas, se clasificó la información en función de estas lo que permitió identificar antecedentes y revisiones de las mismas, dar una idea global de lo que ha sido el proyecto de fachada marítima en la ciudad y comprender las propuestas principales de manera global y en términos mas específicos del entorno de la plaza y las funciones que le adjudica. Para el apartado final de la segunda parte que hace referencia al presente y posibles escenarios, la información recogida se centró en los documentos de los instrumentos de planeación y nuevamente en las notas de prensa. La clasificación de la información se hizo en categorías correspondientes a las propuestas actuales para la intervención del ámbito de costa, las cuales fueron relacionadas y enfrentadas entre sí para crear un contexto de la situación actual y basar en las mismas propuestas los posibles escenarios que se comentan.

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PRIMERA PARTE El rol de la Plaza en el tiempo 4. El rol de la Plaza en el tiempo ¿Cómo ha evolucionado la Plaza de los Carros en el tiempo? ¿Qué ha significado esta plaza para su entorno inmediato y para la ciudad en sus diferentes momentos? Son estas las preguntas principales que tratarán de responderse a lo largo de este capítulo, en el cual a través de un recuento histórico se toman las condiciones y características primordiales de la plaza a lo largo de su historia para definir el papel que ésta ha tenido en diversos periodos. Como resultado, se han obtenido cuatro roles que la Plaza ha desempeñado, representando cada uno un periodo en el que la función de la plaza permanece más o menos igual, y cuyo paso de uno a otro está marcado en general por transformaciones físicas y simbólicas del espacio, cambios en el entorno inmediato y en la idea o proyecto de ciudad. Los cuatro roles definidos se presentarán en orden cronológico, haciendo énfasis en los eventos y situaciones que los marcaron y definieron, para así desarrollar una secuencia temporal con el fin de crear un breve panorama histórico de la plaza que nos ocupa. 4.1 La plaza como puerta y punto de ordenación La historia de la Plaza de los Carros empieza por la concepción de esta como puerta de entrada del puerto a la nueva población de la Marina, barrio que se levantaría en las inmediaciones del puerto donde hasta el momento se encontraba un pequeño asentamiento vinculado a la operación del mismo. Igualmente, la plaza sería el punto ordenador dentro del trazado de esta nueva población de la Marina, desde el cual se daba inicio al camino hacia la ciudad, es decir, la Parte Alta de Tarragona. La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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Imagen 2.

Ilustración de la Plaza como punto de ordenación. Elaboración propia.

Para comprender lo anterior, se debe tomar en cuenta la estrecha relación entre el desarrollo de la Parte Baja de la ciudad con la ampliación comercial y las obras de mejora del puerto. A partir de la construcción del puerto Moderno de Tarragona en 1790 diseñado por Juan Ruiz de Apodaca, y la consecutiva explotación de la cantera para este fin, empieza a hacerse necesaria una nueva población del puerto que de asiento a las personas involucradas en las obras del puerto y los trabajos y actividades alrededor de éste. En Tarragona el camino hacia la Modernidad de Elena de Ortueta (2006), se expone ampliamente las condiciones en las que se desarrolla la nueva población, desde el primer trazado del proyecto de la Marina en 1801 a cargo de Juan Smith, ingeniero del Puerto de Tarragona. De Ortueta expone con claridad como la nueva población se presenta como un proyecto del puerto, teniendo éste la potestad de decidir en cuanto a la utilización de los terrenos otorgados, en parte ganados al mar, para la urbanización de la zona portuaria, La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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por tanto, la creación de la Nueva Población se entiende como parte del desarrollo portuario y de su área consolidada en Tarragona. El proyecto concibe una población que responde a las consideraciones de la época y bajo las condiciones que la Tarragona del momento permitía: “La urbanización de la Marina es un ejemplo meritorio y significativo de la planificación urbana propia de la ilustración, ya sea por su forma exterior cerrada, como por su trazado en damero tomando como punto de partida una plaza mayor. (…) Tarragona tenía la categoría de plaza fuerte, por ello no pudo idear un espacio abierto y falto de toda seguridad ante posibles ataques.” (De Ortueta, 2006) El desarrollo de la nueva población estaba acompañado, por tanto, de la necesidad de fortificaciones para su protección, proyectando en ellas dos entradas: la del mar, donde se ubicaría la Plaza Mayor de la Nueva Población, actual Plaza de los Carros, y la puerta del Francolí al oeste. Sin embargo, el proyecto es revisado en 1803 obteniendo un trazado diferente que lograba ajustarse más adecuadamente a la realidad del terreno a urbanizar. Una nueva revisión presenta un plano de proyecto en el 1804 en el cuál se modifica la ubicación de la Plaza Mayor, denominada como Plaza del Muelle o Plaza del Mar, al punto de inicio del dique; ocupando un terreno cedido a las obras del puerto que constituía entonces un huerto y obteniendo así un costo menor de ejecución de las obras (Escoda y Ballester, 2005). Finalmente, el plano de proyecto es aprobado en 1807 y en él se lee un trazado ortogonal a partir de dos ejes principales que se intersectan en la plaza mayor de la población: la Calle Real y el Camino hacia Tarragona, actual Calle Apodaca, del que puede observarse también cambió su disposición al cambiar la ubicación de la plaza con respecto al primer plano de proyecto. La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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Imagen 3. Plano de la Nueva Población 1802.

“Plano en que se manifiesta el proyecto de una nueva población en la parte de la Marina y Puerto de la ciudad de Tarragona con una idea de la fortificación que puede adoptarse a ella formado consecuente con Real Orden por el brigadier de la Real Armada Juan Smith ingeniero en jefe de Marina. 1802”. Fototeca Archivo del Puerto de Tarragona.

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Imagen 4. Plano de la Nueva Población 1807.

“Plano del proyecto de una nueva población en la Marina de Tarragona aprobado por el Sr. Generalísimo. Ramón Folgueras, Barcelona 13 de enero 1807”. Fototeca Archivo del Puerto de Tarragona.

En síntesis, el proyecto de la nueva población tiene su nacimiento en el desarrollo de un puerto en crecimiento, proyecto dentro del cual se entiende la plaza mayor como punto central de los ejes principales de ordenación del trazado y como la puerta del mar hacia la población. La condición de punto de ordenación recae en su relevancia como espacio público central, foco de la vida urbana del nuevo barrio, alrededor del cual se dispone y organiza el nuevo trazado; y la condición de puerta recae en su ubicación y carácter de espacio abierto a compartir entre los ámbitos portuario y barrial. Esta última condición resulta ser tan relevante como la primera, pues al tratarse de una población que se plantea como cerrada, las puertas proyectadas toman un rol protagónico La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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en la comunicación desde y hacia el puerto, razón por la cuál merecen el detalle en su diseño como accesos singulares y ornamentados; se diseñan las entradas a manera de fachadas hacia la zona portuaria.

Imagen 5. Las Puertas de la Nueva Población.

“Plano de las puertas que han de servir de comunicación entre el puerto y la población.1801.” Archivo del Puerto de Tarragona.

La plaza será entonces, en un principio, el espacio de esa gran puerta de entrada cuya urbanización, al igual que la de la Marina, será un proceso accidentado, interrumpido por periodos de guerra y ralentizado por la tenencia de terrenos en la institución de la iglesia (Aresté, 1981). Para el año 1814 se presenta el primer cambio de denominación de la plaza pasando a ser nombrada como Plaza de Fernando VII, lo que la reafirma como Plaza Mayor de la población, en donde reside el poder. La primera edificación en torno a la plaza serán las oficinas del puerto en 1815, para 1818 se urbanizará el entorno próximo de la plaza estableciéndose como primer área urbanizada del barrio de la Marina junto con la Calle Apodaca (Escoda y Ballester, 2005). Las edificaciones emblemáticas que confinan la plaza fueron levantándose de a poco dando forma a las fachadas con sus características arcadas y a la plaza misma como espacio

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urbano; lo que resultó, una plaza delimitada en tres de sus costados y abierta al puerto, al cual daba su frente mientras el resto del barrio crecía a sus espaldas. Imagen 6. Plano de la Marina 1819.

“Plano del proyecto de la nueva población de la Marina de Tarragona con el adelanto que tiene en el día de la fecha y la única variación que se ha dado” Francisco Campaña, 1819. AGMM IHCM

Con el paso del tiempo, la condición inicial de población del puerto alejada de la ciudad de Tarragona, se transforma. Durante la primera mitad del siglo XIX la zona alcanza cierto nivel de desarrollo, favorecido por el crecimiento del puerto, periodos de cambio de gobiernos conservadores a gobiernos más liberales, e incluso por la desamortización de Mendizabal en la década de los 30’s logrando finalmente la utilización de terrenos hasta entonces en manos de la Iglesia, los habitantes de la Marina fueron aumentando en número e incluso tuvo mayor crecimiento demográfico la Población de la Marina que la Parte Alta de la ciudad (Aresté, 1981). La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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La plaza ya era para entonces, un punto vital de los pobladores del barrio de la Marina, centro de la vida pública, escenario de fiestas y celebraciones ciudadanas y lugar permanente de transportadores de mercancías en relación con la actividad portuaria, razón por la que será reconocida con el nombre popular que logra mantenerse a largo del tiempo a pesar de los sucesivos cambios de denominación; Plaza de los Carros. 4.2 La plaza como puente Llegada la mitad del siglo XIX, se aprueban las primeras líneas de ferrocarril que llegarían a Tarragona, y con su llegada, se mejora la conexión de Tarragona con otras ciudades, se complementa el tránsito de mercancías y demás funciones del puerto y se añade un sistema más a la actividad de la entonces Plaza de Fernando VII; ya no se trata de una puerta directa entre el mar y la población, la plaza pasa a convertirse en un puente, entendiéndolo como el espacio que conecta y pone en contacto elementos que son distintos. Para este periodo la población de la Marina ha crecido y se acerca un poco más a la Parte Alta de la ciudad, al tiempo que recibe al ferrocarril que se posiciona entre esta y el puerto.

Imagen 7.

Ilustración de la Plaza como puente. Elaboración propia. La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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El ferrocarril entra a hacer parte del complejo entramado urbano de la Parte Baja de Tarragona, que junto con el crecimiento portuario y la actividad de la cantera fomentaría el comercio y la industria en la zona, pero cuyo efecto barrera sería importante en la comunicación con la línea de costa. La primera línea de ferrocarril en Tarragona es la línea a Reus, que según lo que consta en los registros del Archivo del Ayuntamiento de Tarragona, fue legalizada y proyectada en 1851 e inaugurada en 1856, estableciendo en su recorrido el paso por la Calle del Mar y la Plaza de los Carros en donde se asentará, además, su estación. Un año después, 1957, Tarragona eligió el trazado litoral para la línea a Barcelona, que se inauguraría hasta 1965, sobre la propuesta del trazado interior que reconocía la necesidad del paso del tren sin por ello tener que ocupar terrenos frente al mar, y proponía el trascurrir de las vías férreas por el interior de la ciudad, ubicando la estación cercana a la actual ubicación de la estación de autobuses de Tarragona (De Ortueta, 2006). La decisión es tomada con base en las facilidades técnicas que el trazado litoral presentaba respecto al interior, a pesar de que la población de Tarragona defendiera el trazado interior. De esta manera, el frente de costa de la ciudad alberga una nueva barrera física materializada por las líneas del ferrocarril, deja de existir la plaza como puerta pues ya no es un paso directo y continuo entre población y puerto, la plaza es ahora el punto de conexión y convergencia, el espacio mediador entre los diversos sistemas: puerto, ciudad, y ferrocarril. Podría decirse que la plaza se aleja físicamente del puerto por encontrar un obstáculo que sortear para alcanzarlo, aunque no se desvincula de éste. En documentos realizados por varios autores relativos al desarrollo urbano de Tarragona y su área portuaria (Aresté, 1981), (Alemany, Blay, Roquer, 1986), (Escoda y Ballester, 2005), se evidencia como al entorno de la plaza llegan nuevos usos comerciales y fabriles que las actividades del puerto La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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y el ferrocarril incentivan, e incluso como estos usos hicieron parte del desarrollo de una tipología de vivienda característica de la Parte Baja de la ciudad. Imagen 8.

“Plaza de los Carros. 1890.” Imagen de la Plaza con la estación del ferrocarril a Reus. Archivo del Puerto de Tarragona.

Imagen 9. Proyecto de Ferrocarril 1864.

“Proyecto de ferrocarril con indicación de almacén de mercancías y estación clasificadora en el barrio del Serrallo. Tomas Fremor 1864”

Sin embargo, la configuración de la plaza sufre un cambio importante, pasando de tener su frente abierto al muelle a trazar su límite en la vía férrea. El paso al mar se convierte en una problemática constante; a lo largo del tiempo las muchas notas dedicados a las dificultades relacionadas al paso a nivel en la Plaza de los Carros en diarios como el Diario de Tarragona y El Punt, entre otros, dan la sensación de que este presentó desde sus inicios problemas de tráfico, accidentes y riesgos para los ciudadanos e incluso estancamiento de las aguas, razón por la cual siempre estará al pendiente de solución. Así pues, en un contexto en el que hay un incremento considerable en las actividades en la plaza y su entorno próximo y existe la necesidad de su mantenimiento como espacio público de importancia en la población de la Marina, cada vez más próxima a su unión con la Parte Alta de la ciudad, en 1864 el ayuntamiento presenta el Proyecto de un paseo en la plaza de Fernando VII, proyecto que busca ordenar el espacio de la plaza y que había sido encargado a Antonio Gras como arquitecto municipal. En el expediente número 40 de 1864 del Archivo del Ayuntamiento de Tarragona, se recoge la presentación a pública subasta de las obras para la construcción de dicho paseo. El expediente, firmado por Gras, explica el proyecto y presenta el plano del mismo, del cual se toma que la propuesta del paseo pavimentaría el espacio de la plaza, añadiendo La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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caminos transversales que conectarían a las calles adyacentes, colocando al centro un estanque limitado por una barandilla que sirviera de base a una futura fuente y ubicando árboles únicamente en la base de la fuente y en los límites del paseo. El proyecto del paseo se desarrolla al año siguiente por Francesc Barba, quién añade el monumento consagrado a Mercurio, dios del comercio, mirando hacia el puerto y poniendo en su base un área de jardín sobre el antiguo estanque (De Ortueta, 2006). Este monumento se establecerá como símbolo de la plaza ya que la actividad comercial, sin duda, se había establecido en ella. Imagen 10.

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Proyecto de un paseo en la plaza de Fernando 7 . Antonio Gras. 1864 Expediente 40, 1864. Archivo del Ayuntamiento de Tarragona

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Imagen 11. La Plaza de los Carros desde la azotea del edificio de la Junta de Obras del Puerto.

“La plaza de los Carros desde la azotea del edificio de la Junta de Obras del Puerto. Al fondo explanada del muelle de costa. A la izquierda factoría del ferrocarril. Detrás el dique Transversal y parte del de Levante”. 1930. Fototeca del Archivo del Puerto de Tarragona.

Con el tiempo, los servicios ferroviarios llegan a su punto de saturación y se manifiesta la preocupación por el paso de cada vez más servicios ferroviarios y el creciente tráfico en el entorno barrial; la actividad del Ferrocarril había crecido de manera un tanto desordenada en lo que correspondía a las estaciones, ya que cada línea ponía su estación en puntos diferentes del recorrido. Se plantea, entonces en 1883 la necesidad de organizar el servicio del ferrocarril mediante la construcción de una estación central que agrupe y ordene las distintas líneas en su paso por Tarragona. La Plaza de los Carros era el punto neurálgico del movimiento ferroviario no sólo de las líneas que conectaban a Tarragona con otros municipios si no también las líneas que eran parte del funcionamiento del puerto, y se pensó en primera medida que debía ser esta la localización natural para la estación central por ser el lugar de enlace y conexión por excelencia. No obstante, el puerto hace saber a la ciudad que esta no resultaba ser una buena ubicación por el funcionamiento de la cantera, el cerramiento que esto significaría del acceso al puerto y la dificultad ante el tráfico de la zona de la plaza. Tampoco mostraba estar totalmente de acuerdo con la posibilidad de ubicar la estación en el lugar donde ya La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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se habían ubicado las estaciones de las líneas a Valencia y Lérida frente al área de la cantera y encarga en el mismo año, 1883, la redacción de un informe para la localización de la estación central a uno de sus ingenieros, Saturnino Bellido, quien ampliaría su informe a un proyecto de desvío del ferrocarril por un trazado interno. Por su parte, en los años siguientes el puerto, tal y como figura en los archivos de proyectos del Archivo del Puerto de Tarragona, se dedica a la redacción de proyectos que mejoren el transito ferroviario del área interna del puerto y en sus ámbitos colindantes como el Proyecto de un paso superior para los ferrocarriles de Valencia y Lérida en el extremo poniente del Muelle de Costa (Vidarte, 1897) y el Proyecto de vías férreas de enlace (Maese, 1904), entre otros. La estación central termina por ubicarse donde ya habían puesto antes sus estaciones las líneas a Valencia y Lérida en 1914, proyecto cuya aprobación logra derribar la estación de Reus ubicada en la plaza y aligerar la presión del ferrocarril sobre esta. Por otra parte, la relación entre puerto y ciudad no fue afectada tan sólo de manera física, ya que también cambió su percepción para los ciudadanos; La plaza ya no pertenece al puerto y por medio de una figura escultórica central se le ha resaltado una identidad comercial que pretende vincularse tanto a la actividad portuaria como a la barrial. Sin embargo, para muchos la plaza ya no es tan atractiva como lo hacen saber a través de notas de opinión en la prensa municipal, la causa principal del malestar es ya no reconocer en la plaza la relación de continuidad que existía antes con el mar y con el muelle y ver en el ferrocarril su impedimento. Una de estas notas expresaba: “… Però es cosa certa que ahir tot estant a la Plaza dels Carros, en volguer dirigir el nostre esguard envers el passeig alt del moll de Llevant, ens va ferir un esclat de lletjor, que encara no ens l'havem pogut desembrossar dels ulls. No és, certament' que el moll hagi deixat de tenir per fons el més escaient, la blavor tan pictorica de nostra mar. Però es cert que no ens sembla el mateix d'abans. Es més… como ho diríem? més lleig, més brut.” Diario de Tarragona. Num.174. 23 de Julio de 1927. Nota Marginal. La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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La identidad de la plaza se vuelve confusa y por mucho tiempo tratará de encajar dentro del barrio del puerto como parte de éste. A lo anterior contribuye los cambios de denominación que a lo largo del tiempo: en 1868 pasa a ser la Plaza Olozaga, en 1931 es la Plaza del President Maciá y en 1940 la Plaza del General Sanjurjo. Una de las acciones que busca instaurar un carácter y una identidad reconocible para la plaza nuevamente es la petición realizada por el Puerto al Ayuntamiento en 1927 recogida en los expedientes 4115 y 14909 de Archivo del Ayuntamiento de Tarragona: Colocar un busto de Don José Antonio de Castellarnau en sustitución de la estatua a mercurio que se encontraba ya en muy mal estado. Esta acción pretendía reforzar la idea de la plaza como enlazada al puerto por medio de un símbolo del puerto que también pudiera crear un vínculo con la población pues la petición afirmaba que Castellarnau era una figura en la que no sólo se reconocía al primer presidente de la Junta del Puerto de Tarragona sino también a un ciudadano de Tarragona digno de rendirle homenaje. La petición es aceptada por el Ayuntamiento que ve en ella, además, la oportunidad de hacer mantenimiento al espacio deteriorado de la plaza. No obstante, el mantenimiento de la plaza y la instauración de un nuevo símbolo que la corone parece ser una meta sin alcanzar por mucho tiempo; Mercurio fue retirado pero nunca subió a su lugar el busto de Castellarnau quedando tan sólo la pilastra y el pedestal en pie, ganándose en diversas publicaciones del diario municipal nombres como “monumento al hombre invisible” o “el decapitado monumento”, en las que se denunciaban el deterioro de la plaza y la falta de la estatua central y se pedía al ayuntamiento tomar responsabilidad por el proyecto acordado. Por un largo periodo de tiempo se mantuvo esta situación, en la que la ciudadanía reclamaba la atención que el espacio de la plaza merecía y su gran inconformidad con su deterioro. 4.3 La plaza como calle y recinto Llega así la segunda mitad del siglo XX, cuando la mejora de la Plaza de los Carros era ya de carácter urgente por sus pésimas condiciones además de no tener aún una escultura La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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que coronara el pedestal central, asunto que se vuelve crucial y de interés, pues la plaza sin estatua era carente de identidad. Es entonces cuando se plantea un proyecto para la reforma de la plaza aprobado en 1951 y que se describe, a grandes rasgos, de la siguiente manera: “En conjunto el proyecto aprobado divide en dos el tramo central de la plaza ensanchándolo en detrimento de las calzadas este y oeste o sea las que corren a lo largo de los pórticos y del edifico de Obras Públicas. Lograda la división, se establece una calzada como continuación de la calle de Apodaca que se dirige directamente al puerto, si bien el monumento situado en el centro es respetado si no en su totalidad, al menos el gran parte. Desaparecen del antiguo Mercurio el jardinillo y surtidor quedando el pedestal con el indispensable bordillo de separación. Los árboles actuales serán arrancados para plantar, a su vez, dos hileras de los mismos en cada uno de los tramos divididos.” Diario Español. 6 de Abril de 1951. p.3. La reforma de la plaza se materializa en

Imagen 12.

1953 y en el Diario Español del 15 de enero del mismo año, meses antes de la culminación de las obras, el Acalde se pronuncia respecto a la transformación de la plaza de la cual anota que además de la amplia calzada central también se han pensado las áreas arborizadas como espacios para la estancia, para el uso de los ciudadanos, razón por la que cree que Ilustración de la Plaza como calle. Elaboración propia.

la plaza quedará bastante bien. Sin embargo, el principal beneficiado será el

tráfico vehicular desde y hacia la zona portuaria, pues el nuevo diseño permitía su paso por el espacio central de la plaza de una forma más rápida y directa al paso a nivel y el acceso al puerto. La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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La nueva Plaza de los Carros es entonces una calle en cuyo centro se mantiene el pedestal con la estatua de Mercurio, pues esta reforma de 1953 resolvió volver a la figura anterior para el remate del monumento de la plaza en vez de colocar el busto de Castellarnau o algún otro símbolo. A sus lados y perfilando dicha calle, se ubican los dos espacios sembrados con hileras de arboles donde además se ponen algunos bancos. Por las acciones que el proyecto de reforma ejecuta, puede decirse que caracteriza a esta nueva función de la plaza la primacía a la necesidad de mejorar el transporte enter el puerto y el sistema viario de la ciudad; la plaza como calle es el resultado de dar prioridad a buscar soluciones para el gran problema del tráfico que se tenía en la zona. Por lo anterior, no será esta una calle bien resuelta para el uso del ciudadano de a pie o para llevar a cabo todas las actividades que el espacio de la plaza podía abarcar.

Imagen 13.

“Reforma de la Plaza de los Carros en el año 1953”. Archivo del Ayuntamiento de Tarragona.

Se trata simplemente de un acondicionamiento necesario para el mejoramiento del funcionamiento de la red viaria de la Parte Baja de Tarragona, el cual se complementó con obras de mejora en la Calle del Mar y vías adyacentes a la plaza, y en detrimento del recinto de uso público que se reduce y divide en dos zonas no vinculadas entre sí. La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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En conclusión, la nueva función de la plaza, aunque en su planteamiento intenta mantener todos los usos, es decir el de vía rodada y el de espacio público de estancia y paseo, realmente no lo logra; el espacio en conjunto no resulta del todo funcional o por lo menos no en la manera en la que se presentaba. Los espacios del recinto público han quedado aislados y se pierde la percepción y la vivencia de una plaza continua, la cual se ha sacrificado para dar paso a la vía que permitía la libre circulación de los vehículos con la esperanza de mejorar la comunicación entre el puerto y la ciudad que se veía tan afectado por el paso a nivel sobre las vías del ferrocarril. Sin embargo, seguirá reconociéndose el espacio de la Plaza de los Carros a pesar de la irrupción del automóvil en su centro, puesto que además del carácter histórico del lugar, este sigue existiendo como recinto que se encuentra claramente delimitado, contenido por edificios emblemáticos. Se mantiene la idea de la plaza como un hito en el entramado barrial y, al fortalecer la acción del transporte hacia y desde el puerto, se imprime mayor fortaleza a la idea de que ésta sigue siendo el umbral entre el puerto y la ciudad a pesar del paso del ferrocarril. 4.4.

La plaza como espacio barrial

En 1978 finalmente la plaza recibe oficialmente el nombre popular con el que siempre había sido reconocida, Plaza de los Carros, y se daría inicio a la década de los ochentas que traería consigo gran movimiento en materia de proyectos en el ámbito de la línea de costa de la ciudad. Para 1986, en la publicación del mes de junio se leía en el Boletín de Información del Ayuntamiento “El Muelle de Costa ya está abierto a los ciudadanos”. La apertura del Muelle de Costa se sumaba a las actuaciones que propendían por una mejor relación entre puerto y ciudad y una mayor apropiación del espacio portuario y de costa por parte de los ciudadanos, junto con proyectos como el Eje Transversal, aprobado en 1985, que se proponía como solución a la problemática de accesos al puerto y que reduciría el tráfico y

La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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el impacto de la actividad portuaria en las áreas aledañas de la ciudad como el barrio el Serrallo (Alemany, Blay, Roquer, 1986). A ello, se sumaban los pronunciamientos de RENFE sobre el soterramiento del paso a nivel de la Plaza de los Carros, y los primeros planteamientos y propuestas para el proyecto de reforma de la Fachada Marítima de Tarragona. A partir de entonces, se marca con fuerza el reclamo de los espacios de la ciudad para la ciudadanía, ya que, se reconoce la importancia del espacio público a la hora de hacer ciudad y empiezan a formularse cada vez más proyectos para mejorar los espacios urbanos para sus habitantes. En el contexto mencionado anteriormente se plantea una nueva reforma de la plaza que es presentada por el Boletín de Información del Ayuntamiento en su publicación de febrero de 1987 como “creará un nuevo espacio para el ciudadano que dignificará el barrio”. En la misma publicación describe la reforma a realizar como prosigue: “La remodelación de la Plaza de los Carros se concreta a través de una pérgola en forma de cruz que tiene como punto central el monumento existente. El conjunto de la plaza se organiza alrededor de la pérgola en cuatro espacios definidos por ella misma. Dichos espacios, se relacionan entre sí por medio de un banco de piedra de suficiente masa como para considerarlo un elemento arquitectónico. (…) La nueva ordenación de la Plaza de los Carros cumplirá la función de facilitar el acceso al Muelle de Costa.” Tarragona Municipal. Boletín de Información del Ayuntamiento. 2 de Febrero de 1987. p.25. Esta reforma desaparece la calzada central y convierte a la Plaza de los Carros en una plaza totalmente peatonal, pensada para el paseo y la estancia de peatones. Lo que se mantiene es, por supuesto, el gran problema que significaba el paso a nivel en las vías del ferrocarril. La recuperación de la unión con el puerto y el mar se hace cada vez más deseable al estar, de lado y lado de las vías, dos espacios habilitados para los ciudadanos: la Plaza de los La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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Carros y el Muelle de Costa. Así, en la década de los 90s, siguen presentándose diversas propuestas y alternativas al paso a nivel y en general para dar solución al trazado del ferrocarril que se había convertido en la verdadera pesadilla del paso hacia el Muelle para los ciudadanos. Imagen 14.

Lastimosamente, el diseño que se implementa con esta reforma de 1987 no resulta ser muy apropiado por los ciudadanos, la percepción de muchos que hacen públicas sus opiniones a través de los diarios municipales, es que la plaza se ha llenado de pilastras que cortan la visibilidad y limitan la movilidad de las personas por el espacio de la misma, además

Ilustración de la Plaza como entorno barrial. Elaboración propia.

de

hacerla

“incómoda

y

antiestética”. Una de las opiniones publicadas en el Diario de Tarragona,

manifiesta que con la nueva transformación “Nos quitan la vista del puerto… Me parece muy fría tal como ha quedado la plaza…”. A pesar de esto, se trata ahora de una plaza barrial, ya no está conectada a la idea de ser funcional para el puerto y el tren, es un recinto ligado netamente a la cotidianidad de quien camina a través de ella, del barrio de la Marina y sus vecinos. La estatua de Mercurio cambia sus posición y ahora se pone de cara al barrio, cuando siempre había estado de espaldas a este y mirando al puerto. Se entiende, entonces, que de alguna manera se ha cambiado el frente de la plaza y además varían sus usos adaptándose mejor a las dinámicas barriales; se implementan juegos infantiles e incluso llegan a hacerse requerimientos de nuevos usos por parte de los vecinos, como la propuesta hecha en febrero de 1991 publicada en el Diario de Tarragona,

La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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de colocar en la plaza la pista de monopatín retirada de la plaza de los infantes y que el barrio no quería perder. Imagen 15.

“Obras de remodelación de la Plaza de los Carros.”. J.M. Sansa. Tarragona municipal. Boletín de información del Ayuntamiento 01/11/1987. Biblioteca Hemeroteca Municipal de Tarragona.

Será con el cambio de milenio que llegue un cambio físico en la plaza que logre deshacerse del diseño que presentaba desde la década de los 80 y que había fallado en su cometido de hacer de la plaza un lugar para las personas. Así, en 2003 el Ayuntamiento derriba las pilastras, cambio favorable y reconocido como muy positivo por los vecinos del barrio tal y como se percibe en los testimonios de estos recogidos en la publicación del 13 de agosto del mismo año, donde aprueban los cambios realizados y dicen reconocer que con la nueva imagen al plaza ya no tiene el “carácter tétrico” que tuvo los últimos años.

La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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En los inicios del 2000, también gana importancia el tema del patrimonio del S.XIX de la plaza de los carros y su entorno. La solicitud que la Generalitat hace a la ciudad en el 2002 para catalogar el patrimonio del S.XIX con el fin de ser protegido es recogida por publicaciones en los diarios El Punt y el Diario de Tarragona en diversas ocasiones entre 2002 y 2004. En dichas publicaciones se hace especial énfasis en los bienes ubicados en la calle de Apodaca y la protección de sus fachadas como patrimonio de la ciudad, que sin duda se reconocen actualmente como parte de la identidad de la plaza y de su carácter simbólico. Además, se tornó urgente la solución del paso a nivel en la plaza ya postergado por muchos años, asunto ligado a los proyectos y propuestas presentadas para una nueva Fachada Marítima de Tarragona, y con su relación con un nuevo trazado para el ferrocarril y la conservación de estructuras romanas encontradas a partir de los estudios de soterramiento del paso. Imagen 16.

“Plaza de los Carros.” Tarragona municipal. 01/12/2003. Biblioteca Hemeroteca Municipal de Tarragona.

Imagen 17.

“Plaza de los Carros. Paso a nivel” Tarragona municipal. 01/12/2003. Biblioteca Hemeroteca Municipal de Tarragona.

Para el 2009 se aprobó el proyecto del soterramiento del paso a nivel presentado en la publicación de Tarragona Municipal del mes de julio del mismo año, publicación en la que se lee que el proyecto fue presentado por el Ayuntamiento y autorizado por el Ministerio de Fomento y por ADIF. La propuesta del soterramiento del paso permitía la conservación de estructuras romanas encontrada en la zona y establecía dos pasos distintos, uno para peatones que tendría prioridad en su construcción y uno vehicular, además, proponía una remodelación de la plaza en su totalidad. El paso para peatones empieza su construcción hacia finales de 2009 e inicios de 2010 y es finalmente inaugurado en 2012, siendo esto todo lo que se realizaría del proyecto antes La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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mencionado. Este paso subterráneo para peatones finalmente solventó las problemáticas del paso a nivel y logró ofrecer a los ciudadanos un paso seguro, rápido y totalmente peatonal hacia el Muelle de Costa. Imagen 18.

“Proyecto de soterramiento del paso a nivel de la Plaza de los Carros.” Tarragona municipal. 11/2009. Biblioteca Hemeroteca Municipal de Tarragona.

Por otra parte, el resto del proyecto queda truncado y la plaza termina por ser el testigo de un proyecto inconcluso, no sólo de la plaza, si no de la ciudad que se planteaba una mejor conexión con el mar y la resolución completa del paso a nivel. Para el día de hoy, podría decirse que la Plaza de los Carros es un contenedor de la historia misma de una parte importante de la ciudad, historia en la que se evidencia la acción del puerto en el desarrollo urbano de Tarragona y su importancia para la ciudad, el valor patrimonial de este espacio público y su entorno, y su dinámica de transformación y constante estado de cambio. La Plaza de los Carros es además reconocida como un lugar central del barrio del puerto y recoge actividades propias de su vida barrial; pero también es reconocida por supuesto, como uno de los pocos pasos hacia el mar y como tal es un lugar de tránsito para muchos. La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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No obstante, este proceso de transformación no parece haber llegado a su fin, se hace presente la idea de que esta es una plaza a la espera, un lugar que no ha terminado de transformase. Esta idea se refuerza con el hecho de percibir los procesos recientemente planteados para esta plaza como procesos y proyectos inconclusos, es decir, por la existencia de varias propuestas para este lugar que se han presentado en las ultimas décadas y que no se han llevado a cabo. Y también, por el hecho de que siga siendo blanco de proyectos de cambio y de transformación a escala de ciudad al ser parte del territorio del frente marítimo que la ciudad sueña transformar. Imagen 19.

Imagen 20.

Plaza de los Carros. 10/06/2017. Fotografía: Vanessa García

Paso peatonal Plaza de los Carros. 10/06/2017. Fotografía: Vanessa García .

La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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SEGUNDA PARTE. Las visiones alternativas de la Plaza de los Carros y su entorno

5. Las visiones alternativas de la Plaza de los Carros y su entorno En la publicación del 12 de junio de 2005 se leía en el Diario de Tarragona: “El soterramiento del paso a nivel deberá esperar a la Façana Marítima. Cinco años después del acuerdo alcanzado, la solución para la Plaça dels Carros sigue sin ejecutarse.” El paso a nivel que tantos problemas significaba y cuyo tratamiento era urgente, tenía ya en el año 2000 una solución aprobada para su soterramiento. Sin embargo, la resolución del paso a nivel debió esperar algunos años más, pues en el momento cayó a merced de la Fachada Marítima y no fue ejecutada por ir en contravía con el soterramiento total de las vías del ferrocarril que esta planteaba. Tal es la relación entre la Plaza de los Carros y el proyecto de Fachada Marítima. Desde finales de la década de 1980, cuando se presentaban los primeros estudios para el desarrollo de una Fachada Marítima en Tarragona, el destino de la Plaza de los Carros se ligaría fuertemente a esta; la plaza es un espacio público de interés con una ubicación inmediata al puerto y al ferrocarril, por lo tanto, estará siempre inmersa en cualquier proyecto de reforma de Fachada Marítima que la ciudad se plantee. Por lo anterior, si se quiere hablar de las propuestas que se han planteado y que podrían plantearse en la ciudad para la Plaza de los Carros, debe hablarse de las propuestas que se ha planteado y que se plantean actualmente para la Fachada Marítima. Este capítulo tratará de mostrar, en un primer apartado, las alternativas de proyecto para la Plaza de los Carros que han presentado las propuestas de Fachada Marítima; para ello se presentará en primera instancia un panorama de lo que ha sido para Tarragona el proyecto de Fachada Marítima para presentar después cómo las propuestas realizadas proponían impactar la Plaza de los Carros en su configuración, usos y función. En un segundo apartado, se tratará de exponer el momento presente de la planeación de la ciudad en lo relativo a su ámbito de costa y los sistemas que lo integran para, dentro de La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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este contexto, presentar posibles alternativas en la visión de la Plaza de los Carros y su entorno de cara al futuro. 5.1 La Plaza en las propuestas de reforma de la Fachada Marítima 5.1.1 La fachada marítima en Tarragona El tema de liberar la línea de costa del paso del ferrocarril, ha sido siempre recurrente en Tarragona, desde las propuestas de Bellido para la estación central de la ciudad que desviaba el trazado del ferrocarril. Sin embargo, el proyecto de Fachada Marítima para la ciudad cobra fuerza en la década de los 80s del pasado siglo tras décadas de percibir el paso del ferrocarril como un problema urbano y una barrera entre la ciudad y el mar que debía eliminarse, y dentro de un contexto en el que se apostaba por la mejora y creación de espacio público y la recuperación de los espacios de la ciudad para sus ciudadanos. Este periodo será también alimentado por la idea de ciudad costera en la imagen de un frente marítimo público y de gran impacto urbanístico con el que “abrir la ciudad al mar”, “recuperar el mar” o “mirar al mar”, como varios diarios de la ciudad titularían en sus publicaciones los diversos estudios e intenciones de construir una Fachada Marítima. El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) del Ayuntamiento de Tarragona, redactado en 1982 y aprobado en 1984, y el Plan de Transporte Ferroviario (PTF) de 1987 del Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones, impulsan la idea de plantearse seriamente un proyecto de Fachada Marítima arriesgado que modificara el paso del ferrocarril por la ciudad para deshacer de este modo su efecto barrera hacia el mar. El PGOU de 1984, según lo especificado sobre éste en su Documento de Revisión en 1987, es el primer plan redactado en un marco de participación pública abierta y pretendía la recuperación del carácter urbano de la ciudad y la mejora de conexiones entre núcleos, dando prioridad al Centro Histórico y a la relación Puerto-Ciudad, entre otras consideraciones, y entre sus principales criterios de actuación incluía otorgar principal atención al territorio costero garantizando los usos públicos y colectivos de las áreas inmediatas al mar. La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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Así, en materia del ámbito de línea de costa, el PGOU de 1984 se planteaba como objetivo “coordinar las actuaciones del sistema portuario con las de los sistemas ferroviario y viario urbano para transformar la fachada marítima de Tarragona en un conjunto urbano armónico”, y para ello proponía una serie de acciones que favorecieran la conexión de este ámbito con la ciudad y el transporte necesario para el buen funcionamiento portuario. Por su parte el PTF de 1987, era el plan de futuro al año 2000 para el sector ferroviario, presentado por el Ministerio de Transportes en el mismo año de su publicación como “la apuesta decidida del Gobierno y la Sociedad en favor de una definitiva modernización del ferrocarril”. Lo importante del PTF, como lo señalaban Font y Majoral (1999), es que incluía en su planteamiento la modernización de los grandes corredores y la adopción de la alta velocidad como oportunidad para solventar problemáticas históricas del sistema ferroviario español, como el ancho de vía y la extensión y desarrollo de la red; razón por la cual eran tan grandes las expectativas que generaba esta oportunidad en cuanto a nuevos tramos, mejoras y cambios en la red, no sólo para Tarragona sino para todo el territorio español. La intención de planear la línea de costa como un conjunto armónico y la oportunidad y expectativa presentada ante la puesta en marcha del mejoramiento de las redes ferroviarias y la alta velocidad, se unen en el documento del Plan Especial de Reforma Interior del Frente Marítimo Portuario y Ferroviario presentado en 1990 por el Puerto de Tarragona, en el que se busca viabilizar los objetivos del PGOU en el ámbito portuario y propone la realización de una planeación en conjunto con RENFE que aproveche la oportunidad única que presentaba el contexto de la red ferroviaria. En Urbanismo y Ferrocarril de Luis Santos y Ganges (2007) se clasifican las soluciones funcionales del paso del ferrocarril en cuatro categorías: la integración urbana del ferrocarril, la desviación, la elevación y el soterramiento. Pues como parte de la elaboración del Plan Especial de Reforma Interior del Frente Marítimo, Portuario y La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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Ferroviario de 1990, se realizó un estudio que incluía tres de las cuatro actuaciones nombradas por Santos. El estudio contemplaba la modificación del trazado ferroviario e incluía los escenarios del trazado litoral existente con elevación, el desvío por un trazado interior con elevación y trazado interior con soterramiento. El estudio arrojaba la siguiente conclusión: “En resumen, las variantes por el interior tienen los siguientes inconvenientes: - Problemas técnicos importantes, sobre todo la versión de estación subterránea -

Coste superior. En la versión de estación enterrada el coste es incalculable.

-

El tramo entre el río Francolí y la Calle Zamenhoff debe ser en cualquier caso elevado. Su impacto sobre una trama urbana es totalmente traumático, sobre todo en la variante con la estación exterior.”1

Razón por la cual el Plan se decidiría por la opción de la elevación, es decir, de la implementación de un viaducto ferroviario. La opción del viaducto sería descartada por el Ayuntamiento, para el cual esta seguía siendo una barrera visual y de generación de ruido entre la ciudad y el mar (Roquer, 1996), y se comprometería a poner todo su empeño en hacer realidad el Proyecto de Fachada Marítima que le diera el espacio de la costa a la ciudadanía como espacio público y de uso colectivo y, por tanto, a liberar el frente de costa del ferrocarril para poder hacerlo. Es así como llega a considerarse que Tarragona necesita de actuaciones que eliminen la barrera del corredor férreo, clasificándose en el estudio de Santos (2007) en la categoría de las ciudades que presentan un escenario problemático de grandes fricciones en la relación entre ciudad y ferrocarril y cuyas soluciones están pendientes por no haber logrado una integración urbana de dicho sistema. Tarragona se empeñaría, entonces, en valorar como soluciones al paso del ferrocarril por la ciudad sólo aquellas que eliminen el efecto barrera de los espacios junto al mar, es decir 1 Perdigo y Rodriguez (1991) p.39. La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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la solución del soterramiento, la solución que se presenta mayores problemas en ser ejecutada por los altos costes que implica y la dificultad de realizarlas cuando se presenta como solución ajena a una necesidad ferroviaria y en cambio es una solución necesidad únicamente urbanística (Santos, 2007). Del estudio ya mencionado Urbanismo y Ferrocarril (Santos, 2007) se desprenden análisis y conclusiones valiosas para comprender las relaciones ente ferrocarril y ciudad en las ciudades medias españolas, de los cuales pueden desprenderse importantes puntos que ayudan a la comprensión de la relación de Tarragona con su ferrocarril. Un primer punto es la dificultad que genera par una ciudad el percibir el ferrocarril como un problema urbanístico a solucionar sin considerarlo primero como sistema cuya dinámica y planeación debe ser integrada con la dinámica y planeación de la ciudad. La anterior consideración fomenta que en su planeación la ciudad no logre la integración urbana del ferrocarril, “reducir al mínimo el efecto barrera, permeabilizar manteniendo el ferrocarril en su cota” y busque medidas más radicales para franquear la barrera. En relación a esto, Tarragona es clasificada en este estudio como parte de las ciudades que no desarrolla un plan completo de integración urbana del ferrocarril con todas las consideraciones que ello implica, y que finalmente aboga por el soterramiento, lo que podría traducirse por algunos como la negación del ferrocarril en el sistema urbano (De las Rivas, 2007), precisamente por la dificultad de dicha integración urbana. Un segundo punto es el concepto de ferrocarril como borde o límite urbano, lo que se relaciona estrechamente con el primer punto; pues su condición de efecto barrera de borde puede dificultar, como lo hace en el caso de Tarragona, la integración de este en la planeación urbana de la ciudad terminando por ser, ferrocarril y ciudad, dos sistemas que se dan la espalda. Recordemos que el fin último de Tarragona para la eliminación de la barrera del ferrocarril en el frente de mar es la construcción de una Fachada Marítima que recalifique los La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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terrenos ocupados por las vías férreas y los abra al público, y que active la zona costera convirtiéndola en una nueva centralidad urbana; en otras palabras, un proyecto de Waterfront o de Frente de Agua. Los proyectos pioneros de Frentes Urbanos de Agua fueron desarrollados en Estados Unidos en ciudades como San Francisco y Baltimore entre las década de 1960 y 1970 al buscar un nuevo uso y la recuperación de muelles y otros espacios portuarios obsoletos, desde entonces, alrededor del mundo se han ejecutado importantes obras de renovación de áreas portuarias en centros urbanos, convirtiendo este tipo de intervenciones en una modalidad urbanística para actuaciones en espacios de relación puerto-ciudad (Alemany, 2014), aplicadas también a frentes fluviales y otros espacios litorales de las ciudades por fuera de sus espacios portuarios. Como lo expone el autor Rinio Bruttomesso (2004), los proyectos de Frentes de Agua se han convertido en “una categoría en el cuadro de los elementos urbanos que articulan y definen la estructura urbana (refiriéndonos a una ciudad caracterizada por una presencia significativa del agua)”; proyectos que se plantean como objetivos, la recomposición, recalificación y/o recuperación de áreas urbanas, con importante ubicación, obsoletas o abandonadas de los límites costeros, pero además buscan conjuntamente la “definición de una nueva calidad urbana”. Es esta una de las razones por las que han logrado ya ganar bastante protagonismo, como también lo exponen autores como Busquets (2001) y Jans (2005), por el hecho de enfocarse en áreas centrales, con una ubicación favorecida, con un amplio contenido histórico, con un potencial turístico y cuya intervención abre las oportunidades de un potencial urbanístico capaz de incentivar el desarrollo económico de un sector urbano e impactar la planeación y gestión de las ciudades, lo que aporta a la gran revalorización de estos espacios. Como elementos esenciales comunes a los proyectos de Frentes de Agua se encuentran la apertura al público y la multiplicidad de funciones y actividades dentro de estos (Busquets, La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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2001), lo que caracteriza a estas intervenciones por la amplia generación de espacios públicos y la introducción de nuevos y variados usos, y por necesitar para su éxito la articulación de la esfera pública y la privada tanto en sus funciones y usos, como en sus espacios y entidades gestoras. En el caso del frente marítimo de Tarragona, se debe tener en cuenta que es su línea de costa existen múltiples elementos que hacen de este un territorio complejo y de difícil gestión. En Las fachadas urbanas marítimas y fluviales, Santiago Roquer (1996) lista los diversos componentes de la fachada marítima de Tarragona: el puerto, el río Francolí, el ferrocarril y los barrios del Serrallo y del Puerto. Es por esto que las propuestas de Fachada Marítima para la ciudad deben dar soluciones para todos los elementos que en ella confluyen y solventar las tensiones y problemáticas entre estos, a lo que se suma el buscar su conexión áreas como el Balcón del Mediterráneo y el Anfiteatro. Como puede verse, el tratamiento del frente marítimo de Tarragona es una intrincada tarea, una tarea que la ciudad ha tenido siempre en evaluación y reevaluación, resultando en un proceso de constantes cambios en sus planteamientos y las posibilidades que estudia sin que se lleguen a concretar los planteamientos globales. La no conclusión de las propuestas realizadas anteriormente para la reforma de la Fachada Marítima de la Ciudad, y por tanto de la plaza como parte de esta, se ha debido en gran medida a la falta de cooperación y consenso entre todos los actores implicados. En propuestas de tal magnitud y complejidad como lo son la modificación de trazados ferroviarios y el desarrollo de Frentes Marítimos, es imprescindible el acuerdo entre las partes para su desarrollo, es este un punto esencial en el cual insisten varios autores como Roquer (1996), Santos y Ganges (2007) y Bruttomesso (2004). La otra problemática que ha estado presente es la de los altos costes de las operaciones propuestas de modificación del trazado ferroviario, en espacial las de soterramiento, en La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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su paso por la ciudad; problema que termina relacionándose con el mencionado anteriormente ya que por lo general uno de puntos en el que menos consenso se tenía era la forma de financiar las operaciones propuestas y la participación de los actores en esta financiación. Las acciones que han llegado a ejecutarse son actuaciones puntuales y un tanto aisladas que, cansadas de esperar a la fachada marítima y con la cooperación entre Ayuntamiento y Autoridad Portuaria, especialmente, han dado solución a importantes problemas principalmente de conexión como lo ha sido el paso peatonal de la Plaza de los Carros y la reciente pasarela desde el Balcón a la Playa. En medio del ir y venir de las propuestas para llevar a cabo la Fachada Marítima sólo pueden identificarse dos propuestas que llegaron a materializarse en proyectos urbanísticos documentados y que por tanto serán los que aquí se compartan, ya que permiten extraer la visión de proyecto global de Fachada marítima y la visión del espacio de la Plaza de los Carros dentro de esta: el proyecto del Plan Especial de Reforma Interior del Frente Marítimo Portuario y Ferroviario de 1990 y el Proyecto de Nueva Fachada Marítima de 2003. El primero como se mencionó anteriormente es el desarrollo del Plan Especial del Puerto de Tarragona para la planeación del ámbito costero que fue desechado por el Ayuntamiento. El segundo será el proyecto presentado por el Ayuntamiento a la ciudad, con una gran inversión en su planteamiento y desarrollo de anteproyecto, con un gran cubrimiento mediático por ser expuesto públicamente a la ciudadanía, recibiendo simpatizantes y detractores por igual. Después de la propuesta del 2003, se realizaron modificaciones y presentando propuestas actualizadas con el tiempo, contemplando siempre la solución del soterramiento, salvo por una propuesta que proponía el soterramiento parcial por ser más viable económicamente y las más recientes propuestas en torno a la red ferroviaria de Tarragona que establecen la desviación de las líneas y la creación de una nueva estación. La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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5.1.2. La Plaza de los Carros y el Plan Especial de Reforma Interior del Frente Marítimo Portuario y Ferroviario La primera de las propuestas que desarrollaban un proyecto en detalle es la encargada a los arquitectos Ricardo Perdigo y Tomás Rodríguez, propuesta presentada en 1990 por la Junta del Puerto de Tarragona en el documento de Plan Especial de Reforma Interior del Frente Marítimo, Portuario y Ferroviario en el cual se plantea el objetivo principal como: “Desarrollar, completar y dar viabilidad al Plan General de Tarragona de 1984 en lo referente al puerto, al trazado del ferrocarril y a la permeabilidad horizontal del tráfico rodado y peatonal en su fachada marítima.” El Plan Especial de Reforma respondía al PGOU de 1984, y a su intención de pensar el ámbito de costa como un todo e integrar en su planeación los distintos sistemas que lo componen. La propuesta del PGOU era dividir el puerto en dos partes separadas por el río Francolí, dejando a un lado el puerto deportivo y pesquero y al otro el puerto comercial. Se especifica que la separación se haría por medio de un canal de desagüe del río Francolí, para recuperar así su trayectoria original; a ambos lados del canal se construirían diques para separarlo de las dos partes del puerto. Con la idea planteada en este Plan General se buscaba solucionar varios problemas que afectaban el entorno portuario como mitigar el riesgo de inundaciones con la construcción del canal del Francolí, mejorar el funcionamiento del área del puerto deportivo y pesquero y enlazar esta propuesta con obras que entonces ya estaban en marcha como el Eje Transversal para mejorar el tráfico rodado en los barrios del puerto. Sin embargo, el PGOU de 1984 no planteó ninguna propuesta relacionada a la modificación trazado ferroviario a pesar de ser una de las principales cuestiones que se tenían como problemáticas en la zona (Roquer, 1996). El puerto evalúa como inviables las propuestas del PGOU para la división del puerto por el canal del Francolí puesto que en el ámbito técnico afectaría seriamente el funcionamiento del puerto. A lo anterior se suma que el PGOU limitaba las soluciones al paso del ferrocarril La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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a pasos inferiores para vehículos y elevados para peatones, soluciones que para el puerto resultan ineficaces y plantea como premisa central la necesidad de aprovechar la oportunidad que significaba las modificaciones que RENFE tendría que hacer a la red ferroviaria y actuar de la mano con ellas par la transformación del frente marítimo de la ciudad. Como resultado, las propuestas del Plan Especial de Reforma se alejan considerablemente de las anteriores e integran en su planteamiento al sistema ferroviario. Imagen 21. Plano de Sistemas Generales PGOU 1984. Fragmento.

Serie 2, plano 11. “Plano de Sistemas Generales”. Fragmento. PGOU 1984. Archivo del Ayuntamiento de Tarragona. 1: Sistema Portuario. 1a: Zona deportiva y pesquera. 1b: zona comercial 2: Sistema Hídrico (representando en la imagen el canal del río Francolí)

La propuesta general presentada en Una fachada marítima para la ciudad de Tarragona (Perdigo y Rodríguez, 1991) era entonces un proyecto global de fachada marítima que buscaba la conexión de esta con la ciudad a través de una compleja acción que modificaba el paso del ferrocarril por Tarragona y que los mismo autores describen de la siguiente manera:

La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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“Elevar la vía férrea desde el margen derecho del Francolí, manteniendo una cota prácticamente horizontal en toda la franja portuaria, adosándose al escarpado del Balcón, y recuperando la cota actual tras superar el anfiteatro romano. La estación elevada, de seis vías y dos andenes rectos de quinientos metros de largo, se sitúa paralela a la Calle del Mar, permitiendo el paso transversal generalizado en todo su recorrido. ” (Perdigo y Rodriguez, 1991, p.26) El proyecto incluía un túnel para la conexión de las dos partes del puerto que liberara al barrio el Serrallo y al Muelle de Costa del tráfico pesado de mercancías, e igualmente, la adecuación del sistema viario en las inmediaciones del proyecto como la adecuación de la Calle del Mar. Incluía, también las siguientes edificaciones: la construcción del puerto deportivo; un edificio para la estación elevada que además incluiría hotel, oficinas y aparcamientos; un edificio administrativo y comercial en la Plaza de los Carros; y el edificio del viaducto en la playa del Milagro que incluiría restaurantes y usos deportivos. Las edificaciones a construir no contemplaban el uso residencial, ya que, aunque se buscaba la viabilidad económica a través de las construcciones no quería comprometerse el carácter de uso público del proyecto (Perdigo y Rodríguez, 1991). Los autores reafirman también la necesidad de la cooperación y colaboración de las partes implicadas (Puerto, Renfe, Ayuntamiento) para hacer posible y viable el desarrollo del proyecto de Fachada Marítima. Será precisamente los desacuerdos entre las partes las que no lleven al desarrollo de este plan, pues el ayuntamiento terminará por decidir que esta no es la solución que la ciudad necesita y se dedicará entonces a la evaluación de una alternativa diferente. Es decir, en cuanto al papel que el área de la plaza debe desempeñar, esta propuesta expresa que ha de ser la conexión y transición entre el paseo que acompaña paralelamente al mar y el paseo del puerto paralelo a la Calle del Mar.

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Imagen 22.

Planta General. Propuesta del Plan de Reforma Interior del Frente Marítimo, Portuario y Ferroviario. Perdigo y Rodríguez. 1991.

Imagen 23.

Planta Baja General. Propuesta del Plan de Reforma Interior del Frente Marítimo, Portuario y Ferroviario. Perdigo y Rodríguez. 1991.

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En cuanto a la solución que se proyecta para el área de la plaza, esta haría parte del sistema de zonas verdes del proyecto al proponerse como una plaza ajardinada que además será extendida, atravesada por el paseo de la Ronda del Mar y por el viaducto elevado del ferrocarril. La fachada del costado este de la plaza sería transformada por la nueva edificación, sin embargo se conservaría la fachada porticada hacia la plaza. El edificio se proyecta en dos volúmenes que se unen en uno solo a partir de su cuarta planta y que permite el paso del viaducto ferroviario. Además, está pensado para materializar la transición entre el ámbito de la Playa del Milagro y el ámbito del puerto y el nuevo edificio de la estación ya que responde a cada uno de ellos y su división en planta baja crea un paso de uno a otro actuando así como una bisagra entre ambos (Perdigo y Rodríguez, 1991). Y en lo que concierne a su uso, los espacios del edificio de la Plaza estarían repartidos en comercios, oficinas y los espacios de libre circulación hacia y desde el mar. De lo que se percibe en la planimetría general, la expansión de la plaza, el área ajardinada que se añade al sur de la Ronda de Mar, permite que la plaza se extienda hasta introducirse en el ámbito portuario generando la continuidad del espacio público desde la Calle Real hasta el Muelle de Costa, con lo cual la plaza gana bastante. Sin embargo el hecho de que esté divida y limitada en altura por el viaducto ferroviario le resta calidad de estancia al espacio de la plaza. De gran importancia para esta proyección de la Plaza de los Carros es la Ronda de Mar. Perdigo y Rodríguez proponen para esta una nueva fachada continua con la fachada de la plaza, con una planta baja porticada que favorezca la localización de comercios y el aprovechamiento de los porches. Según lo estipulado en el Plan Especial de Reforma, El perfil de la Ronda de Mar se adecuaría también para ampliar los espacios de circulación para los peatones y para la implementación de vegetación a lo largo de la ronda, creando una fachada en concordancia con las disposiciones de la arquitectura moderna, tomando como modelos tipológicos edificaciones emblemáticas de Alvar Aalto, Le Corbusier y Terragni entre otros (Junta del Puerto de Tarragona, 1990). La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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Imagen 24.

Entorno próximo a la Plaza de los Carros. Propuesta del Plan de Reforma Interior del Frente Marítimo, Portuario y Ferroviario.

En síntesis, la propuesta del Plan Especial de Reforma, nos pone ante una Plaza de los Carros pensada como punto de unión entre los dos grandes ámbitos de la propuesta, el paseo del mar y el ámbito del puerto, convirtiendo a la plaza en una área de jardín volcada al tránsito más que a la permanencia y a los usos administrativos relativos al puerto y los usos comerciales complementarios a los del puerto deportivo, la estación y las áreas de hotel y restaurantes. Y aunque la plaza está abierta para permitir la conexión libre hacia el área portuaria, termina por percibirse como cerrada por el paso del viaducto elevado y las nuevas edificaciones.

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Imagen 25.

Imagen de la maqueta de la propuesta. Perdigo y Rodríguez, 1991.

5.1.3 La Plaza de los Carros y el Proyecto de la Nueva Fachada Marítima Después de ser rechazado el proyecto propuesto por la Autoridad Portuaria, el ayuntamiento decide que el soterramiento es la única alternativa para acabar definitivamente con la barrera que suponía el ferrocarril, este debía ser soterrado a su paso a la ciudad, es así como se estipulaba ya en el Plan General de 1994. En 1995, el Ayuntamiento firmaría un convenio de cooperación con el puerto para el desarrollo de la Fachada Marítima, reseñado por la publicación de septiembre del mismo año de Tarragona Municipal, del cual haría parte la realización de estudios con los cuales se dictaminarían la solución mas viable para el soterramiento del ferrocarril. Finalmente, el mismo medio publicaría, en su edición de octubre de 1997, la decisión tomada por el Ayuntamiento que concluye que el soterramiento debía hacerse siguiendo el trazado

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actual por ser esta la opción más viable y se presenta entonces como nueva propuesta acompañado por un esquema general trazado del soterramiento. Aun así, pese al convenio entre ayuntamiento y puerto y la situación de oportunidad que Imagen 26.

Imagen del trazado del soterramiento aprobado en 1997. En Diario de Tarragona. Mayo de 2002. Hemeroteca Ayuntamiento de Tarragona.

RENFE brindaba al anunciar la implementación de la alta velocidad para el servicio Madrid – Barcelona, el proyecto de Fachada Marítima presentó muchas dificultadas para avanzar. Según lo publicado por el Diario de Tarragona en diciembre de 2001, el estancamiento se debía principalmente en la falta de consensos entre el municipio, la Generalitat, Fomento y RENFE en lo relacionado a temas primordiales como la financiación y el trazado y tipo de enlace que tendría Tarragona en la nueva red, lo que generaba muchas incertidumbres alrededor de la realización del proyecto. Después de un tiempo de letargo para el proyecto de fachada marítima de Tarragona, y de la defensa por parte del Ayuntamiento del soterramiento completo de las vías siguiendo el modelo de otras ciudades como Terrasa y Castellón, y en contra de soluciones parciales, en octubre de 2002 se anunciaba finalmente en los diversos diarios municipales el concurso para adjudicar el proyecto de Fachada Marítima de Tarragona, del cual se tendría un anteproyecto en 2003. El Ayuntamiento de Tarragona, ya habiendo convenido que la solución para la ciudad debía ser el soterramiento de las vías del tren, presenta en 2003 el proyecto de la Nueva Fachada Marítima de Tarragona adjudicado al arquitecto Ricardo Bofill quien en entrevista con el Diario de Tarragona veía el proyecto como una gran apuesta, puesto que “…la posibilidad de que en la parte baja de Tarragona pueda soterrarse el tren y que toda esta zona se La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad 47


convierta en un nuevo centro para la ciudad, comunicado con la Parte Alta, es una oportunidad única y lo que me ha decidido a hacer un proyecto potente y de carácter público.” La propuesta parte, entonces, del soterramiento de las vías del tren, liberando así alrededor de 350.000 m2 para su reconversión en espacio público dando prioridad a la circulación peatonal, es por esto que el espacio liberado sería dedicado a paseos, zonas verdes, ampliación de playas y áreas culturales además de nuevas áreas residenciales y edificios singulares. En la Presentació Projecte Nova Façana Marítima que realiza el Ayuntamiento de Tarragona, se presentan los aspectos generales del proyecto y se hace énfasis en los puntos a resaltar como lo son las actuaciones en áreas de interés como el Anfiteatro, la conexión con el Balcón del Mediterráneo, el paseo de la playa el Milagro, la Plaza de los Carros, el Serrallo y las nuevas edificaciones que se construirían, que además de vivienda, incluían los edificios singulares de la Nueva Estación, un Auditorio y un Edificio emblemático denominado “La Roca” que alojaría un hotel. Lo que presenta el Ayuntamiento es un gran proyecto de paseo público en la franja costera con una alta edificabilidad de vivienda en el sector junto al Muelle de Costa, con el propósito de financiarlo, y con grandes símbolos a implantar a lo largo de su recorrido como lo sería el edifico de la nueva estación, los ascensores y la pasarela para conectar el Balcón del Meditarráneo con la Fachada Marítima, las altas torres de vivienda, y los grandes espacios de parque y zonas verdes para conectar con hitos de la ciudad como el paseo de la playa el Milagro, la conexión con el anfiteatro y la transformación propuesta para la plaza de los carros. La presentación del Ayuntamiento incluye también, en sus anexos, un estudio del trazado y soterramiento del ferrocarril en su paso por la ciudad y su integración con el resto de la red; así mismo, incluye esquemas de los espacios soterrados y por su puesto de la estación subterránea. Incluye además un análisis del mejoramiento de la circulación desde y hacia La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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el área costera de la ciudad y la permeabilidad entre ciudad y mar que el soterramiento generaría y un apartado en relación a la propuesta y cómo esta se adapta y dinamiza los elementos patrimoniales en su contexto cercano. Imagen 27.

Propuesta general. Presentació Projecte Nova Façana Marítima. Ayuntamiento de Tarragona.

Al hablar de La Plaza de los Carros dentro de este proyecto de Nueva Fachada Marítima, el Diario de Tarragona la describe como un recinto inmerso en un contexto “un tanto degradado” que necesita de una reconversión y expresa con alivio que esta sería una de las zonas que experimentaría un cambio mayor con la propuesta de Bofill. Lo anterior se debe a que la Plaza de los Carros y sus inmediaciones serían irreconocibles; la plaza pasaría a convertirse en un espacio más cercano a la idea de Paseo, ya que se extendería longitudinalmente alcanzando un área 5 veces mayor en el que se asentarían edificaciones singulares, convirtiéndolo en uno de los puntos más importantes. La transformación para la Plaza de los Carros plasmada en la Presentación del proyecto de Nueva Fachada Marítima que hace el Ayuntamiento, la convertirían en “la Plaza más La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad 49


grande de la ciudad”; las imágenes incluidas en la presentación, correspondientes a este sector del proyecto global, muestran una nueva área verde de forma alargada y de tránsito peatonal que se extendería desde la Calle Real hasta al mar, debajo de la cual se encontraría un gran parking subterráneo, y rematada en una zona hotelera y cultural con el edificio emblemático La Roca y el Auditorio de Música. De dichas imágenes se percibe también al ámbito de la plaza de los Carros como el inicio del área del Muelle de Costa y su nuevo frente residencial. Además puede verse como su extensión permite suturar el ámbito de la Plaza de los Carros y su entorno barrial con el ámbito del Muelle de Costa, sin las vías férreas como obstáculo de por medio, la plaza puede abrirse al mar y continuar hasta llegar a este. En este orden de ideas, la plaza conserva su alma de ser entrada al mar, un punto de llegada desde la ciudad y, por lo tanto, uno de los puntos clave para la localización de edificaciones y elementos distintivos de la Fachada Marítima que sobresaldrán en el paisaje de la ciudad. Lo anterior hace pensar en el área de la plaza como un lugar simbólico y a la vez un núcleo de actividad importante, lo cual es claro pues confluirían en ella los flujos del Muelle de Costa, del Paseo de la Playa del Milagro y de la Calle Real y Apodaca y los usos residenciales, comerciales, hoteleros y culturales. Además, la Plaza de los Carros es, dentro del proyecto global, uno de los puntos clave que dan sentido al proyecto de soterramiento de las vías, pues en puntos como este es donde puede expresarse finalmente la conexión directa de la ciudad con el mar que el proyecto de Fachada desea materializar; en en el caso particular de la Plaza, es la conexión de la Parte Baja de Tarragona con la Fachada Marítima a través de un espacio público de recorrido continuo. La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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Imagen 28.

Zona Plaza de los Carros. Presentació Projecte Nova Façana Marítima. Ayuntamiento de Tarragona.

Imagen 29 y 30.

Zona Plaza de los Carros: Antes y Después. Presentació Projecte Nova Façana Marítima. Ayuntamiento de Tarragona.

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5.2 Presente de la planeación para el ámbito de línea de costa y la Plaza de los Carros en una visión de futuro 2.2.1 Planeación actual y actuaciones en la línea de costa Como se mencionaba en el capítulo anterior, las eternas y pospuestas propuestas para la modificación del entrono de la Plaza de los Carros que nunca llegan a realizarse ponen sobre la plaza la imagen de proyecto no concluido y siempre a espera de terminar un proceso, de definir lo que sucederá a continuación, lo que depende en gran medida de lo que suceda en el ámbito del frente de costa y los sistemas portuario y ferroviario . En lo que concierne a la planeación relativa a dicho ámbito, el Ayuntamiento ya ha dejado de lado la propuesta de soterrar las vías férreas por su actual trazado para el proyecto de Fachada Marítima, pactando en 2008 un convenio junto con el gobierno estatal y la Generalitat para una nueva estrategia de modificación del trazado ferroviario en su paso por Tarragona. La nueva propuesta, aún sin estudios, se dispone en el documento del Plan Territorial Parcial del Camp de Tarragona publicado en 2010, en lo relativo al Sistema de Infraestructuras de Movilidad, más concretamente en materia de la red ferroviaria: “Estudiar el soterramiento de la línea de ferrocarril no por la fachada litoral sino por el interior de la ciudad. De esta manera se mejoraría notablemente la cobertura del servicio, con la posibilidad de crear nuevas estaciones en el entorno de Imperial Tarraco, Tierras Cavadas y la Budellera.” El Plan Territorial, en consideración del deseado soterramiento de las vías existentes y teniendo en cuenta que si se realizase no podría hacerse el transporte de las mercancías por este tramo y por lo tanto prevé, también, la rehabilitación de línea Reus- Roda para así dar una salida a las mercancías del Puerto de Tarragona y las que provengan del Corredor del Mediterráneo.

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El desvío del trazado del ferrocarril por el interior, también es contemplado en el Plan Director Urbanístico y de acuerdo con ambos planeamientos, el actual Plan de Ordenación Urbana Municipal POUM de Tarragona, aprobado en 2011, suprime el Plan de Mejora Urbana PMU-30 cuyo objetivo principal sería la reconversión del suelo liberado por el soterramiento del trazado ferroviario del litoral para el desarrollo del proyecto de Fachada Marítima y su ámbito incluía la zona calificada como de sistema ferroviario, la Plaza de los Carros y los terrenos entre la Calle del Mar y el Muelle de Costa pertenecientes a ADIF. Sin embargo, existe un proyecto en el ámbito ferroviario que iría en contravía al perpetrar el paso del ferrocarril por el frente de costa y que se encuentra en licitación: la implementación del tercer carril. El tercer carril ferroviario sería la solución que presenta el Ministerio de Fomento par permitir el transporte de las mercancías en ancho de vía estándar, mejorando así su comunicación con la red europea. Este es sin duda un proyecto que tendría gran impacto ya que podría significar la potenciación de los sectores industriales y económicos de Tarragona y su entorno. A final del año 2017 se conocería una propuesta que intentará frenarlo. En diversos diarios municipales se publicarían la presentación de una nueva idea de proyecto nombrado Rambla del Mar, que nace en la asociación Empresarios de Tarragona. La asociación pretende lograr la creación de un consorcio que asegure la colaboración público-privada para dar un nuevo impulso a la realización de la fachada marítima; por tanto, se plantea como una de sus prioridades detener la licitación del proyecto del tercer carril ferroviario. En cuanto a las acciones e intervenciones dentro del ámbito de costa que se han llevado a cabo recientemente, parece que los Juegos Mediterráneos, que se han postergado para el presente año, trazaron un horizonte temporal en el 2017 para el cual la ciudad planeó varias acciones que afectaban este ámbito y que se preveían para mejorar las comunicaciones de este con la ciudad y el acondicionamiento de espacios que tendría gran movimiento turístico.

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Así, en 2014, el diario La Vanguardia publicaba sobre la propuesta del Ayuntamiento, que con motivo de los Juegos Mediterráneos 2017, proyectaba un Eco-parque de la Playa del Milagro que proponía intervenir la plataforma de hormigón e introducir nuevos usos en la playa, proyecto que no llegó a concretarse. Con el mismo horizonte puesto en el 2017, se apresura la continuación de las reformas en la estación del ferrocarril y el convenio con el puerto para la realización de dos pasarelas que conecten la Playa del Milagro con el Balcón del Mediterráneo y con el anfiteatro; la primera se encuentra en construcción y esta a cargo del puerto, la segunda será la conexión con el anfiteatro de la cual deberá hacerse cargo el Ayuntamiento. 5.2.2 De cara al futuro Dentro de este contexto y con las propuestas que están sobre la mesa para el ámbito del litoral de la ciudad, ¿qué escenarios podrían preverse y que oportunidades traerían para la Plaza de los Carros y su entorno? En este apartado se tomarán sólo dos escenarios futuros determinados por la intervención propuesta en el sistema ferroviario que prevalezca, de la cual se desprenderán las acciones posibilitadas a la ciudad y que, en última instancia, para la Plaza de los Carros significaría el plantarse su espacio como un todo en sí o como parte de un continuo mayor. El primer escenario será en el que prevalecen las soluciones ferroviarias convenidas hace ya una década y planteadas en el Plan Territorial del Camp de Tarragona y en el Plan Director Urbanístico, lo que requerirá de la formalización de la colaboración publicoprivada que la asociación de Empresarios de Tarragona, EdT, propone a la ciudad para frenar el tercer carril ferroviario. Dentro de este escenario se rehabilitaría la línea Reus- Roda para la salida de las mercancías y el paso del ferrocarril por la ciudad se haría por un trazado interior soterrado; lo que daría vía libre a seguir soñando con la fachada marítima. De lograrse la creación del consorcio propuesta por EdT, este tendría representación de todas las administraciones para trabajar por la fachada marítima de la mano con el sector privado, representado en la misma EdT. Esto significaría, de entrada, una nueva forma de La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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concebir el proyecto de fachada marítima que seguramente ayudaría a una mejor gestión del mismo, que es lo que han mostrado en general los proyectos que se realizan por medio de este tipo de alianzas. Esto sin mencionar que esta vez se trata de un proyecto propuesto por la iniciativa privada, otra razón para ser realmente un cambio en la forma en la que la ciudad va tras la realización de la fachada marítima. El 14 del pasado diciembre, el Diario de Tarragona presentaba a la asociación EdT y los detalles de su presentación del proyecto Rambla del Mar, del cual hasta ahora se tienen lineamientos generales: se concretaría en un eje cívico en la franja litoral desde el Francolí hasta el Gaià y tomaría acciones en las áreas de urbanismo, paisaje y medio ambiente, equipamientos y sistema ferroviario. De importancia para el entorno de la Plaza de los Carros es lo que el proyecto plantea en materia de urbanismo, pues se propone hacer de la Parte Baja una nueva centralidad integrada por medio de la construcción de un área residencial entre la Calle del Mar y el Muelle de Costa con el ámbito del Serrallo y el Puerto, donde se renovaría el Puerto Deportivo. Se entiende entonces que se trata de una adición al barrio del puerto que le permita extenderse hasta el espacio público del Muelle de Costa, lo que significaría para la Plaza de los Carros la extensión de su límite también hasta el Muelle de costa, pues el fin último de retirar las vías del ferrocarril, en especial en la Plaza de los Carros, es la conexión directa de la ciudad y el mar; la plaza sería la materialización de esta conexión, así que no tendría sentido encerrarla o limitarla a su espacio actual. Es decir, al eliminarse la barrera física del ferrocarril, el espacio contenido por ella podrá liberarse y extenderse libremente a la manera en que se presenta en el siguiente esquema: La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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Imagen 31.

Ilustración: Extensión del espacio de la Plaza, conexión directa con el mar. Elaboración propia.

La Plaza de los Carros como se conoce actualmente, sería un espacio público continuo que acompaña al barrio del puerto hasta al mar, y tan sólo una parte de mayor que incluiría al Muelle de Costa y en general los recorridos que se planteen en la fachada marítima. El principal cambio en el que se centraría esta acción es el paso de la plaza de ser una plaza que responde a la escala barrial a ser una plaza que también responde a la escala de ciudad. Esta extensión del límite de la plaza sería algo semejante a la extensión de la plaza que el proyecto de Bofill planteaba, aunque en esta propuesta se perdía la capacidad de la plaza de seguir las dinámicas barriales y no sólo las de la ciudad, por lo que para este escenario deberá plantearse una estrategia de diseño de espacio publico que permita hacer ambas. Para el segundo escenario, consideraremos que el proyecto que prevalece es el de la construcción del tercer carril ferroviario que, de construirse, difícilmente será provisional. Ello significará para la ciudad la necesidad de replantearse su anhelado proyecto de Fachada Marítima. La ciudad tendrá que pensar en otra forma de proyecto que permita la planeación del ámbito urbano de costa como un todo a pesar del paso del ferrocarril. Dicha situación necesitaría de la creación de una estrategia de integración urbana del ferrocarril que por medio de una serie de acciones conjuntas y armónicas reduzca su efecto barrera entre la ciudad y el mar, acciones como tratamientos de cerramientos y bordes de trazado ferroviario, pasarlas o pasos elevados, conexiones a distintos niveles, mejora de La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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los espacios de playa y adición de nuevos usos, activación de edificaciones y equipamientos dentro del ámbito de costa, entre otras. Para esto, tendrían que tomarse en cuenta todos los elementos de la ciudad que se conjugan en el ámbito litoral junto con el ferrocarril, como el puerto, los barrios portuarios, la Playa del Milagro y puntos o edificaciones importantes por poder ser conexiones o centros de mayor actividad como el Balcón del Mediterráneo, el Puerto Deportivo, la Savinosa, el Anfiteatro, el ámbito de la estación, entre otros. Las acciones que se promovieron con motivo de los Juegos Mediterráneos podrían ser una pequeña muestra de cómo la ciudad puede tomar un conjunto de acciones como alternativa a una intervención urbana de grandes dimensiones. El gran paso a dar será la creación de un plan serio y completo para el mejoramiento y permeabilización del frente de costa de manera que las acciones a realizar estén planteadas como una sola estrategia global y sean planeadas como tal, de manera armónica y con sentido mas allá de cada una de las acciones por separado. En este sentido, y a diferencia del caso anterior, el espacio de la plaza de los Carros seguirá limitado por el ferrocarril conservando su área actual, su relación estrecha con el entorno del barrio y su condición de acceso al paso hacia el ámbito del mar. Hasta aquí nada diferente a la situación actual, la diferencia radicaría en que al ser punto conexión por el que se salvan las vías del tren, la Plaza de los Carros entraría tendría que ser parte de la estrategia global que se plantee y las actuaciones que se planeen para la plaza irán en sintonía con lo objetivos del plan de integración.

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Imagen 32.

Ilustración: Tratamiento de la Plaza dentro de un plan global de integración. Elaboración propia.

El objetivo principal del planteamiento global será siempre el de mejorar la conexión de los espacios a lado y lado de la barrera ferroviaria, y en este sentido la Plaza tendrá como función principal dar paso a una conexión, razón por la que que podría retomar el planteamiento del paso para los vehículos como se tenía previsto anteriormente y seguir disponiendo su espacio de forma tal que que permita el transito desde y hacia el cruce del ferrocarril, no queriendo decir con esto que la plaza se plantee solo como espacio de recorrido, pues también debe fomentar la realización de otras actividades acordes con su entorno barrial. Habría que fijarse, entonces en qué otras funciones deberá desempeñar la plaza dentro de esta nueva lógica, pues si bien su entorno permanecerá igual, no tiene por qué hacerlo sus funciones. Es aquí donde puede tomarse en cuenta otro objetivo que la planteamiento global deberá tener, el de dar mayor actividad a los espacios que están junto al mar, objetivo del cual ya se vienen dando ideas como la del paseo de la Playa del Milagro y la reforma de la plataforma y la activación del Puerto Deportivo para introducir nuevos usos que aporten a las actividades turísticas. De acuerdo con esto y bajo la premisa de que la Plaza seguirá estando donde está y que si se activan las áreas del otro lado del ferrocarril la plaza tendrá un mayor flujo de personas y turistas, podría plantearse una estrategia en la que la plaza aporte a la experiencia de La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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ciudad de todas las personas que se pasearán por ella, para que en el camino a cruzar las vías suceda algo más. Una posibilidad muy viable para esto es la puesta en valor del entorno inmediato de la plaza, donde se encuentran un buen número de edificaciones que hacen parte del patrimonio arquitectónico del siglo XIX en la ciudad. Las formas de hacerlo podrían ser variadas, pero tendrán que ir siempre de la manó con lo que la ciudad hace en términos de protección y mantenimiento de las fachadas y edificaciones, y tener en cuenta que serán de mayor impacto las que tengan presencia física en la plaza y alarguen un poco el recorrido por esta.

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CONCLUSIONES 6. Conclusiones

La Plaza de los Carros en la Parte Baja de Tarragona se ha tomado aquí como centro desde el cual poder estudiar la relación que la ciudad ha establecido con sus sistemas ferroviario y portuario en su frente marítimo y en definitiva ha resultado ser un buen punto de partida para su comprensión, pues la plaza en sí guarda estrechas relaciones con ambos sistemas; así lo permiten su ubicación, el origen de la plaza a manera de puerta del mar dentro de una población que surge como desarrollo del puerto, el paso del ferrocarril en uno de sus límites y su condición de paso para salvarlo. El acercamiento al rol de la plaza a lo largo de su historia, permite no solo ver el desarrollo de la plaza y su entorno, sino también establecer los impactos y afectaciones del puerto y el ferrocarril en la ciudad y como la ciudad respondía a estos. Es precisamente en esta forma de respuesta de la ciudad en la que se definen los distintos roles o funciones de la plaza que aquí se han señalado. Así, en un primer momento la plaza será la puerta directa del puerto a la nueva población que el mismo puerto desarrollaba; era por lo tanto un punto focal y clave en una planeación lógica que entendía el puerto y la nueva población de la Marina como un solo gran conjunto. Una vez el barrio del puerto se separa físicamente del puerto y el ferrocarril paso en medio de ambos, la ciudad aportará en la Plaza de los Carros un espacio abierto y central a la nueva dinámica puerto-ferrocarril-ciudad para funcionar como nodo que puede ponerlos en contacto y mediar entre ellos. Al llegar al punto en que en la Parte Baja se expresan problemas viarios por el trafico que suponían el puerto y el ferrocarril, la ciudad brindará en la plaza un calle que beneficie dicho desde y hacia el puerto por una conexión viaria directa. Y al plantearse las La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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necesidades del entorno y sus habitantes, la ciudad dará en la plaza un espacio peatonal y de entorno barrial con acceso a un paso, igualmente peatonal, hacia el otro lado del ferrocarril. A pesar de pasar por estas transformaciones, la plaza conservará siempre su vínculo con el ámbito portuario, manteniéndose como el punto de paso hacia este, razón por la que se considerará siempre como un espacio de interés que de alguna manera funciona como conexión. Es esto lo que mantiene a la plaza inmersa dentro del ámbito del frente marítimo y lo que sea que la ciudad se plantee para este ámbito. De nuevo la plaza nos lleva al panorama más amplio del ámbito de costa de Tarragona, pues la planeación que se ha efectuado que afecta a la plaza es la planeación del frente marítimo de la ciudad, la cual ha estado volcada hacia un proyecto que logre la eliminación definitiva de la barrera que supone el ferrocarril en el frente marítimo y el acondicionamiento del suelo liberado por medio de un proyecto de Fachada Marítima. Este es uno de los proyectos eternos que la ciudad siempre ha soñado y nunca se ha llegado a realizar, es un proyecto de gran magnitud y de carácter complejo por todos los elementos que confluyen en frente marítimo de Tarragona y que no ha logrado ir de la mano con las acciones que se han efectuado en la red ferroviaria, ni el consenso de las diferentes administraciones involucradas para llevar el proyecto a un estado del que pueda dar el salto a la realidad, ni una propuesta realista de financiación. En el proceso, desde la década de 1980 la fachada marítima ha tenido muchas propuestas y ha considerado una variedad de posibilidades, incluso ha considerado las mismas posibilidades en tiempos diferentes. Se ha considerado la elevación del trazado, varias propuestas de soterramiento, el soterramiento total, el soterramiento parcial, el desvío por un trazado interior elevado, el desvío por un trazado interior soterrado. De todo el compendio de posibilidades que se han planteado, dos han llegado a plantear proyectos para la Fachdada Marítima. El proyecto del puerto en 1990 a cargo de Perdigo La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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y Rodríguez y el proyecto del ayuntamiento en 2003 a cargo de Bofill; el primero opta por el viaducto ferroviario mientras el segundo opta por el soterramiento de las vías. El primer proyecto no incluye vivienda al basarse en el principio de la no privatización de los espacios de la fachada marítima caracterizada por la generación de espacio público , y las edificaciones que propone son equipamientos y espacios para comercios y oficinas y mantienen alturas medias que no irrumpen en el perfil del entorno. Por otra parte el segundo proyecto, tiene un carácter más especulativo, pone un área residencial donde en sus extremos se levantan torres, arriesga más al querer integrar más elementos como la conexión con el Balcón del mediterráneo, y edificios emblemáticos que podrían rayar en la arquitectura espectáculo y poco funcional En cuanto a la visión de la plaza, ambos proyectos tienen una concepción muy distinta de lo que puede ser el sector de la plaza. En el primero, la plaza es la conexión entre los dos sectores del proyecto, el de la playa y el del muelle de costa, y se mantiene como espacio central del entorno inmediato pues aunque puede comunicarse directamente y de manera continua en planta con el resto del proyecto, se sigue percibiendo como algo cerrado al estar limitada por el viaducto. Y en el segundo, la plaza es casi irreconocible, se entiende que la plaza debe ser una plaza de ciudad, de escala de ciudad, además de ser un sector a resaltar visualmente por su ubicación, y se expande hasta llegar al mar, creando un espacio continuo hasta llegar a los edificios singulares que se ponen junto al agua. Lo que nos muestra que ambos proyectos dan una propuesta de plaza que en cierta manera podrían ponerse como opuestas; el limitar la plaza a su entorno inmediato teniendo todo un espacio continuo hasta el mar y el de perder la noción de que la plaza también debe responder a su entorno barrial. En cuanto lo que podría suceder con el entorno de la plaza, lo que esta necesariamente ligado a la planeación para el frente marítimo cabe resaltar que los dos escenarios planteados a partir del contexto actual, son en cualquier caso consideraciones nuevas en

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la forma de abordar la planeación del frente marítimo; muestra de que a Tarragona sólo le queda por hacer lo que no ha probado. Se han hecho propuestas para actuaciones sobre el ferrocarril de todo tipo, excepto por una que se acerque a una propuesta completa de integración urbana con todo lo que ello implicaría para minimizar el efecto barrera del ferrocarril ya que no puede ser eliminada, y dar mayor conectividad y actividad a la zona del frente marítimo, donde el entorno del ámbito de estudio refuerce su condición de conector y aporte con las actuaciones que en este se realicen a un objetivo global. Y sin importar las propuestas que se han hecho y las posibilidades planteadas, estas no han sido gestionadas por una iniciativa público-privado que la respalde, ni siquiera han llegado a tener de acuerdo a todos los actores y administraciones involucradas. Así que de concretarse, podría mostrar un acercamiento diferente a la planeación del frente de costa y a los espacios del entorno del barrio del puerto. El ámbito del frente marítimo de Tarragona es un ámbito complejo y con grandes tensiones entre los elementos que lo componen, dando lugar a relaciones complejas aun por solucionar entre los sistemas que ahí confluyen. El protagonismo, sin duda alguna ha de llevárselo el ferrocarril que es el causante de la barrera entre la ciudad y su litoral con el que la ciudad no ha logrado resolver su relación a pesar de tenerlo consigo ya por tanto tiempo.

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BIBLIOGRAFÍA E ÍNDICE DE IMÁGENES 7. Bibliografía ALEMANY, J. & BLAY, J. & ROQUER, S.(1986): Puerto de Tarragona. Barcelona. Junta del Puerto de Tarragona. ALEMANY, J. (2015): “Incidencia del puerto en la ciudad. La experiencia de renovación de los waterfronts” en Revista transporte y territorio núm.12, 2015. Disponible en http://revistascientificas.filo.uba.ar/index.php/rtt/article/view/1222 ARESTÉ BAGÉS, J. (1981): El crecimiento de Tarragona en el siglo XIX: de la nueva población del puerto al plan de ensanche. Tarragona. Col·legi d'Aparelladors i Arquitectes tècnics de Tarragona. ARCHIVO DEL PUERTO DE TARRAGONA: Proyectos de Obras Históricos números 3, 4, 19, 21, 23, 32 y 60. ARCHIVO DEL AYUNTAMIENOT DE TARRAGONA: Expedientes del archivo municipal Nº. P13015/5. Calle Reial i Plaça dels Carros, 1861. Nº. 3738. Obras de reforma y mejora Pl. Olozoga, 1888. Nº. 3692. Proyecto de un paseo en la plaza de Fernando 7º, 1864. Nº. 3701. Calle real y Plaza de Fernando VII. Nº. 4514. Ferrocarriles desde 1853 a 1864. Nº. P13013/5. Calle Apodaca y Plaza de los Carros, 1911. Nº. P14909. Junta de obras del puerto, petición, 1927. Nº. P4115. Transformación del monumento en P. dels Carros, 1928-1929. Nº T12422. Obras de reforma en Plaza de los Carros, 2006. AYUNTAMIENTO DE TARRAGONA (2013): Plan de Ordenación Urbanística Municipal. Tarragona. La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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MINISTERIO DE TRANSPORTES, TURISMO Y COMUNICACIONES (1987): PTF Plan de Transporte Ferroviario. Madrid. Centro de publicaciones del Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones MINISTERIO DE TRANSPORTES, TURISMO Y COMUNICACIONES (1987): Plan de Transporte Ferroviario. El futuro del tren empieza ya. PADRELL, J. (1993): “El port de Tarragona. Tendencíes i propostes actuals sobre la remodelació de la facana marítima”. Treballs de la Societat Catalana de Geografia - N° 36 - vol. VIII, 163-178. PERAHIA, R.(2007): “Las ciudades y su espacio publico”. Artículo presentado en IX Coloquio Internacional de Geocrítica. Porto Alegre, Brasil. PERDIGO, R. & RODRÍGUEZ, T. (1991): Una fachada marítima para la ciudad de Tarragona. Tarragona. MOPU-Port de Tarragona. ROQUER,S. (1996): “Las fachadas urbanas marítimas, ¿espacios de conflicto?” en II Jornadas de Geografía urbana (Grupo de Geografía urbana de la Asociación de Geógrafos Españoles). Alicante, 317-336. SANTOS Y GANGES, L. (2007): Urbanismo y Ferrocarril. La construcción del espacio ferroviario en las ciudades medias españolas. Madrid. Fundación de los Ferrocarriles Españoles. HEMEROTECA MUNICIPAL DEL AYUNTAMIENTO DE TARRAGONA: Varios números de prensa y prensa digitalizada de 1860 a 2011 de los diarios: -Diario de Tarragona -El Punt -Mès Tarragona -Aquì La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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-La Vanguardia -Avui -Noticies Tarragona -Vivir en Tarragona. DIARIO DE TARRAGONA: Varios números desde 2010 a 2017 LA VANGUARDIA: Varios números desde 2010 a 2017 8. Índice de imágenes Imagen 1: Ubicación de la Plaza de los Carros en Tarragona ……………………………………………..4 Imagen 2: Ilustración de la Plaza como punto de ordenación ………………………………………….10 Imagen 3: Plano de la Nueva Población 1802 ………………………………………………………………….12 Imagen 4: Plano de la Nueva Población 1807 …………………………………………………………………13 Imagen 5: Las Puertas de la Nueva Población ………………………………………………………………..14 Imagen 6: Imagen 6. Plano de la Marina 1819 ………………………………………………………………..15 Imagen 7: Ilustración de la Plaza como puente ………………………………………………………………16 Imagen 8: Plaza de los Carros. 1890. ……………………………………………………………………………..18 Imagen 9: Proyecto de Ferrocarril 1864 …………………………………………………………………………18 Imagen 10: Proyecto de un paseo en la plaza de Fernando 7º ………………………………………..19 Imagen 11: La Plaza de los Carros desde la azotea del edificio de la Junta de Obras del Puerto ……………………………………………………………………………………………………….20 Imagen 12: Ilustración de la Plaza como calle …………………………………………………………………23 Imagen 13: Reforma de la Plaza de los Carros en el año 1953 ………………………………………..24 Imagen 14: Ilustración de la Plaza como entorno barrial ………………………………………………..27 Imagen 15: Obras de remodelación de la Plaza de los Carros 1987 ……………..………………..28 Imagen 16: Plaza de los Carros. 2003 ……………………………………………………………………………..29 Imagen 17: Plaza de los Carros, Paso a nivel. 2003 ………………………………………………………..29 Imagen 18: Proyecto de soterramiento del paso a nivel de la Plaza de los Carros ………….30 Imagen 19: Plaza de los Carros. 2017 …………………………………………………………………………….31 Imagen 20: Paso peatonal Plaza de los Carros ……………………………………………………………….31 La Plaza de los Carros: Encuentro entre puerto, ferrocarril y ciudad

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Imagen 21: Plano de Sistemas Generales PGOU 1984. Fragmento. …………………………………41 Imagen 22: Planta General. Propuesta del Plan de Reforma Interior del Frente Marítimo, Portuario y Ferroviario …………………………………………………………………43 Imagen 23: Planta Baja General. Propuesta del Plan de Reforma Interior del Frente Marítimo, Portuario y Ferroviario ……………………………………………………..43 Imagen 24: Entorno próximo a la Plaza de los Carros. Propuesta del Plan de Reforma Interior del Frente Marítimo, Portuario y Ferroviario ………………………….45 Imagen 25: Imagen de la maqueta de la propuesta del Plan de Reforma Interior del Frente Marítimo, Portuario y Ferroviario ………………………………………46 Imagen 26: Imagen del trazado del soterramiento aprobado en 1997 ……………………………47 Imagen 27: Propuesta general. Presentació Projecte Nova Façana Marítima …………………49 Imagen 28: Zona Plaza de los Carros. Presentació Projecte Nova Façana Marítima ………..51 Imagen 29: Zona Plaza de los Carros: Antes. Presentació Projecte Nova Façana Marítima ……………………………………………………………………………..……………………51 Imagen 30: Zona Plaza de los Carros: Después. Presentació Projecte Nova Façana Marítima …………………………………………………………………………………………………..51 Imagen 31: Ilustración: Extensión del espacio de la Plaza, conexión directa con el mar …56 Imagen 32: Ilustración:Tratamiento de la Plaza dentro de un plan global de integración …58

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LA PLAZA DE LOS CARROS: ENCUENTRO ENTRE PUERTO, FERROCARRIL Y CIUDAD by Vanessa García Otero - Issuu