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TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA EN ADOLESCENTES 2008 Autores: •

Correa, Facundo Juan Manuel. Médico Generalista

Gavazzo, Camila Claudia. Residente de Medicina General

fjmcorrea@yahoo.com.ar camilagavazzo@hotmail.com

Lugar de realización: •

Inspección de Psicología Social y Pedagogía Comunitaria, Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, Distrito escolar Lanús.


INTRODUCCIÓN MARCO TEÓRICO La alimentación es un proceso fundamentalmente fisiológico, coordinado por el cerebro; psicológico, influenciado por el desarrollo, y social, determinado por la cultura (1). Un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) es una enfermedad provocada por la ansiedad y preocupación excesiva por el peso corporal y el aspecto físico. Esto ocurre cuando una persona coloca a la comida como eje central en su vida. Para la persona que padece algún trastorno alimenticio la comida adquiere un protagonismo especial (le da un significado específico de acuerdo a diversos factores psicológicos y evolutivos) y basa en ella todos los pensamientos y actos que forman parte de su vida diaria sintiéndose superdependiente de esa idea. Los TCA, junto a otras enfermedades mentales, conforman las llamadas "patologías de fin de siglo" o de la "era del vacío". La cultura de la delgadez, promovida y promocionada por los medios de comunicación masivos, influye negativamente en aquellos individuos que presentan factores personales y familiares predisponentes. Este culto al cuerpo hace que la población susceptible se vea sometida a múltiples conductas aberrantes para parecerse a modelos patológicos preestablecidos, donde el concepto de salud queda automáticamente excluido (2). El origen del síndrome en estos trastornos del comportamiento alimentario está relacionado con la biografía personal, el contexto familiar, los acontecimientos vitales y las presiones socioculturales. Estos trastornos están aumentando en los últimos años de una manera alarmante, especialmente entre las jóvenes con edad comprendida entre 15 y 24 años. La delgadez, se ha convertido en el ideal de belleza La preocupación por el aspecto físico puede llegar a convertirse en una obsesión. Las adolescentes hoy en día se ven muy influenciados por la presión que ejercen los medios de comunicación (3). Diagnóstico Los TCA son trastornos mentales caracterizados por la presencia de graves alteraciones en las conductas alimenticias. Los trastornos más habituales y conocidos son la anorexia y la bulimia. Criterios para el diagnóstico de F50.0 Anorexia nerviosa [307.1] A. Rechazo a mantener el peso corporal igual o por encima del valor mínimo normal considerando la edad y la talla (p. ej., pérdida de peso que da lugar a un peso inferior al 85 % del esperable, o fracaso en conseguir el aumento de peso normal durante el período de crecimiento, dando como resultado un peso corporal inferior al 85 % del peso esperable). B. Miedo intenso a ganar peso o a convertirse en obeso, incluso estando por debajo del peso normal. C. Alteración de la percepción del peso o la silueta corporales, exageración de su importancia en la autoevaluación o negación del peligro que comporta el bajo peso corporal. D. En las mujeres pospuberales, presencia de amenorrea; por ejemplo, ausencia de al menos tres ciclos menstruales consecutivos. (Se considera que una mujer presenta 2


amenorrea cuando sus menstruaciones aparecen únicamente con tratamientos hormonales, p. ej., con la administración de estrógenos.) Especificar el tipo: Tipo restrictivo: durante el episodio de anorexia nerviosa, el individuo no recurre regularmente a atracones o a purgas (p. ej., provocación del vómito o uso excesivo de laxantes, diuréticos o enemas) Tipo compulsivo/purgativo: durante el episodio de anorexia nerviosa, el individuo recurre regularmente a atracones o purgas (p. ej., provocación del vómito o uso excesivo de laxantes, diuréticos o enemas). Criterios para el diagnóstico de F50.2 Bulimia nerviosa [307.51] A. Presencia de atracones recurrentes. Un atracón se caracteriza por: (1) ingesta de alimento en un corto espacio de tiempo (p. ej., en un período de 2 horas) en cantidad superior a la que la mayoría de las personas ingerirían en un período de tiempo similar y en las mismas circunstancias (2) sensación de pérdida de control sobre la ingesta del alimento (p. ej., sensación de no poder parar de comer o no poder controlar el tipo o la cantidad de comida que se está ingiriendo). B. Conductas compensatorias inapropiadas, de manera repetida, con el fin de no ganar peso, como son provocación del vómito; uso excesivo de laxantes, diuréticos, enemas u otros fármacos; ayuno, y ejercicio excesivo. C. Los atracones y las conductas compensatorias inapropiadas tienen lugar, como promedio, al menos dos veces a la semana durante un período de 3 meses. D. La autoevaluación está exageradamente influida por el peso y la silueta corporales. E. La alteración no aparece exclusivamente en el transcurso de la anorexia nerviosa. Especificar tipo: Tipo purgativo: durante el episodio de bulimia nerviosa, el individuo se provoca regularmente el vómito o usa laxantes, diuréticos o enemas en exceso Tipo no purgativo: durante el episodio de bulimia nerviosa, el individuo emplea otras conductas compensatorias inapropiadas, como el ayuno o el ejercicio intenso, pero no recurre regularmente a provocarse el vómito ni usa laxantes, diuréticos o enemas en exceso. La categoría de Trastorno de la Conducta Alimentaria No Especificado (TCANE), incluye los casos de TCA de severidad clínica que no cumplen con todos los criterios diagnósticos para AN o BN (4) Factores de Riesgo Numerosos estudios muestran la influencia de determinados factores de riesgo con el desarrollo de TCA: crisis vitales, antecedentes de problemas alimentarios, madre obesa, familia dietante (5), insatisfacción corporal (6,8,11,15), experiencias infantiles adversas, depresión de los padres, exposición repetida a comentarios negativos de la imagen corporal (7,15), disfunción familiar, ansiedad (9), consumo de horas de televisión diaria (10), comensalidad individual, consumo de revistas de moda y/o farándula, escucha de programas de radio, estado civil de los padres distinto al casado (12,14), problemas de identidad sexual, antecedentes de abuso y excesos en la actividad física en los varones (13), mal vinculo madre-hija (15), etc. Factores Protectores 3


Se muestran sobre todo a la comensalidad familiar (16) y el autoconcepto y autovaloración personal (9) Prevalencia En nuestro país, según estudios locales la prevalencia de TCA es del 6,94%, en una relación de 3,36 casos femeninos por cada masculino (5). Otro estudio realizado en la Ciudad de Buenos Aires arrojó como resultado una prevalencia de TCA del 5% en una población escolar adolescente femenina (17). Por otro lado, otro estudio mostró que el 23,5% de una muestra de escolares porteños presentaba conductas bulímicas, y que casi la mitad no estaba conforme con su peso (18). La prevalencia en otros países varia desde el 9,1% en Tarragona, España, al 6,4% en Galicia (19). Rastreo Los cuestionarios autoaplicados y las entrevistas estructuradas son los dos principales instrumentos para la evaluación de los TCA. Los cuestionarios autoaplicados reportan síntomas o conductas de riesgo para TCA, no dan un diagnóstico específico, cuando un individuo obtiene una puntuación que indique la presencia de algún TCA es necesario verificar el diagnóstico por medio de entrevistas estructuradas. Las entrevistas estructuradas son más precisa para evaluar un TCA, ya que pueden definirse los diferentes conceptos de cada pregunta; sin embargo, tienen la desventaja de necesitar entrevistadores entrenados debiéndose aplicar individualmente y, por consiguiente, aumento en el costo y en el tiempo. Mientras que los cuestionarios autoaplicados son relativamente económicos, consumen menos tiempo y pueden aplicarse a grupos grandes de personas (1,21) Eating Attitudes Test (EAT) Su objetivo es identificar síntomas y preocupaciones características de los trastornos alimentarios. El EAT fue elaborado por Garner y Garfinkel en el año de 1979, contiene 40 reactivos (EAT-40), agrupados en siete factores: conductas bulímicas, imagen corporal con tendencia a la delgadez, uso o abuso de laxantes, presencia de vómitos, restricción alimentaria, comer a escondidas y presión social percibida al aumentar de peso. Posteriormente, diseñaron una versión corta con 26 reactivos (EAT-26), en el que se suprimieron 14 reactivos, ya que se consideró que eran redundantes y no aumentaban la capacidad predictiva del instrumento. En 1988, Maloney y colaboradores, desarrollaron una versión para niños, CHEAT-26, la cual es similar al EAT-26 pero utilizando palabras más simples. El EAT en sus dos versiones, es tal vez, el cuestionario autoaplicado más utilizado y requiere de un nivel de lectura para contestarlo de quinto año de primaria muestras no clínicas (27) Evaluación. Los reactivos del EAT se contestan a través de una escala de seis puntos tipo Likert. Los autores del EAT sugieren utilizar los siguientes puntos de corte para identificar a los individuos con algún TCA: más de 30 puntos para el EAT-40 y más de 20 puntos para el EAT-26 y CHEAT-26. La confiabilidad de prueba-postprueba en un periodo de dos a tres semanas es del 84%. La sensibilidad y especificidad de la prueba para ambas versiones es del 77% y 95%, respectivamente; el poder predictivo positivo es del 82% para EAT-40 y del 79% para EAT-26; el poder predictivo negativo del 93% para EAT-40 y del 94% para EAT-26 Recomendaciones. El EAT puede utilizarse como un índice de la severidad de las preocupaciones típicas entre mujeres con TCA, particularmente en cuanto a la motivación para adelgazar, miedo a ganar peso y restricción alimentaria. Mintz y 4


O’Hallaron, recomendaron el EAT como una herramienta de evaluación a gran escala, como prueba de filtro, para determinar la presencia de cualquier TCA pero advierten sobre la posibilidad de perder algunos individuos con trastornos de la conducta alimentaria no específico (TANE); también puede servir como una medida global de evaluación del resultado de un tratamiento (1,21,22,23,26). Muchos estudios han tenido como objetivo validar el test, en todos los casos con resultados favorables que hacen del EAT-26 el test más difundido y utilizado (25,20,27). OBJETIVOS: Objetivo general: • Determinar la prevalencia y factores de riesgo de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) en la población adolescente escolarizada. Objetivos específicos: • Conocer la relación entre sexo, edad y riesgo de padecer TCA. • Establecer la asociación de riesgo con distintas variables. • Verificar los resultados obtenidos con la bibliografía. MATERIAL Y MÉTODOS: Se seleccionaron al azar 19 escuelas públicas del distrito escolar Lanús (3 escuelas de educación media: EEM, 3 escuelas de educación técnica: EET, y 13 escuelas de enseñanza secundaria básica: ESB). Se distribuyeron las encuestas a los equipos de orientación escolar (EOE) de cada institución, y se los instruyó para llevar a cabo el muestreo durante los meses de agosto, septiembre y octubre de 2007. En una segunda etapa, los EOE estuvieron a cargo del diagnóstico y seguimiento de los alumnos que mostraron tener factores de riesgo para padecer TCA. Se utilizó una encuesta autoadministrada, debidamente validada, de la que se obtuvieron los datos personales de los alumnos (para poder lograr el seguimiento adecuado de los casos de riesgo), se formularon diez preguntas acerca de antecedentes, factores de riesgo y estructura familiar y el cuestionario EAT-26 propiamente dicho. (anexos 1 y 2) Los datos obtenidos se procesaron manualmente y fueron volcados en una planilla Excel® para su análisis. RESULTADOS: Se encuestó a un total de 3814 alumnos de ambos sexos que concurrían a escuelas públicas del distrito escolar Lanús que se encontraban cursando los niveles de escuela secundaria básica (ESB: 7º, 8º y 9º año) y polimodal (1º, 2º y 3º año). La muestra se redujo a 3546 alumnos debido a que en 268 encuestas faltaban completar datos (en 9 encuestas no constaba la edad, en 22 el sexo, en 7 faltaba completar los antecedentes y factores de riesgo, en 229 la estructura familiar y 1 encuesta no respondía el cuestionario EAT-26). Composición de la muestra: •

Sexo: El 43,1% de los encuestados son mujeres (n=1528), mientras que el 56,9% (n=2018) son varones. 5


• • •

Edad: La edad promedio de la muestra es de 14,7 años (rango: 12 a 21 años), con una mediana de 15 años y una moda de 13 años. Edad y sexo: Al analizar la muestra por edad y sexo, la edad media es de 14,6 años para las mujeres y 14,7 años para los varones (mediana y moda de 14 y 13 años y 15 y 15 años para mujeres y varones respectivamente). Antecedentes y factores de riesgo: Del total de la muestra, 366 alumnos (10,3%) se presentaron sin antecedentes ni factores de riesgo asociado. El 89,7% restante (n=3180) refirió por lo menos un antecedente y/o factor de riesgo asociado. Con respecto a los antecedentes, el 9,9% (n=350) refiere haber sufrido crisis de atracones, el 3,2% (n=115) se provocó el vómito en alguna oportunidad y el 1,4% (n=51) hizo uso de medicación laxante, diurética o adelgazante con el fin de perder peso. Al considerar los factores de riesgo, se observa que el 8,9% (n=317) presenta ideación y/o intento suicida; el 18,5% (n=656) muestra comensalidad individual, el 33,2% (n=1177) consume regularmente revistas de moda y/o farándula, el 44,8% (n=1589) escucha más de 3 hs de radio diarias y el 71,1% (n=2521) mira más de 3 hs de televisión por día. Estructura familiar: Con respecto a la estructura familiar, el 71,2% (n=2525) convive con ambos padres. En el 25,2% de los casos (n=895) los padres están separados y el alumno convive con uno solo de los progenitores. El 2,7% (n=94) no convive con sus padres (vive con otros familiares o en un pensionado), y el 0,9% (n=32) convive con uno solo de sus progenitores, debido al fallecimiento del otro progenitor. Riesgo de TCA: Se consideró como PREVALENCIA DE RIESGO grupo de riesgo de padecer TCA a aquellos alumnos con una GRUPO DE RIESGO puntuación mayor igual a 20 en la 6,4% encuesta EAT-26. La prevalencia de riesgo de TCA fue de 6,4% (n=228), mientras que 3318 alumnos (93,6%) puntuaron por debajo de los 20 GRUPO puntos establecidos en el corte de la SIN encuesta EAT-26 (grupo sin riesgo). RIESGO 93,6%

La prevalencia por sexo muestra que el 11,3% de las mujeres (n=173) y el 2,7% de los varones (n=55) presentan riesgo de TCA (encuesta EAT-26 > a 20 puntos). PREVALENCIA DE RIESGO POR SEXO

COMPARACIÓN DE RIESGO SEGUN SEXO (en porcentaje)

100 90 80 70 60 50 40 30 20 10 0

12,0 10,0 8,0 6,0 4,0 2,0

11,3

2,7

59,2 75,9 40,8

GRUPO DE RIESGO

0,0

Mujeres

24,1

Varones

FEMENINO

6

GRUPO SIN RIESGO MASCULINO


Comparación entre grupo de riesgo y grupo sin riesgo: •

Sexo: En el grupo de riesgo (n=228), el 24,1% (n=55) son varones, mientras que el 75,9% (n=173) son mujeres. En el grupo sin riesgo (n=3318), el 59,2% (n=1963) son varones, mientras que el 40,8% (n=1355) son mujeres. • Edad y sexo: La media de edad para el grupo de riesgo es de 14,5 años, mientras que para el grupo sin riesgo es de 14,7 años. La mediana y la moda son de 14 y 14 años para el grupo de riesgo y de 15 y 13 años para el grupo sin riesgo respectivamente. • Antecedentes y factores de riesgo: Con respecto a los antecedentes y factores de riesgo asociados a TCA, solo el 3,1% (n=7) del grupo de riesgo no presentó antecedentes ni factores de riesgo, al igual que el 10,8% (n=359) del grupo sin riesgo. Al analizar los antecedentes de TCA, el 29,4% (n=67), 24,1% (n=55) y el 10,1% (n=23) del grupo de riesgo presentaron antecedentes de crisis de atracones, provocación del vómito e ingesta de medicación purgativa o adelgazante respectivamente. En contraste, el 8,5% (n=283), 1,8% (n=60) y 0,8% (n=28) del grupo sin riesgo presentó antecedentes de crisis de atracones, provocación del vómito e ingesta de medicación respectivamente. Al comparar los factores de riesgo respectivamente para el grupo de riesgo y el grupo sin riesgo, se observa que el 30,3% (n=69) vs. el 7,5% (n=248) presenta ideación y/o intento suicida. El 35,5% (n=81) vs. el 17,3% (n=575) presenta comensalidad individual. El 58,8% (n=134) vs. el 31,4% (n=1043) consume revistas de modas y/o farándula. El 64,5% (n=147) vs. el 43,5% (n=1442) consume más de 3 hs diarias de radio, y el 71,1% (n=162 y n=2359) de ambos grupos consume más de 3 hs de televisión por día. • Estructura familiar: Respecto a la estructura familiar en el grupo de riesgo vs. el grupo sin riesgo respectivamente, se observa que el 63,2% (n=144) vs. el 71,8% (n=2381) de los alumnos convive con sus dos padres. El 32,5% (n=74) vs. el 24,7% (n=821) convive con uno solo de sus progenitores debido a la separación de éstos. El 3,5% (n=8) vs. el 2,6% (n=86) no convive con sus padres, sino que lo hace con otro familiar o bien en un pensionado. Por último, el 0,9% (n=2 y n=30) de ambos grupos, convive solo con un progenitor debido al fallecimiento del otro. Grupo de riesgo: análisis cuantitativo de las variables: Al analizar cada una de las variables por separado, y al comparar las mismas en el grupo de riesgo vs. el grupo sin riesgo, volcándolas en una tabla tetracórica se obtuvieron medidas de asociación de riesgo: VARIABLE Ausencia de antecedentes y factores de riesgo relacionados a los TCA Antecedente de crisis de atracones Antecedente de provocación del vómito Antecedente de uso de medicación laxante, diurética o adelgazante Presencia de ideación y/o intento suicida Presencia de hábito de comensalidad individual Presencia de consumo de revistas de moda y/o farándula Presencia de consumo de más de 3 hs diarias de radio Presencia de consumo de más de 3 hs diarias de TV Convivencia con ambos padres Convivencia con un solo progenitor debido a separación No convivencia con los padres Convivencia con un solo progenitor debido a viudez

7

RA -0,05 0,14 0,43 0,39 0,17 0,07 0,07 0,05 0,00 -0,03 0,15 0,02 0,00

RP 0,28 3,80 9,49 7,69 4,42 2,43 2,87 2,24 1,00 0,69 3,59 1,34 0,97

OR 0,26 4,46 17,26 13,18 5,37 2,63 3,11 2,36 1,00 0,67 4,27 1,37 0,97


Por lo tanto, los antecedentes de crisis de atracones (RA 0,14; OR 4,46), de provocación del vómito (RA 0,43; OR 17,26) y del uso de medicación purgativa (RA 0,39; OR 13,18), junto a la ideación y/o intento suicida (RA 0,17; OR 5,37), la comensalidad individual (RA 0,07; OR 2,63), el consumo de revistas (RA 0,07; OR 3,11) y radio (RA 0,05; OR 2,36), los padres separados (RA 0,15; OR 4,27) o la no convivencia con los padres (RA 0,02; OR 1,37), constituyen un aumento estadístico del riesgo de padecer TCA. Tanto la ausencia de antecedentes y factores de riesgo (RA -0,05; OR 0,26), como la convivencia con ambos padres (RA -0,03; OR 0,67), actúan como factores protectores de padecer TCA. Por último, no se halló una relación estadística con el consumo de más de 3 hs de televisión diarias (RA 0,00; OR 1,00) y la convivencia con un solo progenitor debido a viudez (RA 0,00; OR 0,97).

COMPARACIÓN DE ANTECEDENTES, FACTORES DE RIESGO Y ESTRUCTURA FAMILIAR (en porcentaje)

Padre o madre fallecido No convivencia con los padres Padres separados Convivencia con ambos padres

Consumo de TV Consumo de radio Consumo de revistas Comensalidad individual Ideación o intento suicida

Uso de medicación Provocación del vómito Crisis de atracones

Sin Antecedentes ni Factores de Riesgo 0

10

20

GRUPO SIN RIESGO

30

40

50

GRUPO DE RIESGO

8

60

70

80


DISCUSIÓN El análisis de los resultados obtenidos y la comparación con la bibliografía consultada señalan que la muestra seleccionada (n=3546) es una muestra suficientemente amplia y representativa del universo estudiado. La distribución por sexo muestra la particularidad de tener un predominio del sexo masculino (56,9% de la muestra, vs. 43,1% de las mujeres), probablemente por tener la inclusión de escuelas técnicas con una amplia matricula que se caracteriza por ser mayormente masculina. Este factor puede ser un sesgo en cuanto que el objeto de nuestro estudio, los TCA, son más frecuentes en el sexo femenino. A pesar de esto la distribución por sexo en el grupo de riesgo (n=228) muestra un predominio femenino (75,9% vs. 24,1%). La edad promedio de la muestra (14,7 años) no difiere de la media de edad por sexo (14,6 para las mujeres, y 14,7 para los varones). Tampoco se encontraron diferencias respecto a la edad media del grupo de riesgo (14,5 años) y la del grupo sin riesgo (14,7 años). La prevalencia de riesgo de padecer TCA (puntuación EAT-26 mayor o igual a 20) fue de 6,4%, en concordancia con algunos estudios previos realizados principalmente en Europa. La prevalencia por sexo tiene una relación mayor de 4:1 a favor de las mujeres (prevalencia de 11,3% vs. 2,7% en los varones). Es interesante analizar la relación existente entre antecedentes de síntomas alimentarios con respecto al grupo de riesgo, observando que la ausencia de antecedentes y factores de riesgo es un factor protector en el desarrollo de TCA (OR 0,26), mientras que las crisis de atracones, la provocación del vómito y el uso de medicación adelgazante aumentan el riesgo de padecer TCA entre 4 y 9 veces (RP 3,80; 9,49; 7,69 respectivamente). Con respecto a los factores de riesgo investigados, tanto la ideación o intento suicida, la comensalidad individual, el consumo de revistas de moda y/o farándula y el consumo de más de 3hs diarias de radio mostraron aumentar el riesgo de TCA entre 2 y 4 veces (RP 4,42; 2,43; 2,87; 2,24 respectivamente). Probablemente debido a la gran difusión del consumo de programas televisivos, es que el hecho de mirar más de 3hs de televisión diarias no representa aumento del riesgo de padecer TCA (RP 1,00; OR 1,00), contrariamente a lo hallado en estudios similares previos. El ultimo grupo de variables tiene que ver con la estructura familiar, hallando que la convivencia del adolescente con ambos padres representa un factor protector de padecer TCA (RP 0,69), mientras que la convivencia con un solo progenitor debido a separación y la no convivencia con los padres representan un aumento de 1 a 3 veces el riesgo (RP 3,59; 1,34 respectivamente). No existe asociación entre el hecho que el adolescente viva con un solo progenitor debido a viudez con el aumento de riesgo de desarrollo de TCA (RA 0,00; RP 0,97). CONCLUSIÓN Los TCA son prevalentes en mujeres adolescentes y son la representación de la disconformidad con la propia imagen corporal, el bajo nivel de autoestima y la búsqueda e imitación de modelos ficticios de belleza externa irreal, comercial y poco saludable. La educación alimentaria, el fortalecimiento de los valores familiares y la promoción de modelos genuinos son desafíos que la sociedad debe imponerse para disminuir el impacto de estos trastornos.

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Desde el rol médico debemos garantizar el diagnóstico precoz a través del rastreo sistemático y la alerta suficiente ante los signos de alarma para poder minimizar los efectos deletéreos que estos trastornos producen. Es el ámbito escolar el campo más apto para la convergencia de éstas acciones. BIBLIOGRAFÍA 1.

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10


28. Mintz LB.and MS. O´Halloran. 2000. The eating attitudes test: validation with DSM-IV eating disorder criteria. J Pers Assess. 74:489-503.

Anexo 1 Encuesta de antecedentes y factores de riesgo 1 Sufriste crisis de atracones, en las que sentiste que no podías parar de comer? Si respondiste SI: Cuántas veces en los últimos 6 meses? 2 Alguna vez te provocaste el vómito para controlar tu peso o tu figura? Si respondiste SI: Cuántas veces en los últimos 6 meses? 3 Alguna vez usaste pastillas para adelgazar, laxantes o diuréticos para controlar tu peso o tu figura? Si respondiste SI: Cuántas veces en los últimos 6 meses? 4 Alguna vez recibiste tratamiento por algún problema de la alimentación? Si respondiste SI: Cuándo? 5 Alguna vez pensaste o intentaste suicidarte? Si respondiste SI: Cuándo? 6 Comés solo o te gusta más comer sólo? 7 Lees revistas de moda o de vidas de famosos? 8 Escuchás 3 o más horas de radio por día? 9 Mirás 3 o más horas de televisión por día? Viven juntos y vos vivís con ellos Con respecto a vos y tus 10 Están separados y vos vivís con uno de ellos padres: No vivís con tus padres

SI

NO

SI

NO

SI

NO

SI

NO

SI

NO

SI SI SI SI

NO NO NO NO

Anexo 2 Encuesta EAT-26 1

Me angustia la idea de estar demasiado gordo/a

SIEMPRE

2

Trato de no comer cuando tengo hambre

SIEMPRE

3

Para mí, la comida es una preocupación habitual

SIEMPRE

4

Sufro crisis de atracones en las que tengo la sensación de no poder parar de comer

SIEMPRE

5

Corto mis alimentos en pedacitos muy pequeños

SIEMPRE

6 7 8

Conozco la cantidad de calorías de los alimentos que como Trato de no comer muchos alimentos que contengan hidratos de carbono (harinas) Tengo la impresión de que a los demás les gustaría verme comer más

SIEMPRE SIEMPRE SIEMPRE

9

Vomito después de comer

SIEMPRE

10

Me siento muy culpable después de comer

SIEMPRE

11

Me obsesiona el deseo de estar más delgado/a

SIEMPRE

12

Cuando hago deportes, pienso sobre todo en quemar calorías

SIEMPRE

13

Los demás piensan que estoy demasiado delgado/a

SIEMPRE

14

Me preocupa la idea de tener zonas gordas en el cuerpo y/o de tener celulitis

SIEMPRE

15

Tardo más tiempo que los demás en comer

SIEMPRE

16

Trato de no comer alimentos que contengan azúcar

SIEMPRE

17

Tomo o como alimentos dietéticos (light)

SIEMPRE

18 19 20

Tengo la impresión de que mi vida gira alrededor de la comida Tengo un buen autocontrol (control de mí mismo) en lo que se refiere a la comida Tengo la sensación de que los demás me presionan para que coma más

SIEMPRE SIEMPRE SIEMPRE

21

Paso demasiado tiempo pensando en la comida

SIEMPRE

22

No me siento bien después de haber comido o tomado dulces

SIEMPRE

23

Estoy haciendo régimen o dieta

SIEMPRE

24

Me gusta tener el estómago vacío

SIEMPRE

25

Después de las comidas tengo el impulso de vomitar

SIEMPRE

11

MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO MUY SEGUIDO

SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO SEGUIDO

A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES A VECES

RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ RARA VEZ

NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA NUNCA


26

Me gusta probar comidas nuevas, platos sabrosos y ricos en calorĂ­as

SIEMPRE

12

MUY SEGUIDO

SEGUIDO

A VECES

RARA VEZ

NUNCA

Revista UAI  

Facundo Correa

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