










![]()













Cómo valor moral, es sentirse agradecido por las cosas que hemos recibido en la vida, desde lo material hasta lo espiritual, es diferente a “estar en deuda” ya que el último es una obligación de pagar aquello que hemos recibido.
La gratitud desde la etimolog ía nos refiere a un sentimiento agradable, una plenitud sobre las cosas que hay en nuestra vida.
La gratitud como valor nos ayuda a transformar nuestras luchas, nos permite seguir creciendo y valorar cada aspecto de nuestra vida. Nos permite llevar una vida plena, apreciar las cosas que nos rodean y correspondemos ese bien con otro. Ofrecemos nuestro hombro, nuestro cariño, apoyo y aquello que podamos ayudar a nuestro prójimo.
No cualquier persona puede sentir gratitud, solo aquellos que están conscientes de un sistema de valores éticos pueden expresarla. Es un valor reservada para los justos y conscientes del otro. Hay que ser humildes y buscar el bien común en nuestra sociedad para poder expresar este valor.
por Priscila Perales

Por Zenyazhent Hernández
El nombre de San Miguel se otorga en honor al marqués de San Miguel de Aguayo y Bustamante en honor al militar Anastasio Bustamante, político y militar que se desempeñó como presidente de México en tres ocasiones. Fundado como misión franciscana hecha posible gracias a un grupo de indios tlaxcaltecas encabezados por Melchor de Cázares, Francisco de la Corona, Blas Gregorio y Lucas Marcos, la cual recibió su nombre, San Miguel de Aguayo de la Nueva Tlaxcala, el 16 de septiembre de 1686, cuando descubrieron las aguas intermitentes de lo que llamaron el río Tlaxcala, originarias del gran Ojo de Agua “San Lorenzo” y también por su posición geográfica
que brinda el cañón, la Sierra de Gomas y Sierra Morena. En el siglo XIX se destacaron las actividades agropecuarias, aumentando la producción de aguacate y nuez. Adicionalmente, se acentúa la producción de mezcal, lo cual ayudó mucho a la economía de Bustamante, pero sobre todo, el mayor impulso fue la de la producción de toros de lidia, costumbre muy tlaxcalteca. La mayor parte del territorio de Bustamante es cerril y cuenta con la cantidad de 500 hectáreas otorgadas a la agropecuaria. Una de sus sierras más importantes son la de Gomas, en donde se localizan las muy famosas grutas de Bustamante, y la Sierra Morena. Ambas forman parte
de la Sierra Madre Oriental, cuya altura promedio es de 1800 metros sobre el nivel del mar. Alrededor del Cañón de Bustamante podemos encontrar 48 veneros de agua y el más grande de ellos, el Ojo de Agua “San Lorenzo”, se puede ubicar al oeste del cañón.
Alimentada por esta fuente de agua, en el lugar que se conoce como Las Atarjeas se bifurcan tres acequias: acequia Madre, Iglesia y Llanos de Valdés; construidas por los primeros pobladores con base los conocimientos hidráulicos tlaxcaltecas. También son muy conocidas las acequias Madre e Iglesia, las cuales atraviesan la villa y, cuando hay lluvias fuertes, logran formar los arroyos Guadaña y el Vallado.

La bruja chana
Existía una mujer llamada Chana, quien vivía en la calle Aldama en una casa común. Ella se dedicaba a la curandería y hacía trabajos especiales como sortilegios, mal de amores o lograr que alguien se enfermara. La gente del lugar decía que se le veía por la calle muy seguido caminando con su hermana menor llamada Ligia, quien era como una hija para ella. Los pobladores temían toparle, siempre iba con una mirada profunda y oscura. Aún en la actualidad los habitantes de Bustamante deciden no pasar por su casa cuando cae la noche por lo que leerán a continuación. Pasando el tiempo, Chana se había enfermado y el pueblo terminó enterándose, así que se encerró en su casa con Ligia. Los días transcurrieron y la gente del pueblo se empezó a preocupar, ya que nadie salía de la morada. Los habitantes decidieron cometer un acto de valor y tiraron la puerta a la fuerza. Al entrar, sólo encontraron dos lagartijas en el centro de la casa. Se cuenta que la Chana en su lecho de muerte convirtió su hermana y a ella en lagartijas, y cada vez que se escucha un azote misterioso de alguna puerta o se cae algo sin ningún motivo aparente, dicen que es la Chana y que viene por ti.

Geografía
● Cuenta con una superficie total de de 465.62 km2 ubicada al noroeste del estado, con una altura de 427 metros sobre el nivel del mar.
●Delimitado al norte con el municipio de Lampazos de Naranjo y el estado de Coahuila; hacia el sur con los municipios de Mina y Villaldama; al este con Villaldama; y al oeste con Mina.
●Su distancia a la capital del estado es de 100 kilómetros.

Arquitectura
● Templo de San Miguel Arcángel (1760) junto con las casas habitación que bordean la Plaza de Armas.
● La torre del campanario es cuadrangular de dos cuerpos, cubierta por una cúpula octogonal con linternilla y veleta.
●Monumentos dedicados al profesor Macario Pérez, a don Ignacio A. Santos González, a don Benito Juárez García y a Xicohténcatl Axayacatzin.


● La panadería de Bustamante es sumamente famosa en todo el estado por su rico sabor. Produce panes típicos como semitas, polkas, molletes, hojarascas, merceditas, empanadas, chorreadas y muchas más.
● El cabrito horneado, al igual que su típico arropado, consiste en empalmar varias capas de trozos de carne de res o ternera con cebolla, tomate y chile. Estos ingredientes se incorporan y se cose con leña dentro de un disco especial de acero que se mantiene cubierto. También es muy famoso el guisado “arroz de boda”,que se sabrosea con nuez.
● El mezcal o aguardiente es producido de manera artesanal.


Tradiciones
● Del 28 de julio al 6 de agosto se realiza un novenario en torno al Santo Cristo conocido como “El Señor de Tlaxcala”, destinando cada día a grupos sociales con diferentes oficios y culminando en un rosario de aurora y una nutrida peregrinación con el Santo Cristo en andas.
● El 29 de septiembre se celebra la fiesta de San Miguel Arcángel.
● Existen danzas conocidas como “comparsas” en honor al Señor de Tlaxcala, las cuales son acompañadas de matachines pero con penacho de plumas de guajolote y falda con espejos.

● Zona de pinturas rupestres en el Chiquihuitios.
● Más de 180,000 nogales, el majestuoso cañón con sus 10 parajes, el ojo de agua, los veneros y acequias, las portentosas sierras, las maravillosas grutas del Palmito (o de Bustamante) y las del Precipicio.
● El municipio cuenta con el Centro Cultural “Jorge A. Treviño” que integra un área de exposición y la biblioteca y archivo histórico municipal que lleva el nombre de Desiderio Hernández Xochitiotzin.


De aspecto rudo, de mirada intimidante, con un físico trabajado cubierto de un sinfín de tinta en su piel que se percibe a distancia. Los colores del arte tatuado desde el cuello hasta su nuca hacen resaltar su pelo color verde platinado, dejando en segundo plano la vestimenta deportiva de Ricardo “El Loco” Arreola, ícono de las MMA, Artes Marciales Mixtas en México, Es apasionado de la música hardcore y del black metal y actualmente funge como vocalista cantautor de la banda Fightback y como bajista de la banda Hammer of Hate.
“El Loco” Arreola es un ser humano que por años caminó en la oscuridad. Lleno de ira y coraje se enfrentó a los golpes que le dio la vida, peleas que lo derribaron hasta caer al piso desgarrado y sintiendo un dolor indescriptible. Solo y sin que nadie lo impulsara a levantarse, Ricardo “El Loco” Arreola en cada caída enfocó toda la ira de su constante enojo y lo convirtió en fuerza, valentía y disciplina. Comprendió que en realidad nunca estuvo solo porque siempre se tuvo a él mis-




mo y desde su primera pelea hasta la fecha conserva el título de peleador
INVICTUS en el combate de la vida.
INVICTUS
Leyó César Pox en voz alta: “Hemos llegado a la academia INVICTUS, donde entras y aprendes una disciplina con ‘El Loco’. Al fin que vivimos en una realidad de locos y que chance y sales más loco que el mismísimo ‘Loco’”, finalizando lo dicho con una carcajada. Enseguida nos encontrábamos en el tercer piso del lugar con una vista privilegiada del Cerro de La Silla gracias a los grandes ventanales del salón de entrenamiento (…) “El Loco” entra y con su particular sonrisa en el rosto nos dice: “Hey, ¡qué onda!”. César Pox y “El Loco” platicaban y sin cambio alguno de tono en sus palabras entre plática y plática la entrevista había iniciado.
Ricardo Arreola González nació un 15 de octubre de 1979 en Monterrey, Nuevo León. Sus padres son Ricardo



Arreola Sánchez y Guadalupe González González. Fueron ellos quienes le inculcaron valores importantes. “Mi papá siempre me inculcó la disciplina. No importaba lo que yo hiciera, siempre tenía que practicar un deporte. Y desde aquel entonces todo lo que hago, lo hago con disciplina. Siempre lo he dicho: Yo no tengo talento y soy muy terco, así que con disciplina puedo llegar a lograr lo que sea”. Nos comenta con una risa al final.
INFANCIA
Recuerdos invaluables que hoy escriben el inicio de la historia viva de Ricardo “El Loco” Arreola. Su infancia la describe al instante en dos palabras: “Fue chida (bonita). Mis




padres se llevaban bien, trabajaban todo el tiempo, teníamos un vínculo alrededor del deporte.
Ricardo nos comparte una anécdota de esos tiempos en que jugaba futbol americano y la fuerte motivación que tenía. “Cuando jugaba de niño en el Club Toros recuerdo que podía escuchar la voz de mi papá desde las gradas que gritaba ‘Duro, Loco, duro’, y mi mamá también. Yo era muy fan de los héroes, entonces cada vez que atrapaba el balón detrás de la línea del quarterback me compraba una figurita de uno de los héroes y pues le echaba muchas ganas que a veces me daban hasta tres figuras de héroes”.
Para conocer más de nuestro protagonista nos trasladamos a la casa donde vivió parte de su infancia y platicamos con su abuelita la Sra. María Guadalupe González González y su hermana Adriana Arreola, quienes nos compartieron recuerdos memorables que vivieron con Ricardo.
MARÍA GUADALUPE GONZÁLEZ GONZÁLEZ
“Ricardo era un niño muy travieso desde bien bebé que apenas caminaba lo dejaba un rato en un corralito que tenía y sabrá cómo le hacía, si brincaba o qué sé yo, pero


se me salía del corral y de pronto ya andaba afuera en el patio. Una vez se trepó hasta el techo de la casa y de ahí se puso a aventar palos y piedras a la calle, hasta que su papá logró bajarlo. Ya después, cuando estaba en la escuela, venían los amiguitos a buscarlo y afuera de la casa le gritaban: ‘¡Loco!, ¡Loco!’. Enseguida salía su mamá y les decía aquí no vive ningún loco se llama Ricardo”.
Su hermana Adriana, seis años menor que él, platica que vivió junto a su hermano una infancia muy divertida.
ADRIANA ARREOLA
“Lo seguía porque él era muy intrépido y jugábamos juntos. Lo veía andar en patineta, jugar futbol con sus amigos. Era muy divertido y yo siempre quería andar con él, aunque en algunas ocasiones me decía que no podía acompañarlo. Era muy protector, siempre me protegía. Me decía: “Tú debes jugar con muñecas con niñas y no con niños”.
ADOLESCENCIA
Ricardo enfrenta una lucha al ser golpeado por la vida. Una situación de salud se presenta en su familia ya que le diagnostican cáncer en el cerebro a su madre. Ricardo pasa un tiempo dif ícil a raíz de la enfermedad de su mamá. Refiere que no suele contar esta vivencia, pero, para describir su sentir en aquellos momentos, nos la comparte.
“No soy una persona espiritual ni religiosa, sin embargo, tuve una gran decepción con la Iglesia cuando mi mamá falleció. Solía juntarme con un grupo de skate fuera de una iglesia y esperaba que todos se fueran para entrar yo solo


a rezar para que mi mamá mejorara. Me quedaba un buen rato hablando con la figura de Dios. Nunca recibí una respuesta, nunca vi una luz. Y cuando tenía 18 años ella falleció.
“Primero me enojé, pero realmente lo que me sucedió fue que mi fe estaba puesta en algo que no era. Tenía que ponerla en mi persona, en mis acciones. Porque yo soy el responsable de mis propias acciones”.
ESTUDIOS ACADÉMICOS
Ricardo admite con humildad que los estudios nunca fueron su punto fuerte.
“Las matemáticas nunca se me dieron, por eso me dedico a la música y a las peleas en la jaula. Siempre le he dicho a la raza que soy bueno levantando cosas y rompiendo cosas”, nos cuenta con humor.
“Era un chamaco inquieto, por eso tuve que realizar tres preparatorias. Siempre faltaba a clases, hacia otras cosas”, continúa narrando hasta cuando finaliza sus estudios y el rumbo que decide tomar enseguida.
“Estudié dos carreras: comercio internacional y comunicación. No me recibí en ninguna de las dos”.
Su día estaba ocupado con las responsabilidades de estudiar, trabajar y entrenar, “yo ya no pude con las tres y me dediqué a trabajar por completo”.
EL CAMINO LABORAL
Después de que su madre fallece, su papá lo corre de la casa. A sus 18 años de edad, Ricardo entra a una realidad en la que comienza a vagar por la calle en medio de la oscuridad.
Cuando su papá lo corre se va a vivir a Houston. Llega ahí para asistir a un concierto de All Out War y decide quedarse en esa ciudad un tiempo trabajando en un estudio de tatuajes.
Comienza a conocer gente involucrada en la música hardcore y termina yéndose de tour con una banda de Nueva York, Sick of It All. Después regresa a Monterrey y vive una temporada en casa de su abuelita.
“Me juntaba con compas que compraban, vendían y consumían diversos vicios. Veía cómo caían y yo quería seguir trabajando, entrenando. Sí hice fecho-
rías, pero yo no quería quedarme así. Vi cómo mis amigos fueron decayendo: los encarcelaron, tuvieron que huir del estado y unos de plano ya no están en este mundo. Y mis ganas de no querer terminar como la mayoría de mis compas fue lo que me hizo salir y seguir adelante”.
Nunca fue el plan de vida de Ricardo dedicarse a las artes marciales mixtas o al deporte en sí.
“Antes de tener mi propia academia y dedicarme al deporte tenía un negocio con un tío. Les juro que me harté de traer traje y corbata, de estar lidiando con personas de forma formal. Y lo que realmente me gustaba era pelear, estar en el gimnasio. Pienso que una de las mejores y difíciles decisiones de mi vida fue dejar un trabajo estable para dedicarme a lo que realmente me apasionaba”.
Decide con valentía seguir sus pasiones, pero con un futuro incierto. “Fue difícil, porque yo ya no tenía dinero para salir ni para la gasolina. Tenía que vender tacos a las cinco de la mañana, luego iba a entrenar y al terminar iba y hacía desayunos”.
LA PASIÓN POR EL ARTE DE LAS MUSAS
A finales de los años 90, Arreola, junto con sus amigos, crea su propia banda de hardcore llamada Fightback.
“Tengo más de 18 años con mi banda. Lo empecé como una manera de desahogo. Yo tenía mucho enojo y me ponía a escribir. Si escuchas las canciones te puedes dar cuenta que es pura furia.
“Es muy gracioso cómo empezó mi banda. Solía estar con mis amigos en la esquina y alguien sacó una guitarra y empezó a tocar. Mi tío me había regalado una computadora y sin abrirla la intercambié por una batería que no sabía tocar. Le hablé a un amigo, empezó a tocarla y la hizo pedazos y desde aquel día hasta ahora continúa siendo el baterista de mi banda. Era para pasar el tiempo y divertirnos y también así soltaba un poco el enojo que yo tenía adentro. No me daba cuenta de que estaba enojado con la vida, porque se me hizo injusto que cuando estaba creciendo mi mamá falleciera y mi papá me echara de la casa.
Continúa narrándonos esta parte de su vida: “La gente puede decir que ‘El Loco’ era un peleonero, un hostigoso y sí lo



“LA
DISCIPLINA ES ESE VALOR QUE ME
EMPUJA. SI NO ME MUEVO YO, NADIE LO HARÁ POR MÍ. NADIE MÁS QUE YO TENGO QUE
HACER QUE LAS COSAS SUCEDAN COMO YO QUIERO QUE SUCEDAN”.
R. ARREOLA



era. No era que yo quisiera, es que siempre eran los momentos equivocados, la hora equivocada, con la gente equivocada. Pero nunca me he arrepentido de ello. Si no hubiera tenido esos malos ratos no sería quien soy.
“Y con el tiempo las cosas se pusieron serias. Conocí el metal y escribí sobre eso. Íbamos a tocar en shows y en tocadas. Hice una comunidad a su alrededor. Conocí a muchas personas alrededor del mundo con las canciones y ahora por primera vez recientemente logré hacer una canción feliz, que la verdad fue algo muy difícil. Poder encontrar las palabras para expresar lo que siento y encontrar la música para ello no fue fácil, pero me apoyé mucho en los videojuegos. Recordé buenos tiempos cuando jugaba y de hecho la canción se llama ‘Como en 8 bits’, y al final me gustó porque estoy experimentando, me estoy divirtiendo y le tengo fe a eso. Si no le tuviera fe no lo haría, pero al final lo logré y me siento chido por eso”.
LA DISCIPLINA ES LA CLAVE DE SU VIDA
Ricardo se enfoca en el deporte de las MMA y refiere que este deporte fue el que le salvo la vida. Todo su enojo y coraje lo trasmuta a fuerza y disciplina.
“Mi maestro Martín Rodríguez me enseñó mucho, me enseñó lo que es la verdadera disciplina y el círculo de las artes marciales; eres un alumno, eres un peleador y eres un maestro, se cierra el círculo. Tienes que compartir todo lo que estás haciendo, tienes que brindar esas enseñanzas, si no, no tiene caso”.
Menciona una frase que le gusta: “Hay que ver la vida como una cinta blanca” y nos explica que en las artes marciales la cinta blanca es el nivel de los principiantes.
“Tú puedes avanzar mucho en la vida, pero tienes que seguir viéndola como si fueras un principiante, como si estuvieras aprendiendo. Eso le da más sabor a la vida y más valor a tu día a día”.
Para conocer desde otra perspectiva al luchador y su historia de combate en el interior de la jaula visitamos al réferi.
Gran amigo de “El Loco”, fundador de la compañía Combate Extremo y réferi de MMA, Héctor Molina, quien fue partícipe en el comienzo de la carrera de Arreola, nos abrió las puertas de su casa para compartirnos sus memorias.
HÉCTOR MOLINA
“En agosto del 2007, atreves de Combate Extremo organizó junto a un amigo un combate de MMA en el Gimnasio Nuevo León, rentamos la parte chica del lugar. En aquel tiempo no había muchos luchadores locales y trajimos luchadores de Houston y un luchador gringo nos metió una friega con las primeras nueve peleas dejándonos un marcador de 9-0 y ‘Loco’ entró como estelar y le ganó al gringo, fue una locura. Así es como Héctor conoce a “El Loco” Arreola y nace una gran amistad que ha perdurado por más de 13 años. “Nos vimos desarrollarnos juntos como Combate Extremo, yo como liga y él como luchador. Debo decirte que cuando se habla del MMA regiomontano ‘El Loco’ siempre está en la conversación.
“A ‘Loco’ lo puedes querer, no querer, odiar, pero ‘Loco’ es el tipo de peleador al que la gente va a ver, así lo quieras o lo odies. Le tienen un respeto por el espectáculo que le da al aficionado. Ese es ‘El Loco’ Arreola y algo que él tiene es que siempre termina sus peleas. ‘Loco’ se muere en la jaula”.
ADRIANA ARREOLA
Expresa su sentir cuando ve a su hermano durante una pelea.








“Lo he acompañado en casi todas sus peleas. Cuando pelea desaparece todo para mí y solo puedo verlo a él. Cuando lo golpean siento impotencia de no poder hacer nada, pero sé que él lo está disfrutando porque es lo que le apasiona, aunque me dé miedo lo que pueda pasar.
“Siento un nudo en mi estómago, desde que comienza la pelea hasta que acaba y siempre en mi mente pienso: ‘Que termine en el primer round, que termine en el primer round’. Y cuando gana es una felicidad tan grande que dejo que la comparta con todos los demás, no me acerco; más cuando llega a perder, estoy ahí muy cerca de él”.
Ricardo Arreola dice que una de las cosas que le gusta de su trabajo es la sensación de estar dentro de la jaula.
“Si pudiera meter en una capsula ese sentimiento y venderla me haría rico y haría adicto a todo el mundo. Es muy personal el enfrentarte a alguien que se ha entrenado para vencerte”.
Su trayectoria escénica como luchador ha dejado huellas en la historia del deporte Ricardo “El Loco” Arreola reconocido como icono Campeón del MMA Council Ciudad de México, Campeón del Combate Extremo Grand Prix, tras un largo recorrido escénico participando en ligas como Combate Américas, Lux, eventos de Combat Jiu Jitsu.


Imagen promocional de Ricardo como luchador.


“Soy un peleador de más de 40 años. Somos pocos de esta calaña y yo creo que es un gran logro continuar en este trabajo que es para jóvenes. Sigo aquí, sigo vigente. A pesar de que no tengo peleas, siempre sigo con la misma disciplina. Si me hablan para pelear dentro de cinco días, estoy listo para hacerla. Para mí es un gran logro tener personas aquí aprendiendo y que la academia continúe creciendo.
RESPETO
Para “El Loco” es un valor muy importante en la vida y el que siempre ha practicado ante sus compañeros y rivales de pelea.
“Yo no odio a mis contrincantes, si no fuera por ellos, yo no tendría chamba, sin ellos yo no podría hacer esto. Es un trabajo y una competencia. Él compite conmigo y yo con él. Alguien debe ganar. Si es él ni modo, buen rival.
“Gracias al respeto se te pueden abrir muchas puertas. A mí me parece muy honorable mi jale porque estamos peleando. Es profundo cómo te preparas por tres meses para derrotar a esta persona y estás allí en chinga. Es casi romántico porque lo tienes durante esos meses en la mente”. Les he ganado a algunos y he perdido con los mejores’.
Vive sus logros día a día, disfruta ser quien es y hacer lo que le apasiona en la vida.


“CUALQUIER PERSONA QUE VIENE PARA EXTENDERTE SU MANO Y BRINDARTE SU TIEMPO ES ALGO DE APRECIARSE Y DE AGRADECER. AMAR Y AMARTE PORQUE UNO DEBE ESTAR BIEN PARA DARLES BIENESTAR A LOS DEMÁS”. R. ARREOLA


“El éxito y la derrota se deben disfrutar, así como hacer lo que a uno le gusta. No estoy peleado con el éxito, te lo puedo decir como peleador, todo el mundo quiere al ganador, pero a veces no dura eso. Todo el mundo se aleja cuando sucede eso. Tienes que disfrutarlo, darle su tiempo y dejarlo ir. Me gusta lo que hago y mientras lo siga haciendo, puedo decirte que soy exitoso”.
ACADEMIA INVICTUS FIGHT SYSTEM
Surge por la necesidad de crecimiento y su nombre fue el resultado de la apreciación del poema titulado Invictus escrito por el poeta inglés William Ernest Henley
“Le pedí a mi abuela que me dejara usar un espacio para entrenar. Ella tenía un salón de fiestas y me prestaba ese lugar. Empecé a entrenar, luego éramos tres, después éramos cinco y al final éramos 120. Allí empezamos INVICTUS. Se llama así porque hay un poema del mismo nombre que me gusta y de este digo: ‘Tú tienes que ser el capitán de tu propia alma’, y yo pienso que sigo invicto por la vida, porque me han golpeado y sigo de pie.
“Tengo un plan. No sé si se vaya a realizar. Quiero poner una academia en otro país. Ya tengo todo el proyecto completo”.
Su inspiración han sido las personas a su alrededor. “Yo quiero ver que les vaya bien a mis compañeros.





Se siente muy bonito ver a los demás triunfar”.
“Yo aprendí más cuando empezó mi etapa como maestro. Cuando empecé a compartir el conocimiento que yo tenía fue cuando me dije: ‘Ajá. Ahora entiendo lo que estoy haciendo’. Cuando enseñas, ves tus errores.
“Muchos de mis alumnos son bien cabrones, muy inquietos, siempre los estoy viendo y me apoyo de todos los que me rodean. Siempre les enseño con el ejemplo, eso me motiva más. Tengo un dicho en mi academia: ‘Cualquiera que entra por esa puerta tiene que ser mejor que yo’”.
La amistad es otro valor que le ha permitido dar siempre todo de sí, aunque a veces las personas se vayan.
“Cuando yo doy la mano la doy sin esperar nada a cambio. Tengo un dicho: ‘La confianza se las regalo, la desconfianza se la ganan’”.
Disfruta compartir con las personas sus experiencias. “Me siento muy bien cuando lo hago, porque yo cometí muchos errores y cuando lo comparto les ahorro un paso equivocado. Se siente muy bien. El camino de compartir es el verdadero”.
EXPONENTE DE QUE TODO ES POSIBLE EN LA VIDA
A pesar de sus múltiples actividades, Arreola se da la oportunidad de compartir su conocimiento y experiencias de vida más allá de su academia impartiendo conferencias y seminarios en universidades, en academias y diversas instituciones en las que ha tenido un sinfín de experiencias como las que experimento al exponer en los penales.
“Me ha sorprendido ir a penales y ver que de 28 personas una buena parte están por homicidio. Eso quiere decir que la sociedad está muy mal”.
Continúa y narra su experiencia:
“Las primeras veces yo tenía el micrófono y no me hacían caso, hasta que me harté y dejé el micrófono para mejor sentarme con ellos. Los confronté y les dije que estaba allí para hablar con ellos, pero que si no querían que hablara pues me callaba, y luego empezamos a cotorrear.
Era muy triste cada historia que escuchaba, sin embargo, les compartía mi historia de vida, de que yo era un ejemplo de que las cosas sí se pueden hacer y que la clave es no rendirse”.
junto con otros peleadores.

Considera que a nuestra sociedad le hace falta más empatía.
“Si nos pusiéramos en los pies del otro, entenderíamos por qué están tan enojados. Si la tuviéramos, el mundo sería más llevadero. A veces nos encerramos tanto en nosotros mismos que no sabemos qué están lidiando los otros. Se te puede atravesar un vato y de la nada se hace una bronca. Tal vez él tiene un problema y lo está reflejando de esa manera.
“Tú puedes estar viendo un reflejo de lo bueno que tú eres en mí y viceversa, pero también hay reflejos negativos de los que muchas veces la raza o uno mismo no se da cuenta o no nos damos cuenta. Puedes tú tirar odio hacia otra persona, pero lo haces porque estás viendo en esa persona cosas que te faltan a ti y es ahí en donde comienzan los conflictos. Si pudiéramos compartir eso que tenemos dentro, lo que sentimos, sería todo más llevadero. También nos hace falta educación y no me refiero a la de los estudios o de la escuela, sino de la de la familia, educación en los valores nucleares. Debo decir que sí puedo ayudar, voy a ayudar”.

“CREO QUE ‘LOCO’ ES UN ÍCONO PIRADO A LOS CHAVITOS Y A ESTE DEPORTE”. HÉCTOR MOLINA Ricardo





LUGAR FAVORITO: TAILANDIA
Ricardo viaja al país de las sonrisas y de inspiraciones para cualquier peleador. “Más de 20 años practicando muay thai, el deporte nacional de Tailandia, y yo aquí en Monterrey entrenando siempre viendo videos de cómo entrenaban allá y dije: ‘Tengo que ir’. Y un día me decidí y dije: ‘Sobres, va, tengo que ir a ese país’. Enamoradísimo, es un lugar increíble, si tú te dedicas a pelear lo que sea, taekwondo, karate, lo que sea, tienes que ir a Tailandia. El país te invita a entrenar. La mayoría de las personas que van, van a eso. Su gente tiene una vibra súper chida, que yo creo que es por su cultura budista. Su manera de pensar es algo muy relajada, más abierta, más amable. Sí que es el país de las sonrisas”.
CUERPO, ALMA Y AMOR EN CEREMONIA CONECTA CON EL TODO
“El Loco” continúa platicando y se tras-
lada hacia el instante en el que vive su primera ceremonia de ayahuasca y no cuenta como fue esta experiencia. “Tuve una experiencia bien chida con la ayahuasca. Me abrió los ojos de una manera increíble, que en verdad le estoy bien agradecido por todo esto a Babo. Nunca había experimentado algo así y en mi primera ceremonia fue que dije: ‘¡Madres!’. Estamos viendo así nada más como un caballo y una vez que vives algo así se te abre todo el panorama. Me di cuenta de que tengo que amar a todo y a todos. Que, si cualquier persona viene, te extiende su mano y te dedica su tiempo eso es algo de apreciarse y de agradecer. Amar y amarte porque uno debe estar bien para darles bienestar a los demás. Entendí muchas cosas en la ceremonia que antes no comprendía. Cuando estás en pleno viaje, sientes que estás conectado con todo. Yo no entendía eso, decía: ‘¿Qué voy a ser yo parte de esa piedra?’, y la neta es que sí se siente, se siente que eres parte de un todo”.


Posteriormente participó en otras ceremonias y nos dice que su última experiencia de ayahuasca decretó ser feliz y divertirse hasta más no poder. “Ya cometí muchos errores, ya sufrí demasiado, ya me toca ser feliz”, puntualizó. Se percibe un pequeño hueco en el silencio que enseguida es inundado con la voz de César Pox: “¿Ricardo, crees en Dios?”. “No cuestiono que exista un Dios, pero yo creo en el gran misterio, que no sé si llamarlo Dios, tal vez es el Universo. Creo que todos somos ese ser superior. Todos somos esa energía, ese Dios, ese misterio. Todos somos parte de esa creación y de ese Dios”.
“El Loco”, de aspecto rudo y de mirada profunda a la distancia, intimida, pero en la cercanía te sorprende su gran sonrisa, que devela el sonido de su lado más humano, un ser sensible que aprecia los mensajes de la vida en frases motivacionales que comparte con el mundo con la firme convicción de que el mensaje ayudará a quien lo necesita, así como ha
ocurrido en su persona. Ricardo cita una de sus frases favoritas: “No hay que ser grande para empezar, hay que empezar para ser grande”. EL PROTAGONISTA DE ESTA HISTORIA Dirige un mensaje hacia la humanidad. “A toda la raza le diría: ¡SÍ SE PUEDE! Pueden lograr todo lo que deseen en la vida. Si eres bueno dibujando aférrate a eso y al paso de pocos años vas a ser muy bueno y si sigues vas a lograr ser el mejor en eso; después compártelo. Solo tienes que empezar, si no empiezas, nunca vas a saber el resultado. Decide, porque una decisión no tomada se queda en el aire y puede convertirse en un arrepentimiento después. No pasa nada si te equivocas. Nadie vino a este mundo a ser perfecto, bueno, aunque lo parezca –diciendo esto en tono de broma y sonriendo-. No somos perfectos y no juzgues, principalmente no te juzgues a ti mismo. Apoya a otra gente. Festejar los logros de otros es muy importante y además decir: ‘¡Si este güey pudo yo también puedo… a huevo que sí!
“Tengo muchos amigos como el pelón, a quien admiro mucho, que durante toda su vida han hecho lo mismo, lo que les gusta y apasiona y míralo ya dónde va, hasta dónde ha llegado. Su música ha traspasado el mundo, es algo bien chingón”.
Ricardo Arreola, conocido con el apodo de “El Loco”, es una persona que ha tenido una vida difícil. Es alguien que, al día de hoy, puede reír y sonreír con alegría a lo incierto, listo siempre para derrotar cualquier adversidad que se le llegue a presentar en su paso por la vida. Un ser humano que se convirtió en hombre al reencontrarse con el niño alegre que dormía en su ser. Con respeto, pasión y disciplina disfruta día a día ser quien es: una persona libre, feliz y divertida que desea ser recordado como el vato que te tendió su mano, siempre listo “pa’ tirarte un paro”, un compa chido.
Ricardo “El Loco” Arreola, guerrero invicto en la vida y de la vida, un ejemplo de que no existe imposible porque en la realidad de uno mismo todo es posible.


Esta ocasión les platicaré como empezó este estilo de tatuaje, desde su historia hasta sus aspectos técnicos y así, ustedes puedan identificar un tatuaje tradicional u Old School si lo ven entre sus conocidos.
Nace el tatuaje tradicional u Old school, siendo uno de los estilos más famosos de la historia del tatuaje. Nació alrededor de 1900 en las costas de Estados Unidos, ante la necesidad de los marineros por tener algo único y personal entre la multitud o por la falta de un ser querido. Este estilo surgió en el “bajo mundo”, cuando la gente solo creía que los tatuajes era un asunto de indios, asesinos o ladrones, ja, pensamientos del siglo pasado… Este estilo viene a ser el abuelo del tatuaje actual y es llamado “Vieja escuela” porque modificaron las leyes del proceso y de la aceptación social para poder conocerla como hoy lo hacemos. Contaban sus historias, por medio del tatuaje, temas como: la muerte, el trabajo, las mujeres, la lejanía del hogar, entre otros. Introducido e influenciado por los marineros terminó adquiriendo motivos mucho más
patriotas, especialmente durante la II Guerra Mundial, pero antes de llegar a ese auge inicial, el tatuaje pasaría de ser una práctica amateur a la profesionalización del mismo.
Cabe mencionar que el estilo americano no solo estaba presente en Estados Unidos, históricamente el primer club de tatuados fue creado en Inglaterra y a esos tatuajes fueron los que primero llevaron el nombre de Old School. De este modo, uno de los primeros artistas en profesionalizar el tatuaje fue Martin Hildebrandt, ¿lo recuerdadn? Esta tendencia emprendedora la siguió Samuel F. O´Reilly, haciendo lo propio en 1875 también en New York. Allí, a diferencia de Hildebrandt, comenzó a usar las primeras máquinas eléctricas, lo que fue un avance brutal. Menos dolor, mayor velocidad y la tinta entrando mejor bajo la piel; la verdadera revolución del tatuaje de la época.
Tatuaje Clásico, la II Guerra Mundial y Evolución
En este contexto, los soldados y ma-
rineros, cada vez más tatuados, no perdían un segundo en pensar en el qué dirán (¡comparto mucho esta forma de pensar!), así que en sus pocos ratos de ocio aprovechaban para tatuarse. El amor, la nostalgia, el vicio, el patriotismo o la lucha eran algunos de los temas más recurrentes. Honolulu, y Pearl Harbor en particular, era un destino de solera por el que muchos soldados pasaban, irse con una pieza para su colección era casi obligatorio. Se caracteriza por algunos detalles básicos: Líneas gruesas, firmes y sin modulación. Con colores primarios sólidos, rojos, amarillos, verdes, azules y mucho negro. Diseños simples o de gran abstracción que dentro de los mismos tienen una complejidad absoluta, de composición equilibrada y detallada pero no excesiva, no hay detalles realistas ya que siempre responde a las reglas básicas de luz y sombra. Es indiscutible que Norman Collins (Sailor Jerry), fue un pionero dentro de la cultura del tatuaje en occidente. Se encontró a sí mismo abriendo una tienda de tatuajes en Honolulu (Hawai), un escenario prominente dentro de la historia del tatuaje. Tatuaje Old School en la Actualidad.
En la actualidad, permanece intacto con su solidez, su limpieza y toda su esencia. El mayor cambio, es el brutal avance tecnológico. Los “tattoo suppliers” (los que se encargan de vender material para tatuar) mejoran sus prestaciones: mejores tintas, iluminación, mobiliario e infinidad de recursos. La interacción e imitación, entre artistas sigue existiendo, pero el gran avance que las redes sociales han supuesto promocionando artistas y la aceptación del tatuaje en la sociedad, han jugado un papel clave en este crecimiento.

Por Magdalena Salinas


Durante mi estancia como encargada del grupo de maternal en el Centro de Atención Múltiple (C.A.M), conocí a la familia Salinas Garza. En ese entonces, sus hijos, trillizos varones, tenían tres años y habían sido prematuros —28 semanas de gestación. A raíz de la inmadurez y los riesgos que presentaban, recibieron cuidados médicos hasta los dos años. Sin embargo, seis meses después de ser dados de alta, fueron diagnosticados con autismo y, con el paso del tiempo, cada niño fue adquiriendo su propia personalidad. Andrés: A los tres años no aceptaba la separación de la mamá. Lloraba constantemente y su lenguaje producía palabras aisladas. No le gustaba trabajar con el pegamento, realizaba pro-
yecciones con la crayola, sus periodos de atención eran mínimos y no seguía instrucciones. Tras un buen desarrollo de la motricidad gruesa, presentó ecolalia y a los cuatro años comenzó a hablar con intenciones, alcanzando un lenguaje estructurado. Asimismo, comenzó a controlar tanto la orina como sus evacuaciones y un año después, logró hablar lo suficientemente coherente como para entablar una conversación.
Actualmente, cursa tercer grado de primaria, donde interactúa con los niños. Se le dificulta la escritura y si le mencionan más de cuatro instrucciones seguidas se distrae con facilidad. No obstante, si las recibe de manera clara y concisa, las cumple sin proble-
ma. Puede leer fluidamente en español e inglés; sabe sumar, restar y multiplicar con poca dificultad; pregunta todo, siempre está platicando y cuestionando, pues le interesa saber cuándo pasan las cosas, cómo se crearon y con qué material están conformados los objetos que llaman su atención. Maneja la computadora, redes sociales y juegos. Comenzó a explorar y le nació abrir su canal de YouTube sin autorización de su mamá. Para cuando ella se dio cuenta, Andrés ya había subido dos videos. Actualmente ella supervisa el canal donde el niño sube cosas de su interés.
Josué: A los tres años, no había lenguaje oral, pero sí físico. Le sonreía a la mamá, caminaba de puntitas, pasa-
ba pequeños obstáculos, rasgaba papel, manipulaba plastilina y o le gustaba mancharse las manos con pintura. Parecía discriminar las expresiones de llanto, alegría, dolor y tristeza; comenzaba a aceptar la separación de la madre. Su periodo de atención era de dos a tres minutos, sin embargo, cuando la actividad era de su agrado, llegaba hasta los cinco. Comenzaba la emisión de palabras sin intención, lloraba mucho cuando no se le daba lo que quería, corría sin motivo aparente, aleteaba constantemente las manos; siempre había que estar al pendiente de él. Controló su orina y sus evacuaciones hasta la edad de cinco años y medio.
Actualmente, cursa tercer grado en una escuela primaria, donde tiene un maestro sombra que lo ha ayudado a leer fluidamente en español e inglés. Se sabe las tablas de multiplicar de memoria, pero tiene problema en aplicarlas; realiza sumas y restas sin mucha dificultad; y, en cuanto a la escritura respecta, no tiende a distinguir reglas ortográficas, lo cual lo lleva a intercalar letras mayúsculas con minúsculas. Aún aletea pero sólo en ocasiones; cuando se emociona, batalla para expresarse oralmente y en ocasiones le cuesta trabajo decir lo que quiere, además de que sigue presentando ecolalia; cuando desea algo, llora, y al no obtenerlo, se enoja mucho. Josué se expresa mucho con dibujos, realiza lo que él aprende y canta lo que le gusta o lo que le llama la atención. Samuel: A los tres años lograba brincar pequeños obstáculos, caminaba hacia atrás y se desplazaba sin problema. Discriminaba la expresión de llanto, alegría, dolor y tristeza; comenzaba a aceptar la separación de la madre. Su periodo de atención era de dos minutos, no seguía instrucciones simples, mencionaba palabras en otro idioma sin intención —inglés, francés, mandarín y chino—, aunque leía en inglés y español. Le gustaba cantar para él, quitarse los zapatos, dar vueltas en un solo lugar y trabajar con pintura y plastilina, aunque había que tener cuidado que no se la comiera, pues siem-
pre necesitaba traer algo en la boca. Cuando se le quitaba, comenzaba a llorar.
Actualmente, Samuel está en una escuela con actividades encaminadas a desarrollar la memoria, la atención y concentración de los niños para el seguimiento de reglas e instrucciones. Interactúa con sus compañeros y permite que lo apoyen o guíen en las actividades, además de que realiza sumas con representación mentalmente. En cuanto a su lenguaje, repite los diálogos de las películas; a menos de que esté enojado, pide las cosas verbalmente, fuera de eso, todo lo hace a través de señas o lleva a la persona hasta donde está lo que él quiere, o él mismo toma el objeto. Se sube a los muebles, no tiene precaución en tumbar cosas a su paso mientras consiga lo que desea; cuando se emociona, le da por correr, dar dos vueltas y después detenerse para continuar con lo que estaba realizando. Sigue batallando con el control de esfínteres.
La relación entre la familia de los trillizos y las personas que ayudan a su cuidado era y sigue siendo cordial, firme y de aceptación. A los tres les gusta besar, abrazar y hacer contacto visual con ambos padres. Hoy, Andrés, Josué y Samuel tienen ocho años y la música les ha servido como un medio de expresión. Los primeros dos cantan, tocan guitarra y piano y están por comenzar un programa en el Estudio de Canto y Música “Loida Ornelas”. El tercero canta mucho, sabe leer partituras y estructuras rítmicas, toca el piano e incluso compone sus propias canciones escogiendo el instrumento que le guste y el ritmo que le nazca. Actualmente tienen ocho años.
Información de sitios web que apoyen al autismo
Lola Hernández
Asesora familiar, conferencista y escritora. Voz por la inclusión de personas con Autismo, los derechos de niños y adolescentes. Sitio web: http://www.lolahernandez. org

Autisme la Garriga
Autismo la Garriga tiene como finalidad proporcionar una respuesta integral a las necesidades de las personas con autismo durante todo el ciclo vital. Sitio web: http://www.autismo.com. es
Autism Speaks
Autism Speaks se dedica a promover soluciones para las necesidades de individuos con autismo y sus familias a través de la abogacía y el apoyo, incrementando la comprensión y aceptación de las personas con trastornos del espectro autista. Asimismo, buscan el desarrollo de la investigación sobre las causas y una mejoría en las intervenciones a los trastornos del espectro autista y sus condiciones relacionadas.
Sitio web: http://www.autismspeaks. org
Understood
Programa del National Center for Learning Disabilities, una ONL que con Understood busca crear una comunidad que apoye a los padres de niños con problemas de atención y aprendizaje a través de recursos, herramientas y acceso a expertos.
Sitio web: http://www.understood. org
Amasperger
Fundación dedicada a promover el conocimiento del Espectro Autista y el respeto de los derechos que tienen. Formada por padres y profesionales.
Sitio web: http://amasperger.wordpress.com/
Clínicas y organizaciones
Clínica Integral de Atención al Autismo
Priv. San José y Miguel Nieto, Col. Pio X, Monterrey, N.L.
Informes: 81510274
Asociación de Ayuda a Niños en Estado Crítico, A.B.P. (ADANEC)
Av. Sertoma 109-B, Col. Sertoma, Monterrey, N.L.
Informes: 8408731 // 84008738
Clínica de Atención Primaria
San Juan de los Lagos 310, Col. San Gilberto, Santa Catarina, N.L.
Informes: 11336721




Hace aproximadamente un año, una señora toco a mi puerta para ofrecerme dos periquitos que llevaba en una pequeña jaula. Cuando los vi tan hermosos con su plumaje multicolor y trinando con alegría, sin dudarlo decidí adoptarlos pues soy un enamorado de las aves. Lo anterior pensando que al tenerlos de mascotas alegrarían mi casa. La primera idea que tuve era bautizar a estas dos avecitas, para lo cual aproveche que mis nietas Carolina, Fernanda, Sofía y Gloria, me visitan frecuentemente y les propuse que me brindaran su ayuda para darle nombre a cada una de estas dos mascotas. Participaron con mucho gusto en mi propuesta, y como un juego, mis nietas propusieron los nombres de mis periquitos, anotándolos, cada quien, en un papel y por consenso entre los cinco y mi hija Paloma, decidimos como ganadoras a Fernanda y Sofía, siendo los nombres elegidos: Piquín para el macho y Lola para la hembra. Este concurso sucedió cuando era muy frecuente disfrutar el amor fraterno y constante con mi amada familia. Ahora, estoy aquí viviendo algo que nunca espere vivir… La pandemia, el coronavirus, el encierro y el tener que aprender a amarnos desde la distancia. Lo cual no significa que el amor de familia haya disminuido sino que por el contrario se ha engrandecido, pues este amor a distancia es la prueba real del amor que nos tenemos. Como prueba irrefutable del párrafo anterior les comento que hace unos
días recibí una llamada de mi nieta Sofía -de tan solo 4 años de edad- y me dijo: “Güelo, te extraño, te quiero ver, pero mi mami me dice que ahorita no se puede por eso del virus y tengo que cuidarte”. Ante esto me vino a la mente un pensamiento, le dije Dios: “Quiero vivir para que cuando salga de este confinamiento, poder abrazar a mis nietas y a todos mis seres queridos”. Analizando todo lo que estamos viviendo ante este virus, tan pronto como colgué el teléfono de la llamada de mi nieta, volteé mi rostro y mi mirada se posó en mis periquitos dentro de su jaula. Me dio mucha tristeza al verlos encerrados y me dije que muchas aves viven en cuarentena encerradas en sus jaulas, tan solo por el capricho y vanidad de los humanos.
Aun y que mis periquitos están en cuarentena perpetua, yo he platicado con ellos, y diariamente vamos Lola y Piquín en su jaula y yo. Los llevo al parque, me siento en una banca bajo los árboles y ahí los tres escuchamos el hermoso canto y el vuelo de las aves gozando su libertad, que como nosotros disfrutan el azul del cielo, la fresca arboleda y los perfumes de las flores.
Lola y Piquín están agradecidos conmigo y yo con ellos por su compañía en el encierro. Déjenme platicarles que un día olvide cerrar la puerta de la jaula de mis periquitos y Lola se fue. Piquín se quedó triste pues amaba a Lola. La amaba como solo un periquito del amor sabe amar. Trate de con-
solarlo de muchas maneras, arrumacos, caricias y palabras tiernas, mas no logre quitarle su gran tristeza. Ante esto lo lleve con la veterinaria Beatriz y le diagnostico una enfermedad llamada “Mal de amores”, que según me explico ella, también nos da a los humanos y que la mejor medicina para este mal, era quererlo mucho. No quería verlo solo y triste y por tal motivo le abrí la puerta de la jaula para obsequiarle su libertad y fuera en busca de su amor perdido. Lo tome en mis manos y el dio un brinco y voló, tan solo para volver a mis manos y recostándose en ellas lloro.
Me dio mucha tristeza el acto de amor de Piquín hacia mí y de pronto escuchamos el canto de Lola que volando regresaba hacia nosotros ¡Qué gran medicina para Piquín! De inmediato se vio la unión y se entregaron todo su amor estando ya en la jaula.
Viendo todo esto, pensé, que aun y siendo riesgoso para las aves vivir libres, decidí dejarlos en libertad pues esta es un don divino que nos ha entregado el creador.
Y de esa manera vivieron eternamente enamorados Piquín y Lola.
Una sorpresa.
Paso el tiempo y un día desde la ventana de mi recamara, entre los árboles, vi a Piquín y Lola que me estaban cantando acompañados de varios periquitos –supongo sus hijosque me despertaron con un bello concierto, disfrutando de la naturaleza y su libertad.



El cannabis es una planta dioica de floración anual originaria de Asia Central y tiene dos subespecies que es la Sativa y la Sativa L. mejor conocida como cáñamo. Esta planta también es conocida como el nombre popular de marihuana. A lo largo de la historia ha sido utilizada de forma recreativa y medicinal, aunque en nuestros tiempos sufre de una mala fama y se trata de reivindicar sus usos.
Una de las primeras civilizaciones que cultivaban y consumían la marihuana fueron los

chinos en el 5000 a.C. Hubo un registro que el primero uso medicinal del cannabis se remonta al emperador Shen Nung. Lo usaban como analgésico el cannabis así como para combatir la gota. La marihuana se extendió por oriente medio en el 1400 a.C. y fue cultivada por los escitas, que era un pueblo nómada indoeuropeo. Durante años después, debido a la influencia que hubo de Oriente Medio, el cultivo del cannabis empezó a aparecer en otros continentes como África, Europa, etcétera. Y así
se iba pasando de una cultura a otra el consumo de la marihuana, pasando como el cultivo más valioso de la época. El primer estudio científico referente al cannabis fue publicado en París en 1845 por J.J Moureau, donde se incluían ensayos realizados en sí mismo y en residentes de Egipto. Moureau fue el centro de un círculo llamada Le Club Des Hashishins en cuyas reuniones se consumía una variedad de hachís llamada dawamesk. Dos destacados miembros de ese club fueron el poeta Charles

Baudelaire, cuyo libro Les Paradis Artificeís describía poéticamente los efectos del opio y del hachís.
Ahora en la sociedad moderna, a comienzos del siglo XIX, el cannabis viajo de África a América del Sur y México, gracias a la inmigración durante el periodo de 1910- 1911, después de eso no tardó mucho en llegar a los Estados Unidos. Porque ahí fue donde era cultivo de la pacífica y el consumo del cannabis llego a su fin, que es donde comenzó la guerra contra las drogas.
El primer estado que prohibió el consumo de marihuana, fue Utah, en 1915. En 1931 el cannabis era ilegal en 29 estados, debido a la labor de la oficina federal de narcóticos y el comisario Harry Slinger siete años después se instauró la ley de tasación de la marihuana en la cuál la posesión se penalizaba, y así el consumo de cannabis en todos los Estados Unidos.
Mucha gente cree que un poderoso lobby de la industria papelera y de los combustibles fósiles se sintió amenazado por el cáñamo porque era un
producto más competitivo e influyó en las leyes y en el gobierno para que controlaran u prohibieran la producción del mismo.
Hoy en día, el gobierno federal sigue clasificando la marihuana como una sustancia controlada de la lista, es decir, tiene un alto potencial del abuso y adicción, y ningún uso médico. Todavía es ilegal en muchos lugares de los Estados Unidos y Europa. La opinión sobre el cannabis está cambiando lentamente. En 1976, Holanda despenalizó el consumo de cannabis y, en 1980, su venta al por menos en “coffeeshops”. La República Checa legalizó la marihuana medicinal para pacientes con receta médica, aunque este país tiene dificultades para producir el cannabis necesario para satisfacer la demanda. En México, la legislación para las drogas se encuentra establecida en la Ley General de la salud (1984), junto con el código Penal Federal Mexicano. Que establece que se prohíbe “la siembra, cultivo, cosecha, elaboración, preparación, acondicionamiento, adqui-
sición, posesión, comercio, transporte en cualquier forma prescripción médica, suministro, empleo, uso, consumo, en general todo acto que este relacionado con estupefacientes o cualquier producto en que los contenga” establecido en el artículo 235.
El primer estado que prohibió el consumo de marihuana fue Utah.
En el artículo 237 hace referencia precisa al cannabis. Estas leyes y códigos se han ido modificando a través de los años. Las reformas hechas en 1994 al código penal aumentaron las penas para los casos de producción, transporte, tráfico, comercio y suministro a un mínimo de 10 y máximo de 25 años, y a su vez, disminuyeron las penas por siembra, cultivo y cosecha.
Actualmente la posesión de menos de cinco gramos de cannabis ha sido despenalizada en México, aunque aún sigue siendo ilegal usar y poseer más de 5 gramos, así como cultivar, transportar y vender marihuana.




Por: Edui Tijerina Chapa

Al leer o escuchar del “público activo” nos conectamos a la idea de un sector exigente, preparado; ávido de más y mejores materiales audiovisuales, concretamente televisivos y cinematográficos. Un público que no se conforma con cualquier cosa y que rebasa las líneas de la pasividad, de la recepción inmóvil y de la reacción fácilmente manipulable.
Se trata de un público que reta a los cineastas y les representa diversas áreas de oportunidad para superarse, para crecer y para buscar la construcción de trabajos mejores que los anteriores y no tan buenos como los que podrían seguirles.
Esta ocasión quiero abordar el cine regio desde la perspectiva académica, pero para ello hay que sentar varios puntos; desde uno tan general como la idea de lo que es una buena o mala película, hasta algunos aspectos del cine mexicano y su devenir histórico; la relación fílmica y cinemática con la realidad y, claro, esta efervescencia
por la producción de cine que se vive se goza y hasta se sufre en nuestra localidad y sus alrededores.
Es común encontrar en todo el mundo grupos de analistas, críticos, cinéfilos, periodistas y demás que se esmeran en armar listas y listas de “las mejores películas” de la historia.
Si se comparan, podremos notar de inmediato que, aunque se trate de reportes generados el mismo año, los títulos que los integran varían en alto porcentaje y no sólo por el principio de actualización sino, también, por el invariablemente presente principio de las “diferencias individuales”. Cada uno de nosotros tiene un perfil determinado que comprende nuestro carácter, capacidad de reacción ante estímulos del entorno; educación formal e informal; influencia de familia, amigos, maestros, figuras públicas, en fin.
Ese perfil es el que nos lleva a percibir, interpretar y asimilar de forma distinta
todo cuanto nos rodea. Es, de hecho, todo aquello que nos determina como individuos, como seres únicos e irrepetibles. Siendo así, resulta comprensible la afirmación de que, en cierta forma, todo lo que hacemos está cargado de su respectiva dosis de subjetividad.
Por lo mismo, tampoco resultaría extraña la afirmación de que todas las producciones de cine son potencialmente buenas o malas en medida en que sean lo uno o lo otro para cada uno de los espectadores. A fin de cuentas, lo que para mí es bueno, puede no serlo para los demás y viceversa. Con todo esto, ¿cómo es que una cinta se puede calificar y etiquetar en términos de “mala”, “regular”, “buena”, “excelente”, “obra maestra” y tantas referentes más que todos conocemos de sobra?
Justamente, aunque no hay que hacer a un lado la veta emocional, hay una serie de principios que constituyen la base de los juicios cualitativos sobre una producción
de cine, tanto en fondo como en forma; fundamentos de realización y lenguaje cinematográfico que se han adoptado universalmente.
Se trata de reglas a tal grado establecidas que, independientemente de la capacidad de los creadores, saltan a la vista de los asistentes a la sala de cine, más ahora que por ubicación histórica vivimos en medio de la “generación audiovisual”: hombres y mujeres que nacieron acompañados por un televisor, con un control de videojuego al lado, por pantallas de computadora y móviles, con numerosas manifestaciones gráficas, tanto f ísicas como en movimiento, que en conjunto permiten desarrollar una marcada intuición y habilidad para la expresión de ideas, sentimientos y actitudes, usando códigos gráficos.
Como consecuencia, el espectador promedio, el que acude al cine para entretenerse y que por lo general desconoce las reglas antes mencionadas, percibe –a veces sin darse cuenta ni razonarlo- si el trabajo es o no de calidad.
Hablando del “Cine Mexicano”, encontramos que la mayoría de los espectadores ubican como “la mejor época” la comprendida entre los años 40s y 50s, mientras afirman que en la actualidad se producen trabajos huecos, sin posibilidad de trascender más allá del calificativo de “taquilleros” en algún nivel.
Si bien es cierto que muchas de nuestras películas “clásicas” se filmaron en la “época de oro”, también es cierto que la calidad ha permanecido.
Es injusto hablar de una crisis general de nuestra producción fílmica por unos cuantos años caracterizados por el interés comercial cubriendo el de expresión y detonando toda una avalancha de tramas protagonizadas por ficheras, albañiles malhablados, taxistas erotizados, contrabandistas de pueblo fronterizo y teporochos incurables.
Y digo que es injusto porque con esa generalización estaríamos afectando a las muy dignas películas que, aunque con problemas materiales de producción y distribución, inyectan carga de esperanza en quienes nunca perdieron la fe en que ese cine moribundo podría, como Lázaro, levantarse y caminar.
Entonces, ¿hablamos de un “nuevo cine” o de un “nuevo público”?
El hecho de que nuestro cine sea abordado por los diferentes medios, tanto impresos como electrónicos, nacionales y extranjeros, lo ha ido ubicando poco a poco como un artefacto de cultura de masas con la
categoría de “moda” y, como tal, cada vez está en boca de más personas, independientemente de que éstas sean o no visitantes asiduas a las salas de proyección. Esta recepción al nuevo cine nacional muestra la necesidad de producir más filmes que recreen y den tono a las identidades que, por relación directa con la dinámica actual, se están transformando continuamente como parte de su proceso de adaptación al movimiento global-local de las imágenes.
Es cierto que muchas de nuestras películas “clásicas” se filmaron en la “época de oro”, también es cierto que la calidad ha permanecido.
Este público que va al cine está devolviendo su atención al cine mexicano y, claro, al cine regiomontano. Este cine que hasta hace apenas unos años era inimaginable para muchos y sumamente difícil para unos pocos, que enfrentaban el recelo y crítica de los demás, quienes los calificaban de “locos” o “amantes de las causas imposibles”.
Cimientos del cine regiomontano, como el maestro Gerardo Garza Fausti, con sus más de 17 filmes, encabezados por sus adaptaciones a “Selaginela” de Emilio Carballido y “Damián”, de Herman Hesse; Aliber Medrano, que dirigió a Diana Perla Chapa y a Abelardo Leal, en la cinta “El puente”, que se concretó con un presupuesto de 60 pesos; y el Lic. Roberto Escamilla, uno de los analistas y promotores más reconocidos del país, fueron abriendo brecha para que la sangre joven, que cada vez tiene más talentosos representantes en nuestro aquí y ahora, protagonice lo que se considera ya todo un fenómeno: la explosión de cine regiomontano.
La situación del cine regiomontano, con trabajos premiados en festivales internacionales y cineastas que van acaparando reconocimiento dentro y fuera del país, deja de manifiesto el talento y deseos que prevalecen entre nuestros jóvenes por hacer cine.
Esto es bueno. Es muy bueno. Pero puede ser catalizador negativo si no se maneja en forma adecuada.
No ha faltado quien dice que el número de producciones debe aumentar, sin importar los niveles de calidad; es decir, que, por ahora, saber si las películas son buenas o malas deben pasar a segundo plano. Hacer eso, sería incurrir en un grave error,
porque de nada servirá aumentar el número de producciones, sin poner atención al 100% en niveles cualitativos. Eso nos llevaría a lo que tanto criticamos quienes de un modo u otro estamos involucrados con el medio: el chambismo y los intereses meramente económicos y/o de presencia mediática, no tienen por qué diluir los principios de calidad.
Si Monterrey ya está regresando al mapa de la creación cinematográfica, que vuelva dignamente…con un buen número de trabajos, pero trabajos de calidad, como muchos de los que hemos conocido en años recientes.
¿Se pueden mezclar cantidad y calidad? ¡Claro que se puede! Sólo hay que tener mucho cuidado en no caer en los mismos vicios que con tanta fuerza condenamos.
Sin duda, tal situación hace evidente la necesidad de orientaciones curriculares en escuelas de todos los niveles, que se considere la “educación para los medios”, ya que en la medida que el público evolucione hacia el análisis, el cuestionamiento, la revisión de contenidos y de cómo éstos son capaces o no de satisfacer lo que uno, como espectador, busca –es decir, informarse, orientarse, culturizarse o, simplemente, divertirse- podremos aspirar a escalar cada vez más altos niveles de calidad y, por ende, atención del público. El futuro del cine mexicano está, precisamente, en quienes vemos y hacemos cine mexicano. Ese cine que nos habla de nosotros mismos, que nos proporciona elementos de identificación, de catarsis. Un cine que presenta imágenes frescas y, a veces, perturbadoras, de realidades con las que, aunque no todos estamos de acuerdo, convivimos día con día, en este país.

Por: Javier Sauza


Este es un tema que ha tomado fuerza en los últimos años. Conforme pasa el tiempo, más crece la tecnología y la ciencia, y es algo que no se puede negar: el fenómeno creado por las redes sociales es tan inmenso que ahora resulta complicado imaginar una realidad en la que éstas no existan o simplemente no estén presentes. Es por eso que este tópico resulta tan relevante ahora, pues el ser humano está perdiendo su calidad y característica esencial. Suena complicado, pero analicémoslo de este modo: cada vez somos más las personas que dependemos de la tecnología para resolver cualquier asunto, ya sea algo personal o simplemente para saciar nuestro ocio. Por ejemplo, para querer grabar un momento, siempre tomamos nuestro celular y listo; para resolver una cuestión matemática sacamos la calculadora y en segundos tenemos el resultado esperado; si buscamos entablar una conversación con alguien ya no vamos y pedimos sus nombres, sino que pedimos su cuenta de Facebook y, a partir de una pantalla, damos una impresión de lo que tratamos de ser. La tecnología nos priva de nuestro lado humano, nos qui-
ta la esencia fundamental por la que vivimos en realidad. En esta cuestión, hemos dejado de lado la voz, la visión que podríamos generar nosotros mismos para buscar una que ya esté predeterminada hasta en el mínimo de los casos. Ya no hablamos en persona incluso entre familia, no vivimos los momentos que la vida nos presenta sólo por una ocasión con nuestros propios ojos, sino por medio de un lente que jamás reflejará lo que es en realidad. Nos hemos convertido en eso que no podemos detener, en entes que no piensan por sí mismos y en máquinas que siguen una pauta generada por el consenso de personajes poderosos, todo por mantenernos al tanto de lo moderno o lo que está al día. Cuando podemos estar con las personas que queremos, preferimos usar cualquier dispositivo atendiendo una realidad de ficción; cuando vamos a un evento de cualquier índole lo grabamos, pero no lo vivimos; cuando salimos de paseo tomamos cientos de fotografías, pero no nos detenemos un segundo para apreciar los paisajes; en general, vivimos a mil por hora gracias a la tecnología, pero no nos preguntamos el cómo llega-
mos hasta donde nos encontramos.
Nos es muy sencillo el modo de vida que llevamos, pero no nos preguntamos. ¿de verdad nos hace feliz todo eso?, ¿Nos llena vivir en una realidad inexistente e inventada? La intención de este escrito no es que dejemos la tecnología así nada más, hasta cierto punto se ha vuelto indispensable para la vida diaria. El objetivo es generar conciencia sobre el asunto y que podamos encontrar esa chispa que hemos olvidado y que nos hace únicos en el mundo: el raciocinio y la capacidad de sentir en viva piel; que no nos limitemos a cosas efímeras y menos a los medios físicos, sino a tratar de generar esas emociones que sólo viviéndolas se pueden notar, no a través de un dispositivo electrónico.
Es una paradoja, pero nos hemos desconectado del mundo real para atender algo que a fin de cuentas es ficticio, creamos facetas falsas de nosotros mismos y vivimos engañados en una mentira propia. Toca cerrar sesión y no crear una cuenta nueva, sino borrar la que hicimos y vivir nuestra vida real como debe de ser… somos más que una pantalla de cristal.




Por: Fernanda Magro Soto

En la calle Degollado, entre Padre Mier e Hidalgo, existe un pequeño rincón cultural lleno de tesoros e historias que a través de los años, padre e hijo han logrado recolectar bajo la ideología de que “el arte es parte de la cultura”.
Puedes encontrar piezas icónicas, desde una pequeña escultura de diversos artistas, pasando por un fonógrafo de Thomas Alva Edison, hasta un gran tocador que perteneció a Eugenio Garza Sada.
Cada pieza es única y cuenta con su propia aventura, cada rincón del lugar está lleno de historia y belleza; personalmente te invito a visitarlos los martes, miércoles y jueves de 11:00 AM a 4:00 PM si eres amante de las antigüedades o del arte.
