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FORTALECIENDO LOS
VALORES
Creatividad:
El Vuelo que Habita en Cada Uno
Johny Hernandez Discplina como forma de vida

EL SÍNDROME DE NOONAN
Señales que pueden detectarse desde la infancia


TEMPLANZA Qué es la AIC
urbano
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Valores de Nuevo León, revista mensual #166 Mayo 2026. Editor Responsable: Zenyazhent Martha Esperanza Hernández Valladares. Número de Certificado de Reserva otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04 - 2016 - 071413220700 - 102. Número de Certificado de Licitud de Título y Contenido: 16776. Domicilio de la Publicación: Álvaro Obregón 315, Colonia Centro C. P. 64000, Monterrey Nuevo León, México Imprenta: SAGA IMPRESOS. Privada Felipe Ángeles No. 3003 Col. Argentina C. P. 64550, Monterrey Nuevo León, México Distribuidor, Zenyazhent Martha Esperanza Hernández Valladares, Bosques de Linda Vista, Del Caporal 937 San Nicolás de los Garza, C.P.66473 Nuevo León, México.
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FORTALECIENDO LOS VALORES
Por Zoe Uresti

Fotografía por:

Mayo florece con la promesa de colores vibrantes y días más largos. Es un mes que invita a la expansión, a la exploración y, sobre todo, a la creación. En este contexto, la creatividad emerge no como un don exclusivo de artistas o genios, sino como una capacidad humana fundamental que merece ser cultivada en cada estudiante, en cada persona, como parte esencial de su desarrollo integral.
Durante mucho tiempo, la educación privilegió la memorización, la repetición y la búsqueda de una única respuesta correcta. Se nos enseñó que lo valioso era reproducir lo existente, no imaginar lo posible. Sin embargo, el mundo que nos espera, y el que ya habitamos, demanda exactamente lo contrario: personas capaces de pensar diferente, de conectar puntos que parecían inconexos, de mirar los problemas desde ángulos inesperados.
"La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento es limitado, mientras que la imaginación abarca el mundo". Albert Einstein
La creatividad es, en esencia, la capacidad de generar ideas originales y valiosas. Y esta habilidad transversal se manifiesta en todos los campos del saber: ciencias, matemáticas, tecnología, relaciones humanas y en la vida cotidiana. La creatividad no es un lujo; es una herramienta de supervivencia y florecimiento en un mundo cambiante.
Un estudiante que ejercita su creatividad no solo se vuelve más hábil para resolver problemas complejos; también disfruta más el proceso de aprender. Porque aprender, en el fondo, es crear nuevas conexiones en la mente.
Este mayo, te invito a redescubrir tu propia creatividad. No necesitas herramientas sofisticadas ni formación especializada. Solo necesitas tres cosas: curiosidad, atrevimiento y la decisión de empezar.
"La creación no es la copia de la naturaleza, sino su continuación", Octavio Paz. Cada acto creativo suma algo nuevo al mundo que no existía antes. Y ese "algo nuevo" puede ser, en su pequeña pero real magnitud, una contribución invaluable.
Aventura:


Por: Jose Manuel Guerrero Noyola Pbro.
Amigos, debemos tener cuidado, porque el llamado cuarto poder, aliado con la derecha recalcitrante, la CIA, la DEA, y otros; implican un peligro desestabilizador constante, como hemos visto con el caso Chihuahua.
Su narrativa subraya que el gobierno gringo, debe salvarnos, de los males que padecemos, porque nosotros no podemos hacerlo.
Obvio que esa postura ruin es política, porque cuando acusan en temas de narcotráfico, no presentan pruebas convincentes, y siempre lo hacen para desviar la atención mediática.
Por eso, con procesos electorales el 2027 y el 2030, debemos unirnos en torno a la presidenta, y como pueblo mexicano, defender nuestra soberanía.
Entiendo que somos un país plural, en cuanto a lo religioso, lo cultural, lo diverso, y los intereses políticos; pero a pesar de eso, somos una sola Patria, que está amenazada constantemente, por el país vecino, que busca siempre confrontarnos y controlarnos.
La Patria es primero, lo hemos oído decir desde niños; por eso, tenemos derecho a seguir nuestro propio camino, a partir de una democracia consolidada.
Y conste que no pretendo reafirmar un nacionalismo, que nos limite y nos encierre dentro; porque en estos tiempos lo mejor es abrirnos al mundo con todas nuestras posibilidades.
Lo que trato de compartir es que solo unidos y organizados pacíficamente, podremos salir adelante como nación qué un día gritó su independencia, y no está dispuesta a ser colonia o "patio trasero" de nadie.


Por: Zen Hernández
Hablar de Johnny es hablar de perseverancia, evolución y pasión por el crecimiento humano. Su historia no está construida únicamente a partir del deporte, las competencias o los logros físicos, sino desde una filosofía de vida basada en la disciplina, la constancia y la búsqueda permanente de superación personal. Detrás del entrenador, atleta y formador de talentos existe un niño observador, introvertido y profundamente influenciado por una madre que le enseñó a soñar más allá de las limitaciones. A lo largo de los años, Johnny ha transitado por distintas etapas que transformaron su carácter: el fisicoculturismo, el motociclismo de velocidad, los accidentes que pusieron en riesgo su vida, el estudio del cuerpo humano y finalmente el Jiu Jitsu brasileño, disciplina que hoy representa una parte esencial de su existencia. Pero más allá de los títulos o medallas, lo que realmente define su camino es la manera en que aprendió a convertir cada obstáculo en una oportunidad de crecimiento. Su historia demuestra que el éxito no siempre nace desde la comodidad o las oportunidades perfectas, sino desde la capacidad de mantener la visión incluso en los momentos más difíciles. Johnny es de esas personas que entienden el deporte no solo como una actividad física, sino como una herramienta para desarrollar mente, carácter y espíritu. Esa filosofía comenzó a construirse desde su infancia y terminó moldeando la persona que es hoy.


SOÑAR EN
Johnny Hernández nació en Pachuca, Hidalgo, aunque sus primeros años de vida transcurrieron principalmente en Tulancingo. Recuerda esa etapa como una infancia tranquila, rodeada de familia, pero también marcada por la observación y el silencio. Era el menor de sus hermanos y la diferencia de edad entre ellos era considerable, situación que muchas veces lo llevó a pasar largos momentos solo, desarrollando desde pequeño un mundo interior muy fuerte.
“Vivo hoy en día aquí así porque amo nuestra cultura, el país, mi gente y todo, soy prácticamente cancunense, mi vida ha transcurrido en esa ciudad más que cualquier otro lugar”.
Aunque convivía con sus hermanos, admite que por la diferencia generacional cada uno ya vivía procesos distintos. Sin embargo, con el paso del tiempo esa relación terminó fortaleciéndose y convirtiéndose en un vínculo muy cercano, especialmente cuando años después compartieron la pasión por las motocicletas y las carreras.
“Fíjate que yo tengo una muy buena relación con mis hermanos, pero eso se dio un poco más adelante, porque como me llevan diez y ocho años, realmente ya no me pelaron cuando yo nací”.
La figura más importante durante su infancia fue sin duda su madre. Jonhy habla de ella con profunda admiración y gratitud, reconociéndola como la persona que sembró en él gran parte de los valores y herramientas emocionales que hoy lo sostienen. Madre soltera de tres hijos, decidió abandonar Hidalgo y mudarse a Cancún prácticamente desde cero, impulsada por el deseo de construir una mejor vida para su familia después de haberse preparado como cosmetóloga.
“Mi mamá trabajó en Dina, no sé si te acuerdas, de hecho, ahí se conocieron mi madre y mi padre y pues bueno, trabajó mucho tiempo ahí y después me acuerdo de que estudió en Pachuca un curso para hacerse cosmetóloga y ya que recibe su diploma y demás, decide ir a Cancún a probar en esa área”.

Aquella mudanza, que para muchos niños podría haber significado miedo o incertidumbre, para Johnny fue una experiencia emocionante. Recuerda que su madre siempre procuró enseñarle a visualizar un futuro distinto. Lo llevaba a lugares de la zona hotelera de Cancún y le pedía imaginar la vida que quería construir. Frente al mar, observando casas, hoteles o embarcaciones, le enseñaba que los sueños podían convertirse en realidad si aprendía a creer en ellos y trabajar por alcanzarlos.
“Vamos a soñar”, le decía constantemente, sembrando en él una mentalidad abierta y positiva que terminaría acompañándolo durante toda su vida.
“Me acuerdo de que mi madre me llevaba a un lugar que se llama Poc Tapoc, en la zona hotelera y me decía ven, vamos a soñar y entonces de repente nos íbamos a la playa y veías una casota o un barco y te decía imagínate que tienes uno y todo el tema de visualización”.
Johnny recuerda también que desde muy pequeño tuvo contacto con prácticas que no eran comunes para la mayoría de los niños de su edad. Su madre integró en el hogar temas relacionados con la meditación, la música espiritual, la visualización y la energía. Muchas mañanas despertaba escuchando mantras en sánscrito, experiencias que en ese momento quizá no comprendía del todo, pero que terminaron influyendo profundamente en su manera de entender el equilibrio emocional y espiritual. Ese aprendizaje le permitió comprender desde joven que la vida está formada por
dualidades: momentos difíciles y momentos positivos, luz y oscuridad, éxito y fracaso. Con el tiempo entendió que ambas energías son necesarias y que la clave está en aprender a utilizarlas a favor del crecimiento personal. A diferencia de otros niños, Johnny no era particularmente sociable. Mientras otros jugaban en parques o convivían en grupos grandes, él prefería permanecer observando, entrenando o explorando sus propios intereses. Recuerda pasar horas viendo unas mancuernas que su padre había regalado a uno de sus hermanos, hojeando revistas de fisicoculturismo y fascinándose con aquellas imágenes de cuerpos fuertes y atléticos, aun cuando no entendía completamente cómo funcionaba ese mundo.
“Había unas mancuernas que mi papá le había regalado a mi hermano mayor Juan Luis y subía al techo, las veía y veía mi revista y ni sabía porque no tenía nadie que me guiara, pero yo solo veía una revista y unas mancuernas”.
También disfrutaba pasar tiempo entre los animales que tenía su abuela, en una dinámica mucho más tranquila y contemplativa. Sin darse cuenta, esa personalidad introvertida terminaría convirtiéndose en una ventaja dentro de disciplinas que exigen concentración, paciencia y trabajo individual.
“De niño siempre fui de subir al segundo piso, ver las mancuernas y ver las gallinas de mi abuela, porque tenía sus animales con hijos. Estaba ahí bien coto-
rreando con los animales, pero nunca fui así como de ir al parque y estar jugando con más niños”.
Desde muy joven comenzó además a trabajar para ayudar y aprender el valor del esfuerzo. Embolsaba mercancía en supermercados y lavaba autos, experiencias que, lejos de avergonzarlo, hoy recuerda con orgullo porque le enseñaron a valorar cada oportunidad y entender el sacrificio que implica salir adelante.
EL DESCUBRIMIENTO DEL DEPORTE Y LA OBSESIÓN POR SUPERARSE
La adolescencia representó para Johnny el momento en que comenzó a descubrir realmente quién quería ser. Ya instalado en Cancún, empezó a frecuentar la zona hotelera usando patines, actividad que terminaría acercándolo accidentalmente al mundo del fisicoculturismo profesional. Mientras recorría la ciudad veía atletas extranjeros entrenando y cuerpos que hasta entonces únicamente conocía a través de revistas especializadas.
“Fíjate que empecé a ver mayormente gringo, los americanos se ponían bien mamados, llegaban y andaban sin camisa en todo Cancún, en aquel entonces apenas era el chavito que le estaba dando duro a los patines, los veía y decía antes eso lo veía en una revista que se llama Muscle Mac una revista como de los 80s”.
Aquella impresión fue definitiva. Por primera vez entendió que esos fí-
sicos impresionantes sí existían en la vida real y que el cuerpo humano podía transformarse de maneras extraordinarias. Ese descubrimiento despertó en él una fascinación profunda no solo por la apariencia física, sino por la capacidad de disciplina y transformación del ser humano. Fue ahí donde comenzó a construirse la filosofía que años después definiría gran parte de su vida: convertirse en un admirador absoluto del potencial humano.
“Nunca lo había visto así de frente y luego vi que en ese entonces existía un gimnasio que se llama World Gym, como el que está en Venice Beach, era una franquicia. En un inicio estaba ahí ya como por el 95 lo cerraron, pero en ese entonces llegaba gente pro mamadísimos y ahí fue donde yo dije ¿Sabes qué?, yo quiero dedicarme a eso”.
A los 13 años finalmente pudo entrar a un gimnasio. Desde ese momento sintió que había encontrado su lugar. Recuerda aquella experiencia como si hubiera llegado a Disneylandia: rodeado de aparatos, rutinas, pesas y personas dedicadas a mejorar constantemente.
Aunque muchos adolescentes cambian constantemente de intereses, Johnny nunca abandonó el entrenamiento. Lo que comenzó como curiosidad rápidamente se convirtió en disciplina diaria. Pasaba horas estudiando ejercicios, observando atletas y tratando de entender cómo funcionaba el cuerpo humano. Durante esa etapa apareció una figura clave en su formación: uno de los máximos referentes del fisicoculturismo en México. Johnny no solo admiraba sus logros, sino la mentalidad, disciplina y constancia con las que había construido su carrera. Esa admiración fue tan grande que decidió viajar a Puebla para prepararse junto a él rumbo al Mr. México Juvenil.
“Competí en el Míster México Juvenil de

chavito, en ese momento dije ¿Quién es el mejor de México? en su momento era Leo Flores, que realmente sigue siendo un gran maestro porque es un campeón mundial, Míster México, campeón nacional, ha ganado todo el señor y a pesar de que perdió una pierna es una persona que sigue yendo al gimnasio y con más de 60 años”.
Aquella experiencia marcó profundamente su adolescencia. Vivir bajo rutinas extremas de entrenamiento, alimentación estricta y preparación física le permitió comprender el verdadero significado del sacrificio. Hubo momentos de soledad, tristeza y agotamiento emocional, especialmente siendo tan joven y estando lejos de casa. Sin embargo, también fue ahí donde descubrió hasta dónde puede llegar una persona cuando desarrolla disciplina y constancia reales.
“Hubo un momento donde me permitió llegar a su casa para terminar mi preparación, vivirlo en carne propia con un campeón mundial fue algo que agradezco enormemente porque vi lo que puede conseguir cualquier persona cuando tiene disciplina y constancia, eso, así como que me hizo pum”.

Johnny entendió entonces que el deporte no solo transforma músculos; transforma carácter, mentalidad y espíritu. Y esa visión terminaría acompañándolo durante toda su vida.
MOTOCICLISMO AL JIU JITSU, UNA VIDA DEDICADA A SUPERAR LÍMITES
Después de descubrir en el fisicoculturismo una herramienta para transformar cuerpo y mente, comenzó una etapa donde el deporte dejó de ser únicamente una pasión juvenil y se convirtió en el centro absoluto de su vida. Sin embargo, el camino que recorrería no sería lineal. Su historia profesional estaría marcada por cambios radicales, accidentes, aprendizajes y una constante búsqueda por entender hasta dónde puede llegar el ser humano cuando combina disciplina, mentalidad y propósito.
Aunque el fisicoculturismo lo llevó a competir en el Mr. México Juvenil y a entrenar junto a referentes nacionales, Johnny comprendió muy pronto que su interés iba más allá de desarrollar un físico impresionante. Lo que verdaderamente lo obsesionaba era estudiar el


potencial humano: entender cómo una persona podía convertirse en una versión más fuerte, rápida, resistente o disciplinada de sí misma. Fue precisamente en esa búsqueda donde apareció otro mundo que cambiaría su rumbo: el motociclismo de velocidad.
LA VELOCIDAD, LA ADRENALINA Y EL SUEÑO DE LLEGAR AL MOTOCICLISMO PROFESIONAL
Mientras Johnny entrenaba intensamente en el gimnasio, sus hermanos ya comenzaban a involucrarse en el mundo de las carreras de motos. Poco a poco él también se integró a ese ambiente y encontró una nueva pasión llena de adrenalina, estrategia y trabajo en equipo. A diferencia del fisicoculturismo, que muchas veces vivía como un deporte solitario y extremadamente rígido, el motociclismo le ofrecía movimiento, viajes, convivencia y una sensación constante de emoción. Mientras el culturismo implicaba disciplina absoluta y sacrificios diarios, las motos representaban velocidad, aventura y competencia directa. “Fíjate que en medio del Jiu Jitsu y el culturismo se mete el motociclismo de velocidad, porque voy a competir al Mr. México Juvenil, hago mi preparación con Leo Flores, me quedo impresionado de lo que logramos en el corto tiempo y era mi primera vez, entonces lo hice una sola vez y en ese momento que estoy en Puebla haciendo todo esto, honestamente había días que yo lloraba, o sea, era un chavito que yo decía chin, me siento solo, hace frío, vengo de una ciudad donde hace mucho calor, solo estoy
comiendo, entrenando y no tengo otra cosa que hacer, no existe.
Fue donde ya terminé mi preparación, competí, pero pues mientras yo estaba en preparación, mis hermanos están en los autódromos corriendo motos y es la pura fiesta.
Entonces llegó un momento donde yo dije no ¿sabes qué?, Sí está padre seguir entrenando todos los días, pero no voy a dedicarme como deportista en el fisiculturismo, porque el fisiculturismo realmente es comer pollo con arroz y entrenar todos los días y el motociclismo es viajar, es vivir ahora sí en equipo y tal vez algo que es un poco más divertido que mucho del sacrificio que tienes que hacer como un deporte de fisicoculturismo”.
Fue entonces cuando decidió orientar gran parte de su vida hacia el motociclismo profesional. No solamente quería competir; soñaba con convertirse en preparador físico y mecánico especializado en motores de carreras. Su objetivo era integrarse al máximo nivel del motociclismo internacional.
“Me cambio a las motos y empiezo con la idea de ser preparador físico, preparador mecánico de motores de carreras”.
Esa meta lo llevó hasta Barcelona, España, donde obtuvo la oportunidad de
aprender junto al equipo EPS Racing, relacionado con competencias del MotoGP en la categoría de 125cc. Johnny recuerda esa etapa como uno de los momentos más importantes de su formación profesional, pues le permitió conocer desde dentro la exigencia del deporte de alto nivel en Europa. Su vida en Barcelona transcurría entre estudios, motores y largas caminatas por el barrio Gótico. Sin embargo, incluso estando completamente involucrado en el motociclismo, el deporte físico seguía llamándolo constantemente. Durante esos recorridos diarios comenzó a observar una tienda de suplementos deportivos donde entrenaban atletas físicamente impresionantes. Aquella curiosidad lo llevó a conocer a otro de sus grandes maestros.
“Pasaba todos los días y así durante tres meses, hasta que entré a la tienda de Óscar Marín, que es mi segundo maestro en todo este tema de nutrición deportiva y entrenamiento y entro a tomar una consulta con él”.
Con él profundizó en temas relacionados con nutrición deportiva, entrenamiento físico y optimización del rendimiento humano. Fue ahí donde Johnny comenzó a entender el deporte desde una perspectiva mucho más científica y profesional.
EL MOMENTO QUE CAMBIÓ SU VISIÓN DEL DEPORTE
Durante su estancia en Europa ocurrió algo que transformó completamente su mentalidad. Mientras observaba las Olimpiadas por televisión, Johnny quedó impactado al darse cuenta de las enormes capacidades físicas y mentales que puede desarrollar el ser humano en disciplinas completamente distintas.
“¿Dime qué otro ser vivo en este planeta puede ser lo mismo que nosotros? No existe, no hay, y ahí fue en ese momento donde dije, yo no le voy a dedicar mi vida a las motos, a los motores, solo podemos correr, los seres humanos pueden hacer un chorro de cosas diferentes”.
Aquella reflexión fue definitiva. Entendió que no quería dedicar toda su

vida únicamente a las motos o a los motores, sino al estudio integral del cuerpo humano y sus capacidades. Comprendió que el ser humano puede alcanzar niveles extraordinarios de rendimiento físico, mental y emocional, y decidió que quería dedicar su vida a entender y desarrollar ese potencial.
A partir de entonces regresó a México con una visión mucho más amplia. Continuó ligado al motociclismo, pero comenzó también a prepararse académica y profesionalmente en nutrición deportiva y entrenamiento físico, iniciando así una etapa como preparador físico de atletas y fisicoculturistas.
LOS ACCIDENTES
QUE TRANSFORMARON SU DESTINO

Sin embargo, cuando parecía que el motociclismo seguía siendo el eje principal de su vida, ocurrieron dos accidentes que cambiarían completamente su camino.
El primero sucedió en Daytona, Estados Unidos, donde sufrió daños importantes en la espalda y el sacro. Tiempo después, un segundo accidente en Cancún resultó todavía más delicado: una motocicleta pasó por encima de su hombro y cuello, provocándole lesiones severas e inflamación en el cerebelo.
“Me acuerdo de que dejé el motociclismo y regresé a México y empecé a estudiar más, pero sin pensar todavía en trabajar en eso, porque yo regresé y mi deporte era el motociclismo.
Iba con mis hermanos así en las carre-
teras y yendo de un autódromo a otro y demás. Así fue como conocí a Babo del Cártel de Santa, cuando era yo piloto de carreras. Realmente después del fisicoculturismo me dedico al motociclismo y lo que me lleva ahora sí para conectar las artes marciales fue que me caigo en las motos”.
Aquellos momentos fueron extremadamente difíciles física y emocionalmente. Johnny comenzó incluso a sufrir convulsiones y los médicos le advirtieron que no podía practicar deportes de contacto. Para alguien que había construido toda su vida alrededor del deporte y la competencia, aquello representó un golpe devastador.
“Cuando tengo ese accidente dije, tenemos que cambiar de deporte porque si no, pues ya tengo amigos que han perdido la vida ahí y empecé en clases de Muay Thai, quería pelear en Muay Thai, pero por el golpe que tuve en la cabeza, como se me inflamó el cerebelo, realmente me daban convulsiones en esos momentos y me dijo el neurólogo: “no puedes hacer nada sin ese contacto”.
Pero lejos de rendirse, decidió buscar otro camino.
EL ENCUENTRO CON EL JIU JITSU BRASILEÑO
Antes de los accidentes Johnny ya había tenido un pequeño acercamiento al Muay Thai y posteriormente al Jiu Jitsu brasileño, aunque las lesiones le impedían practicar con normalidad. Sin embargo, después de atravesar distintos tratamientos y procesos de recuperación, logró regresar gradualmente al entrenamiento.
Fue entonces cuando el Jiu Jitsu apareció definitivamente en su vida.
“El Jiu Jitsu era así como que por ¿qué eres necio? Y bueno, lo intenté, no pude por el sacro, pero en una ocasión un amigo me llevó con una vidente que un doctor trabajaba a través de ella y en resumen, si quieres te lo cuento después, pero la señora me curó, entonces a ella le agradezco porque ahí fue donde regresé, yo conocí el Jiu Jitsu”. A los 27 años comenzó a entrenar formalmente esta disciplina, encontrando en ella algo mucho más profundo que una simple actividad física. Para Johnny, el Jiu Jitsu representó una mezcla perfecta entre control emocional, estrategia mental, resistencia física y creci-

miento espiritual.
Lejos de tratarse únicamente de aprender técnicas de combate, el Jiu Jitsu se convirtió en una filosofía de vida.
Johnny descubrió que dentro de este arte marcial existían enseñanzas relacionadas con el control de emociones, la paciencia, la humildad, la calma bajo presión y la capacidad de adaptarse constantemente a situaciones difíciles. Precisamente muchas de las herramientas que había desarrollado desde niño terminaron conectando naturalmente con esta disciplina.
Con el tiempo continuó perfeccionándose, entrenando en distintas academias y viajando incluso a Los Ángeles para seguir aprendiendo de los mejores exponentes del mundo. Porque si algo ha caracterizado siempre su filosofía es la necesidad de acercarse a quienes considera referentes absolutos en cada área que estudia.
UN ENTRENADOR APASIONADO
POR EL POTENCIAL HUMANO
Actualmente, Johnny Hernández dedica
gran parte de su vida al entrenamiento, la competencia y la formación de atletas. Entrena diariamente junto a sus alumnos, muchos de ellos enfocados en competencia de alto rendimiento, dentro de una dinámica que describe como un verdadero campamento deportivo. Además de practicar Jiu Jitsu brasileño a nivel competitivo, también trabaja con atletas de distintas disciplinas, desde fisicoculturistas hasta pole dancers y triatletas.
Pero más allá de los entrenamientos o medallas, Johnny asegura que lo que realmente lo mueve es observar cómo las personas pueden transformarse cuando desarrollan disciplina y confianza en sí mismas.
“Honestamente lo que yo hago en todo lo que me dedico, siempre busco quiénes son los mejores del mundo y trato de entender por qué, cuál es su sistema,

por qué hacen las cosas de esa manera, o sea todo.
Y de hecho desde su persona, porque te dice mucho, no solamente lo que ves en una entrevista, sino también si tienes acceso a saber cuál es su estilo de vida, cómo piensa, entender los componentes del ser humano y cómo podemos maximizarlo y hacer todo esto, en su momento encontré que había no solo los mejores de México, los mejores del mundo.
Y dicen, si quieres ser el mejor del mundo, mira a quien lo es y mejora cómo lo hace. Y tengo mis conejillos de indias y realmente me pongo a investigar y aquí está Jade, se ríe porque es una de ellas.
Así es que sí, amo realmente todo, te digo el deporte, pero las capacidades del ser humano en el deporte”.
Esa visión también se refleja en la relación con sus hijos, quienes hoy lo acompañan a competencias y entrenamientos, observando de cerca el esfuerzo diario que implica mantenerse activo en un deporte tan exigente. Para Johnny, competir ya no representa solamente una meta personal, sino también una manera de enseñarles con el ejemplo que la constancia y la perseverancia pueden llevar a cualquier persona mucho más lejos de lo que imagina. Su historia demuestra que incluso después de los accidentes, las caídas y las dificultades más complejas, siempre existe una manera de reinventarse. Y quizá esa ha sido la mayor victoria de Johnny Hernández: entender que el verdadero límite no está en el cuerpo, sino en la mente.
VALORES, FAMILIA, FE Y CREENCIAS:
La esencia detrás de Johnny Hernández
Detrás del atleta, entrenador y competidor que ha construido su vida alrededor de la disciplina y el alto rendimiento, existe también un hombre profundamente conectado con los valores familiares, la espiritualidad y el crecimiento interior. Para él, el éxito no puede medirse únicamente por medallas, logros físicos o reconocimiento profesional; la verdadera plenitud está en la manera en que una persona vive, aprende y comparte su camino con quienes ama. A lo largo de su vida, Johnny ha encontrado en la familia, la fe y la conciencia emocional herramientas fundamentales para mantenerse firme incluso en los momentos más difíciles. Sus experiencias personales, los accidentes, las derrotas, las competencias y los cambios de rumbo terminaron reforzando una filosofía basada en la gratitud, la perseverancia y la capacidad de encontrar sentido en cada etapa de la vida.

Cuando Johnny habla de valores, inevitablemente el primer nombre que aparece es el de su madre. Para él, gran parte de la persona que es hoy nació gracias a la visión, fortaleza y enseñanzas que recibió desde niño.
“Mi madre, que hoy en día vive, es así como una gran maestra, yo diría que la mayor de todas, porque diría uno de mis amigos, tu mamá no es tu mamá, es tu compita, porque realmente es una persona más abierta que yo y ella me lo dice: “ay, hijo, es que yo no te había dicho eso, porque eres bien cerrado”, es un amor mi madre y la verdad es que ha aguantado todas mis locuras”.

Más allá de los sacrificios que implicó sacar adelante a tres hijos, Johnny reconoce en ella a una mujer que le enseñó a pensar diferente, a no tener miedo de comenzar desde cero y, sobre todo, a creer que cualquier meta puede alcanzarse cuando existe disciplina y convicción.
“La única cosa en la que me ha dicho no, de todo lo que me aviento hacer, es cuando decidí irme a España, porque ella estaba en Estados Unidos, me dijo: “ya te fuiste a Cancún, ¿ahora te quieres ir hasta allá?, ¿Cómo te voy a ver?”. Y tuve que decirle “mamá discúlpame, ya tengo el boleto”.
Desde pequeño, ella lo impulsó a visualizar sueños, a trabajar por sus objetivos y a entender que las limitaciones muchas veces existen primero en la mente. Lo
llevaba a lugares donde pudiera imaginar el futuro que quería construir y le repetía constantemente que sí era posible alcanzar aquello que deseara. Pero además de enseñarle disciplina, también introdujo en su vida temas relacionados con la meditación, la espiritualidad y el equilibrio emocional. Johnny recuerda despertar desde niño escuchando mantras en sánscrito, música de meditación y enseñanzas relacionadas con la energía, la conciencia y la conexión interior.
Con el paso del tiempo comprendió que aquellas experiencias marcaron profundamente su manera de ver el mundo.
“La verdad es que le debo todo a mi madre y siempre lo he dicho, se lo he dicho a ella de frente porque sé que un libro cambió su vida, porque ella te dice esa historia cuando le preguntas.
Un libro cambió la vida y fue cuando me voy para Cancún y realmente hoy en día tengo hijos y es como la misma visión, ese experimento de poder hacer las cosas lo mejor posible, para mí fue un regalo, el que me hizo ver toda la realidad que para algunos podría ser triste, pues para mí todo era divertido.
Y hoy en día, por ejemplo, es lo mismo que le enseño a mis hijos, realmente creo que eso te ayuda a construir valores, a valorar todo lo que hacen los demás por ti, cómo ganarte las cosas”.
Hoy asegura que una de las lecciones más importantes que recibió de su madre fue aprender que la vida está formada por energías opuestas que necesitan coexistir: lo positivo y lo negativo, la calma y el conflicto, el éxito y el fracaso. En lugar de temerle a las dificultades, aprendió a utilizarlas como parte del crecimiento personal.
Aunque gran parte de su adolescencia estuvo enfocada en el deporte y la competencia, Johnny nunca dejó de valorar la importancia de la familia. Con el tiempo fortaleció la relación con sus hermanos y mantiene un vínculo cercano con ellos, a pesar de que cada uno vive en distintas partes del mundo.
Sin embargo, hoy su mayor motor emocional son sus hijos.
Johnny es padre de Noah y Athena,
quienes se han convertido en una inspiración constante dentro de su vida personal y deportiva. Más allá de competir o seguir entrenando al más alto nivel, reconoce que gran parte de lo que hace actualmente es para dejarles un ejemplo de disciplina, fortaleza y perseverancia.
“Hoy tengo hijos y qué difícil es, no es nada fácil.
Debes tener mucha paciencia, mucho conocimiento, estar abierto a siempre poder entender. Porque muchas veces ellos son los maestros, pero nosotros queremos imponer lo que nos han dicho y demás, pero no.
Mi madre siempre fue bien abierta, entonces prácticamente fue la responsable de que pudiera aplicar la disciplina y la constancia en el deporte y pienso que esa es la clave en la vida”.
Para él, los primeros años de vida son fundamentales porque es cuando los hijos observan absolutamente todo de sus

padres. Por ello procura enseñarles con hechos, no solamente con palabras. Sus entrenamientos, competencias y hábitos diarios buscan transmitirles la importancia del compromiso, el esfuerzo y la constancia.
Johnny reconoce que cuando sus hijos lo acompañan a competir y observan el resultado de tantos años de trabajo, ellos mismos se sienten motivados y fortalecidos emocionalmente. Más allá de una medalla, lo que realmente le importa es que puedan entender que cualquier objetivo puede alcanzarse si existe disciplina y confianza en uno mismo.
También habla con profunda sensibilidad sobre la figura de sus padres y la importancia que tienen dentro de su vida emocional. Cuando se le pregunta cómo le gustaría ser recordado, su respuesta no gira alrededor de títulos deportivos o reconocimientos profesionales, sino en torno a las personas que más ama. Le gustaría que sus hijos y sus padres lo recordaran como alguien feliz, alguien que tuvo el privilegio de dedicarse a lo que amaba y que, pese a todas las difi-

cultades, aprendió a mirar la vida desde una perspectiva positiva.
LA FE COMO UNA FORMA DE ENERGÍA Y ACCIÓN
La espiritualidad ocupa un lugar muy importante dentro de la vida de Johnny Hernández. Sin embargo, su concepto de fe no está limitado únicamente a una visión tradicional religiosa, sino a una comprensión más amplia sobre la energía, las acciones y la conciencia humana. Johnny afirma creer en Dios, aunque no desde una idea rígida o convencional. Para él, la fe está relacionada con entender que existe algo superior al ser humano y que las acciones tienen consecuencias directas sobre la vida de cada persona.
“Sin duda alguna yo creo en Dios, pero no es así como nos lo han pintado, como el barbón blanco. Creo en Dios, tengo fe en que lo que haces es lo que recibes, porque no puedo tener fe y no hacer nada. Creo que fe es más como un sentimiento y es una forma de entender que hay algo superior a ti y que cuando obras bien, así como te lo dice su libro, puedes obtener grandes cosas”.
Considera que la fe no puede existir sin acción. Cree firmemente que una persona no puede esperar cambios o resultados positivos si no trabaja diariamente para construirlos. Por ello, relaciona constantemente la espiritualidad con el esfuerzo, la disciplina y la intención que cada individuo pone en sus actos.


“Para mí la fe es básica, porque si no lo tienes, pues básicamente es muy difícil conseguir algo. Si tú ves a todas las personas que han logrado algo, pues siem-
pre o te hablan de Dios o algo, tienes que creer. Somos una parte espiritual, el cuerpo humano es nuestro vehículo”.
A lo largo de su vida ha mantenido interés por distintas enseñanzas espirituales, música medicinal y filosofías relacionadas con la conciencia. Incluso menciona como referentes importantes a personas que han influido tanto en su crecimiento emocional como en su visión del deporte y la vida.
Para Johnny, el cuerpo humano es únicamente un vehículo, mientras que la verdadera fuerza proviene del espíritu, la mente y la intención con la que una persona decide vivir. Esa visión es precisamente la que intenta transmitir tanto a sus alumnos como a sus hijos.
DISCIPLINA, CONSTANCIA Y PROPÓSITO
Si existe una palabra que resume gran parte de la filosofía de vida de Johnny Hernández es constancia.
A lo largo de la entrevista insiste repetidamente en que no importa el lugar de
origen, la situación económica o las dificultades que aparezcan en el camino; cualquier persona puede lograr grandes cosas cuando desarrolla disciplina y perseverancia.
Para él, muchas veces el verdadero límite está en la falta de confianza o en abandonar demasiado pronto los objetivos.
“Todos tenemos un propósito al que nosotros le queramos poner nuestra energía y hay otros que tal vez en esta vida no están dispuestos o no saben. Porque para mí en realidad es bien difícil pensar que después de ver que el ser humano es algo tan impresionante que haya personas que no se maravillen y hagan algo por él, porque en realidad hay gente que todos los días hace algo para terminar mal.
No creo que ellos sepan de todo esto, más bien es que creo que en el camino vamos aprendiendo y se va habiendo conciencia, no sólo estamos hablando del físico, pero realmente hay más allá,
pero tienes que poner acción para que suceda, tienes que ir detrás de tu propósito”.
Por eso procura transmitir constantemente un mensaje de motivación a los jóvenes y a quienes buscan construir un camino propio: creer en sí mismos, trabajar diariamente y comprender que el éxito no llega de la noche a la mañana.
“Si eres deportista y tal vez en muchas otras áreas, tienes que poner tu tiempo, tu energía, disciplina y constancia para lograr lo que sea en la vida. No importa, es más, si no tienes los medios económicos, no importa si no tienes las conexiones y te lo digo por experiencia, porque realmente todo lo puedes conseguir si haces lo necesario, independientemente de cuál es tu lugar, de dónde vives, nada importa eso”.
Johnny considera que el éxito no debe reducirse únicamente al dinero o los bienes materiales. Desde su experiencia, el verdadero éxito consiste en alcanzar metas personales, disfrutar el proceso y tener personas con quienes compartir los logros obtenidos.
Esa visión refleja perfectamente la esencia de su historia: un hombre que encontró en el deporte una herramienta para evolucionar física y emocionalmente, pero que nunca perdió de vista aquello que realmente considera importante: la familia, la fe, la disciplina y la capacidad de vivir plenamente haciendo lo que ama.
DEL ÉXITO
Después de atravesar distintas etapas en su vida —desde el fisicoculturismo y el motociclismo hasta las artes marciales y la formación de atletas. Ha aprendido que el éxito no necesariamente se mide en dinero, fama o reconocimiento. Para él, el verdadero éxito tiene un significado mucho más profundo y humano.
nes cuando te expones a una competencia, siempre andamos compitiendo, por lo tanto, ¿qué pasaría si tienes éxito y no tienes a nadie al lado?, Tal vez no tienes sabor.
Para mí el éxito fuera de ser algo que logré, es que tengo algo que compartir con las personas que están conmigo en ese momento”.

Tal vez muchas personas ven el éxito como algo exclusivamente financiero, de propiedades y demás. En el área que yo estoy para muchas personas, el éxito podría ser lograr un objetivo y algo que para mí es importante porque éxito tie-
Por eso, hoy valora mucho más la posibilidad de vivir haciendo lo que realmente le apasiona. Poder entrenar, enseñar, competir y compartir tiempo con sus hijos representa para él una forma auténtica de plenitud. Después de años de sacrificio, lesiones, cambios de rumbo y obstáculos, entiende que la felicidad no está únicamente en llegar a una meta, sino en convertirse diariamente en una mejor versión de sí mismo.
La historia de Johnny Hernández es el reflejo de una vida construida a través de la perseverancia. Desde aquel niño introvertido que observaba revistas de fisicoculturismo y soñaba frente al mar en Cancún, hasta el atleta y entrenador que hoy inspira a otros desde el deporte y la disciplina, cada etapa de su camino
ha sido una lección de adaptación, resistencia y crecimiento personal.
Sus experiencias le enseñaron que los límites muchas veces existen únicamente en la mente y que el cuerpo humano es capaz de cosas extraordinarias cuando existe voluntad, enfoque y determinación. Pero más allá de las medallas, competencias o logros físicos, Johnny entiende que el verdadero propósito está en evolucionar constantemente como ser humano y ayudar a otros a descubrir también su potencial.
“No importa de dónde vengas. Si eres disciplinado, constante y crees en ti, puedes lograr cualquier cosa”.
En un mundo donde muchas veces las personas buscan resultados inmediatos, la historia de Johnny Hernández recuerda que las grandes transformaciones se construyen día con día, con paciencia, trabajo y convicción.
Y quizá ahí radica precisamente la esencia de su legado: demostrar que la verdadera fuerza no solamente está en el cuerpo, sino en la mente, el espíritu y la capacidad de nunca dejar de levantarse.

VE DONDE OTROS NO VEN
Por Magdalena Salinas
que pueden detectarse desde la infancia
En muchas ocasiones, algunos padecimientos infantiles pueden pasar desapercibidos durante años debido a que sus características suelen confundirse con simples retrasos en el desarrollo, problemas de aprendizaje o particularidades físicas hereditarias. Sin embargo, existen síndromes poco conocidos que, detectados a tiempo, pueden mejorar significativamente la calidad de vida de quienes los presentan. Uno de ellos es el síndrome de Noonan.
El síndrome de Noonan es una condición genética que puede afectar distintas áreas del desarrollo físico y cognitivo del menor. Aunque cada caso es diferente, existen ciertas señales comunes que pueden ayudar a padres, docentes y cuidadores a identificar la necesidad de una valoración médica especializada.
Entre las características físicas más frecuentes se encuentran la baja estatura, cuello ancho o corto, separación amplia entre los ojos,
párpados caídos, orejas de implantación baja y ciertas alteraciones cardíacas congénitas. Algunos menores también pueden presentar dificultades de coordinación motriz, retraso en el habla o problemas leves de aprendizaje.
Uno de los principales retos de este síndrome es que muchas veces no se detecta de forma temprana, especialmente cuando las señales son leves. Algunos niños son considerados únicamente “más pequeños que otros” o

“más distraídos”, retrasando así diagnósticos oportunos que podrían facilitar terapias y acompañamiento especializado desde edades tempranas.
En el entorno escolar, algunos menores con síndrome de Noonan pueden mostrar dificultades para mantener la atención, problemas para desarrollar habilidades motoras finas o cierta inseguridad emocional derivada de sus diferencias físicas o sociales. Esto puede generar ansiedad, aislamiento o baja autoestima si no existe comprensión y acompañamiento adecuado tanto en casa como en la escuela.
La detección temprana resulta fundamental para atender aspectos importantes como revisiones cardiológicas, terapias de lenguaje, apoyo psicopedagógico y seguimiento del desarrollo físico. Aunque no existe una “cura” específica, sí existen múltiples herramientas médicas y terapéuticas que ayudan significativamente a mejorar la calidad de vida del menor.
Señales que merecen atención profesional
Baja estatura notable para su edad
Retraso en el lenguaje o aprendizaje
Problemas frecuentes de coordinación motriz
Rasgos faciales particulares o
asimetrías
Dificultades cardíacas desde temprana edad
Problemas de alimentación en la infancia
Fatiga constante o bajo tono muscular
Inseguridad social o dificultades de adaptación
Es importante aclarar que presentar una o varias de estas características no significa automáticamente un diagnóstico de síndrome de Noonan. Sin embargo, sí representa una razón válida para acudir con especialistas en genética, neurología pediátrica, cardiología o desarrollo infantiles.
Como sociedad, todavía hace falta más información y sensibilidad hacia las condiciones genéticas y los trastornos del desarrollo poco conocidos. Muchas familias atravie-

san largos periodos de incertidumbre antes de obtener respuestas claras, enfrentando además desinformación, prejuicios o falta de recursos especializados.
La inclusión comienza precisamente desde la comprensión. Cuando aprendemos a observar más allá de lo evidente, podemos detectar necesidades específicas y brindar herramientas que permitan a cada niño desarrollarse plenamente de acuerdo con sus capacidades.
Ver donde otros no ven también significa entender que detrás de cada conducta, dificultad o diferencia física puede existir una condición que merece atención, empatía y acompañamiento oportuno.




Es un órgano administrativo desconcentrado de la fiscalía general de la República, que tiene como objeto la planeación, coordinación, ejecución, supervisión y evaluación de las acciones para combatir tácticamente el fenómeno delictivo, a través de productos de inteligencia y servicios científicos y forenses que sustenten la investigación de los delitos. Es importante resaltar que la Agencia de Investigación Criminal, cuenta con personal altamente capacitado para combatir delitos de alta y baja complejidad, y diestros para utilizar ciencia y tecnología de vanguardia y recurrir al despliegue de habilidades operativas, policiales para la persecución de delitos federales. La Agencia de Investigación Criminal se crea como un órgano administrativo desconcentrado, mediante el Acuerdo A/101/13, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 25 de septiembre de 2013.
Sus funciones:
1.De acuerdo con el Artículo 14 de la Ley de la fiscalía general de la República, la AIC tiene entre sus atribuciones son:
2. Llevar a cabo la operación, investigación e inteligencia para la investigación y persecución de los delitos.
3.Coordinar y asignar personas agentes de la PFM, personas peritas y analistas para el desarrollo de las investiga-
ciones que formen parte de la FGR.
4.Diseñar, integrar e implementare sistemas y mecanismos de sistematización y análisis de la información relativa al fenómeno de la delincuencia nacional e internacional.
La Visión de la AIC es ser un referente a nivel nacional e internacional en la investigación del delito y el combate a los grandes mercados criminales, basados en la aplicación de métodos, técnicas, estrategias táctico-operativas y el uso de tecnologías de vanguardia, que permitan optimizar los recursos materiales y humanos e impulsar la integración y profesionalización constante del personal que la conforma. Así mimo su misión es aportar datos y medios de prueba con autonomía científico-técnica a la investigación de los delitos con altos estándares de convicción probatoria, emitidos por peritos científicos-forenses, la policía de investigación y analistas de información del delito, con base en procesos metodológicos, científicos y jurídicos, que contribuyan a fortalecer el Estado de Derecho y la procuración de justicia. En virtud de lo anterior las personas servidoras públicas de la Fiscalía General de la República, de acuerdo con lo dispuesto en el Artículo 2 de su Estatuto Orgánico, que entró en vigor el 20 de junio del presente año, debe-
rán observar los siguientes principios en el ejercicio de sus facultades como autonomía, legalidad, objetividad, eficiencia, profesionalismo, interculturalidad, perspectiva de género, perspectiva de protección de los Derechos de la niñez y adolescencia, debida diligencia y lealtad. Actualmente el titular de la AIC es el Mtro. Héctor Elizalde Mora es un abogado con amplia experiencia en las áreas de seguridad e inteligencia, cuyo perfil técnico ha sido forjado en diversas instituciones clave de la seguridad nacional y la procuración de justicia, ocupando cargos de alto impacto como Subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana en la SSPC, Director General de Apoyo Táctico y posteriormente Director General de Inteligencia operativa en SEGOB, responsable de Mandamientos Ministeriales y Judiciales en la FGR, su llegada a la AIC, representa un ajuste crucial en la toma de decisiones para el combate frontal a los delitos de fuero federal.

El mindfulness, o atención plena, se refiere a una práctica derivada de la meditación budista que busca la conciencia plena del momento presente, sin juicios y con aceptación. Esta práctica implica estar en contacto con uno mismo, cuestionar la visión del mundo y apreciar cada momento de la vida. Según Kabat-Zinn (1994), se trata de una estrategia de meditación para conectar con el aquí y ahora, prestando atención a lo que sentimos, pensamos y hacemos en el presente. La práctica diaria de mindfulness facilita la suspensión del juicio y la aceptación de los pensamientos y emociones, sin intentar cambiarlos, y busca cambiar la relación que las personas tienen con sus pensamientos, sentimientos y sensaciones, especialmente en el contexto de los trastornos mentales.
Definición:
"Puede entenderse como atención y conciencia plena, presencia atenta y reflexiva. Los términos atención, conciencia y referencia al momento concreto están incluidos de lleno en su significado. Viene a planear, por tanto, un empeño en centrarse en el momento presente de forma activa y reflexiva. Una opción por vivir lo que aconte-
ce en el momento actual, el aquí y el ahora, frente al vivir en la irrealidad, el soñar despierto" -Vallejo (2006)-
El origen del mindfulness se encuentra en las enseñanzas del budismo, específicamente en el contexto del Sati, un término en pali que significa "conciencia" o "atención plena".
El mindfulness, como parte del budismo, fue introducido como una forma de cultivar la conciencia y la comprensión de la experiencia presente, lo que conduce a la liberación del sufrimiento.
Aplicación de la meditación con mindfulness
Desde sus comienzos en 1980 la integración de Mindfulness en el campo de la psicoterapia ha sido muy abundante y actualmente se está incluyendo en el tratamiento de una amplia variedad de trastornos.
Algunos programas conciben mindfulness como un conjunto de habilidades que pueden ser aprendidas y practicadas fuera del contexto de la filosofía y la meditación budista, y otros promueven su aprendizaje a través de la práctica de la meditación formal o de ejercicios más cor-
tos en un formato flexible.
Fundamentos teóricos
Se asientan en varios principios filosóficos y psicológicos, tanto antiguos como contemporáneos:
Atención plena en el momento presente: Implica dirigir toda la atención a lo que está sucediendo en el momento, sin distracciones ni juicios.
Aceptación sin juicio: Parte esencial del mindfulness es observar pensamientos, emociones y sensaciones sin intentar cambiarlos o juzgarlos.
Regulación de la atención: A través de prácticas como la meditación, se entrena la capacidad de redirigir la atención cuando se desvía.
Conciencia corporal y sensorial: El mindfulness también incluye una fuerte conciencia del cuerpo y sus sensaciones físicas, lo que permite a la persona estar en sintonía con su cuerpo y comprender mejor las respuestas somáticas al estrés o la ansiedad.

FACPYA UANL celebra destacado logro en Expresión Oral 2026
Cuando la preparación académica se une con el talento, la disciplina y la capacidad de comunicar ideas con seguridad y liderazgo, los resultados trascienden las aulas y se convierten en motivo de orgullo para toda una comunidad universitaria.
La Facultad de Contaduría Pública y Administración de la UANL reconoció el destacado desempeño de Gerardo Mata Alvarado, estudiante del primer semestre de la Maestría en Finanzas Corporativas, quien obtuvo el segundo lugar dentro del Certamen Intrauniversitario de Expresión Oral 2026.
El certamen, realizado en las instalaciones del Colegio Civil Centro Cultural Universitario, reunió a jóvenes universitarios con habilidades sobresalientes en comunicación, argumentación y liderazgo, destacando la importancia de la expresión oral como una herramienta fundamental en la formación integral de los futuros profesionistas.
Con este logro, FACPYA reafirma su compromiso con una educación de excelencia que impulsa no solamente el desarrollo académico, sino también las competencias humanas, culturales y profesionales de sus estudiantes.
Autoridades académicas y docentes reconocieron el esfuerzo, dedicación y preparación de Gerardo Mata Alvarado, resaltando que este tipo de participaciones fortalecen el espíritu universitario y reflejan la calidad formativa que distingue a la institución.
Asimismo, se destacó la labor de la Secretaría de Arte y Cultura FACPYA, encabezada por la Dra. Delia Imelda Rivera Loredo, por continuar promoviendo espacios que fomentan el crecimiento cultural, el pensamiento crítico
y el desarrollo de habilidades comunicativas en la comunidad estudiantil.
En FACPYA UANL, cada logro estudiantil representa el reflejo de una formación basada en la excelencia, la innovación y el compromiso con la sociedad.
¡Felicidades por seguir conquistando triunfos!
FACPYAFuerte #JuntosSomosMásFuertes #UANL


Con miras a uno de los eventos deportivos y culturales más importantes del mundo, la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la UANL celebró con gran entusiasmo el “International Day 2026 FIFA”, un espacio dedicado a la integración, diversidad cultural y convivencia estudiantil rumbo a la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026, donde Monterrey será una de las sedes internacionales.
A través de dinámicas, presentaciones, exhibiciones y expresiones representativas de distintas naciones, las y los estudiantes compartieron tradiciones, costumbres y elementos culturales de algunos de los países que formarán parte de la próxima justa mundialista, fortaleciendo así la visión internacional y multicultural que distingue a la institución.
El evento permitió que la comunidad universitaria demostrara creatividad, liderazgo, trabajo colaborativo y capacidad de organización, generando un ambiente de convivencia académica y cultural que refleja el compromiso de la Facultad con la formación integral de sus estudiantes. Además de fomentar el intercambio cultural, esta actividad representa una oportunidad para acercar a las nuevas generaciones al contexto global que vivirá nuestra ciudad durante el Mundial FIFA 2026, promoviendo la importancia de la diplomacia, la cooperación internacional y la apertura cultural.
Durante esta edición se reconoció la destacada participación de los equipos representantes de Francia, quie-


nes obtuvieron el primer lugar; Brasil, con el segundo lugar; y Túnez, alcanzando el tercer puesto gracias a su creatividad, presentación y representación cultural.
La Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la UANL continúa consolidándose como un espacio universitario que impulsa la
formación de jóvenes preparados para comprender y enfrentar los desafíos de un mundo cada vez más interconectado.
Cultura, diversidad y educación internacional que trascienden fronteras. Transformación innovadora con sentido humano

Si buscas una experiencia diferente dentro de la ciudad, la Casa de los Loros es una excelente opción para disfrutar un momento de tranquilidad rodeado de aves exóticas, naturaleza y un ambiente ideal para toda la familia.
Este espacio se ha convertido en un pequeño refugio urbano para quienes desean convivir con distintas especies de loros y aves coloridas, tomarse fotografías, relajarse y aprender más sobre el cuidado y preservación de estas especies. El recorrido permite disfrutar de un ambiente agradable, perfecto para acudir con niños, amigos o simplemente para salir de la rutina.
Además de observar las aves, los visitantes pueden disfrutar de áreas verdes, zonas para descansar y espacios ideales para fotografías. El sonido natural y el entorno convierten la visita en una experiencia distinta dentro de Monterrey.
¿Qué puedes hacer?
* Observación de aves exóticas
* Fotografía y videos
* Recorrido familiar
* Convivencia con la naturaleza
* Actividades recreativas y relajación
Información general


- Dirección: Monterrey, Nuevo León dentro del Parque Fundidora. Está ubicada específicamente en la parte oriental del paseo Santa Lucía.
- Horario:
* lunes a domingo
* 10:30 a.m. a 8:30 p.m.
- Costo aproximado:
* Entrada general: $190 a $165
MXN dependiendo de actividades y temporada, así como el precio para adulto y niños.
Ideal para:
* Familias
* Niños
* Amantes de la naturaleza
* Fotografía y contenido para redes sociales
En medio del movimiento constante de la ciudad, lugares como la Casa de los Loros nos recuerdan que siempre existen espacios para conectar con la naturaleza, relajarnos y descubrir nuevas experiencias sin salir de Nuevo León.

Preparatoria No. 1 UANL impulsa espacios de transformación a través de “Tequios por la Tierra y Murales Mundialistas”

A través de estas acciones, la comunidad estudiantil fortalece valores como el trabajo en equipo, la participación y el sentido de pertenencia, demostrando que el arte también puede convertirse en una poderosa herramienta de transformación social.
La Preparatoria No. 1 UANL continúa promoviendo proyectos que impulsan el desarrollo humano, cultural y académico de sus estudiantes, fomentando espacios donde la creatividad y el compromiso social construyen una mejor comunidad.
Porque transformar nuestros espacios también es transformar
La Preparatoria No. 1 UANL reafirmó su compromiso con la formación integral, el trabajo comunitario y la conciencia social mediante la participación en la jornada “Tequios por la Tierra y Murales Mundialistas”, una iniciativa que promueve la transformación de los espacios a través del arte, la colaboración y la participación juvenil.
En esta actividad, realizada en la histórica Preparatoria 1 “Colegio Civil”, estudiantes y docentes se sumaron a la construcción de entornos más creativos y significativos, utilizando la expresión artística como una herramienta de identidad, convivencia y compromiso con la comunidad.
El taller de dibujo tuvo una participación fundamental en la creación de un mural que refleja valores como la unión, la pasión por el fútbol, el cuidado del medio ambiente y la construcción de paz, integrando elementos culturales y sociales que inspiran a las nuevas generaciones rumbo al Mundial FIFA 2026.

Mariana Janeth
Rodríguez García
Estudiante maestría en Administración
Medalla oro
Campeonato COCABA

