El Comercio – 17 diciembre 2013 Ecuador tiene más investigadores en Ciencias Sociales
El Consejo Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescty) y el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) presentaron hoy los resultados de la primera encuesta de Ciencia y Tecnología en el auditorio de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) en Quito. El evento estuvo a cargo de René Ramírez, titular de la Senescty y José Rosero, director ejecutivo del INEC. La recolección de información se basó en dos encuestas: Ciencia y Tecnología (CyT) e Innovación. La primera estuvo dirigida a 56 universidades, 22 ONG, 40 hospitales docentes, 30 entidades de Gobierno y 13 institutos públicos de investigación. Para este grupo, el formulario se basó en 35 preguntas con siete secciones. Mientras que la segunda estuvo orientada a las empresas productoras de bienes y servicios; 39% de empresas dedicadas a la manufactura, 3% a la extracción de minas y canteras y el 58% orientadas al servicio y comercio. El cuestionario tuvo 65 preguntas distribuidas en siete secciones específicas. Los datos obtenidos reflejan que en el 2011, el Ecuador tuvo 3 743 investigadores y que el 35,1% de los investigadores fueron de área de Ciencias Sociales; 20,1% en Ingeniería y Tecnología y el 14,6% en Ciencias Naturales. La recopilación de datos se realizó desde marzo de este año y se fundamentó en estándares y normativas internacionales como los Manuales de Oslo y Frascati. René Ramírez, titular de la Senescyt, manifestó que estos datos son un parámetro para desarrollar políticas públicas que beneficien al país en todos sus ámbitos. Además, señaló que mediante la aplicación de esta encuesta se pudo conocer el estado de la investigación, desarrollo e innovación, así como el talento humano y los recursos dedicados a estas áreas. El gasto total en actividades de ciencia, tecnología e innovación fue de USD 1 210,53 millones. Adicionalmente, se indicó que del total de las empresas investigadas, el 58,9% se considera innovador. De ese número, el 27,7% se encuentra en el sector de los servicios, el 20,3% en la manufactura, el 9,72% del comercio y el 1,15% en las minas y canteras de todo el país. Del total de empresas innovadoras en producto, el 43,43% de estas compañías ha introducido un servicio mejorado en lo que respecta a su producción.
El Comercio – 18 diciembre 2013 ¿Y serán universidades?
León Roldos Aguilera El presidente Correa en el enlace nro. 350, de 30 de noviembre del 2013, expresó: "Universidades que dan clase de 7 a 9 porque los alumnos y los profesores trabajan, en Estados Unidos ni siquiera son universidades, son llamados Community College". Explico, estos planteles quizás son próximos a los tecnológicos para títulos intermedios, pero no para títulos terminales de carreras en los niveles universitarios tercero y cuarto. Se refirió a la evaluación de las universidades con sede en el Ecuador, señalando, sobre las que la han impugnado: "Tratan de justificar la mediocridad"; y, puntualizó: "Incluso las universidades que están en categoría A son buenas, pero para el medio. Debemos lograr una Universidad ecuatoriana buena a escala mundial. Tener las mejores universidades del mundo". Estas expresiones recientes obligan a recordar lo que se publicó en 2009, cuando estaba debatiéndose la Ley de Educación Superior. En ese entorno, el Presidente recordó que cuando estudiaba en Lovaina, Bélgica, "lloraba de la rabia por la pésima formación" recibida en la Universidad Católica de Guayaquil, mencionando que tuvo "un profesor que en la mañana vendía pollos, y que en la tarde y noche le daba clases". Es evidente su convicción de que la Universidad, para ser tal, requiere ser lo más próximo a la dedicación exclusiva de maestros y estudiantes. Seguramente, esa convicción va a guiar las formas de gestión de las cuatro universidades que promueve. La Nacional de Educación en Cañar (Unae), de Investigación de Tecnología Experimental (Yachay), Regional Amazónica (Ikiam), distantes de los centros de mayor población, por lo que habrá que proveer viviendas para docentes y alumnos, de cursos regulares e investigadores. La Universidad de las Artes (Uniartes) si va a estar en Guayaquil. ¿A qué montos ascenderán las inversiones? ¿Cuántos estudiantes podrán recibir? De mi parte, los mejores deseos para las 4 universidades. Pero hay otras realidades: las de las universidades particulares, cofinanciadas o no, no necesariamente similares en su capacidad de inversión; y, las de universidades estatales, no politécnicas, en que la mayoría de docentes, entre estos quizás los mejores, ejercen sus actividades profesionales, por lo que les será muy difícil convertirse en docentes próximos a la dedicación exclusiva. Y qué decir de los estudiantes que deben trabajar. Yo lo hice en las tardes, vendiendo libros, desde que estaba en 6° curso de bachillerato, por necesidad, hay miles que quieren estudiar pero requieren trabajar para subsistir ellos y sus familias. Un tema para debatir. Para nada justificar las universidades de garaje, ni ilícitos, respecto de los cuales el pedido: que haya singularización de infracciones e infractores, para llegar a las más severas sanciones.
prensa-latina.cu – 18 diciembre 2013 Califican de significativos avances de educación superior en Ecuador El presidente del Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces), Francisco Cadena, calificó hoy aquí de significativos los avances de la enseñanza universitaria en Ecuador. En el periodo 2008-2012 se incrementó de 397 a 594 el número de publicaciones y de siete mil 899 a 11 mil 307 el número de profesores con maestría, aseveró durante la sesión de la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional. Asimismo señaló que se elevó de mil 249 a dos mil 239 dólares la remuneración promedio de los maestros y de igual manera se ha dado un mejoramiento en cuanto a maestros con doctorado y a tiempo completo. En tal sentido, Cadenas precisó que la universidad no solo puede ser transmisora, sino generadora de conocimientos para afianzar el camino a la excelencia. El presidente de Ceaaces dijo que dentro del proceso de evaluación global para la acreditación se tomaron en consideración parámetros como academia, eficiencia académica, investigación, organización e infraestructura. Además, añadió, se emitieron dos informes (preliminar y de ratificación), con lo que se dio la posibilidad a las instituciones de apelar en el marco del debido proceso. El funcionario aseguró que los pertinentes informes son el resultado de un trabajo eminentemente técnico, totalmente independiente y sin ninguna influencia política. Esa tarea, apuntó, obedece a un mandato de la Ley de Educación Superior, es decir, la implementación de la acreditación quinquenal y la categorización de forma bianual. Al referirse a la importancia de los procesos de fiscalización, la asambleísta Ximena Ponce, presidenta de la Comisión de Educación, dijo que se realizan a fin de verificar el cumplimiento de la norma y la legislación, para que no quede solo escrita sino sea viva.
entornointeligente.com – 18 diciembre 2013 Del banano a Yachay El cambio de la matriz productiva propuesta por el Gobierno podría sintetizarse, como el paso de la actividad económica de las fincas bananeras en la costa a Urcuquí, en donde se levanta Yachay, denominada "ciudad del conocimiento", se pretende pasar de una economía básica, esencialmente productora y exportadora de recursos naturales y bienes primarios, como el petróleo, banano, cacao, etc., a la producción y exportación del conocimiento, materializado en bienes industrializados como derivados del petróleo y servicios como telecomunicaciones, informática, TICs, hasta patentes y licencias de producción, para lo que se definen como áreas de investigación la petroquímica, nanotecnología, microelectrónica, energía renovable, salud humana y animal y ambiente. La creación de las 4 nuevas universidades y particularmente Yachay iniciaría una revolución del sistema educativo y "la era del conocimiento", según declaraciones oficiales, ignorando totalmente el trabajo de la Universidad ecuatoriana actual. El objetivo: que el Ecuador incursione en la implementación de centros de investigación y actividades encaminadas a la adquisición de nuevo conocimiento para que el país se coloque a la par de los países generadores de la ciencia y optemos por un nuevo modelo. Indudablemente el país precisa mejoras sustantivas en el proceso productivo y un cambio tangible en los indicadores económicos y sociales y por supuesto apertura e interrelación con el mundo, sin embargo el desarrollo científico y tecnológico es un proceso de largo plazo y requiere más que la construcción de una "ciudad". Hace falta inversión, no basta la infraestructura, el sostenimiento de un centro de la categoría mundial que se pretende significa miles de millones de dólares, con resultados inciertos si no se logra la primicia del know how y la validación de la comunidad mundial, las invenciones deberán competir con la de los pioneros de la ciencia mundial. Se habla de USD 20 000 millones de inversión solo para Yachay, por simple deducción, la explotación del Yasuní no nos alcanza. Al ser un Centro científico experimental enfocado al desarrollo tecnológico y la innovación industrial, es necesario establecer vínculos con la industria de grandes capitales, que haga posible la transformación de la materia prima en productos con alto valor agregado. No se pueden descuidar tampoco los enlaces de entrada y salida, de la nueva producción o de las patentes e invenciones. La pregunta es de cuánto petróleo disponemos para su transformación, restando lo ya comprometido como ventas anticipadas o si vamos a replicar el modelo de sustitución de importaciones de los años 60, descartado por obsoleto e ineficaz, como importado es el modelo "ciudad del conocimiento" inspirado en similares como Incheon−Corea, Silicon Valley y otros.
asambleanacional.gob.ec – 18 diciembre 2013 PRESIDENTE DEL CEAACES DEFENDIÒ PROCESO DE CATEGORIZACIÒN DE UNIVERSIDADES ECUATORIANAS
La Comisión de Educación de la Asamblea Nacional que preside la asambleísta, Ximena Ponce, recibió este miércoles al presidente del Consejo de Evaluación y Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior, CEAACES; PhD, Francisco Cadena para conocer sobre metodología y análisis de indicadores de evaluación para la categorización de las universidades. Con la explicación de Cadena se busca establecer el mecanismo de evaluación de las universidades, así como evaluar a los evaluadores que es parte de la tarea legislativa, sostuvo la congresista. Así mismo, la asambleísta destacó que Francisco Cadena explicó sobre la fórmula de distribución de presupuesto de recursos económicos para las universidades que se encuentran establecidos en la Ley y Reglamento. Reiteró que por primera vez esa fórmula se aplica por variables que permiten distribuir de mejor manera los recursos públicos a las universidades públicas. “El presupuesto para la educación ya no se distribuye por marchas, ni por número de estudiantes”, agregó. Francisco Cadena, durante su comparecencia, defendió la categorización universitaria tras aclarar que los resultados de este proceso son eminentemente técnicos, pues la consigna es alcanzar la universidad de excelencia. En este camino, destacó hubo una primera etapa que fue de regulación de las universidades. “Había la necesidad de poner orden al sistema”, precisó.
Además, indicó que este proceso, necesario por cierto, contribuye al mejoramiento del sistema, es muy duro para el Estado que ha realizado una interrogación económica de varios millones de dólares. Dijo que la universidad ecuatoriana, no puede ser solo transmisora de conocimiento, sino debe aceptar el desafío de generar conocimiento. Por vez primera en la historia universitaria, los profesores deben realizar publicaciones e investigaciones, más allá del tiempo, hayan permanecido como catedráticos en la universidad. “Esto no es cuestión de tiempo, sino de méritos”, precisó. En este sentido, explicó que además la evaluación institucional, en CEAASE apunta a una evaluación de carreras que conduce a la universidad ecuatoriana hacia la excelencia.
El Telégrafo – 20 diciembre 2013 En 2014 se evaluarán las carreras universitarias de Salud, Educación y Derecho
El Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces) informó que a partir del próximo año se realizarán evaluaciones a las carreras universitarias. Francisco Cadena, presidente del organismo, precisó que se buscará calidad en la oferta académica de los centros de estudios. Por este motivo, el análisis será tanto de la malla curricular y resultados del aprendizaje. "Buscamos que las universidades no sean transmisoras de conocimiento, sino generadoras del mismo", dijo. El funcionario manifestó que se tomarán exámenes a los estudiantes para conocer su nivel de aprendizaje. Advirtió que una carrera se cerraría en un centro de estudios si un 30% de los evaluados no pasa el examen. Los que reprueben tendrían que repetir un año en otro centro educativo. "Vamos a establecer la evaluación de carreras con la misma rigurosidad que hicimos el análisis institucional", manifestó. En esta primera fase se iniciará la revisión de carreras de Salud, Educación y Derecho. El Ceaaces espera que hasta el 2017 todos los docentes universitarios tengan maestría.
ecuadoruniversitario.com – 22 diciembre 2012 PUCE es la mejor universidad ecuatoriana a nivel internacional La Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), respaldada por las evaluaciones y acreditaciones realizadas por importantes instituciones internacionales se encuentra en el PUESTO NÚMERO UNO entre las universidades ecuatorianas. Además, la PUCE está entre las cien mejores universidades latinoamericanas. Efectivamente, la QS Quacquarelli Symonds, empresa internacional fundada en 1990, que es la compañía líder en la promoción de la educación superior alrededor del mundo, elaboró el Ranking Mundial de las universidades 2013. En ese documento, la Pontificia Universidad católica del Ecuador (PUCE) ocupa el primer puesto entre las universidades ecuatorianas y está entre las cien mejores Instituciones de Educación Superior latinoamericanas. QS Quacquarelli Symonds produce importantes trabajos de investigación, tales como el renombrado QS World University Rankings (ininterrumpidamente desde el 2004), organiza las mayores ferias internacionales de pregrado -Top Universities Tour-, posgrado- World Grad School Tour- y MBA -World MBA Tour- en cuatro de los cinco continentes, conferencias anuales, publica guías internacionales de universidades, MBA y estudios de posgrado, así como otra serie de productos y servicios dentro del ámbito educativo. Todo ello le ha convertido en un referente mundial en el ámbito de la educación superior y el desarrollo profesional, por sus productos que están dentro de los estándares de calidad más elevados. Pero hay algo más a favor de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador: The Shanghai Ranking Expanded, permite conocer la posición de las universidades a nivel mundial, lo que se ha convertido en factor clave para medir su calidad y producción de conocimiento. En la medición del 2013 con 400 universidades iberoamericanas, figura la PUCE en la posición 182, seguida por la Universidad San Francisco de Quito en la posición 204-250. Entre los indicadores más relevantes para la medición están el número de artículos publicados en las revistas Science y Nature en los últimos cinco años, número de artículos indexados por el Science Citation Index-Expanded y Social Science Citation Index en el año anterior y número de profesores equivalentes a tiempo completo. Además, indicadores de producción científica 2009-2013 destacan que en los últimos 5 años la PUCE ha publicado 231 artículos en revistas indexadas en Scopus. La UTPL ha publicado 129 artículos, la Escuela Politécnica Nacional (EPN) 108 artículos; la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL) 95 artículos; y, la Universidad de Cuenca 76 artículos. Pero la PUCE no es una universidad perfecta. Por eso sus autoridades aseguran que “siempre hemos estado empeñados en mejorar. Y seguimos empeñados en mejorar”.
El Universo – 24 diciembre 2013 La universidad que queremos La universidad es el servicio público más importante de la nación. En ella nace la cultura superior, investigación, inventos que permiten el progreso. ¿Qué relación tendrá la deficiente universidad ecuatoriana con un país que tiene el 42% de subempleo y cerca del 8% de desempleados? Las cámaras de producción deben manifestar en qué medida la universidad asesora a los emprendedores del país, cuántos proyectos de creación de riqueza funcionan, salidos de la universidad. El remezón a las universidades es acertado. El crecimiento de la población universitaria en la Universidad de Guayaquil dada su buena fama y la eliminación del injusto sistema de ingreso cambió las cosas y requirió de buen gerente. La conquista resultó negativa, pero la desgracia es mayor. En diez meses de estudios por curso, sin contar imprevistos, había que preparar seis materias para rendir exámenes en enero. Diez meses son 300 días, divididos para seis resultan 50 días que el estudiante tiene para cada materia. Muchos estudiantes trabajaban. Tal espacio de tiempo supone que la universidad le debe al estudiante el siguiente trato: seleccionarle el material de estudio para que sea informado de los elementos esenciales del tema, serán los libros de consultas. El estudiante no debe mendigar el material de estudio. Los profesores recurren a libros de selecta información, ¿cuál es la imposibilidad de que cada profesor compendie un texto adecuado o lo recomiende? Cambiar el copiado de clase, por el texto adecuado. Respetar el talento y edad de profesores, los Ph.D. no deben ser cesados por tener más de 70 años. Hagamos una universidad con sacrificio, posible de entenderse con los estudiantes y conectada al mundo tecnológico. Debe discutirse un plan nacional de cómo vamos a hacer la nueva universidad. Rafael Mendoza Avilés, Guayaquil
eltiempo.com.ec – 26 diciembre 2013 Salir de la crisis Por: Eugenio Lloret O.
La Universidad de Cuenca en un manifiesto a la ciudadanía rechazó la categorización efectuada por el Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior, Ceaaces en el que la Universidad ha sido ubicada en la categoría B. Más allá de toda significación que encierra ese manifiesto, por las difíciles circunstancias por las que atraviesa esta institución fundamental, que son reflejo inevitable de la crisis que sufre Ecuador en varios aspectos de su vida colectiva, es menester señalar que la Universidad no puede ser pensada solamente en función de la producción de conocimientos; no es sólo un centro de seriedad y rigor académico en el que, mediante la investigación y la enseñanza, se logran elevados índices de dominio de las ciencias y se forman los especialistas en ella. La Universidad es también y muy especialmente un centro de reflexión, un ámbito donde se construye concepciones del mundo contemporáneo, un lugar en el que debe comprenderse lo que pasa en la sociedad y donde debe ayudarse a todos aquellos que integran la comunidad a participar en ella. En muchos sentidos, esa situación repercute en el seno de todas las universidades ecuatorianas, que se traduce en hipertrofia, en penurias de presupuesto, en carencia de recursos y talentos humanos y en innumerables formas de protestas. Pero más allá del rechazo y la protesta pacífica, la Universidad de Cuenca está llamada a asumir, en toda su plenitud, el gran papel que le corresponde en esta hora de contradicciones, que sí afecta a todos los aspectos de la vida del país, que al margen de una calificación cuestionada y poco entendible tiene por delante una oportunidad más para liderar el cambio, para demandar del Estado que la riqueza petrolera sea sembrada en la educación superior con equidad y no caótica e improvisadamente por parte de un Estado providencialista, absorbente e interventor. Salir de la crisis, es la cuestión fundamental que la Universidad en su conjunto tiene planteada hoy. No es tarea fácil. Requerirá cambios, rectificaciones y sacrificios gigantescos. Es en tal coyuntura donde aparecen en toda su dimensión el papel que hoy debe asumir la universidad ecuatoriana, para dar a conocer mejor la verdadera situación y señalar caminos hacia la excelencia, sin renunciar al pensamiento libre, la visión crítica, el derecho a disentir. Es hora de unir honestidad con discernimiento. Con equilibrio, sin excesos, con calma y naturalidad, hasta conseguir que la duda se convierta en pruebas tangibles o argumentos honestos para emitir un juicio que más tarde podría revelarse como equivocado o motivo de protesta. En este sentido tiene que trabajar más el Ceaaces si es que realmente quiere transformar a la universidad ecuatoriana. Estamos demasiado acostumbrados a pensar que solo a nosotros nos asiste la razón. La obstinación no es elegante, ni útil... y además está condenada al fracaso. Y más allá de la protesta y de la manifestación de rechazo está pendiente la inmensa labor de preparar al país para un nuevo tiempo y para un nuevo mundo.
hoy.com.ec – 27 diciembre 2013 No tenemos excelencia universitaria mundial
Rector de la Escuela Politécnica del Litoral, Sergio Flores, habla de lo que necesita la universidad para competir a nivel externo ¿Estar en la categoría A en el Ecuador, según la calificación de la Ceaaces, es estar en la excelencia? La excelencia y la categoría A son relativas a con quién usted se compara. La Espol es de excelencia si nos comparamos en el entorno del sistema universitario del Ecuador. Pero no somos de excelencia si nos comparamos con el entorno mundial de las universidades. No estamos ni en las primeras mil. ¿Cómo está la Espol a nivel de América del Sur, por ejemplo? Con seguridad, estamos dentro de las primeras mil. ¿Cree que una universidad ecuatoriana se coloque entre las primeras de la región a mediano plazo? Podemos llegar a tener esta excelencia mundial si es que hacemos las cosas pertinentes para llegar a tener calidad mundial con excelencia. ¿Qué hizo la Espol para llegar hoy a ser una universidad categoría A en el Ecuador? La Espol se posicionó muy bien en la región como una universidad de docencia, porque hicimos las cosas adecuadamente. En sus inicios, la Espol se creó con carreras como Marítima, Ciencias de la Tierra, Petróleos, Minas y Biología. Y al siguiente año, con Mecánica e Ingeniería Eléctrica. Ninguna de estas carreras existía en Guayaquil y varias no había en el país. Los profesores de estas áreas, todos, eran formados en Estados Unidos, Europa y otros países. Un segundo factor fue el programa de la Fulbright que entregaba becas a egresados en América Latina para que vayan a hacer maestrías en Estados Unidos y regresen al Ecuador a enseñar en las universidades. De la Espol, en un lapso de seis años, se fueron 72 egresados, que se convirtieron luego en 72 profesores. Todos, a tiempo completo de 40 horas semanales. ¿Cómo se manejó en el aspecto económico la Espol? El primer factor fue la concentración de talentos. El segundo, recursos económicos para poder pagar adecuadamente a los docentes. Y el tercero, autonomía de gestión. Con este tercer aspecto podíamos decir al docente cuánto le podíamos pagar con el nombramiento incluido. Nosotros teníamos absoluta independencia en estos rubros. ¿Y siguen teniendo esa independencia económica? Ya no. Las reglas del juego han cambiado.
¿Cuál es el siguiente paso para entrar en los estándares internacionales? Ahora usted requiere concentración de talentos, pero ya no como el que teníamos antes, con un profesor con maestría en las mejores universidades. Ahora requerimos un profesor con doctorado en las mejores universidades, que venga a hacer investigación y docencia. Y debe tener inclinaciones claras para hacer investigación. Requerimos recursos económicos para pagar adecuadamente a este nuevo profesor, para que no se vaya a otra parte. Además, necesitamos dinero para comprar laboratorios, pagar ayudantes y proyectos de investigación. ¿Cómo ve las posibilidades de ayuda gubernamental a las universidades en general y a la Espol en particular? Creo que este es un tema de discusión. Porque, si queremos posicionarnos en el mundo, son otras las reglas del juego que debemos aplicar. Por ejemplo, mantener profesores de calidad internacional, para empezar. De lo contrario, no se puede hacer. Eso se trasluce en pagarle al profesor internacional valores adecuados, salarios competitivos, pero no locales. Con las reglas del juego actuales, ¿se puede llegar a niveles internacionales o no? Con las reglas del juego actuales, no se puede llegar a un posicionamiento internacional. Para tener posicionamiento internacional, debemos tener ciertas reglas del juego. ¿Todas las universidades internacional?
ecuatorianas
pueden
tener
posicionamiento
No. Si vemos la tabla mundial de universidades, hay muchas de los Estados Unidos que está en los primeros lugares. De América Latina hay solo dos de Brasil (São Paulo en el puesto 158 y la de Campina en el 262), entre las primeras 500. Pretender que de Ecuador haya 10 en el ranking mundial, no es así. Para estar en este ranking, se requiere de mucho esfuerzo, más que nada, de calidad de docentes y fondos de investigación. Para ello, es necesario que el Gobierno empiece a dar a algunas universidades las facilidades para que traten de proyectarse a nivel internacional, para que una llegue a estar entre las mil primeras del mundo después de 10 o 15 años de trabajo. ¿Qué es lo más inmediato de hacer por parte de la Espol para ubicarse en mejores posiciones? Lo más inmediato de parte nuestra es, quizá, en 2020 o en 2023 estar entre las mil primeras de la región. Para llegar a ese puesto, es necesario tener concentración de talentos, recursos económicos y autonomía. ¿Se puede cumplir este compromiso? Soy optimista. Nuestros profesionales salidos de la Espol los ponemos en cualquier parte del mundo y son competitivos. Es un profesional que cumple, que trabaja bajo presión. Y que puede ir a cualquier parte a sacar una maestría o un doctorado sin problema. ¿Es un tiempo adecuado para concretar esta aspiración?
Tenemos que trabajar rápido, buscar profesores internacionales en investigación. Lo que está claro es que, con los reglamentos actuales, sería muy complicado llegar a esa meta. Porque no nos dan esa autonomía responsable como para poder ser eficientes. ¿Por qué razón existen universidades de calidad que funcionan en países de menor desarrollo económico, como Honduras, que tiene a la Universidad Agrícola de El Zamorano, en la que estudian muchos ecuatorianos? Ellos han traspasado la frontera en función del tipo de universidades. En el mundo hay tres tipos: de docencia, de docencia con investigación y de investigación. Las primeras en el mundo son de investigación y tecnología. Las que hacen docencia con investigación nunca estarán en los primeros puestos. Y las que hacen docencia, tampoco. La Espol es una universidad de docencia con algo de investigación. Nosotros queremos convertirla en una universidad de docencia con investigación.