hoy.com.ec – 29 noviembre 2013 La polémica categorización de las universidades La categorización de 54 universidades hecha por el Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces) ha desencadenado reacciones adversas en algunos centros de enseñanza. Hay cuestionamientos al modelo de categorización y al procedimiento que se ha utilizado para realizarla. Se necesita sin duda mejorarlos; pero no se debe perder que el norte de un proceso de evaluación es incentivar a que mejore la calidad de la enseñanza, y no desvalorizar el trabajo de las instituciones universitarias. Como toda evaluación, la que ha sustentado la categorización es un proceso relativo. Y hay que tomarlo así. Los resultados dependen de los parámetros seleccionados. Así, por ejemplo, en esta categorización del Ceaaces la Pontificia Universidad Católica y la Central pasaron del casillero "A" en que se ubicaron en 2008 al "B". Sin embargo, en el Ranking de Universidades de América Latina 2013 de la prestigiosa empresa investigadora londinense Quacquarelli Symons (QS), una de las evaluaciones internacionales de más prestigio, la única universidad ecuatoriana que se clasifica entre las 100 mejores de la región es la Católica (en el 83); y dos de las cinco Universidades en la categoría "A" del Ceaaces se hallan entre los puestos 129 y 160 en el Ranking QS. Y en la clasificación de la misma firma, pero con Universidades de todo el mundo, en los 100 primeros puestos no entra universidad latinoamericana alguna. También hay que mejorar la forma de presentación general de los resultados: ¿no sería más conveniente informar sobre las calificaciones obtenidas por cada universidad en las diversas áreas e ítems y el puntaje total antes que la ubicación gruesa en las cuatro categorías?
Sin embargo, lo sustancial es, como se señaló antes, que los procesos de evaluación sirvan realmente para mejorar la calidad de la enseñanza universitaria. Este es el mayor reto. El país irá hacia donde vayan sus universidades.
expreso.ec – 29 noviembre 2013 Bajo escalafón en el ranking internacional No hay ninguna universidad del país entre las 500 mejores del mundo. Ni siquiera entre las mil. Los rankings internacionales dicen que aún estamos lejos. Curiosamente también dicen que algunas de las instituciones que han sido ubicadas en la categoría 'B', como la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) y la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), aparecen en algunas mediciones internacionales mejor ubicadas que las 'A'. Pero en algunas, porque estas, la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), Escuela Politécnica Nacional (EPN) y la Universidad San Francisco de Quito, aparecen siempre entre las primeras del país en todas las mediciones globales. El Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces) comunicó el miércoles los resultados del examen a las universidades del país y determinó que solo había tres en la categoría 'A'. Ubicó al grueso de instituciones en la categoría 'B' y a dos grupos menores en 'C' y 'D'. ranking y criterios. Las mediciones internacionales suelen recibir diferentes lecturas, según quienes resulten primeros, intermedios o últimos. Además, no todos los rankings miden los mismos aspectos ni tienen igual número de indicadores. El de más prestigio es el de la Universidad Jiao Tong de Shanghái (China) o Ranking de Shanghái. Ordena solo las 500 mejores universidades del planeta. Se basa en criterios de calidad, como el nivel de estudiantes, profesores y los centros, la actividad investigadora, publicaciones, etc. Así, es un aspecto clave tener entre sus docentes a Premios Nobel en su área, con descubrimientos publicados por revistas científicas y que hayan impactado en el mundo. No hay universidades ecuatorianas en ese listado. Otro es el Ranking Webometrics, del Laboratorio de Internet del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, de España. Se basa en el impacto del alma máter en la red. Mide la presencia y penetración en la web de casi 12.000 universidades del orbe. Allí, la primera de Ecuador es la Espol. Le siguen la San Francisco de Quito y la EPN. Luego, la PUCE, UTPL, Universidad de Cuenca, Escuela Politécnica del Ejército (ESPE) y la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil. El QS Ranking prioriza la reputación académica y patronal. Luego los docentes con doctorado, el impacto en la web y publicaciones de las facultades. En su listado no hay ninguna de Ecuador entre las 500 mejores del planeta. La PUCE es la mejor ubicada. A continuación, la Espol, la ESPE, la Universidad Central del Ecuador, la EPN y la Universidad Católica de Guayaquil.
El Four International Colleges and Universities es similar a Webometrics, pero se basa en solo tres fuentes: el medidor de Google de visitas de páginas y los medidores de tráfico en Internet Alexa y Majestic Seo. Según esa clasificación, tras la UTPL siguen la Espol, ESPE y PUCE. Después, la Universidad Politécnica Salesiana (UPS), Universidad Tecnológica Equinoccial (UTE) y la Universidad de Guayaquil. Esta última, descendida por el Ceaaces de categoría 'B' a 'D'. Así, debido a esas variaciones en sus criterios, énfasis y en las herramientas que utilizan, estas mediciones tampoco suelen coincidir entre sí. Correa y los rankings. En lo que sí coinciden es en que ninguna universidad ecuatoriana está entre las mil mejores del mundo. Ese hecho lo ha reiterado el Gobierno para justificar su intervención en la educación superior. Y lo volvió a citar ayer el presidente Rafael Correa. El mandatario se refirió a los resultados de las evaluaciones a las universidades ecuatorianas y anticipó que no dudará en cerrar otra institución si no cumple con los estándares de calidad que piden las autoridades. "Si tuviéramos que eliminar (alguna universidad) así lo haremos. El objetivo es tener universidades de calidad", sostuvo. Según Correa, hay muchas entidades sin calidad y advirtió a quienes han reclamado por las calificaciones y categorías asignadas por el Ceaaces. El presidente insistió en que el objetivo que persigue el Gobierno es la educación de calidad. "Y que si para eso hay que cambiar, hay que cambiar". Correa llamó a reconocer la realidad. "Busque en cualquier ranking mundial si entre las mil universidades hay una ecuatoriana"
entornointeligente.com – 30 noviembre 2013 46 indicadores en 5 categorías para evaluar a las universidades del país
Cinco criterios utilizó el Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces) para realizar el análisis del estado de las 54 universidades y escuelas politécnicas: academia, eficiencia académica, organización, investigación e infraestructura. Cada uno tenía variables específicas. Son 46 indicadores. En el criterio de academia, que es el que más peso tuvo, se midió la formación de los docentes, su tiempo de dedicación y las condiciones de vinculación con la universidad. Francisco Cadena, presidente del Ceaaces, explicó que el sistema de educación superior hizo un esfuerzo por contratar a profesores con doctorados; estos se incrementaron de 460 en el 2008 a 756 en el 2012. La mejora también se evidenció en la contratación de profesores a tiempo completo; estos pasaron de 6.046 en el 2008 a 9.994 en el 2012. Holger Capa, presidente de la Comisión de Intervención del Ceaaces, recordó que, según la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES), hasta octubre del 2012 las universidades debían cumplir con el 60% de docentes a tiempo completo y con formación de maestría o PhD. En cuanto a la eficiencia académica se midió la tasa de graduados, la de los estudiantes que se retiran y la de los que concluyen las carreras. Para el criterio de organización, se observó la responsabilidad social en la asignación y uso de sus recursos, el manejo transparente de la información y aplicación de normativas. Fausto Herrera, ministro de Finanzas, indicó ayer que las universidades generalmente ejecutan entre el 70 y 75% del presupuesto que se les asigna.
Para el criterio de investigación se verificaron las publicaciones realizadas por los docentes en la universidad a la que pertenece y sus niveles de impacto, producción científica y libros revisados por pares. En el quinto criterio se evaluó la infraestructura que ofrecen las instituciones a sus estudiantes, docentes y trabajadores. Se revisaron espacios pedagógicos, se evaluaron bibliotecas, tecnologías de información y comunicación y espacios docentes, entre otros. Para Alfonso Espinosa, rector de la Escuela Politécnica Nacional (ubicada en categoría A), los criterios para la categorización fueron estrictos. Carlos Larreátegui, rector de la Universidad de las Américas (que está en la C), señaló que "los pesos asignados a los parámetros son demasiado rígidos, lo que impiden tomar en cuenta características particulares de cada institución". Intervención Esmeraldas Intervención La Comisión Interventora de la Universidad Técnica Luis Vargas Torres de Esmeraldas visitó ayer el campus y se reunió con el pleno del Consejo Universitario. El grupo, que estará en la universidad un año, anunció que se realizarán auditorías a las áreas Administrativa, Académica y Financiera. 8 Universidades están en categoría D, que es la última.
entornointeligente.com – 30 noviembre 2013 "La excelencia académica no se gana con gritos" Duras críticas al nivel académico de las universidades pronunció ayer el presidente de la República, Rafael Correa, durante su visita al cantón Arenillas (El Oro). Incluso lamentó la reacción de algunos sectores por las calificaciones que publicó el Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces). En esa calificación algunas universidades bajaron de categoría, lo que ha provocado la protesta de algunos directivos. "La excelencia académica no se gana con gritos, con palos, con piedras, se gana con exigencia, con estudios, con rigor, con profesores de alto nivel y a tiempo completo, que no falten", expresó el Mandatario. DATOS Un programa de intervención territorial en el que se construyen escuelas del milenio, programas de vivienda, alcantarillado y el nuevo eje vial ejecuta el Gobierno Nacional en el cantón Huaquillas. Con el presidente de Perú, Ollanta Humala, se construirá la primera ciudad binacional, entre Huaquillas y Aguas Verdes. Dentro de ese plan se contempla la construcción de un parque lineal en el canal de Zarumilla, para lo cual será necesario reubicar a familias que habitan en las márgenes; el puente se convertirá en una plaza pública. El Jefe de Estado, en una entrevista para la radio La Voz de Arenillas, sostuvo que la finalidad es tener una educación de calidad y si para eso hay que cambiar lo que existe, hay que hacerlo, ya que no puede existir universidad sin excelencia. Para el Mandatario, son algunos los factores que inciden en el problema de las universidades, entre ellos, la politización, la mediocridad académica y la ineficiencia administrativa. "Tenemos que tratarnos duro. Ocultando la verdad los problemas no se resuelven. Vayan y busquen en cualquier ranking universitario, a nivel mundial, si entre las mil mejores universidades hay una ecuatoriana. Este es un problema de Ecuador y de América Latina también, porque entre las 100 mejores universidades no hay una sola de América Latina", lamentó. Incluso cuestionó la reacción de sectores universitarios. "Se ha caído en la mediocridad; los mediocres se han impuesto, la ineficiencia es terrible, la mayor parte del gasto se va en lo administrativo, vaya a ver el exceso de personal que tienen las universidades, el piponazgo". El Primer Mandatario invitó a los ecuatorianos a no engañarse ni a ocultar la verdad, por dura que sea. "Sabemos que es un problema académico muy grave que debemos atacar con todas nuestras energías". De allí que llamó a la comunidad a ser exigentes y a "tratarnos duro, ocultando la verdad no se resuelve el problema académico". Y expresó que lo que está en discusión es el perfeccionamiento educativo. "Estamos hablando del médico que va a curar a las familias, reaccionemos, sepamos de qué estamos hablando, aquí no tiene cabida la victimización, sino la excelencia académica", dijo.
entornointeligente.com – 30 noviembre 2013 Rafael Correa criticó protestas que surgieron por la calificación
"Si tuviéramos que eliminar la universidad que tuviéramos que eliminar, así lo haremos, porque el objetivo es tener universidades de calidad", advirtió ayer el presidente Rafael Correa respecto de los resultados de la evaluación que realizó el Consejo de Evaluación de Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces). En una entrevista radial en Arenillas (El Oro), Correa apuntó que muchas de las universidades no tienen excelencia, por eso ninguna está en los rankings mundiales. A su criterio, el problema es "grave" por el nivel de "politización, piponazgo y burocracia" existente. "(...) Los mediocres se han impuesto, la ineficiencia es terrible. La mayor parte del gasto es administrativo, (en) el exceso de personal que tienen las universidades, el piponazgo", afirmó. El presidente cuestionó las protestas por la evaluación. "La excelencia académica no se gana con gritos, con palos, con piedras, sino con exigencia, estudios, rigor, con profesores de tiempo completo, que no falten", precisó.
lahora.com.ec – 01 diciembre 2013 Se hace bien porque Ceaaces…
Salvatore Foti La acreditación a las universidades por parte del Ceaaces ha sido un proceso largo y exigente para la mayoría de las instituciones de educación superior. Pero también un proceso meticuloso, profesional y sobre todo necesario e imprescindible para el país. No olvidemos que, a la vista y paciencia de todos, en Ecuador funcionaban universidades garajes que lo único con que cumplían era tramitar y vender títulos sin tener ni laboratorios o peor aún, la planta docente necesaria para dictar los cursos y preparar a nuestros jóvenes que en realidad, fueron víctimas de una estafa masiva. Sin embargo, después de haber cerrado estos “garajes”, todos sabíamos que el proceso continuaba y se debía certificar que las verdaderas universidades presentes en el país, cumplan con estándares de calidad educativa internacional. Por esto la recalificación de estos días es un logro importantísimo para el país y su desarrollo. Resulta, de hecho, que el país cuenta apenas con tres universidades de pregrado de nivel A, la máxima nota, mientras que las demás se disputan la B, la C o, peor aún, les ha tocado una muy mala evaluación, D. Esto debe hacernos reflexionar y, después de felicitar a las mejores universidades debe provocar una reacción positiva y constructiva por parte de las demás instituciones que, a pesar de no estar, supuestamente, entre las mejores, saben que pueden mejorar. Un espíritu noble y digno de la academia. Los que critican la evaluación y reclaman por las notas más altas de su “competencia” se portan como aquel estudiante que lejos de ver cómo puede mejorar, se compara con otros compañeros; una actitud execrable y que por sí misma confirma las razones de los deficientes resultados otorgados por el Ceaaces. En vez de dedicarse a criticar el proceso y a la entidad que dio los resultados, deberían hablar de lo bien que lo han hecho, de los logros que supuestamente han tenido y que les ayudará a restablecerse en los años venideros. O sea, sentirse bien por lo que lograron y no amargados por lo que los demás han sido capaces de cosechar.
El Comercio – 01 diciembre 2013 Inquietud en las universidades por la categoría D
La falta de investigaciones, de profesores a tiempo completo, de capacitación docente y las intervenciones afectaron a las universidades que fueron ubicadas en el último grupo. Allí están la Católica de Cuenca y la de Otavalo, que solo ofrecen grado. Además, están la Agraria del Ecuador, Laica Eloy Alfaro de Manabí, Técnica de Machala, Estatal del Sur de Manabí, Técnica Luis Vargas Torres de Esmeraldas y la de Guayaquil. Estas tres últimas están intervenidas. De acuerdo con el Ceaaces, estas instituciones superiores no obtuvieron buenas calificaciones por no "cumplir con los multicriterios" o parámetros de acreditación que manejó el organismo. En esta categoría están las universidades que obtuvieron menos del 35% en todas las evaluaciones. Es decir, en academia, eficiencia académica, organización, infraestructura física y otros. La decisión molestó a las autoridades y a los docentes de estas instituciones, que han afirmado que plantearán su desacuerdo con el organismo con impugnaciones. Estos centros de estudios tienen dos años para presentar proyectos y poder ubicarse en otras categorías. En el 2015 desaparecerá el grupo denominado D. Universidad laica Eloy Alfaro de Manabí El centro manabita se respalda en publicaciones El 28 de noviembre, un grupo de docentes y alumnos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Eloy Alfaro (Uleam), junto a investigadores de la Universidad de ValladolidEspaña presentaron el libro 'Hábitat Social, Digno y Sostenible para Manta y Manabí'. Las autoridades afirman que el trabajo tomó 18 meses y consideran que lo desarrollaron con una investigación fuerte. Los equipos de catedráticos de Ingeniería Agronómica también dicen haber mejorado una semilla de maíz que les permite a los agricultores tener mayor rendimiento por hectárea. Por hechos como estos, Medardo Mora, rector de este centro, dijo no saber por qué y bajo qué parámetros midieron el desempeño de la universidad. "Aún estamos esperando que nos llegue la notificación por escrito, solo conocemos que nos bajaron de la categoría C a la D, eso es humillante". De hecho, el informe del Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces) que emitió el informe sobre la recategorización de los centros, causó sorpresa y molestia en la U. manabita. El vicerrector Académico, Leonardo Moreira, recuerda que cuando visitaron el centro de estudios, los funcionarios del Ceaaces verificaron la infraestructura y la organización. "Tenemos fallas en otros aspectos, que fuimos remediando, pero ahora salen con esto".
Entre los parámetros que el Consejo de Evaluación midió estuvo la investigación, y en ese la calificación de la Uleam fue 0. Según el principal de esta casona, no son una institución que hace ese trabajo. Pero asegura que están "en una tarea inicial, punzante y presente en el agro". Moreira asegura estar consciente de que hay que hacer cambios. "Pero de ahí a que nos pongan como una universidad de cuarta, eso es un insulto". En la Uleam hay 852 profesores, de ellos 450 trabajan a tiempo completo. Los 22 000 alumnos agrupados en la FEUE saben que hay cosas que corregir. Héctor Bowen, presidente, cree que el Ceaaces los midió sin tomar en cuenta el trabajo en áreas como vinculación con la comunidad y en los estudios que se desarrollan sobre los recursos marinos y agrícolas. La Universidad Estatal del Sur de Manabí también pasó de categoría C a D. Este centro de estudios está intervenido judicialmente desde el 10 de septiembre pasado. Este Diario solicitó una entrevista con las autoridades, sin embargo no se obtuvo respuesta. En el Plan estratégico de desarrollo institucional de esta institución se dice que "ante los continuos cambios, la universidad no puede continuar en una posición de inercia. Debe adaptarse y responder a las nuevas demandas y necesidades de su entorno". 852 Docentes Trabajan en la Uleam, 450 de ellos laboran a tiempo completo. Universidad Estatal de Esmeraldas 222 registran maestrías y solo un docente tiene PhD El balance entre la parte académica y administrativa financiera de la Universidad Luis Vargas Torres de Esmeraldas pesó mucho a la hora de que el Consejo de Educación Superior (CES) tomara la decisión de intervenirla. La investigación de un año y medio que realizó este organismo, descubrió que la Universidad asigna un mayor presupuesto a la parte administrativa. Y muy poco a lo académico. Según el director subrogante del CES, Marcelo Cevallos, el 83% del presupuesto de la Universidad se destina para gastos administrativos, un 16% para provisión de educación superior, el 0,5% para vinculación social y apenas un 0,1% para la investigación científica y tecnológica. Precisamente, este fue uno de los aspectos que motivó a la intervención del centro superior, el pasado jueves. Entonces se habló de denuncias de cobros por concepto de matrículas, pagos por sustentación de tesis de grado y graduaciones hechas al margen del Consejo de Facultad. A ello se suma la supuesta inconsistencia para la conformación del cogobierno de estudiantes, trabajadores y docentes. Para Stalin Cañizares, exsupervisor de Educación, el bajo presupuesto destinado a la investigación sorprende, cuando en Esmeraldas hay mucho que investigar. En la indagación del CES se tomó como referencia el presupuesto que al año recibe la U. (USD 22 millones). De eso, USD 19 millones se destinan para lo administrativo y USD 11
450 para los trabajos de investigación. En este último aspecto se consideran las publicaciones de investigaciones que se han realizado en revistas indexadas internacionales. El vicerrector Académico, César Saavedra, reconoce la deficiencia que hay en la investigación y señala que la Universidad tiene cuatro investigaciones, pero en relación con el número de maestros titulares (231) esa cifra es paupérrima. "Por lo menos, cada uno debe tener una. Hay muchos compañeros que tienen libros, pero solo se quedaron para el consumo interno, jamás se las hizo calificar por un par externo". Pero no es la única deficiencia hallada por el CES. Más de la mitad de los 510 docentes no tiene titularidad. Pues el nivel de maestros contratados está por el orden del 57% del total de la planta docente. Otro dato revelador es que apenas un docente cuenta con un PhD. "Eso nos perjudicó enormemente a la hora de la evaluación. Tenemos 222 docentes con maestrías", sostiene el vicerrector Académico. El informe también reveló que el 55,3% de docentes trabaja a tiempo parcial o a medio tiempo. Una cifra que se contrapone con lo que exige la Ley de Educación Superior. Esta habla del 60% de la planta docente. 222 docentes tienen maestrías y apenas uno ha registrado su PhD.
entornointeligente.com – 01 diciembre 2013 Enrique Santos: 'Problema de la U. de Guayaquil es de gestión' Entrevista con Enrique Santos, miembro del Consejo de Educación Superior vinculado a la intervención de la U. De Guayaquil. ¿Cuáles son las principales falencias detectadas en las universidades de Guayaquil? Un caso específico es la Universidad de Guayaquil (en categoría D). Hay datos firmados en un acta por parte del rector encargado de entonces en los que se reconocen cosas que son terribles para la universidad. ¿Cuáles? En la demostración que hizo hasta la segunda etapa del debido proceso tenía cero publicaciones y, finalmente, logró demostrar que tenía 9. No entró ningún profesor titular por concurso a partir de la LOES. Tiene parcial el indicador de transparencia financiera. Es una de las que tienen menos docentes Ph.D. El rector justificó que no hay suficientes publicaciones y docentes con Ph.D. por falta de dinero... Recursos hay. Es de dominio (público) que la Senescyt tiene una línea de becas para docentes. La U. no utiliza estas potencialidades. Yo no sé en qué medida se puede hablar de que no tiene dinero cuando hay una subejecución de $ 68 millones en los últimos cinco años. Con ese dinero hubiera implementado decenas de programas. Si no hacen falta recursos, ¿el problema es de gestión? Es una problemática de gestión... Si hay una falla en la gestión, ¿por qué no se ha hecho un cambio en las autoridades? El cambio de autoridades no es un tema que competa a la comisión (Interventora de la Universidad). Legalmente no estamos en capacidad de destituir a un rector por el hecho de que su universidad no se encuentre en la categoría de hace cuatro años. ¿Cómo revertir la situación para mejorar la categoría? El plan de excelencia está prácticamente listo. Vamos a proponer la racionalización de las carreras, a plantearnos la optimización en la eficiencia del gasto académico y administrativo. ¿Cuáles son las carreras que se van a depurar? Hay un estudio de la Senescyt en el que se hace una propuesta de reducir de 18 a 14 facultades y de 70 carreras a 40. Aún no hemos decidido. Está claro que no puede existir Informática en tres facultades, Marketing en Filosofía y Administración. ¿Qué otros parámetros considerarán? La U. tiene una estructura de clases de 45 minutos, eso no lo podemos cambiar de un día a otro. El régimen académico aprobado define que debe tener horas de 60 minutos. Vamos a planificar eso para el próximo año.
hoy.com.ec – 02 diciembre 2013 La evaluación de las universidades
E l ejercicio de evaluación y categorización de las Instituciones de Educación Superior (IES) efectuado por el CEAACES, y cuyos resultados fueron difundidos la semana pasada, constituye un instrumento inevitable, además de valioso, para establecer la calidad de las universidades en el Ecuador. Se trata de un ejercicio con una doble finalidad: transparentar, de un lado, la excelencia académica y de gestión de todas las universidades del país, públicas y privadas; y de otro, rendir cuentas, en el caso de las públicas, de la forma cómo utilizan los ingentes recursos que reciben del Estado. Para evaluar a las universidades, el método utilizado por el Ceaaces incluyó cinco dimensiones: la calidad y las condiciones de trabajo de sus cuerpos docentes (lo que en el informe se denomina “academia”); la capacidad para graduar a sus estudiantes (“eficiencia académica”), sus fortalezas para generar nuevos conocimientos y publicarlos en revistas y libros científicos (“investigación”), su organización, y la infraestructura con la que cuentan (conectividad, bibliotecas, aulas, etc.). En conjunto, estos indicadores trazan un cuadro más o menos completo de aquello que condiciona la calidad de la educación superior, no solo desde el punto de vista de la docencia, sino de la generación de nuevos conocimientos. Se pueden discutir los criterios, quizá depurarlos, pero conceptualmente parecen adecuados para cumplir los fines de evaluación y acreditación. Sobre una puntuación máxima de 1, el ejercicio estableció un puntaje mínimo (0,35) para que las universidades fueran acreditadas dentro del sistema. Por debajo de ese mínimo, las universidades fueron ubicadas en categoría D. Estas entidades deberán cumplir con un plan de mejoras para acreditarse en la próxima evaluación, o desaparecer.
A partir de ese mínimo, se establecieron las otras categorías: C (igual o mayor a 0,35 y menor a 0,45), B (mayor o igual a 0,45 y menor a 0,6), y A (mayor o igual a 0.6). Como cualquier sistema de categorización, el utilizado por el CEAACES se presta a debate. Quizá el tema más delicado sea cómo establecer los umbrales de cada categoría y la injusticia que puede implicar ser ubicada en una categoría inferior o superior por fracciones de punto. Ninguna categorización puede evitar las dos debilidades. Lo importante, sin embargo, es que las reglas hayan estado claras, guarden una consistencia lógica y se hayan aplicado con objetividad y neutralidad. Si se procedió de esa manera, es un paso importante el que se ha dado para establecer la calidad del sistema y dónde se ubica cada una de sus unidades.
eltiempo.com.ec – 02 diciembre 2013 La universidad ecuatoriana del siglo XXI Por: César Hermida B Con la nueva Ley de Educación Superior se han establecido nuevas reglas. El Ejecutivo hace presencia argumentando velar por el futuro de la universidad y las necesidades de la población, mientras la universidad reclama su autonomía para la formación. La universidad, formadora de profesionales para el mercado laboral, no ha contribuido, con la investigación y la docencia, a la transformación efectiva de la realidad. Al prestigiarse lo público con presupuestos solventes (más partidas, mejores salarios, nueva infraestructura, becas, mayor calidad), también la universidad recobra su imagen de prestigio que le permitirá competir con ventaja ante las privadas. Se proponen mecanismos de acreditación para los servicios y certificación y recertificación para los profesionales. Para ingresar a, y egresar de, las universidades requieren de exámenes nacionales. Sin embargo muchas exigencias para la universidad pública parecen beneficiar a las privadas que no requieren los mismos niveles mínimos de exámenes nacionales, y que, al contrario de hace décadas, en que se oponían al ingreso libre en las públicas, hoy lo practican sin resquemores al abrir las matrículas sin cupos más allá de la posibilidad económica del pago de sus alumnos. La universidad tiene que hacer seguimiento a sus egresados, a quienes inculcó una alta calidad ética, sensibilidad social, humanismo, defensa de la vida y la naturaleza. Ese es el rol de la universidad, el del estudio, la reflexión y el debate en torno a la justicia social, la equidad, la calidad, la eficiencia. Un rol científico y político en la defensa de una democracia (no solo electoral) sustentada en los derechos sociales y económicos. Con las cuatro universidades propuestas, como un sueño hecho realidad, la Yachay, la IKIAM, de las Artes y de la Educación, se espera se abra un nuevo horizonte nacional, pero también el permanente debate sobre los temas y propuestas trascendentes, y la evaluación de las obras. ¿Cómo se dará la apertura de Yachay teniendo en cuenta los escasos doctores con que tendrá el país dentro de pocos años? ¿Con mayoría de docentes extranjeros? ¿No se lastimará nuestra soberanía, teniendo en cuenta que aún la más inocente tecnología tiene una intencionalidad sujeta al poder? ¿No se perjudicarán las pocas universidades públicas que apenas se están fortaleciendo? La Universidad del Siglo XXI exige que se la construya, desde sus raíces, en un marco de análisis colectivos.
entornointeligente.com – 02 diciembre 2013 Títulos falsos se ofertan en páginas de internet Basta con ingresar a cualquier página de anuncios gratuitos por internet para encontrar avisos que ofrecen títulos de bachiller y universitarios a cambio de 2.000 y hasta 5.000 dólares, dependiendo del proveedor. De la misma manera existen centros de estudios que ponen a disposición carreras universitarias online y que no tienen certificaciones por lo que los diplomas que otorgan no son válidos en el país. La mayoría de anuncios de universidades es de centros que presuntamente están radicados en Estados Unidos. Esto preocupa a las autoridades de educación, especialmente al Consejo de Educación Superior (CES), el cual verificó que varias de las supuestas instituciones no tienen ningún respaldo académico o acreditación, lo cual constituye una estafa. Solo este año la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) consultó a la Comisión Fulbright sobre la verificación de 42 centros de estudios de Estados Unidos, los cuales no están avalados y por consiguiente tampoco sus títulos. La Senescyt es el ente al que los graduados acuden para validar los diplomas que son emitidos en las universidades. La venta de títulos se publica a diario en la red, pero la Policía no puede investigar todos los casos. Enrique Santos, miembro de la directiva del CES, informó que este tipo de estafas es cada vez mas común. "Verificamos uno de los anuncios que ofrecía títulos universitarios y había que depositar primero 2.500 dólares en un banco de Lima, lo cual claramente se trata de un engaño". Asimismo, explicó que descubrieron que la Universidad de Guayaquil había emitido tres títulos falsos en las facultades de Filosofía y Administración. Para concretar el engaño se habían forjado incluso los registros de notas, pero luego de una indagación se comprobó que los estudiantes presuntamente pagaron para obtener el diploma. "Esta falsificación tiene que ver con personas dentro de la universidad, lo cual implica un trabajo muy minucioso para evitar que esto sea descubierto", dijo el funcionario. Sobre este hecho ya se hizo la denuncia para que la Fiscalía establezca las responsabilidades penales, mientras que las autoridades universitarias avanzan el trámite administrativo para la destitución de los empleados involucrados. Sin embargo, es muy complicado descubrir este delito, admitió Santos, por lo que impulsarán una campaña para que los estudiantes puedan denunciar a quienes hayan obtenido un título sin haber pasado por las aulas. La mayoría de universidades que se publicitan online no tiene ninguna acreditación. En el caso de las estafas por internet con los anuncios de venta de títulos o universidades fraudulentas es más complicado reconoció el funcionario." Cuando se hacen las auditorías se puede descubrir este tipo de cosas, aunque las falsificaciones sean muy elaboradas, pero me parece muy poco probable que
esto ocurra, ya que las personas que hayan sido estafadas difícilmente van a denunciar. En general, los que caerían serían personas demasiado incautas". El coronel Nicolai Zapata, director de la Unidad de Delitos Informáticos de la Policía, afirmó que por pedido del Senescyt investigó estos anuncios y descubrieron que se trataba de una persona que tenía como bases las ciudades de Quito y Guayaquil. La información fue enviada a la Fiscalía para que inicie las indagaciones. No obstante, el oficial dijo que no investigan todos los anuncios, ya que existen por centenares, a eso se suma que ellos actúan por disposición de la Fiscalía o sobre la base de denuncias, de todos modos advirtió a la ciudadanía para evitar que sea víctima de estafas. En el caso de las universidades que aparecen online es más complicado, pues no existe ningún impedimento legal que regule la oferta y depende únicamente de la persona que tendría que asegurarse de que el centro esté debidamente acreditado, en caso de que se interese por algún programa educativo. Academias en Estados Unidos En lo que corresponde a las academias de Estados Unidos, las personas pueden comprobar su validez por medio de la Comisión Fulbright del Ecuador, única institución delegada por el Departamento de Estado de ese país para certificar oficialmente la acreditación de instituciones de educación superior. La directora ejecutiva de la Comisión, Susana Cabeza de Vaca, comunicó que han establecido procedimientos internos transparentes para dicha certificación, tanto para la persona que solicita un certificado a la institución como para cualquier organismo del Estado, en ese caso la Senescyt. Desde 2009, el Registro de Títulos de la Senescyt ha recibido de la Comisión documentos que tratan de 42 universidades no acreditadas en los Estados Unidos, por lo tanto corresponde a los estudiantes asegurarse de que las instituciones de educación superior, ya sea en esa nación como en cualquier otra, estén acreditadas y cumplan con los estándares educativos requeridos. En el caso de las instituciones norteamericanas, es suficiente con enviar un correo para solicitar información señaló la directora. DATOS Algunas de las academias americanas no certificadas son University, American Androgogy University, Ashwood University, Atlantic International University, California Institute for Human Science, Clayton College of Natural Health, Collins University, Houston International University, International Biblical University, Janus University, Logos Christian College, Newport University, Preston University, Spenta University, Tecana American University, Trinity College, Universidad Americana de Medicinas Alternativas, Universidad Internacional Iberoamericana, Universidad Nuestro Pacto Internacional, University of Renfrew, Vision International University, York University USA, McFord University.
El Comercio - 02 diciembre 2013 Lograr la categoría A, el reto de la Universidad SEK
Alegría en las autoridades de la Universidad Internacional SEK, tras mejorar su categoría, que con la evaluación del Ceaaces pasó de la D a la B. El vice-rector académico de este centro de educación superior, José María Delgado, respaldó el proceso de evaluación y dijo que de su experiencia en acreditaciones en otros países, la de Ecuador fue transparente. En el programa Regresando con Andrés Carrión, señaló que el proceso fue sociabilizado con las autoridades universitarias y de la Senecyt, y que desde el 2006 la SEK inició el proceso de mejoras tanto en el personal docente, administrativo como en infraestructura. Descartó que la evaluación haya sido más fácil para las universidades pequeñas ya que los indicadores están en proporciones según cada universidad, al igual que los recursos. Pese a este buen resultado, Delgado anunció que el trabajo no termina ahí, ya que toda Universidad siempre debe mejorar. Ahora el desafió de la SEK es lograr la categoría A para este centro de estudios que alberga a 1700 alumnos.
hoy.com.ec – 03 diciembre 2013 Investigación, la gran debilidad
Felipe Burbano de Lara El informe de evaluación, acreditación y categorización de las Instituciones de Educación Superior (IES) presentado la semana pasada por el Ceaaces muestra que la gran debilidad de las universidades ecuatorianas es la investigación. Los niveles son tan bajos que ni siquiera aquellas universidades ubicadas en la categoría A de la clasificación, las de mayor calidad, obtienen, en promedio, en el indicador de investigación, la puntuación requerida –igual o mayor a 0,6 sobre un total de 1- para situarse en la posición más alta. De los cinco indicadores usados por el Ceaaces para evaluar a las universidades, las ubicadas en la categoría A obtienen una puntuación igual o mayor a 0,6 en apenas tres de ellos: calidad de su planta de profesores y condiciones de trabajo (donde hay mejoras muy importantes en los últimos años), infraestructura, y organización. En los otros dos investigación y eficiencia académica- las mediciones les otorgan una puntuación entre 0,4 y 0,6, es decir, por debajo de lo exigido para el rango más alto. Es solo gracias a la ponderación de los cinco indicadores juntos que dichas universidades lograron ubicarse en la categoría A. Si se considerara individualmente el indicador investigación, las universidades situadas por el informe en la categoría A debieran estar, en promedio, en categoría B. Hay que esperar los resultados individuales para saber exactamente cuál es la posición de cada universidad en el ámbito de la investigación. Por lo pronto, en conjunto, su posición es muy débil. El panorama se vuelve más dramático en las universidades ubicadas en las categorías B y C. La puntuación promedio de todas ellas en el indicador investigación se encuentra entre 0 y 0,2, acercándose las de categoría C a cero. La puntuación obtenida por estas universidades en investigación se encuentra incluso por debajo del rango más bajo de la categorización –igual o menor a 0,35- lo cual quiere decir, en rigor, que ninguna de ellas podría ser acreditada en términos de investigación. Igualmente, les salva los otros indicadores. El informe tomó cuatro dimensiones para medir la investigación: planificación, investigación regional, producción científica y libros revisados por pares. Todos los componentes del indicador apuntan a establecer a) la existencia de una política de investigación, y b) los productos. Las cuatro dimensiones no consideran temas cruciales como los recursos destinados a la investigación y los tiempos disponibles de los profesores para investigar. En general, los presupuestos de las universidades, tanto privadas como públicas, para investigación han sido muy bajos, sino paupérrimos, mientras las obligaciones de sus profesores se han concentrado casi exclusivamente en la docencia. Como resultado se tiene un círculo vicioso: profesores sin recursos y tiempo para investigar, y docencias sin sustento en la investigación que repiten conocimientos generados en otras academias y en otros ámbitos nacionales. Hay mucha tela para cortar a propósito de la investigación y la generación de conocimientos en las universidades. El informe del Ceaaces abre múltiples interrogantes a partir de establecer una situación dramática para todas las IES, diría que casi sin excepción.
El Comercio – 03 diciembre 2013 La escasa oferta nacional de PhD limita que el docente se titule Las universidades afrontan un déficit de profesores con PhD (doctorado). Dos de los macrocriterios que utilizó el Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces), para emitir su informe de recategorización de las universidades fueron la investigación y la capacitación de los docentes. De hecho, según las autoridades del Ceaaces, la mayoría de instituciones superiores fueron ubicadas en la categoría B precisamente porque apenas entre el 10 y 20% de sus docentes posee este título, aproximadamente el 50% no trabaja a tiempo completo y no se realizan muchas investigaciones con relevancia internacional. La oferta de doctorados en el país es escasa. Por ejemplo, la Universidad Politécnica Nacional ofrece esos estudios en física y química, mientras que la Universidad Andina y la Facultad Latinoamericana de Estudios Sociales lo hacen en Ciencias Humanas. Para otras especialidades como ingeniería, economía, ciencias ambientales, entre otras, no hay posibilidades. Los requisitos que ahora se establecen en la Ley Orgánica de Educación Superior son rigurosos para un profesor de universidad que desee ser titular. Uno de estos requerimientos es obtener un PhD y haber realizado una investigación de relevancia en el área afín. Eso se revela en cuatro ítems del artículo 153 de la LOES. Según datos del Consejo de Educación Superior, según un estudio realizado hasta junio del año pasado, en el país hay 16 754 docentes universitarios. De ellos, apenas el 2% tiene doctorados. ¿Por qué las universidades del país no cuentan con profesores con esa categoría en la mayoría de su planta docente? ¿Cuáles son las dificultades de obtener un PhD? La respuesta está vinculada principalmente con las limitaciones para accede a una beca, al tiempo que requieren estos estudios de cuarto nivel, temas familiares y salario. Fernando Balseca, director académico del Programa de Doctorado de Literatura Latinoamericana de la Universidad Andina, considera que la falta de ofertas en Ecuador limita que los docentes estudien un doctorado y podría ser la principal causa del retraso. "Estos estudios requieren tiempo, dedicación, que muchos de ellos no tienen, al menos si tienen familia, hijos pequeños y además si no pueden costearse los tres o cinco años que se necesitan", dice. Un doctorado, dependiendo de la especialidad, se cursa entre tres y cinco años. Para ello, los estudiantes que no acceden a una beca deben considerar el costo de la matrícula, de los créditos y los gastos de convivencia. Es decir que rubros importantes se destinan en alimentación, vivienda, vestimenta y gastos durante cada año que se resida en el exterior. En las universidades nacionales, el costo de un doctorado es de USD 10 000 por los cinco años, (ver tabulado). Si es ecuatoriano o pertenece a la Comunidad Andina o a la Unasur hay un descuento del 50%. Pero ese no es el caso de los PhD que se ofrecen en el exterior, justamente adonde va la mayoría de docentes a seguir sus especialidades. En EE.UU, el valor de la colegiatura va desde los USD 20 000 por año y en universidades europeas desde 10 000, dependiendo de la carrera. Diego Donoso estudió en la Universidad MAUP de Ucrania, escogió Ciencias Políticas Puras para su doctorado, luego de haber cursado allí el pregrado y graduarse con honores. Ahora es profesor de pregrado y posgrado en Relaciones Internacionales en la U. Central. Considera que seguir un
doctorado es difícil. "Se debe dedicar todo el tiempo. Los primeros años a las materias y los últimos a desarrollar la investigación. Son varios años de estudio que no puede hacerlo todo el mundo, hay varias limitantes". Según el informe del Ceaaces, universidades como la Estatal de Guayaquil, la De las Américas y otras que fueron ubicadas en las categorías C y D no llegan al 10% de docentes con PhD. Para el director general académico de la Universidad Católica, el hecho las dificultades no son solo por parte del docente aunque supone que desplazarse a otro país tiene un impacto familiar que no es fácil de sobrellevar en profesores que tienen una vida en Ecuador, que tienen más de 40 años y experiencia en ser titulares. "El estudio de un PhD en Ecuador es limitado", dice. Incluso -continúa- estudiar en el extranjero y llenar todos los requisitos para obtener una beca no es sencillo. "El Consejo de Educación superior (CES) prevé que hasta el 2017 la mayoría de docentes tenga PhD en las universidades del país. Eso debió analizarse más". El CES planteó que hasta el 2017, el 70% de la planta docente de las universidades debe tener un doctorado. Para esto se abrió el programa de becas de la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Senescyt) en el cual hasta el 2012, 5 500 profesionales viajaron a universidades del extranjero para estudiar cuarto nivel, incluidos los doctorados. Francisco Cadena, presidente del Ceaaces, dijo que tener un doctorado no es garantía de nada, pero es una condición necesaria para mejorar el sistema, sobre todo en investigación. "La universidad que no genera conocimiento no merece llamarse universidad. El desafío de un profesor no es solamente transmitir las cosas que aprende de los libros o de los artículos, es generar conocimiento. La investigación es un elemento fundamental para nosotros (en la evaluación)". Ahora, con la recategorización, cinco universidades ubicadas en la categoría A pueden ofrecer PhD. Pero no sin que antes el programa sea aprobado por el CES. Las becas Los créditos para acceder a un doctorado pueden ser de las mismas universidades, de la Senescyt, gubernamentales, de estudios de idiomas y de organismos multilaterales. Los trámites para obtener una beca se realizan en Ecuador. Si se opta por una universidad de la Comunidad Andina o de la Unasur hay descuentos. Para acceder a un doctorado en EE.UU o en Europa se deben dar pruebas en la Senescyt de conocimientos y además dominar el idioma del país de destino. Para el programa de becas de la Senescyt se inscribieron más de 6 500 aspirantes para cuarto nivel. De ellos, el organismo envió a 5 500. Las autoridades aseguraron que el número de becas aumentará. Las frases: "Apenas terminé el PhD regresé al país. Mi interés es enseñar lo que aprendí en España porque es un régimen fuerte". "No son estudios rápidos que se hacen de la noche a la mañana. Son años de trabajo y se debe tener la disponibilidad".
prensa-latina.cu – 03 diciembre 2013 Comienza en Ecuador evento de la Universidad Regional Amazónica Ikiam
Investigadores y académicos de diferentes regiones del mundo participan desde hoy y hasta el día 8 en el evento Workshop de la Universidad Regional Amazónica Ikiam, uno de los proyectos más importantes y estratégicos de Ecuador. Los expertos en disímiles áreas de conocimiento provienen de universidades de excelencia de países como Estados Unidos, Reino Unido, Brasil, Alemania, Francia, Venezuela, Australia, Holanda, Sudáfrica, España, Bélgica y Canadá. Según los organizadores, la cita es auspiciada por el Ministerio Coordinador de Conocimiento y Talento Humano. La agenda temática del Workshop incluye un análisis del rol de Ikiam en el contexto de la Estrategia Nacional de Desarrollo de Ecuador, Misión y objetivos de la universidad, Estructura y oferta académica, entre otros aspectos. La creación e implementación de Ikiam en la región amazónica del país, como un centro de estudios superiores de excelencia y categoría mundial, es un paso fundamental hacia la construcción de la sociedad del conocimiento justa y solidaria, destacan los especialistas. Su ubicación geográfica y la de sus sedes a lo largo de la Amazonía ecuatoriana, permitirá que docentes, investigadores y estudiantes accedan a una región, laboratorio natural del mundo, con áreas de enorme importancia ecológica y grandes recursos naturales.
andes.info.ec – 03 diciembre 2013 El presidente de Ecuador firmó el ejecútese para la construcción de universidad en el corazón de la Amazonía
Ikiam, la universidad amazónica, cambiará la realidad de la Amazonía y las universidades del Ecuador, aseguró el presidente del país suramericano, Rafael Correa, durante la visita que realizó este martes a las instalaciones de la nueva Universidad Amazónica que se construye en Tena. Tras el recorrido y la visita del mandatario al Bosque Protector Colonso, ubicado en la ciudad del Tena, Correa firmó el ejecútese para la creación de Ikiam, una orden que pasará al registro oficial, como parte del proceso administrativo de fundación del establecimiento especializado en ciencias de la vida. Rafael Correa destacó la construcción de cuatro universidades grandes en su administración, una de ellas es Ikiam, junto a Yachay (ciencia experimental), Universidad de las Artes (Guayaquil) y la Universidad Docente, en Cuenca y calificó este hecho como “lo más importante, más allá de la construcción de carreteras e hidroeléctricas”. "La creación de esta institución de educación superior se reflejará en la mejora sustancial en la excelencia de las universidades existentes, para el futuro del país”, señaló Correa durante la firma. La inversión para la construcción de esta universidad es de 271,4 millones de dólares que se invertirán hasta el 2017. El mandatario visitó el Bosque Protector Colonso, que servirá como laboratorio científico para investigadores de Ikiam.
Para Correa este espacio de selva será “el mejor laboratorio” que tendrá el país y pondrá en ventaja a Ikiam en comparación con otras universidades que se dedican a la investigación. El área del Bosque protector Colonso posee una superficie de 11.921,90 hectáreas, y el Ministerio del Ambiente se ha encargado de fortalecer y conservar la zona, indicó Lorena Tapia, ministra de esta cartera.Tapia anunció la creación del primer Instituto de la Biodiversidad que será un trabajo en conjunto con la universidad Ikiam, la Secretaría Nacional de Ciencia y tecnología (Senescyt) y el Ministerio Coordinador de conocimiento y talento humano.
eltiempo.com.ec – 03 diciembre 2013 Universidades pueden impugnar
El secretario Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, Senescyt, René Ramírez, afirmó que todas las universidades del país están en el libre derecho de impugnar el modelo de categorización y acreditación impulsado por el Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior, Ceaaces. En los próximos días, se tiene previsto una reunión de decanos, estudiantes, autoridades y docentes de varias universidades. En dicha reunión se analizará el modelo de categorización del Ceaaces y se examinará la posibilidad de impugnar sus resoluciones. "Tienen que analizar bien el modelo, porque el modelo sí toma en cuenta estas características diferentes", dijo Ramírez, al referirse a que algunas autoridades universitarias han criticado el modelo. Mientras tanto, autoridades de algunos centros universitarios sostienen que el modelo de categorización no tiene parámetros establecidos y coloca a todas las universidades en un solo régimen. Ramírez rechazó estas declaraciones e informó que el modelo distingue a los centros que ofertan grado, pregrado y postgrado. "El modelo lo hace bien, el anterior modelo unía prácticamente todo", indicó en una entrevista a un canal de televisión. "El proceso ha sido completamente transparente, obviamente podrán apelar", sostuvo el Secretario gubernamental. Asimismo, se refirió a la decisión de intervenir la Universidad Técnica Luis Vargas Torres de Esmeraldas, donde se hallaron varias irregularidades. "A nosotros no nos ha temblado la mano en la decisión de cerrar universidades", aseveró Ramírez, al recordar que el año pasado se cerró 14 centros universitarios en todo el país que no cumplían con los parámetros de educación superior.
El Comercio – 04 diciembre 2013 La universidad ecuatoriana
Ecuador, hace casi 100 años, esto es para 1920 -cuando triunfó en 1917 la Revolución Rusa-, al igual que todos los países de América Latina, fundamentó la Universidad en los principios de la autonomía administrativa y la libertad de cátedra. Ese espacio superior del conocimiento humano, impuso a que todos los gobiernos democráticos la respetaran en su vida interna. Pero, después de muchas décadas de buen nivel administrativo y académico, en algunos países se abusó de esa autonomía y bajó la calidad docente. Hacia 1968 en nuestras aulas, y a través de movimientos estudiantiles de Quito, Guayaquil, Cuenca y Loja se suprimieron los exámenes de admisión. En la Universidad Central ejercía el Rectorado Manuel Agustín Aguirre. Al saturarse las aulas de primer curso ingresaron más profesores, que ya no llegaron con concursos de merecimientos serios, y en algunas facultades primaba la ubicación política marxista-leninista, irradiada desde Cuba con la toma paulatina del poder por esa ideología. Luego llegó el nepotismo, y cundía la mediocridad en muchas facultades. Además, desde el Congreso Nacional se crearon decenas de universidades que llevaban el sello político de partidos, a partir de la década de 1978. Llegaron a ser 57. Este Gobierno, hace cinco años expidió una Ley de Educación Superior con un signo intervencionista inocultable, y ahora se han reubicado sus categorías, entre la clasificación A de casi excelencia, hasta la D de muchas deficiencias. El novísimo Consejo de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior no ha determinado las falencias encontradas en cada facultad, pues ha primado lo global. Por ejemplo, en la Universidad Central que tiene 72 carreras en 17 facultades no hay ubicación de las más ineficientes, así como las de mejor nivel y hasta óptimo. Queda como reto máximo urgente la dotación de más docentes con PhD, con los de trabajo a tiempo completo, y para más áreas de investigación, elementos que no garantizan, por sí mismos, la eficiencia en el aula. A la par dejan, a la base estudiantil de mayor porcentaje, oculta entre sus bajas calificaciones como bachilleres, lo cual impide receptar, asimilar y dar pruebas de un buen rendimiento. Ese campo refleja el acusado fracaso de la reforma educativa implementada desde hace seis años, más aún desde el 2011 en que los docentes trabajan ocho horas diarias, y la excesiva carga que agota a los estudiantes, llenos de tareas en sus hogares. En ese profesorado es evidente que dichas horas les agota física, intelectual y emocionalmente. Quien intenta profesionalizar una ciencia está motivado por la prioridad que tiene ese título en el mercado laboral, porque el incentivo más intenso es subir en la escala social. Pero la realidad económica es otra, al anunciarse crisis en el 2014 y 2015, que cerrará el flujo que ha tenido la burocracia estatal, y continuará la escasez del empleo privado que padece de inversión interna y externa. Al profesional le espera la desocupación.
El Comercio – 04 diciembre 2013 Luego de la recategorización menos universidades podrán ofertar PhD
¿Qué ocurrirá con las universidades que no están en la categoría A? Esta es una de las preguntas que se analizan en los centros de educación superior, luego de la recategorización del Consejo de Evaluación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces). Tras ese análisis, el número de establecimientos que puede ofrecer PhD se reduce de 11 (en el 2009) a cinco: Universidad San Francisco de Quito, Andina, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y las politécnicas Nacional y del Litoral. El resto está en la capacidad de ofrecer maestrías y posgrados. Si bien la oferta de doctorados en el país es escasa y las universidades afrontan un déficit de profesores con PhD, con la recategorización esas alternativas para formarse se redujeron a menos de la mitad. José María Delgado, vicerrector académico de la Universidad SEK, considera que no ubicarse en una “alta categoría” es un remezón para las universidades. No solo en el sentido académico, sino en el económico. “Cuando se desciende de categoría, eso perjudica porque no hay los mismos ingresos”. En el 2009, con la evaluación que realizó el Consejo de Evaluación (extinto Conea), la Universidad SEK fue ubicada en la categoría D. Hoy está en la B. “Fue terrible, pese a los esfuerzos que se realiza en la universidad y a las fallas, que se ubique en una categoría inferior afecta en los ingresos, los estudiantes ya no se matriculan y no hay dinero para invertir”. Las autoridades se mostraron preocupadas por el presupuesto anual de las universidades públicas luego de la evaluación. Aunque para René Ramírez, secretario nacional de Educación Superior (Senescyt), el presupuesto no se vería afectado, porque el interés es mejorar la calidad de la educación. La semana pasada, Ramírez aclaró que en el 2014, las U. de la categoría B no recibirían menos recursos que en este año. El presupuesto universitario para el próximo año será USD 1 300 millones. Aunque a mediados de julio pasado, el organismo mencionó que podría ser de USD 1 656 millones, es decir, USD 346 millones más que el año pasado. Cuando se presentó el informe, el Ceaaces dijo que es relativo estar en una u otra categoría. Pidió que no se hagan malas lecturas, “ya que el rendimiento del sistema es más alto”. No obstante, en la Universidad Central hay preocupación. Carlos Muñoz, presidente de la Federación de Estudiantes, señala que un cambio de categoría es un “descrédito” para la institución de educación superior. “Ocasiona un problema. Es una realidad, por ejemplo, que en los trabajos se comience a discriminar porque no se está en una universidad categoría A y peor si esta es pública”.
Muñoz manifiesta que el presupuesto asignado a las universidades públicas debe incrementarse mucho más de lo que ya se entrega para que su calidad mejore. “Si ya nos ubicaron así, el Gobierno debe destinar los recursos posibles para que se salga adelante, para que no vayan a existir problemas de inversión en la universidad”. Su rector, Édgar Samaniego, también se pronunció. Carlos Larreátegui, rector de la Universidad de las Américas, que ahora se ubica en la categoría C, afirma que la situación es momentánea. “No creo que las afectaciones sean graves. Todos saben quién es quién. Los estudiantes de ciertas universidades saben cómo son los programas de pregrado y posgrado y su calidad. No debería haber ninguna implicación”. Aunque Larreátegui sí reconoce que puede haber una afectación en la reputación de la universidad frente a la opinión pública, “No en los estudiantes ni en los padres ni tampoco en los estudiantes potenciales”. Según la Ley de Educación Superior, las universidades de categorías inferiores a la A pueden seguir ofreciendo estudios de cuarto nivel, con excepción de doctorados. Las B,C y D solo pueden dar maestrías y posgrados. En este sentido, Susana Alvear, coordinadora de posgrados de Medicina de la Universidad Católica, sostiene que la calidad de la educación, el nivel de las investigaciones, los equipos y la infraestructura no se verán afectadas. “La universidad da lo mejor en calidad educativa, muy independientemente de la nueva evaluación. Puede haber un remezón, pero es momentáneo”, sostiene Alvear. La especialista asegura que las personas conocen la trayectoria de las centros superiores, los logros que han realizado y el impacto que puede tener la recategorización es relativo”. La categoría D desaparecerá en el 2015.
elnorte.com.ec – 04 diciembre 2013 Advierten a las universidades de categoría D Las universidades que se encuentran en la categoría D serán evaluadas nuevamente en dos años y de los resultados dependerá su continuidad o cierre definitivo. En la región norte, la Universidad de Otavalo y la Luis Vargas Torres, de Esmeraldas se encuentran en la última categoría y hasta 2015 deberán desarrollar un plan de mejoras. Casos. El coordinador de la Senescyt de la región 1, Daniel Suárez, explicó que la Universidad de Otavalo, UO, tiene un déficit académico, en lo que se refiere a profesores principales a tiempo completo. Precisó que la infraestructura es buena, pero que la institución no cuenta con líneas de producción de investigación. En anteriores declaraciones a EL NORTE, el presidente de evaluación interna de la UO, Diego Valdospinos, precisó que en la universidad se realiza un gran esfuerzo para lograr los estándares de calidad que requiere. PROCESO. En el caso de la Luis Vargas Torres el panorama es más desalentador, pues se encuentra intervenida por las irregularidades encontradas tras un año de investigación. Suárez dijo que esta universidad nunca presentó una propuesta de investigación. También se indagan denuncias sobre la emisión fraudulenta de títulos. Al momento, se realiza una auditoría académica, administrativa y financiera, hasta sanear la institucionalidad. La universidad no dispuso recursos a investigación, mientras que destinó el 92 % del presupuesto al gasto corriente, como pago de sueldos, citó Suárez. OBJETIVO. En el caso de la Universidad Técnica Particular de Loja, con extensión en la región 1 y que de la categoría A, descendió a la B, Suárez explicó que mucha de su oferta académica no está regularizada. Sobre la Pontificia Universidad Católica sede Ibarra, Pucesi, cuya extensión fue calificada como condicionada en una evaluación anterior, el coordinador de la Senescyt argumentó que no toda su planta docente está titularizada. Daniel Suárez solicitará información a todas las extensiones sobre el cumplimiento de los parámetros del Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de Educación Superior, Ceaaces. La categorización de las universidades, presentada la semana pasada, regirá durante 5 años, a excepción de las de categoría D, que serán evaluadas nuevamente en 2015. La idea es lograr una educación superior de calidad y que solo existan las categorías A y B. Suárez destacó que universidades como la Técnica del Norte y la Politécnica de Carchi se interesaron en el proceso de incorporación de Prometeos para fortalecer la investigación.
El Comercio – 04 diciembre 2013 Édgar Samaniego: 'Los productos de la investigación no se cosechan en un día' Trayectoria. Rector desde el 2009. Ex decano de Medicina y profesor hace 46 años. Pensamiento. investigación.
La experiencia de los docentes y su obra debe pesar, también la
El lunes, el Consejo Universitario anunció que hoy impugnará el informe del Consejo de Evaluación, que ubica a la Central en el grupo B. ¿En qué categoría deberían estar? En la categoría 3-A, por los procesos profundos de transformación. Nos hemos adelantado a las políticas de organismos que rigen el sistema, con alternativas a la tesis de grado, con un reglamento de escalafón docente propio y un proceso de admisión y nivelación. Según el Ceaaces, a las universidades del grupo B les faltan investigadores, publicaciones en revistas científicas y docentes a tiempo completo. ¿Son sus debilidades? El vocal que dirige la Comisión de Calificación del Ceaaces (Hólger Capa) dijo: Señores de la Central quédense tranquilos, son el referente de la universidad pública en el país y la metodología de la evaluación será a la ecuatoriana. ¿Cómo debían medirlos? Seamos lógicos y reales, ¿qué tradición de investigación científica tiene este país, que no sean explosiones esporádicas? La capacidad científica se mide de acuerdo con el número de publicaciones indexadas y en Ecuador la cifra no llega al 0,05%. ¿Será ese el estándar a medir en las universidades públicas y privadas, para decir que están bien o mal? Sabemos que es una deficiencia en Latinoamérica. Pero, ¿la meta sería avanzar en trabajos de investigación? Sí, pero el Ceaaces no ha planteado el futuro. Con o sin ellos o sin el Consejo de Educación Superior o sin él, en la Central creamos el núcleo de investigadores. ¿Son 12 investigadores? Pero hay que avanzar en investigación, nuestra siembra se llama núcleo. Los productos de eso no se siembran hoy y se cosechan el domingo después de misa. Los países industrializados tienen siglos en eso. En las paredes de las facultades puede ver una convocatoria para que los profesores presenten proyectos de investigación. ¿Por qué no se hizo eso hace 5 años al llegar al Rectorado?
El hecho de que Ud. lo desconozca no quiera decir que no se haya hecho, el núcleo de investigadores tiene más de tres años. ¿Dónde estuvo la semana pasada, cuando se publicó el informe del Ceaaces? En España. Firmé un convenio con la U. de Alicante, para que los docentes hagan un posgrado a distancia en Educación. No es el primero, ya tenemos un doctorado en curso con docentes de Jurisprudencia, con la U. de Salamanca, que prepara a 10 maestros de Medicina. En 2014 comenzarán otros de Ingeniería y Arquitectura. ¿Qué indicadores debieron pesar más en la evaluación? El número de docentes con su capacidad productiva a través del tiempo, obras, estudiantes han formado y la investigación también, pero sin un peso supremo.
entornointeligente.com – 04 diciembre 2013 Las carreras y los programas serán evaluados en el 2014 Las carreras y programas de las instituciones de educación superior serán evaluados en el 2014, según confirmó el presidente del Consejo Nacional de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces), Francisco Cadena, en entrevista con un medio radial. La Constitución dio un plazo de cinco años para acreditar a instituciones y carreras, que se cumplió el 20 de octubre. En tanto, los dirigentes locales de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE) reconocieron ayer las falencias de la Universidad de Guayaquil, que fue ubicada en la categoría 'D'. El gremio señaló que la institución ha crecido "de manera más lenta" que las demás universidades del país, debido a su tamaño. Pero señaló que esos problemas no son recientes, sino que algunos datan de hace 30 años, por lo que responsabilizó a las administraciones anteriores del alma máter. La FEUE local también expresó su conformidad con la Comisión de Intervención y la "necesidad" de su presencia. Anunció que le entregará un conjunto de propuestas para superar las falencias.
El Universo – 04 diciembre 2013 Estudiantes de la Universidad Central en marcha de protesta contra la categorización B
Una marcha de estudiantes, docentes y trabajadores de la Universidad Central del Ecuador se tomó este miércoles las calles para protestar por la categorización “B” que determinó el Ceaaces luego de una evaluación. Al no cumplir con el porcentaje mínimo de cumplimiento de 60% la Universidad Central fue ubicada en categoría B, en la anterior evaluación del exConea esta Universidad se ubicó en categoría A. Los estudiantes, que portaban carteles y mandiles blancos y estuvieron presididos por el rector Edgar Samaniego, recorrieron las calles de Quito hasta el Ceaaces, ubicado al norte de la ciudad, donde una comisión entregó el documento de seis puntos en el que impugnan la resolución del organismo de acreditación y piden que la Universidad se mantenga en categoría A. "La Universidad no se va a dejar pisotear por nadie", dijo el rector mientras caminaba por la calle. El presidente del Ceaaces, Francisco Cadena, insistió que la Universidad tuvo conocimiento de los parámetros y variables con las que se levantó el diagnóstico desde hace un año. "El pueblo del Ecuador esta indignado, irritado y ofendido por el informe que ustedes emitieron, estamos aqui para defender la política del Presidente de la República que quiere robustecer la Universidad pública y gratuita que ustedes la están destruyendo porque a las universidades referentes en cada una de las regiones de este país las bajaron de categoría y sin embargo, señalan que la Universidad ha mejorado".
El rector agregó que con ese informe "inconstitucional" se busca lastimar a la Universidad que ha formado a los mejores cuadros del país "La próxima vez paralizaremos el país convocando a los egresados convocando al Alcalde de Quito" (Augusto Barrera) que también estudió en este centro de estudios. Samaniego aseguró que hace tres años se creó un núcleo de investigadores de la Universidad Central a tiempo completo y mostró los productos de esas investigaciones como el descubrimiento de un tipo de parásito en la población de Esmeraldas. Mostró copias de artículos en revistas indexadas con lo que se buscó cuestionar a los evaluadores del Ceaaces que no contemplaron estos avances, según Samaniego. Cadena ratificó la veracidad del informe de evaluación "tenemos absoluta confianza en los números en los procesos que se han dado. Los números y los hechos han hablado de lo que se alcanzado en conjunto con la producción científica y remuneración pero hay universidades que han acelerado la marcha . La clasificación difiere del sistema anterior ahora es más exigente", expuso. El tema de la categorización preocupa al rector, quien aspira a la reelección. Samaniego acusó al Ceaaces de filtrar el informe al Movimiento Popular Democrático MPD antes que entregarlo oficialmente a las autoridades. "Se privilegia a los tirapiedras para que se acuse al rector de la baja de categoría", dijo. Sin embargo el presidente del Ceaaces negó esta acusación argumentando que los informes preliminares se envió a los rectores de cada universidad. En las afueras del Ceaaces, un grupo de estudiantes contrarios al rector Samaniego cuestionaron la obligatoriedad de la marcha. Pablo Obando, estudiante de la FACSO expuso que "ahora el rector protesta pero antes de aprobarse la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES) no dijo nada porque era amigo de (René) Ramírez, secretario nacional de la Senescyt. ¿Por qué antes no protestó? ahora porque quiere la reelección protesta por los resultados", dijo. Para él, los principales responsables de la categorización actual son las autoridades de la Universidad Central. FRASES
Edgar Samaniego, rector de la Universidad Central. "El pueblo del Ecuador esta indignado , irritado y ofendido por el informe que ustedes emitieron(...) ustedes están destruyendo a la Universidad". "Esta Universidad eterna, libertaria y digna, no se va a dejar pisotear por nadie",
El Comercio – 05 diciembre 2013 La investigación científica
Se trata de un tema pertinente si, como parece en la recategorización de las universidades realizada por el Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces), a la investigación científica se le asignó un valor determinante. Está bien que antes de pasar adelante nos pongamos de acuerdo en "definir los términos", paso metodológico obligado. Para ello recurriremos a la Real Academia Española de la Lengua. Investigar: "Realizar actividades intelectuales y experimentales de modo sistemático con el propósito de aumentar los conocimientos sobre un determinado tema". Aunque parezca redundante: investigación "La que tiene por fin ampliar el conocimiento científico". Es decir, el no va más por el momento, el hasta donde se ha llegado con la utilización de tecnologías de frontera. Pocos investigadores ecuatorianos han participado en tales extremos. Ello no obstante, en un pequeño país como el nuestro, no es cosa del otro mundo realizar investigación científica. La sistemática, la que aborda grandes temas metódicamente y van ampliando el conocimiento científico, y por ello sus resultados son publicados en revistas científicas de prestigio, las indexadas. Demandan tiempo, abordan temas relacionados con la problemática nacional, ese mundo de incógnitas como es el caso ecuatoriano, o de desafíos importantes para nosotros como darles un valor agregado, competitivo, a nuestros productos naturales. Lo antedicho requiere importantes recursos económicos, aparte de contar con investigadores de buen nivel, a tiempo completo, muy bien remunerados, y a quienes se les asegura estabilidad. Investigaciones científicas sistemáticas, al presente tan solo pueden hacerse si se cuenta con laboratorios que utilicen tecnologías de punta, costosísimas pero que resultan la mejor inversión. Nuestro país puede llegar a tal nivel en el entendimiento de que el único camino es concentrar esfuerzos en dos o tres institutos nacionales de investigación, complementados con centros universitarios, muy pocos la verdad, en los que la investigación en determinados campos sea una actividad permanente, de frutos incuestionables. La recategorización de las universidades, la realizada por el Ceaaces, a mi juicio adolece de una visión que no se compadece con nuestra realidad y es producto del deslumbramiento que produce la alianza entre docencia e investigación científica en las grandes universidades de los países desarrollados. Las universidades nacionales, todas ellas, debieron ser categorizadas por la formación que reciben sus egresados. Por hoy, la investigación científica un referente. Desatino mayúsculo exigirle a la Universidad Central que en apenas cuatro años, desde su renovación, cuente con el resultado de investigaciones científicas sistemáticas.
entornointeligente.com – 05 diciembre 2013 Estudiantes piden depurar U. de Guayaquil
Con banderas azules y gritos a favor de la Universidad de Guayaquil, cerca de 150 estudiantes de este centro de estudios llegaron ayer hasta el Rectorado para dejar un manifiesto al interventor Jorge Kalil, en el que se proponían 17 cambios en la infraestructura y el bienestar estudiantil. Lideraba este plantón Janio Cerezo, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Guayaquil (FEUE), quien además rechazaba la ubicación en la categoría D de la institución de acuerdo con el informe del Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces). "Luego de evaluar todos los criterios concluimos que la Universidad de Guayaquil ha crecido más lentamente de lo que ha crecido el promedio de las universidades en todo el país. Esto se da por el volumen que encierra en todos sus aspectos, por eso no puede crecer a la velocidad de otras universidades", manifestó Cerezo. También denunció que durante el proceso de evaluación hubo fallas provocadas por 'enemigos' de la universidad. "El día que estuvo el Ceaaces para medir la conectividad, misteriosamente se fue el internet (...). Aquí en la universidad hay gente que le quiere hacer daño", explicó. Además descartó que Xavier Rojas, identificado como presidente de la FEUE nacional, y Óscar Ayala, exmiembro de Juventud Comunista del Ecuador, representen a la institución. Fernando Chuchuca, decano de la Facultad de Filosofía, fue señalado como supuesto enemigo de la U. de Guayaquil en una pancarta elaborada por los representantes estudiantiles. Kalil comunicó que cuenta con el informe del Ceaaces y que se fortalecerán los criterios de menor puntaje. "La Universidad de Guayaquil no podrá salir adelante si no participan todos los estamentos, especialmente docentes y estudiantes", dijo Kalil mientras recibía el manifiesto estudiantil. Respetamos a todas las autoridades que no han cometido actos ilegales e inmorales. Esto se trata de revelar la verdad y esto no es una cacería de brujas". Janio Cerezo, de la FEUE
elmercurio.com.ec – 05 diciembre 2013 UNIVERSIDADES: UN LARGO PROCESO
Mario Jaramillo Paredes El proceso que acaba de finalizar en su primera parte con la acreditación y ubicación de las universidades en distintas categorías, se inició a través de un ataque con fuego cruzado y artillería pesada para ablandar a las instituciones de educación superior y, al mismo tiempo, convencer a la ciudadanía que todas las universidades ecuatorianas eran de la peor calidad que se pueda imaginar. Y, la estrategia dio los resultados esperados : las universidades, antes con una voz poderosa, llenas de activistas, rebeldes y contestatarias, que salían a las calles para protestar por que llovía o había sequía, de pronto callaron, enmudecieron, desaparecieron del panorama público. La estrategia había sido similar a la utilizada con éxito en el proceso de demolición de los partidos políticos a todos los cuales se metió en un mismo talego bajo el membrete de partidocracia. O, los medios de comunicación , calificados todos, de prensa corrupta. Vino en seguida el proyecto de Ley de Educación Superior, instrumento con el cual iban a corregirse todos los males universitarios. El proyecto sufrió un proceso similar al de la Constitución. Hubo consultas, mesas redondas, talleres y seminarios, supuestamente para recibir aportes y – utilizando un término de moda que significó todo lo contrario- socializarlo. Finalmente las mil consultas y reuniones, de casi nada sirvieron y el proyecto terminó aprobándose como el Ejecutivo quería. De nada sirvió el hecho cierto de que las buenas universidades del Ecuador –que son varias, públicas unas y particulares otras- hayan formado ciudadanos de alta calidad profesional y ética. Que hayan preparado y lo sigan haciendo, gente que cuando sale del país a seguir sus cursos de especialización, lo hacen en forma notable debido a que la formación que recibieron aquí es no solamente buena, sino muy buena. De poco sirvió que haya universidades que, como hoy se ha demostrado con una nueva acreditación hecha por el actual gobierno, sean de muy buen nivel, como ya se demostró en la primera acreditación que se hizo antes de este gobierno y cuyos resultados hoy prácticamente son ratificados, pese a que se dijo en ese entonces que ese proceso anterior no era confiable. Hoy viene una dura etapa para la universidad ecuatoriana: reponerse del duro golpe político que ha recibido durante estos últimos años y recuperar su imagen demolida por un discurso que ha arrasado con su prestigio. En adelante, además de seguir cumpliendo con procesos burocráticos que le tienen maniatada llenando formularios y contestando cuestionarios, como sí así mejorara la calidad académica, le queda la más importante tarea de recuperar la imagen tan golpeada y mostrar a la gente-no solamente a los escuadrones de evaluadores, que más allá del discurso oficial, sí hay universidades-públicas unas, particulares otras-que tienen calidad académica y humana. Y, les queda lograr que los procesos se hagan con reglas claras, conocidas desde el inicio y no como ahora, al final del proceso.