diariolosandes.com.ec – 24 septiembre 2013 Comisión del CEAACES visitó Universidad Estatal de Bolívar
Delegados del Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior, encabezado por su presidente, Francisco Cadena; Marcelo Aguilera, asesor Jurídico; y, Fausto Oviedo, asesor de presidencia. Fueron recibidos por el Rector del Alma Máter bolivarense y las autoridades que conforman Consejo Universitario. Una vez instalados en el seno del HCU, Diómedes Núñez les dio la bienvenida, “deseando que su estadía en la institución sea de lo más placentero”. Asimismo, Francisco Cadena manifestó toda la problemática de la Universidad ecuatoriana, el porqué del cierre de algunas de ellas, y la depuración de las 52 entidades públicas, invitándoles a la autoevaluación en su primera etapa, y la evaluación general por parte de la CEAACES. Cadena agregó: “la presencia en las instituciones de Educación Superior no es para poner miedo sino, al contrario, están dispuestos a orientar y ayudar a buscar el camino de solución de los álgidos problemas de cada una de las universidades”, al tiempo que solicitó que “sigan siempre preocupados, no sólo por el momento de la evaluación, sino siempre pensar en grande, adónde queremos llegar, tener una identidad propia y, de ser posible, entre las mejores universidades y, ¿por qué?, no la primera”.
ecuadoraldia.ec – 24 septiembre 2013 Tres universidades se juntan para crear la Universidad de las Fuerzas Armadas La mañana de este lunes fue posesionado el general Roque Apolinar Moreira Cedeño como nuevo rector de la Universidad de las Fuerzas Armadas. El evento se celebró en las instalaciones de la Escuela Politécnica del Ejército (ESPE), que desde hoy se fusiona con la Universidad Naval Comandante Rafael Morán Valverde (Uninav) y el Instituto Tecnológico Superior Aeronáutico (ITSA), para conformar la Universidad de las Fuerzas Armadas. El acto fue dirigido por el jefe del Comando Conjunto, general Leonardo Barreiro. En su discurso aseguró que la universidad ecuatoriana enfrenta desde hace algunos años decisiones de trascendencia y en ese contexto nace la Universidad de las Fuerzas Armadas apegada a la vigésima segunda transitoria de la ley de Educación Superior. Señaló que el objetivo de esta entidad educativa será el permitir el equitativo ingreso de los mejores estudiantes de la educación media, generar las mejores condiciones de acceso al conocimiento enmarcados en el principio constitucional del Sumak Kawsay. Se prevé que la Escuela Politécnica constituya el 98 % del cuerpo académico, estudiantes e infraestructura de lo que representará la nueva Universidad de las Fuerzas Armadas cuyo patrimonio se conforma con los de los centros de educación superior que integran el nuevo centro educativo. La sede principal será en la ESPE, que pertenecía a la Fuerza Terrestre en Quito, en el Valle de los Chillos; mientras que la Uninav, de la Armada Nacional, operaba en Salinas; y el ITSA, de la FAE en Latacunga. FUENTE: EL UNIVERSO
hoy.com.ec – 23 septiembre 2013 Algún día fabricaremos tecnología
Cuando la Senescyt buscaba socios estratégicos para Yachay se contactó con usted y le pidió que sea el vínculo para entablar una alianza con el Instituto de Tecnología de California (Caltech), desde entonces, ¿cuál ha sido su papel en la conformación de la ciudad del conocimiento?
Sí, en septiembre del año pasado, Héctor Rodríguez gerente general de Yachay me visitó en Caltech y me invitó al país para que conozca más sobre el proyecto. Fue amor a primera vista. Me pareció una iniciativa increíble para el Ecuador. Un cambio radical en la educación superior. Empezamos a hablar de una posible colaboración. Hoy tenemos un grupo de profesores, colegas míos, de Caltech que trabajan como asesores académicos de Yachay. Estamos diseñando todo el ciclo de ciencia, tecnología e innovación en la ciudad del conocimiento en la que estarán la universidad, los institutos públicos de investigación, el parque tecnológico y el parque industrial. Estamos diseñando cómo va a funcionar la interacción entre estos actores. Mi rol particular en Yachay es el de armador. Soy el número cinco del equipo. Juego en el centro de la cancha gestionando el trabajo entre Yachay, Senescyt y nuestro grupo de consultores. Al ser una iniciativa nueva en la región, ¿bajo qué modelos conceptuales se está construyendo la ciudad del conocimiento? Yachay se basa en el modelo conceptual básico de una ciudad del conocimiento. Un ejemplo clásico de esto es Silicon Valley, en California donde se tiene una interacción de varios actores que están atados a una universidad que es el corazón, el centro de ese universo, alrededor de esa universidad tienes innovación. Aquí nació Apple, Google, Facebook. En este lugar hay un medio ambiente y una atmósfera que conduce a la investigación y a la innovación. Yachay trata de captar ese concepto, ese modelo conceptual para hacer algo a la medida de Ecuador. No es una cuestión de copiar y pegar el modelo de Silicon Valley, porque no estamos en California. El contexto temporal, social y geográfico es distinto pero la idea es esa. Con la aplicación de este modelo conceptual, ¿qué es lo que se busca obtener en la ciudad del conocimiento?
Apunta a un reto a varios niveles. Primero intenta transformar de forma cualitativa y cuantitativa la educación superior en el país. Uno de los retos fundamentales de Yachay es alcanzar un nivel educativo de excelencia nunca antes visto. El segundo es lograr un impacto en la matriz productiva del país. El Secretario Nacional de Ciencia y Tecnología René Ramírez habla de pasar de una economía primario exportadora a una economía del conocimiento. Yachay aspira, algún día, manufacturar y fabricar tecnologías. En el parque tecnológico desarrollar productos tecnológicos, y encubadoras que le permitan al país no solo producir materia prima sino exportar tecnología e innovación. El tercer reto que tiene Yachay, y que está asociado a los dos primeros, es tener un impacto social. El ser humano es el centro de la universidad y tiene que ser el centro de Yachay. Usted señala que la ciudad del conocimiento tendrá que manufacturar y fabricar tecnologías, ¿qué tipo de tecnologías son las que se quiere obtener? Hay un plan de lo que se quiere producir a 10 y 20 años. Nosotros vivimos básicamente del petróleo. El 70% de nuestros productos vienen de la extracción de este recurso, sin embargo, no tenemos una refinería en el país. Somos importadores de nafta a pesar de que exportamos petróleo. Ese es un ejemplo específico del cambio radical que quiere lograr Yachay. Modificar ese paradigma y dejar de exportar el producto bruto y hacer tecnologías en el país. Otro ejemplo está en la utilización de tecnologías para mejorar la parte agropecuaria. Tenemos una serie de sectores estratégicos en los que Yachay impactaría a mediano y largo plazo. La innovación se convertiría en un valor agregado. ¿Con qué criterios y estándares de calidad se trabajará en Yachay, si como usted menciona, no solo es cuestión de copiar y pegar un modelo ya existente? Es cuestión de diseñar un plan hecho a la medida. En nuestro trabajo hemos separado la parte de infraestructura que yo la concibo como el hardware, del sistema de innovación, ciencia y tecnología a la que llamo software. Nosotros estamos diseñando el software. Yachay está en Latinoamérica, en Ecuador y eso le da una posición gráfica privilegiada. El éxito de la ciudad del conocimiento no es ser una más sino ser única y para eso se tiene que analizar cuáles son sus ventajas competitivas o lo que nosotros llamamos ventajas injustas. La ventaja injusta es una ventaja tan brutal en la que nadie más pueda competir. En nuestro caso si uno se pone a pensar de entrada está la mega diversidad y la cultura abierta, esto es muy importante en un medio de innovación. Además, Ecuador es un lugar sísmicamente activo, lo cual no lo hace solo bello geográficamente sino que lo hace interesante científicamente. Esas son las ventajas competitivas que tiene el proyecto y que se tienen que explotar para que la ciudad del conocimiento sea única. Yachay tiene que convertirse en un magneto en la región para el talento humano. En relación a la planta docente y de investigadores, ¿bajo qué criterios se va a escoger a este contingente humano? Ese es un reto muy grande. Cuando se quiere proyectar una universidad de nivel mundial, que es lo que se quiere hacer con Yachay, se tiene que captar talento humano de nivel mundial. Parte de nuestra asesoría es darle a este proyecto un plan estratégico para
captar ese talento. Estamos diseñando una estrategia que le permita a Yachay primero conectarse con epicentros tecnológicos en el mundo para de esa manera empezar a traer a esos profesionales. Para el funcionamiento de Yachay se va a necesitar una importante acumulación de recursos humanos y materiales, ¿no cree que esto aniquilará la escasa investigación del sistema universitario? Creo que en ese sentido existe mucha desinformación. Se tiene miedo de que Yachay tenga un efecto caníbal en la educación superior, pero creo que ese es un concepto errado porque puede ser el que la levante, el eje o el epicentro que suba el nivel de educación superior en el país. La universidad ecuatoriana tiene que entender que el momento de transformación ha llegado y que debemos dejar de lado esa resistencia al cambio. Dejarnos de excusas. Yachay en vez de ser un enemigo o un potencial peligro al resto del sistema educativo ecuatoriano, es más bien un magneto, un aliado. Es como contratar una súper estrella para un equipo de fútbol. Los otros jugadores se pueden sentir amenazados porque quizás no se sienten tan buenos pero, al final, lo que importa es el equipo de fútbol. Dentro de esta analogía de Yachay como la súper estrella del equipo, ¿en qué papel quedan las demás universidades del país? Las otras universidades podrán alimentar de talento humano a Yachay a nivel de posgrado. Por ejemplo, si yo me graduó de la Politécnica Nacional como ingeniero civil, después puedo ir a Yachay a hacer mi maestría o mi Phd. Los mejores del Ecuador vendrán a formarse en cuarto nivel. Yachay también será un alimentador de talento para la universidad nacional porque esos chicos con Phd de primer nivel luego irán a las universidades y se convertirán en profesores de esas universidades, en investigadores de los institutos públicos del país. Irán subiendo y cambiarán ese paradigma. Por último, la universidad ecuatoriana debería ser un jugador en cuestiones de colaboración científica. Yachay va a tener instrumentos de primer nivel. Esos equipos y herramientas van a estar a disposición del resto del sistema de educación superior. ¿En qué plazos Yachay dará réditos al sistema productivo del país? No es que no sea entusiasta en ese sentido, pero siento que soy bastante realista y creo que un proyecto de esta magnitud no empieza a tener un impacto tangible hasta unos cinco años después. El primer impacto que se va sentir es con los chicos que van a ir a Yachay. Eso va a crear una espectativa, un cambio más que nada psicológico. En cinco años vamos a sentir ese primer impacto. En unos 10 años se sentirá que existe un parque tecnológico en la ciudad del conocimiento. Empezaremos a ver que se hace investigación científica en el país. Se empe zarán a ver publicaciones científicas. En unos 20 años se sentirá el impacto en cuestión de desarrollo de tecnologías debido a la inversión en este sector por parte del gobierno.
Hace dos años Corea creó una ciudad tecnológica de nivel mundial que está sustentada en el desarrollo de empresas como Samsung, Hyundai, LG, entre otras, ¿en qué se va sustentar el trabajo de Yachay? Quizás es una pregunta para el gerente general de Yachay pero desde mi punto de vista, como científico, si yo tengo que elaborar una estrategia para despegar el parque tecnológico, lo que yo haría son tres cosas. Primero traería laboratorios de investigación como Samsung o LG, que ya están establecidos y les invitaría a que fueran parte de Yachay, entonces ya arrancas con tecnologías establecidas. El segundo nivel sería hacer lo que se llama catching up, copiar es el paso anterior a innovar. Innovar es hacer algo mejor, pero de algo que ya sabíamos hacer. En la tercera fase ya empezamos a innovar, a tener tecnologías propias, ideas propias que nos permiten hacer cosas nuevas. ¿Por qué partir de cero y no trabajar con lo que ya se tenía en la universidad nacional? ¿No se está desmereciendo el trabajo de los científicos e investigadores nacionales? Creo que esa es una falacia porque el hecho de que yo cree algo nuevo, bueno, de primer nivel, no es para nada una negación al resto del sistema educativo ecuatoriano. Todo lo contrario, es una apuesta al sistema de educación superior del país. Yo no entiendo el argumento de por qué Yachay es una negación del resto del país, por qué el que haya Yachay significa que la Escuela Politécnica del Litoral no es buena o no pueda ser buena. Eso es un absurdo. Eso significa que porque existe Caltech en Estados Unidos no puede haber ninguna otra universidad de excelencia. Yo no comprendo el argumento de por qué si hay una súper estrella que se viene diseñando, no pueden haber otras súper estrellas en otros lados. ¿Pero en un equipo la súper estrella no es la que se lleva todos los réditos? Este no es el caso. Primero que la universidad ecuatoriana que existe ya tiene décadas de ventaja sobre Yachay. Es como poner a competir a un hombre de 30 años con un niño de 3 años. Yo diría que más bien la competencia es injusta, porque la universidad ecuatoriana tiene una infraesctructura establecida. Ha tenido décadas para dar ese salto cuantitativo y muchas veces no lo ha aprovechado. En cuestión de recursos no es que Yachay va a tener salarios diferentes de profesores que no se van a poder tener en el resto del país.
andresmartinez.wordpress.com – 24 septiembre 2013 Revistas indexadas. Un reto para la universidad ecuatoriana
La nueva visión de la universidad ecuatoriana tiene por consigna mejorar la calidad de la educación superior, para ello procura que tanto sus docentes e investigadores pasen de ser meros reproductores de conocimientos, a ser verdaderos creadores del mismo, con la consecuente transferencia tecnológica y doctrinal que permitirá a mediano plazo que la nueva matriz productiva, basada en el mejoramiento del conocimiento y talento humano pueda funcionar al ciento por ciento. En éste contexto es conocido que toda investigación al interior de la academia debe contar con un respaldo, el cual usualmente se lo otorga una publicación de “impacto” o “indexada”, la cual no es más que una revista, la cual dada la rigurosidad de sus parámetros, así como la calidad de sus evaluadores externos ofrece la certeza que los contenidos a ser difundidos en sus páginas cuenta con un nivel satisfactorio evaluado por expertos calificados, quienes al ser conocedores en la materia se encargan de leer y dar el visto bueno al texto, jurados que usualmente son anónimos y no tienen la posibilidad de conocer al autor de cada artículo, situación que garantiza la imparcialidad de su informe. Rigurosidad que ha sorprendido a un sector de la universidad ecuatoriana, por el largo proceso que se debe seguir para contar con una publicación “indexada”, la cual ofrece un puntaje para ascender dentro del nuevo escalafón docente. Pero que, para muchos prestigiosos docentes e investigadores nacionales es ya una rutina, fruto de su trabajo y preparación en los principales centros de educación superior y que se ve reflejada en el número de artículos publicados. Sin embargo, una dificultad que se presenta a nivel mundial es que no toda la población tiene acceso al conocimiento que se recoge en estas revistas, pues la mayor parte de ellas están adscritas a casas editoriales que cobran un valor por su acceso (licencias), las que en la mayor parte de casos son pagadas por universidades para el uso de sus estudiantes en las bibliotecas. Pese a ello otra dificultad que se presenta, es lo injusto del sistema, pues en la mayor parte de casos los autores que publican en estas importantes revistas, no reciben una retribución económica por su trabajo, tan solo el prestigio de
publicar en ellas; no así la revista que como expliqué anteriormente sí cobra a las instituciones un valor para que puedan acceder a ellas. Frente a esta dinámica, hace diez años surgió un movimiento alternativo, que se fundamenta en compartir el conocimiento que se genera de manera libre, su nombre “Public Knowledge Project” (Proyecto de Conocimiento Público), que fue desarrollado por importantes centro de estudios, entre ellos la Universidad de British Columbia y Stanford. Quienes crearon un software de código abierto denominado “Open Journal Systems”, plataforma que permite a las instituciones que lo requieran contar con una herramienta electrónica para la administración de revistas indexadas de calidad de manera gratuita. Tan sólo con el compromiso que los artículos que se publiquen tengan una licencia de acceso libre, cumpliendo así una triple función: la institución cuenta con un software moderno para gestionar su revista, el autor puede publicar y la sociedad se nutre del contenido abierto. Este tipo de iniciativas permiten romper las injustas brechas que impedían el acceso al conocimiento, al igual que benefician a docentes e investigadores con condiciones claras y beneficiosas para las partes.
ecuadorinmediato.com – 27 septiembre 2013 Subsecretaria de SENESCYT: Universidades "son las únicas que pueden emitir títulos universitarios" en el país
"Lo que hacemos nosotros es dar un sistema en donde ellas suban la información de los títulos que han otorgado", manifestó María del Pilar Troya, Subsecretaria de Educación Superior de la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (SENESCYT), explicó el procedimiento para llevar a cabo el registro de títulos en el país, aclarando que la legalidad del mismo es otorgada por la universidad, mientras que la SENESCYT se encarga de registrar dichos títulos. "La SENESCYT registra los títulos tanto los internacionales como los nacionales", debido a que los procedimientos son distintos "los títulos expedidos localmente por las universidades ecuatorianas", "tienen que notificar a la SENESCYT los titulados", señaló. "Nosotros lo que hacemos es tener un sistema de información, que acceden las universidades con un usuario y una clave y suben la información de los titulados", añadió. Destacó que las universidades "son las únicas que pueden emitir títulos universitarios y quitar títulos", es decir darle "el título a la persona una vez que ha estudiado y ha cumplido los requisitos de graduación, esa es una potestad sólo de las universidades y/o de los Institutos Técnicos Tecnológicos Superiores", aclaró en "El Poder de la Palabra" en Ecuadorinmediato.com/radio. Una vez que las universidades emiten estos títulos para los graduados "tienen la obligación de notificar a la SENESCYT y lo que hacemos nosotros es dar un sistema en donde ellas suban la información de los títulos que han otorgado y esa información está disponible para la ciudadanía", manifestó.
Respecto a los títulos internacionales, María del Pilar Troya dijo que se tiene cuatro tipos de procedimiento, los títulos que están definidos conforme el reglamento de la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES) y el reglamento del reconocimiento y homologación de títulos que define que, lo uno es que nosotros hacemos un listado de universidades y esos pasan por un proceso que se les denomina automático, que es más simplificado a un proceso por comité, si la universidad no está en el listado, hay un comité que se reúne y analiza caso a caso", y "evalúa la pertinencia de reconocer el título o no", "también hay en función de convenios internacionales que estén vigentes y finalmente para casos de especializaciones en salud hay un procedimiento que es de comité", pero especifico en temas de salud. Asimismo, títulos internacionales tienen que ser reconocidos por la SENESCYT, "pero una cosas es el reconocimiento del título y otra cosa es la habilitación profesional, es decir que puede hacer una persona con un título determinado". Referente a los exámenes de habilitación profesional, explicó que "no es el título el que se valida sino el ejercicio profesional". En ese sentido, señaló que se está implementando por parte del Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (CEAASES) "un proceso de habilitación profesional que se va a hacer con varias carreras y lo van a empezar con medicina, entonces van a tomar un examen nacional a los médicos que ya han terminado, que ya se han graduado", dicho examen permitirá el ejercicio de la profesión. María del Pilar Troya indicó que luego de hacer revisiones periódicas se han registrado algunos casos de títulos falsos y se han recibido denuncias, pero "el punto es que legalmente la universidad emite el título, entonces la misma universidad debe eliminar el registro o eliminar el título", en caso de detectar un caso falso. Cuando se presenta un título falso se comete el delito contra la fe pública "y está en el Código Penal", aseguró.
asambleanacional.gov.ec – 30 septiembre 2013 Universidad Central apoyará procesos de capacitación de la Asamblea; Gabriela Rivadeneira y Édgar Samaniego firman convenio marco de cooperación
La presidenta de la Asamblea Nacional, Gabriela Rivadeneira y el Rector de la Universidad Central del Ecuador (UCE), Édgar Samaniego, firmaron, esta mañana, el Convenio Marco de Cooperación Interinstitucional entre ambas entidades. La suscripción del documento se cumplió en la Sala del Consejo Universitario, en el cual participaron Libia Rivas y Christian Proaño, secretaria General y prosecretario de la Legislatura, respectivamente. Además, estuvieron los decanos de las diferentes facultades, dirigentes de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEUE) y los responsables de la Escuela Legislativa. El Convenio Marco define la elaboración de programas de carácter académico y de educación continua, a través de la Facultad de Jurisprudencia, al igual que acciones de cooperación mutua en torno al ámbito del derecho parlamentario y formulación de leyes, orientado a los funcionarios de la Asamblea. Bajo estos parámetros, la Universidad Central ofrecerá cursos de capacitación y reforzará la gestión de la Escuela Legislativa, que surgió como una unidad administrativa de carácter académico, que tiene por objeto la preparación y profesionalización de los asambleístas y funcionarios de la Asamblea, en diversas áreas del Conocimiento, en especial en aquellas vinculadas con la legislación y fiscalización. Intercambio cultural y académico Édgar Samaniego explicó que el convenio posibilita que la Universidad Central colabore
en la capacitación de los miembros de la Legislatura en la materia de jurisprudencia y, lo que es más, promueve el intercambio cultural y académico, así también trabajar en proyectos concretos de investigación. Alma Mater de la juventud La Presidenta de la Asamblea Nacional comentó que las paredes de la UCE guardan una historia para la generación presente, significa todo por lo que hemos luchado, más aún cuando ha pasado a ser una universidad transformada, para garantía de los nuevos profesionales del país, no solo de la parte académica, sino de los principales críticos del proceso que estamos viviendo. En el espacio de transición hay que superar ciertas debilidades existentes, para consolidar el Plan Nacional del Buen Vivir como ruta hacia la construcción de un nuevo modelo de desarrollo. La universidad ecuatoriana, basada en su plena autonomía e independencia, puede hacer uso de ellas para garantizar la verdadera educación superior, precisó. Invitó a trabajar en proyectos que trasciendan el accionar de la política, que la normativa que tiene que salir del Parlamento represente y responda a la necesidad de los y las ecuatorianas, tras reiterar que el mayor reto es convertir a la Asamblea en una institución participativa, ciudadana, popular, que realmente sea tomada por ciudadanos que venimos de los diferentes territorios.
El Universo – 29 septiembre 2013 Exámenes a 156.967 bachilleres Ayer se tenía previsto que en 251 recintos ubicados en todo el país (149 en la Costa, 92 en la Sierra y 10 en la Amazonía) se realice el Examen Nacional para la Educación Superior (ENES). Además, por primera vez los ecuatorianos residentes en el exterior podrán ingresar al sistema de educación superior ecuatoriano rindiendo el examen en su lugar de residencia. Este examen de admisión a las instituciones de educación superior (universidades, escuelas politécnicas e institutos técnicos y tecnológicos) se realiza por cuarta vez en Ecuador tras un proceso piloto y tres procesos nacionales. Mide habilidades básicas de razonamiento abstracto, matemático y verbal, es un examen de aptitud, no de conocimientos, detalla en un comunicado la Secretaría de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Senescyt). La entidad reportó el despliegue de 6.434 personas para la aplicación del ENES, entre coordinadores de recintos, docentes aplicadores y funcionarios como personal de apoyo. En el exterior, los consulados de España e Italia fueron considerados las sedes para que los aspirantes rindan el examen desde las 15:00 (hora local). La Senescyt informa que el Sistema Nacional de Nivelación y Admisión (SNNA) otorga becas y que entre el ENES de noviembre del 2012 y el de abril del 2013, 4.200 estudiantes que aprobaron el examen pertenecen a familias beneficiarias del Bono de Desarrollo Humano. Incrementos: Ingresos Del 2009 al 2012 La cifra de estudiantes que ingresaron a universidades, politécnicas e institutos técnicos pasó de 52.781 el 2009 a 71.995 el 2012. Por primera vez afuera El ENES tuvo de sedes a los consulados de Italia y España.