Virgilio Tanús Namnum
ALTA CALIDAD EN INVESTIGACIÓN JURÍDICA
VIRGILIO TANÚS NAMNUM
TENDENCIA ACTUAL DE LA POLÍTICA CRIMINAL
La presente obra desarrolla un análisis muy riguroso y crítico de la actual tendencia de la política criminal. Analiza con detenimiento las causas del fenómeno expansivo del Derecho penal, resaltando los aspectos positivos y legítimos de la misma, y al mismo tiempo un análisis de los errores y peligros en el abuso de dicha tendencia expansionista. Genera las pautas para que la política criminal siga avanzando hacia un Derecho penal moderno que tiende a proteger nuevos ámbitos de intervención, respetando los límites del ius puniendi propios de un Derecho penal mínimo. Advierte las consecuencias de continuar con esta tendencia expansionista que nos llevaría hacia un Derecho penal máximo, denominado como “terror penal”, en donde además de abusar de la herramienta más drástica con la cuenta el Estado, los problemas sociales realmente seguirían sin resolverse. Dicho análisis resulta de gran trascendencia para los estudiosos del Derecho penal, y en especial, para quienes conforman el Poder Legislativo cuya labor radica en la creación de nuevas disposiciones en el ámbito del Derecho Penal.
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TENDENCIA ACTUAL DE LA POLÍTICA CRIMINAL
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TENDENCIA ACTUAL DE LA POLÍTICA CRIMINAL
VIRGILIO TANÚS NAMNUM
Ciudad de México, 2018
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© Virgilio Tanús Namnum
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A Larissa, gracias por ser el amor de mi vida, eres mi fuente inagotable de paz, alegría, fuerza, entrega, amor, e inspiración. Gracias por hacer de nuestras vidas una sola, entregarnos el corazón y compartir el alma. A Ian, gracias por transformar mi existencia y descubrirme como Padre. De tí he recibido las lecciones más importantes de mi vida. Gracias por ser mi hijo y mi mejor amigo. A Ninis, gracias por ser quien me robó la mirada desde el primer segundo en que llegaste a mi vida y hacer de ésta una loca y hermosa aventura. Tu existencia me llena de energía e ilusión. A Fede, gracias por llegar a mi vida e iluminarla con esa fuerza cautivadora que sólo tu sonrisa puede lograr. Gracias por transmitirme tanta ternura y amor. A mis Padres, gracias por su cariño y por ser un ejemplo de unidad. Gracias por su eterna confianza y apoyo absoluto en todas y cada una de las decisiones de mi vida. Gracias por demostrarme que no hay mayor límite que el que nosotros mismos nos creamos. A Kay, gracias por ser siempre mi complemento. Llegamos a esta vida juntos, y así seguiremos. A Lolo, gracias por siempre estar, por cuidarme, y seguirme enseñando más allá de este vida. A Anabel Hernández García, ejemplo inigualable y luchadora incansable contra la corrupción y la injusticia en nuestro País. A todos los que aman el Derecho Penal y luchan constantemente por un México mejor.
AGRADECIMIENTOS Este libro no habría sido posible sin la orientación, guía y confianza del Dr. Javier Sánchez Vera y Gómez Trelles. Al Lic. Manuel Galicia Alcalá quien me ayudó a entender el valor supremo que implica la libertad personal y a defenderla incluso contra el poder totalitario del Estado. Al Magistrado Guillermo Arroyo de Anda Carranza por haberme permitido colaborar con él y ser siempre un referente de integridad y conocimiento. A la Magistrada Sara Patricia Orea Ochoa por sus enseñanzas y ser siempre una líder y ejemplo de lucha y superación. Al Lic. Adrián Ulises Salazar Montesinos por compartir conmigo esta aventura del litigio penal y ser siempre un apoyo incondicional en la toma de decisiones. Al Lic. Kamel Athie Ortiz, por su interés y apoyo absoluto en la publicación y difusión de esta obra.
Índice PRÓLOGO.............................................................................................. 15 INTRODUCCIÓN.................................................................................. 17
Capítulo I PRINCIPALES CAUSAS DE LA EXPANSIÓN DEL DERECHO PENAL I. II.
III.
Aspectos generales........................................................................... 21 Surgimiento de nuevas realidades sociales........................................ 29 1. Sociedad del riesgo................................................................... 29 a) Aspectos generales............................................................ 29 b) Principio de precaución..................................................... 31 Opinión pública e incremento en la sensación de inseguridad.......... 34 1. Opinión pública, Estado de Derecho, y expectativas sobre las funciones de gobierno en la prevención delictiva...................... 34 2. Opinión pública y medios de comunicación.............................. 36 3. Violencia en los medios de comunicación................................. 40 4. Opinión pública, Derecho penal y alarma social....................... 40 5. Percepción en la opinión pública sobre seguridad ciudadana y sociedad del riesgo.................................................................... 45 6. Demanda de seguridad vs exigencia de libertad........................ 48 7. A modo de conclusión.............................................................. 51
Capítulo II DISTINCIÓN ENTRE FENÓMENO EXPANSIVO Y MODELO DE DERECHO PENAL MODERNO. DERECHO PENAL SIMBÓLICO I. II.
Consideraciones previas................................................................... 53 Manifestación ilegítima del fenómeno expansivo. El Derecho penal simbólico......................................................................................... 55 1. Introducción............................................................................. 55 2. Carácter simbólico del Derecho penal....................................... 58 a) Carácter simbólico de la norma penal............................... 59 b) Influencia del carácter simbólico sobre el destinatario de la norma............................................................................... 62 c) Carácter simbólico y pena................................................. 64 3. Características del Derecho penal simbólico............................... 65 a) Aspectos generales y concepto........................................... 65 b) Consecuencias del Derecho penal simbólico...................... 68 4. Política criminal y Derecho penal simbólico............................. 76
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Índice
5. 6.
7. 8. 9.
a) Concepto de política criminal........................................... 76 b) Posibles orientaciones de la política criminal..................... 78 c) Derecho penal simbólico como estrategia político criminal..................................................................................... 80 Norma penal y Derecho penal simbólico.................................. 85 Tipos penales característicos de un Derecho penal simbólico en la legislación mexicana............................................................. 89 a) Feminicidio....................................................................... 90 b) Incumplimiento de pensiones alimentarias........................ 92 c) Tráfico de Influencias........................................................ 95 Soluciones para evitar la presencia de tipos penales de contenido meramente simbólico........................................................... 99 Equiparación del modelo de Derecho penal moderno como Derecho penal simbólico............................................................... 101 A modo de conclusión.............................................................. 103
Capítulo III PRINCIPALES HERRAMIENTAS POLÍTICO CRIMINALES DEL FENÓMENO EXPANSIVO DEL DERECHO PENAL I.
II.
III. IV.
Mayor aceptación de las teorías preventivo generales de la pena en la incursión de la política criminal................................................... 105 1. Aspectos generales.................................................................... 105 2. Teorías relativas o de la prevención.......................................... 107 a) Prevención general negativa.............................................. 108 b) Prevención general positiva............................................... 112 3. Juicio crítico............................................................................. 116 a) Funciones de la pena......................................................... 119 b) Función preventivo general............................................... 120 c) Función preventivo especial.............................................. 121 d) Eficacia preventiva............................................................ 122 4. A modo de conclusión.............................................................. 123 Incorporación de nuevos bienes jurídicos principalmente colectivos. 1. Aspectos generales.................................................................... 125 2. Aspectos controvertidos de los bienes jurídicos colectivos como instrumento político criminal.................................................... 127 3. Bien jurídico y reforma penal.................................................... 130 4. A modo de conclusión.............................................................. 132 Administrativización del Derecho penal.......................................... 132 1. Aspectos generales.................................................................... 132 2. A modo de conclusión.............................................................. 135 Utilización de la técnica legislativa de los delitos de peligro, principalmente de peligro abstracto.......................................................... 135 1. Su distinción con los delitos de lesión....................................... 135
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Índice
2. 3. 4. 5. 6. 7.
Concepto de peligro.................................................................. 138 Delitos de peligro...................................................................... 139 Delitos de peligro concreto....................................................... 142 Delitos de peligro abstracto...................................................... 144 Eficacia preventiva de los delitos de peligro.............................. 150 Cuestiones controvertidas de los delitos de peligro abstracto.... 153 a) Aspectos generales............................................................ 153 b) Valoración jurisdiccional................................................... 156 c) Frente al modelo liberal del Derecho penal nuclear........... 160 8. A modo de conclusión.............................................................. 162 BIBLIOGRAFÍA........................................................................................ 165
Prólogo Abordar un tema tan complejo, multifacético y controversial como lo es el de la política criminal nunca es una tarea sencilla ni directa. La coyuntura de posturas ideológicas, estructuras conceptuales especializadas y la necesidad de realizar planteamientos sobre un futuro incierto, hacen de este ejercicio una tarea interdisciplinaria verdaderamente titánica. Por estas razones, probablemente no existe persona más capacitada para llevarla a cabo que el Dr. Virgilio Tanús Namnum. Su brillante trayectoria académica, su enfoque interdisciplinario y su extraordinaria capacidad de esquematización y síntesis quedan en evidencia en la presente obra, en la que logra abordar de manera clara, concisa y profundamente didáctica un tema de semejante complejidad. Desde luego, cuando se trata un tema que, como el presente, es inherentemente polémico, resulta sencillo para el autor caer en la tentación de limitarse a un esbozo meramente monográfico, evitando realizar planteamientos que pudieran entrar en conflicto con posturas mayoritarias o aceptadas ampliamente. El autor, afortunadamente, no cae en esta tentación, sino que de manera clara, firme y audaz se propone poner en tela de juicio algunas concepciones aceptadas, en ocasiones de manera tácita, dentro del tema de la política criminal. Es justamente esta clase de obras, con planteamientos audaces e innovadores, las que adquieren un toque distintivo que, a la larga, las convierte en clásicos imprescindibles de la literatura jurídica. El Dr. Tanús no sólo se propuso un objetivo extraordinariamente ambicioso, sino que lo ha logrado con notable maestría y elegancia, con planteamientos de tal claridad y solidez intelectual que sin duda darán lugar a reflexión hasta al oponente más acérrimo. Para alcanzar este objetivo, el Dr. Tanús parte de un análisis sociológico de la percepción actual de la política criminal en lo que ha venido a denominarse sociedad del riesgo, realizando una crítica incisiva a toda la serie de constructos mentales inherentes a dicha noción. Para el autor, es la propia percepción de inseguridad en la opinión pública lo que ha empujado la balanza en la eterna confrontación entre liber-
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Sara Patricia Orea Ochoa
tad y seguridad como valores a tomar en cuenta en la elaboración e implementación de una política criminal expansiva. Otro constructo que el autor exhibe y cuestiona profundamente es la noción de la “naturaleza simbólica” del derecho penal como expresión, en ocasiones imperceptible, de la volatilidad que el derecho penal posee, necesariamente, en una sociedad democrática. Aunque, en el mejor de los casos, esta fluidez en la política criminal puede servir como expresión genuina del interés público, no es inusual, como resalta el autor, que termine por convertirse en herramienta de propaganda política, como queda ejemplificado a través del análisis que realiza de varios tipos penales propios de la legislación mexicana. Otro tema de suma relevancia abordado con gran aplomo por el Dr. Tanús es el de la expansión del derecho penal, sobre todo a través de la incorporación de bienes jurídicos colectivos y de la proliferación de los denominados delitos “de peligro abstracto,” que junto con la administrativización de la política criminal corren el riesgo de hipertrofiar nuestro derecho penal, convirtiéndolo en una masa amorfa y anquilosada. La naturaleza clara e incisiva de los planteamientos del autor, robustecida por una base teórica de admirable solidez, le permite sortear no sólo los desafíos intelectuales propios de un tema de semejante complejidad, sino que robustece y dota de la fortaleza necesaria a posturas que de otro modo quedarían sepultadas bajo consideraciones ideológicas o de corrección política. Es por lo anterior que considero un verdadero privilegio el poder presentar la presente obra, que no puedo recomendar con suficiente insistencia, esperando que el lector pueda tener, al igual que yo, la oportunidad de apreciar un trabajo de semejante calidad, seriedad y solidez académica. Sara Patricia Orea Ochoa Otoño de 2017
Introducción En la actualidad en México y a nivel mundial resulta innegable la existencia de una nueva tendencia político criminal, en virtud de la cual, el Derecho penal ha venido ampliando su ámbito de intervención, ya sea a través de su incursión en temas que anteriormente le resultaban ajenos, o bien, adelantando su barrera de intervención sin aguardar a la efectiva lesión de bienes jurídicos, o por último, a través del incremento y endurecimiento de las penalidades establecidas para diversos delitos. A dicho fenómeno político criminal se le ha denominado como expansión del Derecho penal1. La razón principal por la que la política criminal ha decidido incrementar su intervención dentro de la vida social, ha sido el surgimiento de nuevas realidades sociales, propiciadas en mayor medida por la transformación de la estructura social hacia lo que se ha denominado como sociedad del riesgo2 y su efecto potencial a través del fenómeno de la globalización. Por tanto, al incrementarse las actividades consideradas de riesgo en el ámbito social, el Derecho penal ha venido modificando su eje de actuación frente a ser tradicionalmente un sistema eminentemente represivo, hacia uno de tipo preventivo. El entendimiento del Derecho penal como instrumento preventivo genera de forma directa ampliar sus criterios de legitimación por lo que a su intervención se refiere, por lo que la política criminal se enfrenta con el cuestionamiento de resolver el grado legítimo de intervención a pesar de que implique limitar la libertad de actuación de quienes conforman la estructura social. Dentro de un Estado Social y Democrático de Derecho tanto libertad ciudadana como seguridad constituyen su parte medular, por
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Véase con mayor amplitud, precisamente la obra de SILVA SÁNCHEZ, La expansión del Derecho penal, quien dentro de la doctrina española ha formulado el análisis más profundo respecto a dicho fenómeno jurídico penal. Término utilizado por primera vez en 1986, por el sociólogo alemán Ulrich Beck en la obra, La sociedad del riesgo, con el cual define la sociedad moderna con los riesgos que la tecnología y avances científicos producen a las sociedades capitalistas modernas.
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lo que justificar cualquier solución resulta de una gran complejidad. A pesar de ello, dicho fenómeno expansivo ha sido en parte provocado y, ampliamente respaldado, por la opinión pública, en donde la sociedad cada vez más tiene la sensación de desempeñar el papel potencial de víctima3. Sin embargo, ha originado una profunda discusión doctrinal dentro de la sociedad moderna, al verse enfrentados los valores libertad versus seguridad como francamente antagónicos, generando posturas en contra de la tendencia político criminal como otras que le consideran legítima en toda su extensión. Como consecuencia de lo anterior, se desprende que el presente debate resulta de suma actualidad. El nuevo modelo de Derecho penal que ha venido desarrollando la política criminal, dista mucho de encontrarse concluido, por lo que la última palabra aún no ha sido pronunciada. La presente investigación pretende colaborar en este interesante debate. Para ello resulta necesario adentrarse en las causas sociales y jurídico penales que han propiciado el fenómeno expansivo. La política criminal ha desarrollado su tendencia expansiva principalmente a través de: a) mayor aceptación de las teorías preventivo generales de la pena; b) la incorporación de bienes jurídicos colectivos; c) recurrir al auxilio del Derecho administrativo a través de normas penales en blanco; d) empleo de delitos de peligro abstracto; y, e) tendencia hacia un Derecho penal simbólico. Las cuatro primeras resultan ser herramientas ampliamente legítimas para hacer frente a las nuevas realidades sociales, sin embargo el legislador ha abusado de las mismas, provocando una vulneración de los principios limitadores del ius puniendi. Por su parte, la tendencia hacia un Derecho penal simbólico, debe ser rechazada, por lo que se desarrolla un análisis detallado de la misma, demostrando finalmente que el modelo de Derecho penal moderno se contrapone con la referida tendencia y no debe ser confundido con ésta. En nuestro País el denominado Derecho Penal Simbólico es utilizado indiscriminadamente, creando una tendencia legislativa por
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Por todos, DÍAZ PITA/FARALDO CABANA, La utilización simbólica del Derecho penal en las reformas del Código Penal de 1995, RDPP, 2002, No. 7, pág. 121.
Tendencia actual de la política criminal
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demás peligrosa, ya que no se genera una respuesta Estatal real de solución a los conflictos sociales que aquejan a nuestro querido México. Para quienes defendemos y legitimamos la transformación hacia el Derecho penal moderno, lo hacemos considerando que las consecuencias de que nuevas realidades no sean reguladas por el Derecho penal, implican la posibilidad de fatales desenlaces. Sin embargo, ello debe hacerlo a través del respeto a los principios limitadores del ius puniendi, pero sin restringir su interpretación en relación con el Derecho penal nuclear. La discusión doctrinal a la que se hace referencia en las presentes líneas, contempla el análisis del Derecho penal contemporáneo, la actualidad del mismo, y la visión de su futuro4. Es decir, se pretende reflexionar sobre la evolución que está sufriendo la tendencia político
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En mi opinión es importante descartar desde este momento la posibilidad de que en un futuro podamos prescindir del Derecho penal, o bien, que pueda ser sustituido por algún otro instrumento jurídico o de control social. En contra, véase, SUAY, Refutación del ius puniendi, RPCP, No. 15, 2004, pág. 542; al señalar que en realidad lo necesario es únicamente poder llevar a cabo una adecuada protección de bienes jurídicos, por lo que “la utilización de las leyes penales como instrumento eficaz para ello, es algo coyuntural que quizás no sea necesario en el futuro si realmente así lo queremos. Al menos, es sugerente la posibilidad de su prescindencia. Se trata de asumir como ideal la visión utópica de un mundo sin Derecho penal ni delitos”. A mi entender, efectivamente resulta ser una visión extremadamente utópica que carece de una posibilidad real. Sin duda, presenciaremos cambios sociales y, por tanto, nuevas formas de criminalidad. El Derecho penal, al igual que el resto del ordenamiento jurídico, deberá enfrentar el reto de adaptarse a nuevas realidades sociales, es decir, será susceptible de sufrir modificaciones, sin embargo, la necesidad de contar con un Derecho penal, no se verá limitada. Resulta ocioso pretender un pronóstico de tiempo, pero cuando menos, tendremos Derecho penal durante las próximas generaciones. En relación con la necesidad de mantener un Derecho penal, véase GIMBERNAT ORDEIG, ¿tiene un futuro la dogmática jurídico penal? en Estudios de Derecho penal, págs. 150 y ss.; BUSTOS RAMÍREZ, Sentido y función del sistema de Derecho penal, RPCP, No. 14, 2004, pág. 55; ROXIN, ¿tiene futuro el Derecho penal?, RPJ, No. 49, 1998; JAÉN VALLEJO, Conocimientos sociales sobre el delito y dogmática penal, RCJUP, No.0, 1995, pág. 145; y con mayor amplitud, HASSEMER, Contra el abolicionismo: acerca del por qué no se debería suprimir el Derecho penal, RP, 2003, No. 11, pág. 39; al señalar que resulta indispensable el Derecho penal en tanto que sirve de instrumento para formalizar el control social, es decir, limitar las facultades de intervención por parte del Estado, señalando que la verdadera “miseria sería no tener límites en la intervención”.
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criminal y por tanto el Derecho penal. Reflexionar sobre el futuro siempre resulta complicado, aunque sin duda también ambicioso, y se presenta la tentación de caer en ideologías utópicas dotadas de buena intención pero alejadas francamente de la realidad que debería sustentarla. Tratándose de las ciencias sociales, y en especial del ámbito jurídico, resulta una labor compleja ya que se encuentran condicionadas por una diversidad de circunstancias e incluso transformaciones sociales que en ocasiones resultan sorpresivas.5 La corriente modernizadora no ha logrado un consenso sobre sólidas bases dogmáticas que ofrezcan un criterio adecuado político criminal, por lo que el legislador se ha visto forzado a adelantarse e incursionar en una legislación sin un aparente rumbo fijo. Lo que se pretende a través de las presentes líneas es contribuir a la conformación de dichos lineamientos de legitimación sobre el modelo de Derecho penal moderno. Para ello, la investigación se estructura de tres capítulos. El primero contempla las principales causas de expansión del Derecho penal; el segundo, el análisis del Derecho penal simbólico y su crítica, para en un tercer capítulo poder analizar las herramientas expansivas empleadas por la política criminal, las cuales son los bienes jurídicos colectivos, la administrativización del Derecho penal, y delitos de peligro abstracto, demostrando su legitimidad, pero criticando el uso exhaustivo que de las mismas hace el legislador.
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Cfr., MORILLAS CUEVA, Reflexiones sobre el Derecho penal del futuro, RECPC, 2002, págs. 2-3.
Capítulo I
Principales causas de la expansión del Derecho penal I. ASPECTOS GENERALES El Derecho penal se encuentra experimentando un fenómeno que se ha denominado de expansión,1 toda vez que respecto a los casos de intervención dentro de la vida social, ha comenzado a brindar protección a bienes jurídicos que anteriormente no resultaban de mayor interés social,2 o bien, protegiendo anticipadamente algunos de los ya existentes,3 o incluso, incrementando y endureciendo las penalidades establecidas para los tipos penales.4 El sistema de Derecho penal se
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Véase, SILVA SÁNCHEZ, La expansión del Derecho penal, pág. 25 y ss.; ZUGALDÍA ESPINAR, ¿Qué queda en pie en el Derecho penal del principio “intervención mínima, máximas garantías”?, CPC, No. 79, pág. 109. Tal es el caso de temas relacionados con el medio ambiente, energía nuclear, delitos informáticos, delincuencia empresarial, seguridad del tráfico, entre otros. En parte, dicha tendencia obedece a la necesidad por parte de los gobiernos de dar cumplimiento a diversos compromisos suscritos en materia internacional. En este sentido, véase, GRACIA MARTÍN, Prolegómenos para la lucha por la modernización y expansión del Derecho penal, págs. 57 y ss.; ARROYO ALFONSO, Tendencias del Derecho penal, en Derecho y Conocimiento, Vol. 1, 2001, pág. 565; quien analiza las reformas introducidas con posterioridad a la entrada en vigor del Código Penal Español de 1995, como la LO 2/2000 del 7 de enero en materia de prohibición del desarrollo y empleo de armas químicas, lo que se originó como resultado de la Convención de París (13 de enero 1993), o la LO 3/2000 de 11 de enero, en relación con la lucha contra la corrupción de agentes públicos extranjeros en las transacciones comerciales internacionales, como resultado del Convenio de la OCDE en 1997. Para un mayor análisis de la cuestión, véase, COBO DEL ROSAL/SÁNCHEZ-VERA GÓMEZ-TRELLES, Responsabilidad penal por accidentes laborales: riesgo permitido y autopuesta en peligro, CPC, No. 82, págs. 5 y ss. Cfr., JAKOBS/CANCIO MELÍA, Derecho penal del enemigo, pág. 62 y ss.; REIG REIG, Estudio sobre la Ley Orgánica 15/2003, de 25 de Noviembre, su incidencia en el Libro I del Código Penal, pág. 41; Véase también, PÉREZ DAZA, El Derecho penal ante la globalización, CPC, No. 82, pág. 235. Véase, JAÉN VALLEJO, Las reformas del Código Penal (2002/2003), RECPC, 2004; quien realiza un seguimiento específico de las siete reformas efectuadas so-
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ha flexibilizado y abierto ante las nuevas realidades sociales.5 Dicho fenómeno expansivo puede identificarse como común denominador dentro de la política criminal de México así como en diversos países de nuestro entorno.6 Tiempo atrás se pronosticaba acertadamente que el Derecho penal experimentaría una transformación, convirtiéndose primordialmente en un Derecho esencialmente preventivo.7 Ha dejado de buscar una
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bre el Código Penal Español durante el año 2003; en específico, llama la atención la reforma efectuada por la LO 15/2003, de 25 de noviembre, por las excesivas modificaciones dentro del catálogo de delitos de la parte especial principalmente por lo que respecta al incremento y endurecimiento de las penalidades; asimismo, véase, LITVACHKY/LANCESTREMERE, Reformas al Código Penal y Procesal Penal de la Nación entre enero de 2003 y junio de 2004, NDP, 2004/B, págs. 671 y ss.; quienes realizan un estudio primordialmente sobre las reformas llevadas a cabo sobre los delitos contra la libertad individual y la extorsión; también véase, LANDROVE DÍAZ, La exigencia de motivación en la individualización judicial de la pena, La Ley, No. 6045, 22, junio, 2004, pág. 1939; al referir que las reformas de la LO de 25 de noviembre de 2003 resultan excesivas, y obedecen a una “vocación expansiva”; mismo autor, El Derecho penal “de la seguridad”, La Ley, No. 5868, 10 octubre 2003; al hacer un breve análisis de algunas reformas que se han llevado a cabo a partir del nuevo Código Penal Español de 1995, destacando el incremento en las penalidades y el surgimiento de nuevos tipos penales; FERNÁNDEZ CARBALLO-CALERO, Reflexiones sobre el artículo 379 del Código Penal, a la luz de la reforma introducida en virtud de Ley Orgánica 15/2003, de 25 de Noviembre, La Ley, No. 6234, 19, abril, 2005, págs. 1-4; recalcando el endurecimiento de la pena establecida para dicho delito contra la seguridad del tráfico, modificando la penalidad de arresto de fin de semana a pena de prisión; MUÑAGORRI LAGUIA, Reflexiones sobre la pena de prisión en el nuevo Código Penal de 1995: polifuncionalidad e incremento regresivo de la complejidad penal, EPCXXI, 1998, págs. 212 y ss.; al señalar que supone la supresión de mecanismos tendientes a disminuir el tiempo real de cumplimiento de las penas. Véase, YÁNEZ PÉREZ, La evolución del sistema del Derecho penal, CPC, No. 54, año 1994, pág. 1159. Véase en este sentido, STOCKHOLM, Punishment in moderation, CLA, pág. 259. Así, PORTELA, Política criminal, pág. 107; Cfr., HASSEMER, Rasgos y crisis del Derecho penal moderno, ADPCP, No. 45, págs. 235-236. La crítica que enfrenta la postura de dicha política criminal es, que en realidad no resulta demostrable su efecto preventivo frente al fenómeno delictivo. Véase, HASSEMER/MUÑOZ CONDE, Introducción a la criminología, pág. 328; BUSTOS RAMÍREZ, Bases críticas de un nuevo Derecho penal, pág. 180. Por su parte, el Derecho penal se encuentra más limitado que otros ordenamientos, como incluso ante el caso del Derecho procesal penal, en donde puede resultar más contundente como