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Equipo de redacción

Lluis Aguiló i Lúcia Profesor Titular de Derecho Constitucional. Letrado de Les Corts Valencianes Ángela Coquillat Vicente Abogada Inmaculada Linares Bosch Carmela López Carbonell Magistradas de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana Manuel López Orellana Magistrado de la Audiencia Provincial de Valencia Juan Martín Queralt Catedrático de Derecho Financiero y Tributario. Abogado José Luis Martínez Morales Abogado. Profesor Titular de Derecho Administrativo Simeón Ribelles Durá Notario de Valencia Constancio Villaplana García Registrador de la Propiedad de Alicante Director: José Flors Matíes Magistrado jubilado de la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana


Dirigida JoséFlors FlorsMatíes Matíes Dirigida porporJosé Dirigida por José Flors Matíes Publicación trimestral

Publicación Publicacióntrimestral trimestral Nº 39/ Julio 2011 Nº 40/ Octubre 2011 Índice Índice

Nº 68/ Octubre 2018

ARTÍCULOS NOTA DE LA REDACCIÓN: 10º ANIVERSARIO.................................................................................. 5 Índice – La determinación del régimen de convivencia familiar en la Ley de la Generalitat, de relaciones familiares de los hijos e hijas cuyos progenitores no conviven, por Francisco de P. Blasco Gascó ARTÍCULOS NOTAyDE LA REDACCIÓN: Incorporación de D. Simeón Ribelles Durá al Equipo de Redacción de la Revista Beatriz Morera Villar .................................................................................................................. 5 – Aspectos registrales deinterés la Leylocal, de Régimen Económico Matrimonial Valenciano, porporMario – Las obras públicas de autonómico y general en la Comunidad Valenciana, Juan E. Clemente Meoro ........................................................................................................................... Espinosa Baviera ......................................................................................................................... 23 7 ARTÍCULOS – Las destinadas a vivienda unifamiliar yy jurisprudencial, aislada en suelo urbanizable común, – – Eledificaciones abono de la prisión provisional: evolución legislativa por no Vicente José Martínez CONSIDERACIONES ACERCA DE LA CLÁUSULA DE VENCIMIENTO ANTICIPADO CONTENIDA porPardo Ricard SalaCONTRATOS Camarena y Silvia Fuster BorjaHIPOTECARIO .......................................................................... EN............................................................................................................................................ LOS DE PRÉSTAMO CELEBRADOS CON CONSUMIDORES 41 21 – Cuestiones funcionales a considerar enactual), un sistema de contratación electrónica, por Jorge Martínez (recapitulando hasta la situación por Carolina del Carmen Castilloderivadas Martínez....................... 7 – El procedimiento sancionador tributario, principales cuestiones conflictivas de su – ESTUDIO SOBRE EL NUEVO DE RIESGO OPERACIONAL EN LA LEY 9/2017, DE598 35 Fernández .................................................................................................................................... inicio, desarrollo y terminación por CONCEPTO Juan Calvo Vérgez ............................................................... DE NOVIEMBRE DE CONTRATOS SECTOR PÚBLICO, por Juan Garcías. ................ 31 – La tramitación delalosprueba, futuros modificados de contratos del sector público con laAlemany nueva Ley 2/2011, – Sobre la carga de por Rafael DEL Juan Juan Sanjosé ....................................................... 59 – CAMBIOS DE CONTRATAS EN LA PÚBLICA. PROBLEMÁTICA LABORAL, de 4LOS de marzo, de Economía sostenible, porADMINISTRACIÓN Jorge Martínez Fernández.................................... 89 LEGISLACIÓN Y JURISPRUDENCIA RECIENTE. ESPECIAL ANÁLISIS DE LA SENTENCIA DEL TJUE JURISPRUDENCIA DE AGOSTO DE RESPECTO A LOSZulueta................................................................ CAMBIOS DE CONTRATAS EN LA ADMINISTRACIÓN 81 –JURISPRUDENCIA CIVIL,7seleccionada por2018 Purificación Martorell PÚBLICA, por Auxiliadora Borja Martorell Albiol.......................................................................................... 57 – CIVIL, seleccionada por Purificación Zulueta................................................................ – PENAL, seleccionada por Ángela Coquillat Vicente .................................................................... 103201 – PENAL, seleccionada por Ángela Coquillat Vicente .................................................................... – CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVA, seleccionada por José Luis Martínez Morales ................. 247243 NOVEDADES EN LA JURISPRUDENCIA CIVIL – CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVA, seleccionada por José Luis Martínez Morales ................. – LABORAL, seleccionada por Mª Mercedes Boronat Tormo ......................................................... 315269 Doctrinaseleccionada jurisprudencial del Mercedes pleno de la sala civil del......................................................... tribunal supremo, por José Flors Matíes.... 69 – – LABORAL, por Mª Boronat Tormo 341 – Comentario a la sentencia del Tribunal Supremo 337/2018, de 6 de junio) por Francisco de P. DOCTRINABlasco DE LAGascó................................................................................................................................ 89 DGRN DOCTRINA DE LA DGRN – Últimas resoluciones General de delos losRegistros Registrosy ydeldelNotariado, Notariado, – Últimas resolucionesdestacables destacablesde de lala Dirección Dirección General seleccionadasy porporJuan ....................................................... 399313 seleccionadasglosadas y glosadas JuanCarlos CarlosRubiales Rubiales Moreno Moreno ...................................................... JURISPRUDENCIA – Comentarios a las de General delos losRegistros Registrosy ydeldelNotariado, Notariado, – – Comentarios a lasresoluciones resoluciones delala Dirección Dirección General de porpor CIVIL, seleccionada por Manuel López Orellana. ....................................................................... 101 Ramón Pascual Maiques Ramón Pascual Maiques............................................................................................................. ............................................................................................................. 407323 – PENAL, seleccionada por Ángela Coquillat Vicente y Jorge Walser Boserman.......................... 149 – CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVA, seleccionada por José Luis Martínez Morales................... 171 TRIBUTARIO TRIBUTARIO – LABORAL, seleccionada por Inmaculada Linares Bosch y Carmela López Carbonell................ 179 – Resoluciones judiciales porAlberto José Luis Bosch Cholbi – Resoluciones judicialesdedeactualidad, actualidad,seleccionadas seleccionadas y glosadas glosadas por García Moreno y y José García Luis Cholbi ................................................................................................................ 423345 Alberto ................................................................................................................. DOCTRINA DE Bosch LAMoreno DGRN – Últimas resoluciones destacables de la dirección general de los registros y del notariado, por CRÓNICA DE ACTIVIDAD LEGISLATIVA CRÓNICA DE LALA ACTIVIDAD LEGISLATIVA Constancio Villaplana García......................................................................................................... 193 – – PorComentarios LluísDecretos-Leyes Aguiló i aLúcia ................................................................................................................. 447359 las resoluciones de laPor dirección general de los................................................ registros y del notariado por Simeón – Sobre los Autonómicos, Lluís Aguiló i Lúcia Ribelles Durá................................................................................................................................ 205 TRIBUTARIO – Sentencias y Resoluciones de actualidad, por Alberto García Moreno y José Luis Bosch Cholbi.

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CRÓNICA DE LA ACTIVIDAD LEGISLATIVA, por Lluís Aguiló i Lúcia......................................................

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© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email: tlb@tirant.com http: //www.tirant.com Librería virtual: http: //www.tirant.es ISSN: 1578 - 6420 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


NOTA DE LA REDACCIÓN Incorporación de D. Simeón Ribelles Durá al Equipo de Redacción de la Revista El Equipo de Redacción de la Revista Jurídica de la Comunidad Valenciana se complace en comunicar a sus lectores la incorporación al mismo de D. Simeón Ribelles Durá, Notario de Valencia, quién, a partir del presente número, se hará cargo de la sección de Comentarios a las resoluciones de la Dirección General de los Registros y del Notariado. Para él, nuestra más cordial bienvenida.


CONSIDERACIONES ACERCA DE LA CLÁUSULA DE VENCIMIENTO ANTICIPADO CONTENIDA EN LOS CONTRATOS DE PRÉSTAMO HIPOTECARIO CELEBRADOS CON CONSUMIDORES (RECAPITULANDO HASTA LA SITUACIÓN ACTUAL)

Carolina del Carmen Castillo Martínez

Magistrado-juez titular del Juzgado de instancia nº 4 de Castellón Doctora en Derecho Profesora Titular de Derecho Civil (excedente) Profesora Asociada de Derecho Civil Universitat de Valéncia

SUMARIO: I. LA CLÁUSULA DE VENCIMIENTO ANTICIPADO EN LOS PRÉSTAMOS HIPOTECARIOS. PRECEDENTES JUDICIALES. II. EFECTOS PROCESALES DE LA TACHA DE ABUSIVIDAD DE LA CLÁUSULA DE VENCIMIENTO ANTICIPADO. III. SOBRE LA FACULTAD JUDICIAL DE MODERAR E INTEGRAR EL CONTRATO. IV. LA EXCLUSIÓN DEL SOBRESEIMIENTO DE LA EJECUCIÓN HIPOTECARIA. V. LA JUSTIFICACIÓN DE LA PROSECUCIÓN DE LA EJECUCION HIPOTECARIA. VI. ABUSIVIDAD Y VENCIMIENTO ANTICIPADO. VII. DOCTRINA DEL TRIBUNAL DE LUXEMBURGO SOBRE LA INTEGRACIÓN DE LA CLÁUSULA DE VENCIMIENTO ANTICIPADO. LA STJUE DE 26 DE ENERO DE 2017. VIII. LA CUESTIÓN PREJUDICIAL PLANTEADA POR EL TS. EL AUTO DEL TS DE 8 DE FEBRERO DE 2017. IX. INCONVENIENTES PARA QUE EL TJUE REITERE LA DOCTRINA YA DECLARADA DANDO RESPUESTA A LAS CUESTIONES PLANTEADAS POR EL TRIBUNAL SUPREMO ESPAÑOL. X. CONCLUSIÓN.

RESUMEN: Ante la expectación que parece suscitar la esperada respuesta del TJUE a la última de las cuestiones prejudiciales que, en esta ocasión, por el Tribunal Supremo español se le ha planteado en relación con la cláusula de vencimiento anticipado, inicialmente resulta de interés realizar una breve reflexión acerca de la considerada estipulación y su licitud a la luz de la normativa y jurisprudencia, nacional y europea, a los efectos de poder considerar la situación provocada por el Alto Tribunal con su innecesaria consulta ante la cual, el Tribunal de Luxemburgo no puede declarar nada distinto de lo que ya, en reiteradas ocasiones, ha manifestado.


PALABRAS CLAVE: Vencimiento anticipado, cláusula abusiva, préstamos hipotecario, interpretación de los contratos, consumidor, sobreseimiento, integración contractual, ejecución hipotecaria.

ABSTRACT: Given the expectation that seems to prompt the expected response of the CJEU to the last of the preliminary rulings that, on this occasion, by the Spanish Supreme Court has been raised in relation to the early termination clause, it is initially of interest to carry out a brief reflection on the considered stipulation and its legality in the light of national and European legislation and jurisprudence, in order to be able to consider the situation provoked by the High Court with its unnecessary consultation before which, the Luxembourg Court does not he can declare nothing different from what he has already stated on repeated occasions.

KEYWORDS: Early maturity, unfair clause, mortgage loans, interpretation of contracts, consumer, dismissal, contractual integration, foreclosure.

I. LA CLÁUSULA DE VENCIMIENTO ANTICIPADO EN LOS PRÉSTAMOS HIPOTECARIOS. PRECEDENTES JUDICIALES El artículo 1129 del Código Civil dispone expresamente la posibilidad de que el acreedor pueda reclamar la totalidad de lo adeudado, antes del vencimiento del plazo pactado, cuando el deudor “pierde” el derecho a utilizar el plazo. Por su parte, el artículo 1124 del mismo texto legal posibilita la resolución de las obligaciones bilaterales en caso de incumplimiento, posibilidad expresamente prevista, en el ámbito de los préstamos con garantía real hipotecaria, en el artículo 693.2 de la LECiv, siempre y cuando conste pactada expresamente. Con fundamento en las precitadas normas, la jurisprudencia de la Sala 1ª del Tribunal Supremo, con carácter general, ha venido considerando la validez de las cláusulas de vencimiento anticipado, siempre que conste indubitadamente dispuesto en el contrato los supuestos en que se podrá dar lugar a dicho vencimiento, sin que tal circunstancia de ponderación pueda quedar al arbitrio de la entidad financiera prestamista, pues ello contravendría la previsión contenida en el artículo 1.256 del Código Civil1. En este sentido la STS de 16 de diciembre de 20092, con fundamento en la previsión contenida en el artículo 1255 del Código Civil, admite la validez de las cláusulas de vencimiento anticipado en los préstamos “cuando concurra justa causa —verdadera y manifiesta dejación de las obligaciones de carácter esencial—, como puede ser el incumplimiento por el prestatario de la obligación de abono de las cuotas de amortización del préstamo”. Por cuanto se refiere a la doctrina jurisprudencial del TJUE, la Sentencia de 14 de marzo de 2013, sin declararlo de manera expresa, permite concluir que una cláusula Cfr., entre otras, SSTS, Sala 1ª, de 2 de enero de 2006, 4 de junio de 2008, 12 de diciembre de 2008 y 16 de diciembre de 2009. 2 STS, Sala 1ª, nº 792/2009, de 16 de diciembre. 1

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que preveía el vencimiento anticipado por falta de pago de alguno de los plazos, “sin ser abusiva per se, podía considerarse como tal atendiendo a las circunstancias del caso”. Y en el indicado sentido el Tribunal de Luxemburgo declara que corresponde al juez nacional comprobar especialmente “si la facultad del profesional de dar por vencida anticipadamente la totalidad del préstamo depende de que el consumidor haya incumplido una obligación que revista carácter esencial en el marco de la relación contractual de que se trate, si esa facultad está prevista para los casos en los que el incumplimiento tiene carácter suficientemente grave con respecto a la duración y a la cuantía del préstamo, si dicha facultad constituye una excepción con respecto a las normas aplicables en la materia y si el Derecho nacional prevé medios adecuados y eficaces que permitan al consumidor sujeto a la aplicación de esa cláusula poner remedio a los efectos del vencimiento anticipado del préstamo”. En idéntico sentido se ha pronunciado la sentencia del TJUE de 26 de enero de 2017 (asunto Banco Primus). Con fundamento en la doctrina jurisprudencial emanada del Tribunal de Luxemburgo, el Tribunal Supremo español modificó su previo criterio jurisprudencial y en las Sentencias de 23 de diciembre de 2015 y 18 de febrero de 2016 vino a declarar que la cláusula de vencimiento anticipado por impago o incumplimiento de cualquier obligación del deudor “no supera tales estándares, pues aunque pueda ampararse en las mencionadas disposiciones de nuestro ordenamiento interno, ni modula la gravedad del incumplimiento en función de la duración y cuantía del préstamo, ni permite al consumidor evitar su aplicación mediante una conducta diligente de reparación” (si bien en este punto el Alto Tribunal admite que con posterioridad la legislación lo haya permitido en aquellos supuestos en los que el bien hipotecado constituye la vivienda habitual del deudor —cfr. art. 693.3, párrafo 2º, de la LECiv, en su redacción actual dada por Ley 19/2015, de 13 de julio—). En definitiva, las referidas resoluciones de nuestro TS concluyen que resulta “evidente que una cláusula de vencimiento anticipado que permite la resolución con el incumplimiento de un solo plazo, incluso parcial y respecto de una obligación accesoria, debe ser reputada como abusiva, dado que no se vincula a parámetros cuantitativa o temporalmente graves”. Así, declarada la nulidad de la cláusula, el Tribunal Supremo introduce una aclaración relevante a los efectos de precisar la compatibilidad de la revisión judicial sobre la abusividad de la cláusula de vencimiento anticipado con la regulación que, respecto de tales cláusulas, tras la reforma operada por la Ley 1/2013 se dispone en el artículo 693 de la LECiv. En este sentido, el Alto Tribunal en su sentencia de 23 de diciembre de 2015 declara cuando seguidamente queda expuesto. Expresa el Alto Tribunal que “dado que la cláusula impugnada se refiere a la ejecución de bienes hipotecados, habrá que estar a lo dispuesto en el art. 693.2 LEC, cuando dice que “podrá reclamarse la totalidad de lo adeudado por capital y por intereses si se hubiese convenido el vencimiento total en caso de falta de pago de, al menos, tres plazos mensuales sin cumplir el deudor su obligación de pago o un número de cuotas tal que suponga que el deudor ha incumplido su obligación por un plazo, al menos, equivalente a tres meses, y este convenio constase en la escritura de constitución en el asiento respectivo”; conforme a la interpretación que de dicho precepto ha hecho el TJUE en el Auto de 11 de junio de 2015, al decir “la Directiva 93/13 debe interpretarse en el sentido de que, cuando el juez nacional haya constatado el carácter “abusivo” —en el sentido REVISTA JURÍDICA DE LA COMUNIDAD VALENCIANA 9


del artículo 3, apartado 1, de la propia Directiva 93/13— de una cláusula de un contrato celebrado entre un consumidor y un profesional, la circunstancia de que tal cláusula no haya llegado a aplicarse no se opone por sí sola a que el juez nacional deduzca todas las consecuencias oportunas del carácter abusivo de la cláusula en cuestión”. En consecuencia, ante la revisión de la estipulación de vencimiento anticipado contenida en un contrato celebrado con consumidores, el órgano judicial deberá verificar un doble control. A saber: por una parte, el cumplimiento de las condiciones mínimas establecidas en el artículo 693.2 de la LECiv; y por otra parte, el tribunal deberá valorar, además, si en el caso concreto sometido a su consideración el ejercicio de la facultad de vencimiento anticipado por parte del acreedor resulta fundada, justificación que debe ponderarse “en función de los criterios antes expuestos: esencialidad de la obligación incumplida, gravedad del incumplimiento en relación con la cuantía y duración del contrato de préstamo y posibilidad real del consumidor de evitar esta consecuencia; tal como estableció la ya mencionada STJUE de 14 de marzo de 2013 (caso C-415/11).”

II. EFECTOS PROCESALES DE LA TACHA DE ABUSIVIDAD DE LA CLÁUSULA DE VENCIMIENTO ANTICIPADO A partir de la referida declaración de nulidad de la cláusula de vencimiento anticipado que se contiene en la STS de 23 de diciembre de 2015, nuestro Tribunal Supremo ha tratado de precisar las consecuencias de la acordada tacha de abusividad, enfrentándose a la cuestión atinente a si dicha nulidad debe o no provocar el sobreseimiento del procedimiento de ejecución directa sobre los bienes hipotecados, en el supuesto de haberse iniciado, o bien la imposibilidad de acudir a la indicada vía ejecutiva, rechazándose la demanda ejecutiva ab initio, en el caso de plantearse la cuestión con anterioridad al comienzo de la misma. Como es sabido la cuestión se plantea en la Sala de manera tan controvertida que su consideración determinó una relevante discrepancia interna que encuentra reflejo en la emisión de un voto particular. Así, el Alto Tribunal principia su argumentación en esta materia declarando que la tutela de los consumidores “aconseja evitar interpretaciones maximalistas, que bajo una apariencia de máxima protección, tengan como consecuencia paradójica la restricción del acceso al crédito hipotecario y, derivadamente, a la adquisición de vivienda en propiedad”. A partir de este criterio finalista de interpretación la Sala, invocando la admisibilidad de la cláusula de vencimiento anticipado (en los términos apuntados), y el principio de equilibrio entre las prestaciones que ha de presidir su interpretación, alcanza la conclusión de que resulta inadecuado constreñir a las entidades financieras prestamistas “ante comportamientos de flagrante morosidad, a acudir en exclusiva a la vía declarativa para obtener la resolución contractual (art. 1124 CC), con cierre de la vía ejecutiva especial legalmente prevista y correlativa obstaculización de la efectividad de la garantía real”. En este punto la Sala refuerza su argumentación acudiendo a la cita de las estadísticas oficiales, que revelan que la duración media pactada de los préstamos hipotecarios para la adquisición de vivienda se incrementó entre 1990 y 2005 de doce a unos veinticinco años, acercándose incluso entre 2006 y 2010 a una media de 26 años, “lo que redunda en la inconveniencia de obligar a la espera de un incumplimiento total

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en todos los préstamos vigentes a largo plazo que contengan cláusulas de vencimiento anticipado abusivas”. Con todo, la declaración vertida no parece suficiente para, una vez constatado el carácter abusivo de la cláusula, no extraer como consecuencia la inviabilidad de la vía ejecutiva directa para la realización forzosa del bien con fundamento en las previsiones de la citada cláusula, toda vez que la consecuencia que, con carácter general, se desprende de dicha abusividad es que la estipulación que incurre en tal vicio “no vinculará” al consumidor, tal y como dispone el artículo 6 de la Directiva 93/13/CEE, de 5 de abril, sobre cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores. Y, llegados a este punto, la Sala recuerda que, conforme a la jurisprudencia del TJUE “el juez nacional puede sustituir una cláusula abusiva por una disposición supletoria de Derecho nacional, siempre que esta sustitución se ajuste al objetivo del art. 6, apartado 1, de la Directiva 93/13 y permita restablecer un equilibrio real entre los derechos y las obligaciones de las partes del contrato”. No obstante lo cual, debe significarse que la apuntada posibilidad resulta “limitada a los supuestos en los que la declaración de nulidad de la cláusula abusiva obligue al juez a anular el contrato en su totalidad, quedando expuesto el consumidor de ese modo a consecuencias de tal índole que representan para éste una penalización”. Y, alcanzada la anterior consideración, el Tribunal Supremo, invocando su condición de tribunal nacional superior en el orden civil (art. 123.1 CE), acuerda el criterio de que tal penalización para el consumidor sería la consecuencia que se sucedería si la declaración de abusividad de la cláusula de vencimiento anticipado, por razón de la levedad del incumplimiento previsto para su aplicación, cerrara el acceso al proceso de ejecución hipotecaria “incluso en los casos en los que el incumplimiento efectivamente producido haya tenido una gravedad adecuada a la consecuencia del vencimiento anticipado”. El Tribunal funda la anterior argumentación en la idea de que “no puede considerarse que el sobreseimiento de la vía ejecutiva hipotecaria sea en todo caso más favorable al consumidor”. Y los motivos que ofrece el Alto Tribunal para fundar la antedicha conclusión son los siguientes: 1º. La posibilidad prevista en el artículo 693.3 de la LECiv, al establecer que en los casos en que se reclame por causa del vencimiento anticipado la totalidad de la deuda, el acreedor pueda solicitar que, sin perjuicio de que la ejecución se despache por la totalidad de lo adeudado, le sea comunicado al deudor que, hasta el día señalado para la celebración de la subasta, podrá liberar el bien mediante la consignación de la cantidad exacta que por principal e intereses estuviere vencida en la fecha de presentación de la demanda, incrementada, en su caso, con los vencimientos del préstamo y los intereses de demora que se vayan produciendo a lo largo del procedimiento y resulten impagados en todo o en parte. Por otra parte, debe considerarse que, tratándose de vivienda habitual, el deudor podrá, aun sin el consentimiento del acreedor, liberar el bien mediante la consignación de las cantidades antes reseñadas. Incluso prevé el mismo precepto que el deudor podrá liberar el bien en varias ocasiones siempre que medien al menos tres años entre la fecha de la liberación y la del requerimiento de pago judicial o extrajudicial efectuado por el acreedor. Tal y como expresa la Sala, nos encontramos ante “un remedio enervatorio de la ejecución que permite neutralizar los efectos de la

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cláusula de vencimiento anticipado con la consiguiente rehabilitación del contrato y, por ende, del crédito hipotecario”. 2º. La circunstancia de que la legislación concede al deudor hipotecario otras utilidades específicas en vía ejecutiva, entre las que destacan las siguientes: 1) La prevista en el artículo 579 de la LECiv en relación con las posibilidades liberatorias de la responsabilidad del deudor para el caso de adjudicación de la vivienda habitual hipotecada cuando el remate fuera insuficiente para lograr la satisfacción completa. 2) La contenida en el artículo 682.2.1ª de la Ley Procesal civil, al disponer que el valor de tasación a efectos de la subasta no podrá ser inferior al 75% del valor de tasación que sirvió para conceder el préstamo. Resultando que los indicados beneficios del deudor hipotecario se perderían en caso de que, cerrada la vía de la ejecución directa contra los bienes hipotecados, el acreedor tuviese que acudir al juicio declarativo para obtener la resolución del contrato por incumplimiento. Pues bien, de lo precedentemente expuesto el Tribunal alcanza la conclusión de que “no pueda afirmarse incondicionalmente que la decisión de proseguir la ejecución sea más perjudicial para el consumidor”, en contraste con la disyuntiva del sobreseimiento del procedimiento de ejecución hipotecaria.

III. SOBRE LA FACULTAD JUDICIAL DE MODERAR E INTEGRAR EL CONTRATO Sabido es que el artículo 83.2 y 3 del texto refundido del RD Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por le que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios atribuía explícitamente la facultad de moderación de las cláusulas abusivas al juez al disponer que “la parte del contrato afectada por la nulidad se integrará con arreglo a lo dispuesto por el artículo 1258 del Código Civil y al principio de buena fe objetiva”. Pero la prevista facultad de integración del contrato resulta eliminada tras la declaración contenida en la STJUE de 14 de junio de 20123, al declarar el Tribunal Europeo que dicha facultad de integración no es compatible con la Directiva 93/13/CEE, en la que expresamente se dispone que el contrato seguirá siendo obligatorio “en los mismos términos” si puede subsistir sin la cláusula abusiva. La anterior afirmación resulta justificada por el TJUE considerando que lo contrario “pondría en peligro la consecución del objetivo a largo plazo previsto en el art. 7 de la Directiva 93/13”, pues “la mencionada facultad (de moderación) contribuiría a eliminar el efecto disuasorio que ejerce sobre los profesionales el hecho de que, pura y simplemente, tales cláusulas abusivas no se apliquen frente a los consumidores … en la medida en que los profesionales podrían verse tentados a utilizar cláusulas abusivas al saber que, aun cuando llegare a declararse la nulidad de las mismas, el contrato podría ser integrado por el juez nacional en lo que fuera necesario”. Igualmente conocido es que la anterior doctrina jurisprudencial del Tribunal de Luxemburgo obligó a reformar el artículo 83 del RD Legislativo 1/2007, a los efectos de suprimir la previsión de moderación judicial de la cláusula abusiva, reforma tuvo lugar a través del artículo único de la Ley 3/2014, de 27 de marzo, que dio al referido precepto la redacción siguiente: “Las cláusulas abusivas serán nulas de pleno derecho 3

STJUE de 14 de junio de 2012. Asunto C-618/10, Banco Español de Crédito.

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y se tendrán por no puestas. A estos efectos, el Juez, previa audiencia de las partes, declarará la nulidad de las cláusulas abusivas incluidas en el contrato, el cual, no obstante, seguirá siendo obligatorio para las partes en los mismos términos, siempre que pueda subsistir sin dichas cláusulas” A pesar de lo expuesto también debe significarse que el TJUE asimismo ha reconocido que el juez nacional puede sustituir una cláusula abusiva por una disposición supletoria de Derecho nacional, siempre que esta sustitución se ajuste al objetivo del artículo 6.1 de la Directiva 93/13/CEE y permita restablecer un equilibrio real entre los derechos y las obligaciones de las partes del contrato4. Sin embargo, igualmente debe precisarse que la apuntada posibilidad queda circunscrita a aquellos supuestos en los que la declaración de la nulidad de la cláusula abusiva constreñiría al órgano judicial a anular el contrato en su totalidad, quedando de tal manera expuesto el consumidor a tener que soportar consecuencias de tal índole en cuanto a su gravedad que representarían para éste una penalización. En todo caso, sobre éste particular volveré más adelante.

IV. LA EXCLUSIÓN DEL SOBRESEIMIENTO DE LA EJECUCIÓN HIPOTECARIA En punto a la conveniencia o no de la exclusión del archivo de la ejecución hipotecaria, con fundamento en la indicada doctrina jurisprudencial europea el Tribunal Supremo español adopta un criterio proclive al mantenimiento de la cláusula de vencimiento anticipado integrándola con el requisito del incumplimiento de las tres mensualidades a que se refiere el artículo 693.2 de la Ley Procesal Civil, tras su reforma operada por la Ley 1/2013, de manera que en la ya citada Sentencia de 23 de diciembre de 2015 viene a resolver en sentido contrario al sobreseimiento de la ejecución, acordando, por consiguiente, la continuación del procedimiento ejecutivo hipotecario, oponiéndose al criterios mantenido por otros tribunales inferiores que defendían el sobreseimiento de la ejecución con remisión al procedimiento declarativo ordinario fundado en la previsión contenida en el artículo 1124 del Código Civil. En este contexto, como ya indiqué, resulta de interés la consideración de la controversia suscitada entre los magistrados que expresan en la Sentencia el sentir mayoritario del Tribunal y el magistrado autor del voto particular contrario. En tal sentido, en la citada sentencia de 23 de diciembre de 20155 se declara lo siguiente: “La tutela de los consumidores aconseja evitar interpretaciones maximalistas, que bajo una apariencia de máxima protección, tengan como consecuencia paradójica la restricción del acceso al crédito hipotecario y, derivadamente, a la adquisición de vivienda en propiedad. Declarada la admisibilidad de las cláusulas de vencimiento anticipado en los términos expuestos, el mismo principio de equilibrio en las prestaciones que ha de presidir su interpretación, revela lo inadecuado de obligar a las entidades prestamistas, ante comportamientos de flagrante morosidad, a acudir en exclusiva a la vía declarativa para obtener la resolución contractual (art. 1124 CC), con cierre de la vía ejecutiva especial legalmente prevista y correlativa obstaculización de la efectividad de la garantía real. Cuando, además, las propias estadísticas oficiales reve

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Cfr., entre otras, la STJUE de 21 de enero de 2015. También en la STS, Sala 1ª, de 18 de febrero de 2016. REVISTA JURÍDICA DE LA COMUNIDAD VALENCIANA 13


lan que la duración media pactada de los préstamos hipotecarios para adquisición de vivienda se incrementó entre 1990 y 2005 de 12 a 25 años, acercándose incluso entre 2006 y 2010 a una media de 26 años; lo que redunda en la inconveniencia de obligar a la espera de un incumplimiento total en todos los préstamos vigentes a largo plazo que contengan cláusulas de vencimiento anticipado abusivas”. En definitiva, los motivos que respaldan esta tesis mayoritaria resultan abundantes y admiten ser sistematizados desde las perspectivas siguientes. 1ª. Desde la perspectiva del deudor. Ciertamente, mediante el eventual sobreseimiento y reenvío al procedimiento declarativo no es la única desventaja para el deudor la pérdida del beneficio que para él representa el procedimiento de ejecución especial6, sino que, además, por la pérdida de valor de la hipoteca como garantía, padecerá un encarecimiento del crédito y una mayor dificultad de acceso al mismo, como atinadamente destaca la STS de 23 de diciembre de 2015. La afirmación, planteada en vía de hipótesis, del voto disidente, relativa la posibilidad de trasladar tales ventajas del procedimiento especial al marco del proceso declarativo suscita relevantes dudas, toda vez que, una vez declarada la deuda en la correspondiente resolución, su ejecución deberá discurrir necesariamente por los cauces del procedimiento de ejecución ordinaria, cuya regulación es de orden público, puesto que el título ejecutivo ya no será no judicial —la escritura inscrita—, sino judicial —la sentencia de condena al pago—. Desde la anterior consideración resulta que la finca deberá ser objeto de tasación pericial para fijar el tipo de la subasta sin posibilidad de aplicar el mínimo del 75% del fijado en la escritura de constitución, lo que en etapas de crisis económica y destacada depreciación de los activos inmobiliarios se va a traducir en un relevante perjuicio económico para el deudor al no garantizar límite alguno a dicha depreciación que se le traslada íntegramente; también resulta que la apertura de un procedimiento declarativo para declarar vencido o resuelto el préstamo hipotecario por la vía del artículo 1124 del Código Civil, con fundamento en la circunstancia no controvertida del incumplimiento de un determinado número de cuotas periódicas), podría generar dos efectos perjudiciales adicionales para el deudor, cuales son una previsible condena en costas y, además, un incremento de los intereses de demora procesales durante el tiempo de duración del procedimiento; pero es que, además, el deudor va a perder la posibilidad de acogerse a los programas previstos por los Códigos de buenas prácticas7, que incluyen la posibilidad de permanencia en la posesión de la finca a título de arrendatario, o la de la exoneración del pasivo no satisfecho en caso de declaración de concurso; y, n el mismo sentido de consecuencias negativas para el deudor, la alternativa de que la entidad de crédito espere hasta la consumación del completo plazo de amortización inicialmente previsto puede generar en el deudor una deuda por intereses de demora muy considerable. 2ª. Desde la consideración del acreedor. Efectivamente, la alternativa de acudir al procedimiento declarativo o esperar al vencimiento final del plazo genera una onero Entre otras, la liberación de la finca mediante pago, la aplicación de un tipo de subasta mínimo del 75% del valor de tasación, o la condonación parcial de la deuda remanente. 7 Cfr. Real Decreto-Ley 6/2012, de 9 de marzo, de medidas urgentes de protección de deudores hipotecarios sin recursos. 6

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sidad acaso excesiva e irrazonable, pudiendo incluso llegar a invocarse la jurisprudencia sobre la cláusula “rebus sic stantibus”, a la vista del cambio sobrevenido por consecuencia de la reciente interpretación del TJUE en la materia8, que no resultaba previsible habida cuenta de que, en definitiva, la disposición interpretada por el Tribunal Europeo es una Directiva que data del año 1993, en definitiva una norma cuyo sentido y alcance resulta fijado veinte años después. Resulta de interés señalar que, desde la anterior consideración, consta planteada una cuestión prejudicial al TJUE por un Juzgado del 1ª Instancia de Fuenlabrada, en virtud de auto de 8 de febrero de 2016. Pero es que, además, hay que atender al principio del equilibrio real del contrato, toda vez que el TJUE tiene declarado reiteradamente9 que el artículo 6 de la Directiva 93/13/ CEE es una disposición imperativa que “pretende reemplazar el equilibrio formal que el contrato establece entre los derechos y obligaciones de las partes por un equilibrio real que pueda restablecer la igualdad entre estas”. Lo anterior supone que la eliminación de la facultad de moderación de la cláusula penal o de integración de la laguna contractual acudiendo al derecho supletorio encuentra el límite derivado de este principio del equilibrio real del contrato, de tal manera que cuando la supresión de la cláusula produzca un desequilibrio manifiesto y una onerosidad irrazonable, debería caber la integración en la medida necesaria para salvar el principio sustantivo del equilibrio real del contrato. Además hay que considerar el principio de confianza legítima, acuñado por la propia jurisprudencia del TJUE 10, que ha de ser aplicado cuando se produzca la convicción en el sujeto beneficiado basado en signos externos producidos por la Administración suficientemente concluyentes que induzcan razonablemente a confiar en la legalidad de su actuación; doctrina que cabría extrapolar teniendo en cuenta que las cláusulas ahora debatidas habían sido reiteradamente declaradas válidas por el Tribunal Supremo11. De igual modo se debe atender al principio de seguridad jurídica de las actividades económicas, al que se refiere explícitamente y en relación con esta materia el TJUE en su Sentencia de 30 de mayo de 2013, en la que se declara lo siguiente: “Por lo que se refiere a los criterios que permiten determinar si un contrato puede efectivamente subsistir sin las cláusulas abusivas, el Tribunal de Justicia ha estimado que tanto el texto del artículo 6, apartado 1, de la Directiva 93/13 como los requisitos relativos a la seguridad jurídica de las actividades económicas abogan por un enfoque objetivo a la hora de interpretar esta disposición”. Y, por último, no cabe ser desatendido el principio de tutela judicial efectiva, que debe garantizar el derecho a un juicio sin dilaciones indebidas, “dentro de un plazo razonable”12. Resulta de interés destacar que esta consideración al principio de tutela judicial efectiva contrasta con el supuesto a que se refiere la sentencia del TJUE de 26 de enero de 2017 (Banco Primus), en el cual un procedimiento de ejecución concluido mediante adjudicación en subasta en marzo de 2011, dio lugar a tres incidentes sucesivos que paralizaron la entrega de la pose-

STJUE de 14 de marzo de 2013. Cfr, por todos, el ATJUE de 17 de marzo de 2016, y las resoluciones que el mismo cita. 10 Cfr. SSTJUE de 22 de marzo de 1961 y de 13 de julio de 1965 —Asunto Lemmerz-Werk—. 11 Cfr., entre otras, SSTS, Sala 1ª, de 2 de enero de 2006, de 4 de junio de 2008, y de 16 de diciembre de 2009. 12 Cfr. artículo 47 de la Carta Europea de Derechos Fundamentales. 8 9

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sión del bien hasta abril de 2014, momento en el cual el deudor promueve un recurso extraordinario de oposición por el carácter abusivo de la cláusula de los intereses de demora, que dio lugar al planteamiento de dicha cuestión prejudicial que no resultó resuelta hasta el 26 de enero de 2017. 3ª. Desde el punto de vista institucional. Sin duda alguna el sobreseimiento del procedimiento de ejecución especial atañe al núcleo del contenido esencial del derecho de hipoteca, al desvirtuar el derecho de realización forzosa, que es esencial para no convertir en quimera la propia garantía hipotecaria. En este sentido, según declara nuestro ordenamiento, es de esencia en el contrato de hipoteca que vencida la obligación garantizada puedan venderse el bien hipotecado para pagar al acreedor (art. 1858 del CC). En efecto, como ha declarado reiteradamente el Centro Directivo, “la facultad del acreedor hipotecario para instar la enajenación forzosa del bien objeto de garantía forma parte del contenido estructural del derecho de hipoteca. La atribución del “ius vendendi” al acreedor no es un elemento añadido o circunstancial sino que integra el contenido esencial de su derecho”13. De cualquier manera, conviene tener en cuenta que las opciones consideradas a la nulidad plena de la cláusula de vencimiento anticipado —el procedimiento declarativo instando la resolución, o la espera al vencimiento final del plazo para acudir al ejecutivo especial— no son las únicas posibles. Concurre, además, la posibilidad de ejecución mediante el procedimiento especial para reclamar las cuotas impagadas —que no el resto del capital pendiente de vencimiento—, alternativa que se desprende del artículo 127 de la Ley Hipotecaria y del apartado 1 del artículo 693 de la Ley de Procesal Civil, conforme al cual el procedimiento especial de ejecución “será aplicable al caso en que deje de pagarse una parte del capital del crédito o los intereses, cuyo pago deba hacerse en plazos, si vencieren al menos tres plazos mensuales sin cumplir el deudor su obligación de pago o un número de cuotas tal que suponga que el deudor ha incumplido su obligación por un plazo al menos equivalente a tres meses”. En estos supuestos se añade que “si para el pago de alguno de los plazos del capital o de los intereses fuere necesario enajenar el bien hipotecado, y aún quedaren por vencer otros plazos de la obligación, se verificará la venta y se transferirá la finca al comprador con la hipoteca correspondiente a la parte del crédito que no estuviere satisfecha”. Y en este punto la diferencia sustancial con el supuesto de la ejecución por la totalidad del capital pendiente por vencimiento anticipado es que subsiste la hipoteca por la parte restante. El efecto resultante es, obviamente, la disminución de las pujas y la retracción de los postores, y esta consecuencia, sin duda, redunda en perjuicio del deudor. A este respecto, conviene atender a la circunstancia de que en el improbable caso de que concurra un postor en la subasta en tales condiciones, aunque el mismo llegara a subrogarse en la carga real de la hipoteca por el capital pendiente, esta subrogación no va a producir efecto liberatorio alguno sobre el deudor ejecutado14. En consecuencia, el deudor continuará vinculado a la deuda a pesar de haberse transmitido el inmueble hipotecado, de cuyo disfrute —también titularidad dominical— va a quedar privado.

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Cfr, por todas la Resolución de la DGRN de 13 de abril de 2012, y las que ésta cita. Cfr. SSTS, Sala 1ª, de 27 de enero de 1990 y 20 de junio de 1997.

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Por último, con precisa referencia a la cuestión relativa a si se produce la consecuencia del aumento de los intereses del crédito hipotecario en la situación actual de incertidumbre jurídica, hipótesis señalada en las revisadas Sentencias del Tribunal Supremo y, por el contrario, negada en el voto particular, afirmando que están en mínimos históricos, debe recordarse que el tipo de interés que se aplica a los contratos considerados, garantizados mediante hipoteca, se compone de dos elementos integrantes: por una parte, el índice oficial de referencia (usualmente el Euribor, que es el interés a que se prestan los bancos el dinero entre sí) y, por otra, el diferencial que se añade. El primero de los componentes depende de la política monetaria del Banco Central Europeo, que en la actualidad los mantiene incluso por debajo del 0%, de manera que este elemento resulta determinado por razones económicas y monetarias globales, en consecuencia no vinculadas al mercado hipotecario. Diversamente, el diferencial constituye el elemento que depende específicamente del mercado hipotecario, y sobre el mismo se ha constatado un relevante incremento en términos porcentuales, toda vez que se ha pasado de diferenciales inferiores al 1% a otros del entorno al 2%, lo que supone incluso más que duplicar —y en algunos casos más que triplicar— el coste del mismo15. Por todo lo expuesto, se podría concluir que la afirmación contenida en el Auto del TJUE de 17 de marzo de 2016 en el sentido de que “sin perjuicio de las comprobaciones que a este respecto deba realizar el órgano jurisdiccional remitente, la anulación de las cláusulas contractuales en cuestión (vencimiento anticipado de la totalidad del préstamo) no parece que pueda acarrear consecuencias negativas para el consumidor, ya que … interesa al consumidor que no se declare el vencimiento anticipado del reembolso del capital prestado”, constituye una aseveración que no vincula a los jueces nacionales —toda vez que se vierte sin perjuicio de la comprobación del juez nacional, por tanto ésta debe prevalecer—, y además carece de precedentes en la jurisprudencia del propio Tribunal a diferencia del caso de los intereses de demora en que ese beneficio para el consumidor es incuestionable, resultando por otra parte formulada con carácter dubitativo (“no parece que …”), lo que resulta comprensible, toda vez que el TJUE carece de un conocimiento directo y completo del Derecho nacional del Estado miembro. Y, en tal sentido, en principio puede dar la impresión de no existir fundamento suficiente en la señalada afirmación que permita prejuzgar la posición que finalmente se adopte por parte del citado Tribunal europeo sobre esta importante cuestión16.

V. LA JUSTIFICACIÓN DE LA PROSECUCIÓN DE LA EJECUCIÓN HIPOTECARIA Sobre esta decisión del Tribunal Supremo, por cierto no compartida por un buen número de tribunales inferiores, se vino a justificar el planteamiento ante el TJUE de diversas cuestiones prejudiciales por parte de distintos juzgados españoles17, mediante En este sentido conviene recordar las amonestaciones de la Comisión Europea en su Libro Blanco de 2007, advirtiendo que la ineficacia de los procedimientos de ejecución hipotecaria encarece de actividad del prestamista y eleva los costes de refinanciación, encareciendo el crédito. 16 En el mismo sentido no concluyente cfr. STJUE de 21 de enero de 2015. 17 Cuestiones prejudiciales C-92/16, planteada en febrero de 2016 por el Juzgado de 1ª Instancia nº 1 de Fuenlabrada, C-167/16, planteada en marzo de 2016 por el Juzgado de 1ª Instancia nº 2 de Santander. 15

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las que se cuestionaba la compatibilidad de la STS de 23 de diciembre de 2015 con la Directiva 93/13/CEE, de 5 de abril de 1993, de protección de los consumidores frente a cláusulas abusivas, lo que a su vez condujo a que el propio Tribunal Supremo finalmente plantease su propia cuestión prejudicial en relación con la misma materia mediante Auto de 8 de febrero de 2017, determinando que una buena parte de los juzgados y tribunales españoles hayan suspendido la tramitación de los procedimientos de ejecución hipotecaria hasta la resolución de la citada cuestión prejudicial, generando de este modo una situación inédita en España, que pretende resolver el Proyecto de Ley de Contratos de Crédito Inmobiliario, que destina a la regulación de esta materia su artículo 2218.

VI. ABUSIVIDAD Y VENCIMIENTO ANTICIPADO Mediante Auto de fecha 8 de febrero de 2017 el Pleno de la Sala 1ª del TS, en el curso de la deliberación, votación y fallo de un recurso de casación interpuesto por Abanca Corporación Bancaria contra la SAP de Pontevedra, Sección 1ª, de 14 de mayo de 2014, en la que, entre otros pronunciamientos, se declaraba la nulidad de la cláusula de vencimiento anticipado, decidió dar traslado a las partes sobre el eventual planteamiento de una cuestión prejudicial de interpretación al TJUE, al amparo del artículo 4bis de la LOPJ. Recibidas las alegaciones de las partes, la Sala resolvió plantear cuestión prejudicial de interpretación conforme al artículo 267 TFUE, considerando, tras un repaso de las decisiones judiciales el propio TS y del TJUE sobre la validez de esta cláusula, la subsistencia de dudas en la acomodación del Derecho nacional al co-

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El artículo 22 del Proyecto de Ley de Contratos de Crédito Inmobiliario (BGCG, Congreso de los Diputados. Serie A. Núm. 12-1. 17 de noviembre de 2017 resulta del tenor siguiente: ”Artículo 22. Vencimiento anticipado. 1. En los contratos de préstamo cuyo prestatario, fiador o garante sea una persona física y que estén garantizados mediante hipoteca o por otra garantía real sobre bienes inmuebles de uso residencial o cuya finalidad sea adquirir o conservar derechos de propiedad sobre terrenos o inmuebles construidos o por construir para uso residencial el prestatario perderá el derecho al plazo y se producirá el vencimiento anticipado del contrato si concurren conjuntamente los siguientes requisitos: a) Que el prestatario se encuentre en mora en el pago de una parte del capital del préstamo o de los intereses. b) Que la cuantía de las cuotas vencidas y no satisfechas equivalgan al menos: i. Al dos por ciento de la cuantía del capital concedido, si la mora se produjera dentro de la primera mitad de la duración del préstamo. Se considerará cumplido este requisito cuando las cuotas vencidas y no satisfechas equivalgan al impago de nueve plazos mensuales o un número de cuotas tal que suponga que el deudor ha incumplido su obligación por un plazo al menos equivalente a nueve meses. ii. Al cuatro por ciento de la cuantía del capital concedido, si la mora se produjera dentro de la segunda mitad de la duración del préstamo. Se considerará cumplido este requisito cuando las cuotas vencidas y no satisfechas equivalgan al impago de doce plazos mensuales o un número de cuotas tal que suponga que el deudor ha incumplido su obligación por un plazo al menos equivalente a doce meses. c) Que el prestamista haya requerido el pago al prestatario concediéndole un plazo de al menos quince días para su cumplimiento y advirtiéndole de que, de no ser atendido, reclamará el reembolso total adeudado del préstamo. 2. Las reglas contenidas en este artículo no admitirán pacto en contrario”. Sobre el particular cfr. CASTILLO MARTÍNEZ, C.C, Aspectos esenciales de la futura Ley de Crédito Inmobiliario, en “Actualidad Civil”, nº 12, 2017.

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munitario aplicable. En este contexto las cuestiones que plantea el TS español al TJUE son, en esencial, las siguientes: 1ª. Si, en las cláusulas que permiten el vencimiento anticipado por cualquier impago de capital o intereses, resulta conforme al artículo 6 de la Directiva 93/13/CEE apreciar la abusividad únicamente del inciso o pacto relativo al impago de una cuota —tal y como acuerda la resolución recurrida— manteniéndose la validez del pacto en los supuestos restantes; en definitiva, si es admisible la posibilidad de separar los distintos elementos autónomos de una cláusula con varios enunciados. 2ª: Si un tribunal nacional tiene facultades para determinar, una vez declarada la abusividad de una cláusula de vencimiento anticipado, que la aplicación supletoria del Derecho nacional, aunque determine el inicio o prosecución de un proceso de ejecución hipotecaria contra un consumidor, resulta más ventajosa para éste que sobreseer dicho proceso y quedar expuesto a una ejecución ordinaria tras una sentencia firme en un juicio declarativo. Además, el TS español interesaba que la cuestión prejudicial planteada fuera tramitada de manera acelerada, toda vez que “son muchos los consumidores afectados y está en juego el derecho a la vivienda”. A este respecto la solicitud del TS español para que el asunto se tramitara mediante el procedimiento acelerado resultó rechazada por el Tribunal de Luxemburgo al entender que los motivos alegados a tal efecto por el TS no justifican la petición. Ante la expectación que parece suscitar la esperada respuesta del TJUE a la última de las cuestiones prejudiciales que, en esta ocasión, por el Tribunal Supremo español se le ha planteado en relación con la cláusula de vencimiento anticipado, y antes de referirme a la situación provocada por el Alto Tribunal con su —a mi juicio— innecesaria consulta, conviene inicialmente realizar una breve reflexión acerca de la considerada estipulación y su licitud a la luz de la Directiva 93/13/CEE del Consejo, de 5 de abril de 1993, sobre las cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores, del RD Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (TRLGCU), de la reiterada doctrina del Tribunal de Luxemburgo en interpretación y aplicación de la referida Directiva y de la propia doctrina jurisprudencial del TS recogida en su Sentencia nº 705/2015, de 23 de diciembre, que se refiere a esta precisa cuestión en su Fundamento Jurídico Quinto. Con carácter general, la cláusula de vencimiento anticipado constituye una suerte de la genérica resolutoria expresa (cfr. art. 1123 del CC que extiende el ámbito aplicativo del art. 1124 del mismo texto legal, con fundamento en su integración contractual y en constituir una manifestación de la voluntad negocial común de los contratantes ex art. 1255 también del CC), comúnmente admitida por la doctrina jurisprudencial en los supuestos en que concurren los presupuestos fácticos a que se refiere la estipulación a los efectos de fundar la resolución al margen de la esencialidad del incumplimiento. De manera que si se aplica la convenida cláusula contractual será suficiente la concurrencia de las circunstancias previstas en el contrato a los efectos de que, de pleno derecho, se produzca la resolución sin que a tal efecto resulte aplicable la doctrina jurisprudencial sobre la interpretación y aplicación del artículo 1124 del Código Civil (cfr. SSTS, Sala 1ª, de 19 de mayo de 2009 y de 1 de febrero de 2010). REVISTA JURÍDICA DE LA COMUNIDAD VALENCIANA 19


Lo señalado exige una matización en los supuestos de contratos a los que les resulta aplicable la normativa tuitiva de consumidores, toda vez que en este ámbito las apuntadas cláusulas resolutorias expresas deben ser analizadas a la luz de la indicada legislación protectora que demanda expresamente el análisis de su carácter abusivo. Así, atendiendo a la regulación contenida en el TRLGCU cabe señalar que el control de abusividad de las cláusulas predispuestas en los contratos celebrados con consumidores se articula con fundamento en dos esquemas, consistentes, por una parte, en la aplicación de una cláusula general, residenciada en el artículo 82 del Real Decreto Legislativo 1/2007 —desequilibrio importante de los derechos y obligaciones de las partes que se deriven del contrato, en perjuicio del consumidor y contra las exigencias de la buena fe—, que se completa, por otra parte, con un elenco no taxativo de estipulaciones que, en todo caso, han de considerarse abusivas, contenido en los artículos 85 a 90 del mismo texto legal, en el que se combinan normas que, por su concreción, se corresponden con el esquema aplicativo de las reglas, además de otras disposiciones genéricas que más bien responden al patrón de los principios, demandando una tarea adicional de valoración y que, por tal razón, pueden considerarse como cláusulas más específicas. Es por lo que para decidir acerca de la abusividad de una cláusula no negociada individualmente que se contiene en un contrato celebrado con consumidores resulta, sin duda, mucho más operativo el análisis inicial acerca de si la estipulación admite ser encuadrada en la tipología más específica de supuestos que la norma considera abusivos “en todo caso” —art. 82.4 del TRLGCU—, de tal manera que de resultar positivo el análisis previo necesariamente resulte declarada su abusividad, y consecuente nulidad de pleno derecho de la estipulación, para pasar a valorar en caso contrario su abusividad con fundamento en la aplicación de la cláusula general. Pues bien, sentado cuanto antecede, y con precisa referencia a la cláusula que permite la resolución unilateral del contrato como consecuencia del vencimiento anticipado por incumplimiento resulta apreciable que la misma, en principio, no admite ser incardinada específicamente en ninguno de los concretos supuestos a que se refieren los artículos 85 a 90 del TRLGCU, toda vez que incluso la previsión del artículo 85.4 excluye de la tacha de abusividad a la estipulación de vencimiento anticipado a voluntad del empresario respecto de las cláusulas que lo prevén por incumplimiento, exclusión expresa que, precisamente, implica la validez general de la referida cláusula que, fundada en el principio de libertad contractual consagrado en el artículo 1255 del Código Civil, no admite ser calificada en abstracto de abusiva por contravenir las exigencias de la buena fe y producir en perjuicio del consumidor un desequilibrio importante de los derechos y obligaciones de las partes que emanen del contrato (art. 82 del TRLGCU). Y así consta señalado expresamente en la STS, Sala 1ª, nº 705/2015, de 2015, que contiene una declaración general de validez de la cláusula de vencimiento anticipado, respecto de la que el TS considera que su eventual abusividad se derivará en todo caso de los términos concretos en los que la condición general predispuesta posibilite el vencimiento anticipado, que no de la mera previsión de vencimiento anticipado que por sí misma no es ilícita, resultando que en el análisis del exacto contenido de la cláusula en cuestión deberá considerarse la esencialidad de la obligación incumplida y también la gravedad del incumplimiento que se valora que, con precisa mención a los contratos de préstamo, deberá aparecer considerada específicamente en atención a la 20 CAROLINA DEL CARMEN CASTILLO MARTÍNEZ


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