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Los superhéroes se sitúan constantemente al margen de las normas que posibilitan la convivencia en un Estado de Derecho. Aplican su propio código de justicia, destruyen propiedades, irrumpen sin permiso en domicilios privados, escuchan conversaciones ajenas, retienen a ciudadanos contra su voluntad, causan lesiones y administran castigos sin someter previamente a los presuntos delincuentes a un juicio justo. Todas estas actuaciones –y otras muchas de igual calibre– ofrecen un escenario espléndido para mostrar de forma entretenida el mundo del Derecho, a menudo percibido como árido, complejo y excesivamente técnico. Esta es precisamente la pretensión de este libro: enseñar al lector con rigor, pero de una forma amena y divertida, algunas de las principales normas que rigen las sociedades, analizándolas con ejemplos entresacados de los cómics, las películas y las series protagonizadas por superhombres y supermujeres. A través de sus aventuras, esfuerzos y dudosas hazañas se podrá analizar en qué medida la presencia de esos personajes sería compatible con la existencia misma de la autoridad y del Estado, y cómo en su vocación por impartir justicia, los derechos fundamentales de los ciudadanos no siempre resultan bien parados.
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LOS SUPERHÉROES Y EL DERECHO
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Ignacio Fernández Sarasola
IGNACIO FERNÁNDEZ SARASOLA
LOS SUPERHÉROES Y EL DERECHO
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LOS SUPERHÉROES Y EL DERECHO
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig
Javier de Lucas Martín
Ana Cañizares Laso
Víctor Moreno Catena
Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga
Jorge A. Cerdio Herrán
Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México
José Ramón Cossío Díaz
Ministro de la Suprema Corte de Justicia de México
Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot
Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
Owen Fiss
Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)
José Antonio García-Cruces González
Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED
Luis López Guerra
Juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid
Ángel M. López y López
Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla
Marta Lorente Sariñena
Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid
Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid
Francisco Muñoz Conde
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla
Angelika Nussberger
Jueza del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Catedrática de Derecho Internacional de la Universidad de Colonia (Alemania)
Héctor Olasolo Alonso
Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)
Luciano Parejo Alfonso
Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid
Tomás Sala Franco
Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia
Ignacio Sancho Gargallo
Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España
Tomás S. Vives Antón
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia
Ruth Zimmerling
Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)
Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales
LOS SUPERHร ROES Y EL DERECHO
Ignacio Fernรกndez Sarasola
Valencia, 2018
Copyright ® 2018 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la EditorialTirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.
Director de la Colección:
Javier de Lucas
Catedrático de Filosofía del Derecho Coordinador:
Mario Ruiz Sanz
Profesor Titular de Filosofía del Derecho
© Ignacio Fernández Sarasola
© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-9190-158-7 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor lea, en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
Para Laura, a quien nunca he podido convencer de que leyera cรณmics Para Daniel y Marcos, a los que no tuve que convencer para que los leyeran
SUMARIO INTRODUCCIÓN.......................................................................................................... 13 PARTE I LOS SUPERHÉROES CONTRA EL ESTADO FEMIZONIA Y LA REPÚBLICA DE HERMANAS UNIDAS: MUJERES AMAS, HOMBRES ESCLAVOS El Estado y el origen del Derecho: sociabilidad y dominación naturales................. 17 EL ALTO EVOLUCIONADOR Y LA CONTRATIERRA Un mundo de libres e iguales................................................................................. 22 ¿ES SUPERMAN DISTINTO A DARKSEID? La coacción como monopolio del Estado............................................................... 25 SUPERMAN Y WONDER WOMAN: POR ENCIMA DE LA LEY Derecho Natural y Derecho positivo...................................................................... 34 ¿MATAR O NO MATAR? ENTRE PUNISHER Y EL CAPITÁN AMÉRICA La inconsistencia del Derecho Natural................................................................... 38 SECRET WARS: TODOS CONTRA EL TIRANO El monopolio del Derecho positivo. Legalidad v. Legitimidad, y el derecho de resistencia..................................................................................................................... 43 “TOP TEN”: CUANDO TODOS, SIN EXCEPCIÓN, SON SUPERHÉROES El Derecho y las expectativas fácticas.................................................................... 48 CIVIL WAR. ¿QUIÉN TIENE RAZÓN, IRON MAN O EL CAPITÁN AMÉRICA? La Constitución y la jerarquía de las normas........................................................... 51
PERSIGUIENDO A DELINCUENTES SIN CAUSA: FUTUROS IMPERFECTOS Y CIVIL WAR II El Estado de Derecho: el principio de legalidad penal (ley previa)........................... 56 LA JUSTICIA DE CAPA Y PUÑAL El Estado de Derecho: el principio de legalidad penal (ley cierta)........................... 67
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ESCUADRÓN SUICIDA, THUNDERBOLTS Y OTROS VILLANOS AL SERVICIO DEL ESTADO El Estado de Derecho y la razón de Estado............................................................. 70 ASGARD EN OKLAHOMA La territorialildad del Derecho............................................................................... 75
DEL MUNDO DE BATALLA DE LAS SECRET WARS A LA LATVERIA DEL DOCTOR MUERTE La división de poderes y las formas de gobierno.................................................... 79 LA INICIATIVA: SUPERHÉROES LOCALES La creación territorial del Derecho......................................................................... 90 LOS ETERNOS Y LA UNIMENTE O CÓMO DECIDIR EN GRUPO El Estado democrático: participación y sufragio..................................................... 94 GILGAMESH EL OLVIDADO El Estado democrático: la regla de la mayoría, y el pluralismo................................ 99 DE LA TÍA MAY A LA “COCINA DEL INFIERNO” El Estado social: el Derecho en términos cuantitativos........................................... 103
KINGDOM COME, INJUSTICE: GODS AMONG US Y OTRAS DICTADURAS DE SUPERHÉROES La liquidación del Estado y su Derecho: sedición, rebelión y golpe de Estado......... 113 PARTE II LOS SUPERHÉROES CONTRA LA SOCIEDAD LOS SINMENTE NO SON TAN IGNORANTES Los derechos fundamentales................................................................................. 123 HIJOS FUTUROS, ANDROIDES, EXTRATERRESTRES Y “CAMBIANTES” La titularidad de los derechos fundamentales........................................................ 133 SUPERBOY VUELA SOLO Titularidad y ejercicio de los derechos: la minoría de edad..................................... 139 UNA PRISIÓN A PRUEBA DE SUPERVILLANOS: LA CASA GRANDE Titularidad y ejercicio de los derechos: las relaciones de sujeción especial............. 147 “UN GRAN PODER CONLLEVA UNA GRAN RESPONSABILIDAD” Los límites de los derechos fundamentales y la cláusula de proporcionalidad........ 151
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UN VEGETAL CON ÍNFULAS DE HUMANO: LA COSA DEL PANTANO El derecho a la vida y sus titulares.......................................................................... 157 DEADMAN, SPAWN Y OTROS MUERTOS VIVIENTES El derecho a la vida: el final de la titularidad........................................................... 164 ¿ES BRUCE BANNER RESPONSABLE DE LAS ACCIONES DE HULK? El derecho a la vida: homicidios y pena de muerte................................................. 169 LA AUTOINMOLACIÓN DE FÉNIX OSCURA El derecho a la vida, suicidio y eutanasia................................................................ 180 LA SAGA DEL CLON: LAS RÉPLICAS DE SPIDERMAN Y GWEN STACY El derecho a la vida: la bioética.............................................................................. 187 HÉRCULES DESCONTROLADO El derecho a la integridad física y psíquica.............................................................. 194 BATGIRL ANTE EL JOKER MÁS PSICÓPATA Derecho a la libertad sexual................................................................................... 205 PRISIONES PARA SUPERVILLANOS La prohibición de torturas, tratos inhumanos y degradantes.................................. 215 DE CONAN A LOS ALFA PRIMITIVOS Prohibición de la esclavitud y de los trabajos forzados........................................... 226
EL HOMBRE GIGANTE ES UN PELIGRO Y EN LA ATALAYA NO EXISTE DERECHO DE ASILO Libertad personal: la libertad deambulatoria......................................................... 232 ¡RETENIDO POR LAS REDES DE SPIDERMAN! Libertad personal, detención y privación de libertad.............................................. 241 LOS X-MEN ASEDIADOS El derecho a la igualdad formal.............................................................................. 250 ROBIN NO PUEDE CONDUCIR EL BATMÓVIL, WOLVERINE NO TENDRÍA QUE IDENTIFICARSE COMO MUTANTE Y MISS MARVEL PUEDE SER MILITAR Igualdad formal y discriminación por razón de edad, raza o sexo........................... 257 UN SPIDERMAN AFROAMERICANO Y UNA THOR FEMENINA La igualdad sustancial y la discriminación positiva................................................. 268
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SPIDERMAN CONTRA JAMESON Derechos identitarios: propia imagen y honor........................................................ 277 ENTRE EL DAILY PLANET DE CLARK KENT, Y EL DAILY BUGLE DE PETER PARKER Derecho comunicativos: expresión e información.................................................. 288 VISIONES DE RAYOS-X E INVISIBILIDAD Derechos de privacidad: intimidad......................................................................... 304 EL DETECTIVE MARCIANO Y LA VISIÓN SE CUELAN EN CASA Derechos de privacidad: inviolabilidad del domicilio y secreto de las telecomunicaciones.......................................................................................................... 315 ASGARD, LOS CELESTIALES Y EL CONCILIO DE DIOSES Las libertades de pensamiento: ideológica, religiosa y objeción de conciencia....... 321 LOS VENGADORES. ¿REUNIÓN NO AUTORIZADA? Los derechos colectivos: asociación, reunión y manifestación................................ 330 WATCHMEN: LA POLICÍA EN HUELGA CONTRA LOS VIGILANTES Los derechos laborales: derecho al trabajo, sindicación y huelga........................... 339 ¿DE QUIÉN ES EL ESCUDO DEL CAPITÁN AMÉRICA? El derecho de propiedad........................................................................................ 350 ¿CONTRADICCIÓN EN LOS TÉRMINOS? LA LIGA DE LA JUSTICIA A JUICIO Derecho a un proceso judicial................................................................................ 362 POR UN ECOLOGISMO GLOBAL: LA COSA DEL PANTANO Derechos sociales de tercera generación............................................................... 383 REFERENCIAS REFERENCIAS Y PELÍCULAS........................................................................................ 389 Cómics y novelas gráficas...................................................................................... 389 Filmografía............................................................................................................ 393 BIBLIOGRAFÍA CINEMATOGRÁFICA Y DEL CÓMIC...................................................... 395 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS................................................................................. 397
INTRODUCCIÓN “¿No sería genial que Superman existiese de verdad?” Con tan cándida pregunta me sorprendieron un día mis hijos, aficionados como yo a los cómics. Observaciones como ésta habían servido en los años cuarenta y cincuenta del pasado siglo para que los detractores de los cómics dispusiesen de un argumento más para cuestionarlos: tales lecturas —decían— estaban proporcionando a los niños la falsa imagen de que podía existir una solución Deux ex machina a los problemas humanos. Pero volviendo a la interrogante en cuestión, lo más fácil habría sido responder a mis hijos de forma afirmativa y no darle más vueltas al asunto. Sin embargo, en uno de esos arrebatos que de vez en cuando nos dan a los padres de ser lógicos y desmontar la ilusión de las futuras generaciones (ya se sabe, anunciando antes de tiempo que ni Papá Noel, ni los Reyes Magos, ni el Ratoncito Pérez son más que productos culturales) permití que fuera el profesor de Derecho, y no el progenitor, quien tomara la voz y les expliqué: “Pues la verdad es que no. ¿Y si se volviese loco? ¿Quién iba a detener a un tipo que vuela y puede levantar aviones y barcos? Podría convertirse en un tirano y no habría forma de que lo parásemos. ¿No es mejor que los problemas los resolvamos nosotros, los simples humanos? Si hay un inconveniente para eso tenemos a los políticos [cuando no son ellos el inconveniente, hubiera añadido si mis hijos hubiesen podido captar la ironía], la policía y los jueces, ¿no es eso mejor, que sean ellos los que se encarguen, y no un supertipo que hace lo que le viene en gana sin responder ante nadie?”
Una respuesta muy larga para una pregunta tan escueta. No había pronunciado la última palabra y ya estaba arrepentido de no haberme limitado a un monosílabo. Sin embargo, contra todo pronóstico, tras unos breves instantes de reflexión mis hijos asintieron. O bien mi argumento les había resultado convincente, o bien pensaron que a su padre se le había “ido la olla” por
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preferir un simple policía al héroe de Krypton, y optaron por un “sí” condescendiente. El caso es que la pregunta tiene su enjundia. En la campaña anticómic a la que previamente me he referido los superhéroes figuraron entre los personajes de cómic más cuestionados por los críticos, sólo superados por otros personajes de peor calaña: los gánsteres. Lo que disgustaba de los superhombres y supermujeres era tanto los disparates físicos en que incurrían como las flagrantes infracciones de las normas sociales que perpetraban. Aspectos que ofrecían un pésimo ejemplo a los niños. Del primero de esos males —es decir, el despercio por las leyes físicas— existe a día de hoy abundante bibliografía, entre la que destacan los espléndidos libros de James Kakalios (La física de los superhéroes), de Manuel Moreno y Jordi José Pont (De King Kong a Einstein: la física en la ciencia ficción), de Juan Scaliter (La ciencia de los superhéroes) y de mi colega de la Universidad de Oviedo, Sergio L. Palacios (Las hazañas de los superhéroes y la física); obras de extraordinaria amenidad y cargadas de punzantes gotas de ironía que hacen accesible la física a profanos como yo, ilustrando lo irracional de las gestas superheroicas. Pero el segundo aspecto —las violaciones de las leyes no ya físicas, sino humanas— también puede someterse a escrutinio y tiene un enorme potencial pedagógico para mostrar al público esas normas que tan poco respetan los superhéroes. La actividad de estos conocidos personajes resulta perfecta para acercar de forma amena el mundo del Derecho, que los ciudadanos tienden a percibir como técnico y farragoso. Si los físicos nos demuestran la imposibilidad científica de los superhéroes, los juristas podemos reflejar los problemas que acarrearía su presencia en una sociedad ordenada. Es verdad que los profesores de física cuentan con una ventaja: la suya es una ciencia universal, y por tanto los disparates superheroicos lo son en cualquier parte, ya tengan lugar en Metrópolis, en Gotham City o en el Edificio Baxter de los Cuatro Fantásticos. Sin embargo, el Derecho, como ciencia social y producto humano, carece de esa exactitud. No dice cómo son las cosas, sino cómo deben ser. Y, obviamente, ese “deber ser” puede traducirse de forma muy distinta en cada país, según sus necesidades, sus preferencias o, en fin, los puros caprichos de los gobernantes. A pesar de ello, en el siglo XXI los
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países occidentales se asientan en una misma cultura constitucional, lo que permite hablar de unos principios jurídicos comunes y estandarizados. En las páginas que siguen veremos que la línea que separa a Superman de Lex Luthor, a Batman del Joker, o a Spiderman del Duende Verde es más difusa de lo que pudiera parecer. A la vista del Derecho tan infractores de las normas son los unos como los otros, y las lindes entre el superhéroe y su némesis resultan poco diáfanas. Es en este punto donde arranca el libro: en el superhéroe como infractor. Este acercamento se distancia de otras interesantes perspectivas desde las que se ha abordado la personalidad de los superhéroes: la filosofía, la psicología o la sociología. Obras como las de Tom Morris (Superheroes and Philosohpy, publicado en castellano por Blackie Books), Mark D. White con Robert Arp (Batman and Philosophy), Danny Fingeroth (Superman on the couch), Jeffery K. Johnson (Superh-History. Comic Book Superheroes and American Society) o Robin S. Rosenberg (The Psychology of Superheroes) sirven, como este libro, al propósito de enseñar humanidades y ciencias sociales a través de la figura de esos musculados sujetos con vestidos horteras. Sin embargo, se centran en sus motivaciones, en su psique más que en sus actos y en las consecuencias que derivan de ellos. Muy al contrario del Derecho, para el que resultan más determinantes las conductas de los sujetos, y los resultados que de ellas se derivan, que las motivaciones que hayan tenido para actuar. Dejaremos a un lado la introspección del superhéroe para detenernos en cómo reaccionaría la sociedad ante sus actividades: ¿podríamos convivir con este tipo de personajes? En las páginas que siguen vamos a llamar a que comparezcan enmascarados, amazonas, semidioses, guerreras, sujetos con capa y portadores de armaduras tecnológicas. Que el lector, como jurado, emita luego su veredicto. ¿Inocentes o culpables? Quizás no se corresponda con lo que habitualmente pensaba.
PARTE I
LOS SUPERHÉROES CONTRA EL ESTADO FEMIZONIA Y LA REPÚBLICA DE HERMANAS UNIDAS: MUJERES AMAS, HOMBRES ESCLAVOS El Estado y el origen del Derecho: sociabilidad y dominación naturales En un futuro alternativo del universo Marvel existe un mundo llamado “Femizonia”, en el que las mujeres se encuentran al mando del gobierno, en tanto que los hombres han quedado relegados al papel de siervos. Los Estados Unidos de América se llaman, en esa realidad paralela, la República de la Hermandad Unida, un país que tiene como líder guerrera a Thundra, una poderosa mujer capaz de zurrar duramente a La Cosa (The Thing) ya en su primer encuentro (Fantastic Four #129, 1972). Las similitudes entre este gobierno matriarcal y el pueblo de Themyscira, del que procede Wonder Woman, resultan evidentes: en ambos casos el gobierno está en manos de poderosas amazonas, y también en los dos mundos sus heroínas más emblemáticas portan armas que representan una metáfora del proceso liberador de la mujer. Así, Wonder Woman cubre sus muñecas con grilletes sin cadenas, un símbolo con el que el creador del personaje —el psiquiatra William Moulton Marston, inventor también del polígrafo o detector de mentiras— pretendía representar la emancipación de las mujeres respecto del opresivo control de los varones. Thundra, por su parte, esgrime justo
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aquello de lo que se ha desprendido Wonder Woman, es decir, una cadena, pero en este caso sin eslabones, de modo que el efecto simbólico viene a ser idéntico, demostrando que la mujer ha logrado desprenderse de las ataduras que la subyugaban. A pesar de estas múltiples semejanzas entre ambos mundos, y ambas heroínas —fruto del recíproco contagio que siempre ha existido entre Marvel y DC—, existen también notables diferencias. Wonder Woman utiliza los eslabones como mecanismo de defensa (desviando con ellos balas y rayos), en tanto que su lazo de la verdad sirve sustancialmente para contener a los rivales. Marston concibió a Wonder Woman como una guerrera, pero de cariz pasivo y pacificador, con lo que trataba de mostrar que el instinto de violencia resultaba patrimonio de los varones. Thundra, sin embargo, pertenece a un género bien distinto: su cadena nada tiene de defensiva. Muy al contrario, la emplea para golpear violentamente a sus adversarios, mostrando que el uso de la fuerza no es en absoluto ajeno a las mujeres ni, por tanto, vinculado a un sexo concreto. Estas diferencias individuales entre Wonder Woman y Thundra se trasladan a los respectivos pueblos a los que pertenecen y que representan, en realidad, dos visiones distintas del movimiento feminista. Themyscira es una comunidad en la que no existen conflictos de género, ya que en la isla ni siquiera residen hombres, expulsados en su momento por las amazonas. Nada quieren con los hombres y, de hecho, la tribu tiene como némesis a Ares, el dios de la guerra que representa para ellas la violencia masculina. Incluso Wonder Woman fue concebida por su madre sin varón alguno, formándola del barro del mismo modo que en la Biblia se relata el origen de Adán. Por el contrario, los hombres sí están presentes en Femizonia, sólo que allí se encuentran esclavizados por las mujeres que, tal y como señalamos, son las llamadas a gobernar por derecho de nacimiento. Es evidente que un mundo así fue concebido por el guionista Roy Thomas para reivindicar el papel de la mujer en un momento álgido del movimiento feminista, los años setenta. Poco después, el guionista Gerry Conway mostró una contrapartida machista de Feminzonia: Machus, un mundo gobernado por un bruto cargado de testosterona, Mahkizmo, y en el que las mujeres son las oprimidas. Eso sí, la intención al concebir este nuevo mundo fantástico seguía siendo claramente
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feminista. Basta comprobar cómo el modo de retratar a Thundra y a Mahkizmo es bien distinta: la primera es una mujer fuerte e inteligente, en tanto que el segundo es un auténtico bruto de nulo intelecto y absolutamente ridículo en su verborrea y actitud. Toda una caricaturización del machismo imperante en la sociedad de la época. El hecho de que la posición de gobernante sea asignada a una determinada comunidad no es exclusivo de Femizonia o de Machus. Algo parecido sucede en Attilan, el hogar de los inhumanos. Dirigidos por la elitista Familia Real (Rayo Negro, Medusa, Cristal, Gorgon, Triton y Karnak), tienen a su disposición una raza, los Primitivos Alfa, que les sirven de esclavos y ejercen los más pesados trabajos manuales. A diferencia de Femizonia no es el género (femenino) sino la raza (inhumano) la que determina el rol de gobernante. Situación que se reproduce en la utopía mutante “Dinastía de M”. En una situación de estrés máximo, la Bruja Escarlata (Scarlet Witch) lanzó un conjuro que alteró la realidad misma, dando lugar a un planeta en el que los mutantes —concebidos como homo superior— eran quienes ejercían el poder, quedando los humanos en una situación de repudio y sujeción. Situaciones como las que acabamos de describir permiten enfocar una cuestión capital que precede al Derecho: el origen mismo del Estado, a quien le corresponde precisamente la creación de las normas que componen el sistema jurídico. Femizonia, Attilan o el mundo de Dinastía de M simbolizan una concepción filosófica sobre el origen del poder público que se remonta a la Grecia clásica, en la que filósofos como Platón (“La República”, s. IV a.C.) y Aristóteles (“Política”, s. IV a.C.) sostenían que la dominación resultaba una circunstancia natural. Ciertos sujetos nacían predestinados a asumir el papel de dominadores (los ciudadanos), en tanto que otros lo hacían para ser dominados (los esclavos). Aristóteles llegaba a considerar a los esclavos como simple mano de obra; un bien susceptible de transacción y sin más raciocinio que una bestia: “el esclavo —diría en el Capítulo III de su Política— es una alhaja viva”, alguien incapaz de regirse por sí mismo. Algo que queda simbolizado en los Alfa Primitivos de Attilan, cuyas luces resultan más que escasas. Esta visión clasista conducía a una concepción estática de la sociedad, en la que ningún cambio resultaba posible. Los sujetos perdían su propia individualidad para verse confundidos dentro del grupo al que pertenecían por na-
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cimiento (luego calificados como estamentos, etimológicamente “lugar en el que se está”), y del que no podían desvincularse. Cada grupo social ejercía sus propios cometidos, y el trasvase de uno a otro colectivo, o el progreso dentro del mismo, resultaba por lo general inconcebible. Y así sucede también en los mundos fantásticos que hemos mencionado: un hombre nunca podría asumir en Femizonia el papel de gobernante —por pertenecer a un sexo excluido de tal privilegio—, ni la mujer podrá hacerlo en Machus, y un Alfa Primitivo, carente de intelecto, tampoco podría llegar a tener un estatus de ciudadano entre los Inhumanos. En una sociedad así estratificada, el Derecho se concebía principalmente como un instrumento de dominación. Servía para que ciertos sujetos impusiesen reglas a los restantes, con las que perpetuaban su propio dominio. Un dominio que no se basaba en el mérito individual, sino en la mera pertenencia a un determinado colectivo. La pura dominación, y no la capacidad, es la que se impone en Femizonia (mujer sobre hombre), en Machus (hombre sobre mujer), en Attilan (inhumano sobre Alfa Primitivo) y en el mundo de Dinastía de M (mutante sobre humano). Sin duda quienes mejor muestran este ejemplo son los primeros mundo referidos —Femizonia y Machus— cuyos líderes (Thundra y Mahkizmo, respectivamente) conciben las relaciones sociales exclusivamente en términos de dominación, despreciando a todos los que no pertenezcan a su género e imponendo su voluntad sobre ellos por la fuerza como único argumento. Esta concepción sirvió también para consolidar las Monarquías en la Edad Moderna. En un principio, los Monarcas pertenecían a uno de los grupos sociales en los que la comunidad se hallaba estructurada, el nobiliar. Dentro del estamento, eran sus propios integrantes los que elegían, de entre ellos, al Rey; designación que le confería un status privilegiado, convirtiéndolo en una especie de “primero entre iguales” (primus inter pares) pero que de ningún modo le otorgaba el poder absoluto que más tarde se le atribuiría. De hecho, los primeros Monarcas solían carecer de ejércitos propios, lo que les obligaba a recurrir a pactos con los señores feudales para que lo apoyaran en sus conflictos bélicos. Situación que se ve con claridad en los exitosos libros de George R. Martin, Cancion de hielo y fuego y en su adaptación televisiva (Juego de Tronos) especialmente en el reino del norte: el Monarca es elegido