Ă?ndice
1
TOMÁS MORO
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT HUMANIDADES
Manuel Asensi Pérez Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València
Ramón Cotarelo Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia
M.ª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València
Juan Manuel Fernández Soria Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València
Pablo Oñate Rubalcaba Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València
Joan Romero Catedrático de Geografía Humana Universitat de València
Juan José Tamayo Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid
Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales
TOMÁS MORO Biografía de Henri Bremond Traducida al castellano por Mario Góngora del Campo
Edición conmemorativa del trigésimo aniversario de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes (Chile)
Estudio preliminar y notas Hernán Corral Talciani
tirant humanidades Valencia, 2020
Copyright ® 2020 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.
© Henri Bremond
© TIRANT HUMANIDADES EDITA: TIRANT HUMANIDADES C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email: tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 9978-84-1815-572-7 MAQUETA: Innovatext Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
Índice Presentación............................................................................................................ 9 Estudio preliminar................................................................................................. 11 Prevenciones del editor......................................................................................... 49 Prefacio.............................................................................................................. 51 Capítulo Primero Años de juventud (1478-1510).............................................................. 53 Capítulo Segundo Erasmo y Tomás Moro.............................................................................. 69 Capítulo Tercero Vida íntima....................................................................................................... 85 Capítulo Cuarto La vida pública.............................................................................................. 105 Capítulo Quinto Tomás Moro y la invasión Luterana............................................. 121 Capítulo Sexto El escritor....................................................................................................... 133 Capítulo Séptimo El conflicto.................................................................................................... 153 Capítulo Octavo El martirio....................................................................................................... 171
Presentación Este año 2020 nuestra Facultad de Derecho cumple su trigésimo aniversario. Con tal motivo hemos querido re-editar la biografía de Santo Tomás Moro, Patrono de la Facultad, escrita por Henri Bremond en 1904, y que fue traducida al castellano en 1944 por el gran historiador chileno Mario Góngora del Campo. La presente edición cuenta con un estudio preliminar, realizado por el profesor Hernán Corral Talciani, distinguido miembro del claustro de profesores de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes y exdecano. El profesor Corral no sólo es un destacado especialista en Derecho Civil, sino que también un gran admirador y estudioso de la vida de Tomás Moro. Prueba de esto es su libro El proceso contra Tomás Moro (Madrid, Rialp, 2015), así como diversos artículos dedicados al santo inglés. Fue él quien impulsó la idea de volver a editar esta biografía. Moro no sólo fue una de las más destacadas figuras políticas de su época, sino que además un destacado hombre de Derecho. Sus dotes como abogado se desplegaron con lucimiento en las amargas horas del juicio iniciado en su contra por resistirse a jurar la Ley de Sucesión impulsada por Enrique VIII, a quien Moro había servido con lealtad como Canciller. La fidelidad a su conciencia le llevó a sufrir el martirio el 6 de julio de 1535. A partir de ese momento pasa a transformarse en ejemplo de vida cristiana en el servicio público, y es la razón por la cual el 31 de octubre de 2000, San Juan Pablo II lo proclamó Patrono de los gobernantes y de los políticos. La vida y obra del santo patrono Tomás Moro pueden ser una especial fuente de inspiración y una valiosa guía en los convulsos tiempos que vivimos en Chile y, en general, en el mundo.
José Ignacio Martínez Estay Decano
Estudio preliminar Hernán Corral Talciani
INTRODUCCIÓN Por esas casualidades que bien podrían llamarse providenciales, hace un tiempo, revisando libros usados, dimos con una traducción al castellano de la biografía de Tomás Moro escrita por el francés Henri Bremond, publicada en Chile el año 1944. Nuestra sorpresa fue mayor al constatar que el traductor había sido el destacado historiador y pensador chileno, Mario Góngora del Campo, por ese entonces un joven que todavía no cumplía los 30 años. Que sepamos, salvo por un pequeño libro escrito por el entonces joven alumno de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica, Braulio Fernández, es la única obra sobre la vida del gran humanista, abogado, juez y político inglés editada en nuestro país1. Siendo el jurista y político inglés el Santo Patrono de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, con ocasión de celebrarse el 2020 su trigésimo aniversario, se ha considerado una buena oportunidad para reeditar esta obra que une a tres intelectuales de fuste: el inglés Moro, el francés Bremond y el chileno Góngora, bajo el sello editorial de Tirant Lo Blanch. El Consejo de la Facultad ha tenido a bien encomendarnos el estudio preliminar y la anotación de esta edición, lo que hemos aceptado con gusto dada nuestra admiración por la figura y la obra de Moro, como abogado, juez, jurista y hombre público.
1
Fernández Biggs, Braulio, Santo Tomás Moro: Lord Canciller de Inglaterra (en el mundo sin ser del mundo), Universitaria, Santiago, 1990, 51 págs. Existe también un breve folleto de Ramón Cifuentes Grez, titulado Tomás Moro: el hombre de dos reinos, Salesianos, Santiago, 1980, 27 págs.
Este estudio se compondrá de tres partes. La primera estará dedicada a reseñar brevemente la vida de Tomás Moro y especialmente su relación con el derecho y la judicatura. En la segunda examinaremos la persona y obra de Bremond. Finalmente, abordaremos la traducción al castellano realizada por Mario Góngora y sus posibles vínculos con el humanista británico.
MORO: UN ABOGADO PARA TODAS LAS HORAS2 Primeros pasos Tomás Moro nació, en pleno Renacimiento, el 7 de febrero de 1478, como hijo de una familia de buena situación del Londres de la época. Su padre, John More, que ejercería influencia decisiva en toda su vida, era un prestigiado abogado del foro inglés, con tierras obtenidas por herencia y con buenos contactos con los mercaderes y gremios del comercio de la ciudad. La madre de Tomás fue la primera de las cuatro mujeres a las que desposaría su padre: Agnes Grauger, la que murió joven, probablemente con motivo de la epidemia de peste que azotó Londres en 1485. A los siete años comenzó sus estudios básicos en el colegio de San Antonio de Threadneedle Street, considerada como una de las mejores cuatro o cinco grammar schools de la ciudad. En ella aprendería Tomás el latín, la lengua común de los humanistas. A los 12, su padre lo mandó como pupilo en la casa del Arzobispo de Canterbury y Lord Canciller de Inglaterra, John Morton. Morton, entonces la persona con más poder en el reino después de Enrique VII, era sacerdote y también abogado. Viendo Morton los ta-
2
12
En esta sección, nos basamos en nuestro estudio: “Tomás Moro; un abogado para todas las horas”, publicado originalmente en “Tomás Moro: un abogado para todas las horas”, en AA.VV., Jorge Iván Hübner Gallo. Estudios en su homenaje, Universidad del Desarrollo, Facultad de Derecho, Santiago, 2007, pp. 99-159, y actualizado en Corral, Hernán; García-Huidobro, Joaquín e Isamit, Julio, Tomás Moro. Ética, política y justicia social, Instituto Res Pública, Santiago, 2017, pp. 97-171. Hernán Corral Talciani
lentos del joven Moro, lo inscribió en uno de los College de Oxford (probablemente Carterbury College), y así Tomás, con ya 14 años, comenzó sus estudios universitarios. Entre 1492 y 1493 cursó el clásico trivium: gramática, retórica y lógica, pero luego abandonaría estos estudios para pasar a las instituciones que enseñaban el Derecho: las Inns of Courts. Recibido ya de abogado, a los 26 años se casó con una jovencita diez años menor llamada Jane Colt, hija de un hacendado. Poco se sabe de ella, salvo que murió joven a los 22 años, no sin antes darle sus cuatro hijos (Margaret, Elizabeth, Cecily y John). Con su sentido práctico, y teniendo una familia extensa que cuidar, Moro volvió a contraer nupcias muy rápidamente en el otoño de 1511 con una viuda: Alice Middlenton, que le aventajaba en 8 años de edad (Moro había cumplido los 33 años) y que tenía una hija de su anterior matrimonio (Alice), la que fue acogida con especial cariño por su padrastro. La familia se completaría con la llegada poco tiempo después de Anne Cresacre, joven que quedó bajo la tutela de Moro y que terminaría casándose con su hijo John. Otra niña de nombre Margaret (Gigs) sería también adoptada por Moro. En 1524, la extensa familia, incluido el bufón Harry Peterson, se traslada a la amplia casa de Chelsea. Moro fue ganando fama tanto en sus labores profesionales de abogado como de representante del movimiento humanista. Su obra más famosa es Utopía compuesta como contrapartida al Elogio de la Locura que Erasmo había escrito en casa de Moro, haciendo un juego de palabras con su nombre (Moriae Encomium). Sus habilidades de abogado lo llevaron al servicio público, como diplomático, como encargado de administrar justicia en la ciudad de Londres, como parlamentario, y miembro del Consejo del Rey, hasta llegar al más alto cargo del reino como Lord Canciller de Inglaterra.
La vocación jurídica Entre los muchos enigmas que presenta la vida de Tomás Moro está el abandono de los estudios en Oxford sin conseguir ninguna licenciatura y su paso a las instituciones que preparaban para practicar la abogacía (las Inns of Court). Estudio Preliminar
13
La mayor parte de los humanistas no podían entender que la abogacía atrajese el espíritu de Moro, y concibieron la idea de que éste había sido forzado por su padre a adoptar este camino prosaico y pedestre. Esta opinión tiene su origen en los dichos de Erasmo, quien dejó escrito que John Moro habría amenazado a su hijo Tomás con privarlo de la herencia paterna si no estudiaba leyes3. La aseveración del humanista holandés no aparece confirmada por ningún escrito del mismo Moro, quien siempre guardó no sólo reverencia, sino afectuoso cariño para con su padre, a quien admiraba profundamente4. No concuerda tampoco con el hecho de que Moro no sólo obtuviera el título de abogado sino que siguiera ejerciendo la profesión en sus más diversas facetas durante toda su vida, combinándola con su dedicación a los estudios filosóficos y literarios propios del humanista5. La conjetura de Erasmo parece más bien la muestra de la incomprensión que los humanistas tuvieron respecto a la ocupación que Moro desarrollaba en los negocios del mundo. Más que una imposición, la decisión de Moro de ser abogado parece inspirada por una elección propiamente vocacional, al parecer alentada también por el mismo Cardenal Morton que, como cuenta su yerno, y primer biógrafo, William Roper, lo mandó primero a Oxford y luego lo envió a las academias de abogados6. La profesión de abogado, que bien conocía por el ejemplo de su padre, se acomodaba muy bien a los talentos y al mismo temperamento del joven Tomás7. Tenía condiciones para la actuación, era un excelente orador, manejaba los recursos
3
4
5
6
7
14
Erasmo de Rotterdam, Carta a Ulrico von Hutten, Antwerp, 23 de julio de 1519, en Un hombre para todas las horas. La correspondencia de Tomás Moro (1499-1534), trad. Álvaro de Silva, Rialp, Madrid, 1998, p. 147. En su epitafio Tomás Moro describe a su padre como “homo civiles, suavis, innocens, mitis, misericors, aequus et integer” (hombre cortés, afable, inofensivo, pacífico, compasivo, justo e íntegro). Berglar, Peter, La hora de Tomás Moro. Solo frente al poder, trad. Enrique Banús, Palabra, Madrid, 1993, pp. 35-36. Cfr. Roper, William, La vida de Sir Tomás Moro, edición preparada por Álvaro de Silva, Eunsa, 2ª edic., Navarra, 2001, p. 7. Ackroyd, Peter, Tomás Moro, trad. Angels Gimeno-Balonwu, Edhasa, reimp. de la 1ª edic., España, 2004, p. 86. Hernán Corral Talciani
de la retórica y la argumentación, pudiendo mirar un problema desde distintos puntos de vista y sin cazarse desde un comienzo con una sola solución, era además amante de la ley y del orden y de una severa pero compasiva justicia. No puede ignorarse, sin embargo, que el consejo de su padre o el solo deseo de seguir la tradición familiar puede haber influido, como también sucede en el día de hoy. Casi al final de su vida, se muestra más satisfecho de sus labores como abogado que de sus aportes como literato; en el epitafio que redacta en 1532, una vez renunciado como Canciller, se puede leer que “en cierta medida se ocupó de asuntos literarios”, mientras que señala que el Rey lo llamó a su Corte “tras pasar varios años de su juventud trabajando como abogado defensor ante tribunales, tras haber sido primero juez y luego sub-sheriff en su ciudad natal”8. Mientras estudiaba derecho en el Lincoln’s Inn, Moro frecuentó el Convento de La Cartuja de Londres. De nuevo es Erasmo quien difunde la idea de que Moro se hizo abogado por no sentirse capaz de entregarse al sacerdocio. En su carta a von Hutten cuenta que la estadía de Tomás en el Monasterio de la Cartuja tenía por razón probar su capacidad para entregarse al estado religioso, pero que habría renunciado a ello al preferir ser un laico bien casado en vez de un sacerdote lascivo9. Pero la observación habla más del prejuicio de Erasmo que de la real motivación de Moro para abrazar una carrera profesional propia de un laico. No hay antecedentes históricos de que haya intentado abrazar el estado religioso, y más bien todo sugiere que, teniendo una profunda vida interior y de trato con Dios, se persuadió de que su vocación era laical. Moro decidió que su “oficio” era el de abogado y, viendo el desarrollo de su vida, no se equivocó en la elección. Debe considerarse que, aunque abrazó la vida laical y profesional, Moro mantuvo una fe sólida y cultivó siempre una espiritualidad confiada y alegre. Lograba compatibilizar sus ingentes labores profesionales, su dedicación amorosa a la familia, con sus deberes cristianos y
8 9
La versión del epitafio la obtenemos de Berglar, P. , ob. cit., pp. 415-416. Erasmo, Carta a von Hutten, en Un hombre para todas las horas… cit., pp. 147-148.
Estudio Preliminar
15
su incansable defensa de la fe católica en sus escritos. Se retiraba a la cama a las 9 de la noche, y se despertaba a las 2 de la madrugada para rezar y trabajar hasta las 7. A esa hora solía asistir diariamente a Misa. Comía sobriamente, y se permitía una breve siesta después de almuerzo. Por la noche, dirigía las oraciones en su casa, incluyendo el rezo de los salmos y las letanías de los santos. Los viernes y los días previstos por la Iglesia ayunaba. No desdeñaba la penitencia física. Sólo después de su muerte vino a saberse que debajo de sus ropas de caballero usaba una camiseta áspera (hair shirt), que no se quitó sino hasta el final de su vida para entregársela a su hija Margaret (quien se encargaba de lavársela en secreto) antes de la ejecución. Nada de esto, sin embargo, se traslucía hacia fuera, pues para todos era afable, alegre e incluso amigo de chanzas y bromas.
Estudios y primeros años de ejercicio En tiempos de Moro, la profesión legal no se estudiaba en las universidades, sino en academias en las que se congregaban grupos de abogados experimentados con jóvenes aprendices: las llamadas Inns. Había dos clases: las Inn of Chancery, que impartían las nociones fundamentales, y las Inns of Court, que daban la formación jurídica superior y otorgaban el título de abogado. Al salir de Oxford, Moro, con 16 años, se matriculó en una de las Inns of Chancery, el New Inn, y dos años después, en 1496, pasó a Lincoln’s Inn, al cual estuvo vinculado toda su vida. A la edad de 23 años (1501) Tomás Moro fue llamado “to the bar”, y tras otros tres años de ejercicio como utter barrister fue admitido como abogado habilitado para comparecer en las Cortes de Westminster (barrister)10.
10
16
Sobre este período puede verse nuestro trabajo “La formación jurídica de Tomás Moro”, en José Luis Guzmán Dalbora (coord.), Nos ad justitiam esse natos. Libro Homenaje a la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso en el centenario de su fundación (1911-2011), Edeval, Valparaíso, 2011, pp. 41-62. Hernán Corral Talciani
Ya casado y con varios niños, comenzó su ejercicio profesional como abogado litigante. Al parecer, tenía su despacho en la misma Lincoln’s Inn y por su fama no necesitaba, como la mayor parte de los abogados, acudir a los pilares de San Pablo donde se podían encontrar nuevos asuntos11. No han llegado hasta nosotros los alegatos forenses de Moro, pero Ackroyd los reconstruye sobre la base de sus disputas públicas que sí han sobrevivido: “Podemos imaginarle en uno de los tribunales del Westminster Hall, con las esteras llenas de clavos y hierbas; rodeado por el bullicio de las discusiones y los debates, el crujido de papeles y el roce de las plumas, las consultas apresuradas y los esporádicos insultos de los prisioneros a quienes se llevaba en jaulas hasta el mismo Hall. Moro habría llevado la toga de barrister ‘con los colores del grupo’, con rayas azul claro, o verde o marrón. Se habría colocado en la barra, ante los jueces, o detrás de la mesa cubierta de papeles, de mandamientos judiciales, de sellos y citaciones”, para comenzar a alegar pidiendo la atención de los jueces: Quaeso iudices diligenter attendite”12. Pronto comienzan a llegarle diversos encargos como representar a los síndicos de la City de Londres ante la House of Lords (1512), integrar la comisión que administra el puente de Londres (1513), asesorar al embajador del Papa en Inglaterra en un pleito por el embargo de un navío en el puerto de Southampton (1517), lo que combina con actividades docentes en las Inns (Reader en Furnivall Inn, en 1513 y más tarde como Autumn Reader y Lent Reader en Lincoln’s Inn, en 1511 y 1514) y con asesorías como negociador en las corporaciones que reunían a comerciantes como la sociedad de los mercaderes de la seda (Mercer’s Company), a la que se incorpora como miembro en 1509. Dos años después, en 1512, la corporación denominada Company of Merchant Adventurers (comerciantes en telas) le encarga una negociación con la Company of Merchants of the Staple (que controlaba la exportación de lanas y otros productos).
11 12
Ackroyd, P., ob. cit., p. 223. Ackroyd, P., ob. cit., p. 223.
Estudio Preliminar
17
Servicio público: político, diplomático y hombre de Estado Después de pasar varios meses en Flandes como parte de una comitiva enviada por Enrique VIII para negociar un tratado con el joven Carlos, que más tarde será conocido como Carlos V, de retorno en Inglaterra, Moro es invitado a ingresar a tiempo completo al servicio del Rey, lo que finalmente acepta, en algún momento entre 1517 y 1518. En su obra mayor, Utopía compuesta una parte en Flandes, y completada a su regreso a la isla, Moro inventa un diálogo entre él y el navegante imaginario Hitlodeo sobre si los humanistas deben servir a los reyes o permanecer independientes. Se ve que Moro, a diferencia de su amigo Erasmo, pensó que estaba llamado a tratar de influir para que el rey hiciera un buen y cristiano gobierno. Sus primeros pasos en la corte real los hizo bajo la protección del entonces Lord Canciller, el Cardenal Thomas Wolsey y rápidamente fue encargándose de oficios de mayor responsabilidad, sin perjuicio de las misiones diplomáticas que se le encargaban con frecuencia. Así, ya en 1518 recibe el nombramiento de master of requests, más tarde es nombrado Undertreasure (subtesorero) y el Rey le concede la dignidad de caballero que lo habilita para usar el título de Sir. En 1523 es nombrado Speaker del Parlamento, y su discurso de apertura es considerado un antecedente de la libertad de expresión de los legisladores13. En 1526 el Rey le asigna el cargo de Canciller del Ducado de Lancaster. Un año después, Enrique VIII le consulta su opinión sobre lo que se dará en llamar “the King’s great matter”, es decir, la anulación de su matrimonio de casi dos décadas con Catalina de Aragón para contraer nuevo matrimonio con Ana Bolena. Moro estudia el caso y, al llegar a una respuesta negativa, le señala que no puede apoyarlo en este asunto y que hace bien en dejar la decisión en manos de la jurisdicción de la Iglesia. En 1529, y tras el fracaso del Cardenal Wolsey en obtener la nulidad matrimonial por un tribunal de legados papales en Londres y la avocación de la causa a Roma, Enrique lo destituye como Lord Canciller, y pide a Moro que desempeñe el cargo, al parecer con la confianza
13
18
Sobre este hecho puede verse nuestro trabajo “Contribución a la historia de la libertad de expresión parlamentaria: el discurso de Tomás Moro como Speaker del Parlamento inglés de 1523”, en Estudios Constitucionales 9, 2011, 2, pp. 429-452. Hernán Corral Talciani
de que terminará respaldando la posición real en el tema del matrimonio. Moro persiste en su negativa, y le ofrece colaborar en otras materias. Moro preside el Parlamento que ha sido convocado unos meses antes, y que funcionará por varios años (con prórrogas sucesivas) siendo el instrumento utilizado por el Rey, y su ahora mano derecha, Thomas Cromwell, para separar a la Iglesia de Inglaterra de la Iglesia Universal. En 1532, Moro se da cuenta que ya nada puede hacer para evitar el cisma, y por ello renuncia al cargo.
El juez Moro Moro ha pasado a la historia como un ejemplo del buen juez, conciliador, amigo de los pobres, imparcial e incorruptible. Sus primeros pasos en la carrera judicial los dio como Undersheriff de la ciudad de Londres, cargo en virtud del cual le tocaba presidir como representante del Sheriff, la Sheriffs’ Court, que sesionaba para juzgar y castigar hurtos, robos, violaciones, lesiones, vagancia e incendios. En esta condición le tocó hacer frente a un motín contra los comerciantes extranjeros que perturbó la seguridad pública y que se conoció como el Evil May Day (1º de mayo de 1517), episodio que pasó a la leyenda al ser retratado por una de las obras de teatro que se atribuye parcialmente a Shakespeare14. En 1518, al recibir sus primeros estipendios como consejero real, Moro renuncia al cargo de Undersheriff, pero comienza a asumir labores judiciales propias de la Corte, que se radican en el Consejo del Rey denominado Star Chambre en asuntos como deslindes, tutelas, contratos, acuerdos nupciales, expulsiones de un gremio, pleitos hereditarios, etc. Cuando es nombrado Canciller del Ducado de Lancaster, asume personalmente la Court of the Duchy Chamber que funcionada en Westminster Hall, junto con otros tribunales de la época. Finalmente, al aceptar el cargo de Lord Canciller Moro preside la Court of Chancerie, donde se le reco-
14
Munday, Anthony, Chettle, Henry, Shakespeare, William, Dekker y Heywood, Tomás Moro (trad. Aurora Rice Derqui y Enrique García-Máiquez), Rialp, Madrid, 2002. La obra original, compuesta entre 1592 y 1595, fue titulada “Sir Thomas More”.
Estudio Preliminar
19
noce como uno de los primeros forjadores de la jurisdicción de la “equity” que, haciendo homenaje a la conciencia del Rey, trataba de ir más allá del formalismo y del apego estricto a la letra de la ley, para encontrar la solución más justa al caso aunque siempre “de acuerdo con las reglas y los fundamentos del derecho”15. En sus disputas con Lutero, Moro refuta la opinión de aquél de que las leyes no son necesarias y que lo importante es que los jueces sean buenos y fallen conforme al Evangelio16. Cuando cayó en desgracia a los ojos de Enrique VIII se le intentó acusar de corrupción y soborno, pero nada pudo acreditarse. Se le acusó de haber recibido como soborno una valiosa copa que le llevó como regalo la mujer de uno de los litigantes en un pleito a favor del cual había sentenciado. Pero Moro contó exactamente cómo había sido la historia, lo que fue ratificado por testigos: efectivamente recibió la copa ante la insistencia de la mujer, y para no desairarla pidió a un criado que la llenara con buen vino y brindó por ella e hizo brindar también a la señora, tras lo cual le dijo que recibiera la copa para que se la diera a su marido como regalo de Año Nuevo17. También se ha hecho célebre su imparcialidad, la que se comprobó cuando en un juicio en el que litigaba su yerno, Giles Heron (casado con su hija Cecily) en la Court of Chancery, Moro dictó sentencia en su contra. Roper afirma que comentaba que si en un pleito se enfrentaban el diablo y su propio padre, si el primero llevaba la razón sentenciaría a favor del diablo18.
Último pleito Retirado del servicio público, sigue escribiendo obras de defensa de la Iglesia contra libros con ideas protestantes que desafían los princi-
15 16
17 18
20
Cfr. Ackroyd, P., ob. cit., p. 422. Cfr. Corral Talciani, Hernán, “Sobre la necesidad de los jueces y de las leyes. Una controversia entre Tomás Moro y Martín Lutero”, en Patricio Carvajal y Massimo Miglietta (edits.), Estudios Jurídicos en Homenaje al Profesor Alejandro Guzmán Brito, Edizioni dell’Orso, Alessandria, 2011, t. II, pp. 69-126. Roper, W., ob. cit., p. 49. Roper, W., ob. cit., p. 34. Hernán Corral Talciani