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LOS JUICIOS PARALELOS EN LA SOCIEDAD GLOBAL DE LA INFORMACIÓN PROBLEMAS Y SOLUCIONES


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig

Marta Lorente Sariñena

Ana Cañizares Laso

Javier de Lucas Martín

Jorge A. Cerdio Herrán

Víctor Moreno Catena

Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México

José Ramón Cossío Díaz

Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y miembro de El Colegio Nacional

María Luisa Cuerda Arnau

Catedrática de Derecho Penal de la Universidad Jaume I de Castellón

Manuel Díaz Martínez

Catedrático de Derecho Procesal de la UNED

Carmen Domínguez Hidalgo

Catedrática de Derecho Civil de la Pontificia Universidad Católica de Chile

Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot Juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM

Owen Fiss

Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)

José Antonio García-Cruces González Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED

Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid

Francisco Muñoz Conde

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

Angelika Nussberger

Catedrática de Derecho Constitucional e Internacional en la Universidad de Colonia (Alemania). Miembro de la Comisión de Venecia

Héctor Olasolo Alonso

Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)

Luciano Parejo Alfonso

Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid

Consuelo Ramón Chornet

Catedrática de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Valencia

Tomás Sala Franco

Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia

José Luis González Cussac

Ignacio Sancho Gargallo

Luis López Guerra

Elisa Speckmann Guerra

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid

Ángel M. López y López

Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla

Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España Directora del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM

Ruth Zimmerling

Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)

Fueron miembros de este Comité: Emilio Beltrán Sánchez, Rosario Valpuesta Fernández y Tomás S. Vives Antón Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


LOS JUICIOS PARALELOS EN LA SOCIEDAD GLOBAL DE LA INFORMACIÓN PROBLEMAS Y SOLUCIONES

CRISTINA SAN MIGUEL CASO Universidad de Cantabria

tirant lo blanch Valencia, 2023


Copyright ® 2023 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com. La aceptación de la presente obra ha tenido en consideración la evaluación y calificación sobresaliente cum laude otorgada por los expertos componentes del tribunal calificador de la tesis doctoral en la que se basa, cumpliendo con el criterio correspondiente de los revisores externos y ofreciendo la calidad debida a la presente edición

© Cristina San Miguel Caso

© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es DEPÓSITO LEGAL: V-1509-2023 ISBN: 978-84-1130-473-3 MAQUETA: Disset Ediciones Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


A mi madre y a mi padre, por su dedicación incondicional. A tata y Aren, por ser un pilar vital. A Alex, por su amor y generosidad.


“Cuando sobre él recae la sospecha de haber cometido un delito, es dado ad bestias, como se decía en un tiempo de los condenados ofrecidos como pasto a las fieras. La fiera, la indomable e insaciable fiera, es la multitud […] Apenas ha surgido la sospecha, el imputado, su familia, su casa, su trabajo, son inquiridos, requeridos, examinados, desnudados, a la presencia de todo el mundo. El individuo, de esta manera, es convertido en pedazos. Y el individuo, recordémoslo, es el único valor que debería ser salvado por la civilidad”. (Carnelutti, Las miserias del proceso penal)


ÍNDICE PRÓLOGO...............................................................................................

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INTRODUCCIÓN...................................................................................

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ABREVIATURAS.....................................................................................

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CAPÍTULO I DELIMITACIÓN TEÓRICA DE LOS JUICIOS PARALELOS.................

31

1. APROXIMACIÓN CONCEPTUAL......................................................

31

2. CARACTERÍSTICAS Y PARTICULARIDADES................................... 2.1. Fenómeno global..................................................................... 2.2. Contenido esencial de la información que conforma el juicio paralelo.................................................................................. 2.3. Juicios paralelos positivos o meliorativos................................ 2.4. Secuenciación “paralela”: inicio y fin del juicio mediático.........

39 39 43 47 49

3. FINALIDAD DE LOS JUICIOS PARALELOS.......................................

51

4. CONSECUENCIAS DE LOS JUICIOS PARALELOS........................... 4.1. En el investigado..................................................................... 4.1.1. Mayor estigmatización del sujeto................................. 4.1.2. Quiebra de la presunción de inocencia......................... 4.1.3. Daño irreparable en su imagen y en su honor.............. 4.1.3.1. El estándar Sullivan: el conflicto entre la primera y la sexta enmienda............................. 4.1.4. La sentencia mediática: el cumplimiento anticipado de la pena................................................................... 4.2. En la justicia........................................................................... 4.2.1. Desconfianza en el sistema judicial............................... 4.2.2. Presión e influencia en el Tribunal................................ 4.2.3. Populismo punitivo...................................................... 4.3. En la sociedad......................................................................... 4.3.1. Expectativa de sentencia..............................................

56 56 56 58 67 70 75 77 77 78 80 82 82


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Índice

4.3.2. Formación de una opinión pública consolidada acorde a los términos publicados....................................... 4.3.3. Errónea concepción del proceso que se está llevando a cabo......................................................................... 5. DISTINCIÓN DE FIGURAS AFINES...................................................

83 89 91

CAPÍTULO II DEL PRINCIPIO DE PUBLICIDAD PROCESAL AL PRINCIPIO DE PUBLICACIÓN DEL PROCESO......................................................................... 97 1. EL PRINCIPIO DE PUBLICIDAD........................................................ 1.1. Origen y trascendencia del principio de publicidad................. 1.2. La publicidad de las actuaciones judiciales.............................. 1.3. Objetivos del principio de publicidad......................................

97 98 105 109

2. SECRETO SUMARIAL........................................................................ 2.1. Origen y significado actual del secreto sumarial...................... 2.2. Discusión sobre el fundamento del secreto sumarial: la tutela del proceso por el derecho..................................................... 2.3. La relación del secreto sumarial con la libertad de información durante la fase de instrucción: alcance del secreto sumarial................................................................................. 2.4. Consecuencias penales de la inobservancia del secreto sumarial.................................................................................... 2.4.1. Revelación del secreto sumarial.................................... 2.4.2. Vicisitudes en torno a su aplicación: breve referencia a la protección de las fuentes periodísticas.................. 2.4.2.1. Somera aproximación sobre la regulación del secreto profesional del periodista en Europa.........................................................

111 111

3. EL PRINCIPIO DE PUBLICACIÓN DE LOS MEDIOS PERIODÍSTICOS Y DE COMUNICACIÓN SOCIAL............................................. 3.1. Diferencias entre la libertad de información y la libertad de expresión............................................................................... 3.2. La publicación del proceso...................................................... 3.3. La veracidad informativa: aproximación conceptual............... 3.3.1. La información obtenida de manera ilícita, ¿sigue siendo información veraz?.......................................... 3.3.2. ¿Cómo se prueba la veracidad de la información?........ 3.3.2.1. En virtud de fuentes oficiales.........................

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124 127 127 133

137 140 140 146 147 150 152 152


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Índice

3.3.2.2. En virtud de fuentes anónimas....................... 3.3.3. La veracidad en el reportaje neutral.............................

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CAPÍTULO III PROPUESTAS Y SOLUCIONES PARA EVITAR LOS JUICIOS PARALELOS................................................................................................... 157 1. LUCES Y SOMBRAS EN LA BÚSQUEDA DE SOLUCIONES............ 1.1. Fenómeno de carácter extrajudicial......................................... 1.2. Falta de reconocimiento judicial sobre un proceso paralelo..... 1.3. Inexistencia de responsabilidades, más allá de la acción civil.. 1.4. Problemática en materia probatoria........................................

157 158 159 161 162

2. PROPUESTAS EXTRAPROCESALES.................................................. 2.1. Derecho al olvido.................................................................... 2.2. Derecho a la actualización de informaciones en medios de comunicación digitales........................................................... 2.3. Mecanismos de autorregulación.............................................. 2.3.1. Los consejos audiovisuales como instrumento de autocontrol..................................................................... 2.3.2. Una nueva oportunidad: la creación de un consejo de la comunicación..........................................................

165 165

3. SOLUCIONES INTERNACIONALES.................................................. 3.1. La regulación de los juicios paralelos en el sistema anglosajón: el Contempt of court....................................................... 3.1.1. Clases de Contempt of court........................................ 3.1.1.1. Contempt in facie curiae y Contempt ex facie curiae...................................................... 3.1.1.2. Criminal Contempt y Civil Contempt............ 3.1.1.3. Contempt Scandalising the court................... 3.1.1.4. Contempt Prejudising a fair trial.................... 3.1.2. La codificación del Contempt of court Act de 1981..... 3.1.3. El nuevo Contempt of court Act de 1981..................... 3.1.4. La regla de la responsabilidad estricta: Strict liability rule............................................................................. 3.1.5. Las penas del Contempt of court Act........................... 3.1.6. Sobre la eventual aplicación en España del Contempt of court Act................................................................ 3.2. La tutela de un juicio justo en EEUU: El Contempt of court... 3.2.1. Gag orders y Prior restraint..........................................

168 171 176 180 182 182 184 184 185 186 187 188 192 195 201 205 210 214


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Índice

3.3. Los instrumentos de control de los juicios paralelos en la Europa continental: La ley de medios de comunicación austriaca..................................................................................... 4. PROPUESTAS PROCESALES: CLAVES PARA LA TUTELA DEL PROCESO........................................................................................... 4.1. En la fase de instrucción.......................................................... 4.1.1. Refuerzo del secreto sumarial....................................... 4.1.2. Nuevas facultades directivas del órgano judicial.......... 4.1.3. La labor comunicacional de las oficinas de comunicación............................................................................ 4.1.3.1. Especial referencia al derecho de rectificación.............................................................. 4.2. En la fase de juicio oral........................................................... 4.2.1. Límites a la publicidad en la fase de juicio oral............ 4.2.2. Protocolo de comunicación sobre la difusión de la imagen........................................................................ 4.2.3. La abstención y recusación judicial: especial referencia al temor a la parcialidad como causa de recusación de origen jurisprudencial.....................................

217 221 222 222 224 232 242 250 251 271

273

5. REFLEXIONES FINALES A LA LUZ DEL ANTEPROYECTO DE LEY DE ENJUICIAMIENTO CRIMINAL..........................................

284

BIBLIOGRAFÍA.......................................................................................

297


PRÓLOGO

LA JUSTICIA ABIERTA Y SUS ENEMIGOS PUBLICITANTES Las dimensiones de la justicia. De la justicia jurisdiccional a la justicia paralela: la justicia mediática y la justicia redial. Otra vez un prólogo y para qué, se preguntará con justeza el desocupado lector. En efecto, en ocasiones semejantes he discurrido sobre la inexistencia, señalada por el gran Borges, de una teoría del prólogo, pero sí es menester, en esta grata oportunidad que me brinda la valiosa autora de esta fecunda elaboración jurídica, la doctora San Miguel Caso, volver a inquirirme acerca de para qué sirve el prólogo o si el prologuista se sirve de la obra prologada o meramente sirve, lo que es digno y justo al quehacer del autor plasmado en el libro a cuya lectura introduce. En el presente caso, en el que se trata de una de las diversas dimensiones de la Justicia que se ejerce en y mediante el proceso y, singularmente, fuera y más allá del proceso jurisdiccional/judicial los efectos paralelos y extraprocesales, exactamente mas allá de los procesales, no era preciso, digo, introducir o añadir algo a la límpida literatura científica y práctica contenida en la sugestiva y sugerente obra prologada. El discurso paralelo del prologuista poco acrece a la obra que prologa. Pero entremos en materia ya que sobre la materia tratada debe versar ineluctablemente el prólogo. Algún autor1 se ha ocupado de las caras de la justicia, desde perspectiva diversa a la que ahora aborda la Dra. San Miguel y de las que yo aquí trato y modestamente en su día abordé2 en

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DAMASKA, M.R., The faces of Justice and state authority: A comparative approach to the legal process, 1986, New Haven, pp. 63 y ss. Principio de indemnidad de la tutela LOZANO-HIGUERO PINTO, M., Sobre conceptos fundamentales del proceso penal, etc., en ARRANZ DE ANDRÉS,


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Manuel Lozano-Higuero Pinto

C., y SERNA VALLEJO, M. (Coords.), Estudios de Derecho español y europeo, Santander, 2009, pp. 502-503 y nota 7: S. Cort. Costituzionale Italiana 28-61985 nº 190, Foro It. 1985, I, 1881 (190/85). Cfr. Calamandrei, P., “El respeto de la personalidad en el proceso” en Proceso y Democracia (Trad. Fix-Zamudio), Buenos Aires, 1960, p. 199. El principio de penosidad del proceso penal (Carnelutti) no es más que una proyección del denominado (Lozano-Higuero Pinto, M., Constitución y Proceso. El principio de imposición de costas, León, 1987, pp. 19 y ss.) principio de indemnidad de la tutela, atisbado por Chiovenda, en 1990 (la necesidad de servirse del proceso para la defensa del derecho se convierte en daño de quien se ve constreñido a accionar o defenderse en juicio para pedir justicia, debe evitarse), se consagra en el caso Factortame, TJ.CC.EE, 19-6-1990, su aplicación a la institución de las medidas cautelares es correcta, pero solo es una de las proyecciones o perspectivas: penosidad, invasión de derechos de los sujetos implicados, etc. La idea de penosidad (física, psíquica, moral, económico, temporal y social; de ahí la proscripción angloamericana del “double jeopardy”) es asociada al proceso penal intuitivamente por Carnelutti, quien se refiere a la “identidad del juicio con la pena”, pues estar sometido a un proceso es una desgracia, el juicio implica el castigo, la pendencia del proceso criminal, aunque no existe todavía la condena, ni tampoco el inculpado esté detenido, es suficiente para procurarle un sufrimiento, Carnelutti, F., Cuestiones sobre el proceso penal (Trad. Sentís), Buenos Aires, 1961, pp. 139 y 144: el castigo, desgraciadamente, no comienza con la condena, sino que comienza mucho antes con el debate, con la instrucción, con los actos preliminares, incluso con la primera sospecha que recae sobre el imputado; tan castigo es el juicio penal que a menudo se sujeta “in vinculis” al imputado como si ya hubiese sido condenado, el drama consiste en que ha de ser castigado para saber si ha de ser castigado, ídem Prolusión a Fenech, M., Derecho Procesal Penal, Tomo I, Barcelona, 1960, p. 7. Anteriormente Beling, E., Derecho Procesal Penal, (Trad. Fenech aunque posiblemente el traductor real fuese Werner Goldschmidt, a quien se deben también las notas finales), Barcelona, 1943, p. 22: “ya el mismo proceso en sí es un mal bastante considerable”. La Exposición de Motivos de la LECrim española de 1882 habla, apdos. VII y X, de vejaciones. La STC 186/1990, Fdto. 7º de penalidad de la publicidad de las sesiones del juicio oral. Situación estigmatizadora del juicio oral (Circular de la Fiscalía General del Estado 1/1989, de 8 de marzo). La idea de que la necesidad de servirse del proceso para tener razón no debe convertirse en daño para quien la tiene, es de Chiovenda, G., La condena en costas (Trad. De la Puente), Madrid, 1928, pp. 112, 231 y 232, quien la toma remotamente de Savigny y los efectos de la litiscontestatio, vid. Chiovenda, G., Ensayos de Derecho Procesal Civil (Trad. Sentís), Buenos Aires, 1949, pp. 5 a 7. También Waldner, Die Lehre von deu ProcessKosten, Viena, 1883, p. 16: “la defensa del derecho no debe menguar su contenido”. Se trata, repetimos, de un principio o fenómeno de proyección múltiple, no limitado a las medidas cautelares, como pareció entenderse desde el campo iusadministrativo: García de Enterría, E., La batalla por las medidas cautelares, Madrid, 1992, pp. 110 y ss. (sobre la cuestión y las medidas cautelares vid. Calamandrei, P., Introducción al estudio sistemático


Prólogo

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la estela del egregio CHIOVENDA quien anticipó el principio y nos enseñó que el proceso no es sólo fuente autónoma de bienes, sino también hontanar de perjuicios3. Así pues, todo proceso jurisdiccional resulta ser más que un Jano bifronte que básicamente lo integra, una deidad jurídica multiforme. Pero lo básico es esa pluralidad de efectos o más propiamente dualidad de los mismos, meliorativos unos, peyorativos los otros. La autora, en esta época de multiplicidad y globalidad comunicacional, aborda no sólo, y esa es su sagaz aportación, los aspectos y efectos peyorativos, también, los infrecuentemente puestos de relieve, meliorativos. Los efectos peyorativos del proceso penal, que el proceso penal, sea en sí mismo una pena y lo que el genial CARNELUTTI llamó principio de penosidad, se han visto, desde antiguo, potenciados por ese nexo que deriva de la propia naturaleza de lo que en el mismo se trata o se ventila la res in iudicium deducta: la afirmación sobre un hecho justiciable que, eventualmente, reviste caracteres de delito. La tutela de la libertad, la inocencia del sujeto pasivo del mismo y la aplicación garantista del ius puniendi del Estado, con averiguación, con las mismas garantías, de la verdad real o histórica. Aplicación digo, a este totum o conglomerado de bienes que van concéntricamente

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de las medidas cautelares (Trad. Sentís), Buenos Aires, 1945, p. 44), y que había sido apuntado, aunque incidentalmente, en España por Gómez Orbaneja, E., Derecho Procesal Civil, Madrid, 1976, pp. 255-256. Se habla, en términos forenses, de la pena de banquillo, del estigma del procesamiento. El proceso, en suma, es, en sí mismo, un mal (reverso) aunque también una fuente autonomía de bienes (anverso), como dijera Chiovenda; para que se ponga en marcha necesitamos desembarazarnos de una carga, mediante la acción (Alcalá-Zamora, N., Estudios en honor de Hugo Alsina, Buenos Aires, 1946, pp. 778-780), luego genera gastos, molestias, esfuerzos, inmisiones dañinas en diversos derechos para los sujetos que actúan, etc., por eso debemos predicar su máxima indemnidad, economía, saneamiento y celeridad, así como, en especial, la indemnidad de la garantía (art. 12 Cód. Proc. Penal Paraguay), etc., todo ello en términos razonables, vid. Igualmente, Lozano-Higuero Pinto, M., y Marchena Gómez, M., La vulneración de los derechos fundamentales en el procedimiento abreviado y el principio de saneamiento en el proceso penal, Granada, 1994, pp. 62-63. CHIOVENDA, G., Instituições de direito processual civil, vol.1, (Trad. Guimaraes con notas de Liebman), 1ª edicción, 1942, con introducción de BUZAID, São Paulo, 1965, p.49, Fonte autónoma de bens da vida, que nao se podem conseguir a no ser nao proceso.


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Manuel Lozano-Higuero Pinto

adhiriéndose al objeto del proceso penal por la propia naturaleza de las preocupaciones de nuestra época, de otros bienes o materias. La protección de las víctimas, y con la cobertura de un manto tutelar novedoso, la minoración de los eventuales perjuicios concretados en los efectos mediáticos del proceso penal y su mero desenvolvimiento, es, también, uno de los fines relevantes en esta época hodierna del enjuiciamiento penal, al respecto véase, y es de rigor citar, la Ley 29/2011, de 22 de septiembre, de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas de Terrorismo, reconociendo el principio de mínima lesividad del proceso penal en el Preámbulo de esta ley, apartado II, párrafo decimonoveno, y en su artículo 49, al señalar que Los Tribunales velarán por que toda declaración o intervención de alguna de las personas previstas en el artículo 4 de la presente Ley, en sus apartados 1 y 2, se realice de forma que les suponga las mínimas incomodidades y perjuicios. En particular, se procurará por todos los medios previstos en las leyes que estas personas en sus actuaciones procesales no tengan relación directa visual o sonora con los imputados o acusados por la comisión de acciones terroristas. En todo caso los Jueces y Tribunales velarán y protegerán la dignidad y la seguridad personal de las víctimas en la tramitación del proceso, evitando la utilización de signos e inscripciones que puedan ofenderlas o denigrarlas. En suma, este artículo 49, que lleva el rubro “Mínima lesividad en la participación en el proceso”, es la primera concreción normativa, de alcance general, del principio de indemnidad de la tutela, si bien la dicción del precepto restringe su alcance luego, imperfecta e impropiamente, a declaraciones e intervención en el proceso y parece, implícitamente, constreñirlo a los procesos punitivos, cuando, en puridad, extiende su manto tutelar, y proyecta su feracidad, en una amplia diversidad de instituciones procesales que entreveran la tutela jurisdiccional, en particular, más acusadamente, aquellas en que el factor tiempo y los condicionantes económicos y publicitantes muestran su damnosidad, por ejemplo en las medidas cautelares. Aquí se da pues, otra manifestación o concreción normativa positiva del principio de indemnidad de la tutela al que me he referido supra en la nota 2. Como he señalado anteriormente, la autora tiene la sagaz virtud de decantar y perfilarlo institucionalmente, sobre todo enfocando esencialmente la naturaleza, elementos y consecuencias del principio de publicidad, distinguiéndole, oportuna y adecuadamente, de su


Prólogo

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par dialéctico; el principio de publicación. Tiene la acuidad, digo, de diseccionar y resaltar la doble naturaleza o bifrontismo, anverso y reverso de las instituciones procesales en presencia. Esa aridez característica, así motejada, en la aproximación rituaria a las instituciones procesales es, pues, ennoblecida y elevada por la Dra. San Miguel, en esta valiosa obra, por la naturaleza de los fines y los bienes que se ventilan en el proceso penal que, por tanto, como la profesora San Miguel indica, no pueden ni deben estudiarse externamente. Frente a la sequedad de los términos, la métrica de los plazos, el ritmo de las preclusiones, la rima de las defensas y excepciones, y esto vale tanto para el proceso penal, sobre todo, pero también para el proceso civil mutatis mutandis. En efecto, que esa propia condición de lo que en el proceso penal se trata, inclina, frecuentemente, a que cualquiera semiavezado se crea autorizado a opinar, lo que sucede por lo común en otras ramas del Derecho. El Pueblo tiene derecho a saber y derecho a opinar, pero sus criterios y argumentos deben ser tamizados y recibidos en su justa medida. Las opiniones (públicas y publicadas) para ser relevantes, conviene que sean motivadas, fundadas, técnica y científicamente. En determinadas ciencias sociales, como la Economía y el Derecho, cualquier catedrático de bar, cualquier pseudo experto, y cualquier tertuliante de vía estrecha se consideran con autoridad y formación suficientes para perpetrar criterios y juicios apodícticos que, si bien entrañan y entran dentro del ámbito de la libertad de opinión e información -y son por ello respetables-, no lo están desde la perspectiva y solidez científicas, y son por tanto deleznables cuando no, como es en el terreno del proceso penal, con frecuencia temerarios, dañinos y habitualmente perturbadores. Ha costado mucho tiempo y esfuerzo dotar de andamiaje científico a los estudios en ambos campos, para que los logros alcanzados en ellos, en pos del rigor y la solvencia en ambos casos, Economía y Proceso Penal4 con la inestimable ayuda en nuestro país de egregios 4

VON STACKELBERG. H., puede considerarse en España desde 1943 a 1946 como el asentador de una visión científica, con fuerte apoyo en las matemáticas de la economía, -VELARDE FUERTES, J., “In Memoriam. Recuerdo de Stackelberg” en Revista de Estudios Políticos, núm. 56, 2012, pp. 271-273-, así como los alumnos que de él recibieron la enseñanza, integrantes de la primera


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Manuel Lozano-Higuero Pinto

exiliados germanos y una curiosa conexión5, para que este esfuerzo se vea degradado y dilapidado, cuando no destruido en la voraz e inmisericorde trituradora de opiniones y aproximaciones paralelas carentes de solvencia y rigor. En el proceso, en general, y en el penal, en particular, por esa naturaleza y singularidad y operatividad bifronte a doble función6 de la mayoría de las instituciones, se ha de ser extremadamente cuidadoso con su utilización y, sobre todo, con la aproximación, desde fuera, a su desenvolvimiento.

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6

promoción de la Facultad de Ciencias Políticas, Económicas y Comerciales de la Universidad de Madrid; entre aquellos destacadamente Fuentes Quintana, Sampedro, Velarde Fuertes… etc… PERDICES DE BLAS, L., y NOGUEIRA CENTENERA, A., (eds.), Cinco grandes maestros y la modernización económica de España en el siglo XX, Madrid, 2020, pp. 22-23. También ha de señalarse que Werner GOLDSCHMIDT los tuvo bajo su tutela y enseñanza en la Academia de Ciencias y Derecho sita en la calle Arrieta de Madrid. Esta información de la que se ha hecho poca divulgación, nos muestra la conexión de los científicos y estudiosos germanos en nuestra patria para formarlos. Sin embargo, LÓPEZ BARJA DE QUIROGA, J., en su presentación de la obra recopilatoria de James Goldschmidt, Derecho, Derecho penal y Proceso, Madrid, 2010; en la nota 13 relativa a su hijo, el malogrado Werner, esposo de una tía de López Barja, no hace referencia a este episodio y a la labor formativa de Werner que abarcó lo jurídico general y lo económico. Lo relativo al expolio intelectual de que fue víctima, por parte de Miguel Fenech, tampoco es, ni tan siquiera, insinuado por Barja me refiero a las obras que, de autoría formal de Fenech, deben, en justicia, atribuirse a Werner Goldschmidt: La posición del juez en el Nuevo Estado, Madrid, 1941; Beling Ernst, Derecho Procesal Penal, Barcelona, 1943; Miguel FENECH, Curso de Derecho Procesal Penal, Barcelona, 1945. Basta comparar obras inequívocamente de Werner Goldschmidt, así sus notas y recensiones, de los años 40 del pasado siglo, en la Revista Crítica de Derecho Inmobiliario, para realizar una correcta identificación de a quién son debidas. GOLDSCHMIDT, J., padre de Werner Goldschmidt, que es el fundador e impulsor del estudio científico del Derecho Procesal Penal en España. Véase al respecto, Los principios generales del Derecho, Tomo II, Buenos Aires, 1961 (1936), Edit. Labor. NIESE, WERNER., Doppelfunktionelle Prozeßhandlungen: ein Beitrag zur allgemeinen Prozeßrechtslehre, Vandenhoeck & Ruprecht, 1950, pp. 63 y ss.- Al respecto, GÓMEZ ORBANEJA, E., Derecho Procesal Civil, Madrid, 1976, p. 178. Singularmente para referirse a la doble ubicación ordinamental de actos determinados del proceso, también LOZANO- HIGUERO PINTO, M., “La Teoría de los actos procesales en el sistema de la reforma del proceso civil” en Jornadas sobre la reforma del proceso civil, Madrid, 1990, p. 58.


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