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La voz de las mujeres científicas Beatriz Gutiérrez Mueller Angélica Mendieta Ramírez Coordinadoras

tirant

humanidades plural


El presente libro cumple con los criterios de calidad, se ha constatado con turnitin que los capítulos presentados son inéditos. Con la finalidad de mantener un nivel de exigencia muy elevado en cuanto a la calidad de los contenidos, siempre desde el enfoque de excelencia científica, se verifica que los procesos de revisión de cada uno de los capítulos aquí presentados se ha realizado bajo el principio de la revisión arbitral por pares a doble ciego por un Comité Científico Internacional.


LA VOZ DE LAS MUJERES CIENTÍFICAS


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT HUMANIDADES Manuel Asensi Pérez

Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València

Ramón Cotarelo

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia

Mª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València

Juan Manuel Fernández Soria

Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València

Pablo Oñate Rubalcaba

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València

Joan Romero

Catedrático de Geografía Humana Universitat de València

Juan José Tamayo

Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


LA VOZ DE LAS MUJERES CIENTÍFICAS

Beatriz Gutiérrez Mueller Angélica Mendieta Ramírez Coordinadoras

tirant humanidades Ciudad de México, 2023


Copyright ® 2023 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades México publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com/mex/ Este libro será publicado y distribuido internacionalmente en todos los países donde la Editorial Tirant lo Blanch esté presente.

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Beatriz Gutiérrez Mueller Angélica Mendieta Ramírez (Coordinadoras)

EDITA: TIRANT HUMANIDADES DISTRIBUYE: TIRANT LO BLANCH MÉXICO Av. Tamaulipas 150, Oficina 502 Hipódromo, Cuauhtémoc, 06100, Ciudad de México Telf: +52 1 55 65502317 infomex@tirant.com www.tirant.com/mex/ www.tirant.es ISBN: 978-84-19588-05-0 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


Autores:

Mónica Rocío Barón Montaño Santa Isabel Camarillo Reyes Luz Stella Cañón Cueca Delia Patricia Couturier Bañuelos Estela Cuevas-Romero Guadalupe Davizón Corrales Doris Laury Beatriz Dzib Moo Alejandra Enríquez-Gaytán Brenda Fabiola Chávez Bermúdez Olga Selenia Federico Valle Zitlally Flores Fernández Julia Flores-Tochihuitl Jessica Galindo Ortiz Estela Galván-Cabral Elsa González Paredes Alicia Hernández De Gante Mariana Berenice Huerta-Solano Patricia Juárez Carmelo Louise Lafortune Giselle Montserrat Márquez Jiménez Blanca Martín Ríos Margarita Martínez-Gómez Barbara Yadira Mellado Pérez Mónica Muñoz-Muñoz Rosicley Nicolao De Siqueira Leticia Nicolás Toledo Silvia Padilla Loredo Florentina Preciado Cortés Olivia Del Pilar Rivero-De-La-Garza María Del Rosario Quintanar Gallardo María Luisa Quintero Soto Teresa Ordorika Sacristán Julia Rodríguez-Castelán Carolina Serrano Barquín Héctor Serrano Barquín Andrea Valencia Martínez Gumersindo Vera Hernández Patricia Zarza Delgado


Índice Introducción.......................................................................................................... Beatriz Gutiérrez Mueller Angélica Mendieta Ramírez

1.

ESTUDIOS DE GÉNERO DESDE LA INTERSECCIONALIDAD: ¿LA VULNERABILIDAD DE LAS INVESTIGADORAS?...................

23

EMPODERAMIENTO FEMENINO Y SU PARTICIPACIÓN EN ASPECTOS DE LA VIDA PERSONAL Y SOCIAL................................

43

RIESGOS PARA LAS MUJERES EN LOS PROCESOS MIGRATORIOS.................................................................................................................

61

ESTRATEGIAS DE CUATRO POETAS QUE DESMONTAN EL DISCURSO PATRIARCAL A PARTIR DE LOS CANTOS DE MARÍA SABINA..................................................................................................

79

EL SISTEMA PENTA HÉLICE EN LA INVESTIGACIÓN: RETOS Y APORTACIONES CON PERSPECTIVA DE GÉNERO........................

109

INGRESO, PERMANENCIA Y EGRESO DE MUJERES A LAS MAESTRÍAS DE LA BUAP: PERIODO 2017-2020...............................

123

HOY, NIÑAS; MAÑANA, MUJERES CIENTÍFICAS: UN ANÁLISIS DESDE LA SOCIOLOGÍA DEL CONOCIMIENTO.............................

145

Carolina Serrano Barquín Héctor Serrano Barquín Patricia Zarza Delgado

2.

Doris Laury Beatriz Dzib Moo

3.

Brenda Fabiola Chávez Bermúdez Zitlally Flores Fernández

4.

Olivia del Pilar Rivero-De-la-Garza

5.

Guadalupe Davizón Corrales

6.

Mariana Berenice Huerta-Solano Julia Flores-Tochihuitl

7.

13

Alicia Hernández de Gante


10

Índice

SER MUJER Y SER MIGRANTE: EL HOMO SACER DEL NUEVO MILENIO, LA DOBLE VIOLENCIA DEL CAPITAL............................

169

LENGUAJE INCLUSIVO EN LA UNIVERSIDAD PÚBLICA.............

197

10. EL PAPEL DE LA MUJER EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN................................................................................................................

223

11. APORTE DE LAS MUJERES A LA INNOVACIÓN DEL MODELO ECONÓMICO A TRAVÉS DE LA ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA.............................................................................................................

245

12. NADAR CONTRA CORRIENTE, LAS INVESTIGADORAS ANTE LA MATERNIDAD.......................................................................................

267

13. LIDERAZGO Y OCUPACIÓN FEMENINA DE PUESTOS DIRECTIVOS EN INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR DE LATINOAMÉRICA......................................................................................

285

14. INTEGRACIÓN DE LA PERSPECTIVA DE GÉNERO EN LA EDUCACIÓN, TECNOLOGÍA Y CONSTRUCCIÓN....................................

305

15. EMPREENDEDORISMO FEMININO: EXPERIÊNCIAS E NARRATIVAS DE MULHERES BRASILEIRAS...................................................

323

16. NECESIDAD DE ESTUDIOS CUALITATIVOS CON ENFOQUE DE GÉNERO ACERCA DE LA AGORAFOBIA.....................................

347

8.

Elsa González Paredes Gumersindo Vera Hernández

9.

Mónica Muñoz-Muñoz Alejandra Enríquez-Gaytán Estela Galván-Cabral

Santa Isabel Camarillo Reyes

Delia Patricia Couturier Bañuelos

Florentina Preciado Cortés

Olga Selenia Federico Valle Patricia Juárez Carmelo María del Rosario Quintanar Gallardo

Jessica Galindo Ortiz

Barbara Yadira Mellado Pérez Rosicley Nicolao de Siqueira

Giselle Montserrat Márquez Jiménez Silvia Padilla Loredo María Luisa Quintero Soto Teresa Ordorika Sacristán


Índice

11

17. MUJERES DOCENTES INVESTIGADORAS Y SU INCIDENCIA EN LA EDUCACIÓN MEDIA....................................................................

369

18. LA SITUACIÓN DE LAS MUJERES EN CTIM: UNA PERSPECTIVA FEMINISTA INTERSECCIONAL.......................................................

389

19. INFLUENCIA DE LAS REDES SOCIALES EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA IDENTIDAD DE LOS MENORES...................................

417

20. CONTRIBUCIONES DE LA MUJER EN EL DESARROLLO DE LA MINERÍA EN MÉXICO DE 2011 A 2020................................................

451

21. PÁNCREAS E HIPOTIROIDISMO EN MUJERES................................

473

Mónica Rocío Barón Montaño Luz Stella Cañón Cueca

Louise Lafortune

Blanca Martín Ríos

Andrea Valencia Martínez

Estela Cuevas-Romero Julia Rodríguez-Castelán Leticia Nicolás Toledo Margarita Martínez-Gómez,


INTRODUCCIÓN La voz de las científicas ha sido sistemática e histórica silenciada y marginada en el mundo de la ciencia. A pesar de las luchas y avances logrados por las mujeres en este campo, todavía persisten barreras y desigualdades de género que limitan su participación y su voz. En 2021, las mujeres representaron el 33,3% del total de investigadores en el mundo, según datos proporcionados por el Instituto de Estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Aunque esta cifra indica un aumento del porcentaje de investigadoras en comparación con el 28% de 2022, aún queda mucho por hacer para alcanzar la igualdad de género en la ciencia y garantizar que nosotras tengamos, las mismas oportunidades que ellos. Además, continuamos afrontando contratiempos en nuestra carrera profesional, como la falta de acceso a financiamiento y recursos, la falta de reconocimiento y la discriminación de género. A lo anterior hay que agregar una ‘cultura del acoso’ ancestral y la presuposición de que somos inferiores en capacidad intelectiva, organizativa o cognitiva. Las científicas también enfrentan desafíos en cuanto a su voz y su visibilidad en el ejercicio de su profesión. Un estudio de la revista Nature (2021) reveló que son menos propensas que los hombres a ser invitadas a dar conferencias y charlas en conferencias científicas, lo que limita su visibilidad en el campo de la ciencia (Moss-Racusin et. al., 2012). La misma revista demostró que el sesgo de género es común en las evaluaciones de los solicitantes de financiamiento, incluso cuando las aspirantes fueron idénticas a las de los varones en todos los aspectos. Sin embargo, a pesar de estos atolladeros, las científicas logran hacer importantes contribuciones a la ciencia y a la sociedad en general. Un ejemplo es Rosalind Franklin, cuyo trabajo en la difracción de rayos X fue esencial para la determinación de la estructura del


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Beatriz Gutiérrez Mueller y Angélica Mendieta Ramírez

ácido desoxirribonicleico (ADN), pero cuyo papel en este descubrimiento fue minimizado por sus colegas masculinos (Maddox, 2003). Hemos avanzado estar más presentes en áreas como la medicina, la biología y la física, por ejemplo, en el desarrollo de vacunas y tratamientos médicos. Ahí están los casos de la bioquímica estadounidense Jennifer Doudna recibió el Premio Nobel de Química en 2020 por su trabajo en la técnica CRISPR-Cas9, que permite la edición precisa de genes y tiene un gran potencial en la lucha contra enfermedades genéticas. O de la astrofísica chilena María Teresa Ruiz, quien fue la primera mujer en recibir el Premio Nacional de Ciencias Exactas en Chile, en 1997, y ha realizado importantes contribuciones al estudio de las estrellas y planetas. Destacamos que es importante escuchar y amplificar la voz de las científicas para fomentar una ciencia más diversa, inclusiva y equitativa. Al promover la igualdad de género en la ciencia se pueden avanzar mucho más en el planteamiento de los retos de la sociedad actual y los problemas globales. Todo lo anterior es la razón de ser de este libro, La voz de las mujeres científicas. Cada capítulo revela injusticias, inquietudes y desafíos como también logros, resultados y expectativas. Ninguno escapa a la investigación rigurosa y el análisis reflexivo. Desde la interseccionalidad que define las experiencias de las investigadoras hasta la representación de la mujer en los medios de comunicación y en la economía, este compendio ofrece una oportunidad única para explorar los aspectos multifacéticos del género: equidad, salud, mental, migración, literatura, lenguaje inclusivo, pedagogía y economía social y empresas. El primer gran grupo de trabajos gira en torno a la falta de equidad la cual va relacionada, en buena parte, por la vieja visión de que las mujeres tienen menos capacidad. El entorno androcéntrico, en donde las mujeres investigadoras son a la vez “mujeres, proveedoras y seres inteligentes” es el punto de partida de Carolina Serrano Barquín, Héctor Serrano Barquín y Patricia Zarza Delgado en su artículo, desarrollado en el contexto por la pandemia por Covid-19. La


Introducción

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perspectiva de género, definen desde el inicio, “impulsa el combate a la desigualdad social” y a su vez la “interseccionalidad” (estudio de las identidades ocultadas). Estas situaciones revelan la discriminación intelectual femenina, especialmente observable durante el confinamiento en México. Sobre lo anterior y con un estudio de caso de mujeres cubanas y canadienses profesionales, en particular en las áreas de Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, Louise Lafortune, con un “enfoque interseccional”, piensa al sujeto en función de “género, la raza, la clase social, la orientación sexual, la etnia y la religión”. A este agrega el socioconstructivismo, que permite obtener una visión del mundo orientada a las “representaciones, intenciones y acciones”, siguiendo a Marie-Françoise Legendre. De esta forma se llega a la “óptica feminista interseccional constructivista”. Aplicado al caso de la docencia de mujeres de esos países mencionados, la aceptación de la heterogeneidad es indispensable; asimismo, la oposición a estereotipos; evitar categorizaciones, etiquetaciones y generalizaciones; en fin, una perspectiva de equidad sociopedagógica. Otro caso es el que estudia Doris Laury Beatriz Dzib Moo: qué ocurrió al entrevistar a 78 mujeres de Centro, Tabasco, de 20 a 30 años, respondiendo (durante marzo y abril de 2021) sobre la importancia que tiene el empoderamiento femenino en relación con la vida personal y social. Se tiene que para el 51% de ellas, el empoderamiento está relacionado con promover la igualdad de género hasta el más alto nivel; que en un 42% la familia debe educar a las mujeres para luchar por puestos de poder y liderazgo; y, entre otros datos, que el 48% considera que ellas no tienen las mismas oportunidades que los hombres para alcanzar puestos de decisión. Enriquece este trabajo el de Olga Selenia Federico Valle, Patricia Juárez Carmelo y María Del Rosario Quintanar Gallardo quienes se centran en la ocupación de puestos directivos en universidades e instituciones de educación superior. Reconocen que en México y América Latina se avanzado mucho en equidad de género pero que aún no han logrado romperse tres barreras que complican el avance de las mujeres en puestos di-


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rectivos: sociales, internas y gubernamentales. En una futura entrega, anticipan, realizarán trabajo de campo para generar propuestas de mejora para que las profesionales puedan alcanzar puestos directivos. El complejo tema de la maternidad en la profesión de investigadora es abordado por Florentina Preciado Cortés. Los resultados de su estudio en la Universidad Nacional de Colombia y en la Universidad de Colima, en 2021, con madres arroja que el nivel máximo que alcanzan las participantes de su muestra es el nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) para el caso de México. Las desventajas con relación a los hombres son notorias: el trabajo, por un lado, y la crianza, aun cuando los hijos son adolescentes (porque bien señala: la maternidad no es solo tener hijos sino criarlos durante muchos años). Algunas, mientras laboran, han contado con la ayuda de familiares para el cuidado de los menores; otras han vivido situaciones personales (divorcio, pérdida de un familiar); estrés, enfermedades, falta de apoyo de la pareja y, en fin, esa realidad que conocemos bien quienes estamos en esa condición. Ella concluye que aún falta mucho para acortar la brecha entre hombres y mujeres investigadoras. La participación de ingenieras y arquitectas en las empresas, en la docencia y en la construcción son el tema central de Jessica Galindo Ortiz. A través de encuestas aplicadas a este público en la BUAP y en la Universidad de las Américas Puebla, sostienen que, a partir de 2015, incluso, el número de egresadas es un poco mayor al de los egresados; pero en arquitectura de interiores, ellos representan el 7.9%. En la BUAP, en 2020, por ejemplo, por cada 85 egresados en ingeniería civil se graduaron 25% de mujeres. Y así ofrecen otros datos para concluir que, en particular, en el ámbito de la construcción es más difícil lograr respeto y equidad. Mariana Berenice Huerta Solano y Julia Flores Tochihuitl, con datos oficiales, confirmaron que el número de mujeres inscritas con relación a hombres en posgrados de la BUAP no ha cambiado mucho en el periodo de 2017 a 2020, con respecto del cuatrienio anterior. El dato que es alentador pues se mantiene el ingreso, no así la perma-


Introducción

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nencia que varía un poco; por ejemplo, en 2017 fueron 682 matriculadas y en 2020 se redujo a 561, disminución que explican debido a la pandemia por Sars-Cov-2. La maestría más demandante fue Microbiología. Es alentador saber que “existe una progresión histórica de la feminización por carrera […] lo que va dejando de lado de lado los estereotipos de géneros marcados”. Mónica Muñoz Muñoz, Alejandra Enríquez Gaytán y Estela Galván-Cabral, también en el ámbito de la educación superior, abordan las complicaciones que ha tenido fomentar el “lenguaje inclusivo” en la Universidad Autónoma de Zacatecas para ser totalmente empleado y aceptado, pese a que desde hace más de cinco años así lo recomendó la Coordinación de Igualdad de Géneros de la institución. Para llegar a sus conclusiones, indagaron con 62 maestros de distintas unidades académicas, cuya muestra se conformó con 62.3% de mujeres y 37.7 de hombres. Aunque el 91% sabe qué es lenguaje inclusivo, el 45.2 (la mayoría) considera que es “poco práctica”. A la pregunta de si estaría dispuesto a emplearlo la mayoría respondió que sí el 64.5% como “instrumento para romper viejos sistemas patriarcales”. En este libro, también se ofrecen estudios sobre la educación, especialmente, en primaria y secundaria. Alicia Hernández de Gante ofrece los alcances de una primera etapa de un estudio más amplio sobre qué tanto desde la primaria se motiva a las niñas para que en el futuro sean investigadoras. Para ello, elige dos centros escolares, uno público y uno privado en la ciudad de Puebla, durante el ciclo escolar 2021-2022. En esta entrega, explica las áreas de conocimiento que hoy se tienen clasificadas y seguramente, cuando publique los resultados, será una gran aportación saber qué estrategias se pueden implementar para detonar esa preferencia por la investigación desde la infancia. Sobre el mismo tópico, pero para la educación secundaria en Colombia, es el que abordan Mónica Rocío Barón Montaño y Luz Stella Cañón Cueca. De acuerdo con datos que proporcionan, está más o menos equilibrada la profesión en secundaria en ese país: 47.7% son maestros y 52.3% son maestras; sin embargo, la promoción


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hacia la investigación que se hace en dichas instituciones es baja y es por ello que su propuesta va en el sentido de planear, sociedad, escuela y Estado en “cómo podamos pensarnos una escuela que fomente la curiosidad, la innovación, la investigación” para tomar un nuevo rumbo que desarrolle “identidad” y “transforme la vida escolar”. Santa Isabel Camarillo Reyes, en tanto, aborda el papel de las mujeres en los medios de comunicación en México. Es de destacar, según el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO, 2022) cómo estados del sureste como Oaxaca, Guerrero y Chiapas son los más rezagados en el “ranking de talento femenino”, junto con Tlaxcala, Veracruz, Guanajuato e Hidalgo, mientras que la Ciudad de México es donde más posibilidades hay. Esto también se explica porque en la capital del país hay muchos más medios y mucha más población (a diferencia de Tlaxcala). Entre las conclusiones que alcanza está que, lamentablemente, la presencia femenina en medios está más relacionada con su rol de madre y con los concursos de bellezas que con un trabajo profesional u otras responsabilidades, de modo que aún falta mucho por visibilizar su presencia en categorías no estereotipadas. Por cuanto hace a temas económicos, las mujeres aportan mucho, a través de la Economía social y solidaria (ESS) de las comunidades, y eso es lo que se propone demostrar Delia Patricia Couturier Bañuelos. Es decir, se debe fortalecer un nuevo modelo de “desarrollo personal, social y ambiental” a través de la colaboración, para crear “relaciones solidarias y de confianza”. De ahí deriva la llamada “Economía feminista” (EF) que, en México, ha tomado la forma en cooperativas, que no son muchas integradas totalmente por ellas. La autora concluye que para combatir la brecha de género es posible promover la participación de más mujeres en estas formas de organización. Guadalupe Davizón Corrales desarrolla el modelo Penta Hélice en las empresas, en donde el capital humano es fundamental. Dicho exploratorio tiene como fin aumentar la participación femenina en los negocios y la innovación, pues la competitividad en el área económica mundial se ha incrementado y el equilibrio en la participación de trabajadoras (sean académicas, sean directivas) se hace urgente.


Introducción

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Por otra parte, Andrea Valencia Martínez se mete de lleno a los roles de género en la industria minera que aporta el 8.3% del Producto Interno Bruto de la nación. A la pregunta ¿qué han aportado las mujeres al sector?, afirma que ellas representan el 15.7%, según datos de la Cámara Minera de México (2020). Esta baja presencia tiene que ver con los roles de género, esto es, conductas estereotipadas sobre qué es lo que nosotras debemos hacer y qué corresponde a los hombres. Es más fuerte el papel de las investigadoras sobre el tema: durante 2011, publicaron trabajos en un porcentaje del 38.2% que bajó en 2013 al 35.9%. Así también es baja o no equitativa en patentes y en empresas mineras. Sobre las empresas y la participación femenina, Bárbara Yadira Mellado Pérez y Rosicley Nicolao de Siqueira se refieren a las dificultades del emprendimiento de mujeres en estado de Mato Grosso, Brasil. Si bien reconocen que este en ese país ha cobrado va en ascenso, las mujeres se enfrentan a más obstáculos para iniciar un negocio de agricultura. Cuando menos a lo relativo a la maternidad, la diferencia de salarios con relación a ellos, en quienes recaen por cierto los liderazgos y por lo común sus tareas son consideradas “secundarias”. Con un grupo de trabajo conformado por treinta mujeres, supieron que el 43% no tiene información sobre indicadores empresariales; el 3.3% es representante de alguna transnacional y solo el 10% son profesionales independientes. El 60% afirma que no existen políticas públicas en Brasil para llevar a cabo el emprendimiento de mujeres. En particular, en Matto Grosso, la mayoría (38.7%) trabaja en el sector minorista y el 71% considera muy altos los intereses para un préstamo que ayudaría a establecer su propio negocio. Abordar la migración como fenómeno social de mucha importancia para las naciones y la política internacional, está en el centro del trabajo que presentan Elsa González Paredes y Gumersindo Vera Hernández. Para ambos, este es el reflejo de un capitalismo en crisis y, en particular, el desempleo y la inseguridad en los países de origen: al existir una sobreexplotación de la fuerza de trabajo, el empleado se separa de los medios de producción y abandona el campo para ir a


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la ciudad; y, cuando se vuelve migrante, deja la ciudad para alcanzar otra suerte en una nación capitalista. Ofrecen este dato del Instituto Nacional de Migración (INAMI) de México: en 2022 se presentaron y canalizaron 108,791 personas de las cuales 25,483 eran mujeres. Es de destacar que, entre ellas, las razones para emigrar están la violencia doméstica, violencia callejera y la maternidad. La anterior investigación anterior se complementa bien con el estudio con perspectiva de género que presentan Brenda Fabiola Chávez Bermúdez y Zitlally Flores Fernández. Esta movilidad, reconocen, tiene su origen en la pobreza del país nativo. Con datos del Consejo Nacional de Población (CONAPO, 2019), destacan que después de India, México es el país con más flujo migrante en el mundo, aunque se tiene registrado que 70 de cada cien son hombres, con información del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) y quienes pretenden ingresar a Estados Unidos. La mayor parte de las mujeres migrantes sufren violencia. Además, en los albergues migrantes se da por hecho, que por su origen sexual es suya la obligación doméstica. Silvia Padilla Loredo, María Luisa Quintero Soto, Teresa Ordorika Sacristán y Giselle Montserrat Márquez Jiménez, por su parte, proponen estudiar la agorafobia también con perspectiva de género. Este es un trastorno de ansiedad. Por primera vez, afirman, el psiquiatra alemán Carl Westphal empleó el término en 1872: se trata de un “miedo paralizante al estar repentinamente incapacitado cuando se expone a multitudes, calles vacías, plazas y otras situaciones” donde se cree que no se podrá escapar. Las cuatro investigadoras evidencian que es costumbre considerar algunas ansiedades como “enfermedades femeninas”, lo cual es falso pues tanto hombres como mujeres pueden padecerlas. Estudios de género sobre la materia podrían ayudar a comprender mejor las enfermedades mentales y desprejuiciar a quien realiza el diagnóstico para que el paciente mejore su reacción ante los que considera peligros, y se elimine la etiqueta de “enfermedad femenina” porque no lo es. Por último, este libro presenta un estudio literario. Olivia Del Pilar Rivero de la Garza agrupa cuatro poemas que emplean la expre-


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