Guillermo Oliver Calderón
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Medidas coercitivas, justicia penal negociada y recursos procesales
En los ya más de veinte años que han transcurrido desde la entrada en vigencia del actual sistema procesal penal chileno, su aplicación ha dado lugar a distintos problemas interpretativos. En este libro se analizan y se proponen soluciones para varios de esos problemas, en particular, en el ámbito de las medidas coercitivas en el proceso penal (medidas cautelares, control de identidad y diligencias intrusivas), en el de los mecanismos de justicia penal negociada y en el de los recursos procesales. Además, se examinan algunos problemas relativos al sobreseimiento y a los testigos de identidad reservada. El resultado es un texto que, apoyado en una copiosa bibliografía, que incluye más de trescientos títulos nacionales y extranjeros, y en una nutrida selección de jurisprudencia de tribunales superiores, analiza, desde una perspectiva dogmática y crítica, pero también con una orientación práctica, diferentes temas de gran relevancia para la comprensión y la aplicación del proceso penal chileno. De allí que este libro esté destinado a servir no solo como material de apoyo para docentes y estudiantes de derecho, sino también como texto de consulta para quienes se desempeñan como operadores en el sistema jurisdiccional penal, principalmente, jueces, fiscales, querellantes y defensores.
PROCESO PENAL CHILENO: ALGUNOS ASPECTOS PROBLEMÁTICOS
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PROCESO PENAL CHILENO: ALGUNOS ASPECTOS PROBLEMÁTICOS Medidas coercitivas, justicia penal negociada y recursos procesales
Guillermo Oliver Calderón
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PROCESO PENAL CHILENO: ALGUNOS ASPECTOS PROBLEMÁTICOS Medidas coercitivas, justicia penal negociada y recursos procesales
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig
Javier de Lucas Martín
Ana Cañizares Laso
Víctor Moreno Catena
Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga
Jorge A. Cerdio Herrán
Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho Instituto Tecnológico Autónomo de México
José Ramón Cossío Díaz
Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y miembro de El Colegio Nacional
Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot
Juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
Owen Fiss
Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)
José Antonio García-Cruces González
Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED
Luis López Guerra
Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid
Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid
Francisco Muñoz Conde
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla
Angelika Nussberger
Catedrática de Derecho Constitucional e Internacional en la Universidad de Colonia (Alemania) Miembro de la Comisión de Venecia
Héctor Olasolo Alonso
Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)
Luciano Parejo Alfonso
Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid
Tomás Sala Franco
Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia
Ignacio Sancho Gargallo
Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España
Ángel M. López y López
Tomás S. Vives Antón
Marta Lorente Sariñena
Ruth Zimmerling
Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)
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PROCESO PENAL CHILENO: ALGUNOS ASPECTOS PROBLEMÁTICOS Medidas coercitivas, justicia penal negociada y recursos procesales
GUILLERMO OLIVER CALDERÓN Doctor en Derecho, Universidad de Barcelona Profesor Titular de Derecho Penal y Derecho Procesal Penal Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
tirant lo blanch Valencia, 2021
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© Guillermo Oliver Calderón
© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-1397-474-3 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
A la memoria del profesor Tito Solari Peralta
Índice PREFACIO................................................................................................. 15 PRÓLOGO................................................................................................. 17
Primera parte medidas coercitivas en el proceso penal: medidas cautelares, control de identidad y diligencias intrusivas
Capítulo I ¿APLICABILIDAD EN EL ACTUAL SISTEMA PROCESAL PENAL DE LAS MEDIDAS DEL ARTÍCULO 372 TER DEL CÓDIGO PENAL? I. Introducción.................................................................................... 25 II. Naturaleza de las medidas del artículo 372 ter del CP...................... 26 III. Comparación de las medidas del artículo 372 ter del CP con las medidas del artículo 155 del CPP.......................................................... 33 IV. Inaplicabilidad de las medidas del artículo 372 ter del CP en el actual sistema procesal penal..................................................................... 34 V. Conclusiones................................................................................... 45 Capítulo II FACULTADES AUTÓNOMAS DE LA POLICÍA EN EL SISTEMA PROCESAL PENAL CHILENO I. Introducción.................................................................................... 47 II. Consideraciones generales sobre autonomía y control de la policía en el proceso penal............................................................................... 48 III. Actuaciones autónomas de la policía en el CPP................................ 51 1. Prestar auxilio a la víctima........................................................ 51 2. Detener en hipótesis de flagrancia........................................... 52 3. Resguardar el sitio del suceso................................................... 61 4. Identificar a testigos y consignar sus declaraciones................... 64 5. Recibir denuncias..................................................................... 67 6. Realizar otras actuaciones........................................................ 67 7. Practicar control de identidad................................................... 68 8. Entrar en lugar cerrado y registrarlo......................................... 78 9. Incautar objetos y documentos................................................ 81 10. Interrogar al imputado............................................................. 84 IV. Conclusión...................................................................................... 85
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Capítulo III SIGNIFICADO DE LA VOZ “DELITO” COMO SUPUESTO DE LA DETENCIÓN POR FLAGRANCIA Y COMO REQUISITO DE LA PRISIÓN PREVENTIVA I. Introducción.................................................................................... 87 II. Alcance del vocablo “delito” para el examen de legalidad de la detención por flagrancia...................................................................... 90 III. Significado de la voz “delito” para la procedencia de la prisión preventiva............................................................................................. 95 IV. Conclusiones................................................................................... 99 Capítulo IV SOBRE EL SENTIDO Y ALCANCE DEL PELIGRO PARA LA SEGURIDAD DE LA SOCIEDAD Y DEL PELIGRO DE FUGA EN LA REGULACIÓN DE LA PRISIÓN PREVENTIVA
I. Introducción.................................................................................... 101 II. Peligro para la seguridad de la sociedad........................................... 102 III. Peligro de fuga................................................................................ 110 IV. Conclusiones................................................................................... 113 Capítulo V ¿AUTORIZACIÓN JUDICIAL PARA FOTOGRAFÍAS O FILMACIONES EN LUGARES PÚBLICOS? A PROPÓSITO DE UN FALLO ACERCA DEL ALCANCE DEL ARTÍCULO 226 DEL CPP
I. Introducción.................................................................................... 115 II. Sentido del artículo 226 del CPP...................................................... 116 III. Razón de la existencia del artículo 226 del CPP................................ 118 IV. Efectos del incumplimiento de lo dispuesto en el artículo 226 del CPP................................................................................................. 119 V. Excurso: Requisitos para autorizar diligencias de investigación de carácter intrusivo, en general, y fotografías o filmaciones, en particular.................................................................................................... 121 VI. Conclusiones................................................................................... 125
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Segunda parte Mecanismos de renuncia al juicio oral: justicia penal negociada Capítulo VI VIRTUDES Y DEFECTOS DE LOS MECANISMOS DE JUSTICIA PENAL NEGOCIADA EN CHILE I. Introducción.................................................................................... 129 II. Ventajas y desventajas de los sistemas de justicia penal negociada... 133 1. Ventajas................................................................................... 133 2. Desventajas.............................................................................. 135 III. Aplicabilidad o inaplicabilidad de los defectos y virtudes de los sistemas de justicia penal negociada en la regulación chilena.................. 138 1. Consideraciones de eficiencia................................................... 138 2. Incidencia en el juzgamiento en un plazo razonable................. 143 3. Carácter potencialmente coactivo............................................ 144 4. Deficitaria verdad procesal....................................................... 149 5. Merma de la eficacia preventiva de la pena.............................. 153 6. Igualdad ante la ley.................................................................. 156 IV. Conclusiones................................................................................... 157 Capítulo VII ACUERDOS EN EL PROCESO PENAL: HACIA LA MORIGERACIÓN DE SU CARÁCTER COACTIVO I. Introducción.................................................................................... 161 II. Sobre el concepto de acuerdos en el proceso penal, su origen, sus virtudes y sus defectos..................................................................... 162 III. Algunas medidas para atenuar el carácter coactivo de los mecanismos de justicia penal negociada....................................................... 167 1. En relación con los acuerdos sobre el mérito de la pretensión punitiva................................................................................... 167 2. Sobre la magnitud del beneficio punitivo................................. 169 3. Sobre la incidencia de la finalidad de la etapa intermedia......... 173 4. En cuanto al uso de la prisión preventiva y la realidad carcelaria............................................................................................ 176 Capítulo VIII ESTÁNDAR PROBATORIO EN LOS MECANISMOS CHILENOS DE JUSTICIA PENAL NEGOCIADA I. Introducción.................................................................................... 179
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II. Estándar de decisión para condenar en el procedimiento abreviado, en el procedimiento simplificado con admisión de responsabilidad y en el procedimiento monitorio......................................................... 181 III. Conclusiones................................................................................... 192 Capítulo IX ALGUNOS PROBLEMAS INTERPRETATIVOS DE LA REGULACIÓN DE LAS LLAMADAS “SALIDAS ALTERNATIVAS” I. Introducción.................................................................................... 195 II. Sobre la naturaleza de la nueva imputación penal idónea para revocar la suspensión condicional del procedimiento.............................. 197 III. Sobre la (im)procedencia de revocar la suspensión condicional del procedimiento una vez vencido el plazo de suspensión, por no haberse cumplido las condiciones impuestas........................................ 200 IV. ¿Es una omisión del legislador no exigir la presencia del defensor como requisito de validez de la audiencia de aprobación de un acuerdo reparatorio?..................................................................................... 201 V. Sobre la (im)procedencia de revocar un acuerdo reparatorio por incumplimiento de las obligaciones contraídas.................................... 204
Tercera parte Recursos procesales Capítulo X NECESIDAD DE ALGUNAS REFORMAS EN EL SISTEMA RECURSIVO DEL PROCESO PENAL CHILENO I. Introducción.................................................................................... 211 II. Problema de la “extensión” de la prohibición de reforma en perjuicio al segundo juicio.............................................................................. 211 III. Problema de la improcedencia de recursos contra la sentencia del nuevo juicio..................................................................................... 217 IV. Problema del abandono del recurso interpuesto en favor del imputado, por incomparecencia del defensor.............................................. 222
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Capítulo XI SOBRE EL RECURSO QUE CABE CONTRA LA SENTENCIA DEFINITIVA EN EL PROCEDIMIENTO SIMPLIFICADO CUANDO EL IMPUTADO ADMITE RESPONSABILIDAD I. Introducción.................................................................................... 233 II. De la oralidad y, en especial, de la inmediación................................ 234 III. Del recurso contra la sentencia definitiva en el procedimiento simplificado.............................................................................................. 238 Capítulo XII LA APELACIÓN VERBAL DEL ARTÍCULO 149 INCISO SEGUNDO DEL CPP I. Introducción.................................................................................... 251 II. Constitucionalidad del precepto....................................................... 253 III. Problemas interpretativos resueltos por la Ley N° 20.931.................. 259 1. Alcance de la frase “…que tengan pena de crimen…”............ 260 2. Sentido de la voz “detenido”................................................... 264 3. Sustitución por otra medida cautelar o reemplazo por caución. 267 IV. Problemas interpretativos subsistentes tras la Ley N° 20.931............ 270 1. Efectos de la apelación............................................................. 270 2. Procedencia de exigir los requisitos generales de la apelación... 274 3. Oportunidad de la apelación.................................................... 275 4. Aplicación en el juzgamiento de adolescentes.......................... 277 5. Apelación verbal del abogado asistente de fiscal y del querellante............................................................................................. 282 6. Calificación jurídica determinante............................................ 287 V. Conclusiones................................................................................... 291
Cuarta parte Miscelánea Capítulo XIII LISTADO DE CAUSAS DE SOBRESEIMIENTO DEFINITIVO COMO ORDEN DE PRELACIÓN I. Introducción.................................................................................... 295 II. Examen de las causas de sobreseimiento definitivo........................... 295 III. Solución del problema..................................................................... 299
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Capítulo XIV SOBRE EL PROBLEMA DE LOS TESTIGOS DE IDENTIDAD RESERVADA I. Introducción.................................................................................... 305 II. Algunas manifestaciones de reserva de identidad de testigos en el Derecho nacional y extranjero.......................................................... 306 III. La reserva de identidad de testigos en el sistema internacional de protección de derechos humanos..................................................... 309 IV. Juicio crítico..................................................................................... 313 BIBLIOGRAFÍA........................................................................................... 319
PREFACIO Corrían los últimos años de la década de los ochenta del siglo pasado cuando conocí a Tito Solari Peralta, quien fuera mi profesor de Derecho penal en la entonces Universidad Católica de Valparaíso (aún no era Pontificia). Él solía señalar en sus clases que, para una mejor comprensión del Derecho procesal penal, era conveniente que se lo relacionara con el Derecho penal y que, quien lo enseñara, tuviese conocimientos de la disciplina de los delitos y de las penas. Debido a su lamentable y temprana partida, no pudo comprobar que sus deseos se convirtieron en realidad, cuando en el año 2007, la mencionada casa de estudios decidió sustraer la asignatura de Derecho procesal penal del Departamento de Derecho Procesal, para adscribirla al nuevo Departamento de Derecho Penal y Derecho Procesal Penal. Desde entonces, en general, en esta universidad, los cursos de Derecho procesal penal son impartidos por profesores que también enseñan Derecho penal. Lo anterior ha permitido que, a lo largo de los últimos quince años, me haya podido dedicar a la docencia y a la investigación, no solo en el ámbito del Derecho penal, sino también, con igual o mayor energía, en el del Derecho procesal penal. Este libro reúne trabajos, la mayoría de ellos ya publicados, que he escrito sobre distintos temas pertenecientes a esta última disciplina. Algunos de ellos fueron elaborados en el contexto del proyecto de investigación Fondecyt Regular N° 1130422, “Formulación de una teoría general de las medidas coercitivas contra el imputado en el proceso penal con base en el Derecho procesal penal chileno: estudio dogmático y crítico”, que ejecuté como investigador principal entre los meses de marzo de 2013 y marzo de 2016. Es este el caso de los trabajos recogidos en los capítulos primero, tercero y duodécimo. Otros fueron elaborados en el marco del proyecto de investigación Fondecyt Regular N° 1170949, “Formulación de una teoría general de los mecanismos de renuncia al juicio oral con base en el Derecho
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procesal penal chileno: estudio dogmático y crítico”, que también ejecuté como investigador principal entre los meses de marzo de 2017 y marzo de 2020. En esta situación se encuentran los trabajos incorporados como capítulos sexto, séptimo y octavo. Otros corresponden a ponencias presentadas en seminarios, jornadas y congresos. A esta categoría pertenecen los trabajos recogidos en los capítulos décimo, décimo primero y décimo cuarto. Otros, en fin, corresponden al resultado de distintas investigaciones que he llevado a cabo sobre diferentes temas procesales penales, motivado, en algunas ocasiones, por intereses personales, y en otras, por requerimientos profesionales. Este es el caso de los trabajos incluidos como capítulos segundo, quinto y décimo tercero. Los trabajos presentados como capítulos cuarto y noveno han sido especialmente preparados para ser incluidos en este libro. La decisión de publicar esta colección obedece a dos razones. La primera es la creencia de que, entre los trabajos aquí reunidos, en general, hay un elemento en común que justifica su presentación conjunta, más allá de su sistematización en las distintas partes en que el libro aparece dividido, cual es el permanente intento de vincular las instituciones procesales penales que en cada uno de ellos se estudian, con el Derecho penal. La segunda es que, habiendo alcanzado ya cinco décadas de vida, las dos últimas de las cuales las he dedicado a la docencia y la investigación universitarias, parece este un buen momento para recordar a quien, incluso antes del inicio de mi trayectoria académica, me inculcara el gusto por el estudio del Derecho penal y me persuadiera de la conveniencia de que ningún abordaje del Derecho procesal penal pase por alto su vinculación con aquella disciplina. Confío en que, si el profesor Tito Solari Peralta siguiera entre nosotros, la publicación conjunta de estos trabajos de un ex alumno suyo le alegraría y dejaría profundamente satisfecho. Con dicha esperanza, a su memoria dedico este libro.
Guillermo Oliver Calderón Valparaíso, diciembre de 2020
PRÓLOGO No sé en qué momento preciso se separaron los caminos comunes del Derecho, pero sí es conocido el porqué. Hubo una época en que saber Derecho suponía solamente aprenderse de memoria la obra de Bártolo de Sassoferrato, que se componía de algunos tomos que los estudiantes de Derecho arrastraban allí donde iban. De ahí nació la expresión “llevar los bártulos”, referida a las pertenencias personales. Aquellos juristas medievales eran envidiables. Sabían de todo, como una especie de precursores de los “hombres del renacimiento” que vendrían después, pero con la materia confinada al saber jurídico. Y ni siquiera a todo el saber jurídico, sino al Derecho romano comentado por Bártolo. Y que ni siquiera era todo el Derecho, dado que el comentarista no hablaba de los Derechos propios de cada territorio, carencia que, por cierto, por la pereza de los docentes se arrastró muchísimo tiempo en todas las universidades de aquel mundo de entonces, inclusive el espacio inglés. Pero, como decía, llegó un instante en que fue imposible saber ya de todo con profundidad. Ahí surgieron las especialidades, primero la magna división entre materias de legislación y gobernación, materias civiles, materias penales y al lado de ambas, pero bien diferenciadas, las materias procesales, que producen sus primeras obras monográficas en el siglo XVI en los territorios alemanes. El Derecho administrativo surge mucho más tarde, y toda la teoría del delito que caracteriza y configura el Derecho penal actual, ya entre los siglos XVIII, XIX y XX, con importantísimos aportes en ese último siglo. De las citadas materias surgieron algunas otras subespecialidades que se fueron creando, en su mayoría, en función del volumen del objeto de estudio. No fue un camino fácil ni sin polémica, y ha dependido en muy buena medida de las necesidades y voluntarismo de varios autores. No se sabe qué hubiera sido del Derecho penal sin, por ejemplo, Kant, Beccaria o Feuerbach, pero difícilmente hubieran escrito sus lúcidas líneas Von Liszt, Binding o Roxin sin ellos. A todos, entre otros, les debemos un grado de
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Jordi Nieva Fenoll
desarrollo de la dogmática penal inédita en otras materias, sólo comparable, a mi juicio, con la del Derecho constitucional y en parte con la del Derecho civil. El Derecho procesal, por desgracia, no ha conocido ese voluntarismo de sus autores. No tiene ni un Beccaria ni un Von Liszt, ni tampoco ha llamado la atención de ningún filósofo relevante. Sólo en los últimos tiempos, siguiendo la estela de Taruffo y Laudan, existen filósofos —del Derecho— que por fin se han asomado al mismo y, como no podía ser de otro modo, aportando conocimientos importantes. Lamentablemente, pese a que autores como Kohler, Windscheid o Ihering podrían haber desarrollado muchísimo más sus reflexiones, se empecinaron los procesalistas de la época en debates ridículos sobre la “acción”, y se centraron en hacer clasificaciones absurdas de algunas materias tratando de aparentar cientificidad donde no la había, aún. Cabe observar algunos destellos en la obra de Calamandrei, pero poco más. Es un hándicap que algún día se irá llenando de contenido, pero aún es pronto. La ciencia procesal, muy identificada desde hacía varios siglos con la “práctica” del “Derecho de los juicios”, se durmió en los laureles de los polvorientos estrados de los tribunales y perdió el contacto con la dogmática, siendo reducida por demasiados procesalistas a meras formas. Cuánto tiempo se perdió para comprender la trascendencia del enjuiciamiento, de la prueba, de la tutela cautelar o de la impugnación de resoluciones judiciales, entre otras grandes materias que tienen todavía un amplísimo campo de estudio por recorrer. Observar todo lo anterior produce nostalgia en los buenos juristas, como Guillermo Oliver, que en su lógico empeño de que un procesalista no desconozca la dogmática penal, acaba proponiendo que sea un único profesorado el que imparta ambas materias. Intenta, sin duda, que igual que un procesal-civilista no desconoce lo que es la propiedad o un contrato de compraventa, no parta el procesal-penalista de un desconocimiento de la teoría del delito. Y así aborda en su obra, de obligada lectura, temas como la tutela cautelar, la esencia de la labor policial, o ese engendro que está suponiendo la justicia penal negociada en demasiados países y que
Prólogo
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está cayendo en la descarada amenaza al reo por la abulia de fiscales, abogados y jueces. Tampoco se olvida nuestro autor de la impugnación de resoluciones judiciales. Y acerca de todos esos temas abre Oliver el juego para que, como siempre sucede en la doctrina, otros después de él sigan el infinito camino de la ciencia. Aún está pendiente de respuesta la pregunta de por qué puede reducirse a prisión provisional a un sospechoso no juzgado. A pesar de que van habiendo más aportes últimamente, es preciso sacar del oscurantismo a las tareas de la policía, regulándolas en la ley, sin que tengamos que creernos que son fiscales y jueces los que hacen su labor, como pretenden hacernos creer las leyes de enjuiciamiento. Pero antes de esa regulación, habrá que determinar cuál es la naturaleza —indudablemente jurídica— de la labor de los agentes de policía. Habrá que darse cuenta de que en la “regulación” del consenso en el proceso penal, lo único que hay es un uso indebido de la antigua —y horrenda— confesión del sistema inquisitivo, que se sublimó en EEUU por el terror de los abogados de mediados del XIX a tener que acudir ante un jurado, pero no tener al tiempo la valentía de denunciar públicamente que la justicia de esa supuesta “gloria del Derecho inglés” —que ya casi ni existe en Inglaterra—, y que fue bandera de la revolución independentista de EEUU, era en realidad una especie de juicio ordálico alejado de cualquier racionalidad, incluso inmotivada, y que acabó centrándose en la excitación de las emociones de los ciudadanos juzgadores a través de interrogatorios rayanos con la tortura psicológica y otros trucos de magia que le han enseñado a todo el mundo las películas de Hollywood. Increíble que todavía haya tantas personas que observen semejante farsa con admiración, cuando precisamente en los mismos EEUU la eluden en un 97% de los casos a través del no menos vergonzante guilty plea. No es extraño que todavía haya quien, igual que en la Edad Media, piense que la confesión de un sospechoso equivale a su condena porque, supuestamente, nadie miente en contra de sus intereses. Pura, supersticiosa y medieval prueba legal.
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Hablando de prueba, y más en general del enjuiciamiento, está pendiente de estudio la teoría de este último. Lo intentaron De Marini, Satta, Carreras, Serra, y con bastante más éxito el propio Taruffo, entre otros, precisamente por haber hecho algo que no acertaron a completar —era muy pronto— los cuatro primeros citados. No se puede estudiar el enjuiciamiento sin conocer cómo piensa un juez, acudiendo a la epistemología. Pero ello hace ineludible, a la vez, el recurso a la psicología cognitiva, como ya apuntó en su día un auténtico pionero: Muñoz Sabaté. La epistemología y la psicología no son las únicas materias que afectan al enjuiciamiento. La neurología y la psiquiatría van a tener mucho que aportar en el futuro y hay que estar atentos a ello. Igual que el Derecho penal tendrá que salir en algún momento de su esfera rutilante de la teoría del delito y volver a algo más empírico, empezando por la psicología social. Y no olvidando que los elementos objetivos y subjetivos del tipo no son más que pautas para la práctica de la prueba, materia que incomprensiblemente han solido dejar de lado los penalistas, incluso al abordar el antiquísimo in dubio pro reo. No es extraño que todavía demasiados insistan en separarlo de la presunción de inocencia, cuestión que hace tiempo que debiera haberse superado. La obra de Guillermo Oliver es muy evocadora, como se hace obvio de las líneas anteriores. No es un trabajo que haya que leer a saltos o con vocación memorística, sino que, como las buenas poesías, hay que abordar con pausas, reflexionando tras cada grupo de párrafos lo que el autor ha querido transmitirnos y, más allá de eso, hasta dónde nos lleva la semilla que él ha plantado. Encontrará el lector un reencuentro científico entre materias. Oliver insiste en la reagrupación del Derecho procesal penal y del Derecho penal, pero yo añadiría la reagrupación del Derecho procesal en sí mismo, pero sin desconocer el Derecho civil y el Derecho penal. Y a la inversa. Quiero decir con ello que no es que me oponga a la sectorización de las materias, sobre todo a efectos de su docencia, porque no quiero convertir a ningún profesor del siglo XXI en un nuevo Bártolo. Entiendo, simplemente, que el penalista y el civilista no pueden desconocer el Derecho procesal, igual que el profesor de