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Y la música se hizo verbo… Imágenes poéticas de Beethoven


Colección: Euterpe Música Directores Paulino Capdepón Verdú y Juan José Pastor Comín Universidad de Castilla-La Mancha Centro de Investigación y Documentación Musical (CIDoM) Unidad Asociada al CSIC

Comité científico Jean Andrews, University of Nottingham (Inglaterra) Lorenzo Bianconi, Università di Bologna (Italia) Michele Calleia, Universidad de Viena (Austria) Walter A. Clark, University of California (Estados Unidos) María Encina Cortizo, Universidad de Oviedo (España) Antonio Ezquerro Esteban, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (España) Constantin Floros, Universität Hamburg (Alemania) José Luis de la Fuente Charfolé, Universidad de Castilla-La Mancha (España) José María García Laborda, Universidad de Salamanca (España) Luis Antonio González Marín, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (España) Josep Maria Gregori i Cifré, Universidad Autónoma de Barcelona (España) Bruce Gustafson, Franklin & Marchsall College (Estados Unidos) Thomas Hochradner, Universität Mozarteum (Austria) Louis Jambou, Sorbonne Université (Francia) Simon Keefe, University of Sheffield (Inglaterra) Silke Leopold, Universität Heidelberg (Alemania) Matilde Olarte Martínez, Universidad de Salamanca (España) Victoriano Pérez Mancilla, Universidad de Granada (España) Stephen Roberts, University of Nottingham (Inglaterra) Ramón Sobrino Sánchez, Universidad de Oviedo (España) Joachim Steinheuer, Universität Heidelberg (Alemania)


Comité Científico De La Editorial Tirant Humanidades Manuel Asensi Pérez Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València Ramón Cotarelo Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia M.ª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València Juan Manuel Fernández Soria Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València Pablo Oñate Rubalcaba Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València Joan Romero Catedrático de Geografía Humana Universitat de València Juan José Tamayo Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


Juan José Pastor Comín

Y la música se hizo verbo… Imágenes poéticas de Beethoven

tirant humanidades Valencia, 2021


Copyright ® 2021 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.

© Juan José Pastor Comín

© TIRANT HUMANIDADES EDITA: TIRANT HUMANIDADES C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-18656-62-0 MAQUETA: Innovatext Imagen: Ludovic Alleaume (1859-1941) Beethoven, Litografía, 15 x 18 (1928) Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


A quienes amé y un día marcharon para siempre: porque ellos dejaron su música en mi corazón. “… a diferencia de la ciencia, las preguntas a las que los poemas responden aún no han sido formuladas” Raúl Zurita El Big Bang y la quinta de Beethoven (2012)


Índice

INTRODUCCIÓN........................................................................................................... 15 Veo esta tarde nevar…....................................................................................................... 15 “Y la música se hizo verbo…” Imágenes poéticas de Beethoven.................... 19 Desde el maestro, para mis maestros......................................................................... 24 I.

PRIMER MOVIMIENTO BEETHOVEN: UN HOMBRE LITERARIO. LA CONSTRUCCIÓN NARRATIVA DE UN MITO.................................... 29 1. Los estantes de Beethoven.................................................................................. 29 2. El siglo XIX y la construcción del mito: la novela y la escena................ 34 2.1. Los cuatro pilares de Beethoven................................................. 34 2.2. Austria y Alemania: Sigismund Wiese, Ortlepp, Lenau....... 38 2.3. Francia: Balzac, Hugo y Félician David..................................... 39 2.4. Dinamarca: Hans Christian Andersen...................................... 40 2.5. Inglaterra y EEUU: de Elizabeth S. Sheppard a Jessie van Zile Belden......................................................................................... 41 2.6. La Rusia zarina: Tolstoi y La sonata Kreutzer.......................... 43 2.7. Italia: Pietro Cossa y Antonio Fogazzaro.................................. 45 2.8. España: Benito Pérez Galdós y Leopoldo Alas “Clarín”........ 47

II. SEGUNDO MOVIMIENTO BEETHOVEN EN LA NARRATIVA DEL SIGLO XX................................................................................................................ 1. Beethoven en la literatura de la primera mitad del siglo XX y los estigmas de la guerra.............................................................................................. 1.1. El preludio de la Gran Guerra...................................................... 1.2 Francia y España: Gide, Proust, Cadilhac, Armando Valdés y Malraux. El sentido de La Pastoral.................................. 1.3. El modernismo narrativo en Estados Unidos e Inglaterra: James Weldon Johnson, Virginia Woolf y Aldous Huxley... 1.4. Alemania: Thomas Mann.............................................................. 2. Experimentalismo estructural y dimensión social: Beethoven tras las Segunda Guerra Mundial...............................................................................

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Índice ⁜ 11


2.1. 2.2. 2.3. 2.4. 2.5. 2.6. 2.7.

3.

Alejo Carpentier: de la musicología a la novela..................... 69 Ralph Ellison: Beethoven, un instrumento del estado......... 73 Günter Grass: bajo la mirada de Hitler y Beethoven............ 75 Anthony Burgess: composición, violencia e inhibición...... 80 Milan Kundera: Beethoven, la soportable gravedad del ser.. 87 Adrienne Kennedy: un diálogo con Beethoven..................... 90 Tomas Eloy Martínez: Eva Perón y el Allegreto de la Séptima Sinfonía........................................................................................ 94 2.8. Yasmina Reza: papá y la Hammerklavier.................................. 96 2.9. Vikram Seth: sordera y neurosis en las puertas del siglo XXI... 99 Beethoven, una fuente para el mercado editorial reciente.................... 101

III. TERCER MOVIMIENTO BEETHOVEN EN LA POESÍA UNIVERSAL.. 107 1. De Clemens Brentano a Franz Grillparzer, el poeta laudatorio........... 107 2. Charles Baudelaire: “La musique”.................................................................... 114 3. Hermann Josef Landau y la celebración secular del primer centenario, 1870 ................................................................................................. 122 3.1. Freihern von Maltitz, August Silberstein y Julie Bürow ...... 122 3.2. Jeannette Holthausen, Freidrich Mosengeil, Michael Bernays y Grillparzer............................................................................. 127 3.3. Robert Heller, Walter Lindau y Ferdinand Kürnberger........ 133 3.4. Nicolas Lenau o la intimidad de la muerte.............................. 137 3.5. Friedrich Augus Kanne, Paul Friedrich Walther, Heinrich Bernstein y Ludwig Halirsch........................................................ 139 3.6. Karoline Leonhardt......................................................................... 146 3.7. Oswald Marbach y Paul Heyse de nuevo................................. 149 3.8. Seligmann Heller y Ludwig Foglár............................................. 152 4. Vyacheslav Ivanov y las puertas del simbolismo ruso en el siglo XX. 156 5. Rainer Maria Rilke o Beethoven en el castillo de Duino........................ 167 5.1. De la desconfianza al descubrimiento...................................... 167 5.2. Los cuadernos de Malte Laurids Brigge: Beethoven y las nuevas coordenadas........................................................................ 178 6. Walt Whitman: “¿Cómo está Beethoven?” .................................................. 190 7. Edna St. Vincent Millay: Beethoven como consuelo ............................... 204 8. T. S. Eliot: Cuatro cuartetos y el Cuarteto n.º 15 op. 132 ............................... 214 9. Beethoven en la Hélade: Yannis Ritsos........................................................... 234 10. La vieja Europa: Thorkild Bjørnvig y la mirada objetual de Julia Hartwig, W. G. Sebald y Reiner Kunze...................................................... 252 12 ⁜ Índice


11.

Más allá del Atlántico: De la sordera compartida de Rex Lowman a la “filosofía lírica” de Jan Zwicky ....................................................................... 12. Beethoven Variations (2020): La biografía poetizada de Ruth Padel..

268 285

IV. CUARTO MOVIMIENTO BEETHOVEN EN LA POESÍA EN LENGUA ESPAÑOLA............................................................................................................. 299 1. Beethoven “el español” y su recepción en España .................................... 299 1.1. Una “apócrifa” abuela española................................................... 299 1.2. Primera recepción de Beethoven en España ......................... 301 2. Beethoven al otro lado del Atlántico............................................................... 306 2.1. Un Beethoven “modernista”: Leopoldo Lugones, Rubén Darío, Amado Nervo y Vicente Huidobro ............................... 306 4.2. “Adelaida”, de Macedonio Fernández........................................ 321 4.3. Las “sinfonías heroicas” de Santos Chocano, Valentín Giró, Ildefonso Pereda Valdés y Pablo de Rokha.............................. 327 2.4. Franz Tamayo, el “Beethoven aimara”; “la niña muerta”, de José María Eguren; y la “despedida” de César Dávila............ 342 2.5. Beethoven de fondo: Gastón Baquero, Eusebio Ruvalcaba, Andrés Morales y Gastón Alejandro Martínez....................... 352 2.6. Gerardo Deniz: “Autopsia de Beethoven”................................. 368 2.7, “Für Elise”, de Eduardo Chirinos; el Beethoven de Atacama de Raúl Zurita y un epílogo borgiano................................. 375 3. Primeras imágenes de Beethoven en la poesía española del siglo XX....................................................................................................................... 392 3.1. Del Beethoven de Ortega y Gasset al “ultra” de Guillermo de la Torre: Ramón Gómez de la Serna, Juan Ramón Jiménez y Láinez Alcalá (o la poesía del alzamiento)................... 392 3.2. Pemán, el excluido del 27: un Beethoven hacia la tierra prometida........................................................................................... 404 4. Beethoven en la Generación del 27................................................................... 410 4.1 “Nocturno apasionado. Lento”. Entre Rogelio Buendía, Adriano del Valle y Federico García Lorca............................... 410 4.2. Luis Cernuda, beethoveniano a su pesar................................. 426 4.3. Rafael Alberti, Beethoven y las Brigadas Internacionales .. 433 4.4. Minima beethoveniana: Pedro Salinas, Jorge Guillén, Emilio Prados, Rafael Alberti y Ernestina de Champourcin...... 440 4.5. Gerardo Diego: “La poesía se hizo música…” ......................... 447 Índice ⁜ 13


5.

6.

7.

Beethoven y la poesía de posguerra................................................................ 5.1. Blas de Otero: “Si quiere usted conocer la Quinta Sinfonía…”. 5.2. Beethoven disgregado en la periferia: entre Luis Felipe Vivanco, Màrius Torres, Gabriel Celaya y Eugenio de Nora.... 5.4. Francisco Pino: Beethoven en lo invisible .............................. 5.4. Hacia un Beethoven postista: Carlos Edmundo de Ory y Eduardo Chicharro Briones.......................................................... 5.5. José Hierro: “Llegué por el dolor a la alegría”…....................... De la Generación del 50 a las puertas del siglo XXI.................................. 6.1. Félix Grande: “puse Beethoven, encendí un cigarrillo…”.... 6.2. José Ángel Valente: Arietta, op. 111 ............................................... 6.3. José Luis Tejada y Antonio Gamoneda: un Beethoven de norte a sur…....................................................................................... 6.4. Alfonso Canales y su “Gran fuga”................................................ 6.5. Guillermo Carnero, José María Álvarez, En busca de Cordelia, de Clara Janés, y Casi una fantasía, de Antonio Carvajal...................................................................................................... 6.6. “Qué insistencia habrá de ti, en mi mismo…” Jaime Siles, Emilio Barón y Miguel d’Ors......................................................... 6.7. El testamento de Heiligenstadt y Raro de luna: Carlos Álvarez y Javier Egea................................................................................ Últimos versos.......................................................................................................... 7.1. Entre Enrique Morente, Alberto Maqueda, Antonio Porpetta y Berta García Faet............................................................... 7.2. Federico Abad, Beethoven explicado para sordos de Daniel Cotta, y las sonatas poetizadas de Álvaro Fierro.................... 7.3. Se pierde la señal, de Joan Margarit............................................ 7.4. Beethoven, la sociedad líquida y el algoritmo embaucador.

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V. EPÍLOGO................................................................................................................ 1. Gracias a Saramago: Ouvindo Beethoven....................................................... 2. Hammerklavier: fue en la adolescencia, donde prácticamente empieza todo...................................................................................................................

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VI. BIBLIOGRAFÍA.................................................................................................... 1. Fuentes primarias: autores y obras literarias citadas................................ 2. Fuentes secundarias: bibliografía crítica.......................................................

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Introducción

Veo esta tarde nevar…

Veo desde mi buhardilla cómo cae la nieve con una mansedumbre que no le permitirá cuajar. Hace casi doscientos años, un 26 de marzo de 1827, a dos mil quinientos kilómetros de distancia, otro cielo panzaburra desataba en Viena, cruzado el mediodía, una violenta tormenta de granizo y nieve: eran las últimas horas de Beethoven en este mundo. Aquella tarde, y después de una larga agonía en la que sus pulmones se debatían por contener la escasa vida que en cada hálito se escapaba, el resplandor de un rayo iluminó la estancia donde yacía inconsciente: como si esa misma energía hubiera enervado cada uno de sus filamentos nerviosos el genio abrió increpante los ojos y levantó su puño derecho hacia lo alto, quizá para desafiar por última vez todas las fuerzas que concitan el origen y el destino de un hombre. Súbitamente Átropos cortó el último hilo que lo sostenía: la mano cayó y los ojos se entrecerraron. Beethoven había muerto. En palabras de Hüttenbrenner –al parecer único testigo de su partida junto a su muy poco querida cuñada Thérèse– abandonó el mundo de la desilusión para ingresar en el universo de la verdad1. Hoy, la nieve sigue cayendo sin convencimiento, mientras Alfred Brendel interpreta en el tocadiscos la sonata Les adieux. El día que Beethoven ingresó en la verdad el mundo quedó huérfano entre las sombras de la confusión y las apariencias, entre las cuales fue conformándose

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Este relato está basado en el testimonio que el mismo Anselm Hüttenbrenner (1794-1868), compositor y amigo de Beethoven, refirió en Gratz a Alexander Wheelock Thayer (1817-1897) en junio de 1860. Así aparece en Thayer, Alexander Wheelock: The Life of Ludwig van Beethoven, edited by Eliot Forbes; Princeton: Princeton University Press, 1964 (ed. 1992), vol. 2, p. 1051. No es esta la primera edición pero sí la más completa y anotada. Recuérdese que sus investigaciones sobre la vida de Beethoven, al advertir las incongruencias de Anton Schindler, fueron apareciendo en 1866, 1879 (tres primeros volúmenes) y, póstumamente, en 1907 y 1908 (los dos últimos). En 1921 fueron reunidas en Thayer, Alexander Wheelock: The Life of Ludwig van Beethoven, edited by Henry Edward Krehbiel; New York: The Beethoven Association, 1921 (vid. vol. III, pp. 307-308 para el relato de su fallecimiento). Introducción ⁜ 15


su postrera imagen, transmitida a través de una infinidad de cauces –y no solo musicales– que han ido añadiendo espesas capas de barniz al primer retrato del hombre en su lecho de muerte en esa última visión que nos dejaran los estudios y litografías de Josef Danhauser o Josef Teltscher. Músicos, poetas, profesores, religiosos, revolucionarios, contrarrevolucionarios, desterrados, conniventes, radicales o acomodados, construyeron en el pasado su visión personal de compositor, alejándose, quizá cada vez más, del individuo real, pero enriqueciendo su dimensión con una decantación especial de su obra en cada momento singular. Seguramente no haya un solo Beethoven, sino un séquito de figuras suyas fantasmales que, como un brandy único, han pasado por la destilación en el alambique personal de cada compositor, pintor o poeta que frecuentaron su obra, y que han envejecido en un sistema de soleras y criaderas, continuamente trasegadas en las bodegas de las audiencias, espectadores o lectores. Este es el Beethoven que, desde su fallecimiento, ha transitado el mundo físico que en vida dejó de escuchar. Ahora bien: ¿quién escucha –y no solamente oye– hoy a Beethoven? La literatura y, como género marcado, especialmente la poesía, ha sido un valioso registro de su recepción y uno de los más poderosos cursos por los que se ha drenado su figura. Sin embargo, ¿en qué condiciones nos ha llegado su imagen literaria reciente? ¿Es posible que en esta sociedad líquida –así caracterizada por Bauman– su dimensión haya palidecido durante dos siglos hasta el punto de que, a pesar de su nombre y popularidad, su recuerdo en el arte se haya visto reducido a un triste ejercicio metonímico limitado a esa trillada paradoja, para los profanos incomprensible, del músico y su sordera? ¿En qué lugar su música fecunda todavía el ánimo de los artistas? ¿Cómo ilumina a aquellos que trabajan con el lábil perfil de la palabra, esa hermana lastrada de la música, colmada de los prejuicios referenciales del lenguaje? Seamos honestos: el estudio de su música constituye una práctica residual tanto en la sociedad como en los mismos conservatorios. Constreñida a la técnica pianística y recluida cada vez más en una exigua minoría que toma sus clases de análisis y composición, su obra parece comparecer sacralizada como una reliquia que, para las jóvenes generaciones, tan solo es escuchada o venerada por otras viejas reliquias. Y esto a pesar de que los últimos estudios sobre el consumo de música en streaming –quizá más comerciales que científicos, pero, no obstante, ciertamente orientativos2– nos informan de un incremento del

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Los datos proceden de la investigación realizada por la British Phonographic Industry, la Royal Philarmonic Orchestra y Deezer (2020). Puede consultarse el informe en web

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interés de las nuevas generaciones por ese cajón de sastre que denominamos música clásica3. Sin embargo, solo un promedio del 35% del total de los usuarios de plataformas en streaming son simpatizantes de este género –no profesionales que la consideran como una exploración inspiradora y un descubrimiento–, con una alta edad media, por encima de los cuarenta y cinco años. Mozart y Bach se encuentran entre los compositores más frecuentados que, junto a artistas como Martha Argerich o María Callas, han experimentado un importante incremento de búsquedas en este último año de confinamiento. Por otro lado, Ludovico Einaudi, John Williams, Max Richter, Ólafur Arnalds o el compositor de Juego de Tronos, Ramin Djawadi, han sido los compositores “clásicos” más buscados durante el 2020. Ya sabemos que las plataformas de música no concitan todo el consumo musical, pero son un buen índice para conocer por dónde circulan los intereses y las audiencias, especialmente entre los más jóvenes. Podremos, pues, haber celebrado los 250 años del nacimiento de Beethoven, pero es evidente que su música no está, según estas encuestas, entre las prioridades del consumidor actual. Y los datos nos confirman que ni está, ni, tristemente, se le espera4.

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de la British Promotion [https://www.bpi.co.uk/media/2518/the-classical-revival-2020_ final.pdf]. Lo cierto es que, a pesar de ello, el grupo de edad entre los 17 y los 25 años constituye un 34% dentro del grupo, esto es, un 10% de los consumidores totales de música online, con una escasa incidencia por debajo de los 17 años, siendo los oyentes mayores de 40 años el 45% del total de oyentes de música clásica. Por encima de un 52%, los oyentes de música clásica la escuchan como telón de fondo de otra actividad principal. En realidad solo un 4% de todos los oyentes son consumidores exclusivos de música clásica –mayoritariamente hombres, con un promedio del 71%–, y con el mismo predominio de su escucha como actividad secundaria. La buena noticia es que durante este tiempo de confinamiento en el 2020 hubo un 17% más de consumo que durante el pasado año entre los jóvenes y que el 66% de los menores de 35 años se sintieron sensibilizados hacia la música clásica por tener hijos que están aprendiendo a tocar un instrumento. “Shape of you” de Ed Sheeran tiene más de dos mil quinientos millones de reproducciones en Spotify; “Perfect” cuenta con más de mil quinientos millones de reproducciones. “Light of the Seven” de Ramin Djawadi tiene noventa y cuatro millones de reproducciones; el primer movimiento de la sonata Claro de luna, ochenta millones de reproducciones, y Para Elisa alcanza los cincuenta y seis millones de reproducciones. Por delante de ambos está Bach, con la Suite para cello BWV 1007, con más de ciento cuarenta y cuatro millones de reproducciones. Esta visión parcial –pues tan solo considera un sector de la música en streaming– ayuda a situar las tendencias del consumo actual. Introducción ⁜ 17


A pesar de ello, la música de Beethoven y su persona aparece diseminada en una amplísima nómina de obras, a menudo como germen de relatos, piezas de teatro, novelas y poemas, de una calidad excepcional. Uno de los poetas que, por músico, mejor comprendió su dimensión, Gerardo Diego, se preguntaba: «¿Quién sería capaz de levantar el inventario completo de cuanta poesía ha inspirado la música de Beethoven en un siglo largo de vida sonora sobre la tierra? Seguramente ningún otro músico suscitó jamás pareja estela de poesía más o menos ceñida, extraviada o quimérica. Por eso mismo encuentro interesante observar cómo sienten a Beethoven los poetas recién llegados, los de la novísima generación»5. Nuestro propósito no ha sido, en absoluto, levantar ese inventario, tarea esta totalmente fuera de nuestras posibilidades y que habrá quien pueda realizar con mayores garantías. No espere el lector, pues, encontrar una revisión exhaustiva o rigurosa síntesis de todo cuanto los escritores y poetas han dicho sobre el genio de Bonn. Desde hace años nuestro interés por las relaciones entre la música y la literatura ha ido acumulando referencias a las que este durísimo año de confinamiento ha concedido la forma parcial de este libro. Por lo tanto, su escritura se sostiene sobre mi experiencia como lector, convencido de que la literatura es otra forma de confesar y de traducir la íntima vivencia musical. A todos nos es familiar la impotencia que nos asiste cuando buscamos representar a través de la palabra la emoción que nos produce una música querida: el alma tartamudea y, por norma general, nos instalamos sin fácil salida en el espacio de la vaguedad. Poetas, dramaturgos y novelistas, sin embargo, supieron transformar su emoción en el esfuerzo y rigor de una factura artística, donde, percibida y sentida desde muy distintas perspectivas, la obra de Beethoven se transfigura en un elemento nuevo dentro de contextos muy diversos, y su aliento alcanza a cada época, más allá de los auditorios y de la escena, por mediación de la lectura silenciosa. Articulado en cuatro movimientos y un epílogo final como si remedara una discreta aventura musical clásica sin altas pretensiones, este libro reúne en consecuencia mi condición de lector que quiso participar de experiencias musicales próximas o comunes, más o menos alejadas en el tiempo. Esta ha sido la profunda motivación que ha dado lugar a la presentación editorial de este trabajo: durante los últimos meses he compartido la experiencia profunda 5

Diego, Gerardo: “Ciclo Música y Poesía, s.f” en Prosa Musical., II. El pensamiento musical. Edición de Ramón Sánchez Ochoa; documentalista, Elena Diego Marín; Valencia: 2015, pp. 285-286.

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de escuchar a Beethoven con aquellos que lo hicieron antes que yo, desde sus respectivos rincones, acuciados por sus preocupaciones, asediados por sus propias necesidades, movidos por todo tipo de intereses. La lectura de sus poemas, novelas o relatos me ha permitido introducirme en cada forma particular de sentir y apreciar su música. Todos me han enseñado su peculiar modo de darle un sentido trascendente para su propio momento y contingencia histórica y, en mi conversación privada y silenciosa con cada autor, he aprendido a detenerme para mirar atrás y dedicar mi tiempo a aquellas personas que tuvieron la generosidad –desde el desasosegante oficio del creador– de trasladarme sin conocerme sus experiencias con el compositor. Beethoven ha sido así, sobre todo, un extraordinario catalizador de historias personales. Para buena parte de los autores aquí contenidos fue el cauce que les permitió expresar su conflictos, problemas, visiones, abandonos o aspiraciones. Quiere esto decir que conoceremos el desgarro y la inquietud que dejaron en sus escritos mucho mejor si escuchamos al hombre que convocó a sus demonios e hizo de singular partera de sus creaciones. Por ello el lector encontrará junto a las obras comentadas y el contexto que las propició, una reflexión sobre las músicas que las convocaron, de modo que podamos de algún modo entender cómo se produce la epifanía del compositor y su obra en las composiciones poéticas elegidas. “Y la música se hizo verbo…” Imágenes poéticas de Beethoven

En el Primer movimiento. Beethoven, un hombre literario: la construcción narrativa de un mito nos centraremos en primer lugar en cuál fue la relación que Beethoven mantuvo con la poesía de su tiempo y discutiremos las imágenes deformadas que nos han llegado de su cultura literaria. Abordaremos, seguidamente, de un modo sintético, los pilares que construyeron el arquetipo mítico que, forjado en el siglo XIX, se extendería hasta bien entrado el siglo XX. Hemos preferido en este sentido desenterrar para el lector en español algunos nombres menores poco conocidos del romanticismo europeo, antes que abordar con detalle grandes figuras como Balzac o Victor Hugo, cuyos ascendentes beethovenianos podrán seguirse con mayor detalle en la bibliografía aportada. Sí nos interesó, no obstante, subrayar en nuestro país las obras de Benito Pérez Galdós y Leopoldo Alas “Clarín” como exponentes narrativos a la altura de las de sus coetáneos más celebrados, como sin duda sucede con la Sonata a Kreutzer de Tolstoi. Antes de adentrarnos en un espacio exclusivamente poético, el Segundo movimiento. Beethoven en la narrativa del siglo XX propone un doble recorrido Introducción ⁜ 19


marcado por la cesura de la Segunda Guerra Mundial. De este modo desde Romain Rolland hasta Thomas Mann, realizaremos un sucinto camino por algunos textos narrativos de Gide, Proust, Cadilhac, Malraux o Palacio Valdés, buena parte de ellos influidos bajo el espacio semántico de la Sinfonía Pastoral. La escritura por la igualdad racial de James Weldon Johnson, la novela lírica de Virginia Woolf y la estructura experimental de Aldous Huxley –ya examinadas por nosotros y con mayor profundidad en publicaciones precedentes– nos conducirán hacia el espacio de la producción novelada de los últimos setenta años. Transitaremos así puntales literarios donde Beethoven marca el tempo de la acción –tal y como sucede en Alejo Carpentier–, o sirve, bien para el control del estado en sus más diversas formas, bien para preservar la identidad, tal y como desarrollarán en sus novelas Ralph Ellison, Günter Grass o Anthony Burgess. En Milan Kundera y Adrienne Kennedy hallaremos una visión personal que emerge de los distintos contextos políticos y musicales que ambos vivieron. En esta línea avanzaremos hacia el final del siglo XX, con las confesiones familiares de Yasmina Reza o el lugar de la hipoacusia y la neurosis en la novela de Vikram Seth. Concluiremos esta sección con algunas reflexiones sobre la importancia de nuestro compositor en la escritura de Haruki Murakami, Roberto Bolaño o en el homenaje explícito de Xavier Güell. Su Tercer movimiento. Beethoven en la poesía universal aborda ya el que fue el propósito inicial de este trabajo: su presencia exclusiva en el contexto lírico, primero universal para después centrarnos en aquellos construidos en nuestra propia lengua. Para ello nos detendremos inicialmente en aquellos que glosaron su figura en vida, desde Clemens Brentano a Franz Grillparzer, pasando por Frederike Susan. Tras su fallecimiento, nos ocuparemos de algunas reminiscencias en la obra de Baudelaire, cuyo poema “La Musique”, no es en modo alguno indiferente a su figura, aspecto que no ha sido subrayado por la crítica. El centenario de su nacimiento daría origen en 1870 en Alemania a una colección conmemorativa de poemas apenas conocida reunida por Herrmann Josef Landau, y de la que hemos seleccionado y analizado su imagen en las contribuciones, a nuestro juicio más valiosas, de Freihern von Maltiz, August Silberstein, Julie Bürow, Jeannette Holthausen, Friedrich Mosengeil, Michael Bernays, el mismo Grillparzer, Karoline Leonhard, Paul Heyse o Seligman Heller, entre otros muchos convocados. El examen de este florilegio nos ha permitido comprender con enorme exactitud la estima y el sentimiento que su obra concitó, manifestada en los más diversos perfiles de sus versos. Despediremos el siglo XIX desde dos poemas de Vyacheslav Ivanov, cuyo lugar en las primeras vanguardias del siglo XX 20 ⁜ Juan José Pastor Comín


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