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DICCIONARIO JURÍDICO NOTARIAL Obra colectiva Tomo III N-P


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig

Marta Lorente Sariñena

Ana Cañizares Laso

Javier de Lucas Martín

Jorge A. Cerdio Herrán

Víctor Moreno Catena

Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga

Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México

José Ramón Cossío Díaz

Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y miembro de El Colegio Nacional

María Luisa Cuerda Arnau

Catedrática de Derecho Penal de la Universidad Jaume I de Castellón

Manuel Díaz Martínez

Catedrático de Derecho Procesal de la UNED

Carmen Domínguez Hidalgo

Catedrática de Derecho Civil de la Pontificia Universidad Católica de Chile

Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot Juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM

Owen Fiss

Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)

José Antonio García-Cruces González Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED

Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid

Francisco Muñoz Conde

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

Angelika Nussberger

Catedrática de Derecho Constitucional e Internacional en la Universidad de Colonia (Alemania). Miembro de la Comisión de Venecia

Héctor Olasolo Alonso

Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)

Luciano Parejo Alfonso

Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid

Consuelo Ramón Chornet

Catedrática de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Valencia

Tomás Sala Franco

Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia

José Luis González Cussac

Ignacio Sancho Gargallo

Luis López Guerra

Elisa Speckmann Guerra

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia

Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid

Ángel M. López y López

Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla

Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España Directora del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM

Ruth Zimmerling

Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)

Fueron miembros de este Comité: Emilio Beltrán Sánchez, Rosario Valpuesta Fernández y Tomás S. Vives Antón Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


DICCIONARIO JURÍDICO NOTARIAL Obra colectiva Tomo III N-P

ÁNGEL GILBERTO ADAME LÓPEZ HOMERO DÍAZ RODRÍGUEZ JESÚS MARÍA GARZA VALDÉS RICARDO GUTIÉRREZ PÉREZ AMANDO MASTACHI AGUARIO TARCISIO SÁNCHEZ ULLOA Coordinadores

tirant lo blanch Ciudad de México, 2023


Copyright ® 2023 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch México publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com/mex/ Este libro será publicado y distribuido internacionalmente en todos los países donde la Editorial Tirant lo Blanch esté presente.

© VV. AA.

© EDITA: TIRANT LO BLANCH DISTRIBUYE: TIRANT LO BLANCH MÉXICO Av. Tamaulipas 150, Oficina 502 Hipódromo, Cuauhtémoc CP 06100, Ciudad de México Telf.: +52 1 55 65502317 infomex@tirant.com www.tirant.com/mex/ www.tirant.es ISBN del Colegio de Notarios de la Ciudad de México (volumen): 978-607-7873-52-5 ISBN del Colegio de Notarios de la Ciudad de México (obra completa): 978-607-7873-47-1 ISBN: 978-84-1197-443-1 MAQUETA: Innovatext Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


Autores Ángel Gilberto Adame López Enrique Almanza Pedraza Montserrat Arenas Martínez David Roberto Arizmendi González Francisco Xavier Arredondo Galván José Antonio Asprón Ortiz Julio César Asprón Ortiz Rafael Azuela Nieto Raúl Calzada Munive Javier Campos de Pablo Guillermo Carranco Romero Alejandro Carvallo Carrillo Luis Alberto Castillo Zendejas Carlos Gabriel Cervantes Origel Miguel Ángel Espíndola Bustillos Marco Antonio Espinoza Rommyngth Oscar Jaime Galicia García José Luis Gallardo Pinal Icaza Daniel García Córdova Erik González Fauerman Rodrigo González Lutteroth Martínez


Ricardo Gutiérrez Pérez Liliana Gutiérrez Robles José Luis Hernández Armenta Francisco José Hernández Salcedo Jorge Pablo Hernández Salcedo Ana de Jesús Jiménez Montañez Gustavo López Larios Alejandro Márquez Murillo Adrián Moreno Rivera José Manuel Nuncio Rodríguez Joel Oliva Sánchez Fernando Pérez Galaviz Guillermo Ramírez de Aguilar María Fernanda Rodríguez Diez Marco Antonio Ruiz Aguirre Luis Alberto Sánchez Colín Novelo Margarita Isabel Sánchez Meneses Patrick Strassburger Weidmann Miguel Suárez Camacho César Humberto Viveros Rodríguez Mauricio Zavaleta Zapata


Índice N.......................................................................................................................................

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O.......................................................................................................................................

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P........................................................................................................................................

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ÍNDICE DE VOCES...................................................................................................

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N NOTARÍA VACANTE. der. not. Es aquella notaría que no tiene titular. I.

El supuesto de notaría vacante se actualiza cuando se crean nuevas o cuando el titular de una cesa en el ejercicio de sus funciones por cualquiera de las causas señaladas en la ley.

II.

En el primer caso, existe una notaría que debe ser ocupada por un primer titular; en el segundo, por uno nuevo.

III.

Los aa. 56, 192 y 218 de la LN 2018 se refieren al procedimiento a seguir cuando una notaría se encuentra vacante, el primero señalando que la autoridad competente publicará una convocatoria (con los requisitos y plazos que allí se detallan), para que los aspirantes concursen por dicha notaría en el examen de oposición correspondiente; el segundo, permitiendo a cualquier notario en funciones el cambio de número de su notaría y del protocolo respectivo, por el número y protocolo de la vacante; y el tercero, indicando que el notario que vaya a actuar en la vacante recibirá por inventario, del AGN, el conjunto de elementos materiales para ejercer su función (libros, folios, apéndices, índices, etcétera). Véase: Examen de oposición. Guarda definitiva; Notario, ausencia del. Alejandro Márquez Murillo

NOTARIADO. der. not. Institución que tiene por objeto el ejercicio de la función notarial, que en el marco del notariado latino, por tratarse de un tipo de ejercicio profesional jurídico imparcial, calificado, colegiado y


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NOTARIO

libre, es trascendental para el derecho, por estar al servicio del bien y de la paz de la sociedad, al brindarle certeza y seguridad jurídica. El término notariado puede tener cuatro acepciones, como carrera o profesión de notario, como colectividad, como institución y como garantía institucional, las cuales se explican a continuación: I.

COMO CARRERA O PROFESIÓN.

II.

COMO COLECTIVIDAD DE NOTARIOS. Conjunto de todos los notarios del país.

III.

COMO INSTITUCIÓN. Soberón Mainero (2012: 257), en la Enciclopedia Jurídica Mexicana, lo define como institución que comprende todo lo relativo a la notaría y a los notarios.

IV.

COMO GARANTÍA INSTITUCIONAL. El segundo párrafo del a. 3 de la ln 2018 se refiere al notariado como garantía institucional, y establece el significado de dicho concepto al señalar que “el notariado como garantía institucional consiste en el sistema que, en el marco del notariado latino, esta ley organiza la función del notario como un tipo de ejercicio profesional del Derecho y establece las condiciones necesarias para su correcto ejercicio imparcial, calificado, colegiado y libre, en términos de ley”. Véase: Notario; Carrera notarial. Alejandro Márquez Murillo

NOTARIO. der. not. Profesional del derecho al que el Estado, después de haber acreditado los requisitos legales, le ha impuesto el imperativo jurídico de considerar cierto y verdadero un acto o un hecho que, una vez interpretado por él, hace constar en los instrumentos de su autoría. Proviene del latín notarius, que quiere decir secretario o escriba. I.

Para Domínguez Martínez y Sánchez Barroso (2012), el notario es un funcionario investido de fe pública, para que los documentos que autorice, y las copias y reproducciones que expida de ellos, tengan valor probatorio pleno en juicio y fuera de él y que, como consecuencia, su contenido se tenga por bueno y válido por todas aquellas personas cuya situación llegue a estar relacionada con los


NOTARIO

13 efectos de los actos hechos constar en dichos documentos y, en general, por toda la comunidad.

II.

Para Ríos Hellig (2020), es el delegado del Estado en la función notarial. Es un particular, profesional del derecho, que después de sustentar diversos exámenes, tanto de aspirante como de oposición, ejerce la carrera u oficio notarial con el objetivo de brindar seguridad jurídica y certeza en las transacciones de las que da fe, siempre con un alto nivel de profesionalismo, de independencia frente al poder público y los particulares, una completa imparcialidad para sus clientes y una autonomía en sus decisiones, las cuales sólo tienen por límite el marco jurídico y el estado de derecho.

III.

Existen pruebas del primer antecedente del notario en Egipto, refiriéndose a la figura del escriba. Su función se limitaba a redactar documentos por medio de jeroglíficos para hacer constar hechos.

IV.

La primera regulación de la figura notarial apareció en Roma; Justiniano (1889) publicó dentro de las novelas, integrantes del corpus iuris civilis, disposiciones relativas a la actividad del tabellio (notario), la utilización del protocolo y el documento notarial. Los tabellio eran personas cultas que sabían escribir y que no formaban parte de la administración pública.

V.

De la Edad Media, resulta importante lo realizado por el emperador de Oriente, León VI, quien concluyó un estudio empezado por su padre acerca de los tabullarii en Roma y escribió la Constitución CXV, que sobre la figura del tabellio destacó la importancia del examen por el que se pretende ingresar como tabulari; fijó las cualidades físicas, morales y jurídicas de estos funcionarios, el que fueran limitados a cierto número y el darle a cada uno una plaza.

VI.

A partir del descubrimiento de América se adoptó en nuestro continente la institución jurídica del notariado español. Durante la época colonial, y de acuerdo con las Siete Partidas, la Novísima Recopilación y las Leyes de Indias, se establecieron ciertos requisitos para el buen ejercicio de la función notarial, entre los que se encontraban ser mayor de 25 años, lego, de buena fama, cristiano, reservado, de buen entendimiento, conocedor del escribir y vecino de lugar.


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NOTARIO

VII.

En la época del Segundo Imperio Mexicano se dictó el decreto de 1864, en donde por primera vez se habló de notario para referirse al escribano y se expidió la Ley Orgánica del Notariado y del Oficio de Escribano, que lo definió como funcionario que el soberano investía con la fe pública para redactar y autorizar con su firma las escrituras de las últimas voluntades, actos y contratos que se celebrarán entre las partes, así como los autores y demás diligencias de los procedimientos judiciales.

VIII.

Como definiciones legales, la ln 1901 definió al notario como el funcionario que tiene fe pública para hacer constar, conforme a las leyes, los actos que según deben ser autorizados por él; que deposita escritas y firmadas en el protocolo las actas notariales de dichos actos, juntamente con los documentos que para su guarda o depósito presenten los interesados, y expide de aquellas las copias que legalmente puedan darse.

IX.

Más adelante, la ln de 1932 lo definió como el funcionario que tiene fe pública para hacer constar los actos y hechos a los que los interesados deben o quieren dar autenticidad, conforme a las leyes. Habrá notarios de número y notarios adscritos, ambos con la misma fe, personalidad y capacidad jurídica para actuar, indistintamente, dentro de una notaría y en un mismo protocolo.

X.

La ln de 1946, por su parte, lo definió como la persona investida de fe pública para hacer constar los actos y hechos jurídicos a los que los interesados deban o quieran dar autenticidad, conforme a las leyes, y autorizada para intervenir en la formación de tales actos o hechos jurídicos, revistiéndolos de solemnidad y forma legales.

XI.

La ln de 1980 simplificó la definición, al considerar al notario como el funcionario público investido de fe pública, facultado para autenticar y dar forma, en los términos de ley, a los instrumentos en que se consignen los actos y hechos jurídicos.

XII.

La ln del 2000 lo definió como el profesional del derecho, investido de fe pública por el Estado y que tiene a su cargo recibir, interpretar, redactar y dar forma legal a la voluntad de las personas que ante él acuden, y conferir autenticidad y certeza jurídicas a los actos y hechos pasados ante su fe, mediante su consignación en instrumentos públicos de su autoría.


NOTARIO

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XIII.

La ln de 2018, a. 44, lo definió originalmente como el profesional del derecho investido de fe pública por el Estado, que tiene a su cargo recibir, interpretar, redactar y sustentar de forma legal a la voluntad de las personas que ante él acuden, y conferir autenticidad y certeza jurídicas a los actos y hechos pasados ante su fe, mediante su consignación en instrumentos públicos de su autoría; posteriormente, la Ley se reformó dos años después, para regresar a la definición original considerada en la ln 2000.

XIV.

El notario en México pertenece a la corriente del notariado latino, donde tiene como obligación principal ser profesional del derecho y participar del contenido de los instrumentos que otorga, brindando así certeza y seguridad jurídica, en adición a su deber de identificación de los comparecientes, y de las facultades con las que concurren.

XV.

Consideran Domínguez Martínez y Sánchez Barroso (2012) que sistemas notariales como el nuestro reconocen un origen jurídico romano germánico, calificados en términos generales como “notariado latino”, componente indispensable del orden normativo, cuya existencia conceptual es por mera esencia, y tiene atribuido dar certeza y seguridad jurídica a los actos jurídicos que se otorgan cuando por ley deban ser ante notario.

XVI.

De acuerdo con Ríos Hellig (2020), el sistema de notariado latino consiste en la facultad del notario para dar forma a un acto jurídico bajo su autoría y autonomía, el cual debe redactar, conservar, reproducir, autorizar y registrar en un instrumento, y cuyas características son, en suma: ser un asesor de las partes; interpretar la voluntad de las partes; redactar, leer y explicar el documento; autorizar el instrumento, imprimiéndole al acto el reconocimiento del Estado; conservar el instrumento; reproducir el instrumento y cargo por tiempo indefinido. Véase: Oficina notarial; Colegio de Notarios de la Ciudad de México; Notario, deberes del; Notario, funciones del; Notario, obligaciones del; Notario, requisitos para ser. Carlos Gabriel Cervantes Origel y Luis Alberto Castillo Zendejas


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NOTARIO SUPLENTE

NOTARIO SUPLENTE. der. not. Aquel que realiza de manera temporal la función notarial en el protocolo de otro notario, por ausencia con licencia y que permite la continuidad de la función encomendada al ausente. I.

De acuerdo con Velarde Violante, tratándose de la función notarial, se desempeña de manera temporal, mientras el titular (suplido) está ausente o con licencia, y en el protocolo de la notaría cuyo titular suple. En el ejercicio de la función notarial la razón del suplente, como en la mayor parte de los casos, es evitar que ante ausencias temporales del suplido la función o actividad quede vacante. De esta manera, el suplente sustituye al suplido y permite la continuidad de la función encomendada. El notario suplente asume íntegramente las funciones del notario suplido, no sólo en cuanto a los instrumentos que ante él se otorguen, sino además en todos los documentos previos y posteriores relacionados con la función notarial.

II.

En la ln 2018 existen referencias a él, desde supuestos de prohibición, pero también de autorización, como lo manifiesta el a. 115, al permitir que las escrituras asentadas en el protocolo por un notario sean firmadas y autorizadas preventiva o definitivamente por el propio notario o por sus asociados o suplentes, siempre que se cumplan los requisitos correspondientes.

III.

El notario suplente se consagra como obligatorio según la misma Ley, así, en su a. 194, dispone que, para suplirse recíprocamente en sus ausencias temporales, en todo tiempo, los notarios celebrarán convenios de suplencia, pudiendo celebrarse hasta por tres. Mientras subsista un convenio de suplencia, los notarios que lo celebraron podrán suplirse entre sí y no podrán suplir a otro notario, salvo la autorización de las autoridades competentes, cuando se trate de suplir a un notario que haya recién obtenido su patente. Cuando ejerzan la suplencia, los notarios suplentes tendrán las mismas funciones de los notarios suplidos, con respecto a cada instrumento.

IV.

La figura del suplente es indispensable en la clausura del protocolo de una notaría, ya que, según se desprende del a. 213 de la ln 2018, en los casos de cesación de la función notarial, junto con la declaratoria que al efecto emita la autoridad competente, se procederá a iniciar el procedimiento de clausura temporal del protocolo correspondiente. Para tal efecto, la autoridad ordenará


NOTARIO, ASESOR INTERNACIONAL

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al notario, suplente o al asociado, según el caso, la fijación de un aviso visible en la notaría y ordenará una publicación en la go, con cargo a los notarios señalados. V.

Finalmente, el rln 2018 amplía las facultades del notario suplente también a las obligaciones propias del sistema informático, como ejemplo, su a. 100, que permite al notario suplente estar facultado a utilizar su firma electrónica notarial en el ejercicio de sus facultades como suplente, siendo aplicables las mismas reglas que para los notarios asociados. Véase: Notario, ausencia del. Luis Alberto Castillo Zendejas

NOTARIO, ASESOR INTERNACIONAL. der int. der not. Función compatible con la actividad notarial consistente en aconsejar y resolver consultas jurídicas objetivamente, y ser consultor jurídico extranjero emitiendo dictámenes objetivos. I.

Tiene dicho carácter en asuntos que, por contar con elementos de extraterritorialidad, ameriten la asesoría especializada del notario, en relación con la aplicación de normas de derecho internacional privado, contenidas, entre otros ordenamientos, en la Convención Interamericana sobre Normas Generales de Derecho Internacional Privado y en el ccf.

II.

Esta función hace referencia a la obligación que tiene el notario, como operador jurídico y auxiliar en la administración de justicia, de conocer y aplicar, atendiendo al caso en concreto, las normas conflictuales mexicanas y el derecho a las cuales remitan, sea nacional o extranjero; así como a la obligación de informar sobre los efectos, las consecuencias y los alcances legales que los instrumentos de su autoría tendrán, tanto en el plano nacional como internacional.

III.

A este respecto, la entonces Unión Internacional del Notariado Latino, hoy Unión Internacional del Notariado, ha emitido dos recomendaciones, en los congresos de Montevideo (Uruguay), de 1969, y Cartagena de Indias (Colombia), de 1992, en el sentido siguiente: Montevideo (1969): “Dentro de la vigencia de los postulados enunciados, se estima que el notariado debe abocarse, con


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NOTARIO, ASESORÍA JURÍDICA DEL

amplios signos de apertura, a las nuevas exigencias sociales, técnicas y económicas del mundo contemporáneo, reconsiderando su trascendencia en el ámbito del derecho, en sus múltiples manifestaciones, particularmente en el campo del derecho comparado, internacional privado, administrativo y fiscal”. IV.

Cartagena de Indias (1992): “Considerándose que la movilidad de personas, mercaderías, servicios y capitales, y la interconexión de conocimientos y técnicas y también de organizaciones y grupos financieros y empresariales, requieren el conocimiento y aplicación de principios del Derecho Internacional Privado, así como el aprovechamiento de las naturales consecuencias y cualidades del documento notarial como vehículo transnacional de negocios y relaciones conectados con diversos ordenamientos, para los que se requiera fehaciencia y autenticidad”. Véase: Función notarial; compatibilidades e incompatibilidades de la. David Roberto Arizmendi González y Jorge Orozco González

NOTARIO, ASESORÍA JURÍDICA DEL. der. not. Actividad del notario consistente en aconsejar a las personas que ante él acuden, haciendo de su conocimiento todas las alternativas posibles para que, dentro del marco legal, logren llevar a cabo los actos, los negocios o las operaciones que requieran, de la forma más idónea y segura, y a la vez protegiendo los intereses de manera imparcial de todas las personas que intervengan. I.

En este tipo de asesoría, el notario debe tomar en cuenta los siguientes aspectos: A.

Una vez hecho el planteamiento o expuestas las necesidades jurídicas de un cliente o de las partes intervinientes en un acto, debe, con su consejo, lograr que cada una de las partes satisfaga de manera segura sus intereses.

B.

Debe ser preciso con los consejos que da, para no perder la imparcialidad, a la vez que debe poner en conocimiento de los asesorados todas las posibilidades y opciones legales para llevar a cabo determinado acto.


NOTARIO, ASESORÍA JURÍDICA DEL

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C.

Su consejo en ningún caso puede dar como resultado que los asesorados dejen de pagar alguna contribución a la que estén obligados, dejen de cumplir con algún requisito legal o violen alguna ley.

D.

Que derivado de su consejo puede resultar en la elaboración de instrumentos o que no sean necesarios.

E.

En casos de asuntos que no son de su competencia, puede asesorar a los prestatarios, siempre tomando en cuenta su deber de actuar con imparcialidad.

F.

Debe abstenerse de asesorar y, en consecuencia, de actuar si el objeto, el motivo expresado o conocido por el notario, o el fin del acto es contrario a la ley o a las buenas costumbres; asimismo, si el objeto del acto es física o legalmente imposible.

II.

La violación a una asesoría imparcial amerita queja contra el notario. Adicional al deber legal del notario de dar una asesoría jurídica desde una entrevista inicial, tiene la obligación de hacer constar bajo su fe en las escrituras y actas que ante él se otorguen, que explicó e ilustró a los otorgantes acerca del valor, las consecuencias y los alcances legales del instrumento, así como de la renuncia de derechos que efectúen y de su contenido cuando a su juicio así proceda, o de que fue relevado expresamente por ellos de dar esa ilustración, declaración que asentará.

III.

Las mencionadas reglas y parámetros de la asesoría jurídica que da un notario fueron precisadas a partir de la ln 2000. Esta obligación en la ln 1980 estaba contemplada en el sentido de orientar y explicar a los otorgantes y a los comparecientes el valor y las consecuencias legales de los actos que él autorizara.

IV.

En la ln 2000, a. 7-V, segundo párrafo, estaba previsto el concepto de uteralteridad, que no ha perdido vigencia ética: “es la actitud y procedimiento de asesoría notarial y de conformación del instrumento notarial que va más allá de una simple imparcialidad, llevando al Notario a ser un verdadero consultor o consejero de cada parte, con atención personal y entrega cuidadosa, de forma tal que se cubran los requisitos de asesoría y consejo para cada una de las partes o solicitantes del servicio, sin descuidar los de la contraparte, ni ser parcial contra ella, sino ejerciendo hacia ella la misma actitud,


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NOTARIO, ATENCIÓN PERSONAL DEL

basada en lo justo concreto del caso de que se trate”. Dicho texto, aunque asertivo, fue derogado el 22 de diciembre de 2005. V.

En contraste con la asesoría jurídica del notario, para otros profesionales del derecho puede tener distintas aristas. Así, la labor de un juez, procurador de justicia o fiscal, el ejercicio y naturaleza de sus funciones les impide asesorar; más bien, son ejecutores de hechos o circunstancias legales que se les plantea o que se les presenta como autoridad, salvo en casos especiales de suplencia de la queja. Por su parte, un abogado o licenciado en derecho también puede dar una asesoría jurídica, pero su perspectiva es distinta, ya que lo hará protegiendo, en primer y único lugar, los intereses de su cliente. Véase: Función notarial; compatibilidades e incompatibilidades de la; Consulta jurídica, resolución de; Notario, obligación de aconsejar. David Roberto Arizmendi González

NOTARIO, ATENCIÓN PERSONAL DEL. der. not. Obligación que tiene el notario frente a los prestatarios del servicio de supervisar personalmente los asuntos que se soliciten y tramiten en la notaría a su cargo, hasta su conclusión y motivo de sanción, en caso de contravención, con suspensión y cesación en el ejercicio de sus funciones. I.

El notario no debe aceptar más asuntos que aquellos que pueda atender personalmente en su función autenticadora, lo que realiza en todas sus actuaciones de asesoría, instrumentación y juicio, conduciéndose conforme a la prudencia jurídica e imparcialmente, pudiendo excusarse al momento si circunstancialmente se encuentra atendiendo otro asunto; pero si la persona decide esperarlo, está obligado a atenderlo, según el orden de atención que le toque.

II.

La atención personal del notario es inherente a su función. Es indelegable; no es notario quien no atiende personalmente.

III.

El ejercicio del notariado es una función de orden público no delegable; por tanto, no puede encomendarse a un tercero. Véase: Notario, obligaciones del; Notario, deberes del. David Roberto Arizmendi González


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