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Interacciones en redes sociales y sus efectos en el mundo real: reflexiones sobre una década de profundos cambios sociales y tecnológicos


Comité Científico De La Editorial Tirant Humanidades Manuel Asensi Pérez Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València Ramón Cotarelo Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia M.ª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València Juan Manuel Fernández Soria Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València Pablo Oñate Rubalcaba Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València Joan Romero Catedrático de Geografía Humana Universitat de València Juan José Tamayo Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


Daniel Javier de la Garza Montemayor

Interacciones en redes sociales y sus efectos en el mundo real: reflexiones sobre una década de profundos cambios sociales y tecnológicos

tirant humanidades Ciudad de México, 2023


Copyright ® 2023 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de la autora y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com. Este libro será publicado y distribuido internacionalmente en todos los países donde la Editorial Tirant lo Blanch esté presente.

© Daniel Javier de la Garza Montemayor

©

TIRANT HUMANIDADES DISTRIBUYE: TIRANT HUMANIDADES MÉXICO Av. Tamaulipas 150, Oficina 502 Hipódromo, Cuauhtémoc, CP 06100, Ciudad de México Telf: +52 1 55 65502317 infomex@tirant.com www.tirant.com/mex/ www.tirant.es ISBN: 978-84-1982-547-6 Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


Índice Prólogo..............................................................................................................................

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Introducción...................................................................................................................

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Capítulo 1 Algunos de los principales antecedentes de la nueva era: Napster, Facebook y Uber como representantes de cambios en la vida social...................................................................................................................

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Capítulo 2 La cuarta revolución industrial: los años previos a la transformación total.................................................................................................

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Capítulo 3 Wikileaks y la Primavera Árabe: el inicio de los debates del mañana.............................................................................................................................

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Capítulo 4 Redes sociales y participación política: un debate conceptual......

125

Capítulo 5 Sentimiento de eficacia política y formación de capital social: cómo inciden estos constructos en las expresiones digitales........

147

Capítulo 6 El surgimiento de los tecnopopulismos: el efecto inesperado de la nueva era: Europa...........................................................................................

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Capítulo 7 Las redes sociales como una eficaz herramienta de comunicación política en México: del auge a la normalización......

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Capítulo 8 Estados Unidos 2016-2020: se consolida la era de la posverdad...

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Índice

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Capítulo 9 Los riesgos de las democracias contemporáneas a partir de la irrupción de las redes sociales............................................................................

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Capítulo 10 Las redes sociales como parte de una transformación en la vida social y política: estudios de Iberoamérica.................................................

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Capítulo 11 Conclusiones, reflexiones y algunos apuntes para el futuro...........

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Índice

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Para Paula y Julieta Gracias por su paciencia, apoyo constante y amor. Gracias por ser mi inspiración para todo lo que hago. Gracias por estar siempre ahí.

Nota: La editorial Tirant lo Blanch árbitra las obras por comités internos y externos


Prólogo El estudio académico de la comunicología comprende tres grandes etapas. La primera etapa parte de los orígenes del periodismo, la publicidad, las relaciones públicas, la propaganda, la mercadotecnia política, entre otras disciplinas próximas afines y se extendió hasta finales de la década de 1950. Esa etapa correspondió a la gestación y desarrollo de los medios de comunicación de masas. En 1892, Joseph Pulitzer (1847-1911), dueño de uno de los primeros imperios informativos en la Unión Americana, cabildeó ante las autoridades de las universidades de Columbia y Harvard la pertinencia de ofrecer la carrera de periodismo a nivel universitario. Pulitzer razonaba la necesidad de fundamentar la enseñanza del periodismo profesional desde los imaginarios de las ciencias sociales y las humanidades, complementando la formación de los estudiantes con materias orientadas al desarrollo de habilidades y competencias en el periodismo. No pocos de los directores de los principales diarios estadounidenses cuestionaron la audaz iniciativa de Pulitzer, quien efectivamente entendía la necesidad de elevar el periodismo al rango de una profesión culta. En 1900, en la Universidad de Iowa empezaron a dictarse clases de periodismo. En 1904, Pulitzer donó a Columbia dos millones de dólares para establecer el edificio que sería destinado a la escuela de periodismo, así como los recursos necesarios para establecer un fondo de becas para los estudiantes. En América Latina, las primeras escuelas de periodismo aparecieron en la década de 1930 y, por supuesto, los grandes magnates de la incipiente industria de la información fueron indiferentes a ello. A la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), en Argentina, corresponde el mérito de haber empezado a impartir, en 1934, la primera Licenciatura en Periodismo en nuestra región. En México, a partir de 1949, la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, en la Ciudad de México, comenzó a impartir la Licenciatura en Periodismo. Poco después, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y la Universidad Veracruzana siguieron su ejemplo. En Estados Unidos, durante las primeras décadas del siglo XX, el pragmatismo determinó el rumbo de los estudios e investigaciones

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necesarias para responder a las exigencias de la propaganda y la publicidad. Los inversores demandaban resultados demostrables del alcance y la efectiva capacidad de influencia que podrían ejercer los medios de comunicación de masas en la sociedad. Fue indispensable investigar a las audiencias para sustentar la pertinencia de invertir considerables sumas de dinero en publicidad en los medios de comunicación. La influencia y el poder de los medios fueron deliberadamente exagerados por algunos promotores del mercado, quienes, por los compromisos comerciales adquiridos, exageraron los alcances del determinismo mediático. Sin embargo, las rigurosas investigaciones realizadas por Paul Felix Lazarsfeld, a principios de la década de 1940, permitieron disipar el desmesurado poder que solía atribuirse a los medios de comunicación de masas, instalando en sus justas dimensiones el análisis de las audiencias y los efectos de los medios. El segundo periodo dio inicio en la década de 1960. Además de incluir un mayor número de investigaciones en las disciplinas próximas a la comunicación antes referidas, fue formalizada la introducción de los estudios universitarios en “Ciencias de la Comunicación” -lo cual lamentó tanto Gabriel García Márquez en su conocida apología sobre el periodismo como “el oficio más bello del mundo-”.1 En 1960, gracias al empeño de José Sánchez Villaseñor, la Universidad Iberoamericana (UIA), entonces ubicada al sur de la ciudad de México, empezó a impartir la Licenciatura en Ciencias de la comunicación (LCC) bajo el nombre de “Ciencias y técnicas de la información” (CTI). Si Pulitzer pretendía elevar al periodismo al rango de una profesión culta, Sánchez Villaseñor, un sacerdote jesuita, oriundo de Sahuayo, Michoacán advirtió la necesidad de formar sólidos intelectuales a partir de las ciencias de la comunicación. Para fundamentar la pertinencia de impartir la Licenciatura en

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El 7 de octubre de 1996, en la conferencia magistral que Gabriel García Márquez dictó en la 52a. Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, (SIP), en Los Ángeles, Estados Unidos, el Nobel de Literatura lamentó que las escuelas de periodismo fueran desplazadas por la moda de las escuelas de comunicación.

José Octavio Islas Carmona


Ciencias de la Comunicación a nivel universitario, Sánchez Villaseñor confeccionó un robusto plan de estudios. En América Latina, la publicidad, las relaciones públicas y, en menor medida, el periodismo, han recibido el trato de temas periféricos a la comunicación social. Desde la academia, el periodismo no precisamente es reconocido como una de las fuentes científicas de la comunicología posible. En no pocas naciones en América Latina, las escuelas y facultades de periodismo fueron desmanteladas para dar paso a las escuelas de comunicación. Entre tanto, en Estados Unidos se avanzaba en la formalización de los estudios sobre los medios masivos de comunicación -la mass communications research-. Sin embargo, en Iberoamérica, el campo académico de la comunicología empezó a tomar distancia de la mass communications research. El discurso sociológico -de inspiración marxista-, decretó como indispensable tal distanciamiento, por considerar a la mass communications research como una extensión del pensamiento estructural funcionalista, el cual entonces fue estigmatizado por sociólogos marxistas como el pensamiento de “los otros”, “los enemigos”. Los fundadores de las primeras escuelas dedicadas a la enseñanza de las ciencias de la comunicación, pretendieron establecer una base conceptual que permitiera comprender a los medios en el contexto de la economía global. El discurso de la Economía Política representó el punto de encuentro con el pensamiento científico hegemómico en aquellos días, y la Sociología, fundamentalmente la marxista, interesada en el poder, determinó el horizonte crítico a seguir para instalar como asunto prioritario en la agenda de investigación, la comprensión de la contribición de los medios masivos al desarrollo de la ideología dominante. Con el paso de los años, la teoría crítica, la gran apuesta de la academia latinoamericana dedicada al estudio de las “ciencias de la comunicación”, derivó en una especie de hermético dogma y, así ha permanecido hasta nuestros días, organizando congresos en América Latina y publicando algunas revistas científicas de relativa relevancia. En Iberoamérica, la academia dedicada al estudio de la comunicología también ha pretendido subordinar los estudios culturales a las directrices

Prólogo

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del determinismo economicista de inspiración marxista. Por supuesto que los estudios culturales admiten una interpretación mucho más amplia e independiente, la cual desborda tan forzado encorsetamiento. Tampoco la comunicología debe ser subordinada a los estudios culturales. La Paleontología de la Información, propuesta por Manuel Martín Serrano, permite instalar el reflexivo de la comunicología en un estrecho diálogo con la evolución de todas las formas de vida. La tercera era en el estudio académico de la comunicología dio incio en la década de 1990 al popularizarse el uso de Internet -gracias a la introducción de la web- y, se extiende a nuestros días. Daniel Javier de la Garza Montemayor (Universidad de Monterrey, México) es uno de los miembros más brillantes de una generación de académicos que debemos identificar como referentes en la tercera etapa, a quienes, afortunadamente ya no se exige demostrar la pertinencia de estudiar el impacto de Internet en la sociedad. Con mi generación, por supuesto, anterior a la de Daniel, las cosas fueron muy diferentes. Mi generación vivió la tensa transición entre la segunda y la tercera etapa. A principios de la década de 1990, la mayoría de académicos de la comunicación, identificados con la segunda etapa, despreciaban el estudio de Internet. En principio, objetaban considerarlo como un nuevo medio de comunicación. Suponían que se trataría de una moda efímera, pasajera, intrascendente. Los “días de Internet” -pensaron- pasarían rápido. Una vez agotada la “moda”, los grandes sacerdotes del pensamiento comunicológico iberoamericano recuperarían su fuero académico -ese perverso intangible, efectivamente existe en las entrañas de la vida académica-. Sin embargo, para su desdicha no ocurrió así.2 El error radicó en lo estrecho de su perspectiva. Por su radicalismo ideológico, objetaban com-

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En alguna ocasión, un académico brasileño, quien subordina la comprensión de la comunicología al determinismo teórico de la Economía Política de la Comunicación, desafiante, me cuestionó -¿Quién es Marshall McLuhan?-. Mi respuesta fue sencilla: “si no sabes quién fue Marshall McLuhan, es evidente que no estudiaste comunicación”.

José Octavio Islas Carmona


prender a los medios de comunicación como tecnologías y, en el mejor de los casos, consideraban a las tecnologías como un asunto periférico, inferior en la agenda de sus prioridades. Su pecado radicó en haber subestimado el impacto cultural de Internet, olvidando que, a través de la historia las tecnologías siempre han demostrado una formidable capacidad para transformar a las sociedades. Así ha ocurrido desde el alfabeto fonético -la madre de la invención-. La invención del alfabeto fonético, la primera gran tecnología, implicó millones de años. Posiblemente la introducción de plataformas de inteligencia artificial, como ChatGPT (Microsoft), Bard (Google), además de aquéllas que puedan ser introducidas durante los próximos años, favorecerán la gestación y el desarrollo de una nueva etapa en el estudio académico de la comunicación -la cuarta etapa-. Internet además ha contribuido a acelerar el tránsito hacia la cuarta y quinta revoluciones industriales, tema que aborda con rigor Daniel en el segundo capítulo. Los cambios tecnológicos introducen nuevos ambientes culturales, y éstos, no necesariamente contribuyen a establecer un mundo mejor. Efectivamente nuestras tecnologías pueden superar nuestra humanidad, tal como advirtió Einstein. En la década de 1990, no pocos de los grandes referentes en la academia de comunicación latinoamericana afirmaban que Internet jamás podría restar importancia a la televisión. Sin embargo, desde La tercera ola (1979) Alvin Toffler, destacado futurólogo estadounidense, había anticipado que los días de la televisión estaban contados. Años más tarde, en la década de 1990, Nicholas Negroponte anticipó que Internet podría modificar radicalmente a la televisión. Tales advertencias no fueron consideradas ni por los académicos dedicados al estudio de los medios de comunicación, ni por los dueños de las grandes cadenas de televisión. Por absurdo que parezca, en la academia los señalamientos fueron despreciados debido a sus particulares orígenes -procedían de “simples autores de best sellers, quienes no habían analizado desde una perspectiva eminentemente crítica a los medios de comunicación”-. Los promotores del hermetismo ahistórico invariablemente citaban a Sartori, quien -afirmaban- había demostrado la formidable capacidad de

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la televisión para degradar la calidad de la vida democrática en aquellas naciones donde había conseguido establecer democracias teledirigidas. A la televisión le atribuían un poder digno de la más poderosa “aguja hipodérmica”. A pesar de todas las sentencias de Sartori, hoy dedicamos más tiempo a Internet y a las redes sociodigitales que a la televisión y al conjunto de medios de comunicación de masas convencionales.3 Internet ha transformado radicalmente al ecosistema mediático. Los viejos medios de comunicación han sido relegados a un plano secundario. No han desaparecido. Sin embargo, hoy parecen destinados a cumplir otro tipo de funciones en un ecosistema mediático más extenso y complejo. La televisión, el cine, la radio, el sistema de prensa han sido modificados estructuralmente por la web y las plataformas de distribución de contenidos vía streaming, como Spotify, Netflix y YouTube. Daniel atinadamente afirma a Napster como el origen de las granes revoluciones que han resentido los medios en sus contenidos.4 Internet y las plataformas digitales no solo han cambiado a los medios de comunicación; además, han transformado la mercadotecnia, las relaciones públicas, el periodismo, la publicidad, la investigación de los mercados y, por supuesto, a la comunicología. La publicidad, por ejemplo, ha sido radicalmente transformada por Google y Facebook -hoy Meta Platfoms-. Las mencionadas plataformas digitales concentran el mayor porcentaje de

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De acuerdo con lo asentado en el estudio Digital 2023. Global Overview Report, realizado por las firmas We Are Social y Meltwater, dedicamos un promedio de 6 horas con 37 minutos al día a Internet, mientras destinamos 3 horas con 23 minutos a la televisión (broadcast y streaming). Internet además ha modificado radicalmente el consumo cultural de la televisión. Las plataformas de video bajo demanda o por streaming dejaron muy atrás a la televisión abierta y, hoy cuentan con más suscriptores que los servicios de televisión de paga tradicional que ofrecen sistemas de cable. En la Ecología de los Medios (Media Ecology), tal proceso es designado como remediación y, se fundamenta en las teorías evolutivas (Darwin), y el pensamiento sistémico (Von Bertalanffy). Los medios y las tecnologías evolucionan, son transformados por el hombre, pero también transforman a las personas.

José Octavio Islas Carmona


las inversiones destinadas a publicidad. La publicidad que ha sido retirada de los medios masivos convencionales no desaparece, es invertida en los nuevos medios digitales. Ello, por supuesto ha generado profunda insatisfacción y desconcierto entre los propietarios y concesionarios de los medios de comunicación convencionales. Los barones de los viejos medios, resignados, advierten cómo la economía digital se ha empeñado en diluir su viejo mundo. Internet, además ha empoderado a la ciudadanía y, para dar ejemplo de ello, Daniel destaca la importancia de Wikileaks y La Primavera Árabe. WikiLekas, una organización sin fines de lucro que se ha dedicado a la publicación de información clasificada y confidencial de gobiernos, empresas y organizaciones en todo el mundo, fue fundada en 2006 por el cypherpunk australiano Julian Assange.5 Algunas de las contribuciones más importantes incluyen revelaciones sobre los excesos del ejército estadounidense en las guerras en Irak y Afganistán, la publicación de cables diplomáticos secretos del gobierno de Estados Unidos que revelaron detalles sobre sus autoritarias relaciones diplomáticas y políticas en el mundo, y revelaciones sobre abusos en materia de derechos humanos en el mundo. Wikileaks admite ser considerado como un formidable panóptico 6 ciudadano pues ha contribuido a afirmar, como legítimas exigencias a los gobiernos, el estricto apego a la legalidad en sus acciones, la transparencia y la rendición de cuentas. Wikileaks estableció un auténtico parteaguas en el periodismo de investigación al

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Un cypherpunk es un ciberactivista que utiliza la criptografía como forma de acción directa no violenta para impulsar cambios que considera indispensables en la sociedad. En 1994, el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en los Altos de Chiapas, México admite ser considerado como el primer gran referente en el empleo de Internet en el imaginario ciberactivista. El levantamiento neozapatista fue la primera expresión de rechazo social al liberalismo. Su primer sitio web -Ya basta!-, desarrollado por el profesor Justin Paulson, permitió al movimiento disponer de un efectivo sistema de difusión internacional y una amplia red internacional de apoyo.

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estimular el desarrollo del periodismo colaborativo.7 En 2016, un equipo de periodistas de investigación que procedían de reconocidos medios informativos dio a conocer los “Panama Papers”.8 En 2017, otro equipo internacional de profesionales de la información dio a conocer los “Paradise Papers”.9 Ese mismo año, Wikileaks publicó los “CIA Papers.10 En 2021, otro equipo internacional de periodistas de investigación dio a conocer los “Pandora Papers”.11 Destacados periodistas mexicanos, como 7.

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El periodismo colaborativo es una forma de trabajo en la que periodistas de diferentes medios y países trabajan juntos en proyectos investigación periodística a gran escala. En lugar de trabajar en solitario, los periodistas colaborativos comparten recursos y conocimientos para llevar a cabo investigaciones profundas y exhaustivas que, a menudo, no serían posibles de otra manera. Los Panama Papers comprendieron la filtración de 11.5 millones de documentos de una firma de abogados en Panamá, llamada Mossack Fonseca. Los documentos ofrecen detalles sobre políticos, celebridades y empresarios de todo el mundo que emplean paraísos fiscales para evadir el pago de impuestos y ocultar su riqueza. Los Paradise Papers comprendieron 13,4 millones de documentos financieros de una firma de servicios financieros en Bermudas llamada Appleby. Los documentos comprenden información de las élites mundiales, quienes utilizan complejas estructuras financieras para evadir impuestos y ocultar su riqueza. La filtración comprendió documentos que detallan la capacidad de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (DEA) para hackear teléfonos inteligentes y otros dispositivos, realizando un espionaje masivo de gran cantidad de personas, confirmando lo revelado sobre las agencias de seguridad nacional en Estados Unidos, a través de las filtraciones realizadas por Edward Snowden en 2013. La filtración fue revelada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación el 3 de octubre de 2021.Consistió en más de 11 millones de documentos de bufetes de abogados y empresas de servicios financieros ubicados en paraísos fiscales y otros lugares secretos en todo el mundo. Los documentos revelaron cómo estas entidades ayudaron a sus clientes a ocultar grandes cantidades de riqueza a través de complejos esquemas financieros y de propiedad de bienes raíces. Entre las personas implicadas se encontraban políticos de alto rango, incluyendo jefes de Estado de varios países, celebridades, empresarios y personas vinculadas con organizaciones criminales. La filtración también reveló información sobre la propiedad de bienes raíces, incluyendo mansiones y yates de lujo, en lugares como Dubai, Lon-

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Carmen Aristegui e influyentes medios informativos, como Proceso, participaron en algunas de las mencionadas investigaciones. En México, en 2022 fueron dados a conocer los Guacamaya Papers.12 La Primavera Árabe representa un obligado referente en materia de ciberactivismo debido a que permitió confirmar el músculo de las redes sociodigitales. Todo comenzó en Túnez, a finales de 2010, cuando un joven vendedor ambulante, llamado Mohamed Bouazizi, se prendió fuego en protesta por la confiscación de su mercancía y el maltrato que recibió de las autoridades locales. Bouazizi murió semanas después a causa de sus quemaduras; sin embargo, su inmolación desencadenó protestas e indignación en todo el país. Las manifestaciones, que se extendieron rápidamente a otras partes de Túnez, fueron motivadas por la frustración y el descontento de la población con el gobierno del presidente Zine El Abidine Ben Ali, quien había estado en el poder durante más de 20 años y era acusado de corrupción, represión política y ausencia de libertades civiles. Las protestas continuaron durante varios meses y, a pesar de la represión violenta por parte de las fuerzas de seguridad, finalmente lograron derrocar al gobierno de Ben Ali en enero de 2011. El éxito de la revolución tunecina -donde las redes sociodigitales observaron un rol protagónico- inspiró a la población de otros países en la región, y las protestas se extendieron a Egipto -donde perdió el poder el presidente Mohamed Morsi-, Libia -donde fue depuesto Muammar Gaddafi- Siria, Yemen. También se registraron manifestaciones en Bahréin, Jordania, Marruecos y Omán. En la Primavera Árabe también se desplegó una abierta lucha en

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dres y Mónaco. Los Pandora Papers se consideran una de las mayores filtraciones de datos financieros de la historia, y han generado gran revuelo en todo el mundo, provocando llamados para una mayor transparencia en el sector financiero y una mayor regulación de los paraísos fiscales. La filtración realizada por el grupo de hackers Guacamaya comprende 6 terabytes de información interna y confidencial de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), destacando correos electrónicos del general Luis Cresencio Sandoval, titular de la Sedena en el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

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