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inteligencia y seguridad

Jesús Sánchez Gómez

Doctor en Criminología, Diplomado en Estudios Avanzados en Análisis y Prevención del Terrorismo, Antropología Médica y Forense, y Ciencias Policiales, poseedor de diversos masters y especializaciones universitarias, es coordinador y profesor, de la Universidad Rey Juan Carlos (Madrid), del Master en Perfiles Forenses de Peligrosidad Criminal. Colaborador habitual en distintos medios de comunicación, viene igualmente colaborando con distintas universidades, la Escuela de Guerra del Ejército de Tierra y agencias internacionales para la lucha contra el terrorismo. Miembro del Grupo de Estudios sobre Seguridad Internacional (GESI), participa en diversos proyectos internacionales relacionados con el terrorismo. Cuenta con un amplio número de publicaciones tanto nacionales como internacionales, destacando, entre sus investigaciones y obras, la elaboración de los Perfiles de los Terroristas del 11-M; el Manual de Clínica Criminológica, editado por Tecnos; y la colaboración en el libro La Inteligencia Como Disciplina Científica, editado por la Cátedra de Servicios de Inteligencia de la Universidad Rey Juan Carlos.

JESÚS SÁNCHEZ GÓMEZ

Se aborda el pensamiento místico religioso proveniente del Corán, las causas del pensamiento fanático, tácticas y estrategias terroristas, y se identifican y analizan las causas psíquicas, biológicas y sociológicas que construyen la personalidad criminal, los elementos comunes y diferenciadores, y el riesgo de violencia.

La construcción de un perfil radical yihadista

Investigación científica criminológica que presenta resultados respecto a la personalidad de los terroristas, fanatizados y fanatizadores, de tipo yihadista islamista, presentes en África, Europa, Oriente Medio y Estados Unidos.

inteligencia y seguridad

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La construcción de un perfil radical yihadista JESÚS SÁNCHEZ GÓMEZ

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LA CONSTRUCCIÓN DE UN PERFIL RADICAL YIHADISTA


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig

Javier de Lucas Martín

Ana Cañizares Laso

Víctor Moreno Catena

Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga

Jorge A. Cerdio Herrán

Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México

José Ramón Cossío Díaz

Ministro de la Suprema Corte de Justicia de México

Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot

Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM

Owen Fiss

Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)

José Antonio García-Cruces González

Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED

Luis López Guerra

Juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid

Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid

Francisco Muñoz Conde

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

Angelika Nussberger

Jueza del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Catedrática de Derecho Internacional de la Universidad de Colonia (Alemania)

Héctor Olasolo Alonso

Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)

Luciano Parejo Alfonso

Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid

Tomás Sala Franco

Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia

Ignacio Sancho Gargallo

Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España

Ángel M. López y López

Tomás S. Vives Antón

Marta Lorente Sariñena

Ruth Zimmerling

Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


LA CONSTRUCCIÓN DE UN PERFIL RADICAL YIHADISTA

JESÚS SÁNCHEZ GÓMEZ

Valencia, 2018


Copyright ® 2018 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.

Director de la colección: JOSÉ LUIS GONZÁLEZ CUSSAC Universidad de Valencia

© Jesús Sánchez Gómez

© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-9169-886-9 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


Índice PRÓLOGO.............................................................................................. 11 INTRODUCCIÓN................................................................................... 13

ANÁLISIS DEL CONFLICTO TERRORISTA VIOLENCIA POLÍTICA Y TERRORISMO....................................................... 15 ARGUMENTOS LEGITIMADORES DE LA VIOLENCIA POLÍTICA........... 28 EL MIEDO COMO ACTITUD SOCIAL HACIA EL TERRORISMO............. 32

TERRORISMO YIHADISTA AXIOMA, PRECEPTO Y CREDO..................................................................... 39 TEATRO TERRORISTA..................................................................................... 48 ESCENARIO SOCIAL........................................................................................ 51

África..................................................................................................... 57 Aspectos culturales de Marruecos y procesos de socialización.............. 62 Marruecos y el terrorismo yihadista en el periodo 1950-1995............. 66 Europa................................................................................................... 80 Oriente Medio....................................................................................... 89 Aspectos socio-culturales de Siria y procesos de socialización (La creación del estado de Israel, 2000)........................................................... 95 Estados Unidos...................................................................................... 101 ADAPTABILIDAD SOCIAL

POSICIONAMIENTO........................................................................................ 109 SUSTENTO TEÓRICO...................................................................................... 113

Teorías derivadas de las ciencias de la salud............................................ 113 Teorías de corte sociológico.................................................................... 114

AGRESIVIDAD................................................................................................... 114

Conducta agresiva y adaptabilidad social................................................ 115 Factores psicológicos........................................................................... 115 Factores sociológicos........................................................................... 117

RASGOS CRIMINÓGENOS.............................................................................. 118

Presentación de rasgos criminógenos...................................................... 126


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Índice

ANÁLISIS DE DATOS........................................................................................ 129

Valoración rasgos criminógenos comunes............................................... 139 Valoración rasgos criminógenos diferenciadores..................................... 141 África................................................................................................. 141 Oriente Medio.................................................................................... 143 Europa............................................................................................... 145 Estados Unidos................................................................................... 152 CAPACIDAD CRIMINAL

APROXIMACIÓN Y ENLACE........................................................................... 157 POSICIONAMIENTO........................................................................................ 160 ESTRUCTURA CLÍNICA................................................................................... 162

Inintimidabilidad................................................................................... 162 Egocentrismo..................................................................................... 163 Labilidad Afectiva............................................................................... 166 Nocividad.............................................................................................. 174 Agresividad......................................................................................... 175 Indiferencia Afectiva........................................................................... 191

ESTUDIO DIFERENCIAL DE LA CAPACIDAD CRIMINAL......................... 203

Estudio de rasgos................................................................................... 203 Proceso.................................................................................................. 203 Identificación de valores gráficos............................................................ 204 África..................................................................................................... 204 Anexo atributos.................................................................................. 204 Gráficos de valor diagnóstico.............................................................. 204 Estudio de rasgos................................................................................ 210 Oriente Medio....................................................................................... 219 Anexo atributos.................................................................................. 219 Gráficos de valor diagnóstico.............................................................. 219 Estudio de rasgos................................................................................ 225 Europa................................................................................................... 237 Anexo atributos.................................................................................. 237 Gráficos de valor diagnóstico.............................................................. 237 Estudio de rasgos................................................................................ 243 Estados Unidos...................................................................................... 258 Anexo atributos.................................................................................. 258 Gráficos de valor diagnóstico.............................................................. 258 Estudio de rasgos................................................................................ 264 Valoración de la capacidad criminal.................................................... 279


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Índice

RASGOS CRIMINÓGENOS CAPACIDAD CRIMINAL.................................. 282

Presentación de rasgos criminógenos comunes....................................... 283 Presentación de rasgos criminógenos diferenciadores.............................. 287

ANÁLISIS DE DATOS CAPACIDAD CRIMINAL............................................ 291

África..................................................................................................... 291 Oriente Medio....................................................................................... 293 Europa................................................................................................... 295 Estados Unidos...................................................................................... 298 DIAGNÓSTICO DE PELIGROSIDAD CRIMINAL

MATRICES DE CONSISTENCIA..................................................................... 303 PREDICTORES DE LA VIOLENCIA................................................................ 310

Tratamiento de los datos........................................................................ 310

CONCLUSIÓN DIAGNÓSTICA DEL ESTADO PELIGROSO....................... 312

África..................................................................................................... 312 Oriente Medio....................................................................................... 318 Europa................................................................................................... 323 Estados Unidos...................................................................................... 329

SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS DEL PERFIL YIHADISTA........................... 335

Rasgos criminógenos comunes............................................................... 335 Rasgos criminógenos diferenciadores...................................................... 336 África................................................................................................. 336 África y Oriente Medio....................................................................... 336 África, Oriente Medio y Europa......................................................... 336 África, Oriente Medio, Europa y Estados Unidos............................... 336 Oriente Medio.................................................................................... 337 Europa............................................................................................... 337 Europa y Estados Unidos.................................................................... 337 Estados Unidos................................................................................... 337 Generales............................................................................................ 337

CONCLUSIÓN DEL PERFIL............................................................................ 338

PRONÓSTICO Y TRATAMIENTO POSICIONAMIENTO........................................................................................ 341 FACTORES POSITIVOS.................................................................................... 341

Comunes............................................................................................... 341 África..................................................................................................... 341 África, Europa y Estados Unidos............................................................ 341 Europa y Estados Unidos....................................................................... 342


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Índice

FACTORES DE RIESGO.................................................................................... 342

Comunes............................................................................................... 342 África..................................................................................................... 343 Oriente Medio....................................................................................... 343 Europa................................................................................................... 343 Estados Unidos...................................................................................... 344 África y Oriente Medio.......................................................................... 344 África, Oriente Medio y Europa............................................................. 344 Europa y Estados Unidos....................................................................... 344

CONCLUSIÓN DE PRONÓSTICO Y TRATAMIENTO................................. 345

BIBLIOGRAFÍA....................................................................................... 349 ANEXOS

África..................................................................................................... Oriente Medio....................................................................................... Europa................................................................................................... Estados Unidos......................................................................................

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PRÓLOGO La lucha entre el bien, lo correcto, lo legal, lo ético, lo moral y sus antítesis, es un fenómeno tan antiguo como la humanidad. Multitud de debates, discusiones, estudios e investigaciones se han desarrollado con el objeto de dirimir si “la maldad” es algo innato o si son otros factores externos los que conforman las identidades de aquellos individuos/grupos que desarrollan, potencian y practican “la maldad”. De cualquier manera, sea por un proceso neurológico, psicosomático o conductual el desarrollo de la violencia es una realidad que requiere, y exige, un profundo análisis. Primero para comprender cuál es su génesis, quienes son los actores y segundo para poder optimizar la búsqueda de posibles soluciones para, si no es posible erradicarla, al menos, contenerla. La instrumentalización de un mensaje religioso para la obtención de unos fines, en el fondo, solo refleja las eternas ansias de poder, que parecen ser parte de la naturaleza de algunos humanos. Conjugar lo humano y lo divino, las creencias y las cosmovisiones y transformar en trascendente los deseos de poder dominar al resto se ha convertido en un arte que abarca desde los ámbitos más personales, a la grandiosidad de obtener un control total del mundo y sus habitantes. La dificultad de separar ambos mundos, el tangible y el intangible, de poder controlar y manejar la fe, y de racionalizar lo irracional hacen que el intentar contener la violencia basada en principios religiosos sea un auténtico reto para los profesionales de la lucha contra “el mal”. Desde los años 80 hemos sufrido la eclosión una determinada percepción del mundo basada en la tergiversación de una creencia religiosa y transformada en un sangriento instrumento para la expansión del poder. En los niveles del empleo de la violencia, lo importante no es lo real, lo importante es como se percibe esa realidad. La percepción de la realidad es por la que la gente, juzga y condena, mata y muere. Por ello es importante concienciarse de la tremenda influencia que las percepciones tienen en las conductas, y cómo muchas de estas percepciones, no tienen límites en sus acciones o en sus respuestas ante determinadas situaciones.


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Tcol. Art. Manuel González Hernández

Bajo este razonamiento y bajo el prisma que cada individuo posee un único ADN cultural, y por lo tanto perceptivo, la multitud de combinaciones que se producen entre realidades y formas de verlas hacen que el estudio y análisis de esta tipología sea excesivamente compleja. El terrorismo yihadista y sus enormes capacidades para expandirse, mimetizarse, y desarrollar sus métodos le han convertido en el mayor desafío global a la seguridad. Tras varias décadas sus ramificaciones abarcan decenas de Estados y esto junto con los centenares de atentados realizados, ha provocado que la sensación de inseguridad aumente exponencialmente. Este libro se adentra en la enmarañada selva de los diversos perfiles que, dentro del ámbito del terrorismo yihadista, se han desarrollado en las últimas décadas. La obra recoge un minucioso, y profesional, estudio por parte del autor de las etiologías, tipologías y modus operandi de los terroristas de corte yihadista que mediante una enorme diversidad de métodos, medios y tácticas está actuando en la totalidad el planeta. Tras una necesaria introducción histórica con la que, además de situar, conduce al lector a comprender la manipulación que de las creencias se realizan nos encontramos con un pormenorizado análisis de tipo territorial que desgrana, con suma minuciosidad, las acciones y actos criminales desarrollados en las diferentes zonas de actuación. Para facilitar la comprensión de este análisis, el autor ha dividido el estudio en 4 áreas (África, Oriente Medio, Europa, y Estados Unidos). Enriquecida la obra con un completo archivo, presentado de una manera novedosa y asequible, mediante la lectura de códigos QR. Una obra imprescindible para expertos y profanos en la materia, que permitirá conocer, comprender, y con ello intentar neutralizar, la mayor amenaza de terrorismo global que se ha conocido. Tcol. Art. Manuel González Hernández Profesor del Dpto. de Estrategia y Organización de la Escuela de Guerra del Ejército


INTRODUCCIÓN Quiénes son los delincuentes terroristas yihadistas y las posibles diferencias que existen entre ellos. Su cultura de origen, su forma de sentir, de percibir y manifestarse, sus necesidades personales y sociales, su interpretación de la realidad y sus oportunidades, describirán el constructo del paradigma de su personalidad, resultado del conjunto e interacción que pudieran surgir entre dichas variables y otras como el sexo, la edad, educación, familia o grupos socializantes. Cada individuo se concebirá como un patrón complejo de características psicológicas profundamente arraigadas que, en su mayor parte inconsciente y difícil de cambiar, se expresarán en casi todas las áreas de funcionamiento del individuo. Confrontando, de esta manera, un patrón idiosincrático de sentir, percibir y comportarse. Así, el comportamiento será el resultado de la función, o disfunción, de la personalidad para enfrentarse a las dificultades de la vida. Que, en general, el comportamiento humano se aprende, parece indicar que la variable prevalente de los entornos sociales sería el elemento etiológico del crimen terrorista, capaz de conformar al individuo, de crear las condiciones psicosociológicas y de afinar o acentuar su aptitud delictuosa, por lo que parece pertinente inclinarnos por considerar las relaciones humanas y culturales como aspectos que ejercen una mayor influencia en el proceso de radicalización, estableciéndose los factores de carácter social o exógeno como factores determinantes. Consecuentemente, el terrorista yihadista parece insertar el delito en el desarrollo vital, en su forma de vivir y en sus relaciones relevantes. De esta manera, no realizaría sus actos como producto de un hecho repentino, ni por casualidad, ni de modo imprevisto. Al contrario, ya mucho antes ocuparía un lugar en el mundo de los pensamientos. Estaría inmerso en una circunstancia con entidad histórica; será pasado y es provenir, es herencia y es futuro. De ahí que para comprenderle tengamos que saber de su desarrollo, de su evolución a lo largo de su historia. Una historia que determinará el momento previo a la comisión del acto terrorista, matizado de una peligrosidad construida por diversos elementos criminógenos que


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componen y conforman, en parte, la personalidad previa del sujeto, condicionada, entre otros, por el medio en que vive, y estructurada, en parte, por la herencia biológica y los lugares en que nació y vivió. Sobre estas bases, el conocimiento profundo de cada sujeto terrorista nos acercará al porqué de su conducta criminal. Y conscientes que el acercamiento a la realidad supone una práctica complicada y difícil, la respuesta se pretende mediante un acercamiento tanto a la realidad asentida como a la experimentada, por lo que nos auxiliaremos del apoyo lógico y empírico que nos aportan diferentes ciencias que orienten las áreas teóricas sobre las que se construye el comportamiento terrorista.


ANÁLISIS DEL CONFLICTO TERRORISTA VIOLENCIA POLÍTICA Y TERRORISMO Argumentaba Durkheim que cada sociedad crea un tipo de delincuencia, de tal suerte que cada modelo social, político, y sus estructuras, van a presentar un modelo y una estructura delincuencial concreta y determinada. En esta ocasión, el estudio que nos interesa es el constructo de la personalidad de un sujeto proclive al terrorismo yihadista religioso, su génesis, estados y modos de actuación. Cierto es que, con la evolución de la organización estatal, el vacío moral emergente y la pérdida de vigencia de los valores religiosos, el punto de partida nos deja observar, subliminalmente, la pérdida de una vía de control, tanto de la delincuencia terrorista como de cualquier otro tipo de la misma. En una sociedad donde un valor principal es lo crematístico y los bienes (la propiedad), se enfoca el estudio del delito terrorista islámico desde un estatus no principal. Se refiere a él de manera ambigua y como consecuencia de la defensa de la vida y la propiedad, para no perderlas. Pero no se intentan enfocar con claridad las causas, las razones y las posibles soluciones. Se lucha contra el delito terrorista estrictamente con medios policiales y judiciales, que en el mejor de los casos funcionan de manera regular y ordenada, y en algún otro de manera perversa y antijurídica. Aunque de manera sistemática se haya observado a lo largo de la historia cómo la religión calmaba el estado delincuencial, tanto en las bases sociales como en lo que respecta al propio clero, no es necesario insistir en apuntar el fin perverso de algunos fines, buscando la anexión de territorios y zonas productivas, la persecución de disidentes religiosos, la acumulación de riquezas o la cercanía al poder con un fin personal y lucrativo, sirviéndose, si fuera necesario para ello, de la comisión o colaboración con actos terroristas. Parece lógico que viendo esto nos interesemos por una visión científica, laica y en muchos casos atea, pero atentos a las raíces y connotaciones re-


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ligiosas, ya que en gran parte será este conocimiento el que nos sitúe en el umbral del entendimiento de cierto tipo de terrorismo. Esta aproximación nos lleva a evidenciar una crisis amplia que nos va introduciendo en ciertas actitudes delictivas que emergen de un modelo social frustrante, así como de la agresividad que genera dicho modelo. Desde la escuela clásica criminológica representada por César Berbesana, Marqués de Beccaría, que en 1764 con la publicación de la obra De los delitos y las penas (perseguido por la inquisición) utiliza un método abstracto para definir el delito, hasta la escuela positiva, que un siglo después parte de aspectos científicos, representada por Lombroso, Garófalo y Ferri, en la que éstos últimos utilizan un método socio-experimental. Y de éstos a su vez hasta el momento actual, las estructuras sociales, sus bases, sus gobiernos, la técnica, los conocimientos, los movimientos de masas, los medios de comunicación, etcétera, han evolucionado de tal manera que parece necesario un enfoque y una visión multidisciplinar para el estudio de la delincuencia y muy especialmente, por ser el objeto del presente trabajo, del terrorismo islámico. Cierto es que, el concepto penológico de autores como Pessina (1919) y Carrara (1994, pág. 24), respecto al fin de la pena, se perfiló perfectamente y adelantó algunos valores propugnados por las democracias actuales. En este sentido, Carrara indica que la pena debe ser aflictiva, ejemplar, cierta, pronta, pública, que no pervierta al reo, que sea personal, que no sea excesiva ni desigual, que sea divisible y reparable dentro de los posible. Por otro lado, autores representativos como Enrico Ferri y Gabriel Tarde, con planteamientos de sociología criminal, redefinen el delito penal desde un ámbito psicosocial. Distinguiendo entre delito penal y delito sociológico. Se atenta en consecuencia contra los valores sociales. No se nos debe escapar que de entre las nuevas formas de delinquir en una sociedad tecnológico-industrial, que ha perseguido nuevas conductas y ha despenalizado otras (la moral y las buenas costumbres), la definición del delito de terrorismo viene generando más de un debate con posiciones que, si bien no son enfrentadas, se construyen con perfiles diferentes, así, debemos observar el origen terrorista en un sustrato que combina las tesis


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éticas, los derechos humanos, los factores psicológicos y la sociología, todas ellas en conjunto formadoras de las democracias modernas. Desde esta concepción se observa al delincuente terrorista de manera integral. Su faceta personal y su relación con el medio social nos aproximan a éste en tres dimensiones: – En relación con el medio circundante. – Identificación con su grupo social como modelo de identidad (Cohen). – Socialización negativa producida por contravalores inducidos por su pertenencia a zonas criminógenas. A su vez, esta conducta criminal manifiesta rasgos carenciales en tres niveles: – El sujeto está insuficientemente socializado (respecto a occidente) y no tiene asumidos los valores éticos y sociales, bien por desconocimiento o por la negación de los mismos. Aquí la familia juega un papel predominante en la enseñanza de los valores. – El terrorista es un sujeto no integrado en la sociedad, configurándose en un desviado social, con valores diferentes a los socialmente aceptados. – La conducta del terrorista presenta inmadurez, con déficit de personalidad por la carencia de socialización, regido, parafraseando a Freud, por el hedonismo, buscando el placer, el egocentrismo y el narcisismo. Como hemos apuntado anteriormente, la sociedad actual estimula y frustra a la vez, nos presenta bienes de consumo y a su vez nos limita su adquisición, lo que produce frustración en el individuo, lo que Merton (1972) definió como privación relativa, siendo difícil la consecución del éxito económico a través de unos medios legítimos. En el plano político se nos presenta un estado de libertad y derecho con una relativa libertad y un relativo grado de capacidad de autodeterminación. Por otro lado, los medios de comunicación suponen en numerosas ocasiones una presión ideológica, sugestionando al individuo con unos valores


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que condicionan al sujeto y en otro aspecto inducen y manipulan el pensamiento hacia tesis nacionalistas, fanáticas, raciales etc. Desde esta perspectiva, la violencia terrorista islámica aparece como una respuesta normal a una sociedad anormal, la violencia político-religiosa se configura como una alternativa estratégica para hacer avanzar una agenda reivindicativa, siendo esta la base conceptual que induce a un grupo a optar por la lucha armada. En todo caso, apreciar las causas de la violencia política necesita de observación en un doble nivel. Por un lado, las motivaciones que empujan a un actor político-religioso a despreciar las opciones pacíficas de acción colectiva e inclinarse por la violencia para avanzar en sus objetivos. Por otro, las condiciones que permiten la consolidación de las organizaciones que hayan escogido el terrorismo. La decisión de ensayar una estrategia violenta como medio para impulsar su agenda de reivindicaciones es un producto de la dinámica interna del grupo modulada por los rasgos del escenario político-social donde actúa. En consecuencia, se opta en función de dos variables: una relativa a factores de orden interno de la organización que determina su preferencia por una estrategia terrorista, otra, por el conjunto de elementos contextuales que influyen incentivando o no las decisiones del grupo. Por lo hasta ahora visto, la tesis que se vislumbra sería que toda conducta frustrada es potencialmente una conducta destructora, que vendría a responder con violencia, ante la presencia de un estímulo, por la influencia de una sociedad “desorganizada”, y excesivamente tecnológica, que presenta unas expectativas de futuro limitadas potenciadas por el anonimato social. Este tipo de violencia, de corte ideológica, religiosa y política, permite ser observada en dos vertientes; una que se produce en una nación, pero afecta a los intereses de otras (Boko Haram), con unas formas de expresarse como el terrorismo, el secuestro etc., y otra, a un reconocimiento internacional de sus metas nacionales. En este tipo de delincuencia se aprecia una relación triangular que comprende: terrorismo, víctima y autoridades sobre las que pretenden influir. Actualmente ha aparecido un cuarto elemento; la opinión del público en general, al que intentan arrastras hasta su causa.


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Aquí los medios de comunicación, nuevamente, ofrecen un papel preponderante, debiéndose apelar a la responsabilidad, en la medida que los terroristas, conocedores de la trascendencia y el alcance de la información, intentarán utilizarles tácticamente para difundir previa y posteriormente al atentado sus comunicados, buscando con ello provocar el desorden, el caos político, social y económico. Por lo que vamos viendo, podemos avanzar que la criminalidad terrorista se produce e incrementa por varios factores, tanto reales como perceptivos: 1. La transición política: produce criminalidad al malentender que una democracia debe ser penalmente blanda (España entre otros). 2. Las tensiones generacionales (los hijos no comprenden a los padres…) producen un fenómeno de inversión (el hijo pretende reeducar al padre). Esto produce tensión y la posible destrucción de la familia debido al corte del diálogo. 3. Tensiones laborales: la competencia por la adquisición de un puesto de trabajo en la que se sesga prioritariamente al personal nacional. 4. Tensiones universitarias: la propia capacidad de acceso a la educación académica superior y la constitución de grupos de presión social derivados por cuestiones de identidad sociopolítica. 5. Tensiones políticas: derivadas de las propias luchas internas por el poder dentro de cada grupo político y otras intergrupales nacidas por y para la atracción de unas bases sociales cada vez más polares en sus ideologías y discursos. 6. Tensiones económicas: el incremento del paro ha dado lugar a una subcultura de la violencia enfrentada con la cultura social, dada su insolvencia económica, de manera que genera una persona violenta, neurotizada por el dinero y por el consumo. Rompiendo las escalas de valores existentes hasta el momento y dando lugar a una filosofía pragmática y a un materialismo económico, creando un sujeto insolidario y egoísta. 7. Política ingenua de indultos y amnistías. esto provoca una política demagógica y una crisis de autoridad que constituye conceptualmente la negación del derecho penal.


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8. La caotización carcelaria: las prisiones, en vez de reeducar y resocializar suponen un centro de aprendizaje del crimen, así como un centro de encuentro (recuérdese al “Chino” y la agenda de éste con teléfonos de contacto con activistas de ETA). 9. La desorientación policial: ante la visión diaria de ese salto del terrorista por encima de las leyes sin el cumplimiento del castigo. Situación acrecentada por el vaivén de las órdenes y las contraórdenes. 10. Desmitificación del poder del estado, de manera que el terrorista, al ver como los gobiernos se inhiben, se envalentona. 11. La distonía entre familia, escuela y entorno sociopolítico, productora de un conflicto interno. 12. El corporativismo judicial y la falta de asunción de responsabilidades. Pero, ¿por qué el empleo del terror como instrumento de control en vez de la acción positiva y armónica? La mayoría de los criminólogos coincidimos en enfatizar, como fuente principal de la criminalidad terrorista, las causas ambientales. El sujeto delincuente está condicionado por su propio ambiente. De pequeños, siempre hemos oído a nuestros mayores que una buena educación o una economía saneada contribuye al bienestar del sujeto. Y es cierto. La persona recibe, durante sus años de desarrollo, unos factores que van a determinar profundamente toda su vida. Pero junto a estos factores, otros de carácter eminentemente social coadyuvan a su realización futura. Así, la educación que recibe en la escuela, la religión que adopta y su desenvolvimiento en la comunidad hacen del ser un ente apto para enfrentarse a la vida. Si alguno de estos factores de tipo ambiental, sean los estables (cultura, relaciones sociales y apego) o los accidentales (crisis socioeconómica, laborales, familiares), fallan por cualquier tipo de carencia, si además su rol socio-religioso no es aceptado y se instaura la creencia disarmónica de opresión o necesidad de autorrealización al margen de la sociedad en la que se instala, o como parte de una subcultura social demanda una “justa” autonomía propiciadora de nuevas oportunidades y mayores libertades, nos encontraremos con el sujeto pro-inclinado al delito terrorista.


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