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Una diversión para el lector, sea o no jurista.
Imagen de portada: Las actrices acusadas, Pepita Sevilla, Ascensión Méndez, Antonia de Cachavera y Elvira Lafón
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Juan Montero Aroca
En este pequeño libro se cuenta una historia real, la de cómo fue el proceso, especialmente la vista a puerta cerrada del juicio oral, celebrada los días 3 y 4 de junio de 1910, y que conmocionó a Madrid. Las protagonistas del juicio fueron las que hemos calificado benévolamente de actrices, pero también el fiscal Diego Medina, que luego, entre 1931 y 1936, fue presidente del Tribunal Supremo, Benito Pérez Galdós y José Francos Rodríguez, que fueron peritos en el juicio sobre lo que era y no era escándalo público en el teatro y cinco abogados que merecidamente lograron la absolución de sus clientes.
EL PROCESO PENAL A “LA DIOSA DEL PLACER”
La diosa del placer fue una comedieta musical del género sicalíptico, obra de Luis de Larra, nieto de Mariano José, Fígaro, estrenada en Madrid en febrero de 1907. Con sólo dos representaciones fue prohibida por el gobernador civil, marqués de Vadillo, miembro de Unión Católica, e incoado un proceso penal contra el autor, contra los empresarios y, especialmente, contra las cuatro mujeres más vistosas del espectáculo por el delito de escándalo público, en atención a la procacidad del libreto y por la escasa ropa de las actrices (digámoslo así).
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EL PROCESO PENAL A “LA DIOSA DEL PLACER”
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EL PROCESO PENAL A “LA DIOSA DEL PLACER”
tirant humanidades Valencia, 2018
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ÍNDICE
Introducción LAS NOTICIAS DE LA PRENSA SOBRE EL ESCÁNDALO DE LA DIOSA DEL PLACER................................................. 11 Parte Primera LA OBRA ¿ESCANDALOSA?, SUS AUTORES E INTÉRPRETES; CON UN AÑADIDO PARA COMPRENDER EL PROCESO PENAL Capítulo Primero LA OBRA .............................................................................. 19 1. 2. 3. 4.
Un acto y seis cuadros........................................................ 19 Con dos finales (Sueño sicalíptico o Fantasía lírica)...... 24 El género chico y el cuplé sicalíptico................................ 26 La suspensión de su representación por el marqués de Vadillo.................................................................................. 31
Capítulo Segundo AUTORES ............................................................................. 39 1. El abuelo, Mariano José de Larra...................................... 39 2. El padre y las tías................................................................ 41 A) Luis Mariano o Larra el malo (la mejor persona)... 41 B) Adela de Larra o un amorío de Amadeo I............... 42 C) Bardomera Larra o las ventajas de ser mujer casada en el siglo XIX......................................................... 44 3. Luis de Larra y Osorio, el nieto y autor........................... 46 4. Rafael Calleja Gómez, el músico...................................... 48
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Capítulo Tercero EL Y LAS INTÉRPRETES..................................................... 51 1. 2. 3. 4.
Emilio Mesejo, primer actor cómico............................... 51 Ascensión Méndez, Elvira Lafón y Luisa Moscat........... 53 Pepita Sevilla, la de nervios inflamables.......................... 56 Antonia de Cachavera o la querulante............................. 59
Capítulo Cuarto NOTICIAS JURÍDICAS IMPRESCINDIBLES PARA ENTENDER EL SAINETE EN QUE SE CONVIRTIÓ EL PROCESO ..................................................................................... 67 1. Los tribunales de principios del siglo XX........................ 67 A) Desarrollo de la Constitución de 1869..................... 68 B) Sección Segunda de la Audiencia Provincial........... 70 C) Juzgado de Instrucción del Hospicio........................ 72 2. El proceso penal de la Ley de Enjuiciamiento Criminal de 1882 todavía en vigor y que Dios nos la conserve muchos años........................................................................ 75 Parte Segunda EL SAINETE PROCESAL POR ESCÁNDALO PÚBLICO CON LA RETIRADA DE LA ACUSACIÓN POR EL FISCAL Capítulo Quinto LOS ACTORES DEL SAINETE PROCESAL ....................... 83 1. Juez y Magistrados.............................................................. 83 A) Los desconocidos......................................................... 84 B) Camilo Marquina Kindelán....................................... 85 2. El Fiscal, D. Diego Medina, un futuro presidente del Tribunal Supremo............................................................... 89 3. Los abogados defensores................................................... 93
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Capítulo Sexto EL PLANTEAMIENTO DEL SAINETE PROCESAL........... 99 100 1. La larga instrucción............................................................ 99 2. Los escritos de calificaciones............................................. 104 A) La pobre calificación del Fiscal.................................. 105 B) Las calificaciones de las defensas............................... 108 3. El ambiente previo a la vista.............................................. 109 4. Los pasillos de la Audiencia.............................................. 112 Capítulo Séptimo EL SAINETE. SECCIÓN PRIMERA: EL ATAQUE FRUSTRADO.................................................. 115 1. 2. 3. 4. 5.
Advertencia inicial.............................................................. 115 Vista a puerta cerrada........................................................ 117 Declaran los acusados........................................................ 121 Las tiples ayudan al éxito del sainete judicial.................. 124 Los testigos policías que acaban apoyando a los acusados ........................................................................................ 128
Capítulo Octavo EL SAINETE. SECCIÓN SEGUNDA: LA EFICAZ DEFENSA ......................................................... 133 6. Receso sin coffee break....................................................... 133 7. Los peritos: Francos Rodríguez y Pérez Galdós............. 134 8. Los amigos de los acusados acabaron siendo testigos... 139 9. Los documentos y la errónea práctica............................. 142 10. La salida de las tiples y el opoponax................................. 143 Conclusión EL FINAL DEL SAINETE JUDICIAL: EL FISCAL ABANDONA LA PELEA Y SE RINDE ............. 145
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Apéndice necesario para completar el relato EL REESTRENO AL LADO DEL HOY CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL............................................... 149 1. Segunda oportunidad........................................................ 149 2. El y las intérpretes............................................................... 152 3. Úrsula López o del packard 40 HP a la pensión............. 154
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LAS NOTICIAS DE LA PRENSA SOBRE EL ESCÁNDALO DE LA DIOSA DEL PLACER El lector de 1907 pudo leer en el diario ABC de Madrid, en la edición del 12 de febrero, y en la página 6, la siguiente noticia: NOTICIAS Y SUCESOS El gobernador civil de Madrid envió ayer tarde al Juzgado un ejemplar del libreto de La diosa del placer, estrenada últimamente en Price. El juez de guardia lo remitió á su vez al juez correspondiente para que haga el examen consiguiente. Entretanto, las representaciones de esa obra han quedado suspendidas. La noticia era muy escueta, como era propio de los periódicos y de los periodistas de la época, pues las primeras eran gacetillas y los segundos no solían pasar de meros gacetilleros. Lo escueto de la noticia exige explicarla para que tenga algún sentido. Brevemente. Hay que hacer una precisión. No se suspendió, como es obvio, a la diosa Afrodita (griega) o Venus (romana) que es la diosa realmente del placer, por mucho que a veces se diga que es la diosa del amor. Afrodita o Venus era la diosa del placer del sexo y acaso su mejor representación fuera la del pintor Sandro Boticelli en el
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cuadro El nacimiento de Venus. Aclarado lo anterior volvamos a la noticia periodística. El día 9 de febrero de 1907 se estrenó en el que por aquel entonces se llamaba Circo Parish, aunque se le conocía comúnmente como Teatro Circo Price, una obra propia del género chico titulada La diosa del placer y de la que eran autores del libreto un nieto de Mariano José de Larra, llamado Luis de Larra y Osorio, aunque no aparecía su firma en los carteles, y un tal Manuel Fernández de la Puente, siendo el compositor el maestro Rafael Calleja Gómez. La obra tuvo un gran éxito, tanto que el maestro Calleja (no Luis de Larra, cuyo nombre no aparecía) fue reclamado por el público para subir al escenario nada menos que ¡ocho veces! Un éxito de esta naturaleza es obvio que no dependió sólo de los méritos de la obra en sí misma considerada, sino que se debía al vestuario de las tiples, a su bajo escote y a su alta falda. En el Madrid de aquellos años del inicio del siglo XX triunfaba mucho más lo poco que de las piernas de las mujeres se podía ver en el escenario que lo escrito por los hombres. Echegaray, tanto José como Miguel, sabían que no podían competir con sus obras, caso, por ejemplo, de O locura o santidad del primero y Los hugonotes del segundo, frente a las carnes blancas y abundantes de las tiples que subían al escenario de cualquiera de los muchos teatrillos que había en Madrid por aquellas fechas. A pesar del éxito —aunque es más posible que precisamente por causa de ese éxito— la obrita se representó únicamente dos días, pues rápidamente fue suspendida por el gobernador civil de Madrid, imputándole inmoralidad y ofensa al pudor. Más aún, el Gobernador acudió al Juzgado de Guardia e instó el inicio de una instrucción por el delito de ataque a la moral con escándalo público contra uno de los autores del libreto, Luis de Larra (no
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contra el otro autor Manuel Fernández de la Puente, ni contra el compositor100 de la música, el maestro Calleja), contra quien actuaba en la dirección del Teatro Francisco Cartolano y contra el director artístico Manuel Merino; y especialmente contra las cuatro tiples principales, Srtas. Pepita Sevilla, Ascensión Méndez, Elvira Lafón y Antonia de Cachavera. El intérprete masculino, Emilio Mesejo, no fue denunciado ni contra él se formuló acusación alguna. Había en ello una clara concepción machista en estado puro, conforme a la cual el cuerpo de los hombres no se muestra en un escenario con poca ropa; sólo las mujeres enseñaban entonces sus carnes blancas y sólo la falta de ropa de las hijas de Eva inducía al pecado y, por ello, al escándalo.. La instrucción duró algo más de tres años. ¡Y luego dicen de hoy! Elevadas las actuaciones a la Audiencia Provincial, la Sección Segunda de ésta señaló el día 3 de junio de 1910 para el inicio de la vista del juicio oral, que debía celebrarse a puerta cerrada, atendido el objeto del proceso, que era un delito de escándalo público, de los previstos en el art. 456 del Código Penal de 1870, penado con arresto mayor (de un mes y un día a seis meses) y reprensión pública. De la celebración de la vista dieron cumplida cuenta varios diarios de la capital, como ABC, La Correspondencia de España y El Heraldo de Madrid, en sus ediciones de los días 3, 4 y 5 de junio de 1910. Un juez de instrucción, dos secretarios judiciales, seis abogados, un fiscal y tres magistrados, en total trece licenciados en Derecho para juzgar un escándalo que no escandalizó a nadie, salvado el pudor del marqués de Vadillo, si bien éste se escandalizó de oídas, por lo que le habían dicho. La puerta cerrada —que es lo mismo que decir sin presencia de público y que jurídicamente se suele justificar con referencia a preservar la moral— no impidió —lo mismo que sucede ahora—
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que los periódicos informaran de modo completo de las declaraciones de los acusados, de los testigos y de los peritos; que, por cierto, fueron Benito Pérez Galdós y José Francos Rodríguez, ¡nada menos! Por fin, en el diario ABC del día 5, en una nota sin firma, se decía: El fiscal, Sr. Medina, obrando, como siempre, en justicia, había presentado un escrito al Tribunal reconociendo que la obra La diosa del placer, si bien del género atrevido, no contenía nada que pudiera ser constitutivo de delito, y que no se había tampoco demostrado por la prueba que los procesados incurrieron al poner en escena la referida zarzuela en responsabilidad criminal, terminando por declarar, en virtud de todo lo expuesto, que retiraba la acusación que sostenía contra las tiples, el autor, el empresario y el representante. Seguidamente se decía en la misma nota que las artistas y sus abogados “fueron objeto de una espontánea manifestación de simpatía por parte del público, que en los pasillos de la Audiencia esperaba a conocer el resultado del juicio”. Es decir, salieron a hombros. En las páginas que siguen, y pretendiendo no ser lo serio y formal que se puede ser, atendida la obra y los personajes, es decir, las personillas, intentaré relatar cómo era la obra musical y el desarrollo del proceso penal que se llamó de La Diosa del Placer. No se juzgaba a la obra, ¡claro está!, sino a sus autores e intér-
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pretes, aparte de a los empresarios, pero en el título de un libro siempre será100 más llamativo decir que se juzga a toda una diosa, no simplemente a unos vulgares mortales, por mucho que fueran principalmente tiples, de aquellas de las del inicio del siglo XX, las de carne abundante y escasa vergüenza. Hay que advertir que para escribir este librito no he dispuesto del original del proceso y ya no estoy seguro de si decir afortunada o desafortunadamente; pero sí he contado con los periódicos de aquellos días que, a pesar de la puerta cerrada, no se perdieron detalle alguno de lo que pasó en la sala. El Editor ha intentado que el Autor dijera en esta introducción que este es un libro especialmente recomendado para que los estudiantes de Derecho se inicien en lo que es un proceso penal. El Autor no ha estimado oportuno hacer esa recomendación, y deja aquí constancia de que, una vez salido el original de sus manos, lo que se haga con él es responsabilidad del Editor. Todo esto no impide que los alumnos de Derecho Procesal Penal encontrarán en este relato material de interés para aprender cómo es la realidad de la vida judicial. Y los abogados con años de ejercicio acaso constaten sus experiencias y refuercen sus conocimientos.
El nacimiento de Venus de Sandro de Boticelli
Parte Primera
LA OBRA ¿ESCANDALOSA?, SUS AUTORES E INTÉRPRETES; CON UN AÑADIDO PARA COMPRENDER EL PROCESO PENAL
Portada del folleto
Capítulo Primero
LA OBRA
1. UN ACTO Y SEIS CUADROS El libreto de La diosa del placer, el que el gobernador civil de Madrid remitió al Juzgado, por entonces solamente manuscrito, al no haber sido aún impreso, pertenecía claramente a lo que se llamaba género chico. No era, desde luego, una zarzuela, por lo menos si ésta se entiende tal y como se entendía en la época. A veces a las obras del género chico se las ha llamado zarzuelillas, pero lo que importaba en ellas era algo más que la suma de un libreto y una música. Importaban aquellas mujeres de principios del siglo XX algo pasadas de peso, por lo menos para el gusto actual. La búsqueda de ese libreto ha sido complicada. En todas las librerías de viejo, las tradicionales y las que ahora venden por internet, no se encontraba. Por fin descubrí que sí había un ejemplar en la Biblioteca Nacional y que la Oficina de Reprografía, en un plazo razonable y a un precio regalado, te enviaba bien una fotocopia, bien el folleto escaneado, a gusto del peticionario. Me hice, pues, con una fotocopia de lo que es realmente un folleto pues tiene 35 páginas (Según la UNESCO el folleto debe tener entre 5 y 48 páginas). No vale la pena incluir aquí el texto de modo íntegro, pues carece de calidad, no ya literaria, sino teatral en sentido estricto. Y ello partiendo de que las obras de teatro, y más si se trata del musical, no forman parte de lo que se considera literatura, como afirmaba con toda razón aquel genio que se llamaba Enrique Jardiel Poncela, para el cual “para escribir Teatro no es absolutamente im-
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Capítulo Primero. LA OBRA
prescindible saber escribir”. Sí es necesario, obviamente, ofrecer una síntesis, para tener una idea cabal de la obra, en su parte no musical. Empecemos por dejar aquí constancia de que la obra se imprimió ya en 1910, es decir, después de que se estrenara en 1907, de que fuera prohibida su representación, de que el gobernador de Madrid instara la persecución penal y de que Antonia de Cachavera en 1907. La Bella Desahogá el fiscal acabara retirando la acusación. Despejado el panorama penal, la obra se representó otra vez, ahora ya sin problemas y en el Gran Teatro en octubre de 1910, aunque con algún cambio en el libreto que lo hizo un poco menos libidinoso; hasta se modificó el subtítulo, pues si inicialmente decía: “Sueño sicalíptico en un acto y seis cuadros”, luego dirá: “Fantasía cómicolírica en un acto dividido en seis cuadros”. Está claro que no es lo mismo una obra sicalíptica que una fantasía lírica, especialmente atendido lo que era la sicalipsis (como explicamos seguidamente). Pues bien, como propia del género chico, la obra constaba de un único acto, dividido en seis cuadros, y estos en escenas. Muy en síntesis la obra parte de que Inocencio (el actor Emilio Mesejo), un estudiante de cura, discípulo del padre Gregorio, vivía y estudiaba en un modesto cuarto de pensión madrileña hasta que su vida se vio alterada cuando pasó a ocupar la habitación de al lado, que era una elegante alcoba, La Bella Desahogá (Srta. De Chavera).