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Este equipo ha sido financiado por la Agencia Estatal de Investigación y por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) en el marco del Proyecto de Investigación de Referencia DER2014-57671-R
humanidades
tirant
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JAVIER ROLDÁN BARBERO
humanidades
Un enfoque geoestratégico
tirant
Director
Este libro presenta una visión geoestratégica de la seguridad nacional de España. A partir de un estudio preliminar que sienta las bases del problema, los distintos y sucesivos capítulos hacen una radiografía —una cartografía— de los riesgos y amenazas que se ciernen sobre España desde distintas regiones. España, pues, como receptora, y también como proveedora, de seguridad o inseguridad. Asechanzas, pero también oportunidades, siendo muchos factores una cosa u otra según la manera de afrontarlos. Problemas internos e internacionales; cuestiones fundamentalmente territoriales, pero también enfocadas desde una perspectiva material, temporal y humana; provenientes de Estados y de actores no estatales; amenazas compartidas, hasta globales, y específicas de España o de su área geográfica, cultural y política. Todo analizado desde una visión transversal de la seguridad y todo, más cercano o más distante geográficamente, influyente en nuestro verdadero «estado de bienestar». Una obra, enmarcada en un proyecto de investigación colectivo dirigido por Javier Roldán Barbero desde la Universidad de Granada, hecha a conciencia por profesionales de distintas formaciones y perspectivas.
LA SEGURIDAD NACIONAL EN ESPAÑA
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LA SEGURIDAD NACIONAL EN ESPAÑA Un enfoque geoestratégico JAVIER ROLDÁN BARBERO (Dir.)
tirant
humanidades plural
La seguridad nacional de España: Un enfoque geoestratégico
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT HUMANIDADES
Manuel Asensi Pérez
Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València
Ramón Cotarelo
Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia
Mª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València
Juan Manuel Fernández Soria Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València
Pablo Oñate Rubalcaba
Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València
Joan Romero
Catedrático de Geografía Humana Universitat de València
Juan José Tamayo
Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid
Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales
La seguridad nacional de España: Un enfoque geoestratégico
Director
JAVIER ROLDÁN BARBERO ORCID 0000-0003-3279-4979 Autores:
JESÚS DÍEZ ALCALDE EVA DÍEZ PERALTA CARLOS ESPALIÚ BERDUD JOSÉ ELÍAS ESTEVE MOLTÓ NATIVIDAD FERNÁNDEZ SOLA CARMEN LÓPEZ-JURADO ROMERO DE LA CRUZ JOSÉ RAFAEL MARÍN AÍS CONSUELO RAMÓN CHORNET JAVIER ROLDÁN BARBERO LUCAS J. RUIZ DIAZ ANTONIO SEGURA SERRANO RAQUEL VANYÓ VICEDO
tirant humanidades Valencia, 2017
Copyright ® 2017 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.
Este trabajo se ha realizado en el marco del Proyecto de investigación DER201457671-R financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
© Javier Roldán Barbero y otros
© TIRANT HUMANIDADES EDITA: TIRANT HUMANIDADES C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-17069-63-6 Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
Índice Palabras previas.................................................................................................. 9 Un enfoque geoestratégico de la seguridad de España........................................ 11 Javier Roldán Barbero
Las fronteras de Ceuta y Melilla: un análisis desde la perspectiva de la seguridad y de los derechos humanos................................................................................... 53 Carmen López-Jurado Romero de la Cruz
La contribución de España a las prioridades de la estrategia global para la política exterior y de seguridad en la UE del Brexit........................................... 99 Consuelo Ramón Chornet
La dimensión exterior del espacio de libertad, seguridad y justicia. Principales obstáculos y aportación española a la exportación del modelo de gobernanza de la seguridad en el vecindario europeo............................................................ 127 Lucas J. Ruiz Díaz
La seguridad nacional de España y el Mediterráneo......................................... 165 Eva Díez Peralta
África: escenario de conflictividad en el inmediato europeo.............................. 223 Jesús Díez Alcalde
Rusia y el espacio postsoviético en la estrategia de seguridad nacional. Una propuesta estratégica........................................................................................... 275 Natividad Fernández Sola
La seguridad nacional ante los riesgos, amenazas y oportunidades de cooperación con el subcontinente indio........................................................................... 329 José Elías Esteve Moltó
Principales riesgos, amenazas y oportunidades derivados de la región de AsiaPacífico para la seguridad y el interés nacional de España................................ 377 José Rafael Marín Aís
La estrategia española de seguridad: especial referencia a América Latina...... 429 Raquel Vanyó Vicedo
La seguridad marítima española: grandes desafíos............................................ 487 Carlos Espaliú Berdud
La estrategia española de ciberseguridad: análisis comparado.......................... 521 Antonio Segura Serrano
Palabras previas
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l libro que tiene el lector en la mano es resultado del proyecto de investigación, coordinado por el abajo firmante, concedido y financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad del Gobierno de España, y titulado “La seguridad nacional de España: un enfoque geográfico” (DER-2014-57671) El objetivo, al que responden sus diversas contribuciones, es trazar un cuadro geoestratégico de la seguridad de España, una suerte de mapamundi político (y también digital) de las amenazas exteriores —en menor medida, también oportunidades— que se ciernen sobre nuestro país. El punto de partida y marco general de la obra es la Estrategia de Seguridad Nacional aprobada en 2013 y la inminente de 2017. Mis gracias sinceras a los miembros, de distintas procedencias y puntos de vista, que han participado activamente en este proyecto. Una gratitud y un reconocimiento especiales para Carmen López-Jurado, que ha colaborado conmigo en la revisión formal de los distintos trabajos que conforman este libro.
Javier Roldán Barbero
Catedrático de Derecho internacional público y Relaciones internacionales Universidad de Granada
Un enfoque geoestratégico de la seguridad de España Javier Roldán Barbero1 SUMARIO I. INTRODUCCIÓN: SOBRE LOS MIEDOS DE NUESTRO MUNDO Y NUESTRO TIEMPO II. LA TERRITORIALIZACIÓN DE LAS AMENAZAS 1. El cosmopolitismo 2. Los actores no estatales 3. Una geografía casi inmutable, un espacio geoestratégico en constante mutación 4. El factor territorial como fuente de conflictos 5. Las relaciones transfronterizas 6. La seguridad interior 7. El Estado compuesto 8. El separatismo 9. El terrorismo de ETA 10. La internacionalización de la seguridad de España 11. Problemas de la investigación y de sus resultados 12. Otros enfoques de la seguridad nacional, distintos pero interconectados con el enfoque territorial: el material, el temporal y el personal A. El enfoque material B. El enfoque temporal C. El enfoque personal III. EL ENFOQUE GEOESTRATÉGICO DE LA SEGURIDAD NACIONAL DE ESPAÑA: IDEAS FINALES
I. INTRODUCCIÓN: SOBRE LOS MIEDOS DE NUESTRO MUNDO Y NUESTRO TIEMPO
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uestro universo, siempre en expansión, parece finalmente dominado por el principio de incertidumbre y por la sensación de que
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Catedrático de Derecho internacional público y Relaciones internacionales. Universidad de Granada. jroldanb@ugr.es.
Javier Roldán Barbero
la teoría última que explique todos los fenómenos físicos está fuera de nuestra comprensión2. Por lo que se refiere a nuestro querido y maltratado planeta, junto a cosmovisiones optimistas, como la hipótesis Gaia —según la cual la Tierra se autorregula generando sus propias condiciones de supervivencia—, abundan las profecías que hablan de un planeta inhabitable y de una especie humana insostenible si no coloniza otros mundos. Una idea, la del fin del mundo, que no llega a repeler a todos los terrícolas. De perdidos, al río, deben pensar algunos, más fascinados por el caos que por el orden de las cosas. Precisamente, algunos riesgos y asechanzas para el planeta azul provienen del espacio exterior, convertido junto al ciberespacio, en un dominio adicional de amenaza junto a los tradicionales tierra, mar y aire. Me refiero a asteroides, basura espacial, carrera armamentística, competencia feroz en pos de recursos naturales…, por no elucubrar con alienígenas hostiles, sobre guerras de los mundos. Claro, como en los demás ámbitos, las amenazas se ven combinadas y hasta entremezcladas con las oportunidades: el espacio ultraterrestre ofrece ocasión de conocer mejor nuestro medio, de prevenirlo frente a estragos, de desarrollar mejor el entendimiento y la cooperación internacionales. Naturalmente, en este debate científico se interfiere el terreno de la fantasía, en la cual puede haber superhéroes o supervillanos (más corrientes estos últimos en el mundo real). Sí es cierto que el escenario futurista que nos dibuja la ciencia-ficción tiende a equipararse con hallazgos científicos y reales, y que la realidad es suficientemente inquietante. La realidad virtual cambiará el mundo engañando al cerebro con sensaciones ficticias. El ser humano, se asegura, podrá llegar a ser dueño de su destino…, o a ser desarbolado por él.
2
Así lo plantea el premio Nobel de Física Steven Weinberg en su obra El descubrimiento de la ciencia moderna. Taurus, 2015. ~12~
Un enfoque geoestratégico de la seguridad de España
La Tierra es finita, sin “safe havens” ni Shangri-La ni territorios sin cartografiar. Nuestro mundo terrestre es también, como el conjunto del universo, en buena parte oscuro, desencriptable. También está dominado por el principio de incertidumbre del cosmos según el cual el observador influye en lo observado. Claro, el mundo depende esencialmente de cómo lo vean y lo dirijan los grandes actores internacionales, no siempre personas racionales ni orientadas por el bien común. Una sola persona puede sembrar el odio y la violencia entre sus propios ciudadanos o entre los forasteros. Sentimos miedo a lo conocido y a lo desconocido, a lo fundado y a lo infundado, a lo natural y a lo sobrenatural. El analista Ander Sanders ha publicado en 2016 un artículo en que señala los cinco jinetes, los cinco riesgos existenciales de la especie, y entre ellos sitúa los riesgos desconocidos como lo más inquietante de todo: algo tremendamente mortífero que ignoramos hasta el momento3. A menudo, el miedo se instila y se capitaliza con intereses espurios: es un negocio político y económico, aparte de que la vida, en sí misma, es una actividad de riesgo. Vivimos, según fue célebremente caracterizado en 1986, en una “sociedad de riesgo”4. Otro popular filósofo habla en nuestros días de una “sociedad del cansancio”, en la que el mal lo creamos nosotros mismos, desde dentro, y a consecuencia del sistema neoliberal que mina al individuo5. Otros peligros no llegamos a conocerlos, no siempre la verdad y el conocimiento nos hacen libres y despreocupados. Pero la ausencia de miedo, de precaución, por unos y por otros, y hasta la afición al miedo, puede ser tan perniciosa como la exageración del miedo, el pánico, que es en sí mismo un factor multiplicador de la inseguridad. Es evidente que sería absurdo e insoportable,
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A. Sanders en “Los cinco jinetes del Apocalipsis”. El País. 14.02.2016. Los otros riesgos mayúsculos que enumera son la guerra nuclear, una pandemia originada por la bioingeniería, la superinteligencia con fines malévolos y la nanotecnología. 4 U. Beck: La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad. Paidos, 2006. 5 B.-C. Han: La sociedad del cansancio. Herder, 2013. ~13~
Javier Roldán Barbero
y contraproducente, cargar con todo el peso de las miserias del mundo: “don’t carry the world upon your shoulders”, se canta en “Hey Jude”. Hay, pues, un componente objetivo y otro subjetivo, emocional en nuestros temores; se tiende a confundir nuestro panorama personal con el general del país o del mundo. Ciertamente, es más fácil cambiar nuestra percepción del mundo que el mundo como tal. Se puede hablar, lo mismo que se hace de las personas, de naciones más o menos optimistas. Los Estados Unidos de América siempre se han definido, y jactado, por ser una nación optimista, aunque su último presidente se ha forjado en el cultivo del odio y del miedo. España, por su parte, pasa por ser el país del mundo con más consumo de ansiolíticos y con una floreciente industria de la felicidad. En los distintos lugares del mundo se puede tener, justificadamente o no, una visión más o menos amable de la vida y del ser humano. Algunas personas son decentes y altruistas en su pequeño mundo, pero no hacen nada ni desean nada a favor del mundo amplio. Sin embargo, es notorio que el mal y la violencia, de procedencia genética o social, están arraigados en la especie humana, lo mismo que la estupidez6. También los conceptos del mal varían: piénsese, por ejemplo, en la diversidad de maneras de conceptuar el aborto o la pena de muerte, según a menudo sentimientos políticos o religiosos diversos. Sobre el estado actual de nuestra sociedad conviven en las ciencias sociales los manifiestos y diagnósticos de malestar y pesimismo, algunos apocalípticos, con otros que ponen en términos más sensatos y hasta francamente optimistas el estado de las cosas y del porvenir: mayor esperanza de vida, menor pobreza extrema…7. El pesimismo siempre ha gozado de más crédito intelectual. La famosa frase inaugural de “Historia de dos ciudades”, de Charles Dickens, puede aplicarse a muchos
6
El escritor argentino A. Bioy Casares, en su Breve diccionario del argentino exquisito, señaló: “el mundo atribuye sus infortunios a las conspiraciones y maquinaciones de grandes malvados. Entiendo que se subestima la estupidez”. 7 Así, T. Eagleton en Esperanza sin optimismo. Taurus, 2016. ~14~
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periodos históricos: “Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos”. En punto específicamente a la violencia, a pesar de la visión descarnada que se transmite y hasta se aviva por la industria del ocio y de la información, se ha sostenido argumentadamente que la humanidad vive los mejores momentos de su (pre)historia en términos de confrontación8. La violencia, con independencia de sus causas y modalidades —nunca universal ni perpetuamente acordadas—, nace en la mente de los hombres, como el famoso preámbulo de la Constitución de la Unesco asegura, y es en esas mentes “donde deben erigirse los baluartes de la paz”. Nuestro tiempo y nuestro mundo se caracterizan por múltiples y multiformes enfrentamientos, pero también por una rampante cooperación internacional que, en general, tiende a armonizar las relaciones interpersonales e intergrupales, y que resulta muy floreciente en los últimos años por lo que se refiere específicamente a la seguridad, en torno a la cual se concentra, además, una miríada de análisis provenientes del mundo académico y de los think tanks.
II. LA TERRITORIALIZACIÓN DE LAS AMENAZAS 1. El cosmopolitismo
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l cosmopolitismo no implica, obviamente, una uniformización y una desterritorialización de las amenazas, aunque sí tiende a expandir y a globalizar muchas de ellas, también las oportunidades, pues, bien planteado, podría dar lugar a una suma positiva9. Existe una prioriza-
8
S. Pikker: Los ángeles que llevamos dentro. El declive de la violencia y sus implicaciones. Paidos, 2012. 9 Es interesante el enfoque central del libro de R. D. Kaplan: La venganza de la geografía: cómo los mapas condicionan el destino de las naciones. RBA, 2013. Se trata, a despecho de la ~15~
Javier Roldán Barbero
ción y localización de desafíos, lo mismo que varía el grado, la intensidad de la apertura internacional de los países, su “presencia global”10. Un letonio puede, razonablemente, temer más al imperialismo ruso que al yihadismo, todo lo contrario que un español. Sin embargo, el compromiso de la defensa colectiva que preside la OTAN hace que España participe en la defensa de Letonia ante un eventual ataque ruso. La opinión pública, inducida por los media y las redes sociales, puede también cambiar y jerarquizar su orden de temores (incluso la globalización es en sí misma una amenaza, sobre todo de carácter social y cultural, para una parte creciente de la opinión pública occidental). Incluso tratándose de amenazas planetarias, como el cambio climático, sus estragos —y las medidas tomadas para combatirlo— afectan desigualmente a las distintas áreas de la Tierra, aparte de ser las responsabilidades, como se repite en los acuerdos internacionales del sector, aunque comunes, diferenciadas11. España padecerá particularmente estos estragos, con especiales consecuencias en el Mediterráneo. España presenta, pues, un perfil compartido con otros países, pero también diferenciado, en materia de amenazas y retos. Hay muchos enemigos de la Humanidad, el yihadismo en primera línea, tal como ha proclamado el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Frente a estos enemigos especialmente, se echa en falta una auténtica gobernanza mundial de los problemas. En realidad, un único líder, un solo país pueden, dada la interconexión de los acontecimientos, provocar un desastre mundial, sobre todo si se trata de una superpotencia dotada del arma
globalización, de resaltar la trascendencia que el contexto geográfico y las realidades naturales imponen a la suerte, interna e internacional, de los Estados. En términos generales, puede consultarse T. Rodriguez, R. García Pérez, S. de Sousa Ferreira: Globalization and International Security. An Overview. Nova Science, 2015. 10 Tiene interés en este sentido consultar el índice de Presencia Global que periódicamente edita y actualiza el Real Instituto Elcano. La última entrega se encuentra en http:// www.blog.rielcano.org/indice-elcano-presencia-cada-vez-mas-global/. 11 Cfr. el Acuerdo de París, en su versión publicada en el BOE de 2.02.2017. ~16~
Un enfoque geoestratégico de la seguridad de España
nuclear. Ningún hombre es una isla, dijo célebremente John Donne. Ninguna nación es una mónada, cabe añadir. Debemos aprender de y enseñar a los demás, enfrentados a retos similares en la mayoría de los casos.
2. Los actores no estatales
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a transfiguración del Estado y de su soberanía no ha acabado, desde luego, con su personalidad propia, con su situacionismo en lo referente a la seguridad. Por otra parte, se aprecia y se teme una tendencia reciente hacia el repliegue y el ensalzamiento del Estado-nación. Es verdad que proliferan y se revalorizan actores no estatales, transnacionales, no sujetos a un territorio con carácter general y estable, aunque aspirantes muchos de ellos a reajustar las fronteras del mundo. Es manifiestamente el caso del Daesh, que se proclama como califato y genera un seísmo estratégico. Las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y por la propia UE contra las personas relacionadas con esta suerte de terrorismo carecen, pues, de un ámbito espacial predeterminado y fijo. Esta organización y otras, como Hezbolá, se rodean de una organización y una terminología militares. Cárteles de la droga, por su parte, se extienden a decenas de países. El taifismo, el tribalismo, todo lo que socava la existencia y eficacia de un Estado fuerte y unido, supone, aun si estuviera movido por justa causa, un factor de inestabilidad. Las fracturas no son solo las fronteras ni ocurren solo entre los Estados. Las hay étnicas, religiosas, políticas, y dan lugar a Estados fallidos. La propia inmensidad territorial se convierte en un factor difícil de cubrir en términos securitarios (piénsese en Libia, en Afganistán). El Derecho internacional clásico, tradicionalmente interestatal, ha de adaptarse dificultosamente a los nuevos tiempos12. Proli-
12
En esta dirección, la Resolución 2325 (2016) de 15 de diciembre, promovida por España, vino a completar, teniendo a grupos no estatales en el punto de mira, el proceso de adaptación del instrumento básico en materia de armamento de destrucción masiva (nuclear, ~17~
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feran los grupos armados, que llevan a cabo sus acciones en un país o en más de un país. De este modo, el atlas político no ofrece con precisión el estado, por otra parte cambiante, del control efectivo de los territorios; tampoco, por supuesto, la conectividad existente entre unas áreas y otras13. Hay numerosos agujeros en la soberanía de los Estados, adonde no llegan o donde no predominan las instituciones estatales. El principio de la soberanía del Estados sobre su territorio encuentra un sinfín de excepciones y alteraciones. Esos vacíos son ocupados por otra clase de grupos, si bien a menudo con la preparación y financiación de Estados terceros. No es extraño tampoco que el propio Estado se vea penetrado, casi capturado, por el crimen organizado. En términos más generales, el enfoque público debe ser combinado con el privado en todos los órdenes internacionales, incluido el geoestratégico. ¿Se podría, así, refutar la importancia política para el Reino de España de los yacimientos encontrados y explotados por Repsol allende los mares, de sus litigios con los países que acogen sus inversiones, de la “política exterior” del campeón energético orientada a evitar zonas calientes del mundo?
3. Una geografía casi inmutable, un espacio geoestratégico en constante mutación
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s un lugar común afirmar la permanencia que domina la geografía, la cual une, pero también separa y hasta enfrenta. La geografía puede ser una bendición o una maldición. En todo caso, el emplazamiento
químico o biológico): la Resolución 1540. Véase, en términos generales y en el plano doctrinal, L. Íñigo Álvarez: “Los grupos armados ante el Derecho Internacional contemporáneo. Obligaciones y responsabilidad”. Revista Electrónica de Estudios Internacionales. Núm. 31. junio-2016. 13 En este sentido, tiene interés leer el renombrado libro de P. Khanna: Conectografía: mapear el futuro de la civilización mundial. Paidós, 2017. Se trata de un mapamundi diseñado por la conectividad de las infraestructuras mundiales por encima o por debajo de las fronteras nacionales. ~18~
Un enfoque geoestratégico de la seguridad de España
de España le concede una importancia estratégica capital. Sin embargo, la geografía encierra algunos cambios, bien naturales (como desplazamientos tectónicos, habidos por ejemplo en la isla canaria de Hierro) o resultado del ingenio y la ingeniería humanos. La antigua idea, siempre esbozada y nunca avanzada, de la creación de un puente o un túnel en el estrecho de Gibraltar que una a dos Estados y a dos continentes, viene a la mente desde nuestra óptica española. Desde la perspectiva más lejana, pero con efectos planetarios inquietantes, repárese en la creación de islotes artificiales en el extremo oriente con los que China pretende atraer los recursos marítimos en el mar del Sur de China. Esta iniciativa ha puesto en jaque a la diplomacia de toda la región y de sus aliados. Los supuestos de sucesión de Estados (sustitución de un Estado por otro en la administración de un determinado territorio) no son raros. El cambio climático, que todo lo altera, está transformando a ojos vista la geografía, con un riesgo en España de amplia desertización, de una africanización en gran parte de su territorio, con inevitables consecuencias sobre la geografía humana. Por otra parte, y por mor de la tecnología, las distancias no son lo que eran, como se aprecia en la nueva Ruta de la Seda que China aspira a construir con ramificaciones hasta España. Frente a la relativa estabilidad de la geografía física, la geoestrategia sufre permanentes y a veces trascendentales cambios. Muchas veces inopinados: ¿quién predijo la primavera árabe, quién la caída de la URSS y de todo el bloque comunista? La importancia geoestratégica no está siempre relacionada con el poderío económico (menguante este en el caso de Rusia frente a su gigantismo político-militar), ni con el tamaño geográfico (minúsculo en el caso de Catar), y a veces es proporcional, justamente, a la propia inestabilidad interna (caso de Pakistán). En cuanto a España, cuya política exterior y su ser como nación están inducidos por su ubicación, el protagonismo en política internacional que puede pretender no deja de tener algún efecto contraproducente en términos geopolíticos (como el caso de la ocupación de Irak en 2003 puso de manifiesto). No solo los Estados tienen su propia imagen, su propia marca en la comunidad internacional: algunos territorios como ~19~
Javier Roldán Barbero
Lesbos o Lampedusa o Gaza adquieren por sí solos una identidad en cuestiones securitarias y humanitarias. El mapa del riesgo en el mundo, que algunos organismos se aplican en establecer, ofrece de unos años para acá apreciables alteraciones14.
4. El factor territorial como fuente de conflictos
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l factor espacial ejerce, obviamente, una función determinante en la génesis e intensidad de la amenaza. El revisionismo territorial es una fuente incesante de desafíos (también en el orden doméstico se multiplican litigios por la tierra, por el suelo, por las lindes). Ciertamente hay litigios territoriales que no amenazan, y menos quebrantan, la paz. Piénsese en las disputas de baja intensidad que España y Portugal mantienen a propósito de las islas Salvajes o de la localidad pacense de Olivenza. El Derecho debe ser el cauce principal de arreglo, de ahí que sea satisfactorio que un número no despreciable de estas controversias sean sometidas a la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia15 (a veces marcando trifinios y hasta cuatrifinios), o bien que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se pronuncie imperativamente sobre cuestiones fronterizas. La tipología de contenciosos territoriales es ingente: conflictos, por ejemplo, prolongados y estancados, y apaciguados, como el de las plazas de soberanía española pretendidas por Marruecos. Otras aspiraciones territoriales, basadas en el uso de la fuerza, como las sostenidas por Irak con Kuwait y por Serbia en los Balcanes, han dado lugar a que los Estados belicosos hayan finalmente encogido de tamaño. La divisa “tierra por paz” se esgrime como propósito de re-
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Vid. “Mapa del riesgo político” hecho por Marsh (líder mundial en correduría de seguros y gestión de riesgos), si bien enfocado a las consecuencias en el campo económico e inversor de esos riesgos políticos. http://spain.marsh.com/Noticias/Notasdeprensa/MarshNotasdeprensa/ID/47242/PageID/50385/Mapa-de-Riesgo-Politico-2017.aspx. 15 Cfr. M. Nicollini et alii (eds.): Law, Territory and Conflict Resolution. Law as a Problem and Law as a Solution. Brill/Nijhoff, 2016. ~20~