monografías ALTA CALIDAD EN INVESTIGACIÓN JURÍDICA
DIEGO GONZÁLEZ CADENAS
DEMOCRACIA Y PROCESOS CONSTITUYENTES UN ANÁLISIS JURÍDICO-POLÍTICO
DEMOCRACIA Y PROCESOS CONSTITUYENTES Un análisis jurídico-político
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig
Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia
Ana Cañizares Laso
Catedrática de Derecho Civil Universidad de Málaga
Jorge A. Cerdio Herrán
Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México
José Ramón Cossío Díaz
Ministro de la Suprema Corte de Justicia de México
Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot
Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
Owen Fiss
Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)
José Antonio García-Cruces González
Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED
Luis López Guerra
Juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid
Ángel M. López y López
Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla
Marta Lorente Sariñena
Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid
Javier de Lucas Martín
Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia
Víctor Moreno Catena
Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid
Francisco Muñoz Conde
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla
Angelika Nussberger
Jueza del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Catedrática de Derecho Internacional de la Universidad de Colonia (Alemania)
Héctor Olasolo Alonso
Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)
Luciano Parejo Alfonso
Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid
Tomás Sala Franco
Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia
Ignacio Sancho Gargallo
Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España
Tomás S. Vives Antón
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia
Ruth Zimmerling
Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)
Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales
DEMOCRACIA Y PROCESOS CONSTITUYENTES Un análisis jurídico-político
DIEGO GONZÁLEZ CADENAS
Valencia, 2018
Copyright ® 2018 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.
© Diego González Cadenas
© De esta edición, Tirant lo Blanch y Publicacions de la Universitat de València Edita: Tirant lo Blanch Publicacions de la Universitat de València Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-9169-689-6 ISBN: 978-84-9134-345-5 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
Algunos hombres contemplan las constituciones con piadosa reverencia, considerándolas como el arca de la alianza, algo demasiado sagrado para tocarlo. Atribuyen una sabiduría más que humana a los hombres de la edad precedente, y suponen que lo que hicieron está más allá de cualquier corrección. Yo conocí bien esa época; pertenecía a ella y trabajé en ella. No desmerecería de su país. Se parecía mucho a la actual, aunque sin la experiencia del presente; y cuarenta años de experiencia en el gobierno valen un siglo de lectura. Ellos mismos lo dirían si fuesen capaces de alzarse de entre los muertos. Ciertamente, no soy un defensor de los cambios frecuentes e inciertos en la ley y las constituciones. Creo que es mejor convivir con las imperfecciones moderadas; porque una vez conocidas nos acomodamos mejor a ellas y encontramos medios prácticos para corregir sus efectos perjudiciales. Pero también soy consciente de que las leyes y las instituciones deben evolucionar paralelamente al progreso de la mente humana. A medida que se desarrolla e ilustra, a medida que se hacen nuevos hallazgos, se descubren nuevas verdades y cambian las maneras y las opiniones con el cambio de las circunstancias, las instituciones deben progresar igualmente y mantenerse al paso de los tiempos. No es más absurdo pedir a un hombre que siga llevando el gabán de su adolescencia que exigir de una sociedad civilizada un sometimiento perpetuo al régimen de sus ancestros bárbaros. Es esa disparatada idea lo que ha provocado en los últimos tiempos en Europa un diluvio de sangre. En lugar de ceder sabiamente al cambio gradual de las circunstancias y de favorecer una acomodación progresiva a la progresiva evolución, sus monarcas, se han aferrado a los viejos abusos, atrincherándose tras hábitos fijos y obligando a sus súbditos a perseguir por la sangre y la violencia innovaciones precipitadas y ruinosas que, de haber sido delegadas a la deliberación pacífica y a la sabiduría colectiva de la nación, habrían adoptado formas aceptables y saludables. Evitemos tales ejemplos, y no pensemos que una generación no es tan capaz como otra de cuidar de sí misma y de ordenar sus propios asuntos. […] Cada generación es tan independiente como ésta lo fue de las anteriores. Por tanto, tiene, como aquellas, el derecho de escoger por sí misma el gobierno que mejor promueva su propia felicidad; y, por consiguiente, a acomodar a las circunstancias en que se halla lo recibido de sus predecesores. […] Hace ahora cuarenta años de la redacción de la Constitución de Virginia. Los mismos datos nos informan de que, en ese periodo, dos tercios de los humanos que vivían entonces han muerto ya. Por lo tanto, ¿tiene este tercio superviviente el derecho de imponer la obediencia a su voluntad y, por consiguiente, a las leyes por ellos elaboradas, a los dos tercios restantes que, con ellos, componen la masa actual de adultos? Si no la tiene, ¿quién la tiene entonces? ¿Los muertos? Los muertos no tienen derechos. No son nada; y lo que no es nada no puede poseer nada. Cuando no hay sustancia, no puede haber desgracia. Este globo corpóreo y todo cuanto sobre él descansa pertenece a sus actuales habitantes corpóreos durante su generación. Sólo ellos tienen derecho a dirigir sus exclusivas preocupaciones, y a declarar la ley de esa dirección; y esta declaración sólo puede ser hecha por su mayoría. Esa mayoría tiene, pues, derecho a enviar a representantes a una convención, y a hacer la Constitución que considere mejor para sí. […] Y la voz del pueblo se expresaría así justa, plena y pacíficamente, siendo analizada y decidida por la razón común de toda la sociedad. Si esta avenida se cierra al llamamiento del sufrimiento, se hará oír a través de la fuerza, y seguiremos como otras naciones en el círculo infinito de opresión, rebelión, reforma; y así para siempre. Thomas Jefferson Carta a Samuel Kercheval Monticello, 12 de julio de 1816
Índice Presentación............................................................................................. 13 Introducción............................................................................................. 17
Capítulo I La quiebra y reemplazo de las constituciones 1. Problemas de diseño constitucional.................................................... 36 2. Problemas en el diseño del proceso constituyente............................... 40 3. Problemas originados por una crisis económica y/o política............... 41 4. Esquema general de la apertura de los procesos constituyentes........... 46
Capítulo II Fases y opciones en los procesos constituyentes 5. La apertura del proceso constituyente................................................ 52 5.1. Acuerdos y objetivos en torno a la apertura del proceso............. 54 5.2. Vías jurídicas de apertura del proceso constituyente................... 62 5.3. El referéndum de apertura del proceso constituyente.................. 80 6. Diseño del proceso constituyente y limitación temporal..................... 84 7. Actores participantes en los procesos constituyentes........................... 89 7.1. Partidos políticos........................................................................ 92 7.2. La sociedad civil......................................................................... 94 7.3. Expertos..................................................................................... 95 7.4. La comunidad internacional....................................................... 99 7.5. Los medios de comunicación...................................................... 105 8. El órgano constituyente...................................................................... 108 8.1. El derecho al sufragio en los procesos constituyentes.................. 109 8.2. Elección del órgano constituyente............................................... 113 a) El sistema electoral.................................................................. 114 b) Cualificaciones requeridas de los representantes...................... 119 c) Opciones alternativas de elección: especial mención al sorteo. 121 d) La campaña electoral.............................................................. 124 8.3. Sede del órgano constituyente..................................................... 126 8.4. Reglas de procedimiento del órgano constituyente...................... 128
10
Índice
8.5. Organización interna del órgano constituyente........................... 130 a) Tamaño................................................................................... 133 b) Recursos y financiación........................................................... 135 8.6. El procedimiento de redacción del texto constitucional.............. 135 a) Redacción por una comisión del órgano constituyente........... 136 b) Trabajo de diferentes comisiones especializadas y centralización del trabajo en una comisión técnica......................................... 141 c) Redacción progresiva del texto por diferentes comisiones especializadas.......................................................................... 144 d) Redacción del anteproyecto por un comité de expertos........... 148 8.7. La aprobación del texto constitucional por el órgano constituyente.............................................................................. 150 8.8. Relación del órgano constituyente con el órgano legislativo y el órgano de control constitucional................................................ 153 a) Relaciones entre el órgano constituyente y el poder legislativo ................................................................................................ 154 b) Relaciones entre el órgano constituyente y el órgano de control constitucional.......................................................................... 160 9. Participación ciudadana en los procesos constituyentes...................... 161 9.1. El derecho a participar directamente en los procesos de cambio constitucional............................................................................. 167 9.2. Formación de la ciudadanía........................................................ 171 9.3. Mecanismos y vías de participación............................................ 174 a) La participación ciudadana en la definición de los referéndums de apertura del proceso constituyente y de ratificación del texto constitucional................................................................. 174 b) La participación ciudadana en la definición de los contenidos de la constitución.................................................................... 175 c) Especial mención al uso de las nuevas tecnologías y las redes sociales.................................................................................... 179 9.4. Vinculación de las propuestas ciudadanas al órgano constituyente.............................................................................. 181 9.5. Debate doctrinal......................................................................... 187 a) Virtudes de la participación ciudadana en los procesos constituyentes................................................................... 187 b) Riesgos de la participación ciudadana en los procesos constituyentes.......................................................................... 199 c) Aportación personal al debate................................................. 203
Índice
11
10. Grado de transparencia en los procesos constituyentes....................... 209 11. El referéndum de ratificación del texto constitucional y su entrada en vigor................................................................................................... 216 12. El régimen de transición en los procesos constituyentes...................... 225 12.1. Convocatoria de nuevas elecciones, control de constitucionalidad de leyes preconstitucionales y otras cuestiones............................ 226 12.2. Desarrollo y aplicabilidad del texto constitucional..................... 235 Conclusiones............................................................................................ 239 Bibliografía.............................................................................................. 257
Presentación El libro que el lector tiene en sus manos constituye parte de la tesis doctoral que Diego González Cadenas elaboró bajo mi dirección y que fue valorada por el Tribunal evaluador con la máxima calificación. El autor, que en el momento de publicarse su obra se encuentra disfrutando de una merecida estancia posdoctoral en la Universidad de Harvard, decidió afrontar el estudio de los procesos constituyentes respaldado por su condición de licenciado en Derecho y en Ciencias Políticas y Master en Derechos Humanos por la Universitat de València. Sin duda, una amplía formación que lo capacitaba especialmente para poder afrontar con éxito un estudio que necesariamente tiene que contar con las materias en las que se preparó académicamente. El tema de lo que internacionalmente se conoce como constitution-making es una cuestión central en el Derecho constitucional y la ciencia política, aunque no haya sido objeto de especial atención por la doctrina en lengua española. Por ello, resultaba de especial relevancia e interés el afrontar un tema prácticamente virgen en nuestra doctrina constitucional, salvo los aportes realizados por los investigadores integrados en nuestro equipo de investigación Democracia +, seguramente debido a la aversión que se ha producido en la doctrina constitucional española a tratar temas constitucionales que tengan una estrecha relación con la ciencia política, como consecuencia de la reacción positivista generada con la llegada de la democracia tras 40 años en los que los constitucionalistas españoles, por necesidad, tuvieron que dedicarse principalmente al derecho comparado y a la ciencia política. El tema del constitution-making sin embargo ha sido estudiado por numerosos y muy reconocidos constitucionalistas europeos y norteamericanos como, por citar algunos, Böckenförde, Preuss, Ackerman, Tushnet, Mangabeira Unger, Jackson o Lessig. Y es que el tema de cómo afrontar adecuadamente un proceso constituyente deviene en capital para la ciencia del Derecho Constitucional por dos razones. En primer lugar porque en un mundo en donde casi la totalidad de los Estados del planeta están dotados de una constitución, es
14
Presentación
más que nunca necesario recuperar el concepto material o teórico de Constitución como único mecanismo para discriminar los países que realmente cuentan con una Constitución de la inmensa mayoría de países que tienen leyes fundamentales o normas básicas del Estado a las que han denominado constituciones con el fin de intentar dotar de legitimidad a un orden jurídico que no tiene un origen democrático. Porque hoy más que nunca es necesario defender que el concepto de Constitución no sólo incluye el hecho de que dicha norma sea la norma suprema del Estado que regula los derechos y libertades de los ciudadanos y establece un sistema de división de poderes, sino que tenemos que prestar especial atención a si de manera efectiva, ese texto normativo supone una real limitación de los poderes políticos y sociales y, sobre todo, y aquí es donde aparece la importancia del constitution-Making, si dicha Constitución ha sido fruto de un proceso realmente democrático, en el que la ciudadanía ha tenido un papel protagónico determinante. En segundo lugar, porque la necesaria participación de la ciudadanía en la elaboración y sobre todo aprobación de la Constitución, pues esa es la razón por la que entendemos que se trata de una norma de rango superior a las demás normas del ordenamiento jurídico, requiere comprobar que efectivamente lo democrático ha permeado en la medida de lo posible todo el proceso de elaboración del texto constitucional. Esto es lo que con gran acierto, exhaustivo uso de las fuentes doctrinales y documentales y, sobre todo, con un gran espíritu crítico, ha realizado Diego González Cadenas, convirtiendo su trabajo de investigación en una obra que, sin duda, se convertirá en referente no solo en la doctrina politológica y constitucional de lengua española sino también en otros espacios de debate académico sobre tan crucial asunto. Como verá el lector, esta monografía realiza, además, un detallado estudio no solo de los diferentes aportes doctrinales sobre cómo debe realizarse un proceso verdaderamente constituyente, sino que afronta una recopilación de las experiencias que se han producido en diversas partes del mundo en el intento, no siempre conseguido, de generar una Constitución que pueda así denominarse por estar fundamentada en un proceso democrático y participativo de la población que va a estar sujeta a esa Constitución.
Presentación
15
Estoy seguro de que este libro va a resultar muy atractivo para los estudiosos del tema pero también a cualquier ciudadano que tenga interés en profundizar sobre cómo debe llevarse a cabo un proceso constituyente para que realmente podamos denominarlo así. Roberto Viciano Pastor Catedrático de Derecho Constitucional Universitat de València
Introducción La primera pregunta que uno se puede hacer antes de afrontar un estudio sobre el diseño de los procesos constituyentes es acerca de la relevancia del mismo. Tal vez, para justificar y dejar zanjada esa cuestión desde el principio, es habitual que muchos de los trabajos al respecto empiecen citando la cantidad o la media de nuevas constituciones o de reformas constitucionales que se han producido en las últimas décadas. De acuerdo con los datos que proporciona la fundación Interpeace, ligada a Naciones Unidas, más de la mitad de las casi 200 constituciones existentes se han escrito desde cero o reformado en las tres últimas décadas1. O, según los datos que aportan GINSBURG, ELKINS Y BLOUNT2, cada año, 4 o 5 constituciones son reemplazadas, entre 10 y 15 enmendadas, y hay alrededor de 20 propuestas de revisión que deben tomarse en consideración. Este importante número de procesos de cambio constitucional ha estimulado el interés por su estudio. Se trata de un fenómeno recurrente al que conviene prestar especial atención debido a la simbiosis que existe entre constitucionalismo y democracia, esto es, a la relación que tienen los procesos de establecimiento de una constitución en el impulso, consolidación y mejora de los sistemas democráticos3.
1
2
3
BRANDT, MICHELE, COTTRELL, JILL, GHAI, YASH y REGAN, ANTHONY, Constitution-making and reform. Interpeace, Suiza, 2011, p. iv. GINSBURG, TOM, ELKINS, ZACHARY y BLOUNT, JUSTIN, «Does the process of constitution-making matter?». Annual Review of Law and Social Science, núm. 5, 2009, p. 202. De acuerdo con GHAI y GALLI, a pesar de que las constituciones puedan ser de utilidad para legitimar sistemas dictatoriales, también sirven para promover y consolidar los sistemas democráticos. Una constitución contribuye a la democracia: «a) afirmando valores e identidades comunes sin los cuales no puede existir la comunidad política; b) estableciendo reglas para determinar la pertenencia a la comunidad; c) prometiendo seguridad física y psíquica mediante la monopolización por el Estado, con finalidades legítimas, del uso de la fuerza; d) acordando las formas e instituciones a través de las cuales se ejerce el poder del Estado; e) estableciendo las vías de participación ciudadana en los asuntos públicos, especialmente a través de elecciones y otras formas de acción social; f) protegiendo derechos (empoderando a los ciudadanos y limitando la acción del Estado); g) estableciendo reglas para los cambios pacíficos en el gobierno; h)
18
Introducción
Asimismo, se está produciendo un cambio en las formas de diseñar y llevar a cabo los procesos de cambio constitucional, especialmente debido a la introducción de mecanismos participativos y a una mayor transparencia en el proceso, que implica un cambio de paradigma que tiene como consecuencia constituciones y sistemas democráticos diferentes4. De esta forma, si hasta entonces los constitucionalistas habían centrado prácticamente toda su atención en el contenido de la constitución, el estudio de los nuevos modelos de constitucionalismo requiere también analizar el proceso que da nacimiento al nuevo texto5. En palabras de HART, los procesos constituyentes «son una disputa acerca de la distribución, redistribución y limitación del poder»6. Así, si entendemos que las constituciones son la cristalización, la foto finish, de una determinada correlación de fuerzas políticas en un determinado momento histórico que busca estabilizarse lo más posible en el tiempo, el estudio de los procesos constituyentes nos permite pensar desde el prisma democrático cómo podemos tener no sólo constituciones más legítimas, garantistas y participativas sino también sociedades más cohesionadas, estables y, valga la redundancia,
4
5
6
asegurando la previsibilidad de la acción del Estado y la seguridad de las transacciones privadas a través del sistema legal; i) estableciendo procedimientos para la toma de acuerdos; y j) estableciendo procedimientos claros y con voluntad de consenso para cambiar estos acuerdos fundamentales» (GHAI, YASH y GALLI, GUIDO, «Constitution Building Processes and Democratization». International Idea, Estocolmo, 2006, p. 8). «En un mundo cambiante, la práctica constitucional también está cambiando. El constitucionalismo del siglo XXI está redefiniendo la larga tradición de procesos de cambio constitucional diseñados por expertos y nos está llevando dentro de la esfera de la participación democrática» (HART, VIVIEN, «Democratic constitution-making». United States Institute of Peace, special report 107, 2003, p. 1). SAUNDERS, CHERYL, «Constitution-making in the 21st century». International Review of Law, vol. 2012, núm. 4, 2012, p. 3. HART, VIVIEN, «Constitution-making and the right to take part in a public affair». En MILLER, LAUREL E. (Ed.), Framing the State in times of transition, United States Institute of Peace Press Books, Washington, DC, 2010, p. 20. GHAI lo describe en un sentido similar: un proceso constituyente es un «proceso a menudo divisivo porque es profundamente político y es político no sólo en el sentido de que involucra un diálogo en torno a los valores e instituciones sociales, sino también en un sentido más crudo, ya que involucra a individuos y a grupos que se disputan el poder» (GHAI, YASH, «La asamblea constituyente en la elaboración de la constitución política». International Idea, Estocolmo, 2006, p. 5).
Introducción
19
democráticas. Es por ello clave pensar no sólo qué contenido queremos dar a nuestras constituciones, esto es, cómo queremos distribuir y limitar el poder, sino cómo las dotamos de contenido, o lo que es lo mismo, de qué reglas de juego nos dotamos para establecer las reglas de juego que definirán nuestro marco jurídico durante años o décadas. Como lo expresa MENÉNDEZ: «El valor jurídico y político de las normas materialmente constitucionales depende no sólo de su letra, sino decisivamente el proceso a través del cuál las mismas hayan sido escritas. La legitimidad democrática no es un plus, sino un rasgo de identidad de las normas constitucionales democráticas»7. Es, sin embargo, lógico preguntarse acerca del interés práctico de estudiar cómo se cambian las constituciones cuando, aparentemente, el contenido de éstas es prácticamente igual, al menos en su núcleo central8. Así, por ejemplo, se podría argumentar que un eventual pro-
7
8
MENÉNDEZ, AGUSTÍN JOSÉ, «La Unión Europea entre el constitucionalismo democrático y la gobernanza». Revista de estudios políticos, núm. 149, 2010, p. 49. Como señala GO en un estudio en el que analiza 91 constituciones postcoloniales, se produce un importante grado de similitud entre las diferentes constituciones. Este «isomorfismo constitucional» le lleva a plantear la posibilidad de que el modelo constitucional occidental se está globalizando, indicando la «influencia global de la democratización, la ideología de los derechos humanos y el neoliberalismo» (GO, JULIAN, «A globalizing constitutionalism?». International Sociology, Vol. 18, núm. 1, p. 71). A juicio de FRANCK y THIRUVENGADAM, dicha similitud entre los diferentes textos constitucionales se explica por la necesaria adaptación a un sistema jurídico internacional con el que necesariamente interactuará. «Ninguna Constitución es hoy día una isla en sí misma» (FRANCK, THOMAS M. y THIRUVENGADAM, ARUN K., «International Law and Constitution-Making». Chinese Journal of International Law, vol. 2, núm. 2, 2003, pp. 467-518). Por su parte, GINSBURG, CHERNYHK y ELKINS llevan a cabo un estudio empírico sobre la cuestión demostrando la progresiva introducción de normas internacionales de derechos humanos en las constituciones (GINSBURG, TOM, CHERNYKH, SVITLANA y ELKINS, ZACHARY, «Commitment and diffusion: How and why constitutions incorporate International Law». Universitiy of Illinois Law Review, vol. 2008, núm. 1, 2008, pp. 201-238). La introducción de normas relativas a la protección de los derechos humanos en las constituciones, en concreto los derechos sociales, tiene su origen, como subraya MURRAY, en las cesiones de las élites dominantes hacia los movimientos sociales. «Las formas constitucionales de los estados no vienen simplemente determinadas por los procesos sistémicos mundiales, sino que emergen como consecuencia de las luchas en estos procesos» (MURRAY, THOMAS, «Socio-economic rights versus social revolution? Constitution making in Germany, Mexico and Ireland, 1917-1923». Social and legal studies, vol. 24,
20
Introducción
ceso constituyente en cualquier Estado miembro de la Unión Europea tendrá como resultado un texto constitucional diferenciado en el detalle de acuerdo a determinadas particularidades locales, pero que los puntos nucleares de la futura constitución serán no sólo prácticamente iguales a los del anterior texto, sino equivalentes al de resto de constituciones del entorno europeo. Máxime cuando para seguir siendo o pasar a formar parte de organizaciones supranacionales como la Unión Europea o el Consejo de Europa es necesario cumplir con unos estándares mínimos. Este punto de vista implicaría que las constituciones sociales europeas de la segunda posguerra mundial habrían llegado a tal grado de desarrollo que las únicas modificaciones de importancia que se podrían introducir en su seno son aspectos menores de corrección de ciertas deficiencias o una adecuación mayor a determinadas peticiones sociales. Dos tendencias opuestas contradicen este punto de vista. El constitucionalismo social de la segunda posguerra mundial está siendo superado por dos formas contrarias de entender el constitucionalismo que van parejas a procesos sociales y económicos opuestos. Era, además, inevitable que esto ocurriese habida cuenta de que el constitucionalismo de la segunda posguerra mundial estaba íntimamente ligado a unas condiciones y a un tipo de desarrollo económico determinado (crecimiento económico, pacto entre capital y trabajo y políticas económicas keynesianas) que está cambiando drásticamente. Entre la fase de crecimiento económico redistributivo y la crisis del constitucionalismo social, se ha producido por el camino, esencialmente, una crisis del modelo de acumulación capitalista, una redefinición del pacto entre capital y trabajo y una reorientación de las políticas económicas que socavan las bases materiales del Estado social y, por lo
núm. 4, 2015, p 491). VENTER, por su parte, explica que la similitud entre los diferentes textos constitucionales es consustancial al proceso globalizador. Así, las constituciones estadounidense y francesa de finales del XVIII tenían fuertes enlaces; las constituciones del siglo XIX de América del Sur estuvieron fuertemente influenciadas por la Constitución de Estados Unidos; y las constituciones del siglo XX comparten unas características esenciales debido a que hay un «vocabulario compartido globalmente de estructuras constitucionales, derechos, principios y valores» (VENTER, FRANCOIS, «Globalization of constitutional law throuh comparative constitution-making». Verfassung und Recht in Übersee/Law and Politics in Africa, Asia and Latin America, vol. 41, núm. 1, 2008, p. 16).