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Fernando II el Católico Rey de Aragón, príncipe del Renacimiento (1452-1516)


Comité Científico De La Editorial Tirant Humanidades Manuel Asensi Pérez Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València Ramón Cotarelo Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia M.ª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València Juan Manuel Fernández Soria Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València Pablo Oñate Rubalcaba Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València Joan Romero Catedrático de Geografía Humana Universitat de València Juan José Tamayo Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


José Ángel Sesma Muñoz

Fernando II el Católico Rey de Aragón, príncipe del Renacimiento (1452-1516)

tirant humanidades Valencia, 2023


Copyright ® 2023 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com. “Proyecto de Investigación del Ministerio de Ciencia e Innovación PID20211232286NB-C21: El Estado dividido. Contestación, conflicto y revuelta social en la Corona de Aragón (siglos XIII-XV). Una perspectiva comparada. Grupo de Investigación de Referencia CEMA. Gobierno de Aragón”. Director de la colección JOAN ROMERO GONZÁLEZ Catedrático de Geografía Humana Universitat de València

© José Ángel Sesma Muñoz © TIRANT HUMANIDADES EDITA: TIRANT HUMANIDADES C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-1183-263-2 MAQUETA: Innovatext Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant. com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant. net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


“A María Pilar, Ángela, David y Darío. Presente y futuro”


Índice

Introducción............................................................................................................................

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Capítulo I Tiempos difíciles para nacer y crecer 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11.

El nacimiento..................................................................................................... La temprana integración de Fernando al mundo adulto .......... El niño Fernando, hijo del rey de Aragón............................................ Fernando es propuesto como heredero............................................. Fernando protagonista a su pesar.......................................................... El príncipe sufre la primera experiencia de guerra ....................... Las dos caras de la experiencia................................................................ La recuperación de Fernando................................................................... Una nueva etapa para Fernando y para la guerra.......................... Una primera corte para el príncipe Fernando.................................. El año de 1468...................................................................................................

20 28 33 37 48 54 61 65 71 75 77

Capítulo II Una boda oportuna 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9.

El camino seguido por Fernando para llegar al compromiso matrimonial con Isabel................................................................................. El camino seguido por Isabel para llegar al compromiso matrimonial con Fernando................................................................................ Las conocidas como “capitulaciones” matrimoniales de Cervera......................................................................................................................... Y después del compromiso, la boda..................................................... Y tras la boda, la dura realidad.................................................................. Se inicia una nueva fase en todos los frentes .................................. Fernando vuelve a Aragón......................................................................... No hay reposo para el guerrero............................................................... De vuelta a Castilla y de nuevo a Aragón. Los meses frenéticos de finales de 1474....................................................................................

87 92 96 100 111 119 129 135 143

Índice

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Capítulo III La hora de la verdad 1. Isabel se adelanta a Fernando tras la muerte de Enrique IV.... 2. La concordia de Segovia.............................................................................. 3.  La impaciencia de Fernando tiene su explicación.............................. 4. Otra vez la guerra en la vida de Fernando.......................................... 5. El aprovechamiento del triunfo................................................................ 6. … y finalmente Fernando llega al trono de Aragón........................

153 158 162 167 174 178

Capítulo IV El inicio de una nueva etapa 1. 2. 3. 4. 5.

Reyes de Castilla y Aragón ........................................................................ Primero ser reyes de Castilla. El establecimiento de la Inquisición...................................................................................................................... Llega la hora de gobernar en Castilla y Aragón............................... Castilla ocupa, definitivamente, el centro de la atención del rey. No todo es guerra de Granada................................................................

199 206 212 226 234

Capítulo V No hay sosiego para el Rey 1. 2. 3. 4. 5.

Las Cortes Generales de Tarazona (1484)............................................ La resistencia aragonesa al establecimiento de la Inquisición y la reacción del rey ....................................................................................... Si Fernando debía dirigir la guerra, lo haría a su manera............ Y ahora, atender el problema remensa ............................................... El falso reposo del guerrero.......................................................................

243 248 284 297 303

Capítulo VI Todas las ayudas son bienvenidas 1. 2. 3. 4. 5. 6.

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Índice

A la búsqueda del auxilio divino … ......................................................... … sin perder de vista el terrenal................................................................ La guerra por encima de todo.................................................................. Los reyes se acuerdan de Aragón y Fernando se planta en Zaragoza............................................................................................................... En medio de la guerra, Fernando interviene en Cataluña......... Una mirada a la política exterior y de nuevo inmerso en la guerra....................................................................................................................

312 321 327 336 348 354


7.

En saliendo de la guerra, hay que volver a la lucha.......................

362

8.

El penúltimo paso hacia la gloria.............................................................

370

Capítulo VII O fortuna, velut Luna: 1492-1493. Un bienio de contrastes 1.

La expulsión de los judíos...........................................................................

381

2.

El primer viaje de Colón...............................................................................

386

3.

Los reyes entran en Aragón, tras cuatro años de ausencia.......

392

4.

En pos de un destino inesperado. Los reyes llegan a Barcelona..

397

5.

“¡Oh que traición! ¡Oh que traición! ¡Que no muera ese hombre!”.

402

6.

Fernando recupera la salud y regresa a la vida activa...................

414

7.

La aventura de Colón continúa y se convierte en asunto de Estado....................................................................................................................

421

Capítulo VIII Entre matrimonios, nacimientos y muertes 1.

De nuevo en Castilla......................................................................................

442

2.

Es la hora de pensar en la sucesión.......................................................

447

3.

Antes de la boda, empieza una nueva guerra..................................

453

4.

De bodas, esperanzas y defunciones ..................................................

464

5.

Años de agobio y alianzas..........................................................................

479

6..

Camino de otra guerra.................................................................................

486

7.

El sucesor que llegó del norte...................................................................

502

Capítulo IX Muere la Reina Isabel y Fernando abandona el reino 1.

El rey Fernando y el testamento de la reina Isabel.........................

515

2.

El inevitable enfrentamiento.....................................................................

521

3.

Se produce el viaje y la esperada llegada de Juana y Felipe a Castilla...................................................................................................................

528

4.

Una amarga despedida, cargada de proyectos e ilusiones......

534

5.

Fernando inicia su proyecto con una inesperada sorpresa.......

538

6.

El recibimiento de Nápoles a su rey y señor......................................

544

7.

El retorno de Fernando a España, acompañado de su reina Germana..............................................................................................................

552

8.

Fernando otra vez gobernador ...............................................................

558

Índice

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Capítulo X “Il rittorno d’Ulisse in patria”. Fernando, rex hispaniae 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7.

De momento, atender a Europa.............................................................. Desde Castilla, con un ojo en el norte y otro en el sur................. Sin olvidar las tierras de Poniente........................................................... En su Corona, continúa reinando desde la distancia.................... Otro matrimonio, otro nacimiento y otra desilusión .................... Si hay que ir, se va. Las Cortes Generales de Monzón de 1510. De Monzón a Madrid. 1510, año de Cortes........................................

566 571 578 586 592 597 604

Capítulo XI “… Y todo, después de Dios, por mi obra y trabajo” 1. 2. 3. 4.

De nuevo al frente del mundo.................................................................. Se abre paso una antigua aspiración: Navarra................................. Una nueva guerra de conquista.............................................................. A vueltas con la sucesión … y la salud ..................................................

613 619 628 637

Capítulo XII El viaje de invierno 1. 2. 3. 4. 5. 6.

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Índice

Madrigalejo, punto final............................................................................... El testamento del rey Fernando II de Aragón …............................... … y los consejos que no pudo dar a su nieto y sucesor............... El último viaje. Fernando e Isabel, definitivamente juntos........ Un mausoleo digno de los Reyes........................................................... A manera de epílogo.....................................................................................

654 660 664 667 670 672


Introducción De poco reposo goza una cabeza que lleva corona (W. SHAKESPEARE, Enrique IV, parte II, acto 3º, escena 1ª, verso 31)

Fernando II de Aragón, llamado el Católico, vigésimo en la línea de la monarquía aragonesa inaugurada por Ramiro I en 1035, nació en la villa aragonesa de Sos el 10 de marzo de 1452 y murió en Madrigalejo, Cáceres, el 23 de enero de 1516. Casado en 1469 con Isabel de Castilla y, tras su muerte (1504), con Germana de Foix, sobrina del rey francés Luis XII, fue rey de Sicilia cuarenta y ocho años, reinó en Aragón durante treinta y siete, que se engloban en los cuarenta y dos de su gobierno en Castilla —de ellos treinta como consorte de la reina Isabel—, y también en Nápoles y Navarra los últimos años de su vida. Recibió del papa en 1493 el imperio sobre las Indias, dos años después la bula ineffabilis et summi lo designó rey de África; a fines de 1500, tras la victoria hispanoveneciana de Cefalonia, recayeron sobre él los derechos al trono imperial de Constantinopla y en 1510 el papa Julio II le otorgó la investidura del reino de Nápoles y la soberanía sobre Jerusalén. En 1496 el papa Alejandro VI concedió al matrimonio el título de Reyes Católicos. En su tiempo, Occidente experimentó una profunda transformación. En los primeros decenios del Quinientos, para los europeos el mundo se había ampliado con los descubrimiento de nuevas tierras, estaban en marcha revoluciones científicas y técnicas, el pensamiento religioso vivía una renovación intensa, la población y la economía europeas crecían hasta niveles antes impensables y en política se hacía patente la tensión entre la voluntad individual y el poder del sistema, por no haIntroducción

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blar del equilibrio de fuerzas establecido entre las potencias europeas, incluido el papado1.

El rey Fernando de Aragón, se halla colocado entre Carlomagno y Godofredo de Bouillon, en la Estancia del Incendio del Borgo en el Vaticano (hacia 1515).

Durante el reinado de los Reyes Católicos quedó fijada la que se conoce como Monarquía Hispánica, que representa una identidad política nueva en el contexto europeo, surgida de la unión de las diferentes reali1.

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Hace este balance Wim BLOCKMANS, Carlos V. La utopía del Imperio, Alianza ed., Madrid, 2015 (2.ª ed.), p. 15.

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dades hispanas y que acabará por conocerse con el nombre de España. Precisamente será ella la que dirija, por lo menos en los siguientes doscientos años, las relaciones de las grandes monarquías del continente y canalice las mayores expediciones por los nuevos espacios descubiertos. Sin marginar la actuación de la reina, la intervención de Fernando fue en todo momento decisiva, más todavía tras el fallecimiento de Isabel, cuando el rey de Aragón, en solitario, y como gobernador de Castilla, culminó la consolidación de la unión, con un complejo proceso sucesorio, y sentó las bases para la expansión exterior. Sus contemporáneos reconocieron la magnitud de su figura histórica. El florentino Nicolás Maquiavelo en Il Principe lo propone como modelo de gobernante ideal para el futuro: “En nuestros días tenemos a Fernando de Aragón, el actual rey de España, a quien casi es posible llamar príncipe nuevo, porque de rey débil que era, se ha convertido por su fama y por su gloria en el primer rey de los cristianos”, mientras el embajador Guicciardini, que conoció personalmente a los reyes y estuvo en su corte, traza en sus memorias (Relazione di Spagna) un retrato de Fernando considerándolo “prudentísimo príncipe” y “hombre muy sabio”, y lo compara a Carlomagno: ”desde Carlomagno hasta aquí no ha existido en toda la cristiandad un príncipe semejante”. Ambos, al elaborar un renovado pensamiento político, ponen el acento en la búsqueda de un príncipe capaz de compaginar la teoría y la praxis, “la experienza delle cose moderne” y la “lezione delle cose del mondo”, y todo ello adaptado a las circunstancias, y lo encuentran en Fernando, al que consideran artífice de una transformación total, al haber alcanzado el máximo nivel de poder interno y una enorme expansión exterior2. Por eso los dos presentan a nuestro rey como el modelo del nuevo gobernante, conocedor de la historia y preparado para conducir el mundo 2.

A. Gargano, “La imagen de Fernando el Católico en el pensamiento histórico y político de Maquiavelo y Guicciardini”, en A. Egido y J.E. Laplana (eds.), La imagen de Fernando el católico en la Historia, la Literatura y el Arte, Inst. Fernando el Católico, Zaragoza, 2014, pp. 83-104.

Introducción

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que llegaba. Y lo mismo hace la Iglesia de Roma en el mensaje plasmado en la decoración de la estancia vaticana del Incendio del Borgo, concluida en 1517, al incluir la figura de nuestro rey, bajo la cartela “Ferdinandus Rex Catholicus, Christiani Imperii Propagator”3, junto a las de Carlomagno, Lotario, Astolfo y Godofredo de Bouillon, es decir, el primer emperador cristiano de Occidente, el salvador de Italia ante el ataque musulmán, el legendario caballero perfecto compañero de Arturo en la búsqueda del Grial y el liberador de Jerusalén, presentados como patrones de comportamiento de los príncipes pasados para los príncipes del futuro, siendo el rey aragonés el único contemporáneo de los elegidos. La figura del rey Fernando de Aragón siguió recibiendo de cronistas e historiadores, como Zurita o Baltasar Gracián, elogios por su actividad política; Quevedo dice de él que “supo ser rey y enseñar a otros a serlo” y Felipe II, ante el retrato de su bisabuelo, exclamó “a este le debemos todo”, aunque los juicios más laudatorios los recibió la monarquía impulsada por el matrimonio real y el legado dejado a sus sucesores4. Y es que Fernando, que en todo momento fue considerado como un hombre prudente e inteligente y un gobernante astuto y pragmático, que desde su nacimiento y a lo largo de toda su vida se vio envuelto en una atmósfera de guerra y tensión política, nunca dejó de sentirse y querer ser rey. Ni un solo día de su vida pudo, ni quizá quiso, evadirse de las presiones y urgencias obligadas a un monarca.

3.

4.

16

El epíteto Propagator calificaba en la antigüedad a Júpiter, Hércules, Mercurio, Belenus, entre otras divinidades y desde Trajano se utilizaba para ensalzar a los emperadores romanos que habían ampliado el imperio en sentido territorial y administrativo, celebrando su liderazgo militar. El epíteto de gloria se perpetúa en los siglos siguientes. Agradezco la información a la profa. Mª Victoria Escribano Paño, de la Universidad de Zaragoza. X. Gil Pujol, La fábrica de la monarquía. Traza y conservación de la monarquía de España de los Reyes Católicos y los Austrias, Real Academia de la Historia, Madrid, 2016.

José Ángel Sesma Muñoz


Capítulo I

Tiempos difíciles para nacer y crecer

Para Juan de Aragón, heredero y lugarteniente en la Corona de Aragón de su hermano Alfonso V, y rey, a su vez, de Navarra, como marido que había sido de la reina Blanca, fallecida hacía diez años, el año 1451 transcurrió en medio de graves conflictos y a su conclusión, en todos los frentes abiertos por su frenética actividad política, se anunciaba un porvenir con todavía mayores dificultades. El enfrentamiento mantenido desde la muerte de su esposa con su hijo Carlos, príncipe de Viana, que reclamaba el trono de Navarra que le correspondía como heredero de su madre, pero que por la interpretación del testamento solo había conseguido ser reconocido por su padre como Lugarteniente, se había agudizado tras el nuevo matrimonio contraído por Juan con la castellana Juana Enríquez, acordado apenas seis meses después de quedar viudo, aunque los esponsales se celebraron en 1444 y la boda, oficiada en Calatayud, se retrasó tres años más, hasta 1447, a la espera de las licencias pontificias y el consentimiento del rey de Castilla. Este segundo matrimonio anulaba cualquier derecho que pudiera aducir Juan para conservar en usufructo foral la corona navarra. Sin embargo, no solo no modificó su decisión de mantenerse en el trono, sino que incluso tras la boda hizo que su nueva esposa llevase el título de reina de Navarra, lo que todavía menospreciaba más las reivindicaciones del príncipe1.

1.

Para todo lo que sigue, remito a José M.ª Lacarra, Historia política del reino de Navarra desde sus orígenes hasta su incorporación a Castilla, vol. III***, ed. Aranzadi, Pamplona, 1973, caps. XXIII y XXIV.

Tiempos difíciles para nacer y crecer

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En ese reino, desde hacía tiempo, existían dos familias poderosas e influyentes, fuertemente enfrentadas, la de los Beaumont y la de los Navarra, que entroncaban con la casa real por línea bastarda, configurando dos bandos a cuyo alrededor se agrupaban los intereses de gran parte de las fuerzas del reino. Ante la situación creada, el príncipe se apoyó en Juan de Beaumont, prior de San Juan de Jerusalén, que había sido su ayo y principal consejero, dejando al otro bando la defensa de los del padre. La polarización de fuerzas y la radicalización de las posturas, anunciaban un período de violencia que podía iniciarse en cualquier momento. En ese mismo tiempo, la política de Juan en Castilla había padecido un brusco deterioro y la derrota sufrida por los infantes de Aragón en Olmedo (1445) frente a las tropas castellanas de Juan II y su valido Álvaro de Luna, no solo significó la pérdida de poder en el reino, sino una clara amenaza para su estabilidad en Aragón y Navarra. La celosa persecución de sus partidarios, entre los que ocupaba un lugar destacado el almirante de Castilla, Fadrique Enríquez, padre de Juana, ya comprometida con Juan de Aragón, y la liquidación de sus beneficios y prebendas emprendida por sus rivales, habían agotado las fuerzas de los Trastámara aragoneses en Castilla y anulado buena parte de su capacidad política en el territorio. En estas circunstancias, como medida defensiva, el rey expulsó de la corte navarra a los beamonteses, mientras su hijo huía a Castilla, estableciéndose en San Sebastián, buscando la protección del monarca y del futuro Enrique IV, que veían una magnífica oportunidad de intervenir en los asuntos navarros y atacar a Juan, su tradicional enemigo, también en Aragón. En la primavera de 1451, tras nueve meses de exilio, Carlos regresó a Navarra y aparentemente se reconcilió con su padre, pactando una solución a sus diferencias, pero las tropas castellanas siguieron en las fronteras, realizando incursiones a la espera de una oportunidad para intervenir. Finalmente, en el mes de agosto consiguieron penetrar hasta Estella y establecer un centro de apoyo para los partidarios del príncipe de Viana, que reagrupados de nuevo en torno a la familia Beaumont, 18

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iniciaron una decidida campaña para desalojar a su padre del reino. El tratado de Puente la Reina, firmado en septiembre de ese año con el propio rey de Castilla, garantizaba auxilio militar a los contrarios al mantenimiento de Juan en el trono, y suponía la ruptura total de las relaciones entre el príncipe y su padre. En los meses siguientes toda Navarra parecía alzada en contra del rey, que solo podía contar con las villas de la Ribera y Tudela y Estella, mientras que a favor de su hijo y sus partidarios se habían pronunciado Pamplona, Olite, Lerín, Sesma, Mendavia, Arellano y los valles de la Montaña. Juan se sostenía gracias al apoyo militar facilitado desde Aragón, y el conflicto por el trono navarro se había convertido en un conflicto entre monarquías; la participación de tropas castellanas y aragonesas amenazaba con generalizar una guerra que no beneficiaba a ninguno de los reinos. El posible entendimiento entre el padre y el hijo se rompió definitivamente cuando en el mes de octubre, en un choque armado que tuvo lugar en Aibar, que resultó totalmente desfavorable para los partidarios del príncipe, este cayó prisionero y fue retenido por el rey. La nueva situación atizó todavía más las rivalidades de los dos bandos, los antiguos beaumonteses y sus contrarios, los agramonteses, que tomaron su nombre de una vieja familia de Ultrapuertos, los Gramont y pasaron a encabezar el apoyo al rey. Los enfrentamientos se extendieron por las villas y campos de Navarra con extremada dureza, estallando una guerra civil que se iba a prolongar durante muchos años. Perdida la base castellana y con el territorio navarro en estado de guerra, Juan dependía en gran medida de Aragón para conseguir tropas y dinero. Desde Zaragoza atendía los asuntos de Navarra con ayuda de su esposa, instalada primero en Olite, pasando después a Sangüesa, mientras él convocaba Cortes a los aragoneses en Zaragoza para procurar ayuda para la defensa del reino ante los ataques castellanos, permaneciendo en la ciudad hasta finales de noviembre de 1451, momento en que suspendió la reunión de la asamblea hasta el 31 de marzo y volvió a la frontera. Tiempos difíciles para nacer y crecer

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1.

EL NACIMIENTO

El cronista Lucio Marineo Sículo nos narra que acompañando en un viaje a Fernando e Isabel, al pasar por un lugar próximo a Calatayud, llamado El Frasno2, el rey dijo “esta es la tierra y esta es la casa donde mis padres me engendraron”, y señaló la casa de un humilde labriego, llamado Juan de la Piedad, pequeña y pobre, construida de tapial y en estado ruinoso. El relato no tiene mayor trascendencia y su veracidad histórica ha sido puesta en duda, tomado como un recurso cronístico para ilustrar el largo camino recorrido por el rey hasta llegar a ser el más poderoso de la Cristiandad, y lo recoge Vicens Vives3, que comenta que solo podrá comprobarse la certidumbre de las palabras del rey Fernando, conociendo las andanzas de sus padres en las últimas semanas de la primavera de 1451. A este respecto cabe señalar que ese periodo corresponde al de mayor presión de las tropas castellanas, una vez que, como hemos visto, el príncipe se reintegró a la obediencia paterna y se instaló en Tafalla, mientras que el rey buscaba apoyos en Zaragoza para defender la frontera aragonesa, manteniéndose en constante movimiento, acudiendo a los puntos más necesitados de su presencia, y el camino de entrada desde Castilla por el Jalón era uno de los más importantes y reiteradamente atacado por tropas castellanas4. Juana tuvo en todo momento una parti-

2.

3. 4.

20

Según el itinerario de los Reyes Católicos (Antonio Rumeu de Armas, CSIC, Madrid, 1973), los reyes pasaron por El Frasno el primero de enero de 1494, y bien pudo viajar en su compañía Marineo Sículo, que estaba instalado en Castilla, aunque no fue hasta 1497 cuando se incorporó a la corte, siendo nombrado capellán de la reina. La cita en Jaime Vicens Vives, Historia crítica de la vida y reinado de Fernando II de Aragón, IFC, Zaragoza, 1962 (reimpr. 2006), p. 13). Por ejemplo, el conde de Medinacelli penetró en el sur de Aragón y tomó al asaltó los castillos de Villarroya de la Sierra y Villarluenga, aprovechando la traición de Florent Melero, al que las Cortes de Aragón declararon en abril de 1452 “notorio traidor e vendedor de su patria” y lo condenaron a ser “ras-

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