Para el tratamiento de tales conflictos, el texto se divide en tres apartados, en el primero, se presenta la revisión de los diversos ordenamientos jurídicos que han tenido vigencia en nuestro país, con el propósito de identificar la delimitación territorial adoptada en la etapa o período respectivo; y, si existió alguna definición para resolver tales CT entre entidades federativas. En el segundo, se realiza un análisis de las disposiciones constitucionales vigentes en materia de solución de CT entre entidades federativas, y a partir de dicho análisis, intentar responder a las siguientes preguntas, cuál es la vía ideal para resolver los CT entre entidades federativas; las vías adoptadas para la solución de dichos conflictos son las idóneas; y, el esquema jurídico actual es suficiente para resolver el tema de fondo. Finalmente, se analizan los Conflictos Intermunicipales por Límites Territoriales de una misma entidad federativa, el tratamiento normativo que reciben en las 32 entidades, así como la incidencia que sobre dichos CILT han tenido diversas controversias constitucionales interpuestas.
ALTA CALIDAD EN INVESTIGACIÓN JURÍDICA
MARISOL LUNA LEAL
CONFLICTOS TERRITORIALES EN MÉXICO CONFLICTOS TERRITORIALES EN MÉXICO
Una de las muchas indefiniciones del Estado mexicano son sus divisiones territoriales, situación que ha generado conflictos territoriales entre dos o más entidades federativas; o, entre dos o mas municipios de una misma entidad.
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Marisol Luna Leal
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UNA APROXIMACIÓN
Prólogo de José Ramón Cossío Díaz
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig
Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia
Ana Cañizares Laso
Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga
Jorge A. Cerdio Herrán
Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México
José Ramón Cossío Díaz
Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y miembro de El Colegio Nacional
Javier de Lucas Martín
Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia
Víctor Moreno Catena
Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid
Francisco Muñoz Conde
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla
Angelika Nussberger
Jueza del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Catedrática de Derecho Internacional de la Universidad de Colonia (Alemania)
Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot
Héctor Olasolo Alonso
Owen Fiss
Luciano Parejo Alfonso
Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)
José Antonio García-Cruces González
Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED
Luis López Guerra
Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid
Ángel M. López y López
Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla
Marta Lorente Sariñena
Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid
Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda) Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid
Tomás Sala Franco
Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia
Ignacio Sancho Gargallo
Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España
Tomás S. Vives Antón
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia
Ruth Zimmerling
Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)
Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales
CONFLICTOS TERRITORIALES EN MÉXICO. UNA APROXIMACIÓN
MARISOL LUNA LEAL
tirant lo blanch Ciudad de México, 2019
Copyright ® 2019 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de la autora y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch México publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com/mex/
© Marisol Luna Leal
© EDITA: TIRANT LO BLANCH DISTRIBUYE: TIRANT LO BLANCH MÉXICO Río Tiber 66, Piso 4 Colonia Cuauhtémoc Delegación Cuauhtémoc CP 06500 Ciudad de México Telf: +52 1 55 65502317 infomex@tirant.com www.tirant.com/mex/ www.tirant.es ISBN: 978-84-1313-439-0 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
El territorio es el espacio físico de carácter público que pertenece y une a la población en él asentada, se constituye en un elemento cohesivo y trascendente, otorga identidad y sentido de pertenencia. Carlos F. Quintana Roldán
Totus tuus Mamá Juana, en tu recuerdo, por el amor que me regalaste.
Índice Presentación............................................................................................. 11 Introducción............................................................................................. 15
Territorio. División y límites territoriales........................................... 19 Las divisiones territoriales en México: De la Colonia a la Constitución de 1917......................................................................................... 23 • • • • • • • • •
La organización territorial en la Colonia...................................... 24 Inicio y consumación de la Independencia de la Nueva España..... 28 Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana. 29 De los Tratados de Córdoba (1821) a la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1824........................................ 30 De la Ley de Bases para la Nueva Constitución (1835) a las Leyes Constitucionales de 1836.............................................................. 37 Bases de Organización Política de la República Mexicana. 1843.. 40 Acta Constitutiva y de Reformas (Mayo 18. 1847). Bases para la administración de la República hasta la promulgación de la Constitución (Abril 22. 1853) .............................................................. 41 Del Estatuto Orgánico Provisional de la República Mexicana (Mayo 15. 1856) a la Constitución Política Política de los Estados Unidos Mexicanos (Febrero 5. 1857).................................................. 43 Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (Febrero 5. 1917)........................................................................................ 48
Los Conflictos Territoriales en México............................................... 59 • Conflictos Territoriales entre Entidades Federativas...................... 61 • Conflictos Intermunicipales por Límites Territoriales (CILT)......... 95 o Causas..................................................................................... 96 o Consecuencias......................................................................... 97 o Mecanismos adoptados por las entidades federativas para la solución de los CILT............................................................... 98 – Autocomposición. Convenios amistosos............................ 101 – Heterocomposición. Conciliación. Contenciosa; Adversarial; Controversias Territoriales. Procedimiento para la solución de diferendos limítrofes intermunicipales; y, Procedimiento para señalar o modificar límites entre los municipios................................................................................. 108
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Índice
– Heterocomposición. Arbitraje - Vía política....................... 118 – Heterocomposición. Vía jurisdiccional............................... 119 • Los CILT y las Controversias Constitucionales............................. 129
Fuentes............................................................................................... 151 Anexo................................................................................................ 159
Presentación La oportunidad de presentar este libro es algo que me llena de alegría. Ello, por varios motivos. En primer lugar, por el afecto que le tengo a su autora, la doctora Marisol Luna. La conozco desde hace muchos años, cuando fui su profesor en los primeros cursos del doctorado que se iniciaba en la Universidad Veracruzana. Marisol formó parte del pequeño grupo de estudiantes que con ahínco y entusiasmo iban a tomar sus largas horas de clase. En ese curso redacté, por cierto, el comentario al artículo 105 de la Constitución comentada que preparaba el Instituto de Investigaciones Jurídicas. De esos cursos intensos nacieron amistades y relaciones profesionales. También, la posibilidad de dirigir tesis doctorales. Esto significaba mucho para mí. Nada menos que encaminar los trabajos de alguien ya formado jurídicamente, para explorar temas del interés del director y generar o afinar en el doctorando facultades de investigación. Afortunadamente para mí, el Comité correspondiente me asignó la dirección del trabajo de la hoy doctora Luna. En aquél momento, una parte de mis intereses profesionales radicaba en las controversias constitucionales y los conflictos de límites entre las entidades federativas. Si bien ese era mi tema de interés, había una cuestión que me había autoimpuesto trabajar con los estudiantes de los estados. Esta era, que sus trabajos se refirieran a un problema propio de ellos, es decir, de la entidad en la que vivieran. Me parecía que si las universidades locales hacían grandes esfuerzos para formar estudiantes, era preciso que los resultados de sus investigaciones contribuyeran a la explicación o al desarrollo de sus órdenes jurídicos. Con base en las preferencias y restricciones que acabo de indicar, Marisol y yo convenimos que su trabajo doctoral se refiriera a los conflictos limítrofes entre los municipios del Estado de Veracruz. El tema, debo decirlo, resultó para mi interesantísimo. Marisol se dio a la tarea de explorar con gran cuidado, de dónde partió la división interna de su Estado, cómo es que se fueron creando nuevos municipios en el tiempo, por qué se generaron conflictos entre ellos y qué mecanismos de resolución se previeron para enfrentarlos. Del total de material acumulado por Marisol de diversos archivos, resultó un
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Marisol Luna Leal
muy interesante recuento de las maneras como se fueron creando esas entidades políticas a lo largo del tiempo. Una forma de ver cómo élites locales generaban la presencia suficiente para exigir al gobierno estatal la creación de un cuerpo que les permitiera tomar decisiones propias, así fuera en un ámbito muy acotado; o la creación desde el gobierno local de una nueva entidad, a fin de fortalecerlo. Debo decir que este descubrimiento de Marisol fue para mí de lo más interesante. Intuitivamente pensaba que así debían suceder las cosas, pero encontrar la demostración documental era ya otra cosa. Para hacer su tesis Marisol trabajó mucho. Tuvo que leer historia general e historia regional, así como acudir a diversos repositorios y ordenar material muy variado. También buscó generar un modo de abordar un problema que, aun cuando esencial para el derecho en general y constitucional en particular, entre nosotros prácticamente no ha sido desarrollado. Quintando la obra de O´Gorman sobre las divisiones territoriales en México, respecto al tema del territorio nacional nos quedan las breves acotaciones de los libros tradicionales de derecho constitucional. Saber qué es el territorio, por decirlo así, no está resuelto en los libros. Marisol hizo un esfuerzo importante para generar una metodología que le permitiera acercarse al tema desde la dimensión más pequeña de nuestro sistema jurídico. Lo que al final de esos trabajos y afanes resultó, fue una tesis doctoral que defendió con prestancia en el correspondiente examen. Los años pasaban sin que Marisol se decidiera a darle la forma de libro. En ese periodo se constituyó en una distinguida profesora de la Universidad Veracruzana. Además de sus clases, organizó cursos y seminarios e impulsó la labor docente y las publicaciones de otros. Con motivo de sus esfuerzos, nos seguimos viendo y conversando. Todo esto era muy bueno y agradable, y de ello resultaron grandes ideas académicas para su Universidad, sus alumnos y colegas. Sin embargo, el libro seguía sin salir. Por lo que acabo de relatar, me ha dado gran alegría ver que, finalmente, tenemos el libro de Marisol. Seguramente para ella significa muchísimo. También para mí, pues como su profesor me genera la satisfacción de que hemos cerrado un ciclo. Es así que siento que mi labor de maestro y guía ha concluido en muchos aspectos y que estoy frente a una colega inteligente, capaz y muy prometedora. De alguna
Conflictos Territoriales en México
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manera tener en mis manos esta publicación, es un modo de descansar frente a un compromiso asumido con ella y con la Universidad Veracruzana. La tesis de Marisol y el libro actual no son la misma cosa. Aquélla fue extensa, con una exposición más detallada y con un aparato crítico muy amplio. Éste es un trabajo más compacto que apunta directamente al problema. El índice refleja bien lo que contiene de lo general a lo particular, va de los límites territoriales entre estados y el modo de resolverlos, hasta llegar al tema específico de los conflictos internos en Veracruz. En el medio, hay una exposición sintética de lo que a lo largo de los años se ha establecido en el país para resolver uno y otro tipo de conflictos, así como la valoración de las soluciones más comunes y eficientes. Para quien vea el índice del libro y sólo eso, podrá parecer que el mismo es muy particular y, por ello, de lectura poco recomendable para quien no esté interesado en Veracruz y en ciertas formas de conflictos territoriales. Pienso que quien vea así las cosas, comete un error. Hoy en día en nuestro país se está haciendo una indebida y perniciosa identificación entre Constitución y constitucionalismo, con derechos humanos. Algo así como si los dos primeros elementos quedaran reducidos al segundo. Lo que esta asunción conlleva es la reducción a que una parte importante de lo que se ha construido como solución a los problemas de los excesos del poder y la forma de conducción de los fenómenos humanos, no debiera estudiarse o hacerlo de manera secundaria. En realidad las Constituciones y sus ideologías de soporte, no tienen la capacidad de disponer de las partes de un todo a las cuales desean acometer y a las cuales ignorar. Es en este contexto en el que el libro de Marisol Luna resulta de utilidad. Volver a las instituciones, en todos sus aspectos, en todos los niveles y desde todos los ángulos, es una tarea que la ciencia jurídica, nacional y extranjera, no puede posponer ni menos evitar. Saber, por simple que parezca, cuáles son los mecanismos constitucionales, sus funciones, alcances y posibilidades, es un algo decisivo para la construcción de lo que en su esencia es el constitucionalismo: la constricción del ejercicio del poder. Como amigo de Marisol, no puedo sino felicitarla y sentirme muy contento y orgulloso de su libro. Como su colega, le expreso mi ma-
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yor consideración por un trabajo que, desde la aparente modestia del objeto, nos recuerda mucho de lo que, quienes trabajamos con la Constitución, debiéramos estar haciendo y produciendo. José Ramón Cossío Díaz Miembro de El Colegio Nacional Investigador en El Colegio de México Ciudad de México. Invierno 2018.
Introducción Una de las muchas indefiniciones del Estado mexicano son sus divisiones territoriales. Los datos y luces que el Acta Constitutiva de la Federación Mexicana de 1824, reconoció necesitar para expedir una ley que estableciera los límites territoriales de la naciente federación mexicana, tras el paso de casi doscientos años, así como la promulgación de diversos ordenamientos constitucionales, esos datos y luces no han llegado. De la independencia hasta nuestros días los límites territoriales de las Entidades Federativas no han sido definidos, los diversos textos constitucionales únicamente han realizado un reconocimiento “provisional” y condicionado a la ausencia de conflictos, así, la división territorial de nuestro país, se trata de variantes de una sola división básica, que las novedades que ofrecen las diversas etapas del proceso no son sino modificaciones de la anterior1. O en términos de Orozco y Barrera, unas divisiones se fueron calcando en las otras de una manera sucesiva, sin alcanzar las siguientes sobre las anteriores otra ventaja que la de irse multiplicando y haciendo menores2. Las divisiones territoriales de nuestro país se han realizado, principalmente, como estrategia de control político; o, para normalizar situaciones de facto, no obstante, en ambos los casos, sin análisis de viabilidad jurídica, política, económica, técnica3, y socio-cultural correspondientes, que, con claridad y racionalidad explique o justifique la creación, delimitación o modificación de un territorio. Esta omisión en la definición y delimitación del territorio de las entidades federativas, así como de sus respectivos municipios, a la postre ámbitos de validez de los diversos órdenes jurídicos que integran nuestro sistema jurídico, han generado múltiples conflictos territoriales, a los que en el presente texto entendemos como, la confrontación
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O´GORMAN Edmundo, Historia de las divisiones territoriales en México, 9ª edición, Porrúa, México, 2000, p. 169. Ídem. Para establecer latitudes y longitudes con apoyo de los sistemas de posicionamiento global (GPS); de Información Geográfica (SIG); o de hitos geográficos naturales y antrópicos fiables.
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jurisdiccional, política, o, incluso física, generada por la apropiación indebida de un territorio; el error; la indefinición; la confusión; o la discrepancia de los límites territoriales entre entidades federativas; o, municipios. Dichos conflictos territoriales los podemos encontrar de dos tipos4, los que se generan entre dos o más entidades federativas; y, los existentes entre dos o mas municipios de una misma entidad federativa, los cuales, sean de uno u otro tipo, como bien lo señala Cossío Díaz, representan un asunto importante para la convivencia nacional, del cual, por su dimensión social subyacente es relevante dado su nivel disruptivo5; amén de las consecuencias que los referidos conflictos territoriales generan, entre otras, que la población que habita en la zona de indefinición en reiteradas ocasiones desconoce en qué tesorería debe cubrir sus impuestos; ante qué autoridad local acudir en caso de necesitar permiso de construcción, anuencias, derechos y/o aprovechamientos; actitud omisa por parte de las autoridades para realizar obra pública básica en la zona de conflicto; prestar servicios básicos, por ejemplo, la recolección de basura; o realizar funciones públicas; canalización de recursos y cuotas federales de manera equívoca a entidad —federativa o municipal— que no tienen derecho a ellas; los habitantes de la zona en conflicto ser beneficiados o excluidos de Programas Sociales, por pertenecer o no a determinada sección, o micro-región; entre otras. En la perspectiva referida, el presente texto pretende hacer visibles tales problemáticas para su tratamiento y resolución de fondo, para ello, y por principio de orden, me pareció pertinente iniciar con la
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Si bien algunos de los conflictos agrarios existentes, en términos de la Ley Orgánica de los Tribunales Agrarios, son por límites de terrenos entre dos o más núcleos de población ejidal o comunal, y de éstos con pequeños propietarios, sociedades o asociaciones; así como por, la restitución de tierras, bosques y aguas a los núcleos de población o a sus integrantes, contra actos de autoridades administrativas o jurisdiccionales, fuera de juicio, o contra actos de particulares, los cuales en efecto, son sumamente complejos, y según fuentes de la Secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano del sexenio por concluir (2012-2018) son alrededor de 25 mil los que se encuentran pendientes de resolver; el territorio sobre los cuales se presentan dichos conflictos agrarios, según el artículo 27 de la Constitución federal, posee una naturaleza jurídica de carácter social, diferente a la naturaleza jurídica del territorio de las entidades federativas y sus municipios. Véase en: https://revistas.juridicas.unam.mx/index.php/hechos-y-derechos/article/view/6738/8674.
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revisión de los diversos ordenamientos jurídicos que han tenido vigencia en nuestro país —a partir de la etapa colonial hasta nuestros días—, con el propósito de identificar dos aspectos, uno, la delimitación territorial adoptada en la etapa o período respectivo; y dos, si existió alguna definición respecto a las vías de resolver los conflictos territoriales existentes entre entidades federativas. Lo anterior, previa anotaciones genéricas relativas al elemento territorio. En el segundo apartado, se realiza un análisis de las disposiciones constitucionales actuales en materia de solución de conflictos territoriales entre entidades federativas, aspecto que implicó analizar las reformas constitucionales en la materia de 2005 y 2012; y a partir de dicho análisis, intentar dar respuestas a las siguientes preguntas, cuál es la vía ideal para resolver los conflictos territoriales entre entidades federativas; las vías adoptadas para la solución de dichos conflictos son las idóneas; y tres, el esquema jurídico actual es suficiente para resolver el tema de fondo. En el tercer apartado, analizo los Conflictos Intermunicipales por Límites Territoriales (CILT) de una misma entidad federativa, el tratamiento normativo que reciben en las treinta y dos entidades federativas, así como la incidencia que sobre dichos CILT han tenido diversas controversias constitucionales interpuestas. Deseo que la presente investigación —paralizada durante muchos años—, derivada del trabajo doctoral intitulado, Los Conflictos Intermunicipales por Límites Territoriales en el Estado de Veracruz6, sugerido por la extraordinaria lucidez intelectual del Dr. José Ramón Cossío Díaz, cumpla con pretensión declara. Finalmente, expreso mi agradecimiento a Rafael por su paciencia y apoyo. A Olivia Chávez Uscanga, así como a María Fernanda Cruz Romero, Becarias de Investigación por su apoyo en la identificación, depuración y desglose de fuentes. La Autora Boca del Río, Veracruz Otoño 2018.
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Territorio. División y límites territoriales Territorio. El término territorio del latín territorium1, es derivado del vocablo terra, y entendido como, el pedazo de tierra apropiado, dentro de los límites de una determinada jurisdicción2, el cual posee un carácter instrumental y primordial para la organización —política, económica, cultural, social, religiosa— e identidad del hombre3. Sobre dicho término, son múltiples y diversos los abordajes conceptuales que se han realizado4; la doctrina suele agrupar las diversas
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En el Libro L, Título XVI - 8 del Digesto de Justiniano, «Terrjtorium» est, universitas agrorum intra fines cuiusque civitatis; quod ab eo dictum quldam aiunt, quod magistratus elus loci intra eos fines terrendi, id est, summovendi ius habet - Es territorio, la universalidad de los campos dentro del término de cualquiera ciudad; algunos dicen que fué llamado set, porque el magistrado de este lugar tiene dentro de tales términos el derecho de aterrar, esto es, de desterrar. GARCIA del Corral, Ildefonso L., Cuerpo del Derecho civil Romano. A doble texto, traducido al castellano latino, 1ª Parte Digesto, Tomo III, Kriegel, Hermann y Osenbrüggen, Barcelona, 1897, p. 943. Véase: HAESBAERT, Rogério, El mito de la desterritorialización: del “fin de los territorios” a la multiterritorialidad, 3ª edición, Bertrand Brasil, Río de Janeiro, 2007, p. 42. Y, La notion de territoire: définitions et aproches, consultado en: http://www.publications-sorbonne.fr/resources/titles/28405100033420/extras/ introduction.pdf Dinámica con la que se construye la denominada territorialidad, concepto polisémico, que la dogmática construye a partir de la visión que sobre el territorio se posea; para algunos se trata de una dimensión de nuestra especialidad social, la cual está íntimamente relacionada con cómo se organizan nuestras relaciones sociales, y que a su vez produce particulares arreglos y ordenamientos espaciales sobre el mismo territorio. Véase: SÁNCHEZ Ayala Luis, “De territorios, límites, bordes y fronteras: una conceptualización para abordar conflictos sociales”, Revista de Estudios Sociales, 53, Julio, 2015, pp. 175-179. Friedrich Ratzel es, para algunos, el impulsor del surgimiento del concepto territorio, cuyo contexto es la unificación alemana en 1871 y la aceptación de la geografía como disciplina en las universidades europeas. A finales del S. XIX e inicios del XX, abona al estudio Paul Vidal de La Blanche y la escuela francesa de geografía. En 1973 con la obra The significance of territory de Jean Gottmann resurge el debate, y desde la geografía, el territorio es, una parte del espacio definida por límites (líneas), que posee un sistema de leyes y una unidad de gobierno, a partir de lo cual la respectiva localización y características internas son descritas y explicadas, y que, por tanto, define la división territorial del mundo (partitioning) dentro de la historia de la humanidad, visión distinta a la sostenida por
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concepciones de territorio en tres vertientes, la cultural o simbólica cultural, en la cual se identifica la dimensión simbólica o más subjetiva, desde la cual el territorio es observado como el producto de la apropiación-valorización simbólica de un grupo respecto al espacio vivido. Segunda, la económica, en la que se prioriza la dimensión espacial de las relaciones económicas, el territorio es el escenario en el cual se desarrolla la lucha entre las clases sociales, así como la relación capital-trabajo. Y tercera, la política-jurídica, en la cual se identifican las relaciones del poder institucionalizado en un espacio determinado; ésta visión es la que, para efectos del presente trabajo, nos interesa. En tal perspectiva, es pertinente señalar que la doctrina jurídica tradicional refiere tres elementos fundamentales del estado moderno: poder, población y territorio; los cuales se interconectan mediante el Derecho, tanto normativa como institucionalmente. El Estado es un ordenamiento jurídico integrado por normas e instituciones; dichas normas establecen y delimitan derechos y deberes a sus destinatarios, los ciudadanos miembros de una comunidad articulada dentro del Estado; estas normas determinan la competencia del poder estatal, su alcance dentro de sus propios límites, y descansan en instituciones básicas que aseguran, mediante sus órganos, el cumplimiento de la funciones estatales5. El elemento territorio por sí solo, resulta esencial para la unidad de una asociación de dominación, es el espacio dentro del cual pue-
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Claude Raffestin en la obra, Por una geografía del poder, en la que se pronuncia en contra de la visión unidimensional del territorio, toda vez que éste se entiende como la manifestación espacial del poder fundamentada en relaciones sociales, relaciones estas determinadas, en diferentes grados, por la presencia de energía —acciones y estructuras concretas—, y de información —acciones y estructuras simbólicas—. En esta narrativa de enfoques, otra obra relevante es la del geográfo norteamericano Robert Sack, Human territoriality. Véase en, “Territorio y enfoque territorial: de las referencias cognitivas a los aportes aplicados al análisis de los procesos sociales rurales” de SCHEIDER Sergio, e Iván G. Reyré Tartaruga en Desarrollo rural, organizaciones, instituciones y territorio, MAZANAL, Mabel et al, Ciccus, Buenos Aires, 2006, p. 72-73. La antropología, la sociología, la ciencia política, la economía, la historia, la psicología; la biología, la etología, la filosofía, entre otras, son algunas de las ciencias en las cuales el territorio también ha sido objeto de estudios. LUCAS Verdú, Pablo, Curso de Derecho Político, Vol. II, 3ª edición revisada – reimpresión 1986, Tecnos, Madrid, p. 96.
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den ejercerse las facultades de regulación de esta asociación6; en tal contexto, la Teoría de la Identidad del Derecho y del Estado identifica al territorio como el ámbito espacial de validez del orden jurídico nacional llamado Estado7, de tal suerte que el territorio tiene un carácter estatal, no en el sentido de espacio natural, espacio que llena el Estado como cuerpo físico, sino que, el derecho se convierte en una magnitud jurídica en cuanto esfera de validez de las normas de su ordenamiento, de tal modo que se trascienden los aspectos naturalistas del mismo8; en lo fáctico es, el punto de referencia geográfico de la jurisdicción del Estado9. En los estados federales, dicho orden jurídico es integrado por varios órdenes normativos parciales con aplicación en diversos ámbitos de validez espacial (territorios), los cuales, se da por sentado se encuentran plenamente definidos y establecidos mediante la división territorial correspondiente, esto es, la delimitación, la división de un espacio con el apoyo de criterios específicos —técnicos, naturales, físicos, simbólicos, entre otros—, de tal suerte que se establece una línea divisoria, una separación entre territorios para el debido ejercicio de su autonomía. En el caso de nuestro país, son los artículos 73, 115, 116, 121, 124; así como los artículos —42 al 48— del Capítulo II denominado De las partes de la Federación y del Territorio Nacional, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los que determinan las bases generales de integración y “armonización” de competencias en nuestro sistema federal.
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ZIPPELIUS, Reinhold, Teoría General del Estado. Ciencia de la Política. 2ª edición, Porrúa-UNAM, México, 1989, p. 80. KELSEN, Hans, Teoría General del Derecho y del Estado, traduc. de Eduardo García Máynez, 5ª reimpresión, Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1995, p. 247. LUCAS Verdú, Ob. cit. p. 95. HERNÁNDEZ Becerra, Augusto, Estado y territorio, Universidad Nacional Autónoma de México - IIJ, México, 1981, p. 53.