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Nacionalsocialismo y antigarantismo penal (1933-1945) Javier Llobet Rodríguez
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Javier Llobet Rodríguez
Nacionalsocialismo y antigarantismo penal (1933-1945)
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La concepción nacionalsocialista del Derecho es caracterizada por su carácter irracional, organicista y racial, enfrentándose a la Ilustración, al liberalismo político y al positivismo jurídico. Se analiza la dualidad que se daba en el régimen entre la Policía y la Administración de Justicia, y la tendencia a que la segunda, cada vez más autoritaria, se fuera diluyendo en la mera actuación del Estado Policía, sin sujeción a normas, lo que encontró su máxima expresión en el genocidio a los judíos y otros grupos sociales, lo mismo que en el asesinato de los que el régimen consideraba como portadores de vidas sin valor Se estudia la legislación penal nacionalsocialista, su carácter racial, y su desprecio a los principios de legalidad, lesividad, culpabilidad y proporcionalidad, todo lo cual tuvo acogida en su forma extrema en el Derecho Penal de guerra. Se analiza la doctrina penal nacionalsocialista y dentro de ello se hace un amplio análisis del papel desempeñado por Hans Welzel. Se hace un estudio del Derecho Procesal Penal nazi, los caracteres autoritarios y racistas del mismo y su rechazo de la presunción de inocencia. Se considera que al nacionalsocialismo no le son aplicables las categorías Derecho Penal del enemigo y Derecho Penal del ciudadano, ya que todo el Derecho de la época era un Derecho Penal contra los enemigos, siendo más aplicable la dicotomía amigo-enemigo, que llevaba a la impunidad de las actuaciones de los partidarios del régimen.
NACIONALSOCIALISMO Y ANTIGARANTISMO PENAL (1933-1945)
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig
Javier de Lucas Martín
Ana Cañizares Laso
Víctor Moreno Catena
Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia Catedrática de Derecho Civil Universidad de Málaga
Jorge A. Cerdio Herrán
Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México
José Ramón Cossío Díaz Ministro de la Suprema Corte de Justicia de México
Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
Owen Fiss
Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)
José Antonio García-Cruces González Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED
Luis López Guerra
Juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid
Ángel M. López y López
Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla
Marta Lorente Sariñena
Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid
Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid
Francisco Muñoz Conde
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla
Angelika Nussberger
Jueza del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Catedrática de Derecho Internacional de la Universidad de Colonia (Alemania)
Héctor Olasolo Alonso
Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)
Luciano Parejo Alfonso
Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid
Tomás Sala Franco
Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia
Ignacio Sancho Gargallo
Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España
Tomás S. Vives Antón
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia
Ruth Zimmerling
Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)
Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales
NACIONALSOCIALISMO Y ANTIGARANTISMO PENAL (1933-1945)
JAVIER LLOBET RODRÍGUEZ
Valencia, 2018
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© Javier Llobet Rodríguez
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Con amor a MarĂa Aurelia, apoyo e inspiraciĂłn
Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista, Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata, Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista, Cuando vinieron a buscar a los judíos, no protesté, porque yo no era judío, Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar. Martin Niemöller Pastor luterano1
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El texto y traducción se tomó de: Iglesia Viva Nº 249, enero-marzo. 2012 pp. 135-136 © Asociación Iglesia Viva ISSN. 0210-1114, www.iglesiaviva. org/249/249-50-PAGINA.pdf, consultado el 4 de marzo de 2015. El texto con frecuencia es atribuido a Bertolt Brecht, pero corresponde al pastor luterano Martin Niemöller (1892-1984). Cf. Vidal, César. El holocausto. Madrid, Alianza, 2004, p. 184. Se dice que habría formado parte del sermón dado por él en semana santa en 1946 en Kaiserslautern. No hay total claridad sobre el texto correcto y el orden de las palabras. En un primer momento Martin Niemöller recibió con beneplácito el régimen de Adolf Hitler. Sin embargo, poco tiempo después se enfrentó a los planes de Hitler de crear una Iglesia Cristiana del Reich. Luego del sermón que dio el 27 de junio de 1937 en contra de Adolf Hitler, en el que llamó a obedecer a Dios y no a Hitler, fue arrestado. Fue condenado por un Tribunal Especial a 7 meses de encarcelamiento. Luego de ser liberado por haber cumplido incluso un mes más de la condena, fue encarcelado inmediatamente por la Gestapo que lo llevó a un campo de concentración, en el que estuvo hasta la liberación del campo de concentración de Dachau por los aliados en 1945. Sobre él véase: Snyder, Louis. Encyclopedia of the Third Reich. Nueva York, Malowe & Company, 1989, pp. 248-249; Benz, Wolfgang/Graml, Hermann/Weiss, Hermann. (Editores). Enzyklopädie des Nationalsozialismus. Nörlingen, Deutsche Taschenbuch Verlag, 2001; Bedürftig, Friedemann. Lexikon III Reich. Hamburgo, Carlsen, 1994, pp. 278-279.
ÍNDICE PRÓLOGO................................................................................................................. 13 INTRODUCCIÓN...................................................................................................... 19
Capítulo Primero SISTEMA PENAL Y RÉGIMEN POLÍTICO TOTALITARIO 1. Proceso penal y régimen político........................................................................ 31 2. Régimen político totalitario y la relación del Derecho Penal sustantivo con el Derecho Procesal Penal................................................................................... 36 3. El surgimiento del Derecho Internacional de los Derechos Humanos como consecuencia de los horrores del régimen nazi y en particular del holocausto........................................................................................................................... 38 4. El garantismo penal como respuesta al Derecho Penal máximo de los regímenes fascista y nacionalsocialista...................................................................... 42
Capítulo Segundo LA INSTAURACIÓN DE LA ARBITRARIEDAD EN EL RÉGIMEN NACIONALSOCIALISTA 1. Desmontaje del Estado de Derecho durante el nacionalsocialismo................. 49 2. El racismo y la persecución de los judíos en el nacionalsocialismo.................. 68
Capítulo Tercero EL DERECHO Y LA TEORÍA JURÍDICA NACIONALSOCIALISTA 1. El “Derecho” en el nacionalsocialismo............................................................... 91 2. El principio del führer como fundamental dentro del nacionalsocialismo..... 101 3. El rechazo del positivismo jurídico por el nacionalsocialismo.......................... 110
Capítulo Cuarto LA DUALIDAD POLICÍA Y ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA DURANTE EL NACIONALSOCIALISMO 1. La policía y la administración de justicia. Tendencia a la disolución en la mera actuación de hecho policial....................................................................... 131 2. El Estado policial de reacciones de hecho nacionalsocialista y su relación con la doctrina de la seguridad nacional de las dictaduras latinoamericanas. 145
Capítulo Quinto EL DERECHO PENAL SUSTANTIVO DURANTE EL NACIONALSOCIALISMO 1. Los proyectos de reforma al Código Penal durante el nacionalsocialismo...... 149 2. Las reformas parciales a la ley penal durante el nacionalsocialismo................ 152 A. El autoritarismo de las reformas penales parciales en el régimen nazi.... 152
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Índice
B. Reformas al Código Penal y aprobación de leyes especiales en el nacionalsocialismo................................................................................................ 154 3. La doctrina penal durante el nacionalsocialismo.............................................. 204
Capítulo Sexto HANS WELZEL Y SU PAPEL DURANTE EL NACIONALSOCIALISMO 1. Importancia del finalismo en la posguerra y del estudio del papel de Hans Welzel en el nacionalsocialismo.......................................................................... 247 2. Datos biográficos de Hans Welzel, con énfasis en el período del nacionalsocialismo................................................................................................................. 252 3. Publicaciones de Hans Welzel durante la República de Weimar y el régimen nazi........................................................................................................................ 273 4. Discusiones de la doctrina penal con respecto al papel de Welzel durante el nacionalsocialismo............................................................................................... 321 5. Toma de posición sobre el papel de Hans Welzel durante el nacionalsocialismo......................................................................................................................... 332
Capítulo Séptimo EL DERECHO PROCESAL PENAL EN EL NACIONALSOCIALISMO 1. Los proyectos de una nueva ordenanza procesal penal.................................... 359 2. La reforma procesal penal durante el nacionalsocialismo................................ 360
Capítulo Octavo NACIONALSOCIALISMO Y DERECHO PENAL DEL ENEMIGO.............. 425 CONCLUSIONES...................................................................................................... 437 BIBLIOGRAFÍA......................................................................................................... 443
PRÓLOGO DOGMÁTICA PENAL Y GARANTISMO (A propósito de la obra de JAVIER LLOBET RODRÍGUEZ) 1. La edición española de la obra de JAVIER LLOBET “Nacionalsocialismo y Antigarantismo penal (1933- 1945)”. Es una versión revisada de la edición costarricense de 2015 y constituye un impresionante compendio del trabajo del autor durante muchos años de su vida. Nos pone a la vista, una vez más, la realidad histórica del régimen nazi, a saber, no sólo el hecho del genocidio, sino su estructura política tiránica, arbitraria e inhumana. Naturalmente, el Derecho Penal juega un papel en esa estructura, entendido y aplicado según unas orientaciones “teóricas” deleznables. A las doctrinas de esos “teóricos” dedica LLOBET especial atención, centrándose particularmente en WELZEL primero y en JAKOBS después. El libro me parece singularmente importante, como me lo pareció en su momento el de FRANCISCO MUÑOZ CONDE sobre MEZGER, pues importante es que sepamos quienes fueron nuestros maestros, las personas que tanto influyeron en nuestro aprendizaje de la doctrina penal; pero lo es, no sólo para que nos formemos un juicio sobre ellos, sino también, y sobre todo, para que comprendamos sus doctrinas, no en el marco abstracto de una especie de territorio conceptual exento de las miserias de este mundo, sino en el marco concreto en que fueron formuladas y desde el propósito que al profesarlas perseguían sus autores. Pero, podrá decirse ¿a qué viene ahora resucitar el fantasma del nacionalsocialismo, que está ya muerto y enterrado tanto en Alemania como entre nosotros?. ¿Para qué manchar la memoria de los ilustres profesores a los que tanto debemos y de los que tanto aprendimos?. Esas o parecidas reflexiones suscitaron algunas reacciones airadas frente al libro de FRANCISCO MUÑOZ CONDE sobre MEZGER y quizás, aún en mayor medida, pudieran tener lugar frente a este, por lo que me parece necesario anticipar una respuesta a esas preguntas. 2. Antes de responderlas, debo aclarar mi posición personal al respecto. Desde luego, yo nunca ignoré la complicidad de MEZGER ni la de WELZEL con el nacionalsocialismo, aunque no la conociera con los detalles, a menudo tan repulsivos, que nos proporcionan MUÑOZ CONDE y LLOBET. Respecto a MEZGER bastaba haber leído su KRIMINALPOLITIK auf kriminologischer Grundlage para saber de esa complicidad y yo lo hice, en la
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segunda edición (1950) de la traducción castellana que, bajo el título de Criminología publicó JOSE ARTURO RODRIGUEZ MUÑOZ en la editorial madrileña Revista de derecho privado. En cuanto a WELZEL, la obra de LARENZ sobre La filosofía contemporánea del Derecho y del Estado, editada en Madrid, en 1942, que cito en el lugar de mis Fundamentos que LLOBET y FERNANDO VELÁSQUEZ señalan, le destaca como una promesa intelectual del nacionalsocialismo. En ese lugar (pág. 24 de la 1ª ed. y pág. 42 de la 2ª ed.) dije que la implicación, no de WELZEL, sino del finalismo con el totalitarismo nazi era discutible, lo hice por un doble tipo de consideraciones, a saber: en primer lugar, porque entre una teoría y una práctica no cabe establecer una relación de deductividad lógica (implicación) sino de compatibilidad; en segundo lugar porque como VELASQUEZ señala buena parte de la doctrina finalista habría sobrepuesto al pensamiento de WELZEL algunas modulaciones que dulcificaban la posible confrontación de sus principios básicos con las garantías constitutivas de lo que se caracteriza comúnmente como un Derecho penal liberal. Eso es particularmente cierto en el caso de los profesores CEREZO MIR y CORDOBA RODA, maestros y amigos, a cuyas opiniones de ninguna manera me hubiera permitido endosarles injustamente el calificativo de totalitarias; y, finalmente, porque se trataba del prólogo a la primera edición de mi obra, que pretendía ceñirse a temas conceptuales sin entrar a discutir cuestiones políticas de fondo. Pero, entendía entonces y sigo entendiendo ahora que el compromiso de WELZEL con el nacionalsocialismo es indiscutible y, en consecuencia, me parece de gran interés el documentado relato que al respecto nos ofrece LLOBET. 3. Frente a ese relato se adoptan posturas muy diversas: hay quienes no lo admiten, quienes lo admiten pero, pese a ello, siguen pensando que WELZEL fue una suerte de genio y quienes, partiendo de su complicidad con el nacionalsocialismo, creemos que su legado intelectual tiene mucho menos valor del que se le atribuye. Puesto que el profesor LLOBET replica ampliamente a quienes niegan sus vinculaciones nacionalsocialistas, intentaré por mi parte, exclusivamente, justificar la baja valoración que sus doctrinas me merecen ahora. Porque debo precisar que no siempre ha sido así. En efecto, su obra Derecho Penal y Justicia Material (Aguilar, Madrid, 1957) fue el libro de texto con el que estudié en la carrera la asignatura de Filosofía del Derecho. Con el telón de fondo de los escritos relativos a la disciplina que se producían en la España de la época, ese libro me pa-
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reció audaz, inteligente y renovador; y cuando, en los años 60, estudié la exposición de su doctrina, en la obra, traducida por el profesor CEREZO, El nuevo sistema del Derecho Penal, cuya sencillez y agudeza me admiraron, pues, por mucho que no compartiese el núcleo de sus ideas de fondo, la crítica de la llamada dogmática causal resultaba muy convincente y eso explica su éxito. Sin necesidad de aludir a los demás escritos del autor, cabe decir que su figura, vista desde el panorama intelectual del pensamiento jurídico- penal español de la época resultaba deslumbrante, incluso a pesar de sus antiguos compromisos políticos. Pero, en los años noventa, mientras escribía mis Fundamentos ese deslumbramiento dio paso a una valoración bien distinta que expondré muy sucintamente en dos tiempos porque así tuvo lugar. 4. Analice en primer término el problema del significado, al que WELZEL prestaba una especial atención. Para él, el significado no podía nacer de ciegos procesos de causación, sino de procesos regidos por la voluntad final: era de esta, de la voluntad final, que constituía el momento esencial de la estructura lógico- objetiva de la acción, de donde dimanaba el sentido. Consecuentemente, como sólo en ese sentido cabía radicar la injusticia del acto, el “injusto” no podía ser sino personal. Esa construcción caía rota en pedazos desde el momento en que su punto de partida, la vinculación del sentido a la voluntad subjetiva, había de rechazarse. Dicho de otro modo: puesto que el sentido de las palabras no queda determinado por la voluntad de quien las pronuncia, sino por juegos de lenguaje, constituidos a partir de la situación objetiva en que se pronuncian, tampoco la injusticia de los actos puede residir en esa voluntad y ser, con ello, personal, sino que ha de determinarse también de modo básicamente objetivo. Así como las palabras no significan lo que yo quiero, sino que al decirlas apelo al significado que tienen en el uso común del lenguaje, tampoco la injusticia, la contrariedad al Derecho de los actos viene determinada por las intenciones sino por el potencial dañoso para la comunidad jurídica de dichos actos: cuando trata de la tentativa irreal el propio WELZEL tiene que aceptar ese principio que contradice el núcleo mismo de su sistema. ¡Persistir, en tales casos, en situar el centro del injusto en la voluntad sería tanto como elevar el autoritarismo al absurdo! Me pregunté más tarde por el origen de la ontología sobre la que se apoyaba el razonamiento anterior, es decir, sobre la ontología que situaba en la voluntad final la esencia y el sentido de la acción. Lo peculiar de esa “ontología” era que se ocupaba, no de la acción como ente sino del sentido de la acción y de su relevancia para la definición del sujeto como delincuente o no delincuente. ¿Había WELZEL descubierto o formulado
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por primera vez una nueva ontología?. ¿Llegaba hasta ese punto su originalidad filosófica?. Así parece afirmarlo en la introducción a la traducción española de El nuevo sistema. Pero, esa ontología “sin ente y sin lógica”, esa ontología que acaba cristalizando en una “hermenéutica de la facticidad” había sido formulada muchos años atrás por MARTIN HEIDEGGER. Para comprenderlo así basta consultar su obra ONTOLOGÍA. Hermenéutica de la facticidad (Alianza Editorial, Madrid, 2015), que recoge las lecciones impartidas en el verano de 1923, así como las obras posteriores de este autor al que WELZEL no remite en ningún momento, tal vez por no descubrir el origen nacionalsocialista de su pensamiento. 5. Lo dicho anteriormente precisa un comentario tanto por lo que se refiere a la honestidad intelectual de WELZEL, cuanto a las consecuencias que, al adoptar la línea de pensamiento de HEIDEGGER, cabe extraer para valorar el significado de su aportación dogmática. En primer lugar, esa adopción pone de manifiesto la falta de creatividad de WELZEL: su “ontología” no es realmente suya. Se trata de una ontología del sentido, cuya formulación filosófica corresponde a HEIDEGGER y, posteriormente a GADAMER. En segundo lugar, ha de destacarse que no se trata de una ontología tradicional, es decir, de una ontología que presuponga una teoría del ente en general; sino de una ontología del sentido, que no se apoya en estructuras materiales ónticas, sino en estructuras lógico- objetivas, esto es, en estructuras objetivas que determinan el sentido, y que, como tales, es decir, como las describe una hermenéutica de la facticidad, vinculan al legislador. De ahí que las formulaciones funcionalistas de JAKOBS no representen una ruptura de WELZEL, sino un desarrollo natural del mismo. Ese desarrollo que, por diversos caminos, acaba reconociendo la fuerza normativa de lo fáctico se muestra, aún más claramente que en WELZEL, en JAKOBS cuya apelación a un “derecho penal del enemigo” ha sido mayoritariamente rechazada; pero nada o muy poco se han sacado a la luz las consecuencias autoritarias de un pensamiento que subordina el Derecho a la “constitución normativa de la sociedad”, es decir, a los hechos que pasan por encima de la Constitución jurídica, rebajada, desde LASALLE, a simple pedazo de papel. 6. En tercer lugar, que para entender el significado global del pensamiento de WELZEL es preciso situarlo sobre el trasfondo del sentido global de la obra de HEIDEGGER. Aquí no puede abordarse el estudio de esa obra; pero si puede señalarse que significó, como han mostrado, entre otros, FARÍAS (Heidegger et le Nazisme, Ed. Verdier, Paris, 1987), FAYE (Hei-
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degger. La introducción del nazismo en la filosofía, Akal, Madrid, 2009), GONZÁLEZ VALERA (Heidegger. Nazismo y política del ser, Montesinos, Barcelona, 2017) una adhesión incondicional al nacionalsocialismo, de la que jamás se arrepintió, como destacan sus biógrafos (vid v.g. SAFRANSKI R. Un maestro de Alemania, Austral, 2015). De ello cabe inducir que el sentido de la obra de WELZEL y JAKOBS corre paralelo al de su mentor: se inscribe en el ámbito más duro del pensamiento anti- ilustrado, como muestra el tratamiento despectivo que WELZEL ofrece del formalismo kantiano, cuyo sentido no quiere entender. Ese formalismo no comporta ninguna clase de vacío: las leyes generales han de ser formales porque ni tienen ni pueden tener ningún contenido material que no sea la regulación de la libertad igual para todos. De esa crítica se infiere la imposibilidad de un derecho racional. En consecuencia, el lugar de la libertad de los demás lo ocupan en WELZEL y en JAKOBS, no se sabe que valoraciones ético- sociales: las que se impongan en un determinado momento, con lo cual los hechos se convierten en derecho y la línea que separa el derecho de la moral se difumina. Además, uno y otro prescinden por banal, del significado de las palabras del lenguaje común, en que el legislador se expresa, por su supuesta inconsistencia conceptual. De ese modo, como he intentado poner de manifiesto en mi trabajo sobre la comisión por omisión, interpretando los preceptos legales desde estructuras conceptuales que les son ajenas pervierten, el sentido de las leyes y enervan su función de garantía de las libertades. 7. En un momento en que el ideal de la igual libertad de todos padece un oscurecimiento tan profundo que se manifiesta en el seno de los estados occidentales con el reclamo de viejas estructuras de privilegio y hacia el exterior con el establecimiento de fronteras inhumanas que causan cientos de miles de muertos, no puede decirse de ninguna manera que sea inoportuno recordar los horrores del nacionalsocialismo. Pues las nuevas construcciones doctrinales que llegan de Alemania, proponiendo, entre otros “descubrimientos” un principio de legalidad invertido y un principio de proporcionalidad invertido no invitan a pensar que el totalitarismo haya muerto, como tampoco lo hacen algunos de nuestros “logros”, (tal es el caso de la llamada “doctrina Parot”). Ese recuerdo resulta, al contrario, desgraciadamente muy adecuado. Pues dejar en claro de dónde vienen algunas de las ideas por las que nos regimos supone clarificar cuál es el mundo que queremos construir. En ese sentido, el libro del profesor LLOBET representa una valiosísima y
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oportunísima aportación, que merece una reflexión detenida e invita a un necesario cambio de rumbo. TOMÁS S. VIVES ANTÓN. Catedrático emérito de Derecho Penal Universidad de Valencia.
INTRODUCCIÓN Durante mi estancia en Alemania entre 1990 y 1995 la lectura del libro que más me impactó fue “Juristas temibles” (Furchtbare Juristen) de Ingo Müller1, en donde se resaltaba el desempeño de los profesores y jueces durante el nacionalsocialismo. Interesante es lo dicho por Ingo Müller sobre el papel que siguieron desempeñando dichos juristas luego de la terminación de la Segunda Guerra Mundial, no habiendo sido mayormente criticados por su pasado nacionalsocialista, con la falsa justificación de que todo se había debido a lo arraigado que había estado el positivismo jurídico en la ciencia jurídica alemana, que había evitado en su momento la crítica al Derecho nazi2. Me sorprendió de la lectura de ese libro la fuerte crítica que se hace a un jurista tan connotado como Hans Welzel, a quien se llega incluso a mencionar como uno de los ideólogos del Derecho Penal de la dictadura nazi, citando diversos pasajes de sus trabajos de claro contenido nacionalsocialista3. La gran relevancia que tenía el estudio de Hans Welzel en la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, en la que la mayoría de los profesores de Derecho Penal se proclamaban finalistas, hizo que me interesara mucho en el tema y decidiera durante mis años de permanencia en Alemania recopilar las publicaciones de Hans Welzel en el período nazi, recogiendo además publicaciones de otros autores de la época, lo que juzgaba imprescindible para poder evaluar la influencia nacionalsocialista en el pensamiento del citado autor. Debe reconocerse que en ese entonces el libro de Ingo Müller no era bien recibido en círculos del profesorado alemán4, al respecto llegó a mis manos el texto poligrafiado distribuido por Günther Jakobs en su clase en la ciudad de Bonn, fechado 17 de diciembre de 1987, en donde arremetía en contra de Ingo Müller, ello por las críticas a Hans Welzel, antiguo maestro de Jakobs. 1
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Müller, Ingo. Furchtbare Juristen. Die unbewältige Vergangenheit unserer Justiz. Múnich, Knaur, 1989. Existe una traducción al castellano: Müller, Ingo. Los juristas del horror (Traducción de Carlos Armando Figueredo). Caracas, Editorial Actum, 2007. Cf. Müller, Ingo. Juristas del horror, pp. 300-301. Cf. Müller, Ingo. Furchbare..., pp. 86, 223, 238-239; Müller, Ingo. Juristas del horror, pp. 102, 300 y 320. Cf. Görtenmaker, Manfred/Safferling, Christoph. Die Akte Rosenburg. Das Bundesministerium und die NS-Zeit. Múnich, Beck, 2016, p. 17, los que señalan que el libro fue recibido en círculos jurídicos solamente con disgusto y en parte fue tomado en consideración con gran rechazo, provocando daños permanentes en la carrera académica del autor.
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Introducción
Otro libro completó mi interés en el Derecho nacionalsocialista, este fue “Derecho degenerado. Teorías Jurídicas y Juristas de la Corona en el Tercer Reich” (Entartetes Recht. Rechtslehren und Kronjuristen im Dritten Reich), escrito por Bernd Rüthers5, mucho menos polémico que el de Ingo Müller, pero en el que se desarrolló la forma en que operaba la aplicación del Derecho en el nacionalsocialismo y el escape a las cláusulas generales que se daba en el mismo. Este escape a las cláusulas generales en relación con el Derecho Privado, había sido analizado por Bernd Rüthers desde años antes, ello a través del libro “La interpretación sin límite. Los cambios al orden jurídico privado en el nacionalsocialismo”6, que fue un libro pionero en el estudio del papel de los juristas en el régimen nazi y cuya primera edición se había publicado en 1968. Este libro me había sido recomendado por Juan Marcos Rivero Sánchez, en medio de las constantes conversaciones que sosteníamos durante nuestra estancia en Alemania. El estudio que emprendí de los diversos escritos de Carl Schmitt durante el régimen nazi, como consecuencia del interés que despertó en mí el libro de Bernd Rüthers, me llevó a analizar sus propuestas de reforma procesal penal y su rechazo a la presunción de inocencia, lo que hizo que me adentrara en el estudio del Derecho Procesal Penal nazi como parte de mi tesis doctoral, ya que en la misma incluí la relación de la presunción de inocencia con la prisión preventiva7. En dicha tesis doctoral tuvo una gran importancia la obra monumental de Gruchmann sobre la justicia en el Tercer Reich en el período entre 1933 y 19408, una gran fuente de información. Igualmente, en los inicios de mi investigación sobre la reforma procesal penal nazi fue muy relevante la tesis doctoral de W. P. Koch, escrita en 19729, que recogía las discusiones doctrinales con respecto a los proyectos de nueva Ordenanza Procesal Penal que se elaboraron en la
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Rüthers. Entartetes Recht. Rechtslehren und Kronjuristen im Dritten Reich, Múnich, 1989; Rüthers, Bernd. Derecho degenerado. Teoría jurídica y juristas de cámara en el Tercer Reich (Traducción de Juan Antonio García Amado). Madrid, Marcial Pons, 2016. Rüthers, Bernd. Die unbegrenzte Auslegung. Zum Wandel der Privatrechtsordnung im Nationalsozialismus. Heidelberg, 1991. Llobet Rodríguez, Javier. Die Unschuldsvermutung und die materiellen Voraussetzungen der Untersuchungshaft. Friburgo en Brisgovia, Max Planck Institut für Strafrecht, 1995, pp. 55-60. Sobre ello véase también: Llobet Rodríguez. La prisión preventiva (límites constitucionales) Lima, Grijley, 2016, pp. 86-102. Gruchmann. Justiz im Dritten Reich 1933-1940. Múnich, 1990. Koch, W. P. Die Reform des Strafverfahrensrechts im Dritten Reich unter besonderer Berücksichtigung des StVO-Entwurfs 1939, Tesis doctoral de la Universidad de Erlangen-Nürnberg, 1972.