Skip to main content

1_9788413973241

Page 1

Este libro ofrece, por un lado, una extensa revisión de la producción cinematográfica de la memoria de la Guerra Civil desde 1975 hasta 2020. Por otro lado, aporta un análisis minucioso sobre el film de Alejandro Amenábar, al calor de los movimientos memorialísticos de los años 2000 y de los debates éticos y estéticos sobre los modos de contar el pasado traumático. Y finalmente, pretende vincular la memoria histórica y la ingente labor en el campo cultural con la obligación de defender los derechos humanos bajo el imperativo de verdad, justicia y reparación.

10

COLECCIÓN CINE Y DERECHO

MIENTRAS DURE LA GUERRA

10

MIGUEL DE UNAMUNO Y LA MEMORIA HISTÓRICA COMO DERECHO HUMANO

MIENTRAS DURE LA GUERRA

La película de Alejandro Amenábar Mientras dure la guerra (2019) supuso el último gran éxito del cine español sobre la memoria histórica. En ella se narran los primeros meses de la Guerra Civil en Salamanca, las intrigas por el poder entre los generales golpistas o las contradicciones de una figura controvertida como la de Miguel de Unamuno, tanto por su apoyo al golpe de Estado contra la República en julio de 1936 como por su arrepentimiento público en octubre del mismo año. Sus vaivenes ideológicos nos interpelan de manera inquietante: ¿debemos conducirnos por lo que dicta nuestra conciencia o por lo que dicta la ley? ¿Qué hacer cuando la conciencia ha llevado a alimentar un monstruo implacable? ¿Y si todos nos dejáramos llevar, pues, por nuestra conciencia, más o menos razonada, más o menos cambiante?

José Martínez Rubio Es Doctor en Literatura Española por la Universitat de València. Ha sido profesor en la Università di Bologna y en la Universitat Jaume I. Actualmente es profesor en el Departamento de Filología Española de la Universitat de València.

José Martínez Rubio ra

Lectu en l

e a nub

Su campo de especialización es la novela española y latinoamericana entre los siglos XX y XXI en el ámbito de la memoria histórica. Se ha ocupado en particular de las formas de representación del pasado en el campo de la estética, los debates intergeneracionales sobre el pasado traumático, los procesos de descolonización en África y su representación literaria en el siglo XXI. Como investigador, ha publicado artículos en revistas internacionales, así como los ensayos El futuro era esto. Crisis y rematerialización de la Modernidad (Orbis Tertius, 2014) y Las formas de la verdad. Investigación, docuficción y memoria en la novela hispánica (Anthropos, 2015). También en 2019 ha publicado su primera novela, Mujeres blancas (Ediciones Contrabando).


MIENTRAS DURE LA GUERRA Miguel de Unamuno y la memoria histórica como derecho humano


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig

Javier de Lucas Martín

Ana Cañizares Laso

Víctor Moreno Catena

Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga

Jorge A. Cerdio Herrán

Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México

José Ramón Cossío Díaz

Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y miembro de El Colegio Nacional

Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot

Juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM

Owen Fiss

Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)

José Antonio García-Cruces González Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED

Luis López Guerra

Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid

Ángel M. López y López

Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid

Francisco Muñoz Conde

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

Angelika Nussberger

Catedrática de Derecho Constitucional e Internacional en la Universidad de Colonia (Alemania) Miembro de la Comisión de Venecia

Héctor Olasolo Alonso

Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)

Luciano Parejo Alfonso

Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid

Tomás Sala Franco

Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia

Ignacio Sancho Gargallo

Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España

Tomás S. Vives Antón

Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia

Marta Lorente Sariñena

Ruth Zimmerling

Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid

Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


José Martínez Rubio Universitat de València

MIENTRAS DURE LA GUERRA Miguel de Unamuno y la memoria histórica como derecho humano

CINE Y DERECHO

tirant lo blanch Valencia, 2021


Copyright ® 2021 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.

Codirectores:

Javier de Lucas

Catedrático de Filosofía del Derecho

Fernando Flores

Profesor Titular de Derecho Constitucional

© José Martínez Rubio

©

TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-1397-324-1 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor lea, en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


Para Ana, mientras dure la guerra.


Índice 1 Ficha técnica

11

2 Palabras preliminares. Una cuestión personal

13

3 Miguel de Unamuno en el siglo XXI. A modo de introducción 19 4 Travesías de la memoria. Del relato familiar a la memoria pública

37

Memoria viva. El relato incesante

37

Cultura de la memoria entre 1975 y 2000

54

La última llamada de la memoria. Sociedad, política y cultura desde los años 2000

71

5 Análisis en torno a Mientras dure la guerra de Alejandro Amenábar

97

Unamuno, personaje y personajes

97

De la bandera tricolor a la bandera rojigualda: la guerra que lo cambió todo

110

Unamuno ante la historia

115

Unamuno ante sus amigos

122

Unamuno ante sus hijas

127

Unamuno ante Dios

131

Francisco Franco, un personaje por construir

133

La equidistancia. Duelo a garrotazos en el campo salmantino 143


10

El arrepentimiento. Iluminación y condena en el Día de la Raza

149

6 Palabras finales

153

7 Bibliografía

155

Índice


1

Ficha técnica

Título original: Mientras dure la guerra Año: 2019 Duración: 103 minutos País: España Dirección: Alejandro Amenábar Guión: Alejandro Amenábar, Alejandro Hernández Música: Alejandro Amenábar Fotografía: Álex Catalán Reparto: Karra Elejalde, Eduard Fernández, Santi Prego, Patricia López Arnaiz, Inma Cuevas, Nathalie Poza, Luis Bermejo, Mireia Rey, Tito Valverde, Luis Callejo, Luis Zahera, Carlos Serrano-Clark, Ainhoa Santamaría, Itziar Aizpuru, Pep Tosar Productora: Mod Producciones, Movistar+, Himenóptero, K&S Films (Distribuidora: Buena Vista International)


2

Palabras preliminares. Una cuestión personal

Recuerdo la primera impresión al ver Mientras dure la guerra. Me incomodó muchísimo. Fuimos Eduardo y yo a una de las salas del centro de Valencia en la que, días atrás, se había producido un intento de boicot por parte de grupos de extrema derecha. Fuimos, además, un 12 de octubre, pero de 2019. No nos atraía precisamente el escándalo, al contrario, siempre nos deja sentimientos a flor de piel ciertas evocaciones del pasado, de manera que tenía mucho que ver con lo íntimo y no tanto con lo público. Acaso asistir al cine ya sea hoy una cuestión estética y en cierto modo nostálgica. Se sumaba a ello la propuesta de Alejandro Amenábar, con su magnífica calidad estética, con el extraordinario elenco de actores y actrices y, sobre todo, con la elección de un personaje como Miguel de Unamuno. Eduardo y yo siempre discutimos tras ver una película, aunque a los dos nos haya gustado o nos haya parecido una estupidez. Él celebra o critica con rapidez y con vehemencia, repitiendo una y otra vez lo bueno o lo malo, cortando toda oposición o incrementando los niveles de adrenalina en la discusión. Por mi parte, más de digestión lenta, aguardo en silencio ante los primeros razonamientos y suelo tardar horas o días en procesar mi malestar o mi entusiasmo, y en detectar la idea exacta que me perturba o me fascina. Leo las críticas a posteriori, descarto muchas de ellas, me engancho a frases que podrían sonar parecido a lo que bulle en mi cabeza.


Sin duda, Mientras dure la guerra me incomodó. Me pareció una superproducción con grandes aciertos, pero con un error que para mí es imperdonable que resumí días más tarde en esta idea: prefiero mil veces las convicciones de Miguel Hernández que las dudas de Miguel de Unamuno. Al día siguiente, escribí en Twitter: “Ayer vimos Mientras dure la guerra. Impresionante. Va de un catedrático que pretende tener razón constantemente, ante sus contradicciones y ante una realidad brutal, y que disfraza su miopía política de pensamiento libre. Un clásico universitario”.

Como me parecía certero, pero parcial, continué: “Dicho lo cual, es una película extraordinaria!! (sic). Lo de Karra Elejalde y Eduard Fernández es inmenso, en esto no hay sorpresas. Pero la interpretación de Santi Prego me pareció magnífica, dibujando un Franco ridículo y pegajoso”.

Y en tres mensajes subsiguientes, completaba: “El retrato de Unamuno no es favorecedor, aunque hacia el final se intensifique un arrepentimiento que no le lleva a ningún lado. Tampoco a salvarse él mismo. Partidario del orden, de la tradición, de España. Su alegato contra las dos Españas es una trampa”. “Más interesado en la corrección gramatical de Manuel Azaña que en su altura histórica. También los intelectuales se pierden en los detalles”. “Más interesado en que le aguante la frustración Salvador Vila que en escuchar sus pensamientos. También a los intelectuales les juega en contra el conflicto generacional”.

El profesor Javier de Lucas, admirado y respetado, reprendió (probablemente con razón) mi visión estrecha de la grandeza de Unamuno, 14

José Martínez Rubio


aunque traté de matizar el primer mensaje con una reflexión más elaborada. Internet no es solo un lugar en el que epatar. Por entonces me repetía en mi fuero interno: prefiero mil veces las convicciones de Miguel Hernández que las dudas de Miguel de Unamuno. Unamuno ha sido siempre para mí el emblema de la tradición, de lo canónico y de lo importante. Recuerdo la impresión que me causó en la educación secundaria la lectura de una escena de San Manuel Bueno, mártir en la que al pueblo llega una banda de titiriteros y en medio del espectáculo, la mujer del payaso se retira indispuesta detrás del escenario. Mientras el payaso está actuando, sabe que su mujer está muriendo, asistida por el cura don Manuel. Esta escena patética concentra el valor del trabajo, la responsabilidad con nuestras obligaciones, la anteposición de la risa de los demás a nuestro propio sufrimiento. Cuando el payaso acude desolado a ver a su mujer, don Manuel lo consolará: El santo eres tú, honrado payaso; te vi trabajar y comprendí que no sólo lo haces para dar pan a tus hijos, sino también para dar alegría a los de los otros, y yo te digo que tu mujer, la madre de tus hijos, a quien he despedido a Dios mientras trabajabas y alegrabas, descansa en el Señor, y que tú irás a juntarte con ella y a que te paguen riendo los ángeles a los que haces reír en el cielo de contento.

Posteriormente leí por mi cuenta La tía Tula y Niebla, aunque comenzaba a parecerme aburrida esa abnegación de sus personajes, la castración de los deseos o esa prosa morosa y afectada tan decimonónica, tan relamida. El último año de carrera, hace ya quince años, cuando ya había decidido dedicarme a la literatura, tuve ocasión de pasar todo un curso en la Universidad de Salamanca. He tenido la suerte de pasar temporadas, más o menos largas, en ciudades muy distintas, pero Salamanca, castellanísima, me pareció dura, antigua, Mientras dure la guerra. Miguel de Unamuno y la memoria histórica…

15


impenetrable. Guardo un recuerdo magnífico de profesoras como Paqui Noguerol o Noemí Domínguez, que me salvaron desde la filología con sus descubrimientos y su amabilidad. Fueron brillantes y me consta que siguen siéndolo. Me salvó también, pese a mis reticencias que duraron meses, la fiesta universitaria, tan prosaica y tan ridícula, y amigas a las que recuerdo con mucho cariño, en especial a la profesora Sara Almuiña. Quiero decir con esto que Unamuno, pese a su cercanía, se alejaba cada vez más de mi manera de pensar y de mi manera de sentir. Hicimos un homenaje ante su tumba en el cementerio de Salamanca, discreto, sin pretensiones, en el que leímos sus peores poemas sobre Dios, la eternidad, etcétera. Quizás este desapego progresivo hacia Miguel de Unamuno explique por qué Mientras dure la guerra me generaba tal inquietud, pues me negaba a la empatía con un personaje ciertamente controvertido. Por esta razón, cuando el profesor Fernando Flores, a quien conocí y con quien trabajé en la Presidencia de la Generalitat Valenciana, me animó a participar en esta colección sobre cine y derecho, mi propuesta fue esta: Mientras dure la guerra, Miguel de Unamuno y la memoria histórica como derecho humano. Quería aportar una interpretación más razonada (y espero que razonable) de la representación general que el cine ha elaborado sobre la guerra y una crítica serena a las lecturas (muchas de ellas apresuradas) que se han venido realizando de la película de Amenábar. Espero humildemente haberlo conseguido. De paso, no puedo negarlo, quería responder con mayor criterio al profesor Javier de Lucas, que se merece algo más que una disputa cibernética. Así pues, este trabajo me ha permitido volver a ver la película, analizarla con detenimiento, separar los prejuicios de los juicios, repasar las diferentes capas que se superponen en la figura de Unamuno, volver como una ensoñación a pasear por el Palacio de Anaya, la Catedral 16

José Martínez Rubio


Vieja o la calle de piedra áurea tan unamuniana sobre la que se levanta la Casa de las Conchas. Qué preciosidad Salamanca, ahora lo sé. Este trabajo también ha supuesto el regreso a las tareas de investigación, tras tres años en labores extraacadémicas que guardaré para siempre con orgullo. La dedicatoria de este trabajo, tan alejado de la vorágine pandémica y de las decisiones vertiginosas, he querido que sea para Ana Barceló, una mujer a la que quiero y admiro. Gran unamuniana, por sus lecturas, por su permanente reflexión, por su valor del trabajo y de la honestidad, valga esta incursión para manifestarle mi agradecimiento por tanto trabajo juntos, por su vocación de servicio, por sus desvelos en esta guerra inesperada y por mantener la palabra honesta en medio de la tempestad.

Mientras dure la guerra. Miguel de Unamuno y la memoria histórica…

17


“Unamuno es una víctima de sí mismo, un heautontimorúmenos. Pásase la vida luchando para ser como no es y sin conseguirlo” Carta de Miguel de Unamuno a Leopoldo Alas.

Estoy harto de oír llamar inoportunas a las cosas más oportunas, a todo lo que corta la digestión de los hartos y enfurece a los tontos. ¿Qué se teme? ¿Que se trabe y se encienda la guerra civil de nuevo? ¡Mejor que mejor! Es lo que necesitamos. Sí, es lo que necesitamos: una guerra civil. […] Una nueva guerra civil, con unas o con otras armas. Vida de Don Quijote y Sancho, 1905

“En momentos graves el cacique es preferible al caudillo. El caudillo, fiándose de su magia fascinatoria —ejercida sobre los carbonerillos como la serpiente ejerce la suya sobre los chorlitos—, encubre mejor su propia oquedad, mientras que las artes del cacique piden un fundamento civil más sólido. Se ha dicho y redicho mucho en España contra el caciquismo […]. Habría que decir otro tanto sobre el caudillismo. Lo estimo más peligroso que el caciquismo”. “Caciques y caudillos”. Ahora. 25 de diciembre de 1935.

“No es este el Movimiento al que yo, cándido de mí, me adhería creyendo que el pobre general Franco era otra cosa que lo que es. Se engañó y nos engañó. He hecho saber a todos los nobles e inteligentes españoles refugiados en Francia, muchos de los cuales ni eran del Frente Popular ni mucho menos, que no piensen en volver. La más feroz tiranía nos amenaza”. Carta de Miguel de Unamuno a Juan Carretero, director de ABC. 11 de diciembre de 1936.

18

José Martínez Rubio


3

Miguel de Unamuno en el siglo XXI. A modo de introducción

El 27 de septiembre de 2019, se estrenó en España Mientras dure la guerra, bajo la dirección del cineasta hispanochileno Alejandro Amenábar. La película fue presentada en primicia en la 44ª edición del Toronto International Film Festival, a comienzos del mes de septiembre, y fue proyectada la misma semana del estreno en la 67ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. En su séptimo largometraje1, Alejandro Amenábar se adentraba por primera vez en los escenarios de la Guerra Civil, para relatar los primeros meses del conflicto en la ciudad de Salamanca y, en especial, para explorar la figura intelectual de Miguel de Unamuno, su posicionamiento respecto de los avatares de la historia de España, sus dudas y sus contradicciones en el año crucial de 1936, año del estallido de la guerra y año de su muerte. En ese periodo que transita desde julio del 36 hasta la muerte del escritor el 31 de diciembre de ese mismo año, Miguel de Unamuno (interpretado por Karra Elejalde) se enfrenta íntimamente a su posi-

1 Como director, Alejandro Amenábar ha rodado los siguientes largometrajes: Tesis (1996), Abre los ojos (1997), Los otros (2001), Mar adentro (2004), Ágora (2009), Regresión (2015) y Mientras dure la guerra (2019).​


cionamiento ético y político sobre el golpe de Estado llevado a cabo por el ejército rebelde, al que subvenciona para que ponga fin (o ponga “orden”) a la II República. Los efectos del golpe militar y la brutal represión llevada a cabo por las tropas sublevadas, tras el triunfo inapelable del “alzamiento” en la ciudad de Salamanca y su avance por la España rural (Andalucía, Extremadura y la actual Castilla y León), llevarán al escritor al cuestionarse sobre la responsabilidad de su apoyo a la causa rebelde, la culpabilidad por haber amparado con su voz pública la intervención del ejército contra la democracia republicana, la legitimidad de sus escritos contra los distintos gobiernos y figuras de la República, y en definitiva a preguntarse qué parte de responsabilidad le corresponde por haber alentado un pronunciamiento militar que ha derivado en una guerra civil y que durante los primeros meses ha impuesto un clima de terror en Salamanca, en los cafés de la plaza mayor, en los claustros universitarios, en las calles y en el campo. Este cuestionamiento, el enfrentamiento de Unamuno con sus propias contradicciones, se producirá conforme avance la lógica del terror en toda la ciudad y se acentuará, sobre todo, a partir a partir de su relación con Salvador Vila (interpretado por Carlos Serrano-Clark) y con Atilano Coco (Luis Zahera) y sus respectivas desapariciones. Vila es un profesor universitario, rector de la Universidad de Granada, discípulo de Unamuno y fervoroso defensor de la legalidad republicana. A comienzos de la contienda, Vila será cesado de su cargo de rector y posteriormente será detenido en Salamanca, donde se encuentra de vacaciones junto a su familia, trasladado a Granada y, en octubre de 1936, será fusilado en el barranco de Víznar y arrojado a una fosa común junto a otras víctimas. Atilano Coco es un pastor protestante, amigo del escritor y de afiliación republicana, condiciones que lo llevarán también a la detención por parte del ejército golpista y a su fusi-

20

José Martínez Rubio


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
1_9788413973241 by Editorial Tirant Lo Blanch - Issuu