Skip to main content

1_9788417203283

Page 1

humanidades

tirant

plural

CONTRACULTURAS Y SUBCULTURAS EN EL CINE LATINOAMERICANO (1975-2015)

tirant

humanidades plural

CONTRACULTURAS Y SUBCULTURAS EN EL CINE LATINOAMERICANO (1975-2015)

GARCÍA LÓPEZ / LÓPEZ CARMONA (Editoras)

SONIA GARCÍA LÓPEZ ANA MARÍA LÓPEZ CARMONA (Editoras)

tirant

humanidades plural

Este libro se ocupa de las interpretaciones contemporáneas de lo que han sido las contraculturas y las subculturas cinematográficas en América Latina durante los últimos cuarenta años, las cuales dieron lugar a nuevas formas de expresión crítica respecto a las culturas dominantes. Los capítulos que componen el volumen son el resultado de investigaciones desarrolladas por investigadoras e investigadores de diferentes países a ambos lados del Atlántico. En su conjunto, proponen una significativa reflexión en relación con la ausencia de linealidad de los procesos culturales que interroga los planteamientos hegemónicos desde los que se asumen las trasformaciones culturales. En este marco, los discursos sobre conflictos armados y sociales, la expresión de subjetividades femeninas, la cinefilia y los nuevos paradigmas de visibilidad que se plantean en el campo de la exhibición cinematográfica se convierten en espacios desde los que pensar las concreciones audiovisuales de las contraculturas y las subculturas de finales del siglo XX y comienzos del siglo XXI. Esta obra colectiva contribuye así a establecer unas bases históricas y teóricas desde las que entender el modo en que estas experiencias pasaron de ocupar una posición marginal a gozar de una mayor visibilidad en la etapa contemporánea y las implicaciones de estos procesos desde una perspectiva crítica.

Imagen de la portada:

El corolario es casi inevitable (1978, collage, 14.7 x 21.4 cm). Pedro Manrique Figueroa (1939-1978). Cortesía Colección Pacho Herrera.


CONTRACULTURAS Y SUBCULTURAS EN EL CINE LATINOAMERICANO (1975-2015)


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT HUMANIDADES Manuel Asensi Pérez

Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València

Ramón Cotarelo

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia

Mª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València

Juan Manuel Fernández Soria

Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València

Pablo Oñate Rubalcaba

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València

Joan Romero

Catedrático de Geografía Humana Universitat de València

Juan José Tamayo

Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


CONTRACULTURAS Y SUBCULTURAS EN EL CINE LATINOAMERICANO (1975-2015)

Editoras

Sonia García López Ana María López Carmona

tirant humanidades Valencia, 2019


Copyright ® 2019 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com. Este libro ha sido editado con ayuda del proyecto de investigación Las relaciones transnacionales en el cine digital hispanoamericano: los ejes de España, México y Argentina (CSO2014-52750-P), financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad de España y con participación de fondos FEDER.

© Sonia García López Ana María López Carmona (Editoras)

© TIRANT HUMANIDADES EDITA: TIRANT HUMANIDADES C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-17203-28-3 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


Autores

Vania Barraza Toledo Mar Binimelis-Adell Ágata Cristina Cáceres Sztorc Minerva Campos Rabadán Paola Lagos Labbé Sonia García López Ana María López Carmona Andrea Morán Ferrés Elena Oroz Paul Julian Smith


Índice Contraculturas y subculturas en el cine latinoamericano (1975-2015).................. 11 Sonia García López Ana María López Carmona

CONFLICTOS ARMADOS Y VIOLENCIA DE ESTADO Grupo Chaski: propuestas e impacto histórico en el Perú contemporáneo........... 31 Ágata Cristina Cáceres Sztorc

Intervención, apropiación y resignificación como proceso de producción de discursos contraculturales a partir del estudio de Cuerpos frágiles (2010) de Óscar Campo........................................................................................................... 45 Ana María López Carmona

«Volveré y seré millones»: la actualización del cine político contracultural en Argentina.................................................................................................................. 59 Mar Binimelis-Adell

FEMINISMOS Experiencias y prácticas feministas transnacionales en la primera etapa del colectivo mexicano Cine-Mujer (1975-1980).......................................................... 77 Elena Oroz

La naturaleza es política: mujer, naturaleza y naturalización de la mujer en Turistas (2009), de Alicia Scherson........................................................................... 93 Vania Barraza Toledo

CINEFILIA De la contracultura a la subcultura: cineastas latinoamericanos en tiempos posthegemónicos (1978-1987)............................................................................... 111 Sonia García López

Un cine LGBT posthegemónico en México: industria, estética, afecto y subjetividad.......................................................................................................................... 127 Paul Julian Smith


10

Índice

La reapertura de salas de cine gracias a la movilización social: los casos de Argentina y España...................................................................................................... 139 Andrea Morán Ferrés

NUEVOS PARADIGMAS DE VISIBILIDAD EN LA ERA DIGITAL Resistencia política y videoactivismo en colectivos documentales chilenos: el caso de MAFI, mapa fílmico de un país............................................................... 157 Paola Lagos Labbé

Territorios, nuevos cines, redes sociales y legitimidad para las plataformas de visionado online. El caso Cinemargentino.com.................................................. 181 Minerva Campos Rabadán

Autoras y autores............................................................................................................ 199


Contraculturas y subculturas en el cine latinoamericano (1975-2015) Sonia García López

Universidad Carlos III de Madrid

Ana María López Carmona

Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín

En la lucha contra este enemigo, las tácticas tradicionales de resistencia política solo ocupan un lugar marginal, limitado principalmente a hacer frente a crisis inmediatas de vida o muerte. Más allá de estas situaciones límite, surge, sin embargo, la superior tarea de alterar todo el contexto cultural dentro del cual tiene lugar la vida política diaria. Theodore Roszak, El nacimiento de una contracultura De modo que el significado de la subcultura siempre es el centro de disputa, y el estilo el área donde el conflicto entre definiciones reviste un mayor dramatismo. Dick Hebdige, Subcultura. El significado del estilo

En la producción audiovisual de los últimos 35 años en América Latina es posible rastrear producciones de creadores individuales o de colectivos que se presentan como una alternativa a los discursos hegemónicos, no solo en relación con las estéticas cinematográficas, sino también en lo que respecta a la producción de sentido y a las prácticas audiovisuales en los ámbitos económico, político, étnico, geopolítico, etc. Este libro aborda las contraculturas y las subculturas cinematográficas latinoamericanas entre 1975 y 2015 para estudiar las rupturas que —desde posiciones marginales con respecto a la industria cinematográfica, los medios de comunicación masivos y los discursos de poder—, introdujeron colectivos como el colectivo Cine Mujer (México), Grupo de Cali (Colombia), Grupo Chaski (Perú),


12

Sonia García López - Ana María López Carmona

MAFI TV (Chile), entre otros. Pretendemos así revisar la relación entre aquellas prácticas y las actuales, explorar su continuidad en el contexto de la cultura digital con el fin de contribuir a establecer unas bases históricas y teóricas desde las que entender el modo en que estas experiencias pasaron de ocupar una posición marginal a gozar de una mayor visibilidad en la etapa contemporánea. En su clásico The Making of a Counter Culture (1968), Theodore Roszak se propuso apresar el espíritu de tiempos tan convulsos como los que se vivieron alrededor de 1968, y lo hizo aportando a la teoría cultural una noción de largo aliento como ha sido la de contracultura. Roszak vinculó este concepto a los movimientos estudiantiles surgidos al calor del mayo francés y del movimiento de lucha por los derechos civiles en Estados Unidos. De manera llamativa, Roszak señalaba el carácter eminentemente juvenil y liberador de la contracultura, de la que quedaba excluido un amplio espectro sociocultural que abarcaba: Nuestra juventud más conservadora (...), la diáspora de grupos de jóvenes marxistas de la vieja escuela (...), nuestra juventud más liberal, para la que el alfa y el omega de la política es sin duda, todavía, el estilo Kennedy y (...) los militantes jóvenes negros, cuyos programas políticos se están definiendo en unos términos étnicos tan estrechos que, a pesar de su urgencia, aparecen ya culturalmente desfasados, como las mitopoyesis nacionalistas del siglo XIX. (Roszak 1968:10-11)

Al margen de que dichos planteamientos puedan corresponder a grupos minoritarios, y a un contexto sociohistórico específico, nos interesa aquí la centralidad del concepto de una cultura alternativa, vinculada a la imaginación y al espíritu juvenil, que Roszak relaciona con los procesos de resistencia y lucha política. Pese a no centrarse en la cultura cinematográfica en particular, encontramos en el texto de Roszak la apertura necesaria para la consideración de las contraculturas en el contexto específico del cine y el audiovisual y, más concretamente, las diversas prácticas de producción, distribución y exhibición cinematográfica que se han desarrollado en América Latina. Entendemos que la dificultad para el abordaje parte de carácter mismo de los términos, que si bien han sido de gran utilidad para


Contraculturas y subculturas en el cine latinoamericano (1975-2015)

13

el reconocimiento y la nominación de expresiones específicas, también abren un espacio para pensar la producción cultural que busca permanentemente salidas y alternativas a las culturas dominantes. Pero, para el contexto latinoamericano, marcado por particularidades sociales, históricas y económicas concretas, se requiere también una especificidad de tipo conceptual a la hora de plantear la aplicación de nociones como las de contracultura o subcultura. En este sentido, resulta fundamental la aportación de Mariano Mestman (2016), quien partiendo de las lecturas más contemporáneas de Mayo del 68 —originada en la noción de long 1960s desarrollada por Fredric Jameson (1984)— aborda los problemas derivados de la periodización de esa «larga década» en relación con la producción cultural e intelectual en América Latina. Para Mestman, las «rupturas del 68» en América Latina vienen puntuadas por la Revolución cubana, acaecida en 1960, y el golpe militar de Pinochet en Chile (1973) y la crisis económica de 1974. Durante esos años, en los que las rupturas del 68 cobran vigencia en numerosos puntos del planeta, las transformaciones cinematográficas en América Latina adquieren una doble dimensión que incluye, por una parte, lo contracultural —que, al igual que Roszak, Mestman asocia a las sensibilidades propiamente sesentistas— y, por otra, la dimensión más directamente política (cfr. Mestman 2016:8). En esa doble dimensión se enmarcan las diversas expresiones del Nuevo Cine Latinoamericano, instituciones como la Cinemateca del Tercer Mundo en Montevideo, o festivales de cine como el de Viña del Mar. En cierto modo, este libro establece su punto de partida allí donde parecen agotarse las rupturas del 68 consideradas en el volumen colectivo editado por Mestman, al tiempo que explora la pervivencia de las mismas, tanto en el periodo inmediatamente posterior como en la época contemporánea, marcada por la llegada del vídeo y la aparición de la tecnología digital. En este sentido, junto a la reflexión sobre el concepto de contracultura, resulta esencial la noción de subcultura, que Dick Hebdige define, una vez más en un contexto histórico específico y distante, a partir de las:


14

Sonia García López - Ana María López Carmona Formas y rituales expresivos de esos grupos subordinados —teddy boys, mods, rockers, skinheads y punks— tan pronto despreciados y denunciados como entronizados, esos grupos que, según soplen los vientos de la época, son vistos como amenazas para el orden público o como inofensivos bufones (Hebdige 1969:15).

Al igual que en el concepto de contracultura de Roszak, la noción de cultura alternativa o divergente respecto a la cultura hegemónica es fundamental para la definición de subcultura que ofrece Hebdige, por lo demás siempre en disputa. No obstante, si la primera tiene un carácter directamente confrontacional, en este segundo caso nos encontramos en un terreno en el que no necesariamente se buscan oposiciones, sino la afirmación de formas de expresión específicas al margen de las culturas dominantes. Tanto la noción de contracultura como la de subcultura, y sus plasmaciones en tiempos posthegemónicos, nos parecen nociones de especial utilidad a la hora de pensar los modos en que, tras las rupturas del 68, se plantearon, en concreto desde el cine y el audiovisual latinoamericano, nuevas formas de expresión crítica con respecto a las culturas dominantes. En el contexto latinoamericano el lugar del cine en la cultura ha sido transversal a diferentes momentos y se ha posicionado como un tipo de producción que alberga las más variadas expresiones sociales, estéticas, ideológicas, económicas, etc. Por esta razón, el conjunto de textos aquí reunidos presentan diferentes formas de análisis y de interpretación de las expresiones contraculturales y atienden a los contextos de producción, exhibición y recepción de diferentes épocas y países. Del mismo modo, el periodo del que nos ocupamos implica una apertura a la diversidad de los fenómenos y de las aproximaciones teóricas y metodológicas. Por otra parte, la inclusión de dinámicas contemporáneas supone una actualización de las contraculturas y las subculturas cinematográficas latinoamericanas de finales del siglo XX y principios el siglo XXI que se abordan en este volumen. Es precisamente en este periodo en el cual se produjo un conjunto importante de reflexiones en América Latina en torno a la noción de cultura, sus expresiones, hibridaciones y formas de resistencia. Estos debates, desde los cuales también se ha pensado y problematizado la


Contraculturas y subculturas en el cine latinoamericano (1975-2015)

15

producción cultural en función de procesos históricos y sociales, han mostrado la necesidad de construir enfoques alternativos, tanto en lo disciplinar como en lo metodológico. No obstante, la producción cinematográfica y audiovisual, y su relación con las categorías que hemos propuesto, no han sido lo suficientemente tratadas. El corpus bibliográfico sobre las contraculturas y subculturas le ha concedido especial atención a la categoría de culturas juveniles con múltiples preguntas que atañen a: la identidad, la música, el ejercicio de la ciudadanía, los medios de comunicación, los mercados y las industrias culturales, etc.1 Así mismo, la preocupación por conocer, situar o valorar las prácticas juveniles ha producido un intenso debate que reconoce la creatividad como uno de los pilares desde los cuales se posiciona la producción cultural de los jóvenes. Estos trabajos están atravesados por los discursos sobre los problemas de la modernidad y postmodernidad, que han sido planteados, entre otros, por Néstor García Canclini (1989), así como por preguntas vinculadas a la participación política y económica de los jóvenes. Por lo tanto, el cruce que proponemos desde las contraculturas y subculturas en y desde el cine, constituye un espacio para pensar la producción cinematográfica y audiovisual como una manifestación que tuvo una relevancia significativa en las décadas de 1960 y 1970, pero que es preminente en el mundo contemporáneo. Esta aproximación no se vincula necesariamente con problemas de corte sociológico o antropológico de la comprensión de un grupo poblacional o su aparición en el escenario público, sino que más bien nos interesa una mirada transversal sobre la producción cinematográfica que incluso supera la experiencia de la juventud, pero que justamente desde su vinculación con ella determina unas formas de agencia y de relación con el mundo surgidas a partir de las fracturas ya mencionadas. En su concepción de la posthegemonía, John Beasley-Murray (2003) plantea que, con el fin de las ideologías —teorizado desde el

1

Sobre estos temas puede consultarse: Mario Margulis et al. (1998), Marta Marín y Germán Muñoz (2002) o Rossana Reguillo Cruz (2000).


16

Sonia García López - Ana María López Carmona

neoliberalismo por Francis Fukuyama, entre otros, y por Hardt y Negri desde la «nueva izquierda»—, los conceptos de hegemonía, lucha de clases, solidaridad y crítica social que cuentan con la intelectualidad como fuerza motora, necesitan ser repensados. La posthegemonía propone, en contrapartida, un deslizamiento desde el discurso (consciente) hacia el afecto (inconsciente), entendiendo este último como el índice de la potencia de un cuerpo (el cuerpo humano, individual, pero también social, cultural) y del encuentro entre cuerpos2. Este planteamiento, que desconfía de la tradicional concepción de los intelectuales como sujetos cuya función es desenmascarar las ideologías que legitiman el poder (y sobre las que se asienta la hegemonía), considera a la ‘multitud’ como sujeto social privilegiado. Desde este punto de vista, Beasley-Murray propone pensar la política: no tanto como la misión de educar a los demás y explicarles cómo son las cosas, sino como el arte de facilitar encuentros y formar hábitos que construyan cuerpos colectivos más potentes (multitudes) (Fernández-Savater 2015).

Tomando el concepto de posthegemonía y sus implicaciones como punto de partida, este libro propone pensar las contraculturas y las subculturas cinematográficas latinoamericanas posteriores (o alternativas) a las distintas formulaciones del Tercer Cine, el Cinema No-

2

La noción de afecto funciona aquí como préstamo del inglés affect, tal y como ha sido desarrollado por la ciencia cognitiva. De acuerdo con Jo Labanyi (2010:224), si bien «‘affect’ se emplea a menudo como si fuera sinónimo de ‘emotion’ (y las definiciones del diccionario permiten ese intercambio), en la teoría cultural anglófona reciente tiene un sentido distinto (...). Esto supone un problema para los especialistas hispanohablantes, ya que el español ‘afecto’ equivale a ‘sentimiento’ (emotion). Curiosamente, el término español ‘emoción’ está más cerca de lo que ‘affect’ significa en su sentido restringido en inglés, puesto que ‘emoción’ designa ‘excitación’, esto es, la respuesta a un estímulo (como en ¡qué emoción!). Las emociones, en inglés, son conscientes por definición e (...) implican actitudes morales. (...) En cambio, el afecto es la respuesta corporal a un estímulo en un nivel precognitivo y prelingüístico. No obstante, Brennan insiste en que el afecto no está desprovisto de valoración; lo define como el deslizamiento fisiológico que acompaña a un juicio». La traducción es nuestra.


Contraculturas y subculturas en el cine latinoamericano (1975-2015)

17

vo o el Otro Cine, orientados fundamentalmente al cuestionamiento de los discursos cinematográficos hegemónicos. En un contexto en el que los medios de producción de imágenes audiovisuales han dejado de estar concentrados pierde sentido la tradicional correlación entre estos y la idea de hegemonía. Hoy en día, los discursos que cuestionan la hegemonía no necesariamente son marginales, aunque sí que se posicionan en un afuera epistemológico con respecto a los discursos dominantes. Los desarrollos tecnológicos (desde formatos ligeros como el 16mm y el Súper-8 hasta el digital, pasando por el vídeo analógico) han propiciado la expresión de subjetividades y comunidades que antes pasaba por la mediación de intelectuales o cineastas que las narraran. Asimismo, la democratización de los medios de producción de imágenes amplía las visiones de mundo gracias a la aparición de narrativas que se configuran desde un lugar de enunciación singular, y que incluso son portadoras de otras formas de ver y de conocer. Desde este punto de vista, el cine y el audiovisual latinoamericano se han mostrado como fuerzas capaces de romper los propios círculos a los cuales han sido circunscritos, como bien lo demuestran las producciones que emergen en las fronteras o en la exterioridad del paradigma neoliberal, según la conceptualización de Walter Mignolo (2009). Desde este lugar es posible cuestionar, resignificar, revisar las nociones de colonialidad del ser y el saber, no situando las propuestas poshegemónicas en un afuera ontológico sino en una exterioridad epistemológica. Partiendo de estos presupuestos, el libro se ocupa de las interpretaciones contemporáneas de lo que han sido las contraculturas y las subculturas cinematográficas en América Latina en los últimos 40 años, tanto desde el punto de vista histórico como desde la práctica de nuevas generaciones de cineastas; aspecto, este último, en el que juegan un papel fundamental la emergencia, consolidación e incorporación a la producción normalizada de la tecnología digital, Internet como plataforma de difusión y distribución y los festivales de cine independiente. Se plantea, de este modo, una reflexión sobre la reconfiguración de la hegemonía a partir de la noción de sujeto en las prácticas de los colectivos que realizaron producciones contrahege-


18

Sonia García López - Ana María López Carmona

mónicas en los años sesenta y setenta, así como el posicionamiento de la narración en primera persona como una tendencia en el cine reciente. Los conceptos de posthegemonía y de exterioridad epistemológica permiten repensar la dicotomía de la marginalidad y la hegemonía, abriendo el interrogante sobre cuáles son los discursos y las prácticas que han ocupado lugares de poder, tanto en lo que respecta al cine contemporáneo como en lo que se refiere a sus formas de producción y circulación. Proponemos, asimismo, pensar qué significa salir de la marginalidad, y si ese cambio o salida se produce con el digital o simplemente constituye el estadio más reciente de algo que comenzó a manifestarse con la llegada del cine en 16mm, el vídeo, etc. Por último, pero no menos importante, a través del estudio sobre las contraculturas y las subculturas cinematográficas latinoamericanas abrimos la reflexión a la cuestión del archivo y las películas que hacen uso del mismo dando pie a relecturas o reinterpretaciones que desafían a los discursos hegemónicos desde su propia materialidad. Pese a tratarse de categorías históricas cuya formulación y definición se dan en momentos específicos, la aproximación a los conceptos de contracultura y subcultura, hegemonía, posthegemonía, tal y como se plantea en este libro no es lineal y anclada en el tiempo, sino que pone de manifiesto los puntos de contacto entre diversos estratos históricos y geografías. Por ello, los textos que componen este volumen han sido organizados de tal modo que ponen a dialogar en el plano temporal formulaciones y expresiones de la alteridad con respecto a la cultura patriarcal, el eurocentrismo o, para emplear la noción derridiana, el falogocentrismo (1975). En este marco, los discursos sobre conflictos armados y sociales, la expresión de subjetividades femeninas, la cinefilia y los nuevos paradigmas de visibilidad se convierten en espacios desde los que pensar las concreciones audiovisuales de las contraculturas y las subculturas cinematográficas de finales del siglo XX y comienzos del siglo XXI. Partiendo de esta base, el primer eje de análisis lo constituyen los contextos políticos en los que, de manera excepcional, fue posible


Contraculturas y subculturas en el cine latinoamericano (1975-2015)

19

estrenar películas que planteaban lecturas críticas con respecto a los discursos oficiales sobre conflictos armados y sociales: el Perú de la década de 1980, Colombia durante la última etapa del conflicto que desgarró el país a lo largo de más de medio siglo y Argentina antes y después de la dictadura. Ágata Cáceres Sztorc analiza la creación del colectivo comunicacional interdisciplinario Chaski en el contexto de la denominada «época del terrorismo en Perú», uno de los periodos más brutales de la historia reciente de este país (1980-2000). El colectivo Chaski afrontó en paralelo el reto de la creación colectiva y el intento de trasladar al plano simbólico-cultural una propuesta política determinada a través de la búsqueda de un cine que reflejase al pueblo peruano, sus realidades, sus vivencias, sus contradicciones y sus esperanzas. Partiendo de estos planteamientos, las películas realizadas por este colectivo durante la década de 1980 recrean la realidad de los marginados a partir de la reconstrucción de complejas historias de temática social. En el caso colombiano, el oficialismo de los medios de comunicación en el periodo del gobierno Uribe y la emergencia de discursos alternativos en sus márgenes guía la contribución de Ana María López Carmona, que analiza la obra audiovisual digital de Óscar Campo desde la perspectiva del Acuerdo de Paz que se firmó en 2016. La obra de Campo, en cuyo eje central se halla la reflexión sobre las relaciones entre cuerpo y marginalidad, pone en juego una serie de estrategias de intervención, apropiación y resignificación del conflicto armado interno (1960-2017) para cuestionar los discursos audiovisuales dominantes sobre el mismo. López Carmona se centra en el análisis de Cuerpos frágiles (2010), película que, a partir de la relectura y la intervención de las imágenes producidas por los medios masivos, pone de manifiesto una elaboración discursiva de la polaridad del conflicto colombiano que supone no solo el desmontaje de los discursos informativos, sino también de la representación de la muerte y la construcción de la imagen de la violencia en el mundo contemporáneo.


20

Sonia García López - Ana María López Carmona

Mar Binimelis-Adell se ocupa de la herencia misma de colectivos latinoamericanos de cine militante en la era digital a partir del estudio del grupo Mascaró en Argentina, creado en 2002, que traza líneas de trabajo reivindicativo con modelos de producción y exhibición alternativos. El texto articula un relato que evidencia la continuidad entre las prácticas de experiencias cinematográficas colectivas surgidas en Argentina a finales de la década de 1960 y principios de la de 1970 —como el grupo de Cine Liberación o el grupo de Cine de la Base— y las desarrolladas por el grupo Cine Insurgente durante la década de 1990 y por el grupo Mascaró Cine Americano, creado en 2002 por antiguos estudiantes de la Universidad Popular Madres de la Plaza de Mayo, quienes, a su paso por este centro, tomaron contacto con Cine Insurgente en su iniciativa de trabajar el documental de denuncia. Binimelis-Adell aborda, asimismo, la continuidad entre el surgimiento del fenómeno en el contexto de los procesos de democratización de los años ochenta y de los avances tecnológicos de ese periodo, la etapa más neoliberal de los noventa con la denuncia de las consecuencias negativas de los procesos de globalización y el renovado protagonismo que más recientemente han tomado los sectores populares en un marco de fuerte implantación de la digitalización del audiovisual. Los tres textos de este primer apartado exponen, pues, lecturas, interpretaciones y prácticas que están al margen de los discursos que se producen desde la centralidad mediática y el oficialismo. Las propuestas de trabajo dan cuenta de formas alternativas de narrar las historias, de construir significados y de plantear interrogantes a lo que acontece en cada uno de los casos. Por su parte, los textos de Elena Oroz y Vania Barraza plantean un recorrido que tiene como motivo central la expresión cinematográfica en América Latina de cuestiones fundamentales en la agenda de la segunda ola feminista. Así, Oroz estudia la producción fílmica del colectivo mexicano Cine Mujer formado por alumnas del CUEC (Centro Universitario de Estudios Cinematográficos) entre 1975 y 1981. El colectivo Cine Mujer realizó películas sobre temas acuciantes como el aborto, la violación, la prostitución o el trabajo doméstico, desafiando con sus trabajos las representaciones dominantes de


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
1_9788417203283 by Editorial Tirant Lo Blanch - Issuu