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UNIDAD IZTAPALAPA

En el presente trabajo el autor propone una manera estructurada de acercarse al tema, pasando revista a los antecedentes del mismo, los aspectos conceptuales, así como las características del marco jurídico que los regula, tanto en el ámbito nacional como internacional, presentando así una visión panorámica con la que se busca no solo informar al lector sino provocando su reflexión y debate.

derechos humanos y poder judicial

Carlos Reynoso Castillo

LOS DERECHOS HUMANOS LABORALES 2ª Edición

2ª Edción

La aspiración de que los derechos humanos sean entendidos y respetados en todos los espacios de la vida de una persona, ha permitido que se discuta también su aplicación y vigencia en los centros de trabajo, como lugares en donde un trabajador pasa buena parte de su tiempo. De tal manera que los especialistas en el mundo del trabajo empiezan a discutir qué significado y alcances han de tener los derechos humanos en las relaciones obrero patronales.

LOS DERECHOS HUMANOS LABORALES

Los Derechos Humanos, como idea planteada desde hace varios siglos, ha venido acompañando a la humanidad a lo largo de la historia como un referente que simboliza el respeto hacia el ser humano, entendido en el más amplio sentido de la palabra; sin embargo, hoy en día los derechos humanos son un concepto que trata de reflejarse en los diferentes espacios de las sociedades y pasar de una idea abstracta para tratar de concretarse en la vida cotidiana de las personas. Así mismo los derechos humanos en los inicios del siglo XXI en un mundo globalizado buscan ser una guía y un paradigma a partir del cual se construyan y actualicen los sistemas jurídicos.

derechos humanos y poder judicial

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Carlos Reynoso Castillo

CONSEJO EDITORIAL DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES

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UNIDAD IZTAPALAPA

CONSEJO EDITORIAL DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES


LOS DERECHOS HUMANOS LABORALES 2ª Edición


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig

Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia

Ana Cañizares Laso

Catedrática de Derecho Civil Universidad de Málaga

Jorge A. Cerdio Herrán

Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México

José Ramón Cossío Díaz

Ministro de la Suprema Corte de Justicia de México

Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot

Juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM

Owen M. Fiss

Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)

José Antonio García-Cruces González

Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED

Luis López Guerra

Juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid

Ángel M. López y López

Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla

Marta Lorente Sariñena

Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid

Javier de Lucas Martín

Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia

Víctor Moreno Catena

Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid

Francisco Muñoz Conde

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

Angelika Nussberger

Jueza del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Catedrática de Derecho Internacional de la Universidad de Colonia (Alemania)

Héctor Olasolo Alonso

Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)

Luciano Parejo Alfonso

Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid

Tomás Sala Franco

Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia

Ignacio Sancho Gargallo

Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España

Tomás S. Vives Antón

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia

Ruth Zimmerling

Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


LOS DERECHOS HUMANOS LABORALES 2ª Edición

CARLOS REYNOSO CASTILLO

Ciudad de México, 2017


Copyright ® 2017 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch México publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com/mex/ Este libro ha sido dictaminado positivamente por pares académicos ciegos y externos, a través del Comité Editorial del Departamento de Sociología de la UAM IZTAPALAPA.

Director de la Colección:

EDGAR CORZO SOSA

©

Carlos Reynoso Castillo

© EDITA: TIRANT LO BLANCH DISTRIBUYE: TIRANT LO BLANCH MÉXICO Río Tiber 66, Piso 4 Colonia Cuauhtémoc Delegación Cuauhtémoc CP 06500 Ciudad de México Telf: (55) 65502317 infomex@tirant.com www.tirant.com/mex/ www.tirant.es ISBN: 978-84-9143-970-7 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


Rector General

Salvador Vega y León Secretario General

Norberto Manjarrez Álvarez

Coordinadora General de Difusión

Walterio Beller Taboada Director de Publicaciones y Promoción Editorial

Bernardo Ruiz Subdirectora de Publicaciones

Laura González Durán Subdirector de Distribución y Promoción Editorial

Marco Moctezuma


Índice INTRODUCCIÓN....................................................................................... 13 I. LA EVOLUCIÓN Y LOS CONCEPTOS............................................... 17 A. Nociones preliminares....................................................................... 17 B. Antecedentes...................................................................................... 29 C. Concepto........................................................................................... 38 D. Fuentes.............................................................................................. 43 a. A nivel internacional.................................................................... 44 a.1. Normas generales internacionales......................................... 45 a.1.1. Carta de las Naciones Unidas................................... 45 a.1.2. Declaración Universal de Derechos Humanos.......... 46 a.1.3. Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966)................................................... 52 a.1.4. Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966)...................................................................... 53 a.1.5. Carta de la Organización de Estados Americanos (OEA)....................................................................... 53 a.1.6. Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (1948)................................................... 54 a.1.7. Carta Internacional Americana de Garantías Sociales (1948)...................................................................... 55 a.1.8. Convención Americana sobre Derechos Humanos “Pacto de San José” (1969)...................................... 59 a.1.9. Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de derechos Económicos, Sociales y Culturales, “Protocolo de San Salvador” (1988)...................................................... 60 a.1.10. Convención Internacional sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial (1965)...... 62 a.1.11. Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (1979)................. 62 a.1.12. Convención sobre los Derechos del Niño (1989)...... 63 a.1.13. Convención interamericana para la eliminación de todas las formas de discriminación contra las personas con discapacidad (1999)........................................... 64 a.2. El caso especial de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).................................................................................... 65 a.3. Tratados de Libre Comercio (temas laborales)...................... 73 a.3.1. Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Estados Unidos, México y Canadá, 1994)............... 74


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a.4. Tratados sobre temas específicos........................................... 75 b. En las constituciones.................................................................... 81 c. En las leyes.................................................................................. 90 E. El nuevo marco jurídico mexicano..................................................... 92 a. Antecedentes de la reforma constitucional de 2011...................... 92 b. Los alcances de la reforma........................................................... 95 c. La nueva institucionalidad........................................................... 104 c.1. Autoridades laborales........................................................... 114 c.1.1. Secretaría del Trabajo y Previsión Social................... 116 c.1.2. Secretaría de Hacienda y Crédito Público................. 117 c.1.3. Secretaría de Educación Pública............................... 118 c.1.4. Las autoridades estatales en materia de trabajo........ 118 c.1.5. Procuraduría de la Defensa del Trabajo.................... 119 c.1.6. Servicio Nacional del Empleo................................... 119 c.1.7. La Inspección de Trabajo.......................................... 120 c.1.8. Comisión Nacional de los Salarios Mínimos............ 121 c.1.9. Comisión Nacional para la Participación de los Trabajadores en las Utilidades de las Empresas.............. 121 c.1.10. El Jurado de Responsabilidades................................ 121 c.1.11. Junta Federal de Conciliación y Arbitraje................. 122 c.1.12. Juntas locales de conciliación y arbitraje.................. 123 c.1.13. Tribunal Federal de Conciliación y arbitraje............. 123 c.1.14. Tribunales locales de Conciliación y Arbitraje.......... 123 c.2. Los derechos a proteger........................................................ 124 II. LOS DERECHOS HUMANOS LABORALES EN PARTICULAR........ 131 A. En las relaciones individuales............................................................. 131 a. La no discriminación................................................................... 131 b. Libertad de pensamiento.............................................................. 133 c. Libertad de expresión.................................................................. 134 d. Derecho a la intimidad y la privacidad......................................... 135 e. Privacidad y manejo de datos....................................................... 140 f. Privacidad y supervisión.............................................................. 150 B. En las relaciones colectivas................................................................. 152 a. La libertad sindical...................................................................... 152 b. La libertad de negociar y contratar.............................................. 159 c. La huelga..................................................................................... 161 C. En la Seguridad Social....................................................................... 162 III. EL SISTEMA DE PROTECCIÓN.......................................................... 165 A. Los mecanismos nacionales............................................................... 166 a. Frente a los actos de autoridad pública........................................ 167 a.1. Juicio de Amparo.................................................................. 167 a.2. Procedimiento ante la CNDH............................................... 168


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a.3. Procedimiento ante las Comisiones estatales de derechos humanos............................................................................... 173 a.4. Las competencias del Poder Ejecutivo Federal...................... 174 a.5. Las competencias de los Poderes Ejecutivos Estatales........... 174 b. Frente a los actos de “autoridad privada”.................................... 175 B. Los mecanismos internacionales......................................................... 177 C. Los mecanismos en el derecho comparado......................................... 194 IV. CONCLUSIONES................................................................................. 199 V. ANEXOS............................................................................................... 201 Anexo 1. Convenios incluidos en la Declaración de Derechos Fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo................ 201 Anexo 2. Normas Internacionales básicas en materia de Derechos Humanos..................................................................................... 203 Anexo 3. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos artículos relativos a derechos humanos en general y laborales en particular..................................................................................... 217 Anexo 4. Normas constitucionales en derecho comparado relativas a derechos humanos..................................................................... 228 Anexo 5. Acuerdos de Libre Comercio celebrados por México que incluyen Derechos Laborales........................................................ 231 Anexo 6. Normatividad aplicable a la Comisión Nacional de Derechos Humanos..................................................................................... 232 VI. BIBLIOHEMEROGRAFÍA.................................................................... 233


Introducción Los Derechos Humanos, como idea planteada desde hace varios siglos, han acompañado a la humanidad a lo largo de la historia como un referente que simboliza el respeto hacia el ser humano. Esta idea iría tomando forma jurídica desde el siglo XVIII e irradiaría a los países latinoamericanos en sus procesos de construcción como naciones independientes durante el siglo XIX, para más tarde avanzar, durante el siglo XX, hacia la formación de sistemas nacionales e internacionales de protección de esos derechos. Hoy en día los derechos humanos han avanzado también en el logro de un amplio consenso internacional, sobre todo en un mundo globalizado, en donde esos consensos parecen más comunes y se presentan como un elemento imprescindible sin el cual la comunidad internacional no puede avanzar hacia su modernización. La universalidad racional con la que siempre se identificaron a los derechos humanos tenía un alto grado de abstracción, sin embargo, hoy tiene otros significados. En su momento esta universalidad tenía que ver con una aspiración mundial, como una manera de reafirmar que estos derechos deben de respetarse ahí, y en cualquier parte del mundo, en donde se encuentre un ser humano; mientras que hoy esa universalidad tiene otros significados, es más específica, ya que tiene que ver con otro tipo de aspiraciones, como sería el que esos derechos deben ser respetados en todos los espacios de la vida de un ser humano, por ejemplo: en su vida familiar y social, en su relación con el Estado, en sus creencias y expresiones, en su actividad productiva, y de manera general, en todos los espacios y facetas en que el ser humano actúa. Uno de esos espacios en los cuales un ser humano pasa buena parte de su vida, es en el trabajo, y no hay razón alguna para considerar que en ese territorio los derechos humanos no deban de respetarse, de ahí que el ser humano en su manifestación como un ser productivo y partícipe de la creación de riqueza en una economía determinada —en específico en un centro de trabajo— es también sujeto titular de aquellos derechos de vocación universal. Los derechos humanos constituyeron, desde sus primeras manifestaciones, serios intentos por señalar límites a los poderes con los cuales un ser humano se relaciona (el Estado, los gobiernos, los empleadores y otros tipos de autoridades, etc.) y en ese sentido, los espacios de trabajo y las relaciones del ser humano-trabajador con las personas y autoridades encargadas


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Introducción

e involucradas con los procesos productivos, siempre han formado parte del catálogo de derechos humanos planteado y promovido a lo largo de la historia. De esta manera, esos derechos humanos vinculados al mundo de trabajo siempre han estado presentes en las preocupaciones y aspiraciones que la humanidad ha considerado necesarios para la sana convivencia en sociedad. Si bien es cierto que en los últimos años se ha venido avanzando en la tarea de establecer reglas y límites a la actuación de los poderes públicos en sus relaciones con los ciudadanos, en esa tarea los derechos humanos están jugando un papel determinante, lo cierto es que en materia de derechos humanos laborales, estamos sólo en una fase hacia su desarrollo pleno, ya que por ahora muchos países, entre los cuales se encuentra México, han centrado su atención en tratar de regular, reconocer y normar el respeto de los derechos humanos de los trabajadores, pero sólo frente al Estado, dejando de manera rezagada y limitada el reconocimiento de los derechos humanos de los trabajadores frente a su empleador. Esta visión parcial del tema se refleja en la evolución legislativa de los últimos años, en donde el reconocimiento incluso constitucional de los derechos humanos en el ámbito laboral, se acota a las relaciones Estado y gobierno, por un lado y ciudadano-trabajador por el otro, dejando de momento la relación trabajador-empleador, como un espacio en donde los derechos humanos, si bien deben de respetarse de manera abstracta como principio básico de todo un sistema jurídico, no son objeto de regulaciones o reglamentaciones puntuales y concretas que los doten de factibilidad y vida en los centros de trabajo. Los derechos humanos, desde siempre habían estado como un referente filosófico y conceptual en la construcción de las sociedades, sin embargo hoy su revitalización a inicios del siglo XXI se manifiesta en el hecho de que se presentan como un concepto que pretende dejar de lado su presencia sólo abstracta, referencial y aspiracional, para tratar de manifestarse de manera tangible en la cotidianidad de la vida, en varios espacios y de manera destacada en las estructuras jurídicas nacionales, así como en aquellas que viene construyendo la comunidad internacional. Por su parte, los derechos humanos vinculados al mundo del trabajo o también llamados derechos humanos laborales, a pesar del reconocimiento prematuro de los mismos, y como integrantes del espectro de derechos que esta idea incluye, han tenido un desarrollo en buena medida autónomo del resto de los derechos humanos, ya que su desarrollo y concretización es algo relativamente reciente en países como México, reflejo de ello es la escasa doctrina nacional que sobre el particular existe. Es importante recordar que el nacimiento mismo del Derecho del trabajo, en muchos países como


Los Derechos Humanos Laborales

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los latinoamericanos se dio en el último cuarto del siglo XIX y principios del XX, tuvo como contexto ideas humanistas y planteamientos que se inspiraban en la necesidad de respeto a los derechos humanos; sin embargo, cuando se señala aquí que los derechos humanos laborales son algo relativamente reciente, nos referimos al hecho de que, en efecto ha sido, en fechas recientes cuando se ha avanzado en un amplio sector de la doctrina, sobre todo europea, hacia la construcción conceptual de un marco que permita analizar y entender los derechos humanos en materia laboral y con ello la identificación de derechos concretos y específicos en los centros de trabajo y en las relaciones de producción. En el caso de México, siguiendo esta tendencia, si bien en algunos tratados de la doctrina especializada en Derecho del trabajo del siglo pasado se hacía referencia a los derechos humanos, ha sido hasta ahora cuando los expertos, y en escasas ocasiones los tribunales competentes, han empezado a analizar y señalar a las relaciones laborales y a los espacios de trabajo donde éstas se desarrollan como ámbitos en los cuales se pueden presentar violaciones a los derechos humanos. Este desarrollo tardío de los derechos humanos laborales atiende a diversas razones, pero una de ellas más o menos arraigada tiene que ver con una serie de prejuicios que han acompañado desde hace muchos años a las relaciones de producción y al marco jurídico que las regula. Entre esos prejuicios está el hecho de haber considerado a las relaciones laborales, que surgieron durante buena parte del siglo XIX, como un tema de incumbencia particular y privada, donde el Estado no debía ni podía interferir; más tarde el trabajo y sus reglas irían poco a poco siendo vistas como algo frente a lo cual el Estado podía y debía intervenir estableciendo un marco regulador, cumpliendo así uno de los fines a los que cualquier Estado debía aspirar, a saber lograr el bien común de todos los miembros de una sociedad, incluyendo a aquéllos que laboraban en condiciones de ajenidad. Más tarde, ese marco jurídico construido a lo largo del siglo XX se vería confrontado a un contexto adverso que dificultaría su aplicación y vigencia, y es en ese momento cuando los derechos humanos en general, incluyendo los laborales, reaparecen en la escena para presentarse como una opción y referente a partir del cual se han de orientar las adecuaciones a la normativa laboral y como un cimiento sólido y conveniente para la reconstrucción del edificio jurídico laboral. Esta idea de tener como guía a los derechos humanos en las transformaciones del mundo jurídico laboral, habrá de permitir labrar un edificio normativo cuya solidez se ha visto comprometida en los últimos tiempos. Es por esto que centrar nuestra atención en los derechos humanos laborales, en un momento tan peculiar y trascendente en la evolución del Dere-


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Introducción

cho del Trabajo, en el mundo y en países como México, tiene como objetivo acercarse, de la mano de los lectores, al descubrimiento de su complejidad, pero sobre todo a tratar de constatar que estamos frente a un nuevo paradigma en la evolución de las normas del trabajo. Si bien por ahora solo podría calificarse como una pretensión, estamos convencidos que los derechos humanos laborales, son una de las guías más importantes para construir o reconstruir el Derecho del trabajo en los años por venir. En efecto, partir de las garantías y derechos que deben reconocerse y respetarse a todo ser humano, permitirá reflexionar, cómo esos derechos deben de cuidarse en los espacios de trabajo, y por ende, como deben regularse y adoptar los mecanismos de protección. Nuestra propuesta de exposición en este trabajo está dividida en tres partes. En la primera parte se muestra cómo se ha venido construyendo la idea de derechos humanos laborales y de manera particular, así como los alcances y el significado que en México tienen las reformas constitucionales en este tema. En la segunda parte se hace un análisis puntual del catálogo de derechos humanos laborales, tanto en los aspectos individuales como los colectivos. La tercera parte está dedicada a centrar la atención en los mecanismos legales, tanto a nivel nacional como internacional, diseñados para proteger los derechos humanos laborales. Por último, se presentan algunas conclusiones con las cuales se intenta ofrecer una reflexión final al lector. Sin omitir que se encontrará una bibliografía seleccionada con la que se busca que el lector pueda contar con un material que centra su atención hacia el tema desarrollado en este trabajo.


I. LA EVOLUCIÓN Y LOS CONCEPTOS A. NOCIONES PRELIMINARES El derecho entendido como el conjunto de normas jurídicas por medio de las cuales se pretende organizar la vida en sociedad, es consustancial a la evolución de ésta, ya que en la existencia y sobrevivencia de las mismas sociedades, el derecho se presenta como un elemento necesario e indispensable. En la formación y evolución de los grupos sociales, el elemento jurídico aparece como algo impostergable a diseñar o modificar, en buena medida porque representa el trazo del marco dentro del cual se busca que los seres humanos y sus grupos vivan. Es por ello que en la mayoría de las gestas históricas que han marcado la evolución de muchas naciones, la preocupación por plasmar los ideales y aspiraciones en normas jurídicas, llámese constituciones políticas, declaraciones internacionales o acuerdos de diversa índole, aparecen en primer orden y generalmente como una prioridad. Así mismo, las reglas y normas plasmadas en el cuerpo normativo denominado derecho, son parte del acuerdo de una sociedad en un momento o época determinada, necesario al desarrollo de la misma en sus diversos ámbitos. Por ello resulta normal que hoy en día en que se presentan una serie de cambios políticos, económicos y sociales en todo el mundo, uno de los temas de debate cotidiano sea precisamente la adaptación o adecuación del derecho a las nuevas realidades. El mundo del trabajo y la producción no escapan a esta situación. Los equilibrios políticos y económicos alcanzados luego de la Segunda Guerra Mundial en buena parte del mundo, se empezaron a transformar en las últimas décadas, y este cambio en el contexto en que las normas pretenden ser aplicadas, muestran la falta de correspondencia entre los marcos jurídicos y las realidades para las cuales fueron diseñados. Por su parte en las empresas, la incorporación de nuevas tecnologías, los cambios en los mercados en los que participan, la implementación de nuevas formas de organización del trabajo, la participación creciente de la mujer en los procesos productivos, entre otros factores, han llevado a la necesidad de cuestionarse la vigencia y conveniencia del marco jurídico que regula las relaciones obrero-patronales, y es precisamente ahí, en un contexto y ambiente desconcertantes, en donde se ubica el debate en torno hacia dónde deben guiarse las reformas laborales.


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La evolución y los conceptos

En el caso de México, el momento que se vive en los primeros años del siglo XXI es particularmente vasto en ese sentido, ya que se viene transitando, con dificultades, en un proceso de democratización de los diferentes espacios de la vida nacional, en donde un lugar común en los debates sobre la adecuación del Derecho nacional es el recurrente señalamiento de que las normas existentes y vigentes se adoptaron para una época diferente, y que hoy en día han dejado de ser funcionales; mientras que por otra parte no hemos acabado como sociedad de tener los suficientes consensos y claridad que nos permitan diseñar y aprobar las nuevas reglas y normas que habrán de encuadrar jurídicamente los años por venir. Inmersos desde hace años en la discusión sobre la dimensión del Estado y sus instituciones, diversos países —entre ellos México— discuten términos como el de “Estado de bienestar”, un concepto que apareció en un intento del Estado por participar en la organización social aportando políticas y normas que permitían apoyar a aquellos que de otra manera les sería difícil acceder al disfrute de ciertos derechos. Hoy los derechos humanos, bien pudieran ser vistos como un intento por preservar, proteger y garantizar los derechos mínimos y necesarios para la convivencia social; se trata probablemente de una manera de actualizar y normar un nuevo acuerdo social con base en el cual se pueda dar viabilidad y estabilidad a una sociedad1. Esta concepción ha trascendido a los debates de instituciones pilares del sistema jurídico mexicano como el juicio de amparo, en el cual las propuestas de modernización a la legislación correspondiente en los últimos años, como veremos más adelante, buscan incorporar de manera destacada el concepto de derechos humanos2. Los derechos humanos, actualmente también aparecen como una premisa de la democracia; en ese sentido, un Estado que se pretenda democrático no le queda más que reconocer, respetar y dar funcionalidad, a los derechos humanos, en atención a que representan la aceptación de derechos de todos los miembros de una sociedad, más allá de las formas como esa sociedad toma sus decisiones de gobierno.

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En algunos países la doctrina, pero sobre todo la jurisprudencia, referidas en ámbito laboral, han avanzado en el sentido de dimensionar el papel que pueden jugar los derechos humanos, o derechos fundamentales en las relaciones laborales, Sin embargo, en esos espacios normativos pareciera haber el consenso de que estos derechos se presentan como un límite a las facultades “organizativas y controladoras” del empresario. Cf. Arias Domínguez A. y Rubio Sánchez F., “El derecho de los trabajadores a la intimidad”, Cuadernos de Aranzadi Social, Ed. Thomson, Aranzadi, Navarra, 2006, p. 15. Véanse las reformas a la Ley de amparo en los años recientes, en especial la publicada en 2013, de la cual nos ocuparemos en este trabajo más adelante.


Los Derechos Humanos Laborales

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Es en este contexto donde se vuelve a hablar de la necesidad de regresar al análisis de conceptos fundamentales de los sistemas jurídicos como los derechos humanos. Se trata de un tema añejo, fuertemente influenciado por el iusnaturalismo, que desde hace más de doscientos años sirvió de guía e inspiración jurídica en la formación de muchos Estados nación, pero que hoy en día cobra de nueva cuenta vigor a la luz de los cambios en varios espacios de la vida social, incluyendo las relaciones de producción, en donde pareciera haber una necesidad de orientación sobre los alcances y límites que han de tener los cambios a sus marcos jurídicos. El iusnaturalismo planteaba la existencia y necesario reconocimiento de derechos a todo ser humano sólo por el hecho de serlo, sin ninguna limitante ni consideración. Esta idea sería acogida y defendida por algunos sectores político-sociales desde el siglo XVI en América Latina, y aunque en algunos casos derivó en planteamientos, por ejemplo de reconocimiento de derechos a los indígenas, lo cierto es que esos esfuerzos serían en la mayoría de los casos limitados y con escasa eficacia en su aplicación. Sin embargo, la evolución de estas ideas influiría en el inicio de las revoluciones de independencia y posteriormente en los movimientos de renovación constitucional de muchos países, sobre todo latinoamericanos, durante el siglo XIX. El devenir histórico sobre la influencia que ha tenido el iusnaturalismo en el reconocimiento de los derechos humanos, es visto por algunos autores por lo menos desde dos vertientes, el iusnaturalismo teológico y el iusnaturalismo racional. En el caso del iusnaturalismo teológico, se asume que todos los hombres gozan de ciertos derechos producto de una voluntad superior, omnipotente y omnipresente, y que esa voluntad tiene expresiones concretas en un orden de la misma naturaleza; en ese sentido, el hombre, como “criatura de dios” por un lado y la sociedad misma por otro, ambos deben ser respetadas en su dignidad3. El pronunciamiento que la Iglesia Católica ha expresado al paso de los años por medio de diversas Encíclicas, aparece como un intento por desarrollar una idea de derechos humanos de origen divino.

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“Este enfoque lo podemos apreciar en diversas concepciones que la Iglesia Católica ha dado a estos derechos, como se plantea en varias encíclicas papales, como son la Rerum Novarum de León XIII (1891); la Divine Instituciones, de Pío XII (1942); la Mater et Magistra, de Juan XXIII (1961); así como del propio Juan XXIII la Pacem In Terris (1963)…”, “a estas Encíclicas hay que agregar otras más recientes como la “Redemptor Hominis (1979), Centssimus Annus (1991) y Veritas Splendor (1993)…” y Caritas Veritae. Cf. Quintana Roldán, y Sabido Peniche, Derechos Humanos, Porrúa, México 2009, p. 25.


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La evolución y los conceptos

Por otra parte, en el iusnaturalismo racional se ve a estos derechos como producto de la propia naturaleza, lo que permite ver al hombre como alguien diferente al resto de las especies. Tomando distancia, el iusnaturalismo aparece como una de las concepciones más expandidas y usadas históricamente para fundamentar el reconocimiento y protección de los derechos humanos, al lado de la fundamentación historicista, que los ve como producto de la historia, y la fundamentación ética que los concibe como derechos morales4. Los derechos humanos aparecen hoy en día como un espacio conceptual irreductible en donde la evolución de los sistemas jurídicos encuentran un límite y freno a sus ansias modernizadoras, que se manifiesta en la ratificación de su necesaria observancia y vigencia5. Se trata de un concepto cuyo desarrollo ha sido tal vez más importante en los terrenos del derecho constitucional e incluso del derecho internacional público, en donde se le ubica como temáticas imprescindibles de tales ramas del derecho. En estos ámbitos, a diferencia del laboral, el desarrollo doctrinal y jurisprudencial ha sido importante desde hace años, pues se puede observar que una buena parte de las teorías ya no se ocupan del reconocimiento legal de estos derechos, sino más bien sobre la manera de protegerlos y que eventualmente los tribunales puedan intervenir para delimitarlos6. Uno de los rasgos que siempre han acompañado a los derechos humanos es el de universalidad, elemento ineludible e imprescindible. Tal idea ha sido nutrida de diferentes maneras al paso de los años; aunque no han faltado autores que han intentado buscar una fundamentación filosófica de los derechos humanos desde una perspectiva regional, por ejemplo, en el caso de América Latina7. Se trata sin duda de ideas interesantes y seductoras, que

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Cf. Squella A., “Positivismo jurídico, democracia y derechos humanos”, Biblioteca de ética, filosofía del derecho y política, no. 45, Fontamara, México, 2004, p. 81. El tema es más complejo de lo que parece en un primer momento, ya que no sólo se trata, primero, de acotar, reconocer, incorporar o ratificar la existencia jurídica de los derechos fundamentales, sino en un segundo momento, como en toda norma jurídica, interpretarlos; es ahí donde la aplicación y “vida” de tales derechos puede consolidarse o incluso negarse, en función del tipo de interpretación que se asuma de los mismos. Cf. Bockenforde Ernst-Wolfgang, “Escritos sobre derechos fundamentales”, Nomos Verlagsgesellschaft, Baden-Baden, 1993, p. 47. Cf. Bernal Pulido C., El principio de proporcionalidad y los derechos fundamentales. Estudios Constitucionales, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Madrid, 2005. “Se ha dicho también que la globalización reciente determina un mestizaje, no tanto étnico, sino sobre todo cultural. Pero es aquí donde, otra vez, la mayor aportación de América Latina se da en la línea de la idea misma de mestizaje. Nuestra experiencia del


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