Andrés Salazar Cádiz
En tiempos recientes, los mercados financieros nos han demostrado su vulnerabilidad. La “Crisis Subprime” importó un crudo recordatorio de su imperfección, demostrándonos que éstos se encuentran expuestos a la especulación irracional y al fraude. Por su parte, la Economía del Comportamiento ha demostrado que las personas padecen sesgos, asimetrías informativas y otros defectos, que las alejan del homo economicus. En un contexto como éste, los delitos antimanipulativos cobran especial relevancia para dispensar una adecuada protección a la confianza depositada en estos sistemas. No obstante, para cumplir esta misión, los delitos que sancionan la instrumentalización del mercado deben dejar atrás aquellos constructos teóricos que idealizaban la operación de bolsas y otros ámbitos de negociación. Dicho llamado resulta especialmente relevante para países como Chile, donde los ahorros previsionales de sus ciudadanos se destinan, forzosamente, a la inversión en instrumentos financieros. El libro arguye que una correcta y moderna comprensión de los mercados de capitales, demanda la presencia de reglas antimanipulativas fuertes, que incluyan clausulas generales antifraudes. Afortunadamente (y de manera consistente con su propio diseño) el ordenamiento chileno cuenta con normas punitivas que, bajo su mejor versión, son capaces de sancionar aquellos comportamientos que importen un riesgo grave para las funciones financieras y previsional que se le han encomendado a este arreglo institucional
ALTA CALIDAD EN INVESTIGACIÓN JURÍDICA
ANDRÉS SALAZAR CÁDIZ
LOS DELITOS DE MANIPULACIÓN DE MERCADO EN EL DERECHO CHILENO Análisis desde una perspectiva institucional
LOS DELITOS DE MANIPULACIÓN DE MERCADO EN EL DERECHO CHILENO
monografías
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978-84-1355-215-6
LOS DELITOS DE MANIPULACIร N DE MERCADO EN EL DERECHO CHILENO Anรกlisis desde una perspectiva institucional
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig
Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia
Ana Cañizares Laso
Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga
Javier de Lucas Martín
Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia
Víctor Moreno Catena
Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid
Jorge A. Cerdio Herrán
Francisco Muñoz Conde
José Ramón Cossío Díaz
Angelika Nussberger
Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y miembro de El Colegio Nacional
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla Jueza del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Catedrática de Derecho Internacional de la Universidad de Colonia (Alemania)
Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot
Héctor Olasolo Alonso
Owen Fiss
Luciano Parejo Alfonso
Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)
José Antonio García-Cruces González
Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED
Luis López Guerra
Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid
Ángel M. López y López
Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla
Marta Lorente Sariñena
Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid
Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda) Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid
Tomás Sala Franco
Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia
Ignacio Sancho Gargallo
Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España
Tomás S. Vives Antón
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia
Ruth Zimmerling
Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)
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LOS DELITOS DE MANIPULACIÓN DE MERCADO EN EL DERECHO CHILENO Análisis desde una perspectiva institucional
ANDRÉS SALAZAR CÁDIZ
tirant lo blanch Valencia, 2020
Copyright ® 2020 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.
© Andrés Salazar Cádiz
© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email: tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-1355-216-3 Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
“Let us clear from the ground the metaphysical or general principles upon which, from time to time, laissez-faire has been founded (...) The world is not so governed from above that private and social interest always coincide. It is not a correct deduction from the Principles of Economics that enlightened self-interest always operates in the public interest. Nor is it true that self-interest generally is enlightened; more often individuals acting separately to promote their own ends are too ignorant or too weak to attain even these (...) many of the greatest economic evils of our time are fruits of risk, uncertainty, and ignorance. It is because particular individuals, fortunate in situation or in abilities, are able to take advantage of uncertainty and ignorance, and also for the same reason big business is often a lottery, that great inequalities of wealth come about...”. John Maynard Keynes. “The End of Laissez-Faire”. 1926. “...hombres y mujeres se lanzaron a construir un mundo especulativo puramente imaginativo. El nuestro es un mundo habitado, no por gentes que necesitan la persuasión para creer, sino por personas que piden una excusa cualquiera para creer”. John Kenneth Galbraith. “El Crash de 1929”. 1954.
Índice Prólogo..................................................................................................... 13 Dr. Lautaro Contreras Chaimovich
Palabras preliminares y agradecimientos................................................... 15 Introducción.............................................................................................. 23
1. EL MERCADO DE VALORES CHILENO. ESTRUCTURA Y FUNCIONES SOCIALES 1.1. El mercado de valores desde una perspectiva institucional................ 30 1.2. Funciones sociales del mercado de valores en Chile: función financiera y función previsional..................................................................... 33 1.2.1. Función financiera del mercado de valores. Aspectos teóricos y arreglos institucionales......................................................... 34 1.2.1.1. La asimetría informativa, el problema de la agencia, la selección adversa y la regulación del mercado de capitales.................................................................... 37 1.2.2. La función previsional del mercado de valores. Aspectos sistemáticos e históricos................................................................. 43
2. ACERCA DE LA IMPERTINENCIA DE ALGUNAS DE LAS CATEGORÍAS Y CONCEPTOS UTILIZADOS EN EL DERECHO COMPARADO EN RELACIÓN CON LA INTERPRETACIÓN DE NUESTROS DELITOS DE MANIPULACIÓN DE MERCADO 2.1. La refutación de la Hipótesis de los Mercados Eficientes y sus consecuencias para interpretaciones restrictivas de los delitos manipulación de mercado................................................................................ 56 2.1.1. Sistema de precios e hipótesis de mercados eficientes. Descripción de los supuestos teóricos y de las consecuencias que se siguen de su aceptación........................................................... 59 2.1.2. La refutación de la hipótesis de los mercados eficientes........... 64 2.1.2.1. Del agente racional a la racionalidad limitada de los inversionistas............................................................. 65 2.1.2.2. Acerca de los déficits operativos y predictivos de la EMH......................................................................... 73 2.2. Diferencias estructurales y funcionales del mercado de valores chilenos con los sistemas comparados. La función previsional.................. 82
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3. CONDICIONES SISTÉMICAS Y OPERATIVAS NECESARIAS PARA EL CORRECTO FUNCIONAMIENTO DEL MERCADO DE VALORES 3.1. Principios sistémicos del mercado de valores..................................... 92 3.1.1. Integridad del mercado de valores (Market integrity o Market Fairness).................................................................................. 92 3.1.2. Eficiencia del mercado de valores (Market Efficiency)............. 98 3.1.3. Protección de los inversionistas (Investor Protection).............. 101 3.2. Condiciones esenciales para la correcta operación de los mercados de valores.......................................................................................... 107 3.2.1. Libre competencia (Antitrust)................................................. 107 3.2.2. Transparencia (Transparency)................................................. 109 3.2.3. Mecanismos para garantizar la liquidez de los agentes que participan del mercado............................................................ 111 3.2.4. Correcto funcionamiento del sistema de precios...................... 114 3.2.5. Veracidad de la información que circula en el mercado de valores........................................................................................ 116
4. EL BIEN JURÍDICO PROTEGIDO EN LOS DELITOS ANTIMANIPULATIVOS: LA CONFIANZA EN EL CORRECTO FUNCIONAMIENTO DEL MERCADO DE VALORES 4.1. La confianza como propiedad valiosa para el adecuado funcionamiento del mercado de valores.......................................................... 126 4.2. La confianza como valor inherente al diseño institucional del mercado de capitales................................................................................... 131 4.3. Algunos apuntes sobre el rol que juega la confianza (o su ausencia) en el desempeño económico del mercado de capitales....................... 136 4.4. La legitimidad del resguardo de la confianza en la integridad del mercado de valores, en tanto bien jurídico colectivo................................ 142
5. EL TRATAMIENTO PENAL DE LAS CONDUCTAS MANIPULATIVAS DEL MERCADO DE VALORES EN LA LEY N° 18.045 5.1. Prolegómeno. Consideraciones generales, conceptuales y metodológicas.................................................................................................. 159 5.1.1. Excursos metodológicos preliminares...................................... 167 5.1.1.1. La necesaria preeminencia del análisis gramatical del texto legal.................................................................. 167
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5.1.1.2. Acerca de la relevancia de la clasificación económicofenomelógica de los delitos de manipulación de mercado.......................................................................... 176 5.2. Análisis de los delitos antimanipulativos de la Ley N° 18.045........... 177 5.2.1. El delito de alteración (manipulación) del precio de valores transados en el sistema de oferta pública................................. 178 5.2.1.1. Estructura y comportamiento típico.......................... 178 5.2.1.2. El tipo subjetivo........................................................ 189 5.2.1.3. Antijuridicidad: causal de justificación en contextos de primera emisión.................................................... 190 5.2.2. El delito de difusión de información falsa o tendenciosa. Art. 61 de la LMV.......................................................................... 191 5.2.2.1. Generalidades y antecedentes históricos.................... 191 5.2.2.2. Estructura y comportamiento típico.......................... 195 5.2.2.3. El tipo subjetivo........................................................ 201 5.2.2.4. Relaciones concursales.............................................. 202 5.2.3. El delito de manipulación de mercado..................................... 208 5.2.3.1. La prohibición de transacciones o cotizaciones ficticias............................................................................ 209 A) Análisis del tipo objetivo del delito contenido en el inciso primero del Art. 53 LMV....................... 209 B) El tipo subjetivo................................................... 220 C) Ámbito de aplicación y relaciones concursales..... 222 5.2.3.2. La prohibición de actos, prácticas o mecanismos engañosos o fraudulentos recaídos sobre valores........... 224 A) Estructura y comportamiento típico..................... 224 B) Hipótesis comisivas. Actos engañosos versus actos fraudulentos................................................... 226 C) Relaciones concursales del subtipo de actos engañosos o fraudulentos............................................ 251 D) Aspectos de imputación subjetiva........................ 254 5.3. El artículo 53 de la Ley N° 18.045 como clausura operativa del mercado de valores chileno..................................................................... 254
6. COMENTARIOS CRÍTICOS ADICIONALES RESPECTO DE LA INTERPRETACIÓN RESTRINGIDA DE LOS DELITOS ANTIMANIPULATIVOS. ANÁLISIS JURISPRUDENCIA 6.1. Acerca de las reglas antimanipulativas del derecho norteamericano y su eventual influencia en el derecho chileno....................................... 268 6.2. Acerca de los argumentos históricos que avalarían la comprensión del artículo 53 como una regla que sanciona (exclusivamente) la manipulación de precios de mercado...................................................... 276
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6.3. La necesaria relativización de los argumentos de origen para la interpretación actual de las reglas antimanipulativas................................ 281 6.4. Antecedentes jurisprudenciales administrativos o penales que apoyan una interpretación amplia del delito de manipulación de mercado...................................................................................................... 283
7. CONCLUSIONES............................................................................. 297 Bibliografía............................................................................................... 311
Prólogo El lector tiene en sus manos una investigación jurídica de enorme valor sobre los delitos de manipulación de mercado en el Derecho chileno. Esta obra constituye una versión ampliada de la tesis de magíster defendida muy exitosamente en abril de 2019, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, y que tuve la fortuna de dirigir. Cuando, meses atrás, Andrés Salazar me pidió que fuera su tutor en la elaboración de su tesis, acepté de inmediato su solicitud. Había tenido la oportunidad de trabajar junto a él en la persecución penal de varios delitos económicos durante los años 2012 a 2016, entre ellos, los que dieron lugar al denominado “Caso Cascadas”, y conocía, pues, personalmente, su alto nivel de profesionalismo, su experiencia poco común en cuestiones bursátiles y su sólida formación teórica. Los borradores de este trabajo que tuve la oportunidad de leer, antes de la defensa oral de la tesis de magíster, me impresionaron enormemente. En ellos se reflejaba un acabado conocimiento de los desarrollos más recientes de la teoría económica y de los mercados, y contenían una interpretación sumamente original de tipos penales escasamente tratados entre nosotros, como lo son los ilícitos de manipulación bursátil previstos en la Ley N° 18.045. La sistematización y fino análisis bibliográfico de numerosas obras posteriores a la Crisis Financiera Global de 2008, que criticaban la hipótesis de los mercados eficientes, eran una prueba de que tenía en mis manos una investigación absolutamente fuera de lo común, y que aportaba nuevo conocimiento en la materia. Cualquier obra monográfica que pretenda analizar cuestiones de la Parte Especial del Derecho penal económico requiere una comprensión profunda del orden primario de conducta, cuya vigencia los respectivos tipos penales pretenden reforzar, y del sub-sistema social en que aquel se inserta. Como podrá comprobar el lector, esta investigación satisface con creces tal exigencia. Solo me queda desearle a Andrés Salazar que siga cosechando éxitos en su vida profesional y académica, y que continúe aportando al
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Lautaro Contreras Chaimovich
desarrollo de la dogmรกtica penal-econรณmica con estudios tan excepcionales como este. Dr. Lautaro Contreras Chaimovich Profesor asociado Universidad de Chile
Palabras preliminares y agradecimientos Desde el inicio del siglo XXI hemos sido testigos de una serie de acontecimientos y progresos teóricos que han puesto en cuestión el paradigma neoliberal. Los mercados no son (ni pueden ser) perfectos ni tampoco proveen, por si solos, un mecanismo de distribución eficiente y justa de la riqueza para las personas que desarrollan sus vidas en las sociedades contemporáneas. La economía no es una ciencia exacta, sino una que, por algún momento, olvidó su carácter social: en vez de forjar explicaciones y predicciones causales, elaboradas sobre la base de datos objetivos e inmutables, esta área del conocimiento debe tratar con cuestiones mucho más complejas que modelos construidos de manera abstracta e idealizada, como lo son las acciones y las emociones humanas. Más allá de discursos alienados y todavía extasiados por una compresión positivista y conductista de la disciplina económica, en esta época hemos podido comprobar que los mercados no están guiados por una mano invisible que se encarga de distribuir los bienes, adecuadamente, entre todos quienes colaboramos activamente con el producto interno bruto de una determinada comunidad, al modo como uno se imagina, resultaría, si se tratase del efecto de una intervención divina. Muchas veces, las consecuencias del mercado son inicuas y nada puede evitar que las rentas del capital crezcan a un nivel mucho más acelerado que las rentas del trabajo y que la riqueza producida, no se distribuya de manera justa, propiciando una injustificada desigualdad de oportunidades, entre los miembros de la sociedad. Tan indesmentible como lo anterior, resulta la constatación de que los mercados, al igual que todos los ámbitos culturalmente creados, se encuentran indefectiblemente influenciados por el factor humano. Humanos, son quienes interactúan en el ámbito financiero, sea por sí mismos; sea a través de terceros intermediarios; sea por medio de máquinas diseñadas por otros seres humanos para estos fines. Ellos invierten, individualmente, ahorros acumulados durante una vida de sacrificio o realizan colocaciones de ingentes cantidades de dinero a través de personas jurídicas especializadas en la administración de
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patrimonios ajenos, en ambos casos, con el ánimo de obtener beneficios futuros. Los humanos somos seres falibles y emotivos, no los autómatas hiperracionales utilizados por los economistas teóricos de raigambre neoclásica para modelar, desarrollar sus trabajos, arribar a conclusiones y establecer predicciones. Somos seres imperfectos que actuamos e interactuamos en mercados imperfectos. Así, tal como el trabajo, el ahorro y la búsqueda de un futuro mejor, constituyen comportamientos propios de los seres humanos, también lo son la especulación irracional, el engaño y la manipulación. A estas alturas, nadie podría atreverse a cuestionar que la falibilidad que nos caracteriza cuando actuamos como agentes tomadores de decisiones. Es este rasgo el que nos hace vulnerables a la instrumentalización por parte de otros: existe suficiente evidencia empírica que demuestra que, sin importar el grado de preparación o sagacidad que posea un determinado sujeto, todos podemos ser afectados por la decepción y el fraude. De la anterior constatación se sigue otra de suma relevancia: dado que los mercados nos son más que ámbitos donde se centralizan las interacciones económicas entre distintos tomadores de decisiones humanas, éstos constituyen contextos institucionales extremadamente frágiles y sensibles ante la proliferación de comportamientos viciosos e indeseados: los mercados reflejarán siempre, necesariamente, no solo las fallas que éstos padecen por su propia estructura (asimetrías informativas o competencia oligopolística, por ejemplo), sino también la influencia de nuestros vicios: la especulación ventajista, el engaño y otras formas de abuso de poder. Es por esta razón que los mercados surgen siempre a la sombra del Derecho. Ellos no sólo requieren de reglas constitutivas que permitan la emergencia de espacios centralizados de interacción negocial, sino que, además, dependen de la presencia de reglas regulativas, especialmente, de aquellas que tienen por función, sancionar la desviación, de manera tal de proveer estabilidad a la práctica social que pretenden hacer probable. Un mercado inestable por su debilidad ante el fraude es un mercado que no provee el pilar esencial para el fomento de la libre circulación de la riqueza: carece de condiciones que garanticen la confianza de quienes participan en él.
Los delitos de manipulación de mercado en el Derecho chileno
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En este punto, volvemos al inicio: para cumplir tal función, las reglas que nos proveemos deben ser las adecuadas. Reglas basadas en tesis disociadas de las verdaderas formas de manifestación de la acción humana, comprometidas con visiones alienadas de la realidad, se mostrarán inidóneas para identificar adecuadamente comportamientos ilícitos e ineficientes para su disuasión y castigo. En las páginas que siguen, el lector encontrará un trabajo que tiene su origen en el estupor causado por la fragilidad demostrada por los mercados financieros mundiales durante la crisis del año 2008, la constatación de la incorrección de la Teoría de los Mercados Eficientes (según la cual resulta imposible la existencia de burbujas financieras) y el alto grado de afectación que causó la gran recesión subsiguiente; recesión que no aquejó a los responsables de la crisis, originada en una serie de actos inmorales de especulación ventajista e irracional y de una inaudita cantidad de actos delictivos de manipulación financiera propiciados por la avaricia y la desregulación. Lamentablemente, los grandes afectados, fueron los mismos de siempre: millones de personas vulnerables que perdieron sus trabajos y hogares. Gran parte del fracaso del principio de justicia evidenciado en los años siguientes a la crisis, manifestado en la incapacidad de distribuir adecuadamente las consecuencias que deben seguirse por la responsabilidad que emana de los propios actos, se encuentra asociada a la incapacidad pragmática demostrada por los distintos Estados para castigar, de manera proporcional, los comportamientos fraudulentos que tuvieron lugar en el contexto de la crisis: las distintas sociedades conmovidas por estos hechos se demostraron incompetentes para enfrentar a los responsables, en buena medida, debido a la ineficiencia de las reglas que componen sus sistemas punitivos de protección de los mercados financieros, lo que se debe, en parte, a que dichas normas constituyen un reflejo de la visión sobreidealizada de los mercados que profesa el constructo neoliberal. Pero, por sobre todas estas consideraciones, este trabajo se fundamenta en la preocupación por el mercado financiero local y las consecuencias que pueden seguirse, en nuestro ámbito, a partir de las anteriores constataciones: y es que, como se verá, por diseño institucional, nuestro mercado de valores, constituye al mismo tiempo, un sistema de seguridad social, donde, buena parte de los ahorros forzosos de los cotizantes chilenos se encuentran destinados a financiar proyectos
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económicos administrados por terceros, que gobiernan las compañías destinatarias, con escasos contrapesos que permitan resguardar los derechos de los accionistas minoritarios, dada la actual arquitectura de nuestros gobiernos corporativos. A juicio de quien suscribe, la mejor versión posible de nuestras normas punitivas, a diferencia de lo que ocurre en otras latitudes, nos permite contar con herramientas normativas capaces de hacer frente a la manipulación distorsiva, basada en el engaño, la colusión o el abuso de posición dominante, sancionando penalmente el fraude, en sus más variadas manifestaciones. Esta es la única interpretación consistente con la inédita y radical decisión institucional, abonada por los economistas asesores de la dictadura militar, de destinar, de manera forzosa, los ahorros de los trabajadores chilenos, a dotar de liquidez y profundidad al alicaído mercado de capitales de la época. La mayor rigurosidad de las reglas constituye la contracara adecuada del mayor riesgo asumido por el Estado a la hora de diseñar e implementar este particular sistema de seguridad social, para sus ciudadanos. Corresponderá al lector evaluar el grado de consistencia y corrección de los razonamientos aquí expuestos. Para concluir este prefacio, resulta necesario reconocer que el presente trabajo asume una deuda con el análisis más profundo de las reglas antimanipulativas del derecho comparado del mercado de valores. A mi juicio, existen razones suficientes para emprender un estudio acabado y crítico de aquéllas, a partir de los nuevos conocimientos alcanzados por el avance de las ciencias económicas desde el inicio del Siglo XXI y la cada vez mayor dependencia de los sistemas de previsión social que exhiben las economías desarrolladas, por diseño institucional, respecto del rendimiento de los mercados de valores. A mayor abundamiento, el examen de las actuales instituciones jurídicas asoma aún más relevante, si se tienen en cuenta las desastrosas consecuencias económicas que podrían seguirse de la crisis climática que se avecina y, en particular, de las oportunidades que surgen a partir de ésta, para la obtención de rentas extraordinarias a través del despliegue de comportamientos inescrupulosos como lo son acaparamiento de bienes o la manipulación de instrumentos derivados que posean como activos subyacentes commodities que resulten esenciales para la satisfacción de las necesidades humanas como lo son los granos, el
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agua dulce u otros bienes que se harán cada vez más escasos, en el futuro cercano. Si las reglas antimanipulativas se siguen focalizando en la alteración de un “precio de mercado”, no sólo seguirán exhibiendo la misma dificultad probatoria que las mantiene, prácticamente, en el desuso, sino que seguirán mostrándose ineficaces para captar las instrumentalizaciones realmente relevantes. Las reglas antimanipulativas modernas deben establecer límites claros y rigurosos al abuso del poder de mercado y la instrumentalización de las instituciones y condiciones estructurales que permiten la mantención de mercados competitivos e informativamente transparentes. Reglas punitivas que incluyan cláusulas generales antifraudes, podrían operar como factores muy relevantes para prevenir, desincentivar y castigar comportamientos tan nocivos, riesgosos y desestabilizantes como la manipulación del mercado financiero, mostrándose mucho más eficientes que las estrechas reglas actuales que centran su atención el precio de los valores, aferradas a la falsa idea de que dicha propiedad revela, siempre, en todo momento y necesariamente, el verdadero valor de su activo subyacente. Todo indica que en el futuro cercano, las perniciosas consecuencias de la especulación ilícita podrían no solo extender sus efectos a la carencia de empleo o el aumento de las necesidades de vivienda de la población, sino además en la satisfacción del hambre y otras necesidades esenciales para vida humana. Legislar en torno a esta preocupación no implica sobrerregulación, sino regular en favor del propio mercado y del interés general. Antes de cerrar este espacio, debo extenderme para ofrecer algunas palabras de agradecimiento y dedicar la presente obra, a quienes han colaborado conmigo, desde distintas áreas, para que ella fuera posible. En primer lugar, a mis maestros. Los razonamientos que se expresan constituyen un reflejo de la profunda influencia que han tenido en mi forma de ver el Derecho penal (sin que obviamente, ellos tengan responsabilidad alguna en los yerros cometidos a lo largo de estas páginas). Entre ellos debo nombrar al recordado profesor Juan Bustos Ramírez; a un mentor, como considero al profesor Antonio Bascuñán Rodríguez; al profesor Héctor Hernández Basualto, con quién comencé a comprender la relevancia que posee el Derecho penal económico; y, muy especialmente, a mis queridos profesores de la Universidad de Barcelona y de la Universidad de Navarra: profesora Dra. Mirentxu
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Corcoy Bidasolo; profesor Dr. José-Ignacio Gallego Soler; profesor Dr. Víctor Gómez; el profesor Dr. Pablo Sáchez-Ostiz y el profesor Dr. Jesús María Silva Sánchez. También debo incluir aquí a penalistas con quien comparto una misma generación, como lo son el profesor Dr. Juan Pablo Mañalich, cuyo trabajo ha influido decididamente en mí y a quien considero como un importante maestro, siendo solo el dato de su juventud, lo que me ha llevado a no incluirlo en el listado anterior; lo mismo cabe respecto del profesor Dr. Fernando Londoño, de quien admiro la profundidad y calidad de sus trabajos y la permanente generosidad que ha demostrado para discutir y compartir sus conocimientos: esta obra es directamente tributaria de los esfuerzos intelectuales del profesor Londoño por comprender la fenomenología y dotar de una interpretación racional a las reglas que regulan la punición de la manipulación bursátil (a pesar de las importantes diferencias que se podrán constatar en nuestras aproximaciones, durante el desarrollo del presente trabajo); a los profesores y amigos Dr. Martín Besio Hernández; Dr. Mauricio Rettig Espinoza y Dr. Osvaldo Artaza Varela, con quienes he compartido ideas e intereses durante los últimos años de mi vida y a quienes tengo la suerte de haberlos conocido a raíz de mi añorado período de estudios en la ciudad de Barcelona. Un reconocimiento especialmente sentido, debo realizar al profesor Dr. Mario Martín Pereira y a Susana Bortzuzky, quienes me han honrado con su amistad y permanente apoyo, a través de los años. Debo dejar un lugar especial para agradecer, al profesor Dr. Lautaro Contreras Chaimovich, quien me ayudó de manera significativa (y me atrevería a afirmar, aún más de lo que él piensa) a dar forma al trabajo que hoy presento. En efecto, este libro constituye la versión mejorada de mi tesis de Magíster en Derecho con mención en Derecho penal de la Universidad de Chile, habiendo tenido la suerte de trabajar, guiado bajo su tutela. Con pocas y siempre respetuosas palabras, sus observaciones me obligaron a redoblar esfuerzos investigativos y a replantear aspectos que, por mis propias limitaciones, no había tenido en consideración a la hora de abordar el tema objeto de estudio. También agradezco a los profesores Dr. Gonzalo García Palominos y Dr. Javier Contesse, quienes formaron parte del tribunal que juzgó mi trabajo y realizaron importantes observaciones y objeciones, que espero haber podido responder de la manera más satisfactoria posible.