DERECHO CATALÁN
Familia Sucesiones
Familia Sucesiones
Familia Sucesiones
En el volumen primero se estudia el concepto y clases de familia monoparental en sus perspectivas sociológica, doctrinal, y legal y se examina la monoparentalidad por causa de viudez y por causa de crisis matrimoniales (separación de hecho, separación legal, divorcio y nulidad matrimonial). En el volumen segundo se analizan, la monoparentalidad por causa de extinción de las uniones estables de pareja, la monoparentalidad directa en solitario o por elección, otras formas de convivencia, con o sin domesticidad común, y las relaciones convivenciales de ayuda mutua. En el volumen tercero, con el fin de complementar la panorámica del estatuto jurídico personal, patrimonial y sucesorio de estas familias y relaciones convivenciales, se exponen los fundamentos del marco legal “común” de determinadas instituciones propias del Derecho familiar y sucesorio catalán que también son de aplicación general (ejercicio de la potestad parental; determinación e impugnación de la filiación; problemática de las técnicas de reproducción asistida; adopción; actos y negocios de última voluntad; y cuestiones varias relativas al iter sucesorio). En aras a facilitar una mejor visión de conjunto de las materias examinadas se efectúan las oportunas remisiones al Derecho civil común, Derecho interregional privado, Derecho internacional privado y Derecho comunitario, y se tiene en cuenta la legislación estatal de carácter básico o de competencia exclusiva estatal así como la doctrina y jurisprudencia de los tribunales.
VOLUMEN
II
10
Familias monoparentales y relaciones de convivencia Regímenes económicos y familiares. Monoparentalidad de causación no matrimonial (Especial atención al Derecho catalán)
(Especial atención al Derecho catalán)
Esta obra se centra, especialmente desde la perspectiva del Derecho civil catalán, en el concepto, examen y regulación legal de las distintas clases de familias monoparentales y de otras posibles relaciones de convivencia, con o sin domesticidad común, y trata, en sus fases previas y posteriores, sobre su respectivo estatuto y régimen jurídico, personal, patrimonial, familiar, parental, de la filiación y sucesorio.
Josep Mª Fugardo Estivill
10
Regímenes económicos y familiares. Monoparentalidad de causación no matrimonial
DERECHO CATALÁN
Familias monoparentales y relaciones de convivencia
10
VOLUMEN II
Josep Mª Fugardo Estivill
FAMILIAS MONOPARENTALES Y RELACIONES DE CONVIVENCIA Regímenes económicos y familiares. Monoparentalidad de causación no matrimonial (Especial atención al Derecho catalán) VOLUMEN II
FAMILIAS MONOPARENTALES Y RELACIONES DE CONVIVENCIA Regímenes económicos y familiares. Monoparentalidad de causación no matrimonial (Especial atención al Derecho catalán) VOLUMEN II
JOSEP Mª FUGARDO ESTIVILL
Valencia, 2018
Copyright ® 2018 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA COLECCIÓN:
Comisión de estudios de Derecho Civil Catalán del Colegio Notarial de Cataluña
Director de la colección:
Martín Garrido Melero
© Josep Mª Fugardo Estivill
© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-9190-204-1 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
“Today, lone parents are one of the most challenging family forms� E. Ruspini Diversity in family life (2015)
Índice Abreviaturas............................................................................................. 11 Capítulo VII MONOPARENTALIDAD Y UNIONES DE PAREJA (I) 1. 2. 3. 4. 5. 6.
La situación de convivencia estable de pareja..................................... 13 Las uniones estables de pareja en la doctrina constitucional............... 23 Rasgos que configuran las parejas de hecho........................................ 28 Tipología legal de las parejas o uniones de hecho............................... 33 Ley aplicable a las uniones estables de pareja..................................... 46 Problemática sobre el concepto de “vida marital”............................... 64 Capítulo VIII MONOPARENTALIDAD Y UNIONES DE PAREJA (II)
1. Derecho civil catalán y uniones estables de pareja.............................. 71 2. Derecho de la UE: Uniones de hecho “registradas” vs. “parejas vinculadas por uniones de hecho”............................................................... 83 3. Uniones de pareja y derecho aplicable a determinadas materias.......... 93 4. La convivencia estable de pareja según el Código Civil de Cataluña... 97 5. Convivencia estable de pareja y derecho civil común.......................... 106 6. Prueba y registro de las uniones estables de pareja............................. 121 Capítulo IX MONOPARENTALIDAD Y UNIONES DE PAREJA (III) 1. Normas legales sobre la convivencia en unión estable........................ 129 2. Régimen dispositivo de la regulación y extinción de la convivencia en unión estable...................................................................................... 135 3. Causas de extinción de la pareja estable............................................. 143 4. Efectos jurídicos de la extinción de la unión estable........................... 148 5. Incumplimiento sin causa de la promesa de matrimonio..................... 158 Capítulo X MONOPARENTALIDAD DIRECTA POR ELECCIÓN 1. Monoparentalidad directa por elección.............................................. 177 2. Incidencia del cambio legislativo en la monoparentalidad por elección y vías de acceso.................................................................................. 182 3. Supuestos de monoparentalidad en solitario....................................... 184 4. Roles y efectos parentales posibles de la monoparentalidad en solitario...................................................................................................... 188
10
Índice
5. Problemática general de la monoparentalidad en solitario.................. 192 Capítulo XI RELACIONES EN SEMICONVIVENCIA Y RELACIONES CONVIVENCIALES DE AYUDA MUTUA 1. 2. 3. 4.
Relaciones en semiconvivencia (parejas LAT)..................................... 197 Relaciones LAT y efectos jurídicos...................................................... 209 Relaciones convivenciales de ayuda mutua......................................... 212 Modelos familiares y convivenciales................................................... 220
BIBLIOGRAFÍA (ver Vol. III) Nota biográfica de Josep Mª Fugardo Estivill........................................... 259
ABREVIATURAS CC CCC CDCC CDFA CDFUE CDN CEDH CF CGEC CS CSE DA DCVB DGRN DIEC DJC DRAE DT DUDH é.a. EAC EJB Gencat ICAA IRSC LAF LC LCJI LDOIA
Código Civil español Código Civil de Cataluña Compilación de Derecho Civil de Cataluña (1960) Código del Derecho Foral de Aragón (Decreto legislativo 1/2011, de 22 de marzo) Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea Convenio de las Naciones Unidas sobre los derechos del niño, de 20 de noviembre de 1989 Convenio Europeo de Derechos Humanos Ley [catalana] 9/1998, de 15 de julio, del Código de Familia Consell de Garanties Estatutàries de Catalunya Ley 40/1991, de 30 de diciembre, Código de Sucesiones por Causa de Muerte en el Derecho Civil de Cataluña Carta Social Europea (1961) Disposición adicional Diccionari català-valencià-balear de A. M. Alcover y F. de B. Moll Dirección General de los Registros y del Notariado Diccionari del Institut d´Estudis Catalans Diccionari Jurídic Català Diccionario de la Real Academia Española Disposición transitoria Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) énfasis añadido Estatuto de Autonomía de Cataluña Enciclopedia Jurídica Básica, 4 vols., Edit. Civitas, Madrid, 1995 Generalitat de Catalunya Institut Català de l’Acolliment i de l’Adopció Indicador de renta de suficiencia de Cataluña Ley [catalana] 18/2003, de 4 de julio, de Apoyo a las Familias Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal Ley 29/2015, de 30 de julio, de cooperación jurídica internacional en materia civil Ley [catalana] 14/2010, de 27 de mayo, de los derechos y las oportunidades en la infancia y la adolescencia.
12 LGBTI
LH LJV LN LOPJM
LRC LSC LTRHA PIDCP PIDESC R RDGEJD RDGRN RPE RPMDA
RRC RRM SAP STC STCC STSJC TC TEDH TJCE TRA TSJC
Abreviaturas
Ley [catalana] 11/2014, de 10 de octubre, para garantizar los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros e intersexuales y para erradicar la homofobia, la bifobia y la transfobia Ley Hipotecaria Ley 15/2015, de 2 de julio, de la Jurisdicción Voluntaria Ley del Notariado de 28 de mayo de 1862 (texto consolidado). Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, de modificación parcial del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil Ley 20/2011, de 21 de julio, del Registro Civil (entrada en vigor: v. disp. final décima) Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital Ley 14/2006 de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966) Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966) Económicos Resolución de la DGRN Resolución de la Direcció general de Dret i d’Entitats Jurídiques Resolución de la Dirección General de los Registros y del Notariado Resolución del Parlamento Europeo Decreto [catalán] 2/1997, de 7 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de Protección de Menores Desamparados y de la Adopción Reglamento del Registro Civil (D. 14 noviembre 1958) Real Decreto 1784/1996, de 19 de julio, por el que se aprueba el Reglamento del Registro Mercantil. Sentencia de la Audiencia Provincial Sentencia del Tribunal Constitucional Sentencia del Tribunal de Casación de Cataluña Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña Tribunal Constitucional Tribunal Europeo de Derechos Humanos Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas Técnica o técnicas de reproducción asistida Tribunal Superior de Justicia de Cataluña
Capítulo VII
MONOPARENTALIDAD Y UNIONES DE PAREJA (I) 1. LA SITUACIÓN DE CONVIVENCIA ESTABLE DE PAREJA 1.1. Introducción Junto a la convivencia matrimonial existen otras formas de convivencia en pareja que corren paralelas al matrimonio y, entre otras posibles formas de ordenación familiar, tanto una como otras pueden constituir la base sobre la que se asienta una familia376. En el vigente derecho catalán, el legislador se refiere a la “convivencia estable de pareja” (CEP), antes denominada “unión estable de pareja”, para designar determinada situación de convivencia marital (more uxorio), pero no matrimonial, entre dos personas del mismo o de distinto sexo, con o sin hijos comunes. En sentido genérico esta forma de convivencia es conocida con expresiones muy diversas: uniones no matrimoniales, uniones paramatrimoniales; matrimonio de hecho; uniones conyugales de hecho consolidadas; pareja unida de forma permanente por relación de afectividad análoga a la conyugal; parejas estables; uniones de hecho; unión libre; cohabitación no marital; vida en pareja; uniones convivenciales; concubinato377; barraganía o amancebamiento —ambas en Garrido Melero (2013, I: 95 y ss.). Aunque en la doctrina española esta expresión suele tener un significado peyorativo y censurable, no sucede así en determinados ámbitos o áreas lingüísticas. Así, el Libro Verde sobre conflicto de leyes en materia de régimen matrimonial (versión en lengua española), se refiere a las expresiones “Unión libre (o cohabitación no marital o concubinato)” que define unitariamente como la “situación en la que dos personas viven juntas de manera estable y continua sin que esta relación se haya registrado ante una autoridad”. En el Code civil francés, el título XIII, Libro I, se titula; “Du pacte civil de solidarité et du concubinage”. El “concubinato” está regulado, con esta denominación, en los artículos 291 bis a 291 quintus del Código Civil para el Distrito Federal de México. En el derecho mexicano se afirma que el concubinato “no es una relación adulterina, incestuo-
376 377
14
Josep Mª Fugardo Estivill
claro desuso—; en el derecho antiguo de Tortosa: drut (el hombre que vivía maritalmente con una mujer) y druda (la mujer soltera que vivía maritalmente con un hombre)378; etc379.). En la doctrina el concepto de unión no matrimonial se identifica con cierta indeterminación o amplitud para referirse a aquellas “situaciones más o menos estables, de convivencia entre dos personas de distinto o del mismo sexo, que no están casadas entre sí, pero entre las que media lo que las leyes denominan habitualmente como una relación de afectividad análoga a la conyugal” (Martínez de Aguirre, 2013: 289). En sentido considerado restringido, Espada Mallorquín (2007380), define la pareja de hecho como “aquella compuesta por dos personas sin vínculo de parentesco próximo, de igual o distinto sexo, que gozan de la madurez física y psicológica necesarias para convivir de un modo semejante al matrimonial y que establecen una comunidad de vida y de afectos acompañada, en su caso, de la puesta en común de determinados recursos económicos, comunidad de vida que también está cualificada por la presencia de una affectio maritalis, que supone la renovación diaria de su compromiso de convivencia, con una dimensión sexual que se presume, además de la estabilidad, la exclusividad y, generalmente, la notoriedad de la relación”. Según el parecer de otros autores, por ejemplo, Bercovitz Rodríguez-Cano, pareja y matrimonio, tienen la misma causa, convivir al modo que lo hacen los cónyuges, more uxorio o con affectio maritalis, con la diferencia que la primera carece del estatuto y formalidades inherentes al matrimonio; para Herrera Campos, es preciso dotar de
sa o de amasiato”. Por otra parte, existen hasta 49 formas distintas de designar a la mujer en amasiato (Galván Rivera, 1991: 551; Zúñiga Ortega, 2010). 378 V. Costums de Tortosa; “Libre de les costums generals escrites de la insigne ciutat de Tortosa” (texto del siglo XIII ilustrado con observaciones crítico-literarias y un copioso vocabulario por Bienvenido Oliver; vocabulario op. cit., Madrid, 1881: 537). 379 Señala Álvarez Lata (1998: 9, n. 2) que “En desuso quedan hoy día expresiones tales como “concubinato”, “amores ilícitos” (vid. STS de 17 de octubre de 1932, A. 1235), “relaciones de carácter íntimo” o “convivencia inmoral” (vid. STS de 5 de octubre de 1957, A. 2853), o “mancebía” (STS de 17 de octubre de 1959, A. 3679), antes empleadas por nuestra jurisprudencia para referirse a la relación extramatrimonial de un hombre y una mujer”. 380 Cit. en Herrera de las Heras, Martínez Ruano y Paños Pérez (2015: 1175).
Regímenes económicos y familares. Monoparentalidad de causación no matrimonial
15
un estatuto legal a estas uniones porque en definitiva, se trata de “verdaderos matrimonios”381. Según otros autores, matrimonio y parejas de hecho no pueden hallarse en el mismo plano de igualdad porque se refieren a dos situaciones distintas que tienen matices propios y quienes no quieran acogerse al sistema de protección jurídica y estatuto legal que el legislador confiere al matrimonio, deben tener la posibilidad de quedar excluidos de aquella. En este sentido se ha afirmado que, en comparación con el matrimonio, “La unión libre es tú y yo; el matrimonio es nosotros” (J. Lacroix, 1993: 8)382; “Las parejas de hecho constituyen la proclamación de la subjetividad en pareja” (Aparicio Gómez, 2006: 80). En todo caso, las uniones de hecho constituyen una “realidad social relevante” (STC 93/2013, de 23 abril, FD 8). De acuerdo con García Rubio (2007: 114-115), los motivos para elegir este modelo de convivencia son muy variados y escapan a cualquier tentativa de generalización; con todo, “parece que los más frecuentes son de tipo ideológico —aunque por ejemplo en Francia se estima que sólo un seis por ciento de los convivientes rechaza de plano el matrimonio—, coyuntural (matrimonio de prueba o trial marriage) o económico (evitar determinadas consecuencias de esta naturaleza). No se deben dejar de lado, además, las situaciones de convivencia fáctica por la existencia de un obstáculo legal que impide el matrimonio entre dos personas que desearían acceder a él” (v. STS 17 junio 2003). Por otra parte, siguiendo a la autora citada, el incremento de supuestos, también tiene explicaciones distintas o acumuladas: creencia (errónea) de que el estatuto de la unión estable y el matrimonio es equiparable (supuestos, por ejemplo, del common law marriage del
Por remisión a Lázaro Rodríguez (2016: 8). En el voto particular formulado por el magistrado del TC, Manuel Aragón Reyes, al que se adhiere el magistrado Ramón Rodríguez Arribas, a la STC 93/2013, de 23 abril, se afirma que “el término “matrimonio” que emplea el precepto constitucional ha de abarcar cualquier otra regulación jurídica de las parejas estables ligadas por una relación de afectividad análoga a la conyugal, aunque esa otra institución jurídica no lleve, claro está, el nomen iuris de matrimonio (pero cumpla la misma función social de la institución matrimonial)”. La aceptación de esta tesis, se halla en contradicción con la jurisprudencia constitucional sobre las uniones de pareja, y su validación constitucional implicaría la atribución de competencia exclusiva estatal para regularlas. 382 Citado en Aparicio Gómez (2006: 91). 381
16
Josep Mª Fugardo Estivill
Derecho anglosajón y en España sería el caso, del matrimonio gitano sin cumplimentar la forma legal matrimonial); mayor sensación de libertad; o porque los convivientes en pareja aprecian que tal situación les permite reevaluar y negociar continuamente los términos de la relación, o por tratarse de una fase previa al matrimonio que puede tanto puede culminar o no con su celebración. Desde el punto de vista constitucional, en la legalidad ordinaria y en la jurisprudencia, las uniones estables de pareja no son equiparables o equivalentes a la unión matrimonial por lo que sus efectos personales y patrimoniales pueden diferir en función del concreto supuesto de que se trate y de la legislación aplicable, aunque, según se examina más adelante, en el derecho positivo, en determinadas materias, se observa de modo creciente la existencia de previsiones legales que son comunes o próximas a las prevista para el matrimonio. Por otra parte, como afirma Llebaría Samper (2010: 1160), a pesar de que pueden buscarse diferencias entre una pareja casada y otra que no está, si ambas parejas son estables, “representa un ejercicio titánico tratar de negar la existencia de un denominador común básico entre ambas realidades: la convivencia, impulsada desde el amor, el afecto, el respeto y la libertad para asumir un proyecto de vida en común. Todo esto no lo da el matrimonio ni lo quita la ausencia de él”. En el modelo europeo familiar la existencia de supuestos de uniones estables en pareja de hecho próximas o diversas del matrimonio goza de antecedentes muy remotos que, cuando menos, cabe situar en el derecho romano. El supuesto también estaba regulado en el Fuero Juzgo, los Fueros municipales y Las Partidas, pero el Concilio de Trento reafirmó el carácter sacramental del matrimonio y se condenaron dichas uniones383. En consecuencia, cabe constatar que, sin perjuicio de sus vaivenes históricos y su diversa consideración, desde la perspectiva social, jurídico-legal y religiosa, no puede considerarse que el supuesto sea desconocido, novedoso o exclusivo de la postmodernidad. En cambio, lo que sí puede considerarse novedoso es el proceso de cambio y transformación de los valores familiares y de privatización y liberalización de la vida familiar que ha conllevado los efectos
Serrano Chamorro (2014: 18).
383
Regímenes económicos y familares. Monoparentalidad de causación no matrimonial
17
siguientes: el cuestionamiento sociológico de la institución del matrimonio como modelo exclusivo de la familia y el correlativo aumento del número de parejas de hecho y su aceptación social y legal; su implícito reconocimiento constitucional; y la mayor intervención del legislador a la hora de reconocerlas, regularlas y atribuirles determinados efectos jurídicos. Como afirma Álvarez Lata (1998: 8): “Las uniones extramatrimoniales entre un hombre y una mujer han pasado en nuestro Ordenamiento jurídico, y en medio siglo, de ser amores ilícitos o convivencias inmorales a realidades plenamente lícitas y hasta constitucionalmente tuteladas, en cuanto ejercicio del derecho al libre desarrollo de la personalidad de hombres y mujeres que eluden el matrimonio como modelo de vida y de formación de una familia”. En este sentido, bien puede afirmarse que en el derecho moderno la licitud de la convivencia more uxorio se halla fuera de toda duda (STS 5 febrero 2004)384. Como afirma Carbonnier al referirse a las uniones libres y el concubinato: “Au commencement, un couple vivait dans la pureté du non-être juridique; mais des désirs de droit se sont manifestés au dedans de lui, ou au dehors, pour ou contre lui, dans la société, et voici que maintenant le non-droit va se réfugier dans le droit, ou —mouvement inverse—, le droit envahira le non-droit”. He aquí, señala Devers “magníficamente resumida la historia del concubinato, que ha pasado de la oscuridad a la luz; de la desviación a la normalidad, y finalmente, del no derecho al derecho”385.
El TS afirma que de lege data, el derecho civil común no regula expresamente las uniones de hecho: “si ha carecido de expresa consideración jurídica, ello no significa que sea contraria a la ley: es alegal, no ilegal; no está prevista, pero tampoco prohibida; es ajurídica, no antijurídica; sus indudables efectos, inter partes en la convivencia y por la disolución y respecto a la filiación, no son ignorados por el jurista en general, ni por el juez en particular. La Constitución española no contempla directamente la unión de hecho, pero sus normas le pueden afectar directa o indirectamente: así, el artículo 9.2 impide su discriminación en aras a los principios de libertad e igualdad, el artículo 10.1 le hace aplicable el principio de dignidad de la persona y el artículo 14 al proclamar el principio de igualdad evita un trato discriminatorio; más específicamente, el artículo 39.1 proclama la protección de la familia y ésta no sólo es la fundada en el matrimonio, sino también la que se basa en la convivencia more uxorio” (STS 5 febrero 2004, FD 1). V. Recomendación del Comité de Ministros del Consejo de Europa de 7 marzo 1988 citada en la STS 18 mayo 1992. 385 F. Brule-Gadioux, E. Lamothe (2005: 116). 384
18
Josep Mª Fugardo Estivill
La simple convivencia en unión estable de pareja no limita o restringe la capacidad de obrar ni supone, como sucede en el caso de matrimonio, un verdadero estado civil, pero desde otro punto de vista, la situación de vivir en pareja de hecho, puede incidir en el status jurídico personal de los convivientes o conllevar ciertos derechos y limitaciones, ya que en determinados supuestos, la ley aplicable a la unión, cuando exista, puede prever un tratamiento jurídico diferente por el hecho de vivir more uxorio, distinguiéndolo del soltero y equiparándolo al casado386. En el derecho hispánico moderno la respuesta del legislador a las uniones de hecho ofrece el siguiente panorama: a) El desconocimiento, y a veces, la existencia de un tratamiento desfavorable, en situación influida por el Code francés de 1804 porque la frase atribuida a Bonaparte, “Les concubins se passent de la loi, la loi se désintéresse d’eux”, tenía por objeto proteger el modelo tradicional de familia matrimonial codificada, tesis que ha tenido gran predicamento legislativo y ha predominado hasta finales del pasado siglo387. b) A partir del vigente nuevo marco constitucional (CE 78), su consideración legal aislada en supuestos singulares, pero con ausencia de una regulación legal sistemática y completa. Esto sucede, por ejemplo: con efectos colaterales positivos, al reconocerse prestaciones de la seguridad social para quienes no hubieran podido contraer matrimonio, por impedírselo la legislación vigente hasta la fecha, pero
Por ejemplo, actos de disposición de la vivienda habitual; llamamiento hereditario, etc. (Serrano Chamorro, 2014: 93-94). 387 Lo que antecede, como se ha expuesto, sin perjuicio de las referencias históricas al matrimonio clandestino, denominado en Castilla, matrimonio a yuras y de la primera disposición legal, dictada durante la II República, que tomó en consideración las uniones de hecho, el Decreto Azaña de 10 de abril de 1937, de eficacia territorial limitada a las zonas que durante su vigencia estuvieron bajo control republicano, que permitía reconocer como matrimonio a determinadas uniones de hecho existentes durante la guerra fijando sus requisitos y procedimiento (Cantero Núñez, 2016: 148-149) (v. Decreto reconociendo como legales las uniones matrimoniales celebradas a partir del 18 de julio de 1936, y que por los encargados del Registro civil se proceda a hacer la inscripción correspondiente de los celebrados en dicho plazo; Gaceta de la República, nº 103, 13 abril 1937: 180-182). 386
Regímenes económicos y familares. Monoparentalidad de causación no matrimonial
19
hubieran vivido como tal, y haber acaecido el fallecimiento de uno de ellos con anterioridad a la vigencia de la Ley 30/1981, de 7 de julio (DA 10ª.2º); con efectos negativos, por constituir la existencia de una unión de hecho causa de la extinción de la pensión compensatoria (art. 101 CC); o por la equiparación de la unión estable de hecho con el matrimonio, en supuestos muy concretos, aunque cada vez más numerosos, por ej., en materia de adopción, DA 3ª Ley [estatal] 21/1987, o con la admisión de la subrogación arrendaticia (LAU 24 noviembre 1994), y en relación con la pensión de viudedad, aunque con exigencia de mayores requisitos que respecto del cónyuge viudo (art. 174.3 LGSS, Ley 40/2007, de 4 de diciembre). No obstante, a pesar de que desde el año 1994388 se han formulado múltiples propuestas legislativas favorables para dotar de un estatuto jurídico completo a las uniones no matrimoniales regidas por el derecho civil común, de lege data, el legislador estatal ha eludido emprender dicha vía. En suma, cabe afirmar que “el legislador estatal no ignora la figura; simplemente se ha negado hasta ahora a darle un tratamiento legislativo sistemático e integral” (García Rubio, 2007: 16). Una vez superados los reparos sobre la moralidad o licitud de estas uniones, en contra de su juridificación, se apuntan los argumentos siguientes: la libertad para vivir al margen del Derecho; la no necesidad de un estatuto de pareja distinto al matrimonial; y la posibilidad de solucionar los conflictos que puedan surgir a la luz de las instituciones generales del Derecho civil o incluso mediante el recurso a la analogía; a favor de su regulación se aportan los siguientes argumentos: la libertad de opción entre modelos; la no discriminación; la protección del conviviente más débil; y la necesidad de establecer pautas legales específicas para solucionar los conflictos que pueden presentarse389. c) La juridificación o positivación con la promulgación de normas específicas destinadas a regular las uniones no matrimoniales es el sistema que se ha adoptado por las CCAA con competencia en materia civil. La primera ley que abordó esta regulación fue la Ley catalana 10/1998, de 15 de julio, de Uniones Estables de Pareja. Por otra parte, las CCAA sin competencia en materia civil también han promulgado
Proposición de Ley del Grupo parlamentario socialista de 29 noviembre 1994. Asua González (2017: 237-238).
388 389
20
Josep Mª Fugardo Estivill
normas sobre las parejas de hecho, generalmente, a efectos públicoadministrativos390. En estos casos, las uniones no matrimoniales se configuran como una relación distinta al matrimonio, aunque en su implementación puede producirse cierta aproximación debido a la aplicación, en relación con determinadas cuestiones, de forma más o menos completa o directa, de las mismas o parecidas soluciones jurídicas que las previstas para el matrimonio391. Con todo, con Parra Lucán (2012: 289290), cabe señalar que la regulación de las parejas de hecho es “una de las cuestiones más controvertidas y complejas del actual Derecho de Familia”; en la realidad social, aparentemente, las diferencias entre una y otra relación no son perceptibles, pero otra cosa es la situación jurídica, la posición dogmática que pueda adoptarse al respecto, el respeto de las convicciones personales y la privacidad, y el alcance de la autonomía de la voluntad de las personas en este ámbito. La Constitución no se refiere de forma expresa al supuesto, sino solo al matrimonio (art. 32) y a la familia (art. 39). En relación con la persona, las uniones no matrimoniales se amparan en los derechos fundamentales, singularmente, el artículo 10 (libre desarrollo de la personalidad) e indirectamente, por la admisión del concepto genérico de familia (art. 39 CE), que no descansa exclusivamente en el matrimonio (SSTC 184/1990, de 15 de noviembre; 222/1992 de 11 de diciembre; 74/1997 de 21 de abril; y SSTS de 18 mayo 1992 y 17 junio 2003). La admisión y el reconocimiento de las uniones estables de pareja more uxorio es congruente con los principios proclamados en el texto constitucional de libertad, libre desarrollo de la personalidad, no discriminación por razón de sexo o filiación, igualdad y aconfesionalidad y con el derecho a no contraer matrimonio. A dichos efectos, el legislador competente en la materia, puede regular sistemas o modelos de convivencia more uxorio que pueden basarse tanto en la naturaleza matrimonial como no matrimonial de la relación (STC 198/2012, de 6 de noviembre, FJ 10). De acuerdo con la jurisprudencia constitucional, el matrimonio y convivencia extramatrimonial no son realidades equivalentes; es ad-
Garrido Melero (2013, I: 97-98). Así, en la regulación legal de derecho mexicano, v. López Hernández (2005).
390 391