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Las Aventuras del Mundo Social Un viaje a la Sociología de la Educación Un material didáctico para estudiantes elaborado por una estudiante

Anna Ramón Albert

apuntes


Copyright ® 2019 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de la autora y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.

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Email: tlb@tirant.com www.tirant.com Librería Virtual: www.tirant.es DEPOSITO LEGAL: V-2178-2019 ISBN 978-84-1336-029-4 ´ MAQUETA: Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea nuestro procedimiento de quejas en: www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa Responsabilidad Social Corporativa http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


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ÍNDICE PRÓLOGO

Álvaro Pons .................................................................................................................................... I LAS AVENTURAS DE ANNA EN EL PAÍS DE LA IMAGINACIÓN SOCIOLÓGICA

José Beltrán. ................................................................................................................................... III Semana 1. PREGUNTAS Y MÁS PREGUNTAS

Semana 2. SOBRE TEORÍAS CLÁSICAS…………………………………. ................................. 1 Semana 3. Y SOBRE TEORÍAS CONTEMPORÁNEAS ....................................................... 3 Semana 4. FAMILIAS Y EDUCACIÓN ..................................................................................... 4

Semana 5. EL PUNTO DE VISTA DE LOS ESTUDIANTES .............................................. 7

Semana 6. ESE LUGAR LLAMADO ESCUELA .................................................................... 16 Semana 7. QUIENES HABITAN LA ESCUELA .................................................................... 17 Semana 8. GÉNERO Y EDUCACIÓN. Y LA MIRADA DE LOS ESTUDIANTES.......... 19 Semana 9. DIVERSIDAD CULTURAL ..................................................................................... 26 Semana 10. UNA TERTULIA EN TORNO A DOS NOVELAS GRÁFICAS ..................... 30 Semana 11. HACIA EL MUNDO DEL TRABAJO. Y UNA EXPOSICIÓN SOBRE

LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA ....................................................................... 32

Semana 12. QUÉ ES ESO DE LA GLOBALIZACIÓN .......................................................... 38 Semana 13. EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA MUNDIAL Y LOS

DERECHOS HUMANOS .................................................................................. 43

Semana 14. LAS ÚLTIMAS CLASES: HOY COMIENZA TODO ....................................... 44

PARA SEGUIR EN-RED-ADOS .................................................................................................. 47 PARA SABER UN POCO MÁS SOBRE LAS AVENTURAS DEL MUNDO SOCIAL ..... 54


PRÓLOGO Álvaro Pons 1 El ser humano necesita ver para creer. Nuestros recuerdos sensoriales más importantes son visuales, reconstruidos por una memoria que ancla con imágenes los momentos más importantes de nuestra vida. Quizás por eso el ser humano ha necesitado dibujar desde el comienzo de la historia, enlazando las imágenes con la memoria, contorneando sombras de momentos recordados como sugería Plinio el Viejo en su Historia Natural. Pero, también, como forma de contar historias, de conseguir que los relatos trascendiesen y llegaran más allá de la efímera vida de los primeros humanos. El dibujo forma parte de nuestra capacidad de crear y de rememorar, dos características que hacen del cómic un medio fundamental para la enseñanza y la docencia: las viñetas nos permiten recordar, pero también recrear, interpretar y analizar esos recuerdos. Son la base perfecta que toda enseñanza: aprender a comprender la realidad que nos rodea. El cómic es un lenguaje que se adapta a las necesidades académicas como un guante, pero que a su vez tiene el potencial de generar nuevas iniciativas y recursos, nuevas posibilidades a la hora de plantear la docencia. El trabajo de Anna Ramon conjuga todo lo anteriormente dicho: como diario, es un ejercicio de memoria a través del cómic; como reflejo de lo explicado en clase por el profesor José Beltrán, podría considerarse como un completo manual de lo explicado en la asignatura. Pero aporta como historieta una componente creativa, en su aparente sencillez, de acertada complejidad: una interpretación abierta de los contenidos, un análisis que va más allá de la simple exposición para, desde su traducción gráfica, establecer nuevas pautas y nuevas lecturas. Un ejemplo perfecto de las infinitas posibilidades que aporta el cómic dentro del aula en Educación Superior.

Álvaro Pons. Director de la Cátedra de Estudios del Cómic de la Universitat de València. Creador del blog La cárcel de papel: http://www.lacarceldepapel.com

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LAS AVENTURAS DE ANNA EN EL PAÍS DE LA IMAGINACIÓN SOCIOLÓGICA José Beltrán

Universitat de València

Imparto clases a futuras maestras y a futuros maestros en la Universitat de València desde hace más de dos décadas. Comencé en l´Escola Universitària de Magisteri Ausiàs March, en ese edifico-isla situado frente al Palau de la Música, hasta que la Escuela creció, se transformó en la Facultat de Magisteri y se trasladó, afortunadamente, a la parte más luminosa y mediterránea del Campus de Tarongers. Tanto en la Diplomatura primero como después en el Grado de maestros/as en Educación Infantil y en Educación Primaria he impartido la asignatura de Sociología de la Educación, que pretende explicar que no es posible la actividad educativa haciendo abstracción de la sociedad en la que se lleva a cabo. Como suelo explicar en clase: la escuela es una sociedad en el seno de la sociedad a la que pertenece. Es importante que maestras y maestros en formación tomen conciencia de que los niños y niñas que van a educar vienen a la escuela con unas condiciones sociales, y con unos marcadores culturales (de clase, género y etnia, entre otros), que pueden suponer mayores o menores ventajas en sus trayectorias. También es importante que aprendan que la escuela puede y debe proporcionar recursos para una igualdad de oportunidades, encaminada al menos a atenuar la desigualdad de posiciones. Estas y otras cuestiones son las que se abordan desde la mirada sociológica, una mirada que no solo es descriptiva y analítica, sino que también puede ser crítica y creativa en la tarea interminable de aprender a interpretar y expresar la realidad social. Y ahí es donde interviene la “imaginación sociológica”. El primer día de clase suelo comenzar con una breve explicación acerca de qué es eso de la imaginación sociológica, de la que pretendo que la asignatura sea una muestra clara. Esa primera explicación no es más que el pretexto para invitar al grupo de estudiantes a que hagan uso de su imaginación y a que comiencen a explorar las experiencias y las ocasiones de aprendizaje que les resulten más estimulantes para establecer conexiones entre educación y sociedad.

El término “la imaginación sociológica” procede de la obra con título homónimo que el sociólogo norteamericano Charles Wright Mills publicó en 1959 y que, sin duda, marcó un antes y un después en las ciencias sociales. A efectos de la asignatura, utilizo desde hace años como recurso didáctico la idea que el autor presenta al final del libro en un “Apéndice sobre artesanía intelectual”. La idea, tan sencilla como potente, consiste en poner en marcha un archivo o diario sociológico como herramienta para dar forma al pensamiento, para entrenarse en el hábito de la escritura como vehículo de reflexión, y también como medio para capturar esas piezas de vida que nos vienen al paso en forma de lecturas, conversaciones y experiencias cotidianas de todo tipo.

El primer día de clase planteo al grupo de estudiantes, inspirándome en este modo de hacer artesanía intelectual y como una de las tareas del curso, la realización de un “diario sociológico” en el que poder formular una valoración propia (nada que III


ver con un resumen escolar) de lo que han aprendido en de cada una de las sesiones que componen la asignatura de Sociología de la Educación. La actividad parece relativamente sencilla, pero a veces resulta complicada cuando sin querer provoco cierto desconcierto al sugerir a los estudiantes que se doten de libertad para dar al diario el formato que consideren más estimulante, o una combinación de estos: ensayo, reportaje, collage, álbum fotográfico, cómic… ¡Cómic! Desde que introduje hace ya tantos años la propuesta del diario, cada inicio de curso no he dejado de mencionar el cómic como una de las muchas posibilidades que tienen de entrenarse en la imaginación sociológica.

Hasta ahora, ningún estudiante había recogido el guante. Pero sin duda la espera ha valido la pena. Puede el lector imaginarse mi sorpresa cuando, a los pocos días de iniciar el curso, Anna me preguntó, con la prudencia sensata de quien no se acababa de fiar del todo de su profesor y para asegurarse de que no iba a cometer ningún acto indebido, si podía realizar el diario en forma de cómic. Quiero creer que el entusiasmo de mi respuesta debió animarla definitivamente a la empresa, despejando todas sus dudas sobre la extravagancia de la misma. A los pocos días, Anna me mostró algún boceto sobre su propuesta, un anticipo de lo que estaba por llegar. Apenas le hice algún comentario, para no influir demasiado en una idea que cobraba vida propia, y tan solo recuerdo haberle comentado que actuara con total libertad y que expresara en su diario aquello que le parecía más relevante. Ese día supe que al finalizar el curso tendría un valioso material en formato de cómic o novela gráfica de sociología de la educación. A partir de ahí, Anna ya no me mostró más avances, ni yo se los pedí, hasta la fecha de entrega de esta actividad.

Cuando al finalizar el cuatrimestre por fin pude ver el cómic de Anna, quedó confirmado que tenía en mis manos, y ante mis ojos, el mapa y el tesoro todo en uno. Pues este cómic actúa como un auténtico mapa que nos guía por algunas aventuras del mundo social y que nos abre las puertas al reino de la imaginación. De paso, supone una pequeña contribución a la presencia irrefrenable y cada vez más extendida de la literatura gráfica –historieta, tebeo, cómic, novela gráfica, ilustración– como forma de representación social y de expresión cultural. No es extraño que recientemente ya se admita que algunas tesis doctorales se presenten como un cómic, a modo de documento gráfico.

El cómic ya en una experiencia común del arte, con un creciente valor y reconocimiento social. Ha venido para quedarse y para ampliar nuestra variedad de perspectivas. Por eso desde hace algunos años tenemos un premio nacional dedicado al cómic. Por eso es cada vez mayor su presencia en museos: el museo del Prado ha encargado ediciones de cómics dedicadas a exposiciones monográficas sobre Velázquez, sobre El Bosco, y a la celebración de su 200 aniversario este mismo año. En nuestra ciudad el MuVIM ha preparado en los últimos años exposiciones dedicadas a la escuela valenciana de dibujantes de historietas. Y el IVAM ha encargado también este año una magnífica exposición a Paco Roca, bajo el título El dibujado, en la que el dibujante valenciano lleva a cabo un estimulante ejercicio de reflexión sobre la presencia y la importancia de las representaciones gráficas a lo largo de toda la historia de la humanidad. Esta exposición ha sido comisariada por Álvaro Pons, director de la muy reciente Cátedra de Estudios del Cómic de la Universitat de València, una iniciativa puntera en el ámbito académico que va a suponer un reonocimiento definitivo a la importancia de la expresión gráfica en el IV


marco de la creación y de los estudios culturales. Las obras de Paco Roca aparecen en las páginas del cómic que ha elaborado Anna, porque formaban parte de las lecturas, entre otras más convencionales, que recomiendo a los estudiantes en la asignatura y a las que se prestó atención preferente en tertulias literarias dedicadas a su análisis. Tertulias que a su vez forman parte de un proyecto universitario de innovación educativa. ¿Y acaso los cómics no suponen una fuente constante de innovación que nos da acceso a interpretaciones culturales contemporáneas de la realidad social?

Que imaginación y conocimiento van de la mano es algo que podemos constatar a diario. Que ambos proporcionan a la par gozo intelectual e instantes de felicidad lo podemos aprender y apreciar desde bien pequeños. Este año 2019 se cumple 90 años del personaje universal de Hergé: el joven reportero Tintín, al que por cierto la Revista de Occidente ha dedicado en abril su número 455 (un año antes la revista Claves de Razón Práctica había publicado su número 256 centrado en el Cómic). Recuerdo algunas de las tardes de verano más felices de mi infancia leyendo las aventuras de Tintín en la biblioteca pública del puerto. A esas lecturas seguirían las de Astérix y Obélix, Lucky Luke, Spirou y Fantasio, Flash Gordon, Spirit…, y después se sumarían las deliciosas creaciones de Enric Sió, Esteban Maroto, Miguel Calatayud, Victor de la Fuente, Mique Beltrán, Max, Daniel Torres, Ana Penyas, y tantos otros… Entonces no lo sabía, pero esas primeras lecturas actuaron como un atractor, despertando el deseo de leer y leer sin tregua, como quien sigue desplegando el mapa del tesoro: hasta hoy. ¿Quién iba a decir que ese niño leería después a Spinoza, a Raymond Williams, a Paulo Freire, a Ivan Illich? ¿Y quién iba a decir que ese niño releería también a Paul Auster, a Raymond Chandler, a Nietzsche o a Chejov en sus versiones contemporáneas en forma de novelas gráficas? Decía Umberto Eco, en su magnífica introducción a la Balada del mar salado, del dibujante veneciano Hugo Pratt, que cuando quería relajarse leía a Engels y cuando quería leer algo serio prefería leer a Corto Maltés. Y es que los cómics nos permiten jugar en serio porque la lectura de una buena novela gráfica constituye una experiencia estimulante, y exige la participación activa del lector. Una de los lemas de las campañas de fomento lector en nuestro país decía que la lectura nos hace más libres, y sin duda la experiencia de la lectura contribuye a la invención de nuestra propia libertad y a la ampliación de sus límites. No es poca cosa. Un buen cómic, como el que tienes en las manos, nos muestra que a veces lo pensable es posible, que en el terreno de lo social no hay nada inevitable, o que todo está por hacer. Y nos muestra, como también en ese precioso libro-cómic de William Ayers y Ryan Alexander-Tanner, Enseñar. Un viaje en cómic, que la educación es una aventura interminable, que nos compromete para lograr la mejor versión de nosotros –que vemos proyectada en las heroínas y los héroes de los cómics– y de nuestro mundo – siempre amenazado por fuerzas malvadas pero siempre esperando ser salvado y renovado– como nos muestran las mejores sagas que reinterpretan los mitos universales en fabulosas novelas gráficas.

Mientras estaba preparando esta introducción y las referencias que aparecen al final del cómic, me sorprendía cada vez más que Anna haya sido capaz de activar en tan poco tiempo unas antenas sociológicas tan sensibles, haciendo sencillo lo que es complejo, mostrando tanta madurez desde su juventud. En estas páginas Anna ha destilado y concentrado un asombroso conocimiento de sociología de la educación, haciéndose eco de tantos y tantos nombres de libros, de autoras y de autores, que V


seguramente al docente le pueden resultar familiares, pero no así a una estudiante que está cursando su segundo año de estudios universitarios. Hay mucho y buen trabajo –una atención constante, paciente, inteligente– detrás de cada una de estas páginas. Hay una mirada fresca que es envidiable y una voluntad de aprender divirtiéndose que es contagiosa. Además de un espíritu crítico a la hora de hacer de la reflexión una forma de protesta.

Guiados de la mano de ese personaje llamado profesor JB –que la autora ha retratado con simpatía– recorremos en un puñado de páginas las lecciones de sociología de la educación que se pueden encontrar en cualquier manual al uso, pero de una forma completamente diferente. Aquí no hay una pretensión de sintetizar una disciplina, sino más bien de ofrecer un puñado de sugerencias, con aquellos recursos que son propios del discurso del cine y del cómic: el uso de la economía del lenguaje y de la elipsis. Además, consigue algo casi inverosímil, algo que nos resulta familiar a partir de Las meninas de Velázquez: contra toda apariencia, la clase no está vacía de estudiantes. Aunque no estén dibujados (como tampoco lo están los espectadores del cuadro del pintor), están situados en el otro lado del plano, en el otro lado del espejo –como lectores in fabula– mirando y escuchando con atención lo que tiene que contar el profesor JB, para participar no solo de la lectura del relato, sino también de su elaboración. Anna ha conseguido así, con buenas dosis de empatía, que los estudiantes cobren presencia como lectores activos y partícipes de un aprendizaje narrativo, de un viaje a la sociología de la educación. Sin duda, Anna nos ha hecho un regalo inesperado con este cómic, construyendo espacios que alimentan nuestra imaginación, que muestran que educar y aprender puede ser una aventura estimulante. Estos espacios nos abren a un mundo social tan frágil como prodigioso, un mundo en el que podemos intervenir –otro mundo es posible– para cambiarlo y mejorarlo.

De paso, nuestra joven autora ha dejado claro que tiene madera de maestra, y este cómic es la mejor prueba, porque sin duda refleja las mejores cualidades necesarias para educar: tener un poco de marina, un poco de pirata, un poco de poeta… y kilo y medio de paciencia concentrada. Como Anna finaliza con un agradecimiento enfático a su profesor, no puedo más que corresponder a estas palabras de la misma manera: ¡Gracias, Anna! Querida lectora, querido lector: A partir de aquí comienza la aventura. ¿A qué esperáis? Valencia, 23 de abril de 2019

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¡Hola! Soy JB, vuestro profesor de sociología de la educación. Este curso aprenderemos cosas nuevas, voy a ir introduciéndoos poco a poco en este mundo fascinante y recalcando lo más importante de cada sesión. ¡Vamos a empezar!

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