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El Diario que genera opinión...

“Aunque sea oposición, nunca voy a poner trabas a proyectos que beneficien a la ciudad”

ENTREVISTA

FRANCISCO NAVARRETE , Presidente de la Federación de Taxis y Colectivos de La Araucanía

“No nos quedó otra alternativa que subir los pasajes”

Si bien el presidente de la Federación de Taxis y Colectivos de La Araucanía pidió comprensión y “disculpas” a los usuarios ante el alza a $1.000 en algunas líneas por la contingencia nacional, advirtió una caída de ingresos cercana al 25% y sostuvo que ya hay conductores que están abandonando el rubro por falta de rentabilidad.

$8.565 millones recibió La Araucanía del Royalty Minero, Padre Las Casas lideró asignaciones

Tras el traspaso de más de 14 hectáreas por parte del Ministerio de Bienes Nacionales

OPINIÓN

Mal diagnóstico: El verdadero problema del plan de Kast

Por Camilo Guzmán

AEL

DOLOR: una realidad invisible que podemos prevenir

menudo lo normalizamos, lo minimizamos o lo relegamos a un segundo plano en la conversación sobre salud pública. Sin embargo, el dolor crónico es hoy una de las principales causas de consulta médica y discapacidad en el mundo. Una realidad supone una enorme carga personal y económica, afectando a más del 30 % de la población mundial.

En nuestro país, de acuerdo con el estudio “Radiografía del Dolor en Chile” -elaborado por la Pontificia Universidad Católica y la ACHS-, se estima que cerca de un 25% de la población -es decir, una de cada cuatro personas- vive con dolor crónico, lo que limita, de una u otra forma, su autonomía para trabajar, estudiar o realizar tareas cotidianas. En el caso de los adultos mayores, el índice crece de manera exponencial, sin embargo, esta población muchas veces asume el dolor como una consecuencia “natural” del envejecimiento, postergando la consulta y perpetuando un sufrimiento evitable.

Uno de los ejemplos más claros de este dolor invisible es el herpes zóster, una enfermedad causada por la reactivación del virus de la varicela, que afecta principalmente a personas mayores de 50 años y a quienes presentan sistemas inmunológicos debilitados. Más allá de las lesiones cutáneas, el herpes zóster puede provocar un dolor intenso y persistente,

conocido como neuralgia postherpética, que en algunos casos se extiende por meses o incluso años, impactando de forma severa la calidad de vida, el sueño, la salud mental y la funcionalidad de quienes lo padecen.

Abordar el dolor de forma seria y responsable exige cambiar nuestra mirada. No se trata solo de aliviar síntomas cuando ya están instalados, sino de comprender el dolor como una condición compleja, con dimensiones biológicas, psicológicas y sociales. Esto implica fortalecer la formación médica, mejorar el diagnóstico oportuno y, sobre todo, avanzar en estrategias de prevención, especialmente en una región que envejece aceleradamente como América Latina. En este contexto, la ciencia y la innovación cumplen un rol fundamental.

La Semana de la activación contra el Herpes Zóster es una oportunidad para visibilizar una condición muchas veces subestimada y para recordar que prevenir el dolor también es una forma de cuidar la dignidad y el bienestar a lo largo de la vida. Hablar de dolor hoy no es solo un desafío clínico: es un llamado a anticiparnos, a educar y a construir sistemas de salud que acompañen mejor a las personas en todas las etapas de su vida.

El agua que nos falta

La historia de la civilización nos enseña que el progreso no es un accidente, sino el resultado del dominio racional de la naturaleza. Desde los asentamientos de la antigüedad hasta la modernidad europea, las sociedades han prosperado sólo cuando han sido capaces de organizar el agua para dar estabilidad a la vida. El agua, en este sentido, no es meramente un insumo biológico, sino una condición de posibilidad para cualquier comunidad que pretenda trascender la precariedad.

Sin embargo, en La Araucanía asistimos a una realidad que desafía esta lógica. Nuestra región posee una geografía privilegiada, generosamente surcada por ríos y lagos, pero que —paradójicamente— padece un déficit hídrico que condiciona el futuro de miles de familias. Esta brecha revela una verdad incómoda: la abundancia natural, por sí sola, no garantiza el bienestar. Sin la mediación de la técnica, la riqueza hídrica es solo una potencia dormida; un recurso que está presente en el mapa, pero ausente en el grifo y en las siembras. Ello tiene, qué duda cabe, un impacto directo en el empleo y la superación de la pobreza.

Recientemente, la ministra de Medio Ambiente señalaba que enfrentar la escasez hídrica es un desafío que forma parte de las emergencias que enfrenta el país. Este diagnóstico, en el caso de La Araucanía, no puede ser más certero y necesario: la región hoy en día carece de una infraestructura que permita

un aprovechamiento eficiente y equitativo del agua. La Araucanía tiene, en los hechos, una extensa zona de secano que obliga a los agricultores a privilegiar cultivos anuales —desaprovechando el uso de suelo— y a la población laboralmente activa a emigrar hacia otras zonas. Esa emigración debilita el tejido social comunitario, y el vacío que deja se vuelve terreno fértil para el crimen organizado y los grupos radicales.

Precisamente porque el agua es condición de posibilidad —y no mero recurso sectorial—, la respuesta debe estar a la altura de lo que está en juego. La Araucanía necesita una política hídrica regional que, con visión de largo plazo, aborde simultáneamente la infraestructura de acumulación y distribución, la tecnificación del riego en la zona de secano y el fortalecimiento institucional del abastecimiento rural. No se trata de obras aisladas, sino de una estrategia que reconozca lo que la evidencia ya confirma: que la inversión en infraestructura hídrica es, ante todo, inversión en cohesión social.

Porque si algo nos recuerda la lección de las civilizaciones que supieron prosperar, es que el agua no espera. Donde no llega el agua, no llega el empleo; donde no llega el empleo, no llega la esperanza. Y una región sin esperanza no es solo una región pobre: es una región vulnerable. Donde el agua llega, la vida se organiza. La Araucanía tiene todo para lograrlo.

POR GUSTAVO DÍAZ Director Regional de IdeaPaís La Araucanía
POR DR. PABLO HERRERA
Inmunólogo clínico, Clínica Las Condes y Hospital Barros Luco

En el debate público han comenzado a surgir propuestas que, a primera vista, parecen atractivas: eliminar el pago de contribuciones. La idea puede sonar justa para muchas familias que sienten la presión del costo de la vida. Sin embargo, cuando uno observa con detención sus efectos, especialmente desde la realidad de las municipalidades, la conclusión es clara: estamos frente a una medida que podría poner en riesgo el funcionamiento mismo de las comunas.

Y es necesario decirlo con todas sus letras: esta propuesta nace del eventual gobierno de José Antonio Kast. Y llama profundamente la atención, porque cuando se levanta un discurso centrado en el crecimiento económico, la seguridad y el orden, resulta contradictorio impulsar una medida que, en la práctica, reduce los ingresos del Estado. Menos impuestos significan menos recursos. Y menos recursos significan menos seguridad, menos vehículos municipales, menos retiro de basura, menos inversión en barrios, menos Estado en la

E¿Y si se eliminaran las contribuciones?
Una pregunta que Chile debe responder con responsabilidad

vida cotidiana de las personas. No hay magia en esto: las comunas no funcionan con buenas intenciones, funcionan con presupuesto. Esta es, sin duda, la gran batalla del municipalismo en Chile. Primero, pongamos los datos sobre la mesa. En Chile, no todos pagan contribuciones. De hecho, aproximadamente el 77% de los inmuebles habitacionales está exento de este impuesto. Solo 1 de cada 4 viviendas paga contribuciones, y lo hace principalmente en sectores de mayor avalúo fiscal. Es decir, estamos hablando de un tributo progresivo, donde quienes tienen propiedades de mayor valor aportan más al desarrollo del país y, especialmente, de las comunas.

Además, existe una realidad territorial que no podemos ignorar. Las comunas con mayores ingresos —como Las Condes, Vitacura o Lo Barnechea— concentran gran parte de la recaudación por contribuciones. Sin embargo, ese dinero no se queda solo en esos territorios. A través del Fondo Común Municipal (FCM), se redistribuye a lo largo de Chile, permitiendo sostener a comunas con menores ingresos propios. Este punto es clave: el 60% de lo recaudado por contribuciones va directamente al Fondo Común Municipal. Este fondo es el principal mecanismo de equidad territorial

que tiene nuestro país. Gracias a él, comunas como Temuco pueden financiar servicios esenciales para la ciudadanía.

Para dimensionar su impacto, basta señalar que Temuco recibe más de 34 mil millones de pesos anuales desde el FCM, ubicándose entre las comunas que más recursos perciben a nivel nacional. Estos recursos no son un lujo: financian programas sociales, mantención de áreas verdes, alumbrado público, seguridad, cultura y una larga lista de servicios que mejoran la calidad de vida de nuestros vecinos.

Pero hay algo aún más preocupante. Según datos recientes, 265 de las 346 comunas del país dependen en más de un 44% de sus ingresos del Fondo Común Municipal. En casos extremos, como Isla de Pascua o comunas de La Araucanía como Saavedra o Toltén, esta dependencia supera el 90%. ¿Qué ocurriría con ellas si debilitamos la principal fuente de financiamiento del fondo?

Eliminar o reducir significativamente las contribuciones no es solo una medida tributaria: es un golpe directo a la estructura financiera de los municipios. De hecho, el impuesto territorial representa cerca del 45% del total del Fondo Común Municipal. En el caso de Temuco, además, constituye aproximadamente un 18% de nuestros ingresos totales. Por lo tanto, hablar de eliminar las

Maternidad y desigualdad

n un Chile que hoy registra las tasas de natalidad más bajas de su historia, el acceso a la reproducción asistida sigue evidenciando profundas brechas estructurales. Más allá del discurso sobre la necesidad de fomentar la maternidad, la realidad muestra que en nuestro país el deseo de formar una familia continúa condicionado por la capacidad de pago, el lugar de residencia y el tipo de proyecto de vida. Actualmente, la respuesta pública se concentra en programas dirigidos a pacientes Fonasa, pero el acceso efectivo opera bajo una lógica de cupos limitados que, en la práctica, se asemeja a una lotería. Mientras estándares internacionales estiman cerca de 1.500 ciclos por millón de habitantes para responder a la demanda, Chile se mantiene muy por debajo de esa cifra, con una cobertura fragmentada y selectiva.

A ello se suma una exclusión estructural especialmente sensible: la omisión del uso de gametos donados dentro del sistema público. Esto deja fuera procedimientos fundamentales como la ovodonación o la inseminación con donante, claves tanto para mujeres con edad reproductiva avanzada como para proyectos de maternidad no heterosexuales. De este modo, la política sanitaria no solo administra recursos, sino que también delimita qué formas de familia son reconocidas y cuáles quedan relegadas al mercado privado.

La desigualdad también se expresa territorialmente. La alta concentración de centros especializados en la zona central obliga a mujeres de regiones a enfrentar traslados reiterados, costos económicos adicionales y una importante carga emocional. En estos casos, la reproducción asistida deja de ser un tratamiento puntual para

contribuciones sin una alternativa de financiamiento clara y robusta es, en la práctica, poner en riesgo la continuidad de servicios básicos para millones de chilenos. Y frente a esto, no vamos a quedarnos en silencio. Los alcaldes de Chile nos estamos organizando. Esto no pasa desapercibido. Ya existen conversaciones y lo que viene será una defensa firme, transversal y corporativa de los alcaldes, alcaldesas y concejos municipales del país. Porque sin municipios fuertes, no existe Estado. Y si los gobiernos no protegen a sus municipios, lo que termina deteriorándose es la calidad de vida de las personas. Esto no significa que el sistema no deba revisarse. Siempre es legítimo discutir mecanismos de alivio para adultos mayores, sectores vulnerables o casos donde el avalúo fiscal no refleja la realidad económica de las familias. Pero una cosa es perfeccionar el sistema, y otra muy distinta es desmantelarlo.

Como alcalde de Temuco, mi deber es ser claro: debilitar las contribuciones es debilitar a los municipios, y con ello, afectar directamente la calidad de vida de nuestros vecinos.

Chile necesita más equidad territorial, no menos. Y para lograrlo, debemos cuidar —y mejorar— los instrumentos que hoy permiten que comunas como la nuestra sigan avanzando con dignidad y oportunidades para todos.

convertirse en un proceso que altera la vida cotidiana, el trabajo y las redes de apoyo.

Desde la psicología perinatal y reproductiva, estas barreras tienen consecuencias profundas. Las dificultades reproductivas no se viven únicamente en el plano biológico, sino también en la espera, la incertidumbre y la repetición de intentos con resultados inciertos. A ello se suma la tensión entre el tiempo biológico y los tiempos institucionales, que muchas veces posterga decisiones vitales fuera del control de las personas.

En este contexto, la ansiedad no puede leerse como un problema individual aislado, sino como una respuesta comprensible frente a un sistema que restringe oportunidades y prolonga la incertidumbre.

Por ello, resulta fundamental que el acompañamiento psicológico sea parte estructural de estos tratamientos.

Financiar únicamente la técnica y omitir el soporte emocional refleja una visión fragmentada de la salud reproductiva. Si la baja natalidad es hoy una preocupación país, la discusión no puede limitarse a cifras demográficas. Debe incorporar una mirada de justicia reproductiva que considere acceso equitativo, descentralización territorial, diversidad familiar y salud mental. La verdadera brecha no está solo en cuántas personas desean maternar, sino en quiénes pueden sostener ese deseo y quiénes, silenciosamente, se ven obligadas a renunciar a él.

POR ROBERTO NEIRA ABURTO Alcalde de Temuco
POR YANIRA MADARIAGA
Académica

YA ESTÁ EN MARCHA

Primera Reserva Natural Municipal de Temuco

La comuna concretó la creación de su primera Reserva Natural Municipal, tras el traspaso de más de 14 hectáreas por parte del Ministerio de Bienes Nacionales, iniciativa que busca fortalecer la conservación ambiental, promover la educación ecológica y posicionar a la ciudad como un referente en desarrollo sostenible en la región.

En el marco del Día de la Tierra 2026, la comuna de Temuco dio un paso histórico en materia de conservación ambiental con la creación de su primera Reserva Natural Municipal HuimpilÑielol, iniciativa desarrollada en coordinación con el Ministerio de Bienes Nacionales.

La nueva reserva se ubica en la cabecera sur del cordón montañoso Huimpil-Ñielol, en las cercanías del Cerro Ñielol, y corresponde a un inmueble fiscal de más de 14 hectáreas, que será administrado por el municipio con el objetivo de promover la conservación, rehabilitación y restauración ecológica del entorno.

La ceremonia de traspaso se realizó

Ecomercado

en el mismo sector y fue encabezada por el alcalde Roberto Neira Aburto, junto al seremi de Bienes Nacionales, Juan Guillermo Rojas, quienes destacaron la relevancia de proteger estos espacios como parte del patrimonio natural del país. “Estamos sumando esfuerzos para generar un nuevo polo de desarrollo en nuestra comuna, que nos permita avanzar en educación ambiental, poniendo en valor una flora y fauna única en su estado de conservación”, señaló el alcalde Neira. Por su parte, el seremi Juan Guillermo Rojas valoró el trabajo conjunto entre ambas instituciones. “Estamos contentos de concretar esta alianza

Municipal proyecta ampliar su cobertura a 500 familias de Temuco optimizando la recuperación de alimentos

Con cifras que demuestran un crecimiento exponencial en la eficiencia de recuperación, el municipio liderado por el alcalde Roberto Neira, busca ahora dar un paso estructural, pasar de la asistencia a una política de ciudad sobre alimentos no comercializados, asegurando, una óptima gestión de seguridad alimentaria.

El Ecomercado Municipal de Temuco proyecta aumentar su cobertura de 400 a 500 familias durante 2026, fortaleciendo la recuperación de alimentos aptos para el consumo y evitando su descarte.

Durante la primera sesión del Consejo Local del Ecomercado, autoridades, académicos y representantes privados analizaron los positivos resultados del programa. En el segundo semestre de 2025 se gestionaron

9,3 toneladas de alimentos, mientras que en el primer trimestre de 2026 ya se han recuperado más de 7 toneladas, equivalente al 75% de lo logrado en seis meses del año anterior. El alcalde Roberto Neira destacó que esta iniciativa, desarrollada junto a Fosis, se ha consolidado como una política pública de alto impacto en el sector Pedro Valdivia, gracias al trabajo públicoprivado que permite rescatar productos con detalles estéticos,

con el municipio de Temuco, a través de una concesión por cinco años. Esperamos seguir avanzando en la preservación de este tipo de espacios”, indicó.

En la actividad también participó la seremi de Agricultura, María Teresa Fernández, quien subrayó la importancia de esta iniciativa en el contexto de la protección ambiental. “Este traspaso es un hito, especialmente en el Día de la Tierra.

La biodiversidad y los ecosistemas deben ser protegidos, y confiamos en que el municipio dará un buen uso a este espacio”, afirmó.

Desde el ámbito académico, Pamela Sánchez, directora del Magíster en

Recursos Naturales de la Universidad Católica de Temuco, destacó el carácter pionero de la iniciativa. “Es la primera vez en La Araucanía que un municipio lidera la conservación bajo esta categoría, lo que permitirá desarrollar una gestión planificada con actividades de bajo impacto, como senderismo, trekking y otras iniciativas vinculadas a la educación ambiental”, explicó.

La creación de esta reserva posiciona a Temuco como una comuna que avanza en la protección de su entorno natural, integrando la conservación con el desarrollo sostenible y la educación ambiental.

pero en buen estado nutricional. Añadió que el objetivo es seguir fortaleciendo alianzas para que más familias de Temuco puedan acceder a una alimentación variada y de calidad. Por su parte, la seremi de Medio Ambiente, Paula Castillo, valoró el proyecto por su impacto social y ambiental, ya que reduce residuos en rellenos sanitarios y avanza en la estrategia nacional para disminuir el desperdicio de alimentos. Además, destacó que iniciativas de este tipo permiten transformar

un problema ambiental en una solución concreta para cientos de hogares. En la instancia participaron instituciones públicas, universidades y empresas como Nestlé, Walmart, Cencosud y Quillayes-Surlat. El objetivo es consolidar a Temuco como referente nacional en economía circular y justicia social, además de avanzar hacia una normativa local para destinar alimentos no comercializados a familias vulnerables.

Informe de Calidad de Vida Urbana 2025 evidencia estancamiento y retrocesos en ciudades clave de La Araucanía

El estudio, desarrollado por la CChC y la Pontificia Universidad Católica, evidencia el estancamiento en la calidad de vida urbana de comunas de La Araucanía en la última década, reforzando la necesidad de impulsar inversión y desarrollo urbano.

El estudio, desarrollado por la CChC y la Pontificia Universidad Católica, evidencia el estancamiento en la calidad de vida urbana de comunas de La Araucanía en la última década, reforzando la necesidad de impulsar inversión y desarrollo urbano.

La Cámara Chilena de la Construcción (CChC), junto al Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Pontificia Universidad Católica, presentó una nueva versión del Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU), instrumento que analiza la evolución de las condiciones de vida en 99 comunas del país con más de 50 mil habitantes, considerando seis dimensiones clave como conectividad, vivienda, empleo y entorno. En su versión 2025, el estudio —que revisa el período 20152025— evidencia que, a nivel nacional, si bien algunas comunas logran mejoras, una proporción relevante presenta retrocesos, especialmente en dimensiones como conectividad y movilidad, ambiente de negocios y condiciones socioculturales. Este escenario da cuenta de brechas persistentes que impactan directamente el desarrollo de las ciudades.

En el caso de La Araucanía, los resultados muestran un desempeño limitado en sus principales comunas. Temuco se mantiene en un nivel medio bajo, sin avances significativos en la última década, mientras que Angol y Padre Las Casas retroceden a nivel bajo. Villarrica en tanto, se mantiene en este mismo nivel, evidenciando la falta de mejoras sostenidas en calidad de vida urbana. Al respecto, el presidente de

CChC Araucanía, Lorenzo Dubois, señaló que “estos resultados no solo muestran brechas, sino también una oportunidad para fijar objetivos claros y avanzar en una agenda concreta que permita mejorar la calidad de vida en la región, con foco en inversión, ejecución de proyectos y desarrollo urbano”.

Desde el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC, su director, Arturo Orellana, explicó que “en los últimos diez años se observan retrocesos en la calidad de vida urbana, especialmente en ciudades intermedias, lo que da cuenta de un desafío estructural en el desarrollo de las ciudades”, tendencia que también se refleja en La Araucanía, donde este tipo de ciudades concentra gran parte del desarrollo urbano regional.

DESAFÍOS

PARA AVANZAR

El informe identifica tres dimensiones críticas en las que se concentran los mayores retrocesos y que resultan clave para mejorar la calidad de vida urbana tales como Conectividad y movilidad, donde se busca fortalecer el transporte público y su integración con la planificación urbana.

Otra dimensión es el Ambiente de negocios, se debe dinamizar la economía local y facilitar el desarrollo de empresas. Y finalmente las condiciones socioculturales donde se busca recuperar la participación y cohesión social en los territorios.

$8.565 MILLONES RECIBIÓ LA ARAUCANÍA DEL ROYALTY MINERO, Padre Las Casas lideró asignaciones

LDesde la CChC destacaron que estos resultados refuerzan la importancia de avanzar en políticas públicas que impulsen el desarrollo de las ciudades desde una mirada integral, promoviendo inversión, mejor infraestructura y mayores oportunidades para las personas.

SITUACIÓN EN LA ARAUCANÍA

En la última década (2015–2025), las comunas de La Araucanía muestran desafíos relevantes en materia de calidad de vida urbana, en línea con una tendencia nacional marcada por el estancamiento en áreas metropolitanas y retrocesos en ciudades intermedias.

En este contexto, el informe indica que en ciudades intermedias —como Angol y Villarrica— un 34,5% empeora su nivel de calidad de vida, mientras solo un 6,9% logra avances. En tanto, en áreas metropolitanas como Temuco y Padre Las Casas predomina el estancamiento, alcanzando un 60,7% de los casos.

En este contexto, dimensiones como conectividad y movilidad, ambiente de negocios y condiciones socioculturales se consolidan como ámbitos prioritarios para focalizar los esfuerzos, en línea con los desafíos que enfrenta la región en materia de desarrollo urbano, actividad económica y generación de empleo.

a Araucanía figura entre las regiones beneficiadas por la nueva distribución de recursos asociados al royalty minero, luego que la Tesorería General de la República concretara el traspaso de más de $113 mil millones a municipios del país. En el caso regional, el monto total proyectado para 2026 alcanza los $8.565 millones, recursos que serán distribuidos entre 31 comunas.

A diferencia de otras zonas del país, en La Araucanía estos recursos provienen exclusivamente del Fondo de Equidad Territorial (FET), instrumento destinado a comunas con menor capacidad de generar ingresos propios. En esta ocasión, la comuna con la mayor asignación regional fue Padre Las Casas, con $710 millones, seguida por Angol con $451 millones, Nueva Imperial con $428 millones y Carahue con $391 millones. El desglose regional muestra además que Temuco fue la única comuna de La Araucanía que no accedió a estos recursos, pese a que el fondo alcanzó a la gran mayoría del territorio. En la parte baja de la tabla aparecen comunas como Renaico con $182 millones, Melipeuco con $184 millones y Los Sauces con $189 millones.

A nivel nacional, la transferencia corresponde a las dos primeras cuotas de 2026 del royalty minero. Según informó la Subdere, del total ya distribuido, $27.458 millones corresponden al Fondo de Comunas Mineras y $85.808 millones al Fondo de Equidad Territorial, mecanismo que busca acortar brechas presupuestarias entre municipios. En paralelo, la Tesorería informó que durante 2025 se distribuyeron $2,93 billones a los municipios del país, de los cuales $2,71 billones provinieron del Fondo Común Municipal, mientras que $165.595 millones correspondieron al FET y $52.721 millones al Fondo de Comunas Mineras.

Estos recursos pueden ser utilizados por los municipios para financiar iniciativas de infraestructura comunal, fortalecimiento de servicios, apoyo social, seguridad pública y proyectos de desarrollo local, por lo que en la región son vistos como un respaldo relevante para comunas que dependen en mayor medida de transferencias externas para sostener su funcionamiento e inversión.

la

FRANCISCO

NAVARRETE, Presidente de la Federación de Taxis y Colectivos de La Araucanía

“No nos quedó otra alternativa que subir los pasajes”

Si bien el presidente de la Federación de Taxis y Colectivos de La Araucanía pidió comprensión y “disculpas” a los usuarios ante el alza a $1.000 en algunas líneas por la contingencia nacional, advirtió una caída de ingresos cercana al 25% y sostuvo que ya hay conductores que están abandonando el rubro por falta de rentabilidad.

Navarrete aseguró que las ayudas no han sido suficientes para enfrentar el aumento de costos, defendió el alza del pasaje como una medida transitoria y llamó a las autoridades a reforzar el apoyo al sector.

El alza del combustible volvió a tensionar al transporte menor en La Araucanía. Con costos de operación cada vez más altos, conductores y propietarios de taxis colectivos enfrentan un escenario complejo, marcado por menores ingresos, dificultades para sostener los recorridos y una creciente incertidumbre sobre la continuidad del servicio en algunos tramos y horarios. Tras la decisión de subir a mil pesos el pasaje en algunas líneas, el presidente de la Federación de Taxis y Colectivos de La Araucanía, Francisco Navarrete, defendió la medida como una respuesta obligada frente a la contingencia y afirmó que el rubro ya comienza a resentir la salida de choferes por falta de rentabilidad.

IMPACTO EN LOS BOLSILLOS

“No nos quedó otra alternativa que subir los pasajes”. Con esa frase, el presidente de la Federación de Taxis y Colectivos de La Araucanía, Francisco Navarrete, resumió el escenario que hoy enfrenta el transporte menor en la región, en medio del alza del combustible, el estrechamiento de los márgenes para conductores y propietarios, y la presión creciente por mantener el servicio funcionando. Navarrete explicó que el impacto

en el bolsillo de quienes trabajan a diario en taxis y colectivos ya es evidente. “Digamos un 25% menos de los ingresos que se recibía normalmente”, afirmó, al intentar dimensionar cómo el incremento de los costos ha ido reduciendo la rentabilidad del rubro. Para graficarlo, puso un ejemplo concreto: un conductor que antes podía reunir 40 mil pesos en una jornada, hoy estaría obteniendo cerca de 25 mil. Pero esa cifra, aclaró, no representa una ganancia limpia, porque desde ahí también debe salir la cuota destinada al dueño del vehículo. En otras palabras, el deterioro no solo afecta al chofer que conduce, sino también al propietario que depende de ese automóvil como una fuente de ingreso. Según señaló, el aumento acumulado de los costos bordearía los 198 mil pesos mensuales, considerando cuatro semanas de trabajo de lunes a sábado. A su juicio, esa diferencia explica por qué el sistema comenzó a resentirse en distintos niveles y por qué las ayudas disponibles no han logrado contener del todo el problema.

INSUFICIENTES

Consultado por las medidas impulsadas por el Gobierno, el dirigente fue escueto y directo: “No alcanzan”. Aunque reconoció

que hubo gestiones para obtener apoyo, sostuvo que los recursos solo cubren una parte del impacto y que, en la práctica, siguen siendo insuficientes frente al alza que arrastra el combustible. Esa insuficiencia, dijo, terminó empujando una decisión incómoda, pero inevitable. “No nos quedó otra alternativa de subir los pasajes”, insistió, junto con pedir disculpas a los usuarios por un ajuste que, aseguró, responde a una contingencia nacional y no a una decisión antojadiza del gremio.

En varias líneas, el valor del pasaje ya llegó a los mil pesos. Pese a ello, Navarrete sostuvo que la reacción de los usuarios ha sido, en general, comprensiva. Relató que muchas personas están pagando esa tarifa sin cuestionarla e incluso, en ocasiones, prefieren no recibir los 100 pesos de vuelto. Para él, ese gesto demuestra que buena parte de los pasajeros entiende la complejidad del momento que atraviesa el transporte menor. Pero el problema no termina en la tarifa. Uno de los puntos que más inquieta al dirigente es la salida

paulatina de conductores del sistema. “Ya están abandonando algunos conductores”, advirtió. En su propia línea, dijo, ya hay tres choferes que decidieron bajarse y devolver los autos a sus propietarios, porque simplemente el trabajo dejó de ser rentable.

POCA FRECUENCIA

El efecto de esa decisión no es menor. Cuando un chofer deja el vehículo detenido, también se golpea a quienes dependen de él como una inversión o ingreso complementario. Navarrete explicó que muchos propietarios son mujeres que no conducen y que mantienen esos colectivos como una ayuda económica adicional. Con los autos parados, esa entrada también desaparece. Por eso, el riesgo de una menor frecuencia de vehículos en algunos recorridos o en ciertos horarios no parece lejano. La preocupación dentro del gremio es que, si la rentabilidad sigue cayendo, más conductores opten por dejar turnos, reducir horarios o abandonar definitivamente el

Claudio

rubro, debilitando un servicio que en muchas comunas y sectores sigue siendo clave para la conectividad cotidiana.

Al ser consultado por la diferencia entre Santiago y regiones, Navarrete sostuvo que la situación se repite “a nivel nacional”, aunque deslizó una crítica de fondo: a su juicio, históricamente el sector que más respaldo recibe es la locomoción mayor, mientras el transporte menor suele quedar más rezagado en las soluciones.

En esa misma línea, también abordó el bono de 100 mil pesos destinado al rubro. Explicó que, en el caso de los dueños de vehículos, los pagos ya estarían depositados, pero que los conductores han enfrentado dificultades para completar el trámite debido a problemas con correos de confirmación y con la plataforma. De todos modos, aseguró que quienes no lograron postular a tiempo podrían hacerlo igualmente durante este mes, sin perder el beneficio.

MEDIDA TRANSITORIA

Navarrete agregó que el gremio se mantiene atento a eventuales cambios vinculados al Decreto 44, los que —según dijo— podrían traducirse en mejores condiciones para los propietarios que renueven sus vehículos y abrir posibilidades de postulación para infraestructura y mejoras en terminales, incluso con la mirada puesta en futuros cargadores eléctricos.

Por ahora, sin embargo, el presente sigue siendo de contención. El dirigente señaló que el pasaje a mil pesos se mantendría, en principio, “hasta por 6 meses”, aunque recalcó que la medida es transitoria y que podría revisarse si cambia el escenario que hoy afecta al petróleo. “Inclusive podemos bajar también los pasajes”, afirmó, dejando abierta la posibilidad de revertir el ajuste si los costos retroceden.

Mientras eso no ocurra, el transporte menor en La Araucanía seguirá operando bajo presión. Y, en palabras del propio Navarrete, con una certeza que hoy marca el ánimo del gremio: la subida del pasaje no fue una elección, sino una salida forzada ante un equilibrio que hace rato comenzó a romperse.

Comenzó pago de bono de 100 mil pesos a transportistas de la región

En la región, 2.040 transportistas fueron los primeros beneficiados con el apoyo económico, en el marco de las medidas de mitigación por el alza del precio de los combustibles.

Este lunes comenzó el pago del bono mensual de $100.000 dirigido a conductores y propietarios de taxis, taxis colectivos y transporte escolar, como parte de las medidas impulsadas por el Gobierno para mitigar el impacto del alza internacional de los combustibles, en el marco del Plan Chile Sale Adelante.

A nivel nacional, en esta primera etapa se beneficiaron 48.284 personas, de las cuales 46.333 ya recibieron el pago directamente en su CuentaRut de BancoEstado, agilizando el acceso a los recursos.

El ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, destacó la rápidez del proceso. “En apenas dos semanas, pudimos hacer el traspaso de los recursos a cerca de un 40% del universo total de potenciales beneficiarios. Este lunes se concretó el pago a más de 46 mil conductores de taxis básicos, colectivos y transporte escolar. Durante las próximas semanas, seguiremos trabajando con la misma intensidad y compromiso, ya que este tipo de beneficios llegan directamente a quienes

más se ven afectados por el alza internacional de los combustibles. Nuestro foco está en las personas, las familias y los trabajadores más vulnerables que necesitan el apoyo del Estado para sortear los efectos de la contingencia internacional”.

En la Región de La Araucanía, 2.040 transportistas ya recibieron este beneficio, el cual se entregará de forma mensual se mantenga la contingencia asociada al alza internacional de los combustibles o hasta que el precio del petróleo Brent promedie los 80 dólares por barril.

El seremi de Transportes y Telecomunicaciones, Rodrigo Lagos, valoró la implementación de esta medida y sostuvo que “este apoyo ya está llegando a más de 2 mil conductores y propietarios de taxi, taxi colectivo y transporte escolar en la región, lo que representa un alivio directo para su trabajo diario y un apoyo a las familias que utilizan estos servicios de transporte”.

Desde BancoEstado, la gerenta general ejecutiva Andrea Silva, explicó que los beneficiados

deben contar con su CuentaRut activa para utilizar el bono en la compra de combustible en comercios registrados con el rubro de carga de combustible. Por su parte, el director del Instituto de Previsión Social (IPS), Juan José Cárcamo, destacó la coordinación institucional que ha permitido un pago oportuno y seguro de este beneficio.

Las postulaciones a este beneficio continúan abiertas a través de la plataforma dispuesta desde el 1 de abril en el sitio www.mtt.gob.cl. Quienes postulen durante abril accederán a seis pagos mensuales, mientras que quienes lo hagan a partir de mayo, recibirán cinco y así sucesivamente.

La primera inscripción permitirá acceder al bono de manera mensual sin la necesidad de realizar trámites adicionales. Además, la misma plataforma permitirá realizar consultas para conocer el estado de la postulación, tanto para propietarios como para conductores.

ICVU 2025: LA ARAUCANÍA NO PUEDE RESIGNARSE AL

ESTANCAMIENTO URBANO

El Índice de Calidad de Vida Urbana 2025 deja una señal incómoda, pero necesaria. La Araucanía no está avanzando al ritmo que necesita. En algunas comunas, incluso, va hacia atrás. Negarlo sería irresponsable. Minimizarlo, aún peor. La única respuesta posible es asumir el diagnóstico con honestidad y actuar en consecuencia.

El nuevo ICVU 2025 no debiera leerse como una estadística más, ni como un documento técnico destinado a engrosar archivos institucionales. Lo que muestra, en realidad, es algo mucho más profundo y preocupante: que en La Araucanía la calidad de vida urbana no solo avanza demasiado lento, sino que en algunos casos directamente retrocede. Y cuando una región se estanca en aspectos tan esenciales como la conectividad, el desarrollo económico local o las condiciones socioculturales, lo que se compromete no es únicamente su presente, sino también su posibilidad de construir un futuro más digno y equilibrado.

Ese es el punto de fondo que deja en evidencia el ICVU 2025, elaborado por la Cámara Chilena de la Construcción y el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Pontificia Universidad Católica. El informe revisa una década completa, entre 2015 y 2025, y su diagnóstico para La Araucanía dista mucho de ser alentador. Temuco se mantiene en un nivel medio bajo, sin avances significativos. Angol y Padre Las Casas retroceden a nivel bajo. Villarrica, por su parte, permanece en ese mismo rango, sin señales de mejora sostenida. En otras palabras, las principales ciudades de la región no están logrando traducir el paso del tiempo en mejores condiciones urbanas para sus habitantes.

Y eso es grave. Grave porque diez años debieran ser suficientes para mostrar transformaciones visibles. Grave porque durante una década se ha hablado una y otra vez de descentralización, de inversión pública, de reactivación económica, de conectividad, de planificación territorial y de equidad regional. Grave, además, porque cuando los indicadores se mantienen inmóviles o empeoran, lo que queda al descubierto es una falla estructural: las políticas, los proyectos y las prioridades no están siendo suficientes, o simplemente no están llegando donde más se necesitan.

La lectura del informe obliga a abandonar cualquier autocomplacencia. La Araucanía no puede seguir contentándose con discursos sobre su potencial mientras sus ciudades muestran signos persistentes de fragilidad urbana. El potencial, por sí solo, no pavimenta calles, no mejora el transporte, no revitaliza barrios, no genera empleos de calidad ni reconstruye el tejido social. El potencial sin ejecución termina convirtiéndose en una promesa vacía. Y eso es justamente lo que la región no puede permitirse seguir acumulando.

Uno de los aspectos más inquietantes del estudio es que confirma una tendencia conocida, pero insuficientemente enfrentada: las ciudades intermedias retroceden y las áreas metropolitanas se estancan. Angol y Villarrica aparecen como ejemplos claros de deterioro o falta de avance,

mientras Temuco y Padre Las Casas reflejan una inercia que debiera encender todas las alarmas. El estancamiento no siempre se manifiesta de manera estridente. A veces se expresa en algo más silencioso, pero igual de dañino: barrios que no mejoran, servicios que no se modernizan, transporte que no responde a las necesidades reales, inversión privada que no despega y espacios públicos que dejan de ser lugares de integración para convertirse en zonas de abandono o inseguridad. Si una ciudad no mejora su calidad de vida urbana, lo que se instala es una sensación cotidiana de límite. Límite para movilizarse. Límite para emprender. Límite para acceder a mejores oportunidades. Límite para convivir. Y cuando esos límites se prolongan por años, terminan normalizándose. Ese quizás sea el riesgo más grande para La Araucanía: acostumbrarse. Acostumbrarse a que Temuco siga atrapado en diagnósticos repetidos. Acostumbrarse a que Padre Las Casas continúe cargando con déficits históricos. Acostumbrarse a que Angol y Villarrica no logren consolidar un desarrollo urbano acorde a sus necesidades y proyección. Acostumbrarse, en definitiva, a que vivir peor sea una condición casi permanente. Por eso el informe debiera ser entendido como una advertencia política, económica y social. No basta con identificar que las dimensiones más críticas son la conectividad y movilidad, el ambiente de negocios y las condiciones socioculturales. El verdadero desafío está en asumir que esas tres áreas se cruzan entre sí y forman parte del mismo problema. Una ciudad mal conectada reduce su dinamismo económico. Un entorno de negocios débil limita la generación de empleo y frena la inversión. Un deterioro en las condiciones socioculturales erosiona la cohesión social, disminuye la participación y debilita la vida comunitaria. Nada de eso ocurre por separado. Todo se retroalimenta.

La Araucanía, además, tiene un problema adicional: demasiadas veces la discusión sobre desarrollo urbano queda subordinada a la contingencia inmediata. Se debate cuando colapsa el tránsito, cuando se paraliza una obra, cuando un proyecto se retrasa o cuando surge una crisis puntual. Pero la calidad de vida urbana no puede seguir tratándose desde la urgencia. Requiere una mirada estratégica, sostenida y transversal. Requiere continuidad entre gobiernos, coordinación entre municipios y una institucionalidad regional capaz de empujar proyectos de mediano y largo plazo. Requiere, también, coraje para priorizar inversiones que a veces no son vistosas en lo político, pero sí decisivas para la vida diaria de miles de personas. No se trata únicamente de construir más. Se trata de construir mejor. De planificar mejor. De ejecutar

con mayor rapidez y con mayor sentido territorial. De comprender que el desarrollo de una ciudad no puede medirse solo por la cantidad de obras inauguradas, sino por el impacto real que esas obras tienen en la vida de las personas. Una región no progresa porque sume anuncios, sino porque reduce brechas. Y el ICVU, precisamente, está mostrando que esas brechas persisten.

Aquí hay una responsabilidad compartida. Del Estado, por cierto, que debe garantizar una inversión coherente con las necesidades de territorios históricamente rezagados. De los municipios, que están llamados a empujar planificación, gestión y proyectos con mayor capacidad técnica. Del sector privado, que no puede quedar al margen del desafío de dinamizar ciudades más competitivas y habitables. Y también del mundo político en su conjunto, que debe dejar de usar el desarrollo urbano como consigna y empezar a asumirlo como una política esencial para la cohesión social y el crecimiento regional.

Las palabras del presidente de la CChC Araucanía, Lorenzo Dubois, apuntan en una dirección correcta cuando habla de fijar objetivos claros y avanzar en una agenda concreta. Esa debiera ser precisamente la clave: una agenda concreta. Porque si algo sobra en La Araucanía son los diagnósticos. Lo que falta es ejecución. Falta convertir el consenso en decisiones. Falta transformar las necesidades en proyectos financiados, licitados y terminados. Falta una visión regional que entienda que mejorar la calidad de vida urbana no es un lujo ni una meta secundaria, sino una condición básica para reducir desigualdades, atraer inversión y fortalecer el tejido social.

La región necesita recuperar la ambición. No la ambición retórica, sino la ambición práctica. La de ciudades que se proyectan con seriedad, que ordenan su crecimiento, que priorizan movilidad eficiente, que fortalecen su entorno económico y que reconstruyen vínculos comunitarios. La de autoridades que entienden que el desarrollo urbano no se improvisa. La de una ciudadanía que exija más que anuncios y plazos extendidos.

El ICVU 2025 deja una señal incómoda, pero necesaria. La Araucanía no está avanzando al ritmo que necesita. En algunas comunas, incluso, va hacia atrás. Negarlo sería irresponsable. Minimizarlo, aún peor. La única respuesta posible es asumir el diagnóstico con honestidad y actuar en consecuencia. Porque una región que se acostumbra al estancamiento urbano termina resignándose a una calidad de vida menor. Y La Araucanía no debiera resignarse a eso. Ni por historia, ni por potencial, ni por dignidad.

Prórroga del Estado de Excepción divide opiniones en La Araucanía

Presidente del gremio lamentó que el Gobierno presentara “el mismo oficio que hemos tenido los últimos cuatro años”, pese a comprometer mejoras a la medida

La nueva aprobación de la prórroga del Estado de Excepción Constitucional que rige en la Región de La Araucanía y en las provincias de Biobío y Arauco tuvo diversas críticas. Lo anterior, debido a la discusión respecto de la continuidad de la medida, y la posibilidad de ponerle fin.

Desde el mundo agrícola, la determinación fue valorada, aunque con matices respecto de su implementación. El presidente de la Asociación de Agricultores de Malleco, Sebastián Naveillan, calificó como “una buena noticia que el Estado de Excepción se haya renovado y no se siguió la línea de lo que había planteado el ministro

de Defensa de retirarlo porque no hayan motivos para mantenerlo”. El dirigente gremial de la zona más afectada por ataques de grupos radicalizados, en sectores rurales, agregó que “al parecer la lógica y la cordura primó, y eso hace que el Gobierno haya presentado una renovación”, destacando el cambio de criterio respecto de evaluaciones anteriores.

Sin embargo, Naveillan manifestó reparos sobre la forma en que se ha aplicado la medida en los últimos años. “Lamentablemente, vemos cómo el Gobierno nuevamente, después de comprometerse en algunas ocasiones a modificar el decreto del Estado de Excepción y hacer cosas distintas para ir en

contra del terrorismo y de una vez por todas ir a la baja de los hechos de violencia y poner tras la reja a todos los terroristas, nuevamente el Gobierno hizo el mismo oficio que hemos tenido los últimos cuatro años”, afirmó. En esa línea, el timonel gremial sostuvo que el sector espera cambios concretos en la estrategia de seguridad, “no que solamente queden en el discurso”, afirmó, y enfatizó la necesidad de fortalecer las atribuciones de las Fuerzas

Armadas en la zona. “Necesitamos que los militares tengan más autoridad, tengan más libertad de poder ir en contra de todos los terroristas”, planteó. El líder de los agricultores de Malleco llamó a que “de una vez por todas trabajemos para poder bajar los índices de terrorismo en la región y trabajemos para poder darle paz y tranquilidad a todos los habitantes del sector rural y de la región de La Araucanía”.

Corte admite recurso de concejal Santana contra Contraloría

La Corte de Apelaciones de Temuco declaró admisible el recurso de protección presentado por el concejal de Padre Las Casas, Miguel Santana, en contra del dictamen D148/2026 emitido por la Contraloría General de la República, que establece límites al ejercicio de la función fiscalizadora de los concejales. En su resolución, el tribunal ordenó a la Contraloría evacuar un informe en un plazo de 8 días, acompañando todos los antecedentes relacionados con el dictamen cuestionado, dando inicio formal a la tramitación judicial del caso.

El dictamen impugnado precisa que las labores de fiscalización deben realizarse mediante mecanismos formales, restringiendo acciones directas en dependencias municipales sin autorización previa de la autoridad comunal. Esta interpretación ha generado preocupación en autoridades locales, al advertirse un eventual debilitamiento del rol fiscalizador que ejercen los

El dictamen impugnado precisa que las labores de fiscalización deben realizarse mediante mecanismos formales, restringiendo acciones directas en dependencias municipales sin autorización previa de la autoridad comunal

concejos municipales en resguardo de la transparencia y el correcto uso de los recursos públicos. “El hecho de que la Corte de Apelaciones de Temuco haya declarado admisible este recurso demuestra que existe un fundamento jurídico serio que

debe ser revisado en profundidad. Este es un paso importante para abrir un debate necesario sobre el alcance real de las facultades fiscalizadoras de los concejales y su rol en la defensa de la transparencia municipal”, señaló el concejal Miguel Santana.

Asimismo, el concejal destacó que en esta causa el Consejo de Defensa del Estado se hizo parte formal en representación de la Contraloría Regional de La Araucanía, asumiendo la defensa jurídica del dictamen impugnado. “Que el Consejo de Defensa del Estado haya ingresado a la causa confirma la relevancia institucional de este proceso y demuestra que estamos frente a una discusión de fondo que puede tener efectos en el ejercicio del rol fiscalizador en municipios de todo el país”, afirmó. Finalmente, el concejal Santana sostuvo que esta acción judicial busca resguardar la autonomía fiscalizadora de los concejos municipales y fortalecer el principio de control democrático, señalando que la admisibilidad del recurso constituye un primer paso relevante para que los tribunales revisen el alcance del dictamen y determinen si las restricciones establecidas por la Contraloría se ajustan plenamente a la ley y al interés público.

FREDY CARTES, CONCEJAL DE TEMUCO:

“Aunque sea oposición, nunca voy a poner trabas a proyectos que beneficien a la ciudad”

El concejal de Temuco, en conversación exclusiva con Tiempo 21, advierte el impacto del alza de combustibles, cuestiona reformas que afectan los ingresos municipales y defiende una gestión centrada en el desarrollo, sin “zancadillas” políticas.

que me trajo hasta acá.

En medio de un escenario marcado por la incertidumbre económica, reformas estructurales y cambios bruscos desde el Gobierno de José Kast que generan presión sobre las finanzas locales, el concejal Fredy Cartes, aborda con crudeza los desafíos que enfrenta el municipio. Desde el impacto del alza de combustibles hasta la posible eliminación de las contribuciones, pasando por proyectos emblemáticos como el Pabellón Araucanía, la cultura barrial y el desarrollo deportivo, Cartes traza una línea clara: responsabilidad fiscal, mirada social y apoyo a iniciativas que beneficien directamente a la comunidad. En esta conversación, el edil —hoy independiente, tras su salida de Renovación Nacional— también reflexiona sobre el rol del concejo, la relación con la administración de Roberto Neira y las tensiones entre política, gestión y ciudadanía.

¿Quién es Fredy Cartes? ¿Cómo se autodefine?

— Freddy Cartes es un vecino nacido en Temuco. Criado y formado en una familia, con la abuela, estudiante de la D497 “Pueblo Nuevo” y Liceo Pablo Neruda. Soy deportista, fui representante de la región en atletismo y ajedrecista.

Actualmente, concejal, en virtud del trabajo que se viene desarrollando desde los 18 años, con inquietud política desde aquella época, militante de Renovación Nacional desde los 18, hace 6 meses, independiente y siempre con una vocación de servicio que fue lo

¿Qué lo llevo a salir de Renovación Nacional?

— Me hice militante a los 18 años, el mismo día de mi cumpleaños, tras conocer distintos partidos y encontrar mayor afinidad en Renovación Nacional. Ahí desarrollé una trayectoria como dirigente juvenil, miembro de la comisión política y secretario regional, pese a no venir de una familia ligada a la política.

Con el tiempo me desmotivé, porque siento que los partidos se alejaron de su base ideológica y hoy predomina el caudillismo, donde pesa más la cercanía con figuras que las convicciones. Creo que ese pensamiento partidista ha generado confusión política y una desconexión con la ciudadanía, especialmente con jóvenes que valoran más la objetividad que la militancia.

Pero… ¿se considera opositor u oficialista con respecto al Gobierno actual?

— Oficialista.

Aterrizando en la ciudad, con el alza de los combustibles los efectos ya se hacen notar en situaciones cotidianas como el transporte y servicios, ¿cómo está impactando esto en el presupuesto municipal de Temuco?

— Cuando nosotros, a fin de año, se nos propone —y aceptamos— un presupuesto, no pensamos en estos cambios y mucho menos en el alza que iba sufrir el combustible. Cuando nos encontramos ante esta situación, vimos las cuentas, y

tenemos combustible —de acuerdo al presupuesto del año pasado— hasta, aproximadamente, septiembre. Es decir, en septiembre deberíamos quedar con los vehículos paralizados.

¿Se están tomando medidas?

— Te soy sincero: lo hemos conversado, pero en este momento no tengo todas las líneas claras en la memoria, pero sí, se están tomando medidas, se están haciendo ajustes económicos en estos momentos en el municipio. Entiendo que las medidas van por ajustes en distintas áreas, como mantenciones, donde eventualmente podríamos reducir gastos —por ejemplo, hacer dos en vez de tres— aunque sabemos que no es lo ideal, pero permitiría generar algo de ahorro.

En el supuesto caso de eliminarse el pago de Contribuciones — que representan un 35% de la caja municipal—, ¿cómo se reemplazarían esos ingresos sin afectar servicios clave?

— Hoy eso no está claro. Se nos ha dicho que se están evaluando alternativas, pero todavía no hay una propuesta concreta. Esto nos afecta a todos por igual: hay comunas donde el impacto podría ser muchísimo mayor, incluso cercano al 90% del presupuesto, por lo que los municipios se están organizando para plantear su preocupación. Es un tema que sigue en conversación y que aún está en desarrollo.

Nosotros trabajamos estas definiciones en comisiones, donde se presentan propuestas y también

contrapropuestas. No es una decisión individual, sino un trabajo colectivo como órgano colegiado, por eso muchas veces las respuestas pueden sonar poco definitivas, porque el proceso aún está en construcción. El listado completo no lo tengo, pero sé que ya se se estaría ajustando en torno a 500 millones que podríamos disponer para terminar el resto del año, pero aún nos faltan 500 más porque son 1.000 millones los que nos estarían faltando, solamente en la línea de combustible, para terminar de movilizar todo lo que significa el aparataje municipal.

Si se eliminasen las contribuciones, ¿vaticina un futuro oscuro para los municipios?

— Sí, yo creo que se viene un escenario complejo, sobre todo para los municipios más pequeños. Y no es solo una impresión, me atrevo a decir que sí.

Si no existe algún tipo de compensación o soporte, el impacto va a ser fuerte. En el caso de comunas como Temuco, quizás podamos hacer ciertos ajustes para amortiguar el golpe, pero eso igualmente implicará recortes en líneas de trabajo que hoy son importantes. Es un porcentaje significativo de los recursos, por lo tanto, la disminución es innegable.

¿Y está de acuerdo con este tipo de medidas?

— Mi respuesta es clara: no. Ni en lo personal como concejal, ni tampoco como parte del oficialismo.

Por Italo Soto Villarroel.

EDICIÓN 908/ del 25 de abril al 01 de mayo2026

Uno de los grandes proyectos para los 150 años de Temuco, es el Mercado Municipal, otro de ellos era el Pabellón “Amor Araucanía” que no tuvo un final feliz, pues lo están devolviendo a Bienes Nacionales. Considerando que antiguamente en ese terreno había una cancha, ¿deberíamos desarmar el edificio y recuperar ese espacio para el desarrollo deportivo?

—Qué difícil pregunta me tiraste… Mira, nosotros en un inicio solicitamos el pabellón porque existía la intención de sacarlo adelante, y eso los vecinos lo saben. Pero hoy el escenario es distinto. No tenemos claridad sobre lo que viene para los municipios y no podemos comprometernos a invertir entre 1.500 y 2 mil millones de pesos en su restauración, porque sería irresponsable si esos recursos probablemente no estarán disponibles mañana.

Por eso se ha optado por una postura responsable: hasta ahora, el único gasto ha sido en los guardias de seguridad del Pabellón. Y siendo muy claro, si no hay otra fuente de financiamiento — ya sea del Estado o privados— lo más sensato es que el espacio se devuelva, todos fuimos testigos de todo lo que costó el financiamiento del Mercado.

Pero… si de usted dependiera, ¿qué hacemos con ese espacio?

—Yo lo devolvería. Hoy es un terreno de Bienes Nacionales y no creo que el municipio deba asumir nuevos gastos sin tener certezas. Cualquier proyecto hoy sería una carga adicional para las arcas municipales, y simplemente no tenemos ese presupuesto. Ahora, distinto sería si existiera financiamiento externo. Ahí uno puede proyectar lo que sea. Pero con recursos propios, es inviable. Solo arreglar el pabellón costaba cerca de 2 mil millones y no se pudo; pensar en un proyecto nuevo podría significar fácilmente 10 mil millones. Si me preguntas qué me gustaría, probablemente mantener algo similar a lo que había antes, esto es un espacio para el emprendimiento. Pero volvemos al mismo punto: sin recursos, hoy no es posible.

Saltemos a la cultura y el deporte. A fines del año pasado y a principios de este, los barrios se iluminaron en plena noche con el pasacalles “Océano”, sin embargo, más allá de dicho espectáculo, no hay oportunidades ni espacios de calidad para el desarrollo cultural en los barrios, y si hay, se desconocen. Si bien tenemos parques, no se descentralizan las actividades hacia los barrios. ¿Cree que Temuco ha

abandonado este ítem? ¿Qué pasa con el desarrollo cultural y deportivo en la ciudad?

— No, en eso estoy en absoluto desacuerdo contigo. Yo creo que Temuco hoy se está desarrollando en dos líneas claras, y es importante hacer esa distinción: una cosa es lo que había antes y otra muy distinta es lo que se está trabajando ahora. Por ejemplo, está en desarrollo el proyecto en la ex Escuela Técnica Femenina, que apunta, justamente, a fortalecer el ámbito cultural para agrupaciones y asociaciones.

Además, se ha potenciado fuertemente la actividad cultural en la ciudad. El Museo Ferroviario Pablo Neruda, por ejemplo, pasó de convocar 200 o 300 personas a reunir entre 5.000 y hasta 15.000 los fines de semana, con actividades que van desde encuentros otakus hasta espacios vinculados a la poesía. A eso se suman las actividades en el Parque Isla Cautín, con ferias, recitales y eventos que congregan cerca de 20.000 personas por fin de semana, y un Teatro Municipal con cartelera completa durante todo el año. También se ha impulsado el acceso a la cultura en los barrios, sacando las actividades del formato tradicional y llevándolas directamente a sectores como Pueblo Nuevo o Labranza, donde vecinos pueden disfrutar espectáculos de alto nivel en sus propios territorios, como lo fue el pasacalles “Océano”. En el ámbito deportivo, hoy existen becas que han permitido que deportistas locales destaquen no solo a nivel nacional, sino también internacional, con logros en campeonatos y clasificaciones relevantes. Temuco, además, se está posicionando como una ciudad deportiva, con eventos como el Maratón Internacional de La Araucanía, torneos ATP, competencias de básquetbol, rugby y fútbol femenino de carácter internacional.

Por eso, más que hablar de una ciudad paralizada, yo veo a Temuco como una ciudad que se ha desarrollado con fuerza en cultura y deporte. Y ahí también hay que ser claros: la municipalidad no tiene como rol principal la alta competencia, sino generar espacios y oportunidades para que niños y jóvenes accedan al deporte, algo que hoy se está impulsando a través de distintas escuelas deportivas en la comuna.

Pero concejal, usted menciona avances en deporte competitivo, pero llevándolo al plano social — como por ejemplo, “Impulsando Campeones” que usan el deporte para alejar a niños de la violencia o las adicciones—, ¿qué se está

haciendo?

Y en esa misma línea, considerando la infraestructura deportiva impulsada por el exalcalde Miguel Becker, ¿cuál es hoy el aporte de la gestión actual?

— Es una muy buena pregunta, porque permite ampliar la mirada. Tú partiste hablando del tema del box, existe un centro de artes y deportes de contacto en la escuela Manuel Rodríguez, donde se está haciendo un trabajo concreto con niños y jóvenes del barrio, alejándolos de contextos complejos y llevándolos a una disciplina que les resulta atractiva, con resultados reales —incluso hoy hay un joven que va a disputar un título latinoamericano.

Ahora, es cierto que muchas de estas iniciativas se concentran en ciertos espacios, pero eso responde también a una lógica de recursos: no es solo tener profesores en distintos puntos, sino asegurar seguimiento, calidad y sostenibilidad. Por eso se combinan espacios más centralizados con infraestructura distribuida en la ciudad. Hoy, por ejemplo, existen programas como las escuelas deportivas vinculadas a recintos como las canchas de tenis del estadio, donde ya se han formado niños de escuelas públicas que incluso han salido campeones nacionales. Respecto a la comparación con la administración anterior, yo creo que hay que reconocer que en ese momento se enfrentó una realidad muy dura, con una falta importante de infraestructura deportiva. Ese trabajo se hizo y hoy existe una base que se sigue utilizando y manteniendo. Pero eso no significa que el desarrollo se haya detenido. Actualmente hay proyectos en marcha, como el campo deportivo, mejoras en el sector del Estadio Municipal, la intervención en O’Higgins, la construcción de una pista de patinaje, espacios de calistenia en parques y la recuperación de disciplinas como el bicicross en el Parque Isla Cautín. Y aquí es importante entender algo: infraestructura y actividad van de la mano. Cuando tú construyes un parque, no solo estás haciendo una obra, estás generando un espacio de encuentro, de vida sana y de integración social. Hoy Temuco cuenta con parques en distintos macrosectores, lo que permite acercar el deporte y la recreación a más barrios, aunque no siempre haya un monitor permanente en cada lugar. Además, se está trabajando en nuevos proyectos deportivos que buscan integrar a toda la comunidad, con una mirada más amplia, no solo competitiva, sino también social y formativa. Porque el desarrollo del

deporte en una ciudad no se mide solo por resultados, sino por todo el entorno que genera: vida sana, salud mental, integración familiar y oportunidades para niños y jóvenes. Por eso, más que verlo como áreas separadas, nosotros entendemos el deporte, la cultura y la vida comunitaria como parte de un mismo ecosistema. La ciudad no puede enfocarse solo en una cosa —como seguridad o salud— porque todo es importante. El desafío es equilibrar esas necesidades y seguir avanzando en un desarrollo integral que impacte realmente en la calidad de vida de las personas.

Concejal, ¿cómo evalúa la relación entre el Concejo Municipal y el alcalde Neira?

— Hoy tenemos un concejo nuevo, muy distinto al anterior, con mayoría de oposición política al alcalde y una mirada más enfocada en fiscalizar. Pero eso no significa un clima de conflicto. Al contrario, creo que hay una buena relación con el alcalde, basada en el respeto.

Eso sí, ser fiscalizadores implica observar, pedir explicaciones y, cuando corresponde, levantar situaciones, ya sea mediante sumarios o derivaciones a instancias como Contraloría. No hacerlo sería una negligencia frente a la comunidad.

Ahora, hay que entender que el concejo es un órgano colegiado, no somos jueces. Nuestro rol es fiscalizar y dejar constancia pública de lo que observamos. En un municipio con más de 5 mil funcionarios, es evidente que pueden surgir situaciones y debemos estar atentos. Algunas cosas se pueden haber pasado, pero la mayoría se ha observado y eso es clave para la transparencia.

En lo personal, yo no soy de hacer política en la prensa. Prefiero actuar por los canales formales, con responsabilidad. Otros concejales optan por una exposición mayor, y es válido, pero no es mi estilo. También creo que a veces hay posturas más mediáticas sin todos los antecedentes, pero eso forma parte de las distintas formas de hacer política dentro del concejo.

Lo que sí tengo claro es que, aunque sea oposición, nunca voy a poner trabas a proyectos que beneficien a la ciudad. Siempre voy a apoyar el desarrollo de Temuco, independiente de quién sea el alcalde.

Distinto es cuando se trata de gastos que no tienen un impacto directo en la comunidad; ahí he sido crítico y lo seguiré siendo, incluso si eso significa votar en contra o marcar diferencias en solitario.

Positivas gestiones en cultura, obras públicas y deporte concretó el alcalde de Pucón con autoridades de Gobierno

Enormemente productiva resultó una serie de reuniones sostenidas en Santiago por el alcalde de la comuna de Pucón, Sebastián Álvarez, quien además de participar en la capital nacional de la promoción turística denominada “Pucón Te Espera”, gestionó recursos con autoridades gubernamentales; entre ellas, los ministros de Cultura, Obras Públicas y Deportes, sumándose a un recorrido por la Subsecretaría de Desarrollo Regional (SUBDERE) y la Municipalidad de Santiago.

IMPULSAR CENTRO CULTURAL

La primera gran noticia para la comuna lacustre fue que el Ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Francisco Undurraga, confirmó el apoyo para la concreción del ansiado Centro Cultural de Pucón.

“Hemos tenido una reunión importante que nos ha permitido clarificar y transparentar la situación de nuestro Centro Cultural”, dijo el jefe comunal, quien detalló que “se había hecho un anuncio que este era un proyecto que estaba listo para ser construido y la verdad es

Eque técnicamente no cumple esos requisitos”.

Fue el propio ministro Undurraga el que confirmó que ésta “es primera vez que recibimos este proyecto, no solamente como administración, sino en la historia de este ministerio”. A pesar de ello, el Ejecutivo se comprometió “en tramitar, a la brevedad, la solicitud para poder viabilizar, en el futuro próximo, un Centro Cultural para Pucón”.

DOBLE VÍA Y NUEVA RUTA

De hecho, presente en estos encuentros, el director de la Secretaría de Planificación Comunal (SECPLAC) del Municipio puconino, Cristian Vergara, ratificó que la autoridad nacional aseguró incluir a Pucón en el programa de centros culturales para comunas menores de 50 mil habitantes, “una muy buena noticia para la comuna”, indicó el SECPLAC.

Particularmente, prometedor acabó el encuentro con el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, quien le confirmó al equipo municipal de Pucón que en las próximas semanas

se retomará el Proyecto Doble Vía Freire-Villarrica-Pucón, según el diseño conocido de la concesionaria de la Ruta 5 Sur, pero cumpliendo las consultas ciudadanas. Eso sí, el ministro vio con buenos ojos la propuesta de abrir una ruta por la Ribera Norte del Lago Villarrica, proyecto que ya tiene un diseño casi finalizado y que así pueda unir a las lacustres Pucón y Villarrica, por un tramo que el proyecto de doble vía podría incorporar.

Además, disponible a alinear a los personeros del MOP regional estuvo el ministro Arrau, con el objetivo de poder “enrolar” un total de 6.25 kilómetros de la ruta de acceso al Volcán Villarrica, lo que allanaría una mejora ostensible al trazado que da acceso turístico al macizo, en especial en época invernal.

MÁS INICIATIVAS

Mientras, con la Ministra del Deporte, Natalia Duco, la representación del

MAL DIAGNÓSTICO:

El verdadero problema del plan de Kast

l problema del Plan de Reconstrucción Nacional no es que carezca de medidas. El problema es que parte de un diagnóstico equivocado sobre cómo funciona realmente la economía chilena.

Sobre el papel, varias de sus propuestas parecen razonables: bajar impuestos, incentivar la inversión, facilitar permisos, estimular el empleo formal. El punto es que esas herramientas solo funcionan bien en mercados competitivos. Y Chile, en demasiados sectores clave, no opera así. Opera con alta concentración, con poder dominante y con actores capaces de capturar para sí mismos buena parte de cualquier beneficio público que se anuncie.

Ese es el dato incómodo que el debate político sigue evitando.

Cuando se rebaja el impuesto corporativo, se dice que eso impulsará inversión y crecimiento. Pero en un mercado donde unos pocos ya

controlan la mayor parte del negocio, esa rebaja no necesariamente se traduce en más competencia, mejores precios o más oportunidades para las pymes. Muchas veces se transforma, simplemente, en mayor margen para el actor dominante. Y la pyme que no tiene utilidades, precisamente porque viene asfixiada por ese mismo mercado, no recibe nada. Lo mismo ocurre con otros incentivos tributarios. En teoría, pueden tener lógica. En la práctica, suelen favorecer a quienes ya tienen rentabilidad, escala y espalda financiera. Es decir, al gran grupo económico, no al pequeño productor. Al incumbente, no al que intenta entrar o sobrevivir. Desde el mundo agrícola esto se conoce demasiado bien. Cuando el productor recibe apoyo, pero vende en mercados donde pocos compradores concentran la demanda, el beneficio muchas veces no se queda en quien produce. Se lo absorbe la cadena. Se lo queda el poder de compra. Se lo traga el mercado antes

de llegar a destino. Por eso el principal vacío del plan no es técnico, sino estructural. No enfrenta la concentración económica que distorsiona el resultado de muchas políticas públicas. No aborda el problema de fondo: que en Chile el Estado puede poner recursos, crear subsidios o entregar incentivos, pero si el mercado está capturado, una parte relevante de ese esfuerzo termina fortaleciendo a los mismos de siempre. También ocurre en vivienda. Se anuncian exenciones o alivios para facilitar el acceso, pero si la oferta está concentrada, el beneficio puede terminar reflejado en el precio y no en un verdadero alivio para la familia compradora. El Estado ayuda; el mercado absorbe.

Eso no significa que todo el plan sea inútil. Hay medidas que sí pueden funcionar, especialmente cuando el beneficio llega de manera directa a la persona, sin pasar por una estructura intermedia capaz de apropiarse de

Municipio de Pucón propuso mejoras en infraestructura deportiva, lo que fue bien recibido por la exatleta y sus equipos ministeriales.

La delegación también acercó gestiones con las cuales restaurar la infraestructura sanitaria de la Escuela Quelhue; readecuar el sistema de aguas lluvia en el Barrio Cordillera y renovar juegos infantiles en el pasaje Obispo Valdés.

Por último, el alcalde Sebastián Álvarez se reunió con su par de Santiago, Mario Desbordes, comprometiéndose ambos a firmar un convenio de apoyo a emprendedores, economía local, planes de seguridad y gestión de desarrollo local.

"Sabemos que los compromisos no pueden ser inmediatos, pero esperamos que, dentro de los próximos días, estas visitas arrojarán positivos resultados", rubricó el edil puconino.

ese valor. Pero justamente por eso la pregunta central no debiera ser cuántas medidas hay, sino cuáles realmente llegan a destino y cuáles serán capturadas en el trayecto. Chile no necesita solo más anuncios. Necesita un diagnóstico más honesto. Mientras no se enfrente la concentración de mercado, muchas políticas seguirán repitiendo el mismo patrón: grandes promesas, alto costo fiscal y resultados mucho más modestos de lo que se ofrece. No se trata solo de reconstruir. Se trata de entender primero por qué tantas veces lo que se construye termina beneficiando a quienes menos lo necesitan.

POR CAMILO GUZMÁN Presidente de Agricultores Unidos

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