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Editorial De la carne El fenómeno que ocurre en las ciudades que, como Guadalajara, no son capital -pero con ínfulas de serlo- es curioso y muy diferente entre sí. Un claro ejemplo puede ser Montreal, superior a Guadalajara en cuanto a movimientos culturales y diversidad se refiere: La tolerancia a su máxima expresión, un barrio gay de varios kilómetros, negocios de todos los giros con la bandera multicolor, mezclas raciales poco comunes… ¿Pero es todo real? Hasta cierto punto esa “tolerancia” es solamente el disfraz de una auto-segmentación terrible. ¿Por qué debe haber una pastelería “normal” y una gay? ¿Por qué un barrio “normal”, o un barrio gay, o uno judío? ¿Por qué estás leyendo una revista “gay” y no una normal? The Beef nace de la contradicción, de la disidencia a las formas estereotipadas del hacer y vivir homosexual. Queremos llamarle anti-activismo, pero el significado del prefijo lo tomamos como aquél que tendría el anti-héroe en la ficción contemporánea: llegar a los mismos fines de maneras poco o nada ortodoxas. No queremos desfiles. No queremos banderas. No queremos las ineludibles etiquetas. No queremos presencia en los medios solamente para hacerle ver a la gente que todo lo que han pensado de un homosexual es, tristemente, una realidad. Por eso The Beef. Porque al ver directamente la carne, evitas toda pose y maquillaje, te asomas directo a los poros, a las venas, a la sangre y las vísceras, directo a la realidad que muchas veces

prideisdead.com Directorio Dirección: Alejandro Gallo y Francisco Castro Redacción: María Marciana Dirección de Arte y Diseño: Curious Flux Edición de Fotografía: Vicmas Apoyo Editorial: Javo Badilla Patrocinios: Dave Ampudia y Solace Granval. Mercadotecnia: Rafael Paredes Web: soquet Apoyo web: David Diosdado

contacto@prideisdead.com

distorsionamos en nosotros mismos. No olvidamos quienes somos y quienes fuimos, a la generación perdida, respetamos a todos quienes de alguna manera ya son suficientemente valientes para asumirse ante terceros y ante ellos mismos. Creemos que nuestra comunidad merece un espacio donde hombres que aman a otros hombres se sientan identificados con algo que no necesariamente lo ate al estereotipo del gay folclórico que la televisión populachera ha impuesto. Todo lo anterior no significa que neguemos la parte sexual del asunto. Creemos firmemente en la sexualidad latente en el hombre común, que se esconde entre uniformes y ropas de mecánico, entre sábanas de pudor efímero, entre su creatividad y su talento. Al mismo tiempo queremos explorar los lugares comunest como la sexualidad anónima, que es tan recurrente entre los homosexuales, y desmitificarla, sacarla de contexto, burlarnos de ella, husmear y oler, cerrar los ojos al juego sensorial. No negamos la influencia que personajes como Bruce LaBruce y su queercore, Gert Jonkers y Jop van Bennekom y su BUTT, Chris Shultz y PINUPS, entre otros, han tenido sobre The Beef. Nos consideramos parte de este movimiento mundial de “fags” hartos de mariconerías y marchas del orgullo. Para nosotros, el orgullo ha muerto. Los Editores

Portada: Alejandro Gallo para Foco Asistente de foto: Javo Badilla En éste número colaboran: Adolfo Weber, David Ampudia, Horacio Espinosa y Topiz. Agradecemos a: Nuestros colaboradores, Jesús García, Carlos Oceguera, Francisco Velarde, Jotch, Neftalí, ACNE, Ana Paula y Lucía Castilo, Lorena Méndez, snobground.blogspot.com, Tony Tokunaga, Humberto Moro, HUMO Live Art.


Edgar Ulises Amado

Entrevista realizada un viernes de noviembre a las 9 pm en un café de la zona rosa de Guadalajara. Hacía frío.

Por María Marciana

Tauro Diseñador Gráfico Prefiere su carne término medio

No soy bueno hablando de mí. ¿A qué te dedicas? Soy diseñador gráfico, trabajo en una dependencia de gobierno, ahí hago un trabajo muy cuadrado y estipulado en donde todo viene desde presidencia. Y además de trabajar para el gobierno, ¿tienes otros proyectos? Hago trabajos por mi parte. Aunque de alguna manera estoy en una etapa de confort, pero me gusta dibujar y hacer ilustraciones. ¿Qué plasmas en tus dibujos? Tengo una figura recurrente, una cara angulosa, de ojos grandes. ¿Ese rostro te representa a alguien? No, a nadie. Por lo general comienzo dibujando un ojo y después sale un rostro, pero nunca me pongo a pensar mucho en qué dibujar. Me voy más por la figura humana. Casi siempre resultan miradas tristes y ausentes. ¿Crees que eso te refleja? Todo mundo me pregunta por qué dibujo caras tristes, aunque a mi no me lo parecen tanto. Muchos dicen que soy muy melancólico. ¿Y por qué decidiste ser diseñador? Yo quería estudiar pintura o fotografía, pero mi familia es muy cerrada en ese aspecto y me dijeron que buscara algo que me sirviera más. En la universidad conocí a un par de amigos, pero siempre he sido muy antisocial y reservado.

¿En tu tiempo libre, qué haces? Mi tiempo libre se lo dedico a mi pareja, llevamos juntos dos años y dos meses, vivimos juntos desde los 3 meses. Se dio muy rápido, yo venía de una relación muy larga y al poco tiempo lo conocí. Empezó a quedarse en mi casa y de repente pensé “¿por qué en mi closet hay tanta ropa que no me queda?”. A los tres meses lo hicimos formal y ya. ¿Cómo te gustan los hombres? Tengo gustos muy raros. No te puedo decir que me gustan gorditos peludos barbicerrados, ni tampoco que me gustan delgados y demás. Eso si, me gustan con cara de tontos, con mirada tierna. Pero creo que un gusto no define a una persona. ¿Y qué tal tu relación familiar? Con la familia de Gustavo muy bien, son muy abiertos y respetuosos. Con la mía no tanto. Mi familia es muy conservadora y católica, y mi mamá no acepta mi condición. Siempre he tenido una relación amor-odio con ella. Pero ahora que vivo solo, nos llevamos mucho mejor. Ya se le va a acabar la pila a esta madre… ahí la dejamos, ¿no?


Agent Provocateur Comentario por Adolfo Weber

Para el paso del tiempo siempre hay un Voyeour que se encarga de registrar con visión propia los temas o problemas que más le fascinan, y como buen observador, como buen

fotógrafo, las imágenes captadas pueden hablar, reclamar y provocar conflictos personales para el observador: sexo, violencia, adolescencia, por mencionar los principales ingredientes en el trabajo de Larry Clark.

Tulsa y Teenage Lust son dos libros de fotografía que ya contaban una historia que no se aceptaba: los menores de edad, el sexo casual y las drogas, temas aún negados hoy día. Pero no fue hasta su opera prima en cine, Kids, que su nombre fue tema de conversación en cualquier parte. El escándalo provocado por sacar a la luz cualquier tabú le generó el reconocimiento mundial, y la discusión global sobre si la belleza está en el ojo del observador tomó nuevas dimensiones: la realidad está en lo que quieras ver. Si bien él mismo dice que lo importante no es el sexo, sino sus consecuencias, el provocador por excelencia sigue siendo considerando el pederasta, pornópata, narciso y generador de perversiones favorito. Hablar de Larry Clark nos puede inspirar a sólo ver sus películas por morbo, esperando ver sexo y más sexo, cada vez más explícito, pero irónicamente dentro de cine de arte. Clark nos muestra lo que secretamente queremos ver y depende de nosotros voltear a otro lado ante cada escena (o no). Ésa es la polémica: ¿cuál es la perversión, lo que se muestra o lo que se ve? Sin embargo la realidad con la que retrata esta decadencia casi poética de la sociedad, en este caso la americana, es un arma de doble filo, pues es capaz de producir abandono y a la vez conciencia, que es lo que una buena crítica busca alcanzar. Considerado uno de los fotógrafos más influyentes de su generación, Clark sigue en la línea de no agotarse a si mismo ni voltear a otro lado ante la realidad.


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LA MUERTE REDIMIRÁ... Asesinan a Cocó Ciëlo en Madrid. Por: Horacio Espinosa Ilustración: Topiz

Es a mediados de la década de los noventa que su propuesta se situaría más allá del dream pop, usando el magma sonoro del ruido y la saturación como una nave que los llevaría a mecerse por las aguas tranquilizadoras del ambient y la electrónica paisajística. Esta colisión de estilos llegaría a su clímax con Juniperfin (1997) y Naves sin puertos (1998). Su trabajo sería celebrado internacionalmente incluso con remixes de la mano de AUTECHRE y SEEFEEL.

Habemos quienes fantaseamos con morir y presenciar nuestro funeral.

Ahí, con más morbo que curiosidad, los ojos de la imaginación nos brindan la oportunidad de observar las lágrimas y el sufrimiento de la gente amada, o la indiferencia y la burla socarrona de aquellos que nos consideraron en vida sucias alimañas. La muerte de “Cocó”, además de posicionar su personaje a la altura del mito, lo coloca en medio de un fuego cruzado: Los que lo amaron en vida y los que vieron en él a una persona despreciable. Hace cuarenta años, en Lima, Perú, nació como Luis Revilla el que después se convertiría en “Cocó Ciëlo”, quien junto con “Mario Telegram” darían vida a una de las sagas musicales más interesantes del panorama independiente iberoamericano. Después de un largo exilio por varias ciudades europeas, los peruanos se reunirán artísticamente en España para a finales de los años ochenta iniciar una aventura musical denominada SILVANIA. En SILVANIA se encuentran, en mi opinión, los mejores momentos del dream pop en español. Fueron pioneros de una tierra todavía ignota. En sus primeras producciones de los noventa, ya se observaba una gran comprensión del libro de estilo del dream pop y el shoegaze. Pero un grupo para ser grande no puede quedarse en la mera copia.

Bajo el nombre de “Ciëlo” dejarían de lado todo preciosismo para decantarse por la pista de baile. Sacarían, bajo su propio sello Click New Wave, el lp Un amor mató al futuro (2002). Cruce entre la electrónica de ruiditos y el synth/electro petardero de los ochentas. También hacían evidente una forma de vivir marcada por el hedonismo y los excesos, esa vida al límite que le quitaría el aliento a “Cocó” el pasado 29 de Octubre. Habitante de Chueca (el madrileño barrio gay por excelencia), “Cocó” solía continuar en su casa la fiestas que iniciaba siendo DJ en el club “Cool”. Eran fiestas donde las noches se conectaban con los días como si se tratase de distintas fases lunares de una misma locura. En su última celebración hasta el límite, se lleva a un rumano a su departamento, de estos que tienen las partes blandas de su cuerpo como moneda de cambio. El viernes entraron juntos, el domingo salió sólo el chico con un reloj ensangrentado como trofeo. Se trató de una estrella que no podría formar ninguna constelación, ya que su luz resplandecía estroboscópicamente en algún lugar oscuro. Su muerte lo está convirtiendo en hito. Me pregunto si sus abiertos excesos, y sobre todo su homosexualidad, no lo condenaron en vida y por prejuicio, a un papel de segundón. Pero es prudente evitar el aura malditista de “Cocó”. No fue una persona atormentada por la muerte como los rockstars de pacotilla. Murió, por decirlo de alguna manera, de exceso de vida. Esperemos que el personaje no le gane a la persona, aunque por lo pronto la muerte lo besó en la boca, devolviéndole algo de la dignidad negada...


“A él lo quise hasta el último día como desde el principio.”


11:00 horas, algún día de noviembre de 2008. La Estación de Lulio. El sol le pega del lado derecho.

Francisco Manuel Velarde Enciso Por María Marciana

23 años. Prefiere su carne ¾.

Mi Trabajo

Creo que en dos palabras definiría mi profesión como tranquilidad y alegría.

En medio de todo eso, los jardines y los árboles, tener contacto con las plantas es una tranquilidad sobre todo cuando está lloviendo, porque las plantas lo agradecen. Llevo haciendo esto de las plantas como negocio casi dos años ya, pero me han gustado desde chiquito, desde la primaria. Siempre me ha gustado jugar con la tierra. Mi mamá nunca me limitó, pero mis abuelos nunca me dejaban tocarla, y eso era frustrante para mí. Ese amor por las plantas no lo tomé de nadie, me nació a mi solo, y tengo buena mano para eso. Es un don.

Mi relación

Estoy empezando una relación con un chavo que se llama Juanjo, llevo con él 3 días, y 15 de conocerlo. Antes de él sólo tuve una relación formal, y duramos tres años. Fue una relación muy bonita, a los dos meses de andar con él mi familia se enteró de que era gay y fue muy padre porque terminó por formar parte de la familia. Terminamos por culpa de la fiesta y las drogas, lo que más usaba en ese entonces era cristal, y aunque probé de todo, nunca me puse mal. A él lo quise hasta el último día como desde el principio. Somos muy buenos amigos. Él ya tiene novio, un amigo mío. Yo conocía gente, nada especial, pero hace 18 días llegó un amigo que me invitó a salir, y por azares del destino me encontré a una persona en el antro que me presentó a Juanjo. A partir de ahí hemos salido todos los días, y aunque él es de Durango, decidió quedarse aquí. Ya está buscando trabajo y departamento.

Mi familia

Antes vivía con mis dos padres y teníamos todo. De un momento a otro empezaron los problemas, mi papá se volvió alcohólico, mi mamá se hartó y terminamos en la calle. Hasta hace poco él me dejó de mandar dinero, y yo no supe aprovecharlo. Mi mamá hasta le fecha me apoya en todo. Con ella me la llevo muy bien y también muy mal. Tengo una hermana y dos medios hermanos, y supe de ellos apenas hace 5 años. Yo siempre supe que era gay, y mi proceso de aceptación con mi familia no fue muy difícil. Con todos fue muy incómodo cuando no sabían, porque me cuestionaban todo el tiempo, pero cuando se enteraron y después de 3 meses de drama, todo ha sido tranquilo. Me veo con un niño dentro de unos años, me gustaría adoptar y tenerlo con una pareja que esté conmigo para siempre.

Mi futuro

Soy demasiado hiperactivo, no me puedo estar quieto en un lugar por mucho tiempo. Ya en enero entro a estudiar. Tengo una fijación por trabajar en la televisión y me encantaría conducir, estar en la radio y entrar en el medio. A veces me cierro, pero creo que está en mí y si me quito ese tabú me desenvuelvo fácilmente frente a los demás. Por lo pronto quiero entrar a trabajar en una sex shop, porque me gusta el trato con la gente y además me considero una persona muy vouyerista.


Fotografía: Foco / Asistente: Javo Badilla

Ese amor por las plantas no lo tomé de nadie, me nació a mi solo...


Carlos

Oceguera

Ultimo día del 2008, a las 5 de la tarde en una cafetería del Centro. Se escuchan las fichas del dominó golpeando unas mesas al fondo.

Por María Marciana

... años. Arquitecto y empresario Prefiere su carne ¾. Platícame un poco de ti, a modo de introducción: Estudié arquitectura en la Universidad de Guadalajara, pero me he dedicado muy poco a eso, no mucho. Mis chambas han sido fuera de la ciudad, en Manzanillo, Zamora, Barra de Navidad, etc. Nada espectacular, definitivamente nunca fui un Le Corbusier. Además de la arquitectura, ¿qué más has hecho? Sin querer, desde muy chavo me puse a estudiar inglés y terminé dando clases. Con el tiempo me ofrecieron una chamba en la UdeG, en un programa que había con la UCLA (Universidad de Los Angeles), por un año. Después pasó otro año y luego otro. A la fecha ya van 18. ¿Y te sientes cómodo con ese trabajo? Pues si, lo que pasa es que no estaba en mis planes de vida, como la mayoría de las cosas por las que he pasado y las que he vivido. No siempre di clases, con el tiempo empecé a capacitar a los maestros. Luego trabajé en un proyecto muy padre con la Universidad de Londres y ahí hice mi maestría en materia de educación, con una especialización en docencia del ingles como lengua extranjera. Después fui Coordinador de Carrera del Departamento de Lenguas Modernas de la UdeG, más tarde me fui a la Coordinación General Académica y últimamente estoy trabajando en las preparatorias haciendo diseño curricular. Además de ser académico tienes un par de negocios, unos bares en el centro. ¿Eso cómo surgió? Tampoco era algo que me esperara, quería abrir un negocio, pero no sabía de qué, y resulta que por ser muy salidor, amiguero y pachanguero dije: pues un barecito, obviamente gay. Con un bar heterosexual me voy a la ruina. Mi plática de futbol, carros y viejas deja mucho que desear, pero de pelucas y tacones… ¡uy, no sabes!

Entonces empecé con La Prisciliana como un experimento y ya van 7 años. Desde el principio pegó bien el bar, y hace dos años abrí un segundo lugar, el Club Ye-Ye, en la planta baja de La Prisciliana, y ha estado mejor porque los dos lugares se complementan. ¿Y cuál es el próximo proyecto? Para el próximo mes voy a abrir un tercer espacio, Doña Diabla. Va a estar ubicado en Colón y La Paz, por las 9 Esquinas. Es más o menos en la misma zona, ¿a qué crees que se deba esto? Yo le tengo mucha fe al Centro, a esta zona que se está fortaleciendo. Creo que se debe a que por azares del destino muchos empezamos a instalarnos en este lugar, en seis cuadras a la redonda, pero como una coincidencia. Afortunadamente se ha ido desarrollando y la gente se acostumbró a que en el Centro hay una oferta muy amplia y variada. Además está muy fácil llegar, ya sea que tengas auto propio o vayas en taxi. Además es un espacio muy democrático. En general creo que aquí y en Puerto Vallarta tenemos el área gay más consolidada del país. ¿Cuánto tiempo hace que empezó este ‘movimiento’ en el Centro? El primer bar, el Caudillos, abrió hace once o doce años. Después seguí yo con La Prisciliana y de ahí empezaron a surgir más lugares. Aunque hay algunos que están más alejados, es en el Centro donde se concentran la gran mayoría de estos espacios, unos veinte, aproximadamente. ¿Cómo crees que influya esto en Guadalajara? Creo que los gobernantes a veces tienen falta de visión, sobre todo con la cuestión de los permisos, y no saben aprovechar el potencial que puede tener una zona gay. En todas las ciudades del mundo se pelean por tener lo que nosotros tenemos aquí. De alguna manera es incluso un


atractivo turístico y las urbes cobran vida, movimiento. En algunos lugares como Madrid, la zona gay es de las más caras, por las galerías y negocios que se asentaron ahí. ¿Consideras que hay discriminación en la ciudad? En la zona Centro sucede algo muy bonito, porque ves a las parejas de la mano y la policía ha sido muy tolerante, ya no hay problema si los muchachos o las muchachas están en la calle dándose un beso, pero eso antes no sucedía. Antes inmediatamente los paraban y les llamaban la atención porque podían ofender a otros transeúntes. Ahora el nivel de tolerancia es bastante alto y me parece algo muy positivo. ¿Has tenido malas experiencias al respecto? No, a mí me ha tocado muy buena suerte, jamás me ha pasado nada ni en mi trabajo en la Universidad, ni con mi familia o amigos. No creo que sea la generalidad, pero tampoco creo que a todos los estén atosigando constantemente. Digo, si andas con un vestido y unas tetas gigantes, es difícil que te den trabajo en el consultorio de un doctor, pero no creo que haya para nada una cacería de brujas. Basta con saber que la mayoría de la comunidad gay trabaja para darse cuenta de que no hay tanta discriminación. Hay gays trabajando no solo en los ámbitos “tradicionales” como la belleza, el arte y el diseño, sino que los encuentras en la policía, en los hospitales, en los talleres mecánicos. Esa es la apertura que me parece más interesante. Por último, cuéntame ¿Cómo crees que reacciona en la actualidad la sociedad tapatía ante el gay contemporáneo? Siempre va a haber gente que critique, pero ya se da más entre los chavos que desde muy jóvenes platiquen de su situación con sus papás, y creo que poco a poco la homosexualidad ya se considera algo normal. A final de cuentas lo importante es lo que sucede dentro de cuatro paredes, en la intimidad.


Donitas Fiestas

Centro, Gdl. MX.

El olor de la infancia. Inocencia. Recuerdo de dedos grasosos. LĂşbricos. Una mordida a medias. Bocados.


Perfiles

Jorge Medina Seguramente el vacĂ­o, las manos de otros: mapa que nunca estuvo entre sus manos. Lo celeste, una ciudad imposible, dos noches en cien palabras; mapa que nunca estuvo: el paraĂ­so.


Perfiles

NeftalĂ­ Camacho Creativo, reservado, analĂ­tico, sociable, leal, sincero, puntual, comprometido y buen amigo. Explosivo, temperamental, tĂ­mido y a veces terco.


Dibujos de Jean Cocteau

A.- Hasta donde llegan mis recuerdos […] encuentro huellas de mi amor por los muchachos. […] Mis desdichas se han debido a una sociedad que condena lo raro como un crimen y nos obliga a reformar nuestras inclinaciones. B.- El pederasta reconoce al pederasta como el judío al judío. […] Y yo me encargo de descubrirlo entre las líneas de los libros más inocentes. Esta pasión es menos sencilla de lo que suponen los moralistas. Porque, […] existen pederastas que se ignoran a si mismos y viven hasta el fin en un malestar que le achacan a una salud débil o un carácter sombrío. C.- Toda aquella juventud se volvía hacia la mujer como las plantas hacia el sol. Fue entonces cuando, para seguir a los demás, comencé a falsear mi naturaleza. Al precipitarse hacia su verdad, me arrastraban hacia la mentira.


el-libro-blanco.blockspot comentario por David Ampudia

Cuando primero sugerí a Jean Cocteau como tema a los editores, me salió como un “estaría padre que en algún número...” bla. Después de soñar con él un par de días comencé a escribir, primero hice un ensayo

-bastante menso- del Cocteau como personaje, como persona y como creador. Se acercaba el deadline e improvisé una reseña, que murió tres veces antes de nacer, de su Libro Blanco. Tenía que entregar esto hace como diez días y nomás no, así que decidí escribir acerca del Cocteau que yo conocí por su obra, con el que me identifiqué en una época en la que necesitaba saber que yo no era el único que pensaba y quería lo que pensaba y quería, y que hoy al releerlo me sigue impactando profundamente. Poeta, novelista, dramaturgo, pintor, diseñador, crítico, cineasta, y maricona pa’ acabarla.

Definición: Libro Blanco.- sust, “recopilación de documentos sobre un problema determinado” (Enciclopedia María Molinere). Entonces el de Jean Cocteau es un expediente sobre la homosexualidad de su narrador, y al mismo tiempo del proceso de descubrimiento como tal. Hay que remarcar que Cocteau no asumió su autoría sino mucho tiempo después, debido al escándalo que podía suscitar un relato de tintes autobiográficos, con explícito contenido sexual en 1928. No sólo nos refiere el acercamiento de cuerpos masculinos, sino al debate interno que conlleva en su persona, y a una gran búsqueda de la felicidad que llega a ser la más fuerte lucha del exterior por contenerlo, y el opio que lo acompañara toda su vida, curando depresiones y acompañando un proceso creativo que el propio Cortázar definiera como: “la lectura que cambió mi visión de la literatura y que me hizo descubrir el surrealismo”. “Soy una mentira que siempre dice la verdad”. La historia literaria ha sido injusta con él al insistir que sus imitaciones fueran prueba de una profunda limitación para crear. Para mi esto equivale a decirle a un pedazo de mármol que está siendo deteriorado por Miguel Ángel, a un pedazo de tela que está siendo manchado por Rafael, a una hoja de papel que está siendo emborronada por Shakespeare o al silencio que está siendo interrumpido por Bach. Quizá sea sólo un caso extremo de identificación de parte del que escribe, pero para mí, el Libro Blanco simboliza al mismo tiempo el aprendizaje que no se obtiene en las escuelas ni en la casa, y la certeza de que la suerte y la felicidad se la hace uno en el día a día. Jean Maurice Eugène Clément Cocteau vio suicidarse a su padre a los 9 años, sobrevivió una madre sobreprotectora, dos guerras mundiales, una gran depresión y la persecución sistemática de los homosexuales en la Francia de inicios de siglo pasado, para convertirse en uno de los artistas más reconocidos del siglo XX y haber trascendido en la forma en que la gente vive, ve y reconoce a los homosexuales de todo el mundo.



The Beef Mag