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Tolkien: Creador de la Tierra Media

Tolkien: Creador de la Tierra Media Andoni Cossío (España)

Artículo cedido por Fafnir – Nordic Journal of Science Fiction and Fantasy Research (ISSN: 2342-2009)

Tolkien: Creador de la Tierra Media (Tolkien: Maker of Middle-earth), que pronto será traducido al español por Minotauro, es el retoño de la exposición bajo el mismo nombre que fue exhibida en la Weston Library, Oxford, del 1 de junio al 28 de octubre de 2018. Este catálogo expandido, que incluye seis artículos introductorios a la figura de J. R. R. Tolkien, proporciona elaborados comentarios sobre los originales expuestos junto con una bibliografía y un índice, que forman una coherente introducción tratando todos los aspectos de la vida, ficción y arte de Tolkien. Con diecisiete años de trabajo a sus espaldas en el Archivo de Tolkien de la Bodleian Library, Catherine McIlwaine es una editora autoritativa que ha logrado reunir un excelente compendio textual y visual. Los autores elegidos para los ensayos introductorios, que cubren una amplia gama de temas, reúnen a algunos de los mayores expertos y expertas del mundo en Tolkien. Las reproducciones de los elementos exhibidos en la mayoría de los casos sirven de apoyo a las ideas expuestas, como en los textos por John Garth (pp. 20-33), Verlyn Flieger (pp. 34-45), Carl F. Hostetter (pp. 46-57), y Wayne G. Hammond y Christina Scull (pp. 70-71), o ilustran el tema elegido como en la contribución

de Tom Shippey (pp. 58-69). Desafortunadamente, en otras menores instancias, la conexión es tenue, como en el ensayo de McIlwaine (pp. 10-20) y la fig. 18 (p. 39) Copy of ‘Mirkwood’ (Copia de ‘Mirkwood’) en el de Flieger. Esta imposición marcada por el formato de los artículos obliga a volver hacia atrás cuando el análisis de dichas reproducciones comienza en el catálogo. “J. R. R. Tolkien: A Biographical Sketch” (“J. R. R. Tolkien: un sketch biográfico”), proporciona una clara, concisa y original introducción a la bien conocida vida de Tolkien. El logro de McIlwaine de incorporar algunos datos menos conocidos con los hitos más destacados de las experiencias vitales de Tolkien es digno de alabanza. Este artículo cumple perfectamente su función de introducir los subsecuentes ensayos y reproducciones del libro. “Tolkien and the Inklings” (“Tolkien y los Inklings”) por Garth trata sobre el inicio, composición y evolución del grupo y la influencia que este tuvo sobre Tolkien como escritor y creador. También transmite de manera certera, en contra de la creencia popular, cómo los Inklings era un grupo mutable que cambió con el paso de los años, que no se atenía ni a normas ni a una estructura concreta. Garth también desentraña los aspectos más personales de la relación de Tolkien con los diferentes miembros, dejando de lado los hechos para sumergirse en lo sentimental, proporcionando

un atisbo de la personalidad de Tolkien y su conducta social. En un ambicioso ensayo titulado “Faërie: Tolkien’s Perilous Land” (“Faërie: el reino peligroso de Tolkien”), Flieger explica qué significaban los conceptos de ‘Faërie’ (País de las Hadas) y “Faërian Drama” (representación del País de las Hadas) para Tolkien, y cómo los aplica a sus escritos. Con ese propósito en mente, Flieger revisa los dibujos primerizos de Tolkien desde 1911 a 1913, Sobre los cuentos de hadas (1947), El herrero de Wootton Mayor (1967) junto con el “Ensayo sobre El herrero de Wootton Mayor” (2005), y Los papeles del Notion Club (publicado en Sauron Derrotado en 1992), siguiendo el rastro de la evolución del concepto de ‘Faërie’ en su mente y ficción. Es de particular interés cómo Flieger explica que Tolkien, haciendo uso del concepto de ‘Faërie’ por primera vez en el Bosque Negro en El Hobbit (1937), se embarcó en la aventura de desarrollarlo en mayor medida en El Señor de los Anillos (1954-1955) en el Bosque Viejo, acercándose a su forma postrera en Lothlórien, para finalmente redondearlo en El herrero de Wootton Mayor. “Inventing Elvish” (“Inventando el élfico”) por Hostetter explica cómo “Tolkien is the first glossopoeist (or inventor of languages) known to have created his languages on historical and comparative principles” (47) (“Tolkien es el primer glossopoeta [o inventor de idiomas] conocido en crear sus idiomas en base a principios históricos y comparativos”). El ensayo muestra la manera en la que Tolkien diseñó una serie de lenguas élficas con unas detalladas trasformaciones gramaticales y fonológicas históricas, subproducto de su actividad profesional como filólogo. A pesar de que el ensayo es ligeramente técnico para ser afrontado sin conocimientos lingüísticos previos, triunfa a la hora de proporcionar una explicación científica sobre la ardua y meticulosa tarea que Tolkien llevo a cabo, que distingue a sus idiomas de otros sistemas de comunicación confeccionados. “Tolkien and ‘That Noble Northern Spirit’” (“Tolkien y ‘ese noble espíritu nórdico’”) por Shippey expande sobre la largamente estudiada influencia de la literatura nórdica en Tolkien desde una nueva perspectiva. El coraje sin la esperanza de alcanzar la victoria que es perceptible a lo largo de El Hobbit y El Señor de los Anillos es identificado como parte del espíritu que Tolkien absorbió de la literatura nórdica. Sin embargo, Shippey también

remarca cómo Tolkien censuraba prácticas paganas, eliminando o condenando indicios de esclavitud y de sacrificios animales o humanos. Shippey va más allá y analiza la forma en que ciertos pasajes de Beowulf y “The Lay of Fafnir” (“La balada de Fafnir”) perteneciente a Poetic Edda (Edda poética) moldearon en gran medida partes de El Hobbit. El mayor logro del ensayo no es la simple identificación de las fuentes y los elementos que tomó prestados, sino considerando la fe, los conocimientos filológicos, y el gusto del autor, el mostrar la forma en la que Tolkien adaptó los materiales originales para presentar una nueva perspectiva del pasado, en algunos casos de una manera más sofisticada, o para satisfacer sus propósitos como creador. Como los expertos más versados en el arte de Tolkien, Hammond y Scull proporcionan un ensayo imprescindible. “Tolkien’s Visual Art” (“El arte visual de Tolkien”) proporciona una cronología del arte de Tolkien, convenientemente saltando hacia delante y hacia atrás en el tiempo, con relación a los diferentes acontecimientos vitales, prestando especial atención a aquellas obras de arte ligadas a su ficción. Hammond y Scull triunfan en señalar cómo Tolkien era tan meticuloso y dedicado en sus esfuerzos artísticos como en aquellos empleados durante el proceso de escritura literaria. Una vez que los ensayos han fijado el contexto, el catálogo comienza con las reproducciones a color de cartas de diversa índole. Unas pocas epístolas icónicas escritas por Tolkien son seleccionadas del archivo del Tolkien Estate, el cual procuró a Humphrey Carpenter los materiales para Las cartas de J. R. R. Tolkien (1981). Tras ello, McIlwaine organiza el material de una manera más o menos cronológica con la niñez del autor, su época de estudiante, variedad artística, El Silmarillion, las distracciones y su gestión del tiempo, El Hobbit, terminando con El Señor de los Anillos y sus mapas. El formato dejará satisfecha a la gran mayoría, con una disposición de doble página dedicada a cada reproducción, incluyendo las referencias junto con el comentario, eliminando la necesidad de ser remitido a otra sección. La elección del texto y fotografías es excelente, haciendo alusión de manera pertinente a su ficción y a otras obras artísticas, clarificando las inquietudes comunes y las no tan comunes. El volumen también ilustra cómo Tolkien experimentó con estilos artísticos muy dispares (184), cubriendo todos los

pormenores. Respecto al contenido, mientras que algunos detalles acerca de Tolkien son bien conocidos, otros, en cambio, son sorprendentemente nuevos, especialmente aquellos referidos a aspectos o fechas concretas en relación con sus padres, infancia, Edith, amistades, vida adulta, Exeter College, familia, la guerra y la Universidad de Oxford. En vez de simplemente volver a reintroducir los hitos de la vida de Tolkien cubiertos en la biografía de Carpenter y en Tolkien y la Gran Guerra: El origen de la Tierra Media (2003) por John Garth, McIlwine sigue un curso diferente. El sketch biográfico al comienzo (pp. 10-20) permite ahora a la autora centrarse en episodios específicos sin tener que volver a explicar los hechos, lo que posibilita una mayor profundización. La mayor parte de las fotos, mapas, manuscritos y arte han sido previamente publicados en diferentes volúmenes: J. R. R. Tolkien: Cartas de Papá Noel (1976), Pinturas y dibujos de J. R. R. Tolkien (1979), Mr Bliss (1982), J. R. R. Tolkien Life and Legend: An Exhibition to Commemorate the Centenary of the Birth of J. R. R. Tolkien (1892-1973) (1992), The Tolkien Family Album (1992), J. R. R. Tolkien: Artista e ilustrador (1995), El Hobbit anotado (2002), The Invented Worlds of J. R. R. Tolkien: Drawings and Original Manuscripts from the Marquette University Collection (2004), El arte de El Hobbit de J. R. R. Tolkien (2011), y El arte de El Señor de los Anillos de J. R. R. Tolkien (2015). Sin embargo, aunque se incorporan varias nuevas reproducciones nunca vistas hasta la fecha, y varias citas textuales de los codiciados Tolkien Family Papers (Documentos de la Familia Tolkien), es necesario mencionar que los materiales más interesantes ya han sido reproducidos anteriormente. Este hecho es

inevitable, teniendo en cuenta que su arte se ha utilizado para ilustrar sus historias, empleándolo como dibujos, mapas o sobrecubiertas. De cualquier manera, hay que matizar que la calidad de las reproducciones de este volumen supera en gran medida a las publicadas antes de 2011. En total, se incluyen 67 nuevas obras, cuya lista completa puede encontrarse en Tolkien Art Index (TAI) que comprende desde la ilustración TAI#483 hasta TAI#551, excluyendo TAI#498 y TAI#544 (Mueller-Harder, sin paginación). Para una consulta rápida, los materiales publicados en este volumen también pueden ser encontrados TAI. Las nuevas adiciones, tales como el arte de Númenor, los emblemas heráldicos, los patrones, diseños y garabatos, no añaden mucho a los previamente reproducidos, siendo el Second Silmarillion Map (Segundo mapa de El Silmarillion), fig. 75, la única pieza nueva de valor (227).

Como inconveniente he de mencionar que es posible que el patrón reiterativo del libro se haga algo pesado, debido a que, en ciertos casos, uno es expuesto a la misma información en dos ocasiones, inicialmente en los ensayos y más tarde en el catálogo. En tanto que los comentarios sobre las diferentes versiones y evolución de ciertas obras de arte han sido cubiertos por Hammond y Scull en el pasado, algunas observaciones proporcionan nuevas y esclarecedoras perspectivas. Hubiera sido oportuno el haber incluido un listado del material inédito hasta la fecha, sin embargo, la numeración de los manuscritos ha sido apropiadamente colocada al pie de cada reproducción, facilitando la tarea de aquellos interesados en solicitar su acceso. Entre las fortalezas de Tolkien: Creador de la Tierra Media es preciso mencionar cómo McIlwaine reseña la variopinta producción artística y la liga a los diferentes momentos vitales y proyectos ficcionales como El Silmarillion, El Hobbit y El Señor de los Anillos. McIlwaine también muestra cuánto se puede aprender y entender sobre Tolkien mediante su arte, en especial a través de sus producciones tempranas y menos conocidas como “El libro de Ishness”, Roverandom (1998), caligrafía, o garabatos en los periódicos, entre otros. En la mayoría de los casos la editora guía y explica en vez de imponer una interpretación, dejando espacio a las conjeturas personales. El índice es muy detallado y extenso, práctico para rápidas consultas, distinguiendo entre texto y reproducciones. Se incluye también una extensa bibliografía para profundizar sobre lo aprendido, así como una lista de todas las exposiciones sobre Tolkien desde el año 1967. Para el ojo experto puede que las explicaciones detalladas, como los resúmenes de las obras más conocidas, resulten innecesarias, pero considero que las citas de los Documentos de la Familia Tolkien y las nuevas obras de arte serán recibidas de buena gana. Aunque la mayoría de las reproducciones pueden encontrarse en los volúmenes mencionados anteriormente, esta es la primera vez que han sido convenientemente encuadernadas conjuntamente en un único libro a un precio asequible. Los lectores de Tolkien, que no estén familiarizados con el estudio académico del autor, agradecerán el constante esfuerzo por parte de la autora en contextualizar, dando como resultado una introducción accesible sin precedentes al estudio académico sobre Tolkien y su arte. q

Bibliografía Mueller-Harder, Erik. “Tolkien Art Index.” Vermont Softworks. Vermont Softworks, LLC,2019, https:// tai.vermontsoftworks.com. Artículo publicado originalmente en inglés en Fafnir Journal, vol. 6, issue 2, 2019. Traducido por Andoni Cossío.