Skip to main content

EH Junio 2026 Código de Red

Page 1


CÓDIGO DE RED:

UNA DÉCADA CONSTRUYENDO CONFIABILIDAD

Queridas lectoras y lectores de Energía Hoy:

Pocas regulaciones han transformado de manera tan profunda la cultura eléctrica de México como el Código de Red. En 2026, rememoramos el décimo aniversario de una normativa que nació con el objetivo de fortalecer la calidad, confiabilidad, continuidad y seguridad del Sistema Eléctrico Nacional, y que hoy se ha convertido en uno de los pilares técnicos más importantes para el desarrollo industrial del país.

Cuando fue publicado en 2016, el Código de Red representó un cambio de paradigma. Durante muchos años prevaleció la idea de que la calidad del suministro eléctrico era responsabilidad exclusiva de las empresas suministradoras. Sin embargo, la evolución tecnológica, la creciente complejidad de las instalaciones industriales y la interconexión de miles de usuarios demostraron que la confiabilidad de una red eléctrica moderna depende de la participación responsable de todos sus integrantes.

Diez años después, los resultados son evidentes. El Código de Red ha impulsado una mayor conciencia sobre conceptos que antes permanecían limitados a círculos especializados, como calidad de energía, factor de potencia, distorsión armónica o balance de cargas.

La evolución de esta regulación también refleja la transformación que ha experimentado el propio sistema eléctrico mexicano. La llegada de tecnologías digitales, la automatización industrial, la generación distribuida, el almacenamiento energético y la creciente integración de energías renovables han obligado a fortalecer los criterios técnicos que permiten mantener la estabilidad de una red cada vez más dinámica y exigente. La actualización del Código de Red hacia su versión 2.0 fue precisamente una respuesta a esta nueva realidad.

Y más allá de las obligaciones regulatorias, el Código de Red ha demostrado que el cumplimiento genera beneficios tangibles para las organizaciones. Una infraestructura eléctrica bien diseñada y correctamente operada reduce fallas, prolonga la vida útil de los equipos, mejora la continuidad de los procesos productivos y permite optimizar costos energéticos.

Porque la confiabilidad de un sistema eléctrico no se decreta; se construye todos los días. Y durante la última década, el Código de Red ha sido una de las herramientas más importantes para hacerlo posible.

DIEZ AÑOS

CONSTRUYENDO UNA CULTURA ENERGÉTICA MÁS SÓLIDA

La presente edición de Energía Hoy nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre uno de los hitos regulatorios más importantes para el sector eléctrico nacional: el décimo aniversario del Código de Red. A una década de su publicación, esta normativa ha evolucionado de ser un conjunto de disposiciones técnicas poco comprendidas por muchos usuarios a convertirse en un instrumento estratégico para fortalecer la calidad, confiabilidad y seguridad del Sistema Eléctrico Nacional.

La creciente electrificación de la economía, el desarrollo de nuevas industrias, la digitalización y la expansión de centros de datos exigen una red más robusta y eficiente. En este contexto, el cumplimiento del Código de Red deja de ser únicamente una obligación regulatoria para convertirse en un factor de competitividad, productividad y resiliencia operativa para las empresas.

La eficiencia energética, precisamente, ocupa otro espacio destacado en esta edición. Analizamos la ratificación de la Mesa Directiva de AMENEER para el periodo 2026-2028 y los retos que enfrenta México para acelerar la adopción de tecnologías y estrategias que permitan consumir mejor cada unidad de energía disponible.

Asimismo, presentamos la cobertura del primer VE Day organizado por Voz Experta, un espacio que reunió a especialistas para dialogar sobre seguridad energética, innovación y liderazgo. La participación de mujeres en la construcción del futuro energético nacional sigue aportando nuevas perspectivas y fortaleciendo la discusión sobre los desafíos que enfrenta el sector.

La transformación energética también pasa por la movilidad. En nuestra sección EV Vibes exploramos cómo la electromovilidad avanza de manera gradual hacia una realidad operativa en México, requiriendo una estrecha coordinación entre infraestructura, planeación energética y desarrollo tecnológico para consolidar su crecimiento.

Por otra parte, abordamos la relevancia de la RVP-AI y ROC&C 2026, encuentros de la IEEE Sección México que reunirán a expertos de la industria, la academia y organismos públicos para discutir temas como inteligencia artificial, almacenamiento energético, redes inteligentes y soberanía energética. Estos espacios reflejan la importancia de la innovación y del desarrollo de talento para el futuro del país.

Complementamos esta edición con una reflexión sobre energía solar y el papel que la divulgación científica desempeña para acercar las tecnologías energéticas a la sociedad. La transición energética requiere infraestructura e inversión, pero también conocimiento y comprensión de las oportunidades que ofrecen las nuevas soluciones tecnológicas.

En Energía Hoy seguiremos impulsando el análisis y la discusión de los temas que están definiendo el presente y el futuro de la energía en México. Agradecemos la confianza de nuestros lectores y los invitamos a acompañarnos en esta edición, que celebra una década de evolución del Código de Red y reafirma la importancia de construir un sistema energético cada vez más eficiente, confiable y competitivo.

Juan Carlos Chávez

Fluvio Ruíz Alarcón

Lázaro Flores

AMENEER Y EL DESAFÍO PENDIENTE DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA EN MÉXICO

Juan Carlos Chávez

Gerardo Tenahua Tenahua

Santiago Barcón Ideas con Brío

Fátima Barrera

Itzel Becerril

DE REUNIONES Y ENERGÍA

RVP-AI Y ROC&C 2026: SOBERANÍA, INNOVACIÓN Y TALENTO ENERGÉTICO Juan Carlos Chávez TECH & TRENDS

José Alberto Llavot

SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES

Energía Hoy®️ Número 248, ABRIL 2026. Es una publicación mensual editada y publicada por Smart Media Group Connecting Brands S.A. de C.V. ®️, Oficinas Generales: Tuxpan 57, Col Roma Sur, Alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México. C.P. 06760. Teléfono: +52 (55) 2870 3374. www.energiahoy.com contacto@ smartmediagroup.lat. Publicación digital líder en el sector energético con 20 años de trayectoria, que presenta contenido de valor en temas clave de energía a través de la participación de destacados expertos del sector. Editor responsable: Juan Carlos Chávez Vera. Certificado de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo número 04-2022-070111272100-102 de fecha 1 de julio de 2022 otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor; ISSN: en trámite el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Licitud de Título y Contenido: en trámite ante la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la Secretaría de Gobernación, permiso SEPOMEX: en trámite. Responsable de la última

Jessyca CervantesPRESIDENTA Y CEO

Dr. Hugo Isaak ZepedaVICEPRESIDENTE

Miguel Mares Castillo DIRECTOR GENERAL m.mares@smartmediagroup.lat

Carlos Mackinlay Gronhamm DIRECTOR DE RELACIONES INSTITUCIONALES c.mackinlay@smartmediagroup.lat

Ulises Gómez Nolasco DIRECTOR JURÍDICO Y FINANCIERO u.gomez@smartmediagroup.lat

Daniela Rodríguez Bobadilla DIRECTORA COMERCIAL d.rodriguez@smartmediagroup.lat

Antonella Russo COORDINADORA DE RELACIONES PÚBLICAS Y REPRESENTANTE EN EUROPA a.russo@smartmediagroup.lat

Ernesto Valdés Arreguín COORDINADOR DE ESTRATEGIA GUBERNAMENTAL

Evelyn Sánchez Gamiño GERENTE DE MERCADOTECNIA e.sanchez@smartmediagroup.lat

Felipe RodríguezARQUITECTO DIGITAL Y DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL f.rodriguez@smartmediagroup.lat

Irwing Núñez VázquezWEBMASTER i.nunez@smartmediagroup.lat

Juan Carlos Chávez Vera DIRECTOR EDITORIAL DE SMART MEDIA GROUP jc.chavez@smartmediagroup.lat

Saraí Itzel Becerril LagunasREPORTERA i.becerril@smartmediagroup.lat

Gustavo Gómez García COORDINADOR DE ARTE Y DISEÑO

Arturo Eduardo Plata Martínez DISEÑADOR JR.

Sofía Martínez Miranda Coordinadora de Producción Audiovisual y Contenidos Multimedia.

Guadalupe García Hernández COORDINADORA EJECUTIVA Y COMERCIAL DE PRESIDENCIA g.garcia@smartmediagroup.lat

Jennyfer López Hernández BRAND MANAGER Y EJECUTIVA COMERCIAL j.lópez@smartmediagroup.lat

Jessica Argüelles Aguilar EJECUTIVA COMERCIAL j.arguelles@smartmediagroup.lat

Eduardo Piccolo Liceaga EJECUTIVO COMERCIAL e.piccolo@smartmediagroup.lat

CONSEJO EDITORIAL

LA TIERRA NO PERTENECE AL HOMBRE, EL HOMBRE PERTENECE A LA TIERRA”.

Jefe Seattle, LÍDER DE LAS TRIBUS AMERINDIAS SUQUAMISH Y DUWAMISH.

LA NATURALEZA NO HACE NADA INCOMPLETO NI EN VANO”.

Aristóteles, FILÓSOFO GRIEGO.

EL HOMBRE HA HECHO DE LA TIERRA UN INFIERNO PARA LOS ANIMALES”.

Arthur Schopenhauer, FILÓSOFO ALEMÁN.

5 DE JUNIO, DÍA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE

EL HOMBRE ES UNA PARTE DE LA NATURALEZA, Y SU GUERRA CONTRA LA NATURALEZA ES INEVITABLEMENTE UNA GUERRA CONTRA SÍ MISMO”.

Rachel Carson, BIÓLOGA MARINA Y CONSERVACIONISTA ESTADOUNIDENSE.

LA NATURALEZA ES IMPLACABLE Y VENGATIVA CUANDO SE LA OFENDE”.

George Sand, NOVELISTA Y AUTORA FRANCESA.

EL QUE PLANTA UN ÁRBOL, PLANTA UNA ESPERANZA”.

Lucy Larcom, MAESTRA, POETA Y AUTORA ESTADOUNIDENSE.

EL AIRE FRESCO, EL AGUA LIMPIA, EL SUELO FÉRTIL SON LOS ELEMENTOS BÁSICOS DE LA VIDA. ES NUESTRA RESPONSABILIDAD CUIDARLOS”.

Sylvia Earle, BIÓLOGA MARINA Y EXPLORADORA ESTADOUNIDENSE.

SIMILITUDES Y DIFERENCIAS PEMEX Y PETROBRAS:

El anuncio de un posible acuerdo entre Petrobras y Pemex es una buena noticia. Nos recuerda el éxito de la petrolera brasileña en exploración, desarrollo de yacimientos y extracción de hidrocarburos en aguas profundas, tanto dentro como fuera de Brasil; así como sus capacidades técnicas en refinación y petroquímica. Todo ello, con base en una sólida plataforma de investigación científica, desarrollo tecnológico y formación de recursos humanos.

A lo largo de su historia, ambas empresas han mostrado ciertos paralelismos, en

tanto que empresas petroleras nacionales; aunque también diferencias en el papel que han jugado a lo largo de la historia en sus respectivos países. Por un lado, Petróleos Mexicanos fue creada por el Gral. Lázaro Cárdenas del Río en 1938, tras la expropiación petrolera.

Por el otro, Getulio Vargas impulsó la Ley 2.004 de 1953, que consagró el monopolio articulado por el Conselho Nacional do Petróleo y el inicio de operaciones de Petrobras en 1954. Vale la pena recordar que Lázaro Cárdenas y Getulio Vargas, al lado del argentino Juan Domingo Perón; son recordados en América Latina como los jefes de Estado de mayor arraigo entre las clases populares de sus países, en el Siglo XX.

Por otra parte, aunque en momentos y circunstancias diferentes, tanto México como Brasil, entendieron al petróleo como instrumento de desarrollo nacional. Esa concepción convirtió a Pemex y Petrobras en instituciones de Estado, no solo en empresas petroleras. En este sentido, es muy conocido el papel de referente que jugó México en el desarrollo del sendero institucional petrolero de Brasil.

En efecto, no solo fue cuestión de que los ingenieros y técnicos brasileños vinieran a nuestro país a culminar su formación, sino que el hermano país sudamericano tomó y adaptó el modelo IMP-Pemex, reproduciéndolo con la dupla de Petrobras y el Cenpes.

FLUVIO RUÍZ ALARCÓN
Analista del sector energético

En la actualidad, de acuerdo al investigador uruguayo Eduardo Gudynas (Diez tesis urgentes sobre el nuevo extractivismo), las políticas públicas de México y Brasil en materia de hidrocarburos, con sus matices y especificidades, podrían incluirse en lo que él denomina “neo-extractivismo progresista latinoamericano”; caracterizado por “un estilo de desarrollo basado en la apropiación de la naturaleza, que alimenta un entramado productivo escasamente diversificado y muy dependiente de una inserción internacional como proveedores de materias primas.. (donde) si bien el Estado juega un papel más activo, y logra una mayor legitimación por medio de la redistribución de algunos de los excedentes generados por ese extractivismo, de todos modos, se repiten los impactos sociales y ambientales negativos”. En ese sentido, los gobiernos de izquierda latinoamericanos (con la notable excepción de Gustavo Petro en Colombia), no han cuestionado tanto el modelo extractivista, como la intervención del capital privado en el

desarrollo de la industria de los hidrocarburos, en el reparto de la renta petrolera y en el destino final de la misma a través de los presupuestos nacionales. En el fondo, persiste la idea de que el desarrollo puede basarse en la apropiación nacional, vía el Estado, de la riqueza del subsuelo, como base material de la industrialización de los países.

En ese contexto, las circunstancias y los resultados operativos actuales de Pemex y Petrobras son muy contrastantes. Petróleos Mexicanos tiene dificultades para recuperar de manera significativa el volumen de extracción de hidrocarburos. Conforme al Reporte de Resultados del Primer Trimestre de 2026, descontando el volumen de condensados, la producción promedio en dicho trimestre fue de 1.368 millones de barriles diarios. Este volumen es apenas 0.4% superior al del mismo trimestre del año pasado (1.362 millones de barriles diarios); y 37.2% menor al del mismo trimestre de 2018, cuando se extrajeron 1.877 millones de barriles diarios de petróleo.

En cambio, Brasil en conjunto, alcanzó en 2025 una producción promedio histórica de 3.77 millones de barriles diarios de petróleo y marcó un nuevo récord en febrero de 2026, al llegar a 4.06 millones de barriles diarios de petróleo. Petrobras, con los campos que explota sola o con socios, aporta algo más del 90% del volumen de crudo extraído y de este, el 80% proviene de sus yacimientos en aguas profundas. Además, Petrobras realiza una importante actividad en el extranjero (América Latina, Estados Unidos, Africa) dónde extrae, entre crudo y gas, casi tres millones de barriles equivalentes de petróleo al día.

Más allá de las impresionantes cifras, el punto sustantivo es que, a diferencia de México, Brasil no ha obtenido este éxito solamente por su potencial geológico; sino también y sobre todo, por un adecuado y oportuno diseño institucional. Brasil construyó un modelo de seguridad energética antes de tener la primera gran evidencia de su riqueza petrolera.

Esa secuencia importa mucho: primero hubo un Estado con visión de largo plazo, después una empresa con autonomía de gestión y un mandato de servir a la seguridad energética nacional, una política industrial basada en el desarrollo de capacidades tecnológicas propias y, finalmente, una dirección corporativa estratégica con objetivos claros. Después llegaron los descubrimientos, el escalamiento volumétrico y la sofisticación tecnológica.

En buena medida, las diferencias específicas en el sendero institucional petrolero entre México y Brasil tienen su origen en al menos tres aspectos clave: el régimen fiscal aplicable a sus respectivas empresas nacionales petroleras, su base científica y tecnológica y su margen de autonomía frente al gobierno.

A reserva de una mayor profundización en el análisis de ese y otros aspectos que han marcado la diferencia en el desempeño actual de Pemex y Petrobras; podemos

adelantar algunos elementos que nos parecen importantes en los aspectos señalados en el párrafo anterior.

En el aspecto fiscal existe una enorme diferencia en el trato que reciben las empresas nacionales petroleras. Esto tiene su origen más profundo en la dependencia fiscal que durante décadas tuvo México de los ingresos fiscales provenientes del sector petrolero.

Aunque hoy han disminuido al punto de que Pemex requiere el apoyo gubernamental para solventar su deuda financiera y los pagos a sus proveedores de bienes y servicios; lo cierto es que proporcionalmente a sus ingresos por la extracción de crudo, la carga fiscal de Pemex aún es alrededor del 40% más pesada que la de Petrobras. En este punto incide, por supuesto, el hecho de que la recaudación fiscal brasileña, como proporción del PIB, es el doble de la mexicana.

En materia científica y tecnológica, mientras que Brasil ha realizado un esfuerzo

sostenido de apoyo al Cenpes, como brazo tecnológico de Petrobras, la posición del Instituto Mexicano del Petróleo como su equivalente para Pemex, ha sufrido los embates tanto de la concepción neoliberal que casi lo convirtió en una empresa de servicios tecnológicos “como cualquier otra”; como del cortoplacismo que inhibió el desarrollo pleno de líneas de investigación como la de aguas profundas, cuyo centro de investigación credo para ese fin, tuvo incluso que cambiar de nombre…

En el plano institucional, Pemex ha carecido durante décadas de la autonomía de gestión y presupuestal que le permita tomar decisiones con base en la lógica petrolera de largo plazo. Por el contrario, la conducción de la empresa ha estado sujeta a las necesidades fiscales de corto plazo y al efectismo político necesario para legitimar al gobierno en turno. Desafortunadamente, los recientes cambios en Petróleos Mexicanos apuntan precisamente en este último sentido.

» Titulo:

Vidas plenas

» Autor: Salvador Alva

» Editorial:

LID Editorial

» De venta: Cadenas de librerías y plataforma de libro electrónico

» Precio: 320 pesos

En un contexto marcado por el agotamiento emocional, la ansiedad y la presión constante por alcanzar el éxito, Vidas plenas, de Salvador Alva, se presenta como una reflexión necesaria sobre la crisis de sentido que atraviesa la sociedad actual. Con un enfoque directo y profundamente humano, el autor cuestiona el paradigma contemporáneo que ha privilegiado el TENER —la productividad, el reconocimiento y la acumulación material— por encima del SER: la autenticidad, la conexión humana y el propósito de vida.

Lejos de ser un libro más de desarrollo personal, esta obra propone una ruta práctica para quienes buscan rediseñar su vida con mayor claridad y sentido. Uno de sus principales aportes es la metodología concreta que ofrece para pasar de la reflexión a la acción. A través de herramientas sencillas y aplicables, el lector puede definir

una visión personal, identificar fortalezas, construir estrategias y establecer valores medibles que prioricen el bienestar interior sobre el éxito superficial.

El libro conecta especialmente con las nuevas generaciones, que enfrentan altos niveles de incertidumbre, presión social y vacío existencial. Salvador Alva plantea preguntas incómodas, pero necesarias: ¿estamos eligiendo realmente nuestra vida o solo reaccionando a las circunstancias? ¿El éxito que perseguimos responde a nuestros propios deseos o a expectativas externas?

La trayectoria del autor respalda el peso de sus ideas. Ex presidente del Tecnológico de Monterrey y exdirectivo de PepsiCo en Latinoamérica, Alva se ha consolidado como una voz influyente en liderazgo consciente y desarrollo humano. Con Vidas plenas, invita a repensar qué significa realmente construir una vida que valga la pena.

El camino de la transición energética

Durante años, la energía dentro de la industria mexicana funcionó únicamente como el medio para producir bienes y mantener operativas las plantas industriales. Resultaba indispensable para operar, crítica para los costos y prácticamente invisible para la estrategia corporativa. En el mejor de los casos, la estrategia consistía en negociar o reducir el costo del suministro eléctrico.

Las conversaciones abrieron oportunidades para identificar escenarios donde se podría obtener beneficios sobre todo en costos. Ese contexto impulsó el crecimiento de esquemas de autoabasto y estrategias de control de demanda. A partir de ahí, el escenario comenzó a cambiar.

El año pasado, México presentó nueva regulación secundaria en materia energética la cual impulsó una transformación hacia una etapa donde la gestión de la energía deja de ser una práctica voluntaria y se convierte en una capacidad organizacional obligatoria para las Personas Usuarias de Patrón de Alto Consumo de Energía (UPAC). El cambio no es menor, representa uno de los movimientos regulatorios más relevantes de los últimos años para la industria energointensiva nacional.

ISO 50001 OBLIGATORIA EN MÉXICO: DEL CUMPLIMIENTO REGULATORIO A LA COMPETITIVIDAD INDUSTRIAL

LÁZARO FLORES

Director general de Esemi Consultora.

La nueva regulación incorpora de manera formal y obligatoria esquemas de gestión alineados con estándares internacionales como la ISO 50001, desarrollada por el ISO/TC 301, cuyo enfoque principal consiste en mejorar continuamente el desempeño energético mediante el establecimiento de metodologías sistemáticas, medibles y verificables.

Aquí aparece la primera realidad incómoda para las empresas grandes: consumir mucha energía no significa necesariamente gestionarla.

Los UPAC y el nuevo punto de inflexión energético

Los UPAC representan una parte crítica del consumo energético nacional. Su integración ocurre principalmente a través de la industria manufacturera, el sector minero y las empresas de generación eléctrica. En conjunto, estos sectores concentran cerca del 30% del consumo final total de energía en México. Si únicamente se considera el sector industrial, los UPAC representan aproximadamente el 60% del consumo energético industrial nacional, de acuerdo con datos del Balance Nacional de Energía y los informes de la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (Conuee).

Los umbrales actuales permiten dimensionar el alcance regulatorio:

• 45 GWh anuales para electricidad.

• 100 mil BEPS para combustibles. En términos prácticos, hablamos de aproximadamente 13 millones de m³ de gas natural.

Incluso, la autoridad ha dejado ver la posibilidad de reducir el umbral de combustibles a 70 mil BEPS, situación que incrementaría el número de organizaciones sujetas a esta regulación, de aproximadamente 500 a 1000 instalaciones.

En el caso eléctrico, un consumo de esa magnitud normalmente se relaciona con capacidades instaladas cercanas a 5 MW, lo cual implica que numerosas organizaciones que hoy no se identifican como parte del universo UPAC probablemente deberán comenzar a revisar su condición regulatoria.

El verdadero cambio no consiste únicamente en reportar consumos energéticos. La regulación apunta hacia algo mucho más profundo: obligar a las organizaciones a implementar mecanismos formales para gestionar y demostrar la mejora continua del desempeño energético. Además, incorpora seguimiento sobre medidas de eficiencia energética, resultados operativos y acciones de descarbonización, incluyendo la actualización periódica de la revisión energética.

En otras palabras, la energía deja de administrarse exclusivamente desde la continuidad operativa y comienza a gestionarse desde la competitividad, la trazabilidad y la sustentabilidad.

La gestión energética deja de ser documental

Muchas empresas ya cuentan con algún tipo de comité energético o estructura relacionada al suministro de energéticos, particularmente en electricidad, donde históricamente se concentraron los mayores esfuerzos de control operativo debido al costo que puede llegar hasta seis veces mayor en un valor unitario con respecto a los combustibles.

Eso no necesariamente equivale a gestionar el desempeño energético.

Uno de los mayores riesgos para la industria mexicana consiste en reducir la implementación de ISO 50001 a una colección elegante de procedimientos, formatos y auditorías internas que terminan archivadas en una carpeta con redacción decente y escasa utilidad

operativa. La industria ya vivió experiencias similares con otros sistemas de gestión. El reto actual consiste en evitar que la gestión de la energía se convierta en otro ejercicio documental.

La mejora continua del desempeño energético exige elementos mucho más complejos:

• Compromiso directivo,

• Integración operativa/estructural,

• Cultura organizacional,

• Toma de decisiones basada en datos; y

• Especialización técnica.

Aquí también aparece otro desafío importante: las expectativas irreales. Algunas organizaciones esperan reducciones espectaculares de consumo energético desde las primeras etapas de implementación. La realidad industrial suele ser menos cinematográfica y bastante más técnica, muchas ya aprovecharon las oportunidades de bajo esfuerzo y alto impacto. En sistemas maduros, las oportunidades identificadas frecuentemente oscilan entre 1% y 5% de mejora de eficiencia energética o reducción del consumo. Aunque el porcentaje parezca moderado, el impacto económico para organizaciones energointensivas puede ser considerable.

La diferencia entre un SGEn documental y una gestión real del desempeño energético se concentra en la capacidad para medir, demostrar y sostener resultados.

Por esa razón, los Indicadores de Desempeño Energético (IDEn) y las Líneas de Base Energéticas (LBEn) se convierten en elementos centrales de la ISO 50001. Los requisitos 9.1.1 y 10.2 de la norma establecen precisamente los mecanismos para evaluar y demostrar la mejora continua del desempeño energético.

Sin criterios sólidos de medición, la mejora energética termina convertida en percepción. Y la percepción normalmente no sobrevive a una auditoría seria.

Del suministro energético a la competitividad industrial

La gestión de la energía ya comenzó a convertirse en una herramienta de competitividad industrial y acceso a mercados, si consideramos que la primera versión de la ISO se publicó en 2011 y ya existían estándares de gestión en diferentes países. El sector automotriz probablemente representa el ejemplo más visible. Varias armadoras no solo integran estrategias de mejora continua del desempeño energético dentro de sus operaciones, también solicitan evidencia y trazabilidad energética a proveedores estratégicos.

¿La tendencia continuará expandiéndose? Claro que sí, los mercados internacionales avanzan hacia mayores exigencias relacionadas con:

• Emisiones de gases de efecto invernadero,

• Trazabilidad de los informes y etiquetados,

• Intensidad energética de sus productos,

• Sustentabilidad; y

• Confiabilidad de información.

En ese contexto, los Sistemas de Gestión de la Energía tipo ISO 50001 ofrecen algo especialmente valioso: información energética sistematizada, comparable y verificable.

La energía comienza a formar parte cuantificable del producto. Y cuando la energía forma parte del producto, la conversación cambia completamente. La pregunta deja de centrarse únicamente en cuánto consume una planta industrial y comienza a enfocarse en qué tan eficiente, flexible y descarbonizada resulta la energía utilizada para fabricar un producto.

La energía deja de ser solamente el medio para operar. El propio medio comienza a generar ventajas competitivas.

La transición energética industrial ya comenzó

La sustentabilidad ya impulsa una tendencia global donde la transición energética funciona como vía principal. México no permanece ajeno a ese proceso. La política energética nacional ya incorpora conceptos como transición, justicia y seguridad energética como ejes rectores.

Ese contexto vuelve vulnerables a las organizaciones que aún no desarrollan estrategias energéticas de corto, mediano y largo plazo.

La transición energética industrial ya comenzó dentro de muchas organizaciones, aunque en ocasiones todavía no se reconozca formalmente.

La primera etapa aparece mediante electrificación de procesos. La segunda etapa dependerá de la descarbonización del suministro eléctrico.

En ambos casos, la gestión de la energía funciona como mecanismo articulador. Para las organizaciones energointensivas existen oportunidades relacionadas con:

• Generación en sitio,

• Almacenamiento mediante baterías,

• Acceso al Mercado Eléctrico Mayorista,

• Flexibilidad operativa; y

• Estrategias avanzadas de abastecimiento energético.

La regulación energética actual no debe observarse exclusivamente como obligación administrativa. También abre oportunidades relacionadas con generación distribuida, acceso a mercado y optimización energética.

La mejora del desempeño energético incluso puede contribuir directamente a la reducción de emisiones, particularmente cuando las oportunidades identificadas incluyen sustitución o transición de combustibles.

La energía ya no puede analizarse únicamente desde el costo operativo. Comienza a relacionarse con descarbonización, resiliencia, competitividad y sustentabilidad.

El riesgo de llegar tarde

Uno de los aspectos más preocupantes dentro del contexto UPAC consiste en que todavía existen organizaciones que desconocen los Sistemas de Gestión de la Energía o simplemente no muestran interés en la gestión energética.

Ese escenario representa un riesgo considerable. Las exigencias regulatorias aumentarán y los procesos de vigilancia y verificación comenzarán a materializarse en 2027. Los mercados internacionales serán más rigurosos respecto a trazabilidad y emisiones. La presión sobre desempeño ambiental crecerá. Y la información energética deberá volverse cada vez más confiable y verificable.

El problema podría ampliarse si el umbral regulatorio disminuye y aumenta el número de UPAC sujetos a cumplimiento. Bajo ese escenario, la coordinación entre autoridades, sujetos obligados y organizaciones energointensivas se volverá fundamental para reducir riesgos regulatorios y acelerar capacidades técnicas.

También existe otro elemento estratégico: la disponibilidad de información energética confiable.

México necesita consolidar información robusta no solo para los UPAC, sino también para usuarios calificados con demandas superiores a 1 MW. La madurez energética industrial puede convertirse en un

elemento clave para fortalecer objetivos nacionales relacionados con transición energética y compromisos climáticos.

La diferencia entre líderes y rezagados probablemente comenzará a medirse desde la capacidad para transformar la energía en ventaja estratégica.

La energía como ventaja estratégica

México atraviesa un punto de inflexión en materia de gestión de la energía industrial. La obligatoriedad de implementar SGEn tipo ISO 50001 para las UPAC representa mucho más que un requisito regulatorio. Significa incorporar formalmente una herramienta internacional probada para mejorar desempeño energético, fortalecer competitividad industrial y apoyar la transición energética.

El verdadero reto no será desarrollar procedimientos o completar auditorías. Será consolidar Sistemas de Gestión de la Energía maduros, medibles, verificables e integrados a la cultura organizacional.

Durante los próximos años, las organizaciones más competitivas probablemente no serán aquellas que consuman menos energía. Serán aquellas que entiendan mejor cómo gestionarla y sean capaces de convertir la energía en una ventaja estratégica.

Y EL DESAFÍO PENDIENTE DE LA EFICIENCIA

ENERGÉTICA EN MÉXICO AMENEER

En la conversación sobre el sector energético a nivel nacional suele hablarse de nuevas centrales eléctricas, energías renovables; de hidrocarburos, electromovilidad o almacenamiento. Sin embargo, existe un tema que permanece en segundo plano, a pesar de ser una de las herramientas más efectivas para reducir costos, mejorar la competitividad y disminuir emisiones contaminantes: la eficiencia energética. En ese contexto, la reciente ratificación de la Mesa Directiva 2026-2028 de la Asociación Mexicana de Empresas de Eficiencia Energética (AMENEER) representa mucho más que un cambio administrativo dentro de un organismo empresarial. Constituye una señal de continuidad en una agenda que busca posicionar la eficiencia energética como un elemento central para

el desarrollo económico y la sostenibilidad del país. Entre los objetivos planteados para este nuevo periodo destacan el impulso de proyectos de mayor escala, el fortalecimiento de la vinculación con autoridades regulatorias y la promoción de incentivos que aceleren la adopción de soluciones de eficiencia energética en diversos sectores productivos.

La permanencia de Ricardo Velázquez Lechuga al frente de la asociación para el periodo 2026-2028 refleja también la intención de consolidar proyectos que han venido tomando forma en los últimos años. La eficiencia energética ha dejado de ser un asunto exclusivo de especialistas para convertirse en una necesidad estratégica en un entorno donde las empresas enfrentan mayores exigencias de competitividad, sostenibilidad y control de costos operativos.

Así, la Mesa Directiva de AMENEER se conforma de la siguiente manera para 2026-2028

PRESIDENTE: Ricardo Velázquez Lechuga, ACCIONA Energía.

VICEPRESIDENTE : José María González Olivera, BlacktoGreen. TESORERA : Daniela Bautista, Veolia México.

SECRETARIO : Rodolfo Alanis, METRON.

Eficiencia Energética, pilar para la sostenibilidad y competitividad

México posee un enorme potencial para avanzar en esta materia. Diversos estudios internacionales coinciden en que una parte significativa del consumo energético nacional puede optimizarse mediante tecnologías ya disponibles y económicamente viables. Desde sistemas avanzados de iluminación y climatización hasta procesos industriales más eficientes, digitalización, automatización y gestión inteligente de la energía, las oportunidades son numerosas y están al alcance de múltiples sectores.

Sin embargo, el problema no radica únicamente en la existencia de soluciones tecnológicas. El verdadero desafío consiste en acelerar su adopción. Muchas empresas, especialmente pequeñas y medianas, continúan percibiendo la eficiencia energética como un gasto adicional en lugar de una inversión estratégica. Esa visión limita la implementación de proyectos que

podrían generar ahorros significativos en plazos relativamente cortos.

La labor de organizaciones como AMENEER adquiere relevancia precisamente porque actúan como puente entre la innovación tecnológica, las necesidades del mercado y las políticas públicas. Desde su creación en 2012, la asociación ha trabajado para desarrollar el mercado de la eficiencia energética, impulsar infraestructura sustentable y fomentar modelos que permitan mejorar el desempeño energético de organizaciones públicas y privadas. Uno de los aspectos más importantes del trabajo de la asociación ha sido la profesionalización del sector. La eficiencia energética requiere mediciones precisas, metodologías verificables y estándares internacionales que garanticen resultados. No basta con afirmar que un proyecto genera ahorros; es necesario demostrarlo mediante indicadores confiables y procesos de medición y verificación reconocidos globalmente.

En este sentido, resulta relevante que AMENEER continúe promoviendo capacitación especializada, certificaciones y espacios de intercambio de conocimiento entre empresas, consultores, fabricantes, instituciones académicas y organismos gubernamentales. La construcción de capacidades técnicas será determinante para que México aproveche plenamente las oportunidades de ahorro energético disponibles.

La coyuntura actual ofrece además condiciones favorables para fortalecer esta agenda. El crecimiento de los centros de datos, la expansión de la manufactura avanzada, el fenómeno de relocalización de cadenas productivas y la creciente electrificación de procesos industriales incrementarán la demanda energética nacional durante los próximos años. Frente a ese escenario, la eficiencia energética no debe verse como una alternativa secundaria, sino como una condición indispensable para garantizar un crecimiento sostenible.

Cada megawatt que se ahorra mediante

medidas de eficiencia representa infraestructura que no necesita construirse de inmediato. Cada kilowatt-hora que deja de consumirse gracias a mejores prácticas operativas significa menores costos para las empresas y menores emisiones para el país. En términos económicos, la eficiencia energética suele ser la fuente de energía más barata disponible.

Además, los beneficios trascienden el ámbito estrictamente energético. Las empresas que implementan estrategias de eficiencia suelen mejorar su productividad, optimizar procesos, fortalecer su gestión operativa y reducir riesgos asociados a la volatilidad de los precios energéticos. Esto se traduce en ventajas competitivas que adquieren especial relevancia en mercados cada vez más exigentes.

La relación entre eficiencia energética y descarbonización también merece especial atención. Mientras gran parte de la conversación pública se concentra en la incorporación de energías renovables, con frecuencia se pasa por alto que la

reducción del consumo constituye uno de los mecanismos más rápidos y rentables para disminuir emisiones de gases de efecto invernadero.

Precisamente por ello, AMENEER ha impulsado iniciativas orientadas a reconocer proyectos exitosos de eficiencia energética y sustentabilidad, promoviendo casos de éxito que demuestran el potencial transformador de estas estrategias en industrias, edificios y empresas de servicios. El reconocimiento a proyectos que generan ahorros energéticos verificables, beneficios económicos y reducción de emisiones contribuye a crear referentes que pueden replicarse en otros sectores.

Por una mayor vinculación

Otro elemento relevante para los próximos años será la relación entre la industria y las autoridades regulatorias. La eficiencia energética requiere marcos normativos claros, incentivos adecuados y mecanismos que faciliten la inversión. La colaboración entre organismos empresariales,

instituciones gubernamentales y entidades financieras será esencial para acelerar la implementación de proyectos a gran escala.

La experiencia internacional demuestra que los países que han logrado avances significativos en eficiencia energética no lo hicieron únicamente mediante innovación tecnológica. También desarrollaron políticas públicas consistentes, esquemas de financiamiento especializados y programas de capacitación que permitieron superar barreras de adopción.

México cuenta con instituciones, empresas y profesionales capaces de impulsar esa transformación. Lo que se requiere ahora es una visión de largo plazo que coloque la eficiencia energética en el centro de la estrategia de desarrollo económico y transición energética.

En este sentido, la ratificación de la Mesa Directiva de AMENEER se interpreta como una apuesta por la continuidad y la consolidación de una agenda que ha ganado relevancia conforme aumentan los desafíos energéticos del país. La participación de la asociación en foros nacionales e internacionales, así como su colaboración con organismos públicos y privados, demuestra que existe un ecosistema cada vez más robusto alrededor de la eficiencia energética.

La transición energética mexicana no dependerá exclusivamente de la construcción de nuevas centrales renovables o de la modernización de la infraestructura eléctrica. También dependerá de la capacidad para utilizar mejor cada unidad de energía disponible. En un entorno donde la competitividad industrial, la sostenibilidad ambiental y la seguridad energética convergen, la eficiencia energética deja de ser una opción para convertirse en una necesidad estratégica.

Por ello, el nuevo ciclo de liderazgo de AMENEER llega en un momento particularmente oportuno. Los retos son considerables, pero también lo son las oportunidades. Si la asociación logra fortalecer la colaboración con autoridades, empresas y organismos financieros, impulsar proyectos de mayor escala y consolidar mecanismos de reconocimiento y capacitación, podrá contribuir significativamente a que la eficiencia energética ocupe el lugar que merece dentro de la agenda energética nacional.

Porque al final, la energía más limpia, más barata y sostenible sigue siendo aquella que no necesita consumirse.

INFRAESTRUCTURA ENERGÉTICA RESILIENTE

Una clave importante para garantizar el futuro económico y energético mundial

En un mundo donde prácticamente todo depende de la electricidad, la resiliencia energética se ha convertido en una prioridad estratégica para gobiernos, industrias y empresarios. Huracanes, incendios forestales, olas de calor, ciberataques y fallas masivas han demostrado que las redes eléctricas tradicionales ya no son suficientes para enfrentar los desafíos del siglo XXI.

Hoy, la infraestructura energética resiliente representa mucho más que modernizar cables y subestaciones: significa proteger economías, garantizar la continuidad operativa y asegurar el desarrollo de ciudades inteligentes, industrias y servicios críticos.

¿Qué es la infraestructura energética resiliente?

La infraestructura energética resiliente es la capacidad que tienen los sistemas eléctricos para lo siguiente:

• Resistir eventos extremos.

• Recuperarse rápidamente ante fallas.

• Mantener operaciones críticas.

• Adaptarse a nuevas condiciones tecnológicas y climáticas.

No se trata solamente de evitar apagones, sino de construir sistemas capaces de seguir funcionando incluso bajo presión extrema.

¿Por qué es un tema tan importante?

El consumo eléctrico mundial está creciendo de forma acelerada debido a lo siguiente:

• Inteligencia artificial.

• Centros de datos.

• Vehículos eléctricos.

• Automatización industrial.

• Digitalización global.

Al mismo tiempo, el cambio climático y las amenazas digitales están aumentando los riesgos para las redes eléctricas. Y los riesgos más importantes son los fenómenos climáticos extremos, por ejemplo:

Energética

sequías están dañando la infraestructura energética en todo el mundo.

Aquí algunos ejemplos recientes:

• Congelamientos masivos en Texas.

• Incendios en California.

• Crisis energética en Europa.

• Ciberataques.

Las redes eléctricas modernas dependen cada vez más de sistemas digitales. Por lo tanto, esto ha convertido a las compañías eléctricas en objetivos de:

• Hackers.

• Crimen organizado.

• Ataques geopolíticos.

Los sistemas SCADA y los centros de control son especialmente vulnerables debido al crecimiento de la demanda energética, así como a la expansión de:

• Inteligencia artificial.

• Centros de datos.

• Nearshoring.

• Manufactura automatizada.

Lo anterior está generando una presión histórica sobre las redes eléctricas. Sin duda, la nueva era de las redes inteligentes o Smart Grids está revolucionando la infraestructura energética.

• Monitoreo en tiempo real.

• Automatización de fallas.

• Uso de inteligencia artificial.

• Integración de energías renovables.

• Gestión eficiente de la demanda. Estas tecnologías permiten detectar problemas antes de que ocurran.

Microrredes: el futuro de la resiliencia

Las microrredes son sistemas eléctricos locales capaces de operar de manera independiente.

Ventajas

• Mayor autonomía energética.

• Reducción de apagones.

• Protección para industrias críticas.

• Continuidad operativa.

Actualmente, los siguientes sectores están invirtiendo en microrredes para reducir riesgos:

• Hospitales.

• Aeropuertos.

• Parques industriales.

• Centros de datos.

También están invirtiendo en energías renovables y resiliencia; sin duda, la transición energética está transformando la infraestructura.

Energía solar y almacenamiento

La combinación de:

• Paneles solares.

• Baterías industriales.

• Sistemas híbridos.

permite crear redes más descentralizadas y resistentes. Como ejemplo, empresas como Tesla y BYD lideran innovaciones en almacenamiento energético.

La inteligencia artificial aplicada a la energía será uno de los pilares de la resiliencia energética.

Aplicaciones clave

• Predicción de fallas.

• Mantenimiento predictivo.

• Balanceo automático de carga.

• Optimización del consumo.

• Respuesta rápida ante emergencias.

La inteligencia artificial puede analizar millones de datos en segundos para prevenir interrupciones en la infraestructura crítica y en la seguridad nacional, ya que la energía eléctrica es considerada infraestructura crítica.

Sin electricidad se afectan:

• Bancos.

• Hospitales.

• Telecomunicaciones.

• Transporte.

• Sistemas de agua.

• Seguridad pública.

Por ello, muchos gobiernos están tratando la resiliencia energética como un asunto de seguridad nacional. Asimismo, el nearshoring y la demanda energética están impulsando el crecimiento industrial en regiones como México, lo que aumenta la necesidad de infraestructura resiliente.

• El nearshoring exige:

• Energía estable.

• Redes modernas.

• Alta capacidad de transmisión.

• Seguridad energética.

Las empresas internacionales consideran la calidad eléctrica como un factor decisivo para invertir. Por lo tanto, los grandes retos del futuro son la modernización de redes antiguas, ya que muchos sistemas eléctricos tienen décadas de antigüedad con una inversión insuficiente.

La modernización requiere inversiones multimillonarias, así como talento especializado; sin embargo, la fuga de cerebros continúa por la falta de oportunidades en el país.

Existe creciente demanda de expertos en:

• Energía.

• Automatización.

• Ciberseguridad.

• Inteligencia artificial.

La regulación energética requiere que muchos países actualicen sus marcos regulatorios para permitir la innovación.

También existen oportunidades de negocio

La resiliencia energética abrirá enormes oportunidades en sectores con mayor crecimiento, como:

• Smart grids.

• Automatización eléctrica.

• Ciberseguridad energética.

• Energías renovables.

• Baterías industriales.

• Infraestructura de transmisión.

• Centros de datos.

• Microredes industriales.

México y otros países latinoamericanos enfrentan grandes oportunidades y desafíos.

Áreas prioritarias

• Modernización de redes.

• Integración renovable.

• Electrificación industrial.

• Expansión de la transmisión.

• Inversión privada.

La región podría convertirse en un actor estratégico de la nueva economía energética mundial.

Una visión hacia 2035

Durante la próxima década veremos:

• Redes eléctricas totalmente digitalizadas.

• Ciudades inteligentes.

• Sistemas autónomos de energía.

• Expansión masiva del almacenamiento.

• Mayor electrificación industrial.

• Infraestructura protegida por inteligencia artificial.

La resiliencia energética dejará de ser una ventaja competitiva para convertirse en una necesidad indispensable.

Quiero concluir mencionando que la infraestructura energética resiliente será uno de los pilares del desarrollo económico mundial.

Las empresas y gobiernos que inviertan hoy en:

• Modernización.

• Digitalización.

• Automatización.

• Ciberseguridad.

• Almacenamiento energético. tendrán una posición estratégica en la economía del futuro; de lo contrario, estarán llevando a la empresa o al país a la quiebra.

En una era donde prácticamente todo depende de la electricidad, la resiliencia energética ya no es solo una opción, sino la base de la estabilidad, la competitividad y la seguridad global.

COX, ALIADO CLAVE DE MÉXICO EN INFRAESTRUCTURAS DE AGUA Y ENERGÍA

El país tiene un gran potencial por sus fundamentales macroeconómicos y un marco regulatorio estable que lo hace “tremendamente atractivo”, señala Enrique Riquelme, Presidente Ejecutivo de Cox

Tras su nacimiento hace poco más de una década, Cox ha evolucionado de una empresa emergente en los sectores energético e hídrico a convertirse en una plataforma global consolidada, con una presencia cada vez más relevante en infraestructura de agua y energía. Este impulso se traduce hoy en una apuesta firme y de largo plazo por México, país que se posiciona como un eje clave dentro de su estrategia de crecimiento internacional.

El presidente ejecutivo de Cox, Enrique Riquelme, refrenda la apuesta de la compañía por el país latinoamericano, del que destaca su marco regulatorio

estable, una demanda energética creciente y un alto potencial renovable que lo hace “tremendamente atractivo”.

“Nuestro principal mercado, absolutamente, es México. Es un mercado que crece, con una industrialización elevada, una demanda energética que aumenta anualmente y además no está satisfecha, y que tiene la materia prima necesaria, que es la parte eólica, solar y de gas. Además, tiene un gran vecino y una alta capacidad de talento. El momento es ahora”, explica Riquelme.

El directivo destaca que, en un contexto de “regulación totalmente estable y justa para el sistema eléctrico”, la empresa espera invertir alrededor de 6,000 millones de dólares en proyectos de infraestructura de energía y agua, así como en los polos de desarrollo.

Enrique Riquelme subraya la intención de la compañía de consolidarse como un aliado estratégico en el desarrollo de infraestructuras hídricas y energéticas del país.

El hito mexicano

Riquelme señala el inicio de una “nueva etapa” para la empresa, marcada por la compra de activos de Iberdrola en México, una operación de 4,000 millones de dólares mediante la cual Cox ha incorporado una plataforma de generación con capacidad instalada de 2.600 MW y es la mayor suministradora privada de México, con más del 25% de cuota de mercado. Esta transacción, añade, fue financiada por importantes bancos internacionales de primer nivel, lo que refleja la confianza en México.

“Se trata del principal hito estratégico del año. Es una operación que cambia la escala de Cox y refuerza de forma muy significativa la calidad y recurrencia de nuestro negocio. Con esta adquisición incorporamos una plataforma integrada con una posición diferencial en un mercado estratégico para el Grupo. Siendo la única plataforma verticalmente integrada de México”, agrega.

A esta operación se le suma la reciente colocación de 2,000 millones de dólares en el mercado estadounidense, que generó un interés sin precedentes y supone el respaldo definitivo a la compra de Iberdrola México por parte de Cox, así como la validación de su estrategia, disciplina financiera y perspectivas futuras.

“Estamos bajo un perímetro regulatorio y en un momento del país tremendamente atractivo para todos los inversores a nivel global. Confiamos en el mercado, confiamos en el país y en la integración que estamos viendo. Hay muchísimas oportunidades”, concluye Riquelme.

ENERGÍA SOLAR APUNTES EN

VÍCTOR MANUEL

LUNA TRILLO Director del Centro BIOMECA.

Estimado lector:

Me gusta presentarme coma ingeniero, científico e investigador, porque creo que, si no lo digo, nadie más lo va a decir y, lo que es peor, ni a suponer.

Desde hace unos de 20 años, me dedico a la investigación básica, la cual la defino coma el estudio de cosas que a nadie le interesa y, además, que no genera ingresos para pagar la renta mensual.

En fin, en atención a mi querido amigo, el ingeniero Santiago Barcón, decidí escribir el presente ensayo que, si te gusta, espero tu pulgar arriba en mis redes sociales.

Alguna vez escuche a una científica que decía que el problema de la energía solar era que solo generaba cuando había Sol, que en la noche no podría funcionar... y, como YO me dedico a la investigación básica, me pareció un concepto interesante para analizar y perder el tiempo. Pero ¡espera! antes de darle vuelta a la página, déjame darte algunos datos:

La energía solar es una fuente de energía renovable que proviene de la radiación electromagnética emitida par el Sol, la cual puede transformarse en electricidad o calor mediante distintas tecnologías.

• La energía solar se considera una fuente inagotable y ampliamente disponible, lo que la convierte en una de las principales alternativas frente a los combustibles fósiles.

• En julio de 2019, el Environmental and Energy Study Institute (EESI, 2019) determinó que Estados Unidos tenía más de 3 millones de trabajadores en la industria de las energías renovables y más de 11 millones en todo el mundo. Para 2024, se calcularon más de 16.6 millones, donde 7.24 millones estaban dedicados únicamente a la energía solar. (Jowett, 2026)

• Las celdas solares que vemos en casas, terrenos y edificios son de tipo fotovoltaico, lo que significa que se convierte directamente la luz solar en electricidad mediante células semiconductoras.

• Los factores que influyen en la cantidad de energía aprovechable (eficiencia) depende de puntos como la ubicación geográfica, las condiciones atmosféricas, la inclinaci6n y orientación de los paneles, la hora del día y la estación del año.

Sin ignorar las ventajas que ya conocemos, hay desventajas y limitaciones a tomar en cuenta:

• La disponibilidad de la radiación solar (día/ noche/clima)

• El elevado costo inicial

• El espacio ocupado par los paneles solares

• La necesidad de los sistemas de almacenamiento y distribución

• Su producción tiene factores contaminantes

Sin embargo, a pesar de sus limitaciones y complicaciones técnicas -como la intermitencia y la necesidad de almacenamiento- la energía solar ha experimentado un crecimiento sostenido debido a la reducción muy significativa de costos, el avance tecnológico, el apoyo de políticas públicas y su papel estratégico en la transición energética (disminuir emisiones de CO2), posicionándose como una de las principales fuentes energéticas del futuro.

Bueno, pero recuerda que soy investigador, por lo que decidí probar toda esta teoría y opiniones par mi cuenta. Tome una pequeña celda solar, unos LEDs y algunas resistencias. La idea era simple: ver que tan ‘real’ era eso de que la energía solar funciona... o no. El circuito que usé fue el siguiente:

Si te interesan los datos técnicos, los puedes consultar en la siguiente tabla. Es la medición de un día totalmente soleado y con los obstáculos propios de la ventana de mi oficina, donde coloque la celda solar.

La medición de voltaje fue realizada con un multímetro y el cálculo de corriente fue teórico, el cual coincide con la información técnica de la celda (100 mA).

Al avanzar las horas, la cantidad de árboles de interferencia aumentó y al mismo tiempo, empezó a bajar la intensidad de la radiación.

También medí la intensidad luminosa de la luz solar con un sensor RGB TCS3200 y una placa de desarrollo Arduino, valorando el cambio de colores tanto al amanecer como al atardecer. Para no dejarte con la duda, te dejo la gráfica de un día de Sol.

COLORES RGB DE LA LUZ AMBIENTAL

Al final de tres semanas de investigación y desarrollo de prototipos, déjame comentar mis resultados:

• Con sol directo G funciona muy bien. Los LEDs blancos se volvieron muy brillantes

• Con sombra o al atardecer G baja, lo que conecta perfecto con la intermitencia comentada

• En la noche G cero, en el rango de milivolts.

REFERENCIAS

Con esto, lo que entendí es que el problema no es que no funcione, sino que no funciona como la red eléctrica de la CFE. La energía solar no es menos eficiente, simplemente juega con reglas distintas. Y me detengo un poco en este punto: La eficiencia de conversión de un panel solar (cuanta energía del Sol se convierte en electricidad) oscila entre el 15 - 22%. Las centrales eléctricas, dependientes de materiales fósiles, oscilan entre el 35 y 60%, menos las perdidas por transmisión. Sin embargo, mas allá de sus aparentes desventajas, no hay que olvidar que la materia prima de la energía solar es gratuita e inagotable y, en segundo lugar, un sistema residencial de celdas solares bien diseñado puede cubrir más del 60% del consume eléctrico.

Con todo esto, para terminar con este ensayo, diré que, aunque la eficiencia de conversión de la energía solar (de 15% a 22%) es menor en comparación con la electricidad suministrada por la red eléctrica (cercana al 90% en términos de entrega), su uso se justifica debido a que aprovecha una fuente de energía gratuita, renovable e inagotable. Por ello, su uso y efectividad no debe evaluarse únicamente en términos de eficiencia, sino en función de su sostenibilidad y disponibilidad a largo plazo y, por qué no, por el desarrollo tecnológico, generación de fuentes de empleo y estimulo que genera en la economía de un país.

Y ya por último, y como prueba de que esta tecnología es viable, me dicen que hay un programa de gobierno denominado ‘Techos Solares para el Bienestar’ (MX, 2025) que inició en 2025 y con buenos planes de crecimiento para 2026. Entre Los beneficios económicos que se comentan son de hasta 89% de ahorro en temporada fuera de verano, hasta 49% de ahorro en temporada de verano y hasta 67% de ahorro promedio anual. habrá que revisar Los requisitos, porque los beneficios económicos se ven atractivos.

1.- Environmental and Energy Study Institute. (2019, July 23). Fact sheet: Jobs in renewable energy, energy efficiency, and resilience. https://www.eesi.org/papers/view/fact-sheet-jobs-in-renewable-energy-energy-efficiency-and-resilience-2019

2.- Jowett, P. (2026, enero 14). La energía solar genera 7,24 millones de empleos en 2024. PV Magazine Mexico. https://www.pv-magazine-mexico.com/2026/01/14/la-energia-solar-genero-724-millones-de-empleos-en-2024/ 3.- lnicio - Programa Techos Solares para el Bienestar. (2025). energia.gob.mx https://techosolarbienestar.energia.gob.mx/

La conversación sobre electromovilidad en México suele abordarse desde la innovación o la sostenibilidad. Sin embargo, su verdadero alcance va más allá: representa un punto de convergencia entre el sector transporte y el sistema energético, con implicaciones directas en la forma en que se produce, distribuye y consume la energía en el país.

La electrificación del transporte público no es un concepto nuevo ni una apuesta futura. Es una realidad operativa en

distintos mercados a nivel global, donde la integración de tecnologías eléctricas ha demostrado su viabilidad técnica, eficiencia y capacidad para operar a gran escala. En este contexto, el desafío para México no radica en la disponibilidad de soluciones, sino en la capacidad de articular los elementos necesarios para su implementación.

Hablar de electromovilidad implica entender que el cambio no ocurre únicamente en las unidades. Requiere infraestructura de carga, planeación energética, modelos de financiamiento

y una visión de largo plazo que permita alinear a autoridades, operadores e industria. Sin esta coordinación, cualquier avance será aislado y de alcance limitado.

Desde la perspectiva industrial, la tecnología ha alcanzado un nivel de madurez suficiente para responder a estas exigencias. Hoy existen plataformas completamente eléctricas diseñadas para operar en condiciones reales de transporte urbano, con estándares de seguridad, autonomía y desempeño equiparables —e incluso superiores— a los sistemas tradicionales.

En el caso de Mercedes-Benz Autobuses, esta evolución no parte de cero. La compañía cuenta con desarrollos de chasis 100% eléctricos que ya operan en distintos mercados europeos, donde la electromovilidad ha dejado de ser piloto para convertirse en parte integral del sistema de transporte. Esta experiencia permite trasladar conocimiento probado a contextos como el mexicano, reduciendo la curva de adopción y los riesgos asociados.

El punto crítico, entonces, no es si la tecnología funciona, sino cómo se integra de manera eficiente al ecosistema energético local. Esto implica considerar la capacidad de la red, los esquemas de generación — cada vez más orientados a fuentes limpias— y la gestión inteligente de la demanda. La electromovilidad no solo consume energía: también redefine los patrones de consumo.

En este escenario, el transporte público eléctrico puede convertirse en un actor estratégico dentro del sistema energético, contribuyendo a la estabilidad de la red y a la optimización del uso de recursos.

Pero para lograrlo, es necesario avanzar hacia modelos que integren movilidad y energía bajo una misma visión.

México enfrenta una oportunidad relevante. La transición hacia la electromovilidad no debe entenderse como un cambio tecnológico aislado, sino como parte de una transformación estructural que puede mejorar la calidad del aire, la eficiencia operativa del transporte y la sostenibilidad del sistema energético en su conjunto.

El siguiente paso es claro: pasar de la conversación a la implementación. Y en ese proceso, la colaboración entre industria, sector energético y autoridades será determinante para definir la velocidad y el alcance de esta transición.

Porque la electromovilidad no es únicamente el futuro del transporte, sino un componente estructural de la evolución energética del país. Y garantizar una movilidad de calidad no es solo una meta técnica, sino una condición indispensable para el desarrollo económico y social de México.

CÓDIGO DE RED: NUEVA ERA DEL CUMPLIMIENTO ELÉCTRICO

Década de transformación: el Código de Red y el nuevo horizonte del sistema eléctrico mexicano

POR JUAN CARLOS CHÁVEZ

En 2026 la industria energética nacional se detiene para reflexionar sobre un hito que ha reconfigurado la infraestructura crítica del país: se cumple una década desde la publicación original del Código de Red (CR). Lo que en abril de 2016 parecía un conjunto de directrices técnicas distantes para muchos industriales, hoy se erige como la columna vertebral de la confiabilidad, seguridad y soberanía energética de México.

Este décimo aniversario llega en un momento de profunda transformación institucional. Con la reciente reestructuración del sector, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) cesó en sus funciones, transfiriendo sus atribuciones a la Comisión Nacional de Energía (CNE), órgano ahora adscrito de manera directa a la Secretaría

de Energía (Sener). Bajo el liderazgo de la Sener, la CNE asume la responsabilidad de vigilar que el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) opere con los más altos estándares, garantizando que el fortalecimiento del carácter público de la energía vaya de la mano con una disciplina técnica inquebrantable por parte de todos los usuarios.

Para profundizar en este recorrido técnico y humano, contamos con el testimonio del Ing. Rafael Jiménez Padilla, titular de Verificadores Unidos de México S.A. de C.V., la primera Unidad de Inspección de Código de Red para Centros de Carga autorizada en el país. Su experiencia nos ofrece una visión privilegiada sobre cómo la normativa ha pasado de ser una intención en papel a una realidad operativa fiscalizable.

RAFAEL

I. ¿QUÉ ES EL CÓDIGO DE RED Y POR QUÉ DEFINE EL FUTURO DE MÉXICO?

El Código de Red es la regulación técnica emitida para establecer las obligaciones que deben cumplir los usuarios del SEN en procesos de planeación, control operativo, control físico, interconexión y conexión. Su fin último es garantizar que el suministro de energía eléctrica llegue a los mexicanos bajo condiciones de seguridad, calidad, confiabilidad, continuidad y sustentabilidad.

En un sistema interconectado, la red es un bien común. Si un Centro de Carga (un usuario industrial o comercial de media o alta tensión) no cumple con los estándares técnicos, puede inyectar “contaminación” eléctrica que afecte a otros usuarios o, en casos extremos, poner en riesgo la estabilidad de la red nacional. Por ello, el Código de Red no es una sugerencia, sino la “Constitución Técnica” que regula la convivencia de todos los actores eléctricos.

Respecto a este primer decenio de implementación, el Ing. Rafael Jiménez Padilla evalúa los logros fundamentales en el documento “Codigo-de-Red.docx”:

“El principal logro del Código de Red ha sido cambiar la forma en que entendemos la responsabilidad sobre la calidad y confiabilidad del suministro eléctrico.

Durante muchos años se consideró que estos temas eran competencia exclusiva del suministrador; sin embargo, hoy existe una mayor conciencia de que todos los usuarios conectados al Sistema Eléctrico Nacional tienen un papel que desempeñar.”

Esta evolución cultural ha permeado en las estructuras corporativas, elevando la discusión técnica a niveles directivos:

“También ha contribuido a profesionalizar la gestión de la energía dentro de las empresas. Hoy es más común hablar de factor de potencia, calidad de la energía, desbalances o distorsión armónica en sectores que antes desconocían estos conceptos. Aunque todavía hay camino por recorrer, especialmente en materia de difusión y cumplimiento, el Código de Red ha permitido establecer reglas claras para operar un sistema eléctrico cada vez más complejo.”

II. LA TRANSICIÓN: DEL CÓDIGO DE RED 1.0 AL 2.0

La realidad eléctrica de 2016, marcada por sistemas analógicos y una menor penetración de tecnologías intermitentes, se volvió obsoleta rápidamente. El 31 de diciembre de 2021, se publicó el Código de Red 2.0, que derogó la versión original para adaptarse a las demandas de un entorno energético en constante cambio.

La versión 2.0 introdujo un rigor estadístico superior y criterios más específicos para los Centros de Carga (CC). Entre sus cambios más notables se encuentra la exigencia de realizar estudios de calidad de la potencia con instrumentos de Clase A (según normas IEC 61000-4-30), garantizando que las mediciones no tengan sesgos técnicos que oculten problemas de red.

Sobre los desafíos que motivaron esta actualización, el Ing. Jiménez Padilla reflexiona:

“La principal diferencia es que el sistema eléctrico ha cambiado drásticamente en estos diez años. Hoy tenemos una mayor penetración de electrónica de potencia, generación distribuida, procesos industriales automatizados y una creciente digitalización de las cargas. El Código de Red 2.0 busca responder a esa nueva realidad mediante criterios más específicos y mecanismos más claros para evaluar el cumplimiento. Sin embargo, el reto más importante no es técnico, sino de implementación. Necesitamos una mayor capacitación, mejor comunicación por parte de las autoridades y que las empresas comprendan que el cumplimiento no debe verse como un trámite, sino como una herramienta para mejorar su desempeño operativo.”

III. UNIDADES DE INSPECCIÓN: EL BRAZO

FISCALIZADOR DE LA CNE

Uno de los mayores cambios en este décimo aniversario es la entrada en funciones de las Unidades de Inspección de Código de Red para Centros de Carga (UI-CRCC). Ante la magnitud del SEN, la autoridad (ahora la CNE adscrita a Sener) ha delegado la verificación técnica en terceros especializados y acreditados.

Estas unidades tienen la facultad de realizar actos de inspección, emitir certificados de cumplimiento y asegurar que las instalaciones operen bajo condiciones seguras. Para ser una UICRCC, los requisitos son de una exigencia técnica máxima: el personal debe contar con al menos cinco años de experiencia comprobable, poseer equipos de medición de alta gama debidamente calibrados y aprobar exámenes teóricos y prácticos exhaustivos.

Sobre la relevancia de este esquema, el Ing. Rafael Jiménez Padilla sostiene:

“La incorporación de Unidades de Inspección acreditadas representa un paso natural en la maduración del Código de Red. Ningún esquema regulatorio puede depender exclusivamente de la capacidad operativa de la autoridad; por ello, contar con terceros técnicamente competentes permite ampliar el alcance de la supervisión.

Este modelo tiene el potencial de generar mayor transparencia, homologar criterios técnicos y brindar certidumbre tanto a la autoridad como a los usuarios regulados. Sin embargo, también implica una enorme responsabilidad para las unidades acreditadas, que deberán actuar con independencia, ética y rigor técnico. El éxito del esquema dependerá de que las inspecciones se conviertan en herramientas para elevar el nivel técnico del país y no simplemente en un mecanismo recaudatorio o administrativo.”

IV. EL FACTOR DE POTENCIA: EL RETO CRÍTICO DE 0.97

Un tema central en esta nueva era es la eficiencia en el uso de la energía, medida a través del Factor de Potencia (FP). Un FP bajo indica que el sistema consume energía “reactiva” que no produce trabajo útil, pero que satura las líneas de transmisión y genera pérdidas térmicas.

Históricamente, la referencia mínima era 0.95. No obstante, el Código de Red ha

establecido una ruta de mejora: a partir de abril de 2026, el valor mínimo exigido para los Centros de Carga se ha elevado a 0.97. Aquellos usuarios que no realicen inversiones en bancos de capacitores o motores síncronos enfrentarán no solo penalizaciones por parte del suministrador (CFE), sino el riesgo de sanciones administrativas por parte de la CNE.

V. SANCIONES Y CONSECUENCIAS: EL FIN DE LA “CLEMENCIA”

Tras una década de “patear el bote”, como bien describe Santiago Barcón, CEO de PQ Barcon, la autoridad ha dejado claro que el tiempo de las prórrogas ha terminado. La Ley de la Industria Eléctrica (LIE) prevé sanciones económicas que pueden ser devastadoras para cualquier organización:

• Multas de Ingresos Brutos: Del 2% al 10% de los ingresos brutos percibidos el año anterior por incumplimientos graves, a juicio de la autoridad.

• Sanciones por Salarios Mínimos: Multas de cincuenta mil a doscientos mil salarios mínimos por dejar de observar las disposiciones de calidad y seguridad.

• Pérdidas Operativas: Las multas por incumplimiento inician en montos base de aproximadamente 10 millones de pesos.

A pesar del peso de estas cifras, el Ing. Jiménez Padilla recalca que el riesgo económico es secundario frente al riesgo operativo: “Por supuesto que existen consecuencias regulatorias y sanciones económicas previstas en la legislación vigente. Sin embargo, considero que el mayor riesgo no es la multa. El verdadero problema es operar instalaciones eléctricas que no cumplen con los criterios mínimos de desempeño. Esto puede traducirse en interrupciones de producción, daños a equipos, pérdidas económicas importantes e incluso riesgos para la seguridad de las personas.

Las sanciones deben entenderse como una herramienta para incentivar el cumplimiento, pero el objetivo final es que las empresas operen de manera más segura, eficiente y confiable.”

VI. VENTAJAS COMPETITIVAS: ¿GASTO O INVERSIÓN?

Uno de los mayores obstáculos ha sido la percepción del Código de Red como un costo hundido. Sin embargo, se estima que la mala calidad de la energía en México cuesta cerca de 10 mil millones de dólares anuales. El 80% de las fallas eléctricas son internas, originadas por equipos mal protegidos o sistemas que no cumplen la norma.

Implementar el Código de Red permite:

• Aumento de vida útil: Menos sobrecalentamiento en transformadores y conductores.

• Resiliencia: Estabilidad ante procesos automatizados y electrónica sensible.

• Ahorro Directo: Eliminación de recargos y acceso a bonificaciones por eficiencia.

Al respecto, el Ing. Jiménez Padilla aclara la visión limitada de muchas organizaciones:

“Muchas empresas siguen viendo el Código

de Red como si fuera una verificación vehicular: algo que deben cumplir únicamente para evitar una sanción. Sin embargo, esa visión es muy limitada. Cuando una organización implementa correctamente los requerimientos del Código de Red, obtiene beneficios operativos importantes: mayor estabilidad en sus procesos, reducción de fallas asociadas a problemas eléctricos, incremento en la vida útil de sus equipos y una mejor preparación para incorporar nuevas tecnologías.

Además, existen beneficios económicos derivados de una mejor gestión del consumo energético y de la optimización de la infraestructura eléctrica. En un entorno cada vez más competitivo, contar con instalaciones eléctricas robustas y confiables puede representar una ventaja significativa frente a otras organizaciones.”

VII. EL FUTURO: HACIA UNA CULTURA DE CUMPLIMIENTO

Bajo la nueva rectoría de la Sener y la ejecución de la CNE, México se encamina a una electrificación más profunda, donde los centros de datos, las renovables y el nearshoring demandarán una red impecable. La inspección ha llegado para quedarse, y la transparencia será el estándar.

El Ing. Rafael Jiménez Padilla concluye con una mirada estratégica hacia los próximos años:

“El futuro del Código de Red será necesariamente más dinámico. La electrificación de la economía, la incorporación masiva de energías renovables y el crecimiento de cargas sensibles, como los centros de datos, exigirán reglas técnicas más sofisticadas y mecanismos de monitoreo más eficientes.

Sin embargo, también será indispensable fortalecer la educación y la difusión. Hoy existe una brecha importante de conocimiento entre lo que exige la regulación y lo que realmente comprenden muchos usuarios finales. Si queremos un sistema eléctrico resiliente, debemos construir una verdadera cultura de cumplimiento.

En los próximos años, el Código de Red dejará de verse únicamente como una obligación normativa para convertirse en un elemento estratégico para garantizar la competitividad de las empresas y la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional. El reto será lograr que todos los actores entiendan que la confiabilidad del sistema es una responsabilidad compartida.”

En este décimo aniversario, el mensaje para la industria es rotundo: no hay más plazos. El cumplimiento del Código de Red es la única vía para garantizar que México sea no solo una potencia industrial, sino una nación energéticamente eficiente, segura y soberana. La inspección ha comenzado, y la competitividad de su empresa se mide, hoy más que nunca, en la calidad de su energía.

QUEJARNOS APORTEMOS

Tomando el celular de cualquier persona veremos que en sus medios sociales predomina una visión derrotista y de un futuro poco promisorio. Videos, algunos realmente creativos, y comentarios sesgados, por ser mesurado en el adjetivo calificativo. ¿Qué podemos hacer?

Buscando el nivel de estudios de la licenciada Brugada, es en economía, Google mostró en primer lugar Clara Brugada morado, un claro reflejo del principal interés del público en general. Lo mismo ocurre en todos los temas, con lo cual un intercambio serio, propositivo y con generación de ideas resulta materialmente imposible. Aunemos que ante el bombardeo de temas variopintos el realizar un juicio crítico entre lo real y lo creado con inteligencia artificial ya ni siquiera se intenta. Dos ejemplos, el primero en un grupo de amigos de la primaria, el Instituto Patria, mandan un video del “avance de China” con un edificio de 80 pisos… con riego hidropónico y robots que manejan la operación. Nadie lo cuestionó, al contrario, las manos con pulgares indicando aprobación proliferaron. El segundo, en el grupo de la preparatoria, portadas de ocho diarios de renombre mundial todos con la misma noticia de las manifestaciones del CNTE. En ambos casos la causa raíz me parece es la misma. Como odio a los estadounidenses que ganen los chinos (aunque nos iría bastante peor con ellos y si tienen dudas, hablen con los que hecho negocio con ellos: en cuanto no ven más oportunidad el abuso es instantáneo) y en el segundo como alucino al partido en el poder todo lo que los critique, por inverosímil que sea, lo público.

SANTIAGO BARCÓN

CEO de PQ
Barcon

Es realmente una paradoja que en la época de la humanidad con mayor acceso a la información se utilice escasamente y sin dedicarle ni un ápice de tiempo para mejorar día a día. De hecho, en lugar de aprovechar este recurso casi infinito para plantearse un futuro más promisorio, sucumben a creer los escenarios apocalípticos de la Inteligencia Artificial (IA), como si esta tuviese vida propia.

En México este fenómeno se magnifica por varios factores. El primero es que desde el 2018 el porcentaje del PIB del gobierno destinado a la educación viene en caída franca. Las cifras hablan por sí solas, los datos en % del PIB:

Zedillo (1995-2000)

Peña (2013-2018)

Fox (2001-2006)

López (2019-2024) 5.2% Calderón (2007-2012) 3.2% Sheinbaum (2024-2025)

Si sumamos el privado, añadimos un 0.5 % a estas cifras. Se considera que un país, máxime en vías de desarrollo, debe de destinar por lo menos un 6 %, a todas luces vamos muy mal. Y si no hay reprobados, un crimen contra los estudiantes, pero donde los padres tienen responsabilidad.

En segundo término, la falta de lectura hace que la única fuente de información sea el celular, lo que no permite tener visiones diferente ni el pensar fuera de la caja. Peor aún, los jóvenes mexicanos pasan una hora más en el celular que los estadounidenses, lo que ya es decir.

Pasemos al tercer sitio que es la polarización, fenómeno por desgracia mundial. Lo importante no es debatir, aprender, intercambiar ideas, proponer alternativas sino defender mi posición. Citando a Montaigne: “Nada se cree tan firmemente como aquello que menos se conoce”.

Continuemos, en cuarta posición, el ser políticamente correcto: si no estás de acuerdo conmigo eres poco tolerante. En varias ocasiones debatiendo, al verse acorralado y sin respuesta, espetan: “Que poco tolerante eres” Al pedirles que elaboren el porqué de su juicio alzan la voz y nunca falta el alma caritativa que pide cambiar de tema, a lo que me opongo de inmediato porque, explico, así es como ganan: agrediendo.

Finalmente, un derrotismo preocupante de que no podemos cambiar nada nosotros mismos y necesitamos que vengan los estadounidenses a hacer lo que nos corresponde. Siendo de centro derecha los entiendo, como se han atacado, y se sigue, los balances del poder es natural que no se vean alternativas, que sin embargo existen.

Pasemos al sector energético. Iniciamos con Pemex en la que honestamente no veo cómo salir sin tomar decisiones de fondo. Me gusta decir que “estrategia que no duele, no es estrategia” y es lo que llevamos décadas viendo, por desgracia, en nuestra empresa estatal petrolera. Sin recortar personal, combatir

realmente la corrupción, eficientar las operaciones, utilizar las refinerías para lo que se construyeron y no alimentarlas de un crudo no adecuado será imposible.

Los anuncios de las inversiones en Pemex me parecen fuera de lugar, tomemos en cuenta los adeudos que se tienen con proveedores: “Antes de invertir, paga tus adeudos”. Afortunadamente tomé la decisión en mi negocio desde el 2018 de no vender a Pemex, pero estaba escrito en la pared lo que se venía y la refinería de Dos Bocas fue el último clavo en el ataud. Llámenme vende patrias si gustan, pero el hecho es que nadie ha sido capaz de explicarme como salir del atolladero.

El sector eléctrico bastante mejor, pero preocupa se lancen proyectos que no están contemplados solo porque a alguien se le iluminó el foco. De menor impacto que Dos Bocas, pero Puesto Peñasco no hace sentido, no por la fuente de generación -fotovoltaica- sino por la potencia y en un solo sitio. Hace falta valor civil, conozco de primera mano a dos grandes ingenieros que enfrentaron a los niveles más altos de CFE, se mantuvieron y le dieron jubilación temprana. Necesitamos muchos más de esta madera.

La sociedad civil, por otro lado, tenemos que sacar el pecho. Recuerdo en la comida anual de una de la Cámara cúpula, platicábamos en la mesa, todos, que no estábamos de acuerdo con varias las decisiones del presidente Peña, pero cuando llegó nos pusimos de pie y ellos aplaudieron rabiosamente. Me cuestionaron porque no lo había hecho y les comenté que la investidura obliga a ponerse de pie; el aplauso es validar su trabajo.

Escribir, hablar en foros, abstenerse de repetir y reenviar mensajes sin cerciorarnos de su veracidad y, vital, reconocer lo que se hace bien. ¿Qué es poco? Da lo mismo, debemos abrir canales de intercambio.

Ya sé que mal de muchos, consuelo de tarugos pero este fenómeno es mundial. Seamos diferentes.

LA PRÓXIMA RECESIÓN SERÁ

ENERGÉTICA, DIGITAL Y SOCIAL

DFÁTIMA BARRERA

Fundadora de FB SOLUTIONS

Consultora en diseño energético, tecnología y negocios energéticos. En colaboración con Riemann agente conceptual del proyecto Euler, explorando la relación entre energía, ética y sentido.

urante décadas, las crisis económicas podían clasificarse con relativa claridad. Existían recesiones financieras, crisis petroleras, colapsos inmobiliarios o disrupciones sanitarias que, aunque complejas, conservaban un origen identificable. El mundo contemporáneo parece haber dejado atrás esa lógica. La vulnerabilidad actual ya no proviene de un solo sector, sino de la interdependencia entre sistemas críticos. La reciente discusión internacional sobre desaceleración económica, deuda global, tensiones geopolíticas y fragilidad institucional revela una transformación más profunda: la próxima recesión podría manifestarse simultáneamente como una crisis energética, digital y social. No se trataría únicamente de una caída en los mercados. Sería una perturbación estructural capaz de afectar infraestructura, cadenas de suministro, conectividad, estabilidad política y confianza pública al mismo tiempo.

IDEA FUERZA

La próxima crisis no pondrá a prueba cuánto crecen las economías, sino cuánto resisten.

La energía ocupa el centro de esta nueva ecuación. Durante buena parte del siglo XX fue entendida principalmente como un insumo industrial o un commodity estratégico. Hoy, sin embargo, sostiene prácticamente toda la arquitectura funcional de la economía contemporánea: centros de datos, inteligencia artificial, telecomunicaciones, manufactura automatizada, movilidad eléctrica, logística global y sistemas financieros digitales.

Cada avance tecnológico implica una demanda energética equivalente. La expansión de la inteligencia artificial, por ejemplo, ya no puede analizarse únicamente desde el software; requiere observar capacidad eléctrica, estabilidad de redes, disponibilidad hídrica y resiliencia de infraestructura crítica.

En este contexto, las tensiones geopolíticas adquieren un nuevo significado. Conflictos en regiones estratégicas para el suministro energético, interrupciones logísticas o restricciones comerciales tienen hoy la capacidad de trasladarse rápidamente hacia inflación, desaceleración industrial y presión social. El sistema global opera con una conectividad tan intensa que cualquier fractura relevante deja de ser regional para convertirse en sistémica.

A esta transformación se suma un cambio cada vez más visible en la lógica comercial internacional. Durante décadas, la globalización priorizó eficiencia y reducción de costos mediante cadenas productivas distribuidas globalmente. La industria automotriz norteamericana fue uno de los ejemplos más representativos de este modelo: componentes asiáticos, ensamblaje mexicano, diseño estadounidense y distribución continental coexistían dentro de una misma arquitectura industrial. Hoy esa lógica comienza a modificarse. La política industrial estadounidense ya no sólo analiza dónde se ensamblan los productos, sino de dónde provienen sus componentes críticos. En sectores estratégicos como automotriz, semiconductores, baterías y tecnologías avanzadas, el criterio geopolítico empieza a desplazar al criterio puramente económico. El arancel deja de ser una medida excepcional y comienza a convertirse en un mecanismo de alineación estratégica. La regionalización industrial de Norteamérica ya no responde únicamente a competitividad. Responde a una lógica de resiliencia: proximidad manufacturera, trazabilidad completa de componentes, seguridad energética y reducción de dependencia asiática.

IMPLICACIONES

La desaceleración económica global, las tensiones geopolíticas y la fragmentación comercial están transformando las reglas del juego. Tres sistemas críticos se interconectan y amplifican riesgos:

ENERGÍA

Infraestructura bajo presión

DIGITAL

Demanda exponencial y dependiente

SOCIAL

Confianza, cohesión y legitimidad

ENERGÍA EN EL CENTRO CAMBIO EN LA REGLA COMERCIAL

La energía sostiene la economía digital, la industria, la movilidad, las finanzas y la conectividad. Cada avance tecnológico implica una demanda energética equivalente,

80%

de las actividades económicas modernas dependen de infraestructura energética continua y estable.

Este cambio tiene implicaciones profundas para México.

Por un lado, el país podría consolidarse como nodo estratégico del nearshoring y plataforma industrial de América del Norte. Pero al mismo tiempo, la presión para construir cadenas de suministro completamente regionales exige una transformación mucho más compleja que el simple ensamblaje manufacturero.

La nueva etapa industrial demandará:

• Infraestructura energética robusta.

• Capacidad eléctrica suficiente.

• Trazabilidad digital avanzada.

• Automatización logística.

• Ciberseguridad.

• Interoperabilidad aduanera.

• Estabilidad Regulatoria.

Es decir, la manufactura regional del futuro será también una manufactura profundamente digitalizada y energéticamente intensiva.

Estados Unidos redefine el comercio: ya no basta con ensamblar en la región, ahora importa el origen de cada componente crítico.

Reglas de origen más estrictas

Sustitución de proveedores globales

Mayor costo y trazabilidad total

México enfrenta esta transición desde una posición particularmente compleja. Mientras sectores industriales avanzan hacia automatización, inteligencia artificial y digitalización financiera, una parte importante de la economía continúa operando desde esquemas de informalidad y uso intensivo de efectivo.

La coexistencia de ambos mundos revela una fractura estructural: México habita simultáneamente la economía digital y la economía analógica.

La permanencia del efectivo no responde únicamente a rezagos tecnológicos. En muchos casos refleja desconfianza institucional, temor a la fiscalización o falta de integración financiera efectiva. Este fenómeno tiene implicaciones mucho más profundas de lo que aparenta, porque limita la trazabilidad económica, dificulta procesos de modernización y reduce capacidad de planeación sistémica.

Seguridad industrial

La transición energética y digital no depende exclusivamente de innovación tecnológica. También requiere legitimidad institucional y confianza social. Sin esos elementos, incluso la infraestructura más avanzada encuentra límites operativos.

La próxima recesión, si llega bajo esta configuración híbrida, podría no parecerse a las crisis tradicionales. No sería solamente financiera ni exclusivamente energética. Sería una convergencia de deuda, presión inflacionaria, fragilidad energética, saturación digital y tensión social.

Y precisamente por ello, la resiliencia comienza a convertirse en el nuevo indicador estratégico.

La capacidad de resistir interrupciones energéticas, sostener cadenas logísticas, proteger infraestructura digital y conservar cohesión social podría definir qué economías logran estabilizarse y cuáles quedan atrapadas en ciclos prolongados de vulnerabilidad.

Durante décadas, el desarrollo se midió principalmente por velocidad y crecimiento. La próxima década podría medirlo por

estabilidad, adaptabilidad y resistencia estructural.

Porque en un mundo interconectado, la seguridad energética, digital y social ha dejado de ser una discusión sectorial. Se ha convertido en una condición indispensable para la continuidad económica.

VOZ EXPERTA CELEBRA SU PRIMER VE DAY:

TRANSICIÓN ENERGÉTICA Y LIDERAZGO FEMENINO

La transición energética en México requiere nuevas rutas de diálogo y una visión de largo plazo. Bajo esa premisa, VE Day 2026 de Voz Experta reunió a especialistas y líderes del sector para abrir una conversación sobre el futuro de la energía en el país. El encuentro colocó sobre la mesa temas como la seguridad energética, la innovación y la política pública.

En su mensaje de bienvenida, Susana Ivana Cazorla, presidenta de Voz Experta, compartió:

“Estamos en un momento de redefinición global y local, donde la incertidumbre es la única constante. La fragilidad del orden existente nos obliga a actuar con responsabilidad individual y colectiva, y desde ahí, exigir y fomentar liderazgos que no solo entiendan la complejidad técnica de los desafíos, sino que también actúen con una brújula moral inquebrantable, buscando siempre maximizar el bienestar general por encima de cualquier otro interés particular.

El futuro energético de México dependerá de ello. Y ahí estamos las voces expertas contribuyendo a mejorar las políticas

públicas, la regulación y la gobernanza en el sector energético, así como fomentar la sostenibilidad y la transición energética justa.

Vox Experta visibiliza el impacto y el liderazgo de mujeres en el sector energético a partir de sus ocho valores: sororidad, diversidad, impulsión, diversión, empatía, disyunción, tenacidad y valentía”.

En su oportunidad, Tania Ortiz Mena, presidenta de Sempra Infraestructura México, en su mensaje señaló que el país atraviesa un momento clave para el sector energético, confirmando la gran importancia del sector privado para la generación eléctrica y nuevas inversiones en infraestructura de gas natural y energía renovable; recalcando la relevancia de seguir reforzando las redes de transmisión y distribución del Sistema Eléctrico Nacional.

Por su parte, Ana Laura Ludlow del Comité de Vinculación y Alianzas de Voz Experta, destacó:

“VE Day demuestra que cuando las mujeres son visibles, el impacto es colectivo. Este espacio nos permite reconocernos, articular alianzas y posicionar la experiencia femenina como elemento indispensable para un sector energético más innovador, justo y sostenible”.

Gobernanza para fortalecer la seguridad energética

El primer panel de discusión, ‘Gobernanza y política pública hacia la seguridad energética de México’, planteó la necesidad de construir modelos de gobernanza que fortalezcan la seguridad energética nacional. En este contexto, las consultoras en energía Alma América Porres y Rosanety Barrios destacaron la importancia de generar condiciones que permitan alinear al interés público y privado, así como un enfoque integral que combine planeación y diversificación energética.

Asimismo, las voces expertas Ana Lilia Moreno y Valeria Vázquez coincidieron en la necesidad de fortalecer mecanismos que otorguen certidumbre y permitan una mayor colaboración entre actores del sector. El panel tuvo moderación por parte de Selene González, directora de Comunicación de BP.

Innovación como motor para la transición energética

La innovación se situó en el centro de la transición energética, con el segundo panel de la velada del VE Day 2026. Así, Jaqueline Luna, directora de Operaciones en Naturgy México, señaló que innovar no solo implica incorporar la tecnología, sino también la sostenibilidad y la cooperación, para construir un sistema energético más competitivo.

“Hoy el sector energético enfrenta el reto de avanzar hacia modelos más eficientes y sostenibles, sin perder de vista el impacto que tienen en la vida de las personas y en el desarrollo de las comunidades (…) El futuro energético deberá construirse con una visión más humana, incluyente y de largo plazo”.

De igual forma, se revisaron temas relacionados con energías limpias, electrificación, eficiencia energética y almacenamiento. En este sentido, las especialistas explicaron que el desarrollo energético necesita coordinación entre gobierno, industria, academia e iniciativa privada; además la inversión requiere reglas claras y capacidad de aplicación.

Tania Rabasa, CSO global y presidenta de Orbia México, resume esa visión con una idea que atravesó el foro:

“La gran oportunidad de México es liderar una transición energética que fortalezca al mismo tiempo nuestra competitividad industrial, nuestra seguridad energética y nuestro desarrollo social”.

El segundo panel también estuvo conformado por Karla Cedano, responsable del Laboratorio de Innovación y Futuros del IER de la UNAM; Fernanda Ballesteros, country manager de NRG Institute; y contó con la moderación de Areli Covarrubias, directora comercial sr. de Sempra.

Talento y colaboración como pilares del futuro energético

Karla Cedano y Fernanda Ballesteros coincidieron en que la innovación necesita de trabajo conjunto y objetivos comunes. La energía se establece como una herramienta para impulsar el desarrollo y bienestar social. Y en el mismo tenor, el talento adquiere un papel estratégico dentro del sector; se señaló que la formación y permanencia de capacidades técnicas resulta esencial para responder a los nuevos desafíos.

En ese ámbito, la transición energética también requiere personas capaces de impulsar cambios dentro de la industria.

Tania Ortiz Mena, presidenta de Sempra Infraestructura México.

RVP-AI Y ROC&C 2026:

SOBERANÍA, INNOVACIÓN Y TALENTO ENERGÉTICO

La Reunión Internacional de Verano de Potencia y Aplicaciones Industriales (RVP-AI) y la Reunión Internacional de Otoño de Comunicaciones, Computación, Electrónica, Automatización y Robótica (ROC&C) son eventos que este 2026 se erigirán como el foco del debate técnico y estratégico del país en torno a la industria energética y tecnológica, la cual se encuentra en un punto de inflexión histórico, donde la tradición de más de un siglo de ingeniería nacional se entrelaza con las exigencias de un modelo regulatorio renovado y la irrupción de tecnologías disruptivas.

Así, bajo el liderazgo del Dr. Ricardo Mota Palomino, presidente de la Sección México del IEEE, estos encuentros han evolucionado para reflejar no solo el avance científico, sino también la realidad política y económica de la nación. Con una historia que respalda 103 años de desarrollo del IEEE en México, el evento que se celebrará en Acapulco del 26 al 30 de julio no es simplemente una convención técnica, sino un foro donde se define la arquitectura del sistema eléctrico para las próximas décadas.

Evolución y convergencia: el Legado de IEEE en México

La trayectoria del IEEE en territorio mexicano es extensa, acumulando ahora 103 años desde sus inicios. La RVPAI y la ROC&C, con más de tres décadas de existencia, han pasado de ser reuniones de nicho a convertirse en una sola conferencia integrada; un cambio impulsado originalmente por las restricciones de la pandemia pero que hoy responde a una convergencia tecnológica natural.

En la actualidad, las disciplinas de potencia y comunicaciones ya no caminan por senderos separados; la digitalización del sector eléctrico y la incursión de entidades estatales en las telecomunicaciones han forzado una integración que el Dr. Mota Palomino describe como una respuesta a las circunstancias nacionales.

“La pandemia nos obligó a tratar de hacer un solo esfuerzo en el año para integrar a los especialistas mexicanos y pues ahora estamos viendo que efectivamente las dos disciplinas van caminando juntas, no precisamente digamos en forma natural por especialidad, sino que ahora la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en México está ofreciendo servicios también de telecomunicaciones y el sector eléctrico en general pues ahora ha vuelto a tomar fuerza”, declara el Dr. Ricardo Mota Palomino en entrevista para Energía Hoy. Esta integración permite que especialistas en redes inteligentes, inteligencia artificial y sistemas de potencia compartan un mismo espacio, facilitando un diálogo que es vital para la operatividad del sistema eléctrico moderno, el cual depende cada vez más de la infraestructura de datos para su estabilidad y eficiencia.

El nuevo modelo energético: planeación y soberanía

Uno de los pilares centrales de la agenda de este año es la discusión sobre el nuevo modelo energético mexicano, derivado de los cambios regulatorios iniciados en octubre del año pasado. Este modelo marca un retorno a la planeación centralizada y vinculante, recuperando la figura del Estado como el responsable primordial del suministro de energía eléctrica.

El debate no se limita a la ideología, sino que se traslada a la implementación técnica de una estructura de mercado donde la producción se divide estratégicamente: un 54% para el sector público y un 46% para los permisionarios privados. Este esquema busca equilibrar la seguridad energética nacional con la inversión privada, permitiendo incluso el desarrollo de proyectos conjuntos donde la CFE y empresas particulares actúen como socios.

“A raíz de 10 años del modelo legal anterior que tenía la estructura del sistema eléctrico mexicano, se recuperó nuevamente la necesidad de que el Estado, por un lado, sea el responsable del suministro de energía eléctrica y, por otro lado, a recuperar la planificación centralizada. Con estas modificaciones es que actualmente se siguen llevando adelante subastas para la incorporación de los permisionarios privados en nuevos proyectos de producción de energía eléctrica”, explica el Dr. Ricardo Mota Palomino.

Este marco regulatorio es el eje sobre el cual girará el contenido técnico de la conferencia, pues la certidumbre jurídica y la claridad en la planeación son fundamentales para que la proveeduría nacional e internacional pueda alinear sus inversiones con las metas de crecimiento del sistema eléctrico mexicano.

Fronteras tecnológicas: IA, almacenamiento y redes inteligentes

Para que el modelo energético propuesto sea viable, México debe adoptar tecnologías que permitan una gestión flexible y resiliente de su red. En la agenda de este año, temas como el almacenamiento de energía y la inteligencia artificial ocupan un lugar preponderante.

La integración masiva de energías renovables presenta retos significativos para la estabilidad de las redes de transmisión, las cuales han sufrido un rezago tras una década de falta de desarrollo bajo el marco regulatorio previo. Para abordar estos desafíos, la RVP-AI contará con la participación de organismos internacionales de alto nivel, como el Electric Power Research Institute (EPRI) de Estados Unidos y la firma brasileña Power System Research (PSR).

“Está el tema de la integración de energía renovable en forma masiva a las redes mexicanas, el tema del almacenamiento de energía para dotar de flexibilidad al sistema y facilitar el ingreso de energía renovable y también la planificación de la expansión de la transmisión. Que es un tema que en los 10 años del marco regulatorio anterior produjeron concretamente un rezago en el desarrollo de los sistemas de transmisión nacionales”.

La colaboración con PSR es particularmente relevante, ya que están trabajando con el Cenace para que el Estado mexicano recupere la capacidad técnica de planificar tanto la operación como la expansión de sus sistemas mediante el uso de herramientas de vanguardia, incluyendo rasgos de inteligencia artificial que optimizan la toma de decisiones en tiempo real.

Sinergia industrial y el retorno de los grandes actores

Un aspecto destacado de la edición 2026 es el regreso triunfal de la CFE como participante activo, tras un periodo de ausencia durante el inicio de la actual administración. La presencia de la CFE, junto con la incursión estratégica de Petróleos Mexicanos (Pemex) en el sector eléctrico a través de la cogeneración, convierte a este evento en un ecosistema de networking sin igual.

De acuerdo con Mota Palomino, Pemex ya cuenta con más de 2,000 MW instalados en plantas de cogeneración con excedentes que busca colocar en el mercado mexicano, lo que añade una nueva capa de complejidad y oportunidad al panorama energético nacional. Además, la convocatoria atrae a gigantes globales como Huawei, General Electric y Siemens, quienes ven en este foro una oportunidad única para

concentrar esfuerzos comerciales y presentar sus últimas innovaciones.

“La buena noticia es que esperamos contar con la participación de los diferentes grupos técnicos de la CFE y eso ha permitido que se retome con mayor fuerza la participación de todas las grandes empresas y medianas que forman, digamos, la espina dorsal de la proveeduría de la Comisión. También estamos esperando que nos acompañe la gente de Petróleos Mexicanos y que está buscando ya su entrada al sector eléctrico mexicano mediante los negocios de cogeneración”.

Para los expositores y patrocinadores, el beneficio es claro: en lugar de recorrer toda la República, pueden interactuar directamente con los tomadores de decisiones y especialistas de las principales entidades energéticas del país en un solo lugar, optimizando sus relaciones de trabajo y su prospección de mercado.

De Reuniones y Energía

El semillero de talento: academia y juventud

Finalmente, el evento no pierde de vista que el futuro de la ingeniería en México depende del relevo generacional. Con la participación de instituciones de prestigio como la UNAM, el IPN y el Tecnológico Nacional de México, la conferencia se posiciona como el principal puente entre la academia y la industria.

Para los jóvenes investigadores y estudiantes, presentar sus trabajos en este foro no es solo un ejercicio académico, sino su “carta de presentación” ante potenciales empleadores en un momento donde la industria nacional tiene una urgencia crítica de reclutar nuevo talento para sostener su desarrollo futuro.

“Los jóvenes universitarios pueden atender la conferencia. Generalmente damos facilidades para hacerles fácil la participación a estos compañeros y digamos que en ese sentido el evento ha sido exitoso tanto para el reclutamiento del nuevo talento como para la presentación de sus trabajos, que son su carta de presentación ante los potenciales empleadores, señala Ricardo Mota Palomino.

La RVP-AI y ROC&C 2026 se perfilan, así como un catalizador de progreso, donde la experiencia de los veteranos de la industria se fusiona con la innovación de las nuevas generaciones y las herramientas tecnológicas del mañana, todo bajo el paraguas de un México que busca fortalecer su soberanía energética mediante la inteligencia y la colaboración.

¿CÓMO EQUILIBRAR CRECIMIENTO DIGITAL Y SOSTENIBILIDAD?

Durante años, los centros de datos fueron percibidos como infraestructura invisible. Hoy se han convertido en uno de los puntos más sensibles dentro de la conversación energética global. El crecimiento acelerado de la inteligencia artificial, los servicios en la nube y la digitalización industrial está modificando no solo la demanda de procesamiento, sino también la forma en que la energía debe generarse, distribuirse y gestionarse.

La discusión ya no gira únicamente alrededor de capacidad tecnológica. La verdadera pregunta es cómo sostener el crecimiento digital sin profundizar la presión sobre los sistemas eléctricos. En un entorno donde las metas de descarbonización avanzan al mismo tiempo que aumenta la demanda energética, los centros de datos se ubican en el centro de una ecuación compleja que involucra competitividad, resiliencia y sostenibilidad.

Gerente de Preventa y Desarrollador de Negocios en Schneider Electric para México y Centroamérica.

JOSÉ ALBERTO LLAVOT

Infraestructura inteligente para una demanda más dinámica

Desde la perspectiva de Schneider Electric, el reto consiste en construir infraestructura capaz de responder simultáneamente a tres variables críticas. Mayor densidad energética, continuidad operativa y reducción de emisiones.

Para lograrlo, la industria está acelerando la adopción de tecnologías como:

• Sistemas UPS de alta eficiencia orientados a reducir pérdidas energéticas.

• Plataformas digitales para monitoreo y análisis predictivo en tiempo real.

• Refrigeración líquida para soportar cargas de inteligencia artificial de alta densidad.

• Arquitecturas modulares que permiten escalar capacidad sin sobredimensionar infraestructura.

• Integración de microgrids y almacenamiento energético para fortalecer resiliencia.

Estas capacidades forman parte de la estrategia de digitalización energética impulsada plataformas como EcoStruxure™, orientadas a integrar energía, software y operación en una misma arquitectura inteligente.

México frente a una decisión estratégica México enfrenta una oportunidad relevante dentro del ecosistema digital regional. El crecimiento de inversiones en nube, conectividad e inteligencia artificial puede fortalecer el posicionamiento del país como nodo estratégico para infraestructura tecnológica en América Latina.

Sin embargo, el verdadero diferenciador no será únicamente la capacidad de atraer nuevos proyectos, sino la posibilidad de desarrollar infraestructura preparada para operar bajo criterios de eficiencia energética, estabilidad y sostenibilidad de largo plazo. Esto requerirá acelerar inversiones en modernización eléctrica, fortalecer capacidades de gestión energética y promover una visión más integrada entre transformación digital y transición energética.

La sostenibilidad digital no dependerá únicamente de cuánta energía limpia pueda incorporarse a la red. También estará determinada por la capacidad de utilizarla de forma más inteligente, eficiente y resiliente.

Así que los centros de datos se están convirtiendo en mucho más que infraestructura tecnológica. Son uno de los espacios donde se definirá el equilibrio entre crecimiento económico, digitalización y sostenibilidad energética durante los siguientes años.

Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
EH Junio 2026 Código de Red by Smart Media Group - Issuu