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Revista Zwaan N.3

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Hay que estar alerta a nada o a todo REV IS TA BIMES TRA L DE LITERA TU RA Y A RTE ISSN: 2745-1968

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«—Oye, en la casa de al lado hay un tesoro. »—Pero si al lado no hay ninguna casa... »—Está bien, ¡construiremos una!». Este diálogo, de los hermanos Marx, confirma la importancia de poseer la agudeza y la pasión suficientes para hacerlos realidad los sueños. REVISTA BIMESTRAL DE No postergar la acción de LITERATURA Y ARTE construir la casa, no importa dónde, La casa es el tesoro. CAICEDONIA, VALLE DEL El tesoro es la casa. En nuesCAUCA, COLOMBIA. No.3 SEPTIEMBREtro caso estos dos elementos OCTUBRE 2021 son sinónimos de arte, patriDIRECTOR monio al cual tiene derecho CARLOS ALBERTO AGUDELO todo ser humano. Con ARCILA humoysazon@gmail.com ZWAAN buscamos visibilizar al auténtico trabajador de SUBDIRECTORA ANID JOCABED M la palabra. Exploramos, con anidjocabd@gmail.com el detector de la objetividad, COORDINACIÓN LITERARIA diversos escritores y poetas UMBERTO SENEGAL umbertosenegal@gmail.com donde están el diamante pulido o sin pulir, de la escrituDISEÑO Y DIAGRAMACIÓN ANID MARTÍNEZ ra. Sí, nos llegan textos de autores cuya perfección aún APOYO JURÍDICO ALFONSO SALAZAR SARAY no es certeza en ellos. No CARÁTULA obstante, al prestar atención DANI TORRENT al trasfondo de su quehacer

Z WA A N

literario, se entrevé agudeza, disciplina, pasión por el oficio. Estamos de acuerdo con quienes nos exigen lo intachable de la escritura en nuestro medio de comunicación. Sí, vamos tras la excelsitud, creemos en la magnificencia del vocablo y como tal percibimos esta fortaleza en algunos textos, producto del trabajador genuino.

ILUSTRACIONES HENN KIM ISSN: 2745-1968

ALFONSO SALAZAR SARAY

APOYA A LA LITERATURA DE CAICEDONIA

Abogado

“DAME LOS HECHOS, YO TE DARÉ EL DERECHO” “da mihi factum, dabo tibu ius”

3113160165 @salazarabogado

Alfonso Salazar Abogado

luisal964@hotmail.com

Cra 13 Calle 2 #2-17 Ofic. 110 Edificio del Surco 2

ROMPESILENCIOS Ediciones Cartago, Valle. rompesilencioseditorial@gmail.com


LA ENTREVISTA: PABLO MONTOYA PREMIO INTERNACIONAL RÓMULO GALLEGOS 2015

CARLOS ALBERTO AGUDELO ARCILA personaje va abrazando la segunda forma del exilio, que es una expresión más del sosiego y la esperanza. En realidad, nunca consideré el existencialismo de Sartre. Aunque uno de los textos que más estimuló la escritura de la novela fue Bodas, de Albert Camus, un libro que, a su modo, es un exponente de existencialismo poético. ¿Qué elementos nuevos aporta Lejos de Roma, a la novela breve colombiana? La respuesta se la dejo a los lectores. Son ellos, y sobre todo quienes conocen nuestra literatura, los que podrían contestar. Ahora bien, no creo mucho en la novedad de la literatura en estos tiempos, y sobre todo tratándose de una novela como Lejos de Roma. Es un libro anclado en la antigüedad pero escrito a inicios del siglo XXI. Este vaivén de épocas, claro está, no es nada novedoso. Su poeticidad, su fragmentación, su brevedad y su hibridez genérica tampoco son criterios que la hagan nueva. Acaso lo llamativo es que se trata de una novela, que se la juega todo por alcanzar una cierta sobriedad en el estilo literario y la revelación de ciertos aspectos humanos. Una novela publicada, por lo demás, en un contexto en que la literatura colombiana estaba llena de sicarios, narcotraficantes, guerrilleros, paramilitares y otros personajes similares.

Desde el primer capítulo de Lejos de Roma, se lee la desesperanza, que a la vez se traduce en ausencia del todo, ¿este desaliento es un refinamiento del existencialismo sartreano, por parte de Pablo Montoya?

Tal desesperanza está vinculada con el fenómeno del exilio en la antigüedad romana. El exilio entonces poseía una doble condición: por un lado, estaba la experiencia del desam“La culpa de todo hombre en Roma es paro, que lo representa el Ovidio de las Póntitener ojos. Una noche yo miré cas y las Tristes. Y por el otro, la vivencia de y fui castigado”. Es decir, ¿tener conél como una apertura al mundo de los otros. ciencia es llevar el lastre del Esta última era más propia de los estoicos destierro, de la muerte, del autoexicosmopolitas, tipo Séneca y Marco Aurelio. lio? Lejos de Roma inicia con un “desaliento” muy propio del Ovidio de sus últimos poe- La conciencia del artista es la que moldea el mas. Pero después, y de manera gradual, su conflicto en mis libros. ¿Con quiénes? 3


Con los que ejercen brutalmente el poder. Con los políticos, los religiosos y los militares. Mi Ovidio comete faltas de orden político (conspira contra Augusto), de orden erótico y estético (escribe obras peligrosas para la reglamentación sexual de la época de Augusto), y de orden familiar (se ve entrometido en asuntos escabrosos con la hija y la nieta de Augusto). Nada raro entonces que haya sido condenado a la relegación. Por este motivo, Lejos de Roma es la confrontación del artista, ansioso de libertad, con el autoritarismo. ¿Lejos de Roma, es una crítica poética a la tiranía, que durante todas las épocas los gobernantes de turno obligan a vivir al ser humano? Sin duda. Tu oración, sin los signos de interrogación, me parece una excelente definición de Lejos de Roma. ¿Considera que Lejos de Roma es una esfera del simbolismo que rueda por lo inconmensurable de la poesía? La poesía es lo que vehícula y hace posible la mejor literatura, o al menos, la que más me interesa. Una narrativa ajena a este alto motor, que a mi juicio es la poesía, me resulta un poco desabrida. De alguna manera, sigo una premisa de la antigua literatura china: el genio de la prosa está en la poesía. Además, Lejos de Roma, en tanto que refleja la voz de alguien que se pregunta cómo escribir desde el exilio, es la novela de un poeta. El lenguaje de los habitantes de Tomos “es apenas un vulgar retazo de la lengua de los helenos”, ¿esta forma de expresarse es por causa de un mundo impregnado de crueldad, ignorancia y melancolía? Tomos es para Ovidio, en las primeras páginas del libro, un lugar áspero porque los bárbaros lo atacan con frecuencia. Son coordenadas ignaras porque, en ellas, nadie habla bien latín y son ajenas a la erudición y a la cultura 4

helénicas. La ausencia de la gran ciudad, de su familia y sus amigos, hace que Tomos sea visto por Ovidio como un espacio de la melancolía. Pero, poco a poco, se produce un cambio en su precepción. El puerto del espanto del inicio va convirtiéndose en el lugar del amor, en el de la revelación del poema y del conocimiento de un mundo que se efectúa desde el margen y no desde el centro. En Tomos, el poeta Ovidio se convierte en un rebelde orgulloso, al no aceptar hablar el griego con los pobladores de esta región, que apenas improvisan el lenguaje helénico, ¿este es un ejemplo más del ego de la raza humana? Su negativa se vincula con ese rechazo lingüístico que un tipo de exiliado manifiesta frente al nuevo lugar adonde llega. Ovidio no quiere hablar ni siquiera en su propia lengua porque se sabe extraviado y cree que nadie le va a entender. En este sentido, su ego de romano imperial se manifiesta. Es muy posible que el Ovidio histórico no haya tenido ese tipo de problemas en Tomos por su condición de noble. Pero a mí me interesó pronunciar en mi personaje, más que su arrogancia, su fragilidad. Y esta es no solamente física, sino que se trasunta a través del escaso conocimiento de las lenguas bárbaras que tiene Ovidio. Sin embargo, las barreras impuestas por todo exilio se van franqueando en la medida en que el protagonista de Lejos de Roma se descentra, se vuelve paulatinamente excéntrico, y comprende que su prepotencia, expresada a través de su lengua, va despedazándose. Hasta reconocer que la esencia lingüística de todo imperio es de índole espuria y fragmentaria. Cuando Ovidio entiende los niveles de su metamorfosis se le devela, a su vez, la esencia de la verdadera poesía. Parodiando el verso de Horacio, ¿moriría usted por su arte poética, como si esta fuera su patria dulce y gloriosa? Sería una bella forma de morir. Pero en nuestro tiempo, y en este país, se muere por defender la tierra, por pelear por los derechos humanos y de los animales, por denunciar los atropellos que se cometen contra los bosques, por solidarizarse con los desfavorecidos.


En Colombia se muere por salir a las calles a protestar por la injusticia, el hambre y la miseria impuestas por sus castas políticas caducas. Con todo, no olvidemos que, así la lengua sea tomada por algunos como la verdadera patria, ella está sometida también a los embates de la globalización y la mercantilización. Hasta tal punto se presenta este nuevo malestar en la cultura, que no sabemos si nuestra palabra, la que a veces creemos limpia de manipulaciones, ya no está envilecida por el consumo y la estupidez gregaria. Yannis Ritsos afirma que su obra “es esencialmente una lucha por la vida”, ¿Lejos de Roma, como sus otras obras, reafirman en su forma de escribir lo dicho por el poeta griego? La vida de un escritor es breve. Somos criaturas efímeras sometidas a la implacabilidad del tiempo. En medio de esta carrera vertiginosa hacia la muerte, algunos deciden escribir, pintar, componer música. De todas formas, si no lo hicieran, cualquiera de sus actos, desde el caminar hasta la cópula, está comprometido con la afirmación de la vida. Es Epicuro quien dice, en su epístola a Meneceo, que vivimos solo para la vida y que la muerte es una experiencia que no nos atañe y, por lo tanto, no deberíamos de angustiarnos por ella. En esta perspectiva, casi todo lo que hacemos demuestra nuestra capacidad no solo de luchar por la vida, sino de gozarla o padecerla con la mayor intensidad. ¿Siente y vive esa sicología ovidiana del retiro, del “hastío de las relaciones mundanas”? Soy un escritor en permanente conflicto con esas relaciones. Es verdad que he ido y voy a eventos donde se me invita para hablar de literatura y de mis libros. Que, como escritor, 5

tengo un vínculo con los lectores y lo he asumido con fuerza en estos últimos años. Pero, en el fondo de mí mismo, esos ámbitos no me atraen demasiado. Mi círculo de amigos, en realidad, es muy estrecho. No tengo una vida social agitada y soy bastante huraño. Evito ir a reuniones familiares y lamento que esto incomode un poco a mis hermanos, que son muchos. Sé que ahora, por otra parte, cierto prestigio pasa por los festivales literarios, por las ferias del libro, por la relación con agentes literarios, por ese loby que algunos escritores cortesanos trabajan con los núcleos del poder cultural hispanoamericano para obtener premios y reconocimientos. Todas esas coordenadas, lo confieso, me fatigan. Prefiero el aislamiento y la calma de ese propio jardín al que se refiere Voltaire al final de Cándido. Al leer Lejos de Roma, sentí desolación por el Ovidio de todos los tiempos y felicidad por la poesía, ¿Pablo Montoya creyó lo mismo al escribirla? Traté de presentar en la novela los conflictos fundamentales de todo exiliado. Me basé en Ovidio, pero estaba siempre pensando en los vacíos y plenitudes que el exilio me ha otorgado. En tal amalgama, entre Ovidio y yo, fueron apareciendo las impresiones de otros más. En Lejos de Roma procuré que la condición del exilio se manifestara desde una perspectiva universalista. Que se hablara del Ovidio del siglo I y también de los millones de desplazados que hay en la Colombia de ahora. Pero todo esto tenía que decirse de una cierta forma. Y creo que sí logré mi cometido, fue gracias al impulso que me ofreció la poesía. ¿Cuánto tiempo le llevó escribir Lejos de Roma? Un año y medio. La escribí entre enero de 2004 y julio de 2005.


¿Alguna dificultad histórica con la caracterización de Ovidio? Las adulaciones de Ovidio hacia a Augusto, sus ruegos un poco vergonzosos para que le perdonara su condena y lo regresara a Roma, o a un lugar menos inhóspito. En Lejos de Roma evité este perfil porque me interesaba resaltar el opuesto: el de la resistencia, la rebeldía, la independencia del poeta desterrado. ¿Dejó por fuera algún personaje que hubiera pensado incluir cuando gestó la novela? Están los que fui imaginando en la medida en que iba escribiendo la novela. ¿Resaltó más las virtudes o las falencias humanas de Ovidio? El Ovidio histórico está subjetivado en Lejos de Roma. Aunque traté de que hubiese una suerte de simbiosis entre él y yo. Pero no podría decir con exactitud cuáles virtudes y falencias hay porque este asunto es, en cierta medida, relativo. Una virtud romana, entre la nobleza a la que perteneció Ovidio, era el respeto al padre, al poder, a la guerra. Y mi Ovidio se aleja de estas circunstancias, pues es un hombre solitario que ha sido expulsado por ese gran patriarca guerrero que es Augusto. Quisiera precisar, en todo caso, que las concepciones poéticas de Ovidio en la novela son, en general, mis ideas. Las del amor erótico están más balanceadas, algunas las tomé de sus textos y otras son mías. Las consideraciones frente a la autoridad del político y las alusiones a la rebeldía del artista son más más mías que suyas. El rechazo de Ovidio al exilio, que aparece al principio de la novela, es también una mezcla de lo que él escribió en sus últimos poemas y mis experiencias frente a las diversas extrañezas provocadas por el exilio. Ahora bien, esa especie de expansión que se da hacia los otros, en una buena parte de la novela, no pertenece solo a nuestros días multiculturales y globalizados, sino que ya existía en Roma y sus modos de asumir a los bárbaros. Por tal razón, no es para nada descabellado que Ovidio, un poeta de la nobleza más culta y erudita, termine enamorándose de una bárbara romanizada. ¿Hay lugares de Colombia que se parezcan a Tomos? 6

Había un obstáculo frente a la escritura de la novela. Estaban más o menos claros los personajes, los temas, la estructura del libro. Había leído lo suficiente y tomado notas, pero no encontraba el tono de la escritura. Luego me di cuenta de que algo más detenía el inicio del libro: no sabía cómo era Tomos. Jamás pensé en ir a Constanza, en la actual Rumania, para hacerme una idea de ese paraje adonde había sido relegado Ovidio, dos mil años atrás. Por esos días, con mi esposa Alejandra decidimos ir de paseo a Nuquí, en el Pacífico colombiano. Comenzaba el año 2004. Al llegar a la cabaña de pescadores chocoanos donde nos instalamos, tuve la revelación. Así debía ser Tomos, pensé. Una aldea distante, con un mar gris y levantisco al frente y una selva enmarañada detrás donde iniciaba toda la extrañeza del mundo, y con unas playas sin nadie cuyos dueños absolutos eran los cangrejos. Una de esas tardes, fui a dar un paseo y me topé con una especie de escritura diseminada en una de esas playas solitarias y borrascosas. Evoqué aquellas tablillas en donde solían escribir los romanos del siglo I. Me dije estas figuras y signos pertenecen a los cangrejos, pero también pueden ser el mensaje de un dios que se los ha dictado. Atravesé la playa, perplejo, y al llegar a uno de sus límites, una marea sobrevino y deshizo el dibujo. Ahí había una bella, ardua y poética metáfora de lo que significa escribir. Surge la epifanía del texto y luego esta desparece ante la voracidad del tiempo y las contingencias de la naturaleza. Entonces llegué a la cabaña, y con el océano Pacífico ante mis ojos, escribí el primer fragmento de la novela, el titulado “Los Cangrejos”. ¿Qué poeta contemporáneo puede estar viviendo la misma situación de Ovidio? Todos aquellos que hayan sido expulsados de sus moradas por un orden político, religioso o sexual. Los poetas disidentes y rebeldes


y jamás los neutrales y los cortesanos. Los que se oponen a toda autoridad exclusiva y espoliadora. Quienes están afuera, o se sienten de ese modo así habiten un supuesto centro, y escriban el poema. ¿Ha experimentado exilios semejantes como escritor y como persona? Mis primeras impresiones de extrañeza ante los otros, las tuve en el seno de mi familia. Crecí en un medio muy conservador y católico y muy inclinado a los intereses bursátiles. Cuando me di cuenta de que no encajaba allí (abomino del conservadurismo antioqueño, no me gusta para nada ese catolicismo iletrado e intolerante que se practica por esos lados, y para los negocios no poseo ningún talento), se produjo el primer remezón. Para su-

perar esa crisis, me fui de la casa, me retiré de los estudios de medicina que hacía a la sazón, y de Medellín, ciudad a la que no termino por adaptarme del todo. En Tunja, adonde fui a estudiar música y literatura, conocí la precariedad y la dureza del clima. Las impresiones ante el frío invernal, por ejemplo, que tiene 7

Ovidio cuando llega a Tomos, son más o menos las que yo experimenté cuando llegué a esa ciudad altiplánica. Luego vino el exilio en Francia, que ha sido uno de los períodos más intensos y duros de mi vida. El saberme raro en otra lengua, la certeza de ser nadie en una ciudad gigantesca, pero al mismo tiempo descubrir la otredad y el anhelo de fundirme en una especie de espíritu cosmopolita desde la aceptación de otros hábitos y culturas, fueron conocimientos esenciales que me otorgó París. Pero más tarde, a mi regreso a Colombia, se presentó la otra faz del exilio, acaso la más compleja y desconcertante. Me refiero a aquella en la que, estando supuestamente en tu terruño, te sientes raro y, por ende, forastero en todas partes. Todo esto creo que está reflejado, pero intermediado por la imaginación literaria, en Lejos de Roma. ¿Está entre sus proyectos escribir una obra semejante a Lejos de Roma, con personajes y épocas similares? Ahora que he cerrado, con la publicación de La sombra de Orión, la parte de mi obra dedicada a la violencia en Colombia, creo que es hora de volver a la antigüedad romana. Es un período histórico que me fascina. En Roma, como en Grecia, están las bases de una buena parte de la cultura occidental, de lo peor y lo mejor que hay en ella. Por tal motivo, escribir sobre ese período es confrontar los núcleos fundamentales de lo que hemos sido y lo que somos. El advenimiento de la pandemia, la crisis climática y la impresión de que, como civilización, estamos ad portas de una catástrofe planetaria, me ha lanzado al tiempo en que los romanos empezaron a vislumbrar con claridad que ellos también habrían de sucumbir. Hay un personaje, Marco Aurelio, que me atrae por encima de muchos otros pertenecientes a esta época. Ahora estoy tratando de estudiar lo mejor posible su figura, su obra conformada por sus Meditaciones y sus cartas, su imperio, su tiempo, y creo que mi próxima novela girará en torno a él. Sé que el reto es supremo. Muy distinto al que me impuso la escritura de Lejos de Roma. En esta novela el protagonista es un poeta expulsado y se narra todo desde una determinada periferia. La que estoy construyendo ahora está dedicada a un emperador y por ello debo tratar de


guirá marcada por este tipo de personajes, no hay esperanza de un mundo menos desastroso? El panorama actual es crítico y la esperanza de que podamos vivir por mucho tiempo, como especie, se hace cada vez más lábil. Hay quienes piensan que ahora estamos mejor que antes y que este, el que vivimos ahora, es el mejor de los mundos posibles. Hay democracias, hay derechos humanos, las mujeres votan y algunas son presidentes y primeras ministras, y está la ciencia y los medios de comunicación y la tecnología que avanzan a pasos enormes. En fin, estos argumentos hacen creer a muchos que vamos bien. Pero si estos desarrollos son reales, tampoco es menos cierto que sus beneficiarios no son la gran mayoría. Además, la economía capitalista y neoliberal le ha causado al planeta grandes males. Basta pensar en la naturaleza. Concebirla como una fuente inagotable para un consumo demencial es una manera errada de asumir nuestro paso por la vida. En este horizonte de debacle general, los poderosos del mundo, representados por Augusto y su autoritarismo, siguen pelechando. Se reproducen infatigablemente y casi que con los mismos comportamientos. Aunque si fuéramos optimistas, diríamos que el ejercicio de una democracia más justa, que algunos países del mundo practican, quitarían del ruedo político a esas figuras que tantos problemas han ocasionado a las sociedades, pero que son y seguirán siendo festejadas por el redil. Higinio “cree que en las bibliotecas nada es hallazgo y todo en cambio es extravío”, según este enunciado ¿escribir no tiene sentido? Higinio, en Lejos de Roma, es una mezcla del escritor latino que escribió fábulas magnificas y de Borges. Sus concepciones sobre la biblioteca vienen, por un lado, del escritor argentino, y por el otro, de Pascal Quignard. Es como si en Higinio hubiese algo de la espantosa biblioteca de Babel del primero y otro tanto de las consideraciones melancólicas del pequeño tratado “La biblioteca” del segundo. Este anacronismo literario se produce, valga la pena resaltarlo, en el espacio de la biblioteca Palatina donde se encuentran Higinio y Ovidio para dialogar sobre libros y autores y

meterme a un imperio en la cabeza. Pero, como en Lejos de Roma, en este nuevo libro quien habla también lo hace desde un bastión bárbaro rodeado de niebla y olvido. Y lo hace con la certeza de que la embarcación de Roma, que él capitanea y está asediada por diversas tormentas, terminará encallando y hundiéndose en el mar. ¿Flavio es una representación del hombre revolucionario de todos los tiempos? El destino de Flavio, en tanto que conspirador de Augusto, es el de la mayor parte de los rebeldes cuando llegan al límite de sus acciones. A Flavio lo ajustician y a Ovidio lo destierran. Pero está el otro, el revolucionario que tan bien disecciona Camus en El hombre rebelde, el que promueve y realiza el cambio y luego forma parte del establecimiento, ejerciendo un poder que es, por lo general, siniestro. Los tres casos, finalmente, explican muy bien cómo se comporta el ser humano frente a estas circunstancias. Augusto es la imagen de los gobernantes tiranos de cada época, ¿la historia se-

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y guisas de entender la literatura. Pero a veces sospecho, y esta es una idea que planea en varios de mis libros, que escribir, componer o pintar cumplen una función meramente consoladora en medio del continuo desasosiego del mundo y de los hombres. Pero así esto represente un sin sentido, sigo escribiendo y los personajes que he creado hacen arte en medio de la crisis. Ellos y yo no tenemos otra alternativa. ¿Cuál es la génesis de Lejos de Roma? Está en un breve poema de Viajeros que se llama “Ovidio”, y que escribí por allá en 1996. Entonces no tenía idea de que mi segunda novela le estaría dedicada. Luego, ante el embate de mi experiencia exiliar, escribí Cuaderno de París, entre el 2000 y el 2002. Este libro recoge mi itinerario colombiano, en clave poética, por esa ciudad que celebro y fustigo al mismo tiempo. Pero me di cuenta de que muchas de las cosas esenciales del exilio no las había dicho en aquellas correrías entre delirantes y malditas. Fue entonces cuando se me vino la idea de que Ovidio me serviría para decir todo lo que sobre el exilio, por una razón u otra, no había escrito. Recuerdo que esta decisión la tuve cuando estaba recién llegado a Medellín, en 2003, y acababa de terminar mi primera novela, La sed del ojo. Detrás del autor de Lejos de Roma está el intelectual, el historiador, el poeta, ¿el hombre desolado también? Vivimos tiempos caracterizados por un juvenismo y un consumismo excesivo. En esta perspectiva, la “euforia perpetua”, para emplear una expresión cara a Pascal Bruckner, pareciera ser la divisa. Me parece necesario, y porque obedece a mi temperamento, introducir en mis libros este matiz desolado y escéptico, aunque no nihilista. Actúa como un antídoto ante el optimismo, a veces ridículo y patético, de todos los populismos. Se trata de una especie de desesperanza de raíz entre estoica y epicúrea. Y digo epicúrea porque, a pesar de esta especie de melancolía, hay siempre en mis libros un toque luminoso. Y muy especialmente en Lejos de Roma donde hay un homenaje al hombre solar. Ese ser, nutrido de luz, que se ha cantado desde La natu9

raleza de las cosas de Lucrecio hasta Bodas de Camus. ¿Cree que Colombia actual, que tiene concentrados los poderes políticos, económicos, militares y religiosos, como los tuvo Roma en el tiempo de Ovidio, pronto verá caer este imperio, o no es tan optimista? Espero que este proyecto nacional llamado Colombia, cuestionado ahora desde diversas atalayas, empiece a desmontarse. Es un país creado por unas élites políticas injustas y crueles. Continuado por ellas, a través de un modus operandi violento, y espero que algún día podamos, democráticamente, elegir a dirigentes más sensatos. Es difícil conseguirlo a corto plazo. El nuestro es un país políticamente analfabeto y cooptado por las mafias narco paramilitares. Sus índices de abstención son alarmantes y sus gentes, quienes votan, lo han hecho por personajes que no han estado a la altura de sus cargos. La desigualdad social y la pobreza, la guerra y el crimen, la corrupción política y la total falta de confianza en nosotros mismos como colectividad, han sido constantes en la historia colombiana, y no


creo que este andamiaje pueda caer pronto. Quizás la situación climática nos obligue a transformar costumbres y comportamientos, y esto influya para el cambio de los poderes políticos, económicos, militares y religiosos que el país necesita. ¿En Tomos “la paz no es más que espanto y fuga”, en el mundo actual es aplicable esta sentencia, ¿esta es una realidad sin fin? Ha sido la constante en la historia de las civilizaciones. La última paz que se ha edificado en Europa, por ejemplo, surge como una consecuencia del matadero de las guerras napoleónicas y las mundiales del siglo XX, que son su corolario. Actualmente algunos de estos países, como Francia por ejemplo, viven en paz, pero gran parte de su economía está basada en la venta de armas. Las grandes potencias del planeta, que gozan de una paz similar, exportan armas y así estimulan la guerra en otros lugares. A todas luces es una actitud hipócrita. En esto reside nuestro colaboracionismo en tanto que somos ciudadanos pertenecientes a proyectos nacionales fundados en el militarismo que apoyamos con nuestros votos. Hemos construido unas coordenadas malsanas y esto viene justamente, al permitir que sean los guerreros los pilares de los sistemas sociales, desde los tiempos de la antigüedad romana. Por esta razón, por mi rechazo radical a los modelos civilizatorios basados en la guerra, es que en Lejos de Roma se levanta una crítica a este orden de cosas. Ahora bien, el Ovidio histórico jamás hizo una condena de este tipo, pero el de la novela no vacila en formularla. ¿Dónde queda la realidad al escribir Lejos de Roma? Está más allá de la página escrita. En tu casa, en tu ciudad, en el país, en el mundo que palpita a cada instante y cree avanzar en el tiempo en medio de los múltiples nacimientos y las muertes. Un libro es como una isla, como una burbuja, como un pedazo de imaginación hecho de signos que intenta reflejar la realidad. Y hacerlo es una empresa temeraria en la cual los escritores lo damos todo. Pero la realidad es muchísimo más compleja, más apasionante, más viva y por lo tanto más dig-

na de celebrar, que un libro. ¿Llegaría a considerar Lejos de Roma, como un cuento extenso? La escribí pensando que era una novela poética que puede leerse como un largo poema en prosa dividido en capítulos que pueden leerse como cuentos cortos atravesados de consideraciones ensayísticas. Resulta que ahora, de manera cínica, el gobierno colombiano habla de literatura neutra, ¿en qué fase está Lejos de Roma? Lo literatura neutra es el concepto de un embajador estulto que pertenece a un gobierno incompetente. Lo que escribo, y lo que escribimos la mayor parte de los colombianos, es necesariamente una literatura política. Lejos de Roma está anclada en la relación siempre conflictiva entre el poeta libertario y el político autoritario. Y, por supuesto, siempre estaré a favor del primero. En Lejos de Roma hay un mundo atroz, descarnado, y a la vez un universo poético fascinante, ¿cómo logra compaginar estos acontecimientos a la perfección? Traté de establecer un diálogo entre el pasado romano y los tiempos de ahora. Ambos están atravesados de atrocidades, pero también existen los destellos de la belleza. El arte, todo arte, debe dedicarse a desentrañar tales paradojas. ¿Es Lejos de Roma una alegoría de la ferocidad humana? La novela no está escrita en forma alegórica. O al menos, no la hice bajo esos códigos. Pero si hay una expresión de la ferocidad humana, reflejada en un imperio gobernado por autoridades férreas, se muestra igualmente la posibilidad de resistirla con cierta dignidad. Lejos de Roma lo hace a partir de las peripecias de un poeta abocado a la soledad del exilio. ¿El erotismo, la poesía, la catástrofe, el mundo bárbaro, el exilio confluyen en Lejos de Roma como algo necesario para armar el rompecabezas de una literatura histórica - ficticia?

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Lejos de Roma bebe de la historia pero no pretende ser una novela histórica. Se aleja de esas obras fundadas en la convicción, del escritor claro está, de que lo histórico es propio de la arqueología; y de que si la literatura se entromete en su dominio, pues debe también impregnarse de una reconstrucción fidedigna. Un lector se acercó a mi novela creyendo que allí podría hallar algo parecido a la Roma real o verdadera de Ovidio. Por supuesto se sintió decepcionado ante un universo literario más de orden onírico y poético que propiamente histórico y narrativo. Un universo que, como lo señalas, pone en diálogo diversas situaciones de la condición humana. En realidad, creo que lo que debería primar en las novelas históricas es la ficción. Y acaso por tal motivo, este tipo de libros ayudan a imaginar el pasado más entrañablemente que los mismos libros de historia. Ese inmenso territorio del pasado, aquello que poseemos los seres humanos en tanto estamos modelados por la memoria, es un vasto e inasible rompecabezas que entre muchos intentamos descifrar. ¿Se sentía prisionero de sí mismo mientras escribía esta estremecedora novela? Todo proceso de escritura, para mí, es ambivalente. Supone una ardua sensación de precariedad, en donde cabría el encierro y la impotencia; pero también, y al tratarse de la gestación de Lejos de Roma, me produce una impresión muy sugestiva de liberación. ¿En la historia de la literatura mundial, cuál otro libro tiene semejanza con Lejos de Roma? En lo que tiene que ver con la reconstrucción

literaria de Ovidio, Lejos de Roma se hermana con Dios ha nacido en el exilio de Vintila Horia, Una vida imaginaria de David Malouf y El último mundo de Hans Ransmayr. Algunos lectores han visto lazos, que yo reconozco y celebro, con Memorias de Adriano de Marguerite Yourcenar. ¿Si hubiese escrito Lejos de Roma, en la época del boom hispanoamericano, se habría sentido bien en este acontecimiento editorial? Hubiera pasado desapercibida. Lejos de Roma no tiene nada que ver con la estética literaria de ese movimiento. Por su esencia, ajena al bullicio de las mafias culturales y políticas y la comercialización editorial, la novela sigue circunscrita a un pequeño círculo de lectores. Solo circula en Colombia y España en la edición de Sílaba e Igitur, que son editoriales independientes. Y en Dinamarca e Italia, donde ha sido traducida, ha pasado todavía más desapercibida. La novela goza del destino genuino de los desterrados. A su lado, una palabra como boom disuena completamente. ¿Se pensó exiliado de sí mismo al escribir esta novela? El exilio posee una condición de marginalidad que me atañe demasiado en lo que tiene que ver con la escritura. Me acojo a esa idea y a esa impresión cuando escribo cualquier libro. Jamás me he sentido dueño de un centro, ni en la vida real, ni en las ficciones que he tramado. En Lejos de Roma esta sensación es llevada, por momentos, al extremo. Es un libro cimentado en la extrañeza de sí mismo y de los otros.

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¿En cuál país ha percibido, con más violencia, el mundo que describe en Tomos? Noé Jitrik leyó Lejos de Roma y opinó que una novela así solo la podía escribir un escritor colombiano. No puedo afirmar que todo lo aciago que sucede en su trama haya pasado en Colombia, pero la escribí desde esta parte del mundo y muchas de sus violencias provienen de ella. ¿Habría escrito lejos de Roma sin la tecnología actual de forma tan bien investigada? Cuando la escribí no había las redes sociales

de ahora, yo no tenía teléfono celular y consulté muy poco la internet. Leí mucho, viajé algo y estuve atravesado de pies a cabeza por las impresiones del desarraigo que viví cuando regresé a Colombia. Recuerdo que tuve un mapa de National Geographic de la Roma antigua, pegado en una de las paredes de mi estudio de Medellín, mientras escribía la novela. Lo veía, con sus vías estrechas, los templos y palacios suntuosos, el río Tíber y las colinas verdes, los altos acueductos y los barrios populosos. Luego cerraba los ojos y trataba de perderme en esa ciudad que Ovidio evocó tantas veces desde Tomos. El Retiro, octubre de 2021

CARLOS ARIEL CASTRO Colombia

Mediodía de diciembre. En el bambusal vocingleras mirlas. En el revuelto charco un renacuajo cambia de piel.

HAIKU Sobre la rama del rosal brilla el plumaje del colibrí.

Luna de enero. Cantan ranas al unísono en el río. Sobre el panteón curiosas aves… sombrío funeral.

En la vara del bambú pronta a volar la libélula.

En la distancia la cima del yarumo es copo de nieve.

En el tejado de la casa, gallinazos husmean restos de comida.

Temporada de verano. En el árbol de pan trinan los pájaros.

En la palma de cera el loro orejiamarillo mira la tierra. Fulgor de estrellas: de la noche a la mañana se alarga mi soledad.

En el follaje del samán una madeja de algodón… ave zancuda.

Noche oscura. Se ilumina el cafetal… ¡Ah!, luciérnagas.

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Sobre las dunas del desierto frío, el sol asoma. En la oscuridad bichos de luz iluminan mi casa.


Carta a una niña desaplicada Julio César Londoño Colombia

rrió nada + obvio, nada + ponde al estilo de un ángel rancio!». Y entonces me deci- caído, v. gr. Fonseca, que vodí por estos tres.

mita cuando le mientan a

Rubem Fonseca. El bra- Cohelo.

silero tiene una fórmula inédi-

El segundo es Juan José

ta: crimen + sexo + teoría lite-

Arreola. Para definir a este

raria. Son cuentos policiacos mexicano hay que usar un admezclados con reflexiones so- jetivo fatal: moderno. Por eso La semana pasada recibí un bre el oficio de la escritura, pudo mezclar la literatura fanmail: «Señor Londoño, pasaré porque el protagonista es un tástica, la ironía y la ciencia. 15 días con mis padres en mi- escritor. El sexo está apenas Por eso pudo enunciar De estad de la nada, ¡Panajachel, sugerido. Dos pinceladas eró- caquística, un principio de fiGuatemala, un sitio helado ticas para mantener la tensión sin internet ni muchachos ni y ya. «Mi vecina tiene dos

losofía natural: «La presión ejercida sobre una casilla se

nada! Y todo xq perdí el se- piernas largas y unas gafas propaga sobre toda la superfimestre. Recomiéndeme tres RayBan que le sientan muy cie del tablero». O escribir la bien». Fonseca no es como letra del primer minicuento en

libros, xfa».

Pensé asestarle una terna Vargas Llosa, por ejemplo, dura. Otto Morales, Ángela que le tira al pobre lector un

Indalecio Liévano y Ángela polvo explícito cada 17 págiBecerra. Detesto las niñas nas. Y las reflexiones litera-

clave de bolero: «La mujer que amé se ha convertido en fantasma. Yo soy el lugar de las apariciones». O escribir

desaplicadas, por más exube- rias no son librescas (así evita En verdad os digo, la historia rantes y culiprontas que sean. que el cuento se le vuelva en- del experimento de un físico No las resisto, pero me entró sayo) sino que tienen un aire el paternalismo y elegí tres espontáneo y vital, como las

de partículas que dedica su vida a tratar de pasar un ca-

Ritos que se haría para sí mismo un mello por el ojo de una aguja. (Cortázar), El llano en llamas escritor en un bar. Y son cíni- Obra movido por la bondad. (Rulfo) y Los funerales de la cas, claro, como deben ser las Quiere salvar a los ricos buelibros

de

cuentos:

Mamá Grande (Gabo) pero historias si se quiere conmome imaginé la cara de la niña: ver a una niña culipronta y

«Primero pasará un camello

«¡Y a este viejito no se le ocu- desaplicada. Y como corres-

por el ojo de una aguja que

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nos del injusto proverbio:


un rico por las puertas sica, al punto que Borges con- libre y poderosa si Schwob no del Cielo».

fiesa que copió de Vidas ima- hubiera desbrozado el camino

El tercero es Marcel ginarias el método para escri- en la segunda mitad del siglo Schwob, el sacrílego francés bir Historia universal de la in- XIX. que introdujo descaradamente famia: «Los personajes son

Estos son mis recomen-

elementos de ficción en la reales pero los hechos pueden dados, niña. Disculpa la tarbiografía. Pero lo hizo con un ser fantásticos». La crónica danza. Espero que te ayuden a lirismo, con una agudeza, con actual, es decir, el producto sobrevivir en la próxima con-

un pulso tan firme y con un estrella del periodismo litera- dena que te depare el destino. conocimiento tan íntimo del rio (es decir, la fusión más O tus padres. biografiado, que su pecado se importante de la historia de la convirtió en una virtud ya clá- comunicación), no sería tan

DE CIERTO TIPO DE NEGOCIOS LILIÁN ZULIMA GONZÁLEZ HUERTAS Colombia

El ritmo natural de las pasiones humanas es conducido por sutiles acuerdos. El acuerdo de la cordura, exige no abandonar las aulas ni perturbarse por ofensas irredimibles. Quien se ajuste a lo estipulado será un ejemplo para las generaciones venideras y su fotografía color sepia colgará en la sala de la casa. El acuerdo de los que cruzan las fronteras, impide al suscribiente reconocer señales de advertencia.

Uno de los firmantes más probos fue encontrado muerto en un bar de la Candelaria. Nadie preguntó por él ; su cuerpo fue arrojado al basurero, el catorce de abril. El último documento es el de los errores. Soy una de sus adeptas aunque a mis días le faltan horas. Envié mi expediente a las autoridades pero huí

del calabozo. Al dejar las ventanas abiertas, me quemé con el gélido paso del viento y con la dolorosa alegría de la locura. En este paraje, una góndola sin norte, habito sin remedio. 14


BREVE MUESTRA DE POESÍA C A I C E D O N I TA MIGUEL GUALTEROS MEDEA Dentro de su caja de huesos, carne, sangre y soledades, reclama, grita mi viejo y caprichoso corazón, para que vuelva mede; a deshacer, con su presencia maga, el atroz sortilegio de su ausencia amarga; a apagar, entre su dulce fuego, el infierno voraz en que me quemo. Ah, mi muy amada Medea, rezo y maldigo por volver a libar en tu copa misteriosa, de negra noche y tierna rosa, el dulce veneno que de tu cuerpo mana… para mi salvación y mi perdición Medea. ÓSCAR PIEDRAHÍTA GONZÁLEZ MUERTE Y RESURRECCIÓN Frente al espejo nazco y muero sin necesidad de la partera o el médico sin permiso de Dios sin que tiemble la tierra o suenen las trompetas de los arcángeles. Aparezco y desaparezco o me dibujo y me borro como algún antepasado, oscuro o glorioso me hundo, floto y desde el fondo vítreo mis pensamientos fluyen y sobreaguan lisos y melodiosos como peces metálicos.

LUIS ENRIQUE SENDOYA ¡OH DIOS! ¿Y DÓNDE ACABAN? ¡Oh Dios!? Y dónde acaban los espacios baldíos? ¿Los siderales astros sin fuego del olvido? ¿Los glaciares enormes con peces sumergidos? ¿El amor, entre un tiempo y otro tiempo finito? Señor: ¿A dónde escapan los que nunca han vivido, los pétalos sin agua, los jardines, los ríos? ¿La sucesión amarga de todos los vencidos, los rostros que la muerte enfrentó al infinito? ¿Y los hombres, qué hacen después que han huido? JAVIER OCAMPO GAVIRIA SEMEJANZA Primero se cansará la tarde de tirarte nubes en la frente que tú de crecer en ternuras. Primero se cansará el espacio de tratar de cansar tus pasos que tú de ser atleta del amor. Primero se cansará el tiempo de contenerse en horas y siglos que ser un eterno instante tu sonrisa. Primero se acabará el mapa de todos los cuerpos que tú dejar de ser el universo, mundo por el que lloro y muero.

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LA RAÍZ ENTRAÑABLE QUE ES EL POEMA AMPARO ROMERO VÁSQUEZ Colombia

La palabra ha salvado al hombre de la tristeza y también de la muerte. Con el vientre y la carne abiertos se escribe y se asciende la montaña lo más lentamente posible para dejarse morir. Es allí la palabra la bola de fuego, la daga. Hay que morir en la escritura para no temer morir. Algunos escriben para trasgredir lo prohibido, el hongo negro que se devora los árboles y el frío. Otros escriben para que el tiempo los urda, para encontrar su raíz entrañable. Escribir de mujeres que se devoran los muelles y satisfacen a los marineros que no han probado su carne hace cien años. Se escribe de la arista, del verde de las hojas y la hazaña de las moscas, de ese infierno que hay en cada mano, en cada ojo. Se escribe que la palabra piedra es cauce, un ovillo de preguntas que indaga el vaso de agua que aplacó la sed. Escribir un oficio exigente que coloca en vilo a quien lo hace. ¿Qué quedará de las grandes caravanas que se han apropiado del lenguaje, con el desgaste de la página? Los interrogantes quizás asusten y obliguen a pensar ¿dónde los dones, el principio del principio? Y hablo exactamente de escribir poesía. El poema seguirá siendo el múltiple parto de los caballos de mar, la vigilia que es lo insondable, el búho blanco, el río de Caronte.

L A G O N AT R O N MARÍA ELENA JARAMILLO Uruguay

“Defender la existencia de las ovejas negras

y de las perlas irregulares es un deber moral, un imperativo supremo de la conciencia”.

Ese “lugar común baboso” los que asustan el que escribió Joan Margarit. por extraños los no digeribles. Lugar ordinario secta de muerte Si en algún lugar inconforme tuviera que naufragar ese lugar que sea en este: es escaso en mí. el impopular el centro del caos Venero los lugares el descanso incómodos de los bichos raros.

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Rafael Courtoisie

Momento liminal donde no sé si soy yo o los otros.


L A PA R C A

JORGE IVÁN GARCÍA Colombia Ven vieja amiga, siéntate a mi lado, Hablemos un poco. ¿Qué tal va todo? ¿De dónde vienes?, ¿Qué edad tienes?, ¿Es verdad que no tienes principio, ni tendrás fin? ¿Eres el Universo?, ¿Eres el espacio? ¿Eres el tiempo?, ¿Eres todas las cosas y eres nada? Arrancas de un cuajo la vida De aquella que por amor Hombres erigieron imperios Y ahora todo, reducido a polvo, Cenizas, sobre cenizas Durante milenios. Ven parca, hermosa y misteriosa doncella, ¿Qué espíritu te ha dotado de tu inagotable poder?

asombros, sus heridas, temores y sufrimientos? Oh dulce parca casi innombrable, Solo pronunciar tu nombre, Es suficiente para que el temor Se apodere de nuestras conciencias. ¿Cómo es tu rostro?, ¿Todos los rostros y ninguno? ¿Qué sigue después de ti? Muerte y creación, muerte y creación, ¿Es esa tu vida? ¿Qué sabes tú de la muerte, querida parca? ¿ qué sabes del dolor humano? Ven amable y queridísima parca, Quédate un poco más, aquí, Junto a mí. No temas.

Puedes despetalar la más hermosa rosa Con la suave mano del tiempo, Haces enfurecer al mar, Arrasando pueblos enteros, Criaturas salvajes, hombres y viejos, Y puedes arrebatar de sus brazos Al hijo de la joven mujer, Sin remordimiento. ¿Qué misterio escondes?, ¿Qué propósito te traes? Silenciosa presencia de las galaxias, ¡Hasta los astros te temen! Reina y diosa de la eternidad, Ven, siéntate por un momento, Cálmate, ¿A dónde tanto afán? ¿Qué tejen tus manos?, ¿Qué caminos hoyarán tus pies, esta noche? ¿A dónde vas ahora? ¡Deja la prisa! Siéntate, toma un poco de agua, ¿Sabes con qué sed bebe el otro? Lo sabes, lo sabes, lo sabes. ¿Dónde están aquellos que te has llevado? ¿ qué has hecho con sus sueños? ¿ con sus promesas de amor?, ¿Con sus cantos?, ¿Qué has hecho con sus alegrías, sus 17


SÍMBOLO, RELATO Y MITO JUAN MARES Colombia

El símbolo como palabra es un Egipto.‖ También se vierte un neutice, encaba sin diferir en término polisémico. Para el lin- cúmulo de variantes no menos mayores diferencias. güista Pierce, el símbolo no tie- verídicas que vuelcan conteni- Por no poca cosa el estructurane relación objetiva con el obje- dos por otros significantes, pues lismo lo tomó como modelo de to que designa y es afín a lo que símbolo de igual manera se aso- imagen proyectiva y condensar Saussure denominó signo. Sin cia con alegoría, atributo, metá- sinópticamente toda una estrucembargo, para este último, el fora, parábola, emblema, arque- tura. De igual modo el símbolo símbolo se mezcla y matiza de tipo, signo salvífico, jeroglífico, se puede condimentar o dimental modo que perfectamente se sigla; y más alejado pero afín, el sionar si se le adjunta otro símtransforma en metáfora o en ale- sello, la marca, la seña, el rastro. bolo dándole otras connotaciogoría. Lo anotado nos adentra Todo ello como representación nes. Un árbol solo puede repreen el carácter plurisotópico del individual o colectiva de algo o sentar la vida y según la cultura,

discurso, al adquirir este un va- alguien. Pero la misión primor- la espiritualidad, lo fálico, la solor connotativo en sus elemen- dial del símbolo es categorizar ledad; complementado con frutos constituyentes, pues según un mensaje completo, el cual tos y serpiente, ya es el árbol de Ricoeur ―…existe símbolo comporta un árbol genealógico la ciencia del bien y del mal. El cuando la lengua produce signos de atributos que se desprenden símbolo está circunscrito a la de grado compuesto en los que del tronco principal: el símbolo. ley primera (el mito) que fue el sentido no bastándole desig- Cuando se dice árbol genealógi- estructurando el lenguaje: prinar un objeto cualquiera, desig- co no se piensa en el árbol del mero oral y luego escrito. Así el

na otro sentido que no podría paraíso, ni en el de la ciencia del dios Apis se transformó en la ser alcanzado sino en esa y por bien o del mal, ni en el de la primera letra vocal y del alfabeesa traslación.‖ Según la enci- muerte sino en el de la heráldica to. El israelí Rafael Rozner, le clopedia de los símbolos, de y por una traslación metafórica atribuye cualidades curativas a Udo Becker, ―…el origen de la en la esencia y sus o los deriva- la semiología argumentando palabra símbolo es el verbo dos del símbolo de múltiples que: ―En los símbolos se origigriego Simballein que significa significados semánticos, según nan todos los problemas porque ―arrojar juntos‖ o ―reunir‖; la el marco conceptual de tiempo y las personas no son conscientes

forma sustantivada es symbolon espacio y esperar saber o intuir de ello y no los entienden.‖ Lo y la primera aparición registrada de quién lo dijo y por qué. Co- que él hace es eso, enseñar a de esta palabra corresponde a un mo árbol del mundo según re- identificarlos y luego a desciprecinto de plomo del antiguo gión y época donde se herme- frarlos. Igualmente dice: ―No 18


hay imágenes objetivas, sino pasa en mito y leyenda lo que co o científico el lenguaje de la que siempre es la persona frente con ética y moral: El primer tér- imaginación poética‖. Y si no a la imagen; cada uno explica lo mino traduce del griego, cos- miremos cómo el libro incunaque ve de acuerdo con lo que tumbre del pueblo y el segundo ble es un mito, un hito. Por persiente y la elección es muy sub- en latín, significa lo mismo; tenecer a los albores de la imjetiva, automática y asociativa‖. contemporáneamente, la cultura prenta es un símbolo. El mito es Así se confirma que el mito universal ha ido transformando el símbolo mayor, universal. La plantea seguridades frente a…, los conceptos a otras precisio- leyenda el símbolo menor, de y tener conciencia frente a ello nes, pues en lo primero se refie- menos tradición (el relato es annos ayuda a definir un universo re al contexto global de la socie- terior a la escritura), proceso de real con presencia de la muerte dad y en lo segundo, al entorno consolidación del mito, símbolo y predisposición para el amor.

del núcleo inicial de la socie- en transición de menor a mayor.

De acuerdo con Guiraud ―… dad, la familia. Ahora, tenemos De lo anterior se puede comlos mitos son forma de la litera- que mito es más global y distan- prender a Cassier cuando argutura (mythos significa, en grie- te en el tiempo (viene desde el menta que el ser humano ―es go, Relato y tiene también el origen del mundo). Leyenda es un animal simbólico‖ y que esta sentido de leyenda, del latín le- más cercana en el tiempo (más facultad nos diferencia de las genda, que quiere decir Destina- próximo a la historia). Es histo- otras especies que existen sobre do a ser leído…‖). Así podemos ria aún no consolidada en ver- la tierra. No por ello quiero dever cómo se revierte el símbolo dad sacra, como si lo es el mito. cir que seamos mejores puesto en el eje del rito, la tradición, Dice Cassier al hacer eco de que si devoramos todo lo exislas artes y la literatura. El sím- Epicteto: ―…lo que perturba y tente, luego desapareceremos bolo es el referente oculto o di- alarma al hombre no son las co- como las demás especies. Retorecto que entrama las experien- sas sino sus opiniones y figura- memos el símbolo para salvar el cias axiológicas del relato (para ciones sobre las cosas‖ de tal mundo y con ello a nosotros ser relatado) y la leyenda manera que‖…junto al lenguaje mismos, y así el relato trascien(destinado a ser leído). Luego conceptual tenemos un lenguaje da, luego de ser leído. emotivo; junto al lenguaje lógi-

POEMA 1

DANIEL MORENO L. Colombia La pérdida es una casa ardiendo un río enojado que despelleja

Pero aquí no hay conejo y la pascua no alcanza la leyenda, el folclor

Caer es perder, perderse a sí mismo asistir como de lejos aunque sea en el alma a ese descascararse del yo

Esta caída en círculo en mí mismo es esto, la identidad triturada caer y relativizar percibir con los huesos la curvatura del tiempo el amor esparcido como polvo de estrellas 19


D A Ñ OS Y P E R J U I C I O S HEIDY JOHANA GUERRERO VÉLEZ Colombia Sueño recurrente de no tener nada entre las manos. Seres oscuros encontrándose en los rincones de la noche. En una esquina alguien cambia su alma por un pan o una sonrisa, otros releen los anuncios de boutiques que venden dosis de personalidad a los cretinos. Todos mutilando las horas que quedan de vida, todos traicionados por los huesos que vuelven a la tierra, todos, incluyéndome a mí.

DUALIDADES

ANID JOCABED MARTÍNEZ PARRA Colombia

La noche fría. Luna insólita sumida en profundo sueño, sin escape alguno... Añorando viejos tiempos y permitiendo que brote libre la semilla de muerte -las lágrimas-. Sumergida en el mar de recuerdos y buscando albergue en silencios distantes... Seduciendo al viento, al lucero de la noche. Su esbelta figura reluce en la palpitante oscuridad. Huye de sus pensamientos buscando refugio en el ser

Flor apenas sostenida en el aire que huye de su sombra, mientras la ninfa que la observa y la considera hermosa, la hace presa de su corazón. Sin hallar escapatoria, presa de la obsesión aquella diosa... -la vidaobserva a su alrededor, obstinada. La fría noche. Y la luna insólita sumida en profundo sueño sin escape alguno.

que la atrae -la muerte-. 20


A N I MA LA D A S

ORLANDO JARAMILLO RESTREPO Colombia

GALLO El gallo, en la mañana era el despertador. En el lomo de las gallinas solía montar ufano. Su dueño al verlo tan apetitoso, hizo un sancocho con él. En la garganta se le atoró su molleja, causándole la muerte. PERRO Su don consistía en ser buen vigilante y estar a la defensa del hogar. Una vez murió el amo, el perro entristeció. Se fue de la casa. Bajo las llantas de un automóvil, lo encontraron días después MARIPOSA Vuelo de color matizando con alas el vértice de la cornisa. De gusano a crisálida y de esta a mariposa, como relámpago colorido surca el aire deslumbrando por su belleza. Efímeras, recuerdan el morir con su aleteo. ARAÑA Hilo trasparente la cuelga del techo donde caen como pavesas su alimento . Atraganta sus ansias de artrópodo y resuella en agonía su quietud. Sus patas son garfios nervudos para saborear insectos.

GRILLO Su grillar penetra como cuELEFANTE chillo en el oído. Quien lo suParece un camión en la espe- fre, lo busca para ponerlo bajo sura. La tristeza de su mirada la suela del zapato. Resuelve debe ser por su peso. Con en el día dormir su estridencia lánguido movimiento, arrasa para en la noche atormentar con furia cuando se siente ata- los desvelados cado. Barrita como protesta, en la selva, por haber perdido SERPIENTE Es el terror de la gente, dessus colmillos. plazándose por el suelo en CAMELLO zigzag con rítmico movimienCon su cuadrúpeda figu- to. Es venenosa. Se dice que ra de peluda contunobligó a comer una manzana, dencia. Estampa del No se ha podido probar su desierto en caravana. parloteo. Parece el tiempo depender de sus patas e in- ÁGUILA diferente rumia su Desde sus riscos divisa la inmensidad de los parajes. Con soledad sobre la su ojo avizor detecta a sus arena . presas, y estas asidas por sus TIGRE patas son devoradas. Es impeEl tigre por tuosa. Como algunos, muere entre las de rabia en sus alturas. malezas procura su CUCARACHA Surge de cualquier hendidura caza. Cuando y se desplaza veloz para evila atra- tar ser pisada. Puede permapa, necer sin cabeza cierto tiemse po y es manjar para las hormigas. Alguien la critica por verla salir del “closet” . TORTUGA aferra a ella cual apetecido Parece balón desinflado anfestín. Lucha con los carroñe- dando por entre el césped . Su ros por disfrutar su presa. caparazón resiste el tiempo Cuida sus cachorros asecha- como cárcel encerrando su dos por las hienas para ser carne apetecida por los riberedevorados ños. Es pez en el agua. De la arena surge al sol. 21


CARLOS ALBERTO AGUDELO ARCILA Colombia

CADA LETRA DE TU NOMBRE La naranja rueda por el día hasta dar con la noche de los sedientos. Voces aquí. Voces allá imploran tiempos de bienaventuranza. Oro por ti señor del campo Gracias por el sudor de tu cuerpo en la jornada. Gracias por tus días de panela y humo de berenjena y sol y lluvia y arado y… Santificados anhelos de trigo leña y vapor. Santificada risa en el instante de no sé qué. Santificado sea tu recuerdo en el cristal de la foto perdida. En tu rostro se bosquejan miradas de desespero. Santificado seas en la grieta en el polvo en el arroyo en la colina sobre la hoja que crepita sombras de caballos. Tu ser padece las llagas que le trasmitió Cristo al desamparado. Cada letra de tu nombre se escribe con savia y sangre. YA NADIE TIENE TIEMPO Ya nadie tiene tiempo para escuchar la lluvia ni ver el paso de la hoja sobre la hormiga de mirar en el jugo la vid de todos los tiempos. Ya nadie tiene tiempo de prestar atención al hombre pensativo ni de observar el reloj a la hora de la agonía. El tiempo se evapora entre las extremidades de la liebre cuando huye del felino hambriento. Tiempo de tiempo sin tiempo alguno en el trajín. Ya nadie tiene tiempo para la risa en este pueblo ni para ver cómo la sombra simétrica se parte en el tobillo al pasar el pedregal. Cada quien es el tiempo y lo amasa a su manera. Ya nadie tiempo. Hoy es un día de prisa.

J A Q U E M AT E JOSÉ IGNACIO MARÍN VARÓN Colombia Te perdí sin remedio sin oración sin súplica sin llanto sin tiempo sin espacio sin pensar sin palabras sin sonrisas sin amarguras sin sabores sin olores sin día sin noche sin indiferencia Sin explicaciones sin despedida sin consejos sin reproches sin sonrisas

sin miradas sin ataques sin defensas sin testigos sin saldo en rojo sin echar las cartas Sin infinito sin suspiros sin aliento sin gestos sin psíquico sin psicólogo sin psiquiatra sin horóscopo sin cura o chamán sin cenizas de tabaco Sin martes 13 sin diagnóstico sin médico ¡Te perdí así de golpe! 22


DEJEN BAILAR A LOS MUCHACHOS FERNANDO LÓPEZ Colombia

Porque son los dueños de to- fábulas. dos los ritmos, de todas las Déjenlos gritar en la calle el cadencias. nombre del ser amado Déjenlos cantar, porque ellos y el apelativo del tirano que son la inspiración de todos domesticó conciencias. los cantares. Déjenlos sembrar la tierra Déjenlos pintar con colores con el bocado de comida que rebeldes sus camisas y sus les pertenece. deslumbramientos. Déjenlos jugar con la noche, Déjenlos llevar el cabello las hogueras y la ebriedad. hambriento de libertad y Déjenlos ponerse de rodillas viento. solo ante sus sueños. Déjenlos respirar; para ellos Déjenlos gozar con el río, los el aire más puro de las acacaminos y las naranjas maducias y los manglares. ras. Déjenlos proferir poemas; toda, toda la poesía para ellos. Déjenlos gritar su rabia en las Dejen bailar a los muchachos. paredes. Estos brazos sin fuerza son para arropar Déjenlos amar en todos los rincones de la piel y del tiem- su corazón de calle y libertad; po. Déjenlos dibujar el mapa del estas manos, para entregar la palabra que país que ellos aman. el poder les confiscó; Déjenlos jugar al amor con este corazón en desalas luces doradas, sosiego es para dey a los astronautas con las luvolverles ces azules de las seis de la la calle, la noche y la tarde. luna secuestrada duDéjenlos escribir cartas, poerante la peste mas, proclamas, crónicas y 23

A Lucas Villa Vásquez y a los jóvenes caídos en Colombia.

que también sostiene a los poderosos.

Dejen a los muchachos de nuestra amada Colombia encumbrar cometas a las cinco de la tarde. Ellos, hoy, merecen estar en el pedestal que antes sostenía a conquistadores y asesinos.

Por Dios, por lo que más quieran… dejen bailar a los muchachos.


PESSOA: “UNO” y “MUCHOS” RAFAEL COURTOISIE URUGUAY

La Antigüedad, la Edad Media y el Re-

A fines del siglo XIX los experimentos

nacimiento fueron conformando el construc- de la física cuántica mostrarían que toda to cultural del autor como una unidad, como realidad, incluso el hombre, no es unidad una entidad monádica idéntica a sí misma. sino escisión, fragmentación, polifonía. Has-

La Modernidad, a partir de Chateubriand, ta ese momento la realidad física estaba heRené Descartes, Newton y su física Newto- cha de átomos indivisibles y la psique humaniana, y también a partir de la Revolución na era una esfera inalterable de voluntad, Francesa, entronizó a la razón como centro, pulsiones y destino. medida y metáfora de la realidad. Ese perio-

La física cuántica, la física relativista,

do se extiende aproximadamente desde1789 la sospecha en biología de que la vida se gey durante los últimos trescientos años. nera y se proyecta por segmentos, por partíLa noción de autor y la idea de razón culas de información, aunadas a la irrupción eficientista signaron los macroproyectos del de la idea freudiana de que la mente de un realismo narrativo en Balzac y Flaubert, en hombre en particular está constituída por esuna zona marginal del simbolismo, en la de- tratos disimiles y en ocasiones contradictoriva racional de los proyectos poéticos del rios, fragmentó para siempre la unidad idenfeísmo de Baudelaire, en la dinámica existen- titaria del ser pensante y del ser creador. cial y performática de la dupla VerlaineRimbaud.

Luego vendría el Realismo íntimo, evocador, interiorista y asociativo de Marcel Proust y su búsqueda del tiempo perdido.

En ese contexto, en las primeras décadas del siglo XX, un singular poeta y pensador portugués, Fernando Pessoa, lleva a cabo un proyecto múltiple, contradictorio y fragmentario, un “drama en gente”.

La modernidad construyó el altar del autor. Quiso ver en esa construcción llamada “autor” una unidad estilística, intencional y

estética coherente, sin fisuras, como si la creación de un hombre dependiera de su voluntad de ser uno y solo uno en su mismidad, en su circunstancia. 24

Pessoa, generando más de cien heterónimos, treinta de ellos muy conocidos en la actualidad, irrumpe en la primera mitad del siglo XX para demostrar que cada voz está hecha de muchas voces, que cada ser se


forma a partir de muchos seres, que el conviven en su tensión hegeliana de contracreador desarrolla distintos niveles, distintas rios. lineas de comunicación.

En América Latina puede rastrearse el

Fernando Pessoa quiebra, hace pedazos efecto del fenómeno Pessoa en la obra poética la idea de un autor intacto, único, indivisible; de Juan Gelman, en particular en su libro idea propia de la modernidad.

“Citas y comentarios”, en el diseño lingüísti-

En el dipsómano portugués conviven co de “Dibaxu”, en los poemas de Sidney autores diversos, corrientes encontradas, esté- West y de otros heterónimos donde Gelman ticas opuestas. Pessoa demuestra que toda siguió de cerca la propuesta de Pessoa. creación en el ámbito de la literatura es múltiple, vasta, colectiva, numerosa.

En el poeta uruguayo Mario Benedetti es clara esta impronta en los “Poemas de

Algo de hegeliano hay en este modo otros”. En Cesar Vallejo es posible rastrear creativo de proceder: la verdad estética surgi- modulaciones modernistas de su voz, moduría de la unión bizarra de disímiles, de contra- laciones vanguardistas, futuristas y otras que parecen estar atentas a un encuentro dialógico rios, dentro de su macroproyecto creativo.

entre el himno y la íntima confesión. El autor ya será “un” autor. Surgirá en su lugar una comunidad en ocasiones vehemente, contradictoria, dialéctica.

La noción de polifonía desarrollada en las primeras décadas del siglo XX por Mijail Bajtin desembocaría en lo que la teórica Julia Kristeva llamó en 1969 “intertextualidad”, concepto que sería explorado y desarrollado

El fenómeno de la heteronimia da cuen- también por Todorov. ta de lo que en Sigmund Freud habia sido la

Pero, como un vidente, Pessoa ya había

convivencia conflictiva del Yo, del Superyó y llevado a una praxis sistemática, entre neuródel Ello. Es un reflejo o eco de la naturaleza tica y esquizoide, la pluralidad como causa y múltiple y estratificada de la psique.

vehículo de creación.

Pessoa en portugués significa persona. En el teatro griego “persona” es máscara: la máscara de la sonrisa, la máscara de la tristeza, del llanto. Ninguna persona es una sola cosa, siempre son muchas: el arriba y el abajo, la luz y la oscuridad, el cero y el infinito, 25


VA L E N T Í - N A ALEJANDRA OLIVEROS

Colombia

A Valentina y los niños niñas que fueron silenciados hasta la adultez.

Por todas las veces que romantizamos el abuso, y lo vestimos con prendas de seda y silencio. ¡Mamá! ¡Mamá! ¡Madre! El vecino toca mi edad de 3 años Mete su mano en mis calzoncitos de algodón. ¡Papá!, no quiero ir donde el vecino, no quiero cambiar su control remoto. ¡Papá! ¡Mamá! ¡Quiero morirme a la edad de 3 años! ¡Quiero destapar la alcantarilla de su ceguera! ¡Mamá! Mi tío me mira extraño, planea cazarme en un descuido debajo de la mesa. Ahora son diez, me siguen manoseando la inocencia, callando el juego. ¡Papá! ¡Papá! ¡Papá! ¡Papá! ¡Papá! ¡Papá! ¡Pap! ¡Pa! ¡Pap! ¡Pap! ¡Pá! ¡P! ………………………………….. ¡Maaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

¡Me duele la luna! ¡La cintura! ¡La entrepierna! ¡Lo quiero matar! ¡Lo voy a matar! ¡Aquí estoy! ¡Aquí estoy! ¿No me ven? Tengo diez. Tengo diez. Tengo DIEZ. ¡Tengo once! ¡Tengo doce! ¡Tengo trece! ¡Tengo 14! Me suicidé. Me tiré de siete pisos 26


¿Por qué a mí? ¿Por qué yo? Silencio, Silencio, no le cuentes a tus hermanos. Silencio, Silencio, eso no fue nada. Silencio, Silencio, no hubo acceso carnal violento. Silencio, Silencio, Solo la tocó. Reunión familiar, abusador a la vista. Papá y Mamá ausentes. Niña resiste, abusador arremete. El crecimiento es un bucle de abusos y parentescos. Mamá, abusada por el abuelo. Abuela, abusada por el papá. Patrón de linaje abusivo. ¡Abusador! ¡Abuso! Soy un número de abusos. Soy concatenación de hastíos. Soy una niña, un niño. Crecí. Guardo mis 18 años en el cajón. La niña de 3 y 5 años me reclaman. Aturdo con gritos a mi hermana, mis padres no entienden la lejanía. Alcohol, lágrimas y desesperanza. Perpetuación del dolor. Soy una gota, le disparo al sol. Dolor quiere matar al abusador, Inconsciente camino, no lo miro, no lo miro. ¡Quiero morir! ¡Quiero morir! ¡Quiero morir! ¡Quiero morir! ¡Morir! He muerto. Me mataron en la funesta niñez, No logré ser una adulta sana. Me desvanecí, quedé perdida en el tiempo. Mi presencia está impregnada en estas palabras: No soy, divago entre el silencio y la minusvalía de los niñas y niñas. Mujeres, mujer. 27


L A M A L PA R I D O R A UMBERTO SENEGAL

Colombia

La joven virgen, apta para parir sonriendo y sin dolor, diez, cincuenta, cien o más bebés en sueños; la joven virgen de pulposo himen intacto, efervescente, siempre en la cama que nunca remplazó con el paso de los años ni con la recurrente frecuencia de sus alumbramientos, sábanas rosas de algodón y poliéster y madera de anochecida panga-panga-, perdió la cuenta de todos los bebés que expelió durante sus últimos veintidós años. Extravió la agenda -presumo que se la robaron- donde registraba las características físicas destacadas de cada uno. Y una lista de nombres en orden alfabético, junto con las catedrales donde posiblemente iría a bautizarlos. Su primer parto le sobrevino en un sueño después de almorzar, durante la prolongada siesta. Mencionó las catedrales de Quibdó, Tunja, Pasto y Leticia. Me consta que tenía una agenda descriptiva y pormenorizada de sus partos, porque se la obsequié cuando me confesó de los mellizos que había parido a finales de febrero. Un 28 de febrero a las ocho de la noche. Una agenda de cuero, con su nombre en alto relieve. Abultada agenda de letras góticas doradas y la fotografía de sus quince años, cuando por primera vez soñó que paría dos niños negros. Varones ambos. El uno más negro que el otro. Aunque observando con atención, uno de ellos es hermafrodita. Esa foto… estoy seguro que la tomó mamá antes de suicidarse. No hubo vals de los quince años, sino la oración que nuestra madre le obligó a redoblar en voz alta, mientras mi hermana Alamanda bailaba recorriendo sola en su danza de zombi todas las habitaciones de la casa:

“Oh, todopoderoso y eterno Dios, por la intervención del Espíritu Santo, tú que preparaste el cuerpo y el alma de la gloriosa Virgen María como digno refugio para tu Hijo Divino y por intercesión del Espíritu Santo santificaste a San Juan Bautista, cuando estaba todavía en el vientre de su madre, escucha las plegarias de tu humilde servidora quien te implora que por intercesión de San Gerardo me protejas de todo peligro durante la gestación y vigiles a mi hijo con quien tú deseaste bendecirme. Que sea lavado con las aguas del bautismo y luego de una vida cristiana en la tierra, pueda junto a su madre alcanzar la felicidad eterna en el cielo. Amén”. Ahora, envejecida, fosilizada pero siempre casta y virgen, la pudorosa reproductora visita asidua los parques infantiles para reconocer uno cualquiera de los tantos hijos que parió en sus sueños. La anciana virgen de carnoso himen intacto, toda la tarde, mientras viene la luna, 28


también observa de soslayo a los apuestos hombres que alguna vez fueron niños, sin saber explicarse por qué nunca volvió a soñar pariendo. Esa vieja oración que suplantó su vals, ya no surte efecto aunque la repita cuando viene para el parque. A veces en voz alta, aunque la miren con recelo. La repite por cualquier recoveco del parque o caminando fatigosa hacia el asilo donde vive. Segura del milagro, luego de acariciarse el vientre con ambas manos extrae de su estropeada cartera un papel con la oración que le recomendó su compañera de alcoba y lee:

“Amado Arcángel Gabriel, amado Arcángel Gabriel, amado Arcángel Gabriel, acude, acude, acude, envuélveme, envuélveme, envuélveme con tus ángeles de luz blanca. Yo te pido humildemente que tu luminosa presencia sea portadora de buenas noticias relacionadas con mi proxima maternidad, igual que lo fue con nuestra amada Virgen María, madre de Jesús. Ayúdame con tus ángeles del rayo blanco para que yo cumpla en esta vida el sueño de ser madre y pueda concebir lo más pronto posible un hijo. Tengo fe en tu poder divino, creo en tu bondad y sé de la rápida respuesta con que actúas antes los pedidos de maternidad, por eso he acudido a ti y desde ya te doy las gracias porque sé que mi petición ya está teniendo una respuesta positiva por tu parte. Amado Arcángel Gabriel, siempre irás en mi corazón y el de mis hijos como señal de agradecimiento. Amén”.

POEMAS DE FABIO OSORIO Colombia ¿Quién entra la noche a la casa?

Dios debió haber caído en un agujero negro, por andar vagando. ¿Y cómo sigue amando la persona que recibe un corazón de otro? Gusano y mariposa son transexuales. El gusano intenta cruzar la calle, debió esperar a ser mariposa.

El ahorcado pende del árbol, la luna se mira en su pálido rostro. Todo escritor tiene derecho a un inútil cuento breve, a un deshabitado haiku a un pan verde debajo del brazo a un ligero suspiro y a morir pronto. El niño cuenta las gotas de la lluvia en sus dedos. Mi sombra es un pedacito de la noche. 29


EL CORAJE

PA S C A L Q U I G N A R D Francia Saber acabar es extraer en la ejecución misma algo para matar lo que queda de vida en la muerte. Sólo el “corajudo” es su sacrificador. Saber terminar la obra, saber romper un amor supone coraje, una celeridad respaldada, no charlatana, brusca. Una brusquedad voluntaria.

Aquí toco el misterio del coraje artesanal. Durero es aquel que sabe retirar su mano antes del trazo de más. Para un pensador de la Grecia antigua, el coraje es algo que continúa dando coces, que extrae energías del movimiento de dar coces que constituye lo más profundo de la naturaleza (que constituye lo más profundo de los volcanes, de las mareas, de los vientos, de los relámpagos, de los terremotos). El Ser se anticipa en Tiempo. El que tiene coraje es ese artesano del tiempo y de la muerte que se aplica a ese movimiento que toma por la velocidad al tiempo en persona. Pro-

tágoras colocaba en la ba-

se de la piedad, e incluso

de la sabiduría, al coraje

inaugural, a la tenacidad práctica, al tiempo que sabe interrumpir la diligencia sin perder el impulso que la conduce. El coraje es una imprudencia que teme tanto como la prudencia puede temer, pero que coloca, sin embargo, su nariz fuera, abandona su matorral, se da vuelta, de

pronto, y hace frente. Y se dirige allí sea como sea. Como consecuencia de esta imprudencia valerosa, el coraje es silencio. Se remonta a la detención o al suspenso que guía la acción de los animales, en los que súbitamente las orejas se enderezan, el rostro inquieto se erige. Esta detención es la retracción antes del salto. Es una mímesis anterior en mucho a las lenguas naturales. No es una virtud orgánica humana. Es un dar-coces reflexivo que, en el momento de la decisión, en el momento del initium temporal, debe ser irreflexivo. Los poetas y los samuráis japoneses, en su extraordinaria Edad Media, meditaron como nadie en el mundo acerca de ese “momento audaz”. Ese tiempo suspendido que de pronto se desencadena. Se trata de

volver a sacarles a la naturaleza y a la animalidad sus rebrotes sin conciencia. Convertirse en brusco. Caer. Lanzar un pequeño grito. Convertirse en fulminante. Poner el punto final. Herir el acuerdo. Fragmento de La barca silenciosa . 30


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E l d e s t i n o d e l a s c o s a s a l u m b ra s o l o p a ra l a m i ra d a a l o l e v e . M a r t i n H e i d e g ge r 32


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