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Índice Multidimensional IMCSS-I de la Cooperación Sur-Sur de Iberoamérica

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IMCSS I DE LA COOPERACIÓN SUR-SUR DE IBEROAMÉRICA

FUNDAMENTOS CONCEPTUALES Y METODOLÓGICOS Primera edición — Octubre 2026


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IMCSS I

1.

ÍNDICE 1.

Iberoamérica y la medición de la Cooperación Sur-Sur

03.

2.

Valor y aporte de una medición multidimensional de la CSS

07.

3.

Criterios y definiciones metodológicas para la construcción del IMCSS-I

11.

3.1. Dimensiones: cuánto, cómo, con quién, en qué

15.

3.2. Método de cálculo: agregación, normalización y ponderación

17.

4.

Primeros resultados para el bienio 2023-2024

31.

5.

Aprendizajes preliminares

35.

Precisiones Metodológicas

38.

Iberoamérica y la medición de la Cooperación Sur-Sur

Tras 15 ediciones del Informe de la CSS y Triangular en Iberoamérica, el espacio iberoamericano se ha consolidado como un referente en la medición de la Cooperación Sur-Sur (CSS). Desde sus inicios en 2007 hasta hoy y a través de las sucesivas ediciones de este Informe, los países iberoamericanos —acompañados por la SEGIB y en coordinación con el PIFCSS—, han sido capaces de construir un relato sólido, basado en evidencias, sobre el panorama, la evolución y las principales tendencias seguidas estos años por la CSS de nuestra región. Esto ha sido posible por la capacidad que este espacio iberoamericano ha tenido para construir colectivamente —y siempre por consenso— un marco conceptual y

*No aplica a Brasil, por solicitud expresa del mismo

metodológico de la CSS y Triangular: dicho de otra manera, por la capacidad para ponerse de acuerdo sobre una manera de entender la CSS y de cómo medirla. Pero también, por haber logrado generar una dinámica anual de reporte, registro y consolidación de datos de esa CSS y Triangular: lo que se denomina una cultura de reporte, de la que no existen precedentes para estas modalidades de cooperación. Uno de los principales logros de este proceso ha sido el desarrollo y puesta en funcionamiento de un sistema de información de datos sobre CSS y Triangular: el SIDICSS, acrónimo de nuestro Sistema Integrado de Datos de Iberoamérica sobre Cooperación Sur-Sur. Conceptualizado, diseñado y construido también de

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manera conjunta entre los técnicos de los países, la SEGIB y el PIFCSS, este sistema constituye una buena práctica de la región iberoamericana en términos de medición de la Cooperación Sur-Sur. El SIDICSS está operativo desde 2015 y es un sistema único por su capacidad para captar datos tanto desde el rol de socio oferente como desde el del socio receptor, favoreciendo así un proceso de cross-check de la información. Hoy acumula datos de más de 11.000 iniciativas de CSSyT participadas por los países iberoamericanos entre los años 2007 y 2024. Tal y como se observa, la narrativa de Iberoamérica en torno a lo sucedido con su CSS y Triangular se ha construido en torno a una unidad de registro y medida de carácter cuantitativo: las iniciativas. En nuestro espacio iberoamericano, éstas se definen como el conjunto de programas, proyectos, acciones de cooperación y becas,1 a través de los que se implementan los intercambios entre países.

mente usada en otras modalidades tradicionales de la cooperación al desarrollo. Esto no supone, sin embargo, que el espacio iberoamericano no esté simultáneamente trabajando para seguir avanzando en otras fórmulas de medición relevantes para la región, como son las que puedan permitir monetizar y/o valorizar la cooperación. La medición cuantitativa ha ido a su vez acompañada de la identificación de unos criterios/principios que la región entiende constituyen la esencia de la práctica de su CSS: la horizontalidad, la reciprocidad, la búsqueda del beneficio mutuo, el intercambio de capacidades por encima de la transferencia de recursos financieros, o el potencial para promocionar relaciones entre países, por referir algunos de los más destacados.2 Estos principios sustentan una cooperación

que Iberoamérica entiende que se hace de manera distinta a la que se pueda estar realizando en otras regiones, algo que la dota de un valor singular y diferencial. Con esta experiencia, y en un contexto global en el que Iberoamérica defiende avanzar hacia una medición multidimensional del desarrollo, la región tenía pendiente ir un paso “más allá” en términos de medición y generar evidencias que den cuenta del valor singular y diferencial de la CSS y Triangular de Iberoamérica. Ante este desafío, la región Iberoamericana adopta una mirada innovadora, busca nuevas fórmulas de medición y avanza en la construcción de una nueva herramienta: el Índice Multidimensional de la Cooperación Sur-Sur de Iberoamérica (IMCSS-I).

De hecho, la medición cuantitativa de la CSS y Triangular a través del número de iniciativas permite construir un relato distinto, dimensionando cuánta cooperación se hace a partir de la cantidad. Es una fórmula habitual-

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2.

Valor y aporte de una medición multidimensional de la CSS

Construir lo que en estadística se denomina un índice sintético como el propuesto, “supone integrar un conjunto de variables en un único indicador; una acción que permite enriquecer la medición de conceptos que, por su naturaleza holística, son difícilmente aproximables a partir de una única variable o indicador” (Palacios, 2025, p.1).3 Tal y como destaca este especialista, realizar este ejercicio resulta especialmente útil para aproximar fenómenos de un carácter multidimensional; una característica que define el modo en que Iberoamérica entiende su CSS. Avanzar hacia un Índice Multidimensional de la Cooperación Sur-Sur (IMCSS) supone ser capaces de integrar, en una medición única, distintas dimen-

siones de la CSS: por ejemplo, generando una medida que complemente la información relativa a la cantidad de iniciativas (cuánta cooperación se hace) con otra cualitativa que dé idea de en qué tanto esa cooperación se alinea con aquellos principios que dan singularidad a la misma (cuán Sur-Sur es lo que se hace). Tal y como se desprende de lo anterior, el ejercicio de construcción de este IMCSS-I tiene un fuerte componente normativo, pues el Índice —construido en permanente intercambio y diálogo con los países iberoamericanos— necesita de poder captar y expresar cómo Iberoamérica entiende e implementa aquellos principios que ella misma ha definido como orientadores de nuestra CSS.

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De este modo, si la región es capaz de integrar en un único índice informaciones que, combinadas, resulten indicativas de que un país está haciendo más cooperación, y se confirma con evidencias que ésta además se alinea de manera creciente con los principios que en Iberoamérica se entienden como definitorios de la CSS, estaremos poniendo a disposición de los países iberoamericanos una nueva herramienta de medición de enorme potencial y alto valor estratégico. En este sentido, disponer de un Índice Multidimensional de la CSS de Iberoamérica (IMCSS-I) permitirá:

y singular, por ser además capaz de medirla captando este valor diferencial. d. Ofrecer a todos los destinatarios un índice simple y de fácil lectura que, con un valor creciente de 0 a 1, arroje resultados intuitivos en su interpretación, ello tanto para especialistas como para el público en general. e. Aportar a la ciudadanía un nuevo relato de la CSS que ofrezca una mirada más integral, comprensible y cercana de esta cooperación.

a. Alinear el ejercicio de medición de la CSS de la región con la visión multidimensional del desarrollo que Iberoamérica lleva tiempo promoviendo en distintos foros y espacios de discusión internacionales. b. Poner a disposición de los países iberoamericanos un nuevo instrumento para la gestión y toma de decisiones en CSS, que actúe como guía de referencia e incentivo para hacer “más cooperación” y hacerla “más Sur-Sur”. c. Fortalecer la identidad regional y posicionar internacionalmente a Iberoamérica como líder de una cooperación transformadora, distinta

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3.

Criterios y definiciones metodológicas para la construcción del IMCSS-I

El diálogo y un permanente intercambio en los niveles técnico y político con los países iberoamericanos, ha permitido avanzar en la definición de esta primera versión de un Índice Multidimensional de la CSS (IMCSS) de Iberoamérica. En efecto, y tal y como se ha avanzado, este es un ejercicio que tiene un fuerte componente normativo. Sin embargo, los pasos a seguir también están guiados por el respeto a unos criterios técnicos: y es que, la construcción de todo índice enfrenta requerimientos, limitaciones y retos, resumidos estos en la Tabla 1. Por ello, avanzar en Iberoamérica en esta primera definición de un Índice Multidimensional de la CSS de Iberoamérica (IMCSS-I) ha requerido de:

Respetar e interpretar el marco conceptual y metodológico de la CSS que el espacio iberoamericano ha construido y consensuado por más de 15 años. Seleccionar los criterios/principios que se quiere incorporar al nuevo Índice y hacerlo tratando de seguir las siguientes pautas: J Equilibrando el número de indicadores utilizados, manteniendo su simpleza y efectividad interpretativa. J Garantizando que se dispone de los datos que sustentan su cálculo (es decir, dando prioridad al uso de datos que ya están en el SIDICSS). J Realizando las agregaciones y ponderaciones bajo criterios que garanticen la mayor objetividad posible.

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Tabla 1. Requerimientos, limitaciones y retos para la construcción de un Índice REQUERIMIENTOS

LIMITACIONES

RETOS

¤ Definición clara del concepto a medir

¤ Disponibilidad y calidad de los datos

¤ Equilibrio en el número de indicadores utilizados

La falta de datos confiables, comparables o completos puede restringir la inclusión de ciertos indicadores clave o comprometer la validez del índice.

Es necesario alcanzar un balance entre la exhaustividad y la simplicidad. Hacer demasiados indicadores puede dificultar la interpretabilidad del índice, mientras que una selección demasiado reducida puede no capturar adecuadamente el fenómeno.

Es imprescindible delimitar con precisión el fenómeno que se desea representar, asegurando la coherencia entre el concepto y los indicadores seleccionados. ¤ Fundamentación teórica La construcción del Índice debe estar respaldada por un marco teórico que justifique la inclusión de determinadas dimensiones y variables, y que guíe la interpretación del resultado final. ¤ Selección de dimensiones e indicadores Las dimensiones elegidas deben ser relevantes y representativas del concepto, y cada una debe estar adecuadamente operacionalizada mediante indicadores fiables y comparables. ¤ Normalización de variables Dado que los indicadores suelen encontrarse en distintas escalas y unidades de medida, la aplicación de técnicas de normalización es obligada para hacerlos comparables antes de su agregación.

¤ Subjetividad en decisiones metodológicas La selección de ponderaciones, el método de normalización y el modelo de agregación pueden introducir sesgos si no se fundamentan adecuadamente o si responden a criterios arbitrarios.

¤ Robustez estadística Se requiere poner a prueba la solidez del Índice mediante un análisis de sensibilidad, para mostrar cómo varían los resultados cuando se cambian las ponderaciones o los métodos de agregación. ¤ Aceptación política y legitimidad Para que el índice sea útil, debe ser percibido como legítimo y aceptado, tanto por académicos como por los actores clave que lo emplearán.

¤ Ponderación y agregación Para la asignación de pesos a las distintas variables o dimensiones, así como para definición del método de agregación, se deben establecer criterios claros ya que estas decisiones afectan directamente a la sensibilidad del índice.

Fuente: SEGIB a partir de Palacios (2025)

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Siguiendo estas pautas, a continuación, se detallan las dimensiones propuestas y se realiza una aproximación al desarrollo de la fórmula que sustenta este Índice. Previamente, no obstante, se agrega otro apunte metodológico. Y es que, aunque este espacio iberoamericano reconoce tres modalidades de cooperación (la CSS Bilateral, la Triangular y la CSS Regional), esta primera versión del índice se conceptualiza y prueba en torno a una de ellas: la CSS de carácter bilateral. Esta decisión responde al hecho de que se trata de modalidades que, aunque comparten elementos, difieren sustantivamente en otros. Estas diferencias hacen recomendable un abordaje distinto en la construcción de los respectivos índices. Por ello, se opta por iniciar este ejercicio con la modalidad que explica la mayor cantidad de intercambios (3 de cada 4 son CSS Bilateral)4 para seguir a la brevedad —tal y como se indica al final de este documento—, desarrollando índices propios que permitan considerar los aspectos que distinguen a la Triangular y a la Regional.

3.1

Dimensiones: cuánto, cómo, con quién, en qué

En esta primera edición, el IMCSS-I agregará información relativa a cuatro dimensiones distintas. Para su elección, se ha tratado de que cada una de estas dimensiones arroje informaciones que, de manera agregada, den una respuesta a cuánta cooperación se hace y al cómo se hace, en tanto que alineación con los principios que los países iberoamericanos señalan como definitorios de su CSS.5 Más específicamente: ¼ Cuánta CSS se hace: La elección de la dimensión a través de la que puede expresarse da continuidad al marco conceptual y metodológico con el que el espacio iberoamericano ha estado trabajando desde hace más de 15 años: la cantidad, expresada a través del número de iniciativas que se intercambian.

¼ Cómo se hace: Se pone el énfasis en el respeto a uno de los principios definitorios que aúna mayor consenso: la horizontalidad. De hecho, y aunque el relacionamiento en condiciones de igualdad puede manifestarse de múltiples formas a lo largo de las distintas fases del ciclo de una iniciativa, se opta por sustentar la evidencia en una: la posibilidad de que un país esté participando de los intercambios desde un rol crecientemente dual, un dato que sugiere capacidad para actuar a la vez, y de manera crecientemente balanceada, como oferente y como receptor de CSS.6 ¼ Con quién se hace: La capacidad que la CSS tiene para promover el relacionamiento entre países, emerge como una de las fortalezas de esta modalidad. Esta capacidad puede captarse a partir de la diversidad de socios con los que se intercambia,7 una medida posible de generar a su vez combinando el número de países con los que cada país intercambia con el peso relativo que cada uno de estos tiene sobre el total de su CSS. 15


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¼ En qué temas se hace CSS: El hecho de estar ante una cooperación que prima el fortalecimiento de capacidades por encima de la transferencia de recursos financieros sugiere dar valor a la variedad de materias de las que la cooperación se ocupa. Se usa el término complementariedad porque el propio desarrollo es multicausal y aquí se mide la variedad de materias que contribuyen —sumándose unas a otras— a dicho objetivo. Para estimarla, la variedad de materias que cada país intercambia se combina con su grado de representatividad sobre la cooperación total.8

3.2

Método de cálculo: agregación, normalización y ponderación

Conforme a lo anterior, una primera propuesta de este Índice Multidimensional de la CSS de Iberoamérica (IMCSS-I) estaría integrada por cuatro subíndices. En concreto, se trata de los subíndices de:

¼ Cantidad de CSS (Cest), respondiendo al cuánto se hace. ¼ Horizontalidad de la CSS (Hi,t), atendiendo al cómo se hace. ¼ Diversidad de la CSS (Di,t), mostrando con quién. ¼ Complementariedad (Sectorial) (CSi,t), arrojando evidencias sobre en qué se hace esa CSS.

CANTIDAD

Ci,t

¿Cuánto se hace? Iniciativas (Acciones y Proyectos)

Hi,t

Di,t

HORIZONTALIDAD

DIVERSIDAD

¿Cómo se hace? Oferente-ReceptorRol dual

¿Con quién? Cantidad de países con los que se intercambia

CSi,t

COMPLEMENTARIEDAD

¿En qué? Amplitud de áreas temáticas fortalecidas

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A continuación, y antes de concretar el propio IMCSS-I, se realiza una aproximación a los métodos de cálculo definidos para sustentar cada uno de estos subíndices.

Cantidad de CSS (Cest) La estimación de este subíndice parte de agregar los distintos tipos de iniciativa a través de los que se implementa la CSS de carácter bilateral: proyectos, acciones y becas (asimiladas provisionalmente —y de aquí en adelante— a las acciones, tal y como se expone en la nota al pie).9 En este sentido, el hecho de que un proyecto resulte de la realización de un conjunto de acciones,10 supone que el proceso de agregación de proyectos y acciones en este subíndice no pueda darse asumiendo una equivalencia 1:1 entre ambos tipos de iniciativas. En consecuencia, cualquier estimación de cantidad requiere de incorporar un factor de ponderación entre acciones y proyectos: es decir, un valor que permita establecer una equivalencia entre ambos tipos de iniciativas lo más cercana posible a la realidad de la CSS iberoamericana.

Con el propósito de asignar un valor al factor de ponderación que se aplicará al agregar acciones y proyectos en el cálculo de este subíndice de cantidad, se han tomado como referente las siguientes evidencias, ambas contenidas en el SIDICSS: ´ Una sistematización de los documentos de formulación de los proyectos de CSS intercambiados bilateralmente por los países iberoamericanos y registrados en el SIDICSS, sugiere que la ejecución completa de un proyecto bilateral de CSS con una duración promedio de 1,4 años estaría implicando la realización de 9,5 actividades. De entre éstas, 3,6 se estarían realizando bajo una modalidad virtual y prácticamente 6, bajo una de tipo presencial.11 ´ Un análisis comparativo de los datos sobre los costes que los países iberoamericanos han declarado asumir para poder completar la ejecución de sus iniciativas bilaterales de CSS, sugiere que, por cada dólar destinado a la implementación de una acción, se destinan hasta 6 a la de un proyecto.12

Considerando estos datos —parciales, pero convergentes—, resulta razonable establecer que la implementación de un proyecto sea

equiparable a la realización de 6 acciones, todas ellas ejecutadas bajo una modalidad presencial. Este matiz es relevante porque se trataría de las acciones/misiones que requerirían de movilizar unos recursos financieros que, al comparar los datos de costes de las iniciativas, se mantendrían justamente en esa misma proporción de 6:1. En este mismo sentido, la realización de los análisis de sensibilidad y de las pruebas de robustez pertinentes13 avalaría adoptar y aplicar un factor de ponderación 6. Definido este factor, se procede a concretar el subíndice de cantidad en una fórmula de cálculo. A estos efectos, se requiere seguir estos dos pasos: PASO 1. Agregación de iniciativas, aplicando un factor de ponderación que da a los proyectos un valor 6 veces superior al de las acciones.

Ci,t=6 pi,t+ai,t 19


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Dónde: pi,t representa el número de proyectos en los que participa el país i en el año t ai,t el número de acciones en los que participa el país i en el año t.

PASO 2. Estandarización de la cantidad, para que ésta pueda expresarse en la misma escala de valores en la que lo hará el IMCSS-I: un rango (0,1).14 Para llevar a cabo esta estandarización se recurre al método de Normalización Min-Max (0,1),15 el cual permite transformar el rango de valores en el que se mueve la cantidad de iniciativas para los países iberoamericanos en un periodo determinado de tiempo (a modo de ilustración, entre un mínimo de 0 a un máximo de 1.630)16 a un nuevo rango de valores, pero esta vez a la escala que va de 0,000 a 1,000 (la misma en la que se leerá el IMCSS-I). Conforme a lo anterior, el subíndice que estima la cantidad de CSS estandarizando el valor obtenido al rango (0,1), responde a la siguiente fórmula:

Cest=

Ci,t - Cmin

__________________________

Cmax - Cmin

Horizontalidad de la CSS (Hi,t) La formulación de este subíndice requiere de poder medir la capacidad que un país tiene de estar participando de los intercambios bilaterales de CSS desde un rol crecientemente dual: es decir, combinando del modo más balanceado posible el ejercicio de los roles de socio oferente y de socio receptor. Tal y como queda definido

2 Hi,t=

(

6 pai,t+aai,t 6pi,t+ai,t

)

en el espacio iberoamericano, en cada iniciativa bilateral, el ejercicio de esos roles puede darse desde tres casuísticas distintas: participando “solo” como oferente; interactuando “solo” como receptor; o bien participando del intercambio ofreciendo y recibiendo a la vez, desde un rol dual, bidireccional o de doble vía.17

+ 1-

Dónde: pai,t representa el número de proyectos realizado por el país i en el año t ejerciendo el rol ambos poi,t representa el número de proyectos realizado por el país i en el año t ejerciendo el rol de socio oferente pri,t representa el número de proyectos realizado por el país i en el año t ejerciendo el rol de socio receptor aai,t representa el número de acciones reali-

I6poi,t+aoi,t-(6pri,t+ari,t)I

6poi,t+aoi,t+6pri,t+ari,t+ε

3

zado por el país i en el año t ejerciendo el rol ambos aoi,t representa el número de acciones realizado por el país i en el año t ejerciendo el rol de socio oferente ari,t representa el número de acciones realizado por el país i en el año t ejerciendo el rol de socio receptor El valor ε=10 -9 se incluye para evitar resultados indeterminados.

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Conforme a este propósito, esta primera versión del subíndice de Horizontalidad pretende captar cuán dual es la participación de un país en el conjunto de sus intercambios. Para ello, la fórmula propuesta parte de los siguientes supuestos: ´ Toma como referencia los pesos relativos que el ejercicio de cada rol (oferente, receptor y ambos) mantiene sobre el total de las acciones y proyectos que un país realiza en un momento determinado del tiempo. ´ Estima que “vale lo mismo” participar en una iniciativa “solo” como oferente, que hacerlo “solo” como receptor, por lo que ambos tipos de participaciones se agregan con equivalencia 1:1 y sin requerir ponderación. ´ Estima que participar en una iniciativa ejerciendo a la vez ambos roles (oferente y receptor) debe “valer más”, el doble, por lo que se introduce una equivalencia de 2:1 entre el ejercicio del rol ambos y el de los roles de oferente/receptor, introduciendo así un factor de ponderación igual a 2.

La fórmula que resulta responde a una operación matemática que —guiada por los anteriores supuestos— permite, además: conocer cuán balanceado es el ejercicio entre roles; replicar un tratamiento 6:1 para proyectos y acciones; y arrojar un valor entre 0 y 1, alineado con el del IMCSS.

Diversidad de la CSS (Di,t) Para la estimación de este subíndice se opta por aplicar y adaptar una variación del Índice de Herfindahl-Hirschman (IHH). Se trata de un indicador altamente reconocido por su capacidad para medir los niveles de dispersión y concentración del comercio internacional, todo ello desde múltiples perspectivas: entre otras, las que afectan a las exportaciones de un país, a las importaciones o a los socios. Así, buscando estimar cuán diversificada está la Cooperación Sur-Sur de un país en términos de socios — y habiendo aprendido de experiencias previas en el uso de este indicador—,18 se genera la variante Índice de Herfindahl-Hirschman Países (IHHP), la cual permite calcular la Diversidad a partir de una combinación de dos datos: el número de países con los que intercambia, y el grado de representatividad de cada uno de éstos sobre el conjunto de los socios para un periodo determinado.

Tomando en cuenta lo anterior, el cálculo inicia como sigue:

N

IHHPi,t= ∑ p2i,j,t j=1 Dónde: pi,j,t representa la participación del país j en la CSS del país i en el año t

De momento, ya se tiene una fórmula que arroja un valor [0,1], que es el mismo en el que se leerá el IMCSS-I. Pero hay un ajuste que realizar. Porque el IMCSS-I no solo se moverá entre 0 y 1: es que, además, su lectura será “creciente”, lo que significa que un país va a estar “mejor” cuando el resultado que se obtenga se acerque a 1, no cuando se aleja de él. Y para ello, el IMCSS-I va a necesitar que sus componentes/subíndices generen resultados que se lean en ese mismo sentido.

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Y el Índice de Herfindahl-Hirschman Países (IHHP) oscila entre 0 y 1, pero se lee en sentido inverso al deseado: si el cálculo se mantiene como está, cuánto más cerca se esté de 1, mayor concentración; cuánto más próximo a 0, mayor diversificación o, en este caso, Diversidad, en términos de socios. En este sentido, lograr leer el resultado que arroja el IHHP en sentido inverso (“creciente”) va a requerir de una estandarización sencilla: restar de 1 el resultado que ahora se obtiene. Por ese motivo, la fórmula que estima la Diversidad de la CSS quedará como sigue:

Di,t = 1 - IHHPi,t

Complementariedad (Sectorial) (CSi,t) Buscando ahora medir la Complementariedad (Sectorial) y siguiendo la misma lógica que para el subíndice anterior, se genera ahora la variante Índice de Herfindahl-Hirschman Sectores (IHHS). Este indicador permite estimar la distribución de la CSS de un país en torno a los 30 sectores de actividad reconocidos en el espacio iberoamericano,19 combinando dos tipos de informaciones: el número de sectores en los que cada país intercambia; y el peso relativo de cada uno de estos sobre el total de intercambios. Se obtiene así el IHHS:

Finalmente, tal y como sucedía en el caso de la Diversidad y por los mismos motivos, la fórmula que estima la Complementariedad (Sectorial) se obtendrá tras estandarizar el IHHS, restándolo de 1. Así, el cálculo seguirá la siguiente pauta:

CSi,t = 1 - IHHSi,t

N

IHHSi,t= ∑ s2i,j,t j=1

Dónde: si,j,t representa la participación del sector j en la CSS del país i en el año t

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Índice Multidimensional de la CSS (IMCSSi,t) Una vez generados los cuatro subíndices, queda proceder a su agregación. Pero previo a dicha agregación —y para garantizar que el resultado sea plenamente robusto— hay que realizar un doble, necesario y siempre complementario ejercicio: ´ En primer lugar, hay que realizar un testeo que permita comprobar que todas las dimensiones parten, de inicio, de un mismo grado de representatividad: es decir, que van a ser agregadas manteniendo entre ellas una relación 1:1. ´ Posteriormente, hay que asignar factores de ponderación a cada una de las dimensiones: se trata ahora de “alterar ese 1 a 1 inicial”, de “asumir criterios normativos o políticos” que den a cada dimensión “un nuevo peso relativo” acorde con el “valor” que a cada dimensión se le quiera dar en el índice final.

Conforme a ello, el ejercicio de testeo realizado sugiere una inicial “sobrerrepresentación” de las dimensiones de Diversidad y Complementariedad que contrasta con una “infrarrepresentación” de la

de Horizontalidad. Esto sucede por lo siguiente: las fórmulas se estandarizaron para garantizar que los valores se muevan entre [0,1]. Y así sucede. Pero cuando se aplican los datos para cada uno de los países y para el bienio 2023-2024, la “evidencia empírica” revela lo siguiente: Cantidad ocupa prácticamente todo el rango posible de valores (de 0,000 a 0,844); mientras Diversidad y Complementariedad se mueven en rangos de valores “altos” (de 0,927 a 0,983 en el primero de los casos, y de 0,693 a 0,935 en el segundo) y Horizontalidad hace lo propio con valores “bajos”, oscilando de 0,000 a 0,582.20 Si se dejara así, en el cálculo del IMCSS-I, las dimensiones de Diversidad y Complementariedad partirían siempre de un “valor inicial” más elevado que la Horizontalidad, una dimensión que quedaría sistemáticamente infrarrepresentada. Para corregirlo y volver a partir de grados de representatividad equivalentes (1:1), hay que realizar de nuevo una estandarización por el método de Normalización Min-Max (0,1). Esta vez la

estandarización no se aplica sobre las fórmulas, sino sobre los resultados que preliminarmente se obtienen para las dimensiones de Diversidad, Complementariedad y Horizontalidad: de este modo, sus respectivos rangos de valores “se desplazan” hacia uno nuevo más amplio y con equivalencia 1:1 con el relativo a la Cantidad, que será la dimensión mantenida como referente.21 Realizada la estandarización y garantizada una equivalencia inicial 1:1 para cada una de las dimensiones que integran el IMCSS-I, se da un último paso, consistente en proponer qué peso se da en la fórmula final a cada uno de los subíndices (dimensiones) adoptados. La realización de los correspondientes análisis de sensibilidad confirma la robustez estadística de la propuesta que se presenta, la cual, en línea con lo expuesto en secciones precedentes, asume un doble criterio: ´ Por un lado, se asigna el mismo peso, de un 50%, a cada uno de los dos grandes componentes del IMCSS: el cuantitativo (índice de Cantidad), asimilado al cuánto se hace, la opción que hasta hoy ha sustentado

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—y seguirá sustentando— la medición de la CSS en Iberoamérica; y el cualitativo, entendido a partir de los tres índices que dan seguimiento a los principios de Horizontalidad, Complementariedad y Diversidad, y que fue concebido para reflejar “cuán Sur-Sur” es esa cooperación que se hace. ´ Por otro lado, y dentro ya del componente cualitativo, se decide dar un peso relativamente mayor (de un 30%) a la dimensión de Horizontalidad, considerado el rasgo

CANTIDAD

Siguiendo estos criterios, la fórmula matemática que permitirá estimar el Índice Multidimensional de la CSS de Iberoamérica (IMCSS-I) queda como sigue:

est IMCSS-Ii,t = 50% Ci,t + 30%Hi,t + 10% Di,t + 10%CSi,t

50% Ci,t HORIZONTALIDAD

Su cálculo arrojará un resultado que oscila entre [0,1] como valores mínimo y máximo. Cada IMCSS se estimará con tres decimales. La interpretación será cre-

30% Hi,t

IMCSSi,t

definitorio de la CSS en Iberoamérica sobre el que existe un consenso unánime. De este modo, la Diversidad y la Complementariedad (Sectorial) se distribuyen equitativamente el 20% restante, quedándoles asignado, en cada caso, un 10% del peso total.22

DIVERSIDAD

ciente y cuando el IMCSS-I se acerque a 1, se entenderá que se está haciendo más CSS y que ésta es cada vez más horizontal, diversa y complementaria.

10% Di,t

IMCSSi,t = [0,1]

COMPLEMENTARIEDAD

10% CSi,t 6 / 15

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4.

Primeros resultados para el bienio 2023-2024

Un primer testeo de este IMCSS-I se ha aplicado al bienio 2023-2024 y, en concreto y tal y como ya se avanzó, a una de las tres modalidades reconocidas en este espacio:23 la CSS de carácter bilateral de la que participan los 19 países iberoamericanos de América Latina y El Caribe (ALC), desde México a Chile, incluyendo a Cuba y Rep. Dominicana en el Caribe hispano. Este primer ejercicio aplica a los 19 países, con la excepción de Brasil, por solicitud expresa del mismo. En esta primera propuesta, se genera una tabla que permite conocer, para cada país, el valor de su IMCSS-I, así como algunos de los datos que sustentan el cálculo de los subíndices. Dicha información queda distribuida por columnas como sigue:

y País/es (los 19 excepto Brasil) ordenados por orden alfabético. y IMCSS-I correspondiente a cada país para el año 2023-2024. y Cuánto se hace, representado a partir de la Cantidad de iniciativas (suma de acciones y proyectos)24 realizadas por cada país en el bienio 2023-2024. y Cómo se hace, indicador de Horizontalidad ilustrado a partir de los pesos relativos que cada rol (oferente/ambos/receptor) tiene sobre el total de los intercambios bilaterales de CSS que el país realizó en el bienio 2023-2024. y Con quién, ilustrando la Diversidad en términos de relacionamiento a partir del número de países con los que cada uno de los países intercambia CSS.

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y En qué, representando la Complementariedad (Sectorial) con un dato relativo al número de sectores en torno a los que se fortalecen capacidades.

Tal y como se observa en la tabla anterior, para el bienio 2023-2024, el valor del IMCSS-I oscila entre 0,155 y 0,826, siendo además el valor promedio para el conjunto de la región de un 0,461. Más de la mitad de los países (Honduras, Panamá, Paraguay, El Salvador, Guatemala, Rep. Dominicana, Bolivia, Ecuador, Costa Rica, Uruguay, Perú y Argentina) registra valores que giran en torno a ese promedio, entre el 0,300 y el 0,600. Mientras, Cuba, Chile, México y Colombia se sitúan en valores por encima del 0,600 e incluso del 0,800, en alguno de los casos. Por su parte, Nicaragua y Venezuela registran un IMCSS-I por debajo del 0,300.

Índice Multidimensional de la CSS de Iberoamérica (IMCSS-I) 2023-2024

Países

IMCSS-I

CUÁNTO SE HACE

CÓMO SE HACE

CON QUIÉN

EN QUÉ

Cantidad Nº iniciativas

Horizontalidad Oferente

Ambos

Receptor

Diversidad Nº países

Complementariedad Nº sectores

Argentina

0,585

104

35%

38%

28%

46

23

Bolivia

0,406

82

12%

15%

73%

41

20

Chile

0,673

210

41%

56%

3%

45

29

Colombia

0,826

227

33%

33%

34%

84

25

Costa Rica

0,483

80

28%

18%

55%

34

21

Cuba

0,612

385

91%

3%

5%

104

18

Ecuador

0,465

102

24%

19%

58%

40

21

El Salvador

0,355

87

14%

3%

83%

41

21

Guatemala

0,357

72

22%

4%

74%

33

21

Honduras

0,305

62

8%

6%

85%

42

21

México

0,692

193

41%

45%

14%

32

26

Nicaragua

0,155

7

0%

0%

100%

31

7

Panamá

0,324

57

12%

7%

81%

33

17

Paraguay

0,326

56

16%

7%

77%

33

19

Perú

0,567

170

28%

36%

36%

39

25

Rep. Dominicana

0,385

70

19%

9%

73%

41

22

Uruguay

0,560

81

19%

40%

42%

33

22

Venezuela

0,272

23

35%

0%

65%

36

9

Nota: No se incluye a Brasil, atendiendo a una solicitud expresa del mismo. Fuente: SEGIB

33


INDICE MULTIDIMENSIONAL

IMCSS I

5.

Aprendizajes preliminares

Desde hace más de 15 años, todo avance en el marco conceptual y metodológico de la CSS llevado a cabo en el espacio iberoamericano, se ha guiado por un denominador común: el esfuerzo compartido y la construcción desde lo colectivo. La propuesta de este Índice Multidimensional de la CSS de Iberoamérica (IMCSS-I), recogida y sintetizada en el presente documento, se mantiene fiel a esta premisa. Es importante señalar que el valor agregado de esta reflexión colectiva es doble: por haber tenido lugar, y por haber logrado que Iberoamérica, con el liderazgo técnico de la SEGIB, haya avanzado hacia una propuesta que concilia el rigor metodológico y la robustez estadística, con un razonado y justificado equilibrio entre los criterios técnicos y políticos que deben acompañar la construcción de un indicador de esta naturaleza.25

De hecho, los países iberoamericanos han coincidido en señalar que el IMCSS-I: y Constituye un avance en términos de medición de la CSS. y Llega para complementar (no para substituir) la medición cuantitativa de la CSS, ya que agrega información cualitativa y ofrece un panorama más completo sobre cómo es y cómo se hace nuestra cooperación. y Fortalece el relato de la CSS de Iberoamérica, entendida desde la propia región como una cooperación singular, distinta y transformadora. Es el relato de Iberoamérica al mundo sobre su CSS y sobre lo que de ella se puede aprender. y Pone a disposición de los países una nueva herramienta con enorme potencial, pues les permite tener nuevas guías y referencias para la gestión y toma de decisiones de su propia CSS.26

35


INDICE MULTIDIMENSIONAL

IMCSS I

El resultado hasta aquí alcanzado es, por lo tanto, un muy buen punto de partida. Pero, por su naturaleza y por los retos que se enfrentan, el IMCSS estará de manera permanente en un proceso de continuo desarrollo y mejora. En este sentido, la cooperación evoluciona y habrá que seguir con detenimiento las tendencias y consecuentes necesidades de información que puedan irse dando a futuro. El IMCSS-I tiene que poder flexibilizarse para reflejar la evolución de la CSS y poder ser así aplicable a realidades hoy no consideradas (por ejemplo, la cooperación descentralizada o realizada desde gobiernos subnacionales). Esta flexibilización sería similar a la que se da a otro indicador de referencia como es el Índice de Desarrollo Humano (IDH), el cual se estima hoy combinado con otras variantes ajustadas, como son el Índice de Desarrollo Humano Planetario (IDHP) o el IDH Subnacional.

cial efectividad que modalidades como la Cooperación Sur-Sur —de carácter más técnico—, tienen como herramienta para lograr el desarrollo en un contexto de fuertes restricciones financieras. Así, el Índice Multidimensional de la CSS de Iberoamérica (IMCSS-I) se produce en un momento clave para reivindicar y potenciar la experiencia acumulada por la región, consolidar el liderazgo de Iberoamérica y de la SEGIB en la medición de la CSS y lograr afianzarse como herramienta indispensable y de referencia para enriquecer la cooperación al desarrollo integral de nuestra región.

Finalmente, cabe señalar que el debate internacional —en especial tras la celebración de la 4ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre Financiación al Desarrollo (4FfD) celebrada en Sevilla (España) entre los días 30 de junio a 3 de julio de 2025— ha estado marcado por la aceptación del carácter multidimensional del desarrollo y por la poten-

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INDICE MULTIDIMENSIONAL

IMCSS I

PRECISIONES METODOLÓGICAS 01.

En 2023, tras un ejercicio colectivo que se extendió más de 3 años, los países iberoamericanos decidieron empezar a sistematizar las convocatorias de becas como un nuevo tipo de iniciativas. principios resumen los consensos 02. Estos alcanzados por los Responsables de la

Cooperación (RC) Iberoamericana. Pueden consultarse en el capítulo que los propios RC elaboraron para las ediciones 2009 y 2010 del entonces denominado Informe de la Cooperación Sur-Sur en Iberoamérica. de la intervención (mimeo) de Juan 03. Extracto Carlos Palacios Cívico (Universidad de

Barcelona) durante la presentación de una primera propuesta del IMCSS a los países iberoamericanos en el marco del Intercambio Técnico “Iberoamérica y los desafíos de la medición de la Cooperación Sur-Sur (CSS)”, que tuvo lugar en la sede de la SEGIB, Madrid, los días 20 y 21 de mayo de 2025. se desprende del Informe de la 04. Según Cooperación Sur-Sur y Triangular en

Iberoamérica 2024, en 2023, la CSS Bilateral, a pesar de haber perdido prácticamente 10 puntos de participación desde 2007, sigue siendo la modalidad más importante, al explicar hasta un 77% del total de los intercambios de la región. Mientras, y para este mismo periodo, la Cooperación Triangular y la CSS Regional ganan participación, pero se sitúan en porcentajes menores: 15% y 8%, respectivamente.

decisión de limitar el número de dimensiones 05. La a cuatro llega también determinada por el respeto

a un criterio de consistencia estadística e interpretabilidad: y es que, en estadística, limitar el número de indicadores

contribuye a mantener el necesario equilibrio entre exhaustividad y claridad. Documento de trabajo nº4, año 06. El2013, “Generando indicadores

para la Cooperación Sur-Sur. Una mirada al trabajo realizado desde el PIFCSS” recogía las reflexiones que los países iberoamericanos estaban sosteniendo, ya entonces, acerca de las formas alternativas (y a la vez complementarias) a través de las que se podía medir la horizontalidad. Entre las opciones contempladas, destacaba la dualidad, entendida como expresión de la posibilidad que un país tiene de participar en igualdad de condiciones en la oferta y recepción de la cooperación que se implementa.

07.

Las ediciones 2009 y 2010 del Informe de la Cooperación Sur-Sur en Iberoamérica recogen lo que los Responsables de Cooperación denominaron criterios y fortalezas de la CSS de nuestra región. Una de las más destacadas se refiere a la capacidad que la CSS tiene para favorecer “las relaciones entre países de una misma región, promoviendo la integración y las buenas relaciones de vecindad, así como la relación con países socios de otras regiones con los que se puede construir alianzas.” La dimensión relativa a la diversidad es aquella que trata precisamente de captar esta capacidad. Plan de Acción de Buenos Aires 08. El(PABA) del año 1978 (reconocido como

uno de los hitos fundacionales de la Cooperación Sur-Sur) establecía que ésta se basaba en la solidaridad para la ampliación y el fortalecimiento de capacidades a través de una cooperación técnica que desarrolla su acción en múltiples sectores. El entendimiento de que la capacidad que la CSS tiene de actuar en un número cada vez más amplio de sectores es una fortaleza de esta modalidad, fue reafirmado por la comunidad internacional en la Declaración que conmemoró, en 2019, el 40 aniversario de ese Plan de Acción.

La dimensión de complementariedad aquí propuesta trata precisamente de medir esta “amplitud sectorial”. 2023, los países iberoamericanos 09. En decidieron reconocer un nuevo tipo

de iniciativas: (las convocatorias) de becas. Fruto de ello, este espacio pasa a reconocer la instrumentalización de la modalidad bilateral de la CSS (en la que pone el foco esta primera edición del IMCSS-I) a través de tres tipos de iniciativas: acciones, proyectos y becas (los programas no computan para el caso bilateral). En este sentido, el registro de acciones y proyectos data de 2007, mientras el de las becas —explicitadas como tales conforme a la nueva definición metodológica—, inicia en 2025. En este contexto, el hecho de que no exista posibilidad de construir series históricas de becas hace recomendable que su incorporación a este subíndice de cantidad se realice computando las becas como si se tratara de acciones, pues este había sido precisamente el tratamiento recibido hasta que en 2023 se llega al nuevo consenso metodológico. De aquí en adelante pues y en todo el documento, se hablará solo de proyectos y acciones, quedando las becas entendidas dentro de estas últimas.

10.

En el espacio iberoamericano, un proyecto se define como “un conjunto de acciones interrelacionadas encaminadas a satisfacer un objetivo común (…). Posee los siguientes elementos: periodo de ejecución definido, presupuesto, resultados esperados e, igualmente, debe prever un mecanismo de seguimiento y evaluación (…)”. Mientras, una acción “se ejecuta puntualmente, por una sola vez, a través de variantes específicas (asesoría, pasantía, investigación conjunta, misión de diagnóstico, seminario, entre otros)” (ver la Nota metodológica de la edición 2024 del Informe de CSS y Triangular en Iberoamérica).

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INDICE MULTIDIMENSIONAL

IMCSS I

11.

Estos datos se obtienen tras sistematizar 86 documentos de formulación de proyecto y similares (actas de comisiones mixtas, presupuestos y evaluaciones intermedias o finales, entre otros), vinculados a 75 proyectos bilaterales de CSS que estuvieron en ejecución en algún momento entre 2022 y 2024 y que equivalen a un 8,1% de los proyectos totales registrados en esos mismos años (1.068).

a) Por un lado, el valor 6 (adoptado en esta versión), el cual queda asociado a un IMCSS-I1; b) Por el otro, el valor 9,5 (caso que se adoptara la relación proyecto-acción derivada de los documentos de proyecto), y que deriva en la realización de esta prueba en un IMCSS-I2;

Entre los años 2007-2024, los países iberoamericanos aportaron datos relativos al Coste Presupuestado y/o Ejecutado, total o parcial, para un 44% de los 4.848 proyectos bilaterales de CSS realizados en ese periodo. Esta misma información también fue reportada para el 26% de las 3.970 acciones que fueron implementadas. Estos datos, aun siendo incompletos y parciales, permiten estimar de manera orientativa el coste promedio asumido por los países para sufragar la plena ejecución de ambos tipos de iniciativas: 282.191 dólares estadounidenses ($US) en el caso de los proyectos; 48.868 $US en el de las acciones. La comparación entre ambas cifras sugiere que la realización de cada proyecto necesita una financiación 5,85 veces superior a la de una acción.

Las pruebas realizadas sugieren cambios mínimos y poco significativos. En concreto, calcular el Índice Multidimensional de los países con un factor 9,5 (IMCSS-I2) provoca una variación absoluta promedio del 0,003 respecto del IMCSS-I1 que resulta cuando se aplica el factor 6. A esto hay que añadir que la horquilla de variación que se produce al alternar el cálculo del Índice a partir de ambos factores de ponderación oscila entre una variación negativa mínima de una milésima (-0,001) y un aumento máximo inferior a dos centésimas (0,018). El resultado arrojado por el análisis realizado permite afirmar que se está ante un indicador robusto y poco sensible a los cambios en los criterios de ponderación del subíndice de cantidad.

ejercicio necesario cuando se elige un factor 13. Un de ponderación es realizar el cálculo del índice

estandarización es un paso 14. La imprescindible en la construcción

12.

asignando distintos valores a este factor y comparar cuánto varían los resultados que en cada caso arroja. Este ejercicio constituye un análisis de sensibilidad del indicador ante cambios en la ponderación de una variable: cuando se usa otro valor, ¿cuánto se modifica el resultado? ¿siguen siendo éstos válidos y coherentes?. Si estos no experimentan variaciones significativas, la estabilidad del resultado constituye una prueba de la robustez estadística del índice.

de todo índice multidimensional, al permitir transformar cada uno de los indicadores originales para que todos ellos compartan y se expresen a partir de una misma escala de valores. Esto garantiza que todas las dimensiones del índice resulten comparables y que, en definitiva, se puedan combinar y agregar.

En este marco, se ha realizado un análisis de sensibilidad calculando el IMCSS-I de cada país (versiones IMCSS-I1 e IMCSS-I2) para el bienio 2023-2024 y comparando los resultados obtenidos cuando se alternan, respectivamente, dos factores de ponderación distintos:

Min-Max (0,1); el de Estandarización Tipo Z-score; y el de transformación según metas u óptimos. Se elige el primero porque arroja un resultado muy intuitivo que oscila además en la misma escala de valores en la que se desea expresar el IMCSS. Los otros se descartan: el

tres métodos principales de 15. Destacan estandarización: el de Normalización

primero, porque no permite acotar los valores en un rango fijo; y el segundo, porque solo se usa cuando se trata de medir el desempeño respecto de unos umbrales deseables, algo que no aplica en el caso de este Índice Multidimensional. mínimo considerado en la 16. Elestandarización es siempre cero y el

máximo depende de identificar el valor relativo a la cantidad más alto registrado por los países iberoamericanos en el periodo para el que se calcule el índice. A modo de ilustración, si se quiere calcular la serie histórica del IMCSS para los bienios que van desde 2017-2018 a 2023-2024, lo primero que habría que hacer es calcular la cantidad de iniciativas para cada uno de los países y para cada uno de los bienios, según fórmula de agregación, aplicando equivalencia entre proyectos y acciones de 6:1. En este caso, al hacer este ejercicio, el valor más elevado se correspondería con el estimado para México durante el bienio 20172018: 57 acciones y 262 proyectos que, al ser agregados con un factor de ponderación igual a 6, se transformarían en 1.629 iniciativas. Este dato quedaría establecido a modo de referencia y, desde ese momento, todos los cálculos de estandarización, para todos los países y para todo el periodo, se realizarían usando el rango de valores de cantidad que iría desde 0 (Min) a 1.630 (Max).

17.

En marzo de 2012, en el marco del Seminario-Taller SEGIB-PIFCSS celebrado en Montevideo (Uruguay), los países iberoamericanos adoptaron la decisión de definir iniciativas “bidireccionales” de CSS Bilateral, entendiendo por éstas “aquellas en los que los dos socios actúan a la vez como oferentes y receptores de cooperación”, ejerciendo lo que se vino a llamar un rol ambos. Este paso metodológico permitía definir y empezar a tratar y sistematizar de manera adecuada una

41


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IMCSS I

casuística que se había empezado a manifestar en los años precedentes y que pronto ganó una importancia creciente. De hecho, durante el bienio 2023-2024, los países iberoamericanos realizaron más de 500 iniciativas bilaterales de CSS y, en prácticamente un 30% de éstas, los países participaron ejerciendo a la vez como oferentes y como receptores, es decir, desde un rol ambos o dual. Para más detalle, ver página 26 de la edición 2012 del Informe de la CSS en Iberoamérica. posibilidades que el Índice de Herfindahl18. Las Hirschman (IHH) tiene para el caso de la CSS,

ya habían sido ampliamente aprovechadas en este espacio iberoamericano. En concreto, las ediciones del Informe de la CSS en Iberoamérica publicadas entre 2013 y 2018, aplicaban una variación del IHH para medir el grado de concentración y dispersión de la oferta y de la recepción de CSS de cada país. Los resultados que su cálculo arrojaba —obtenidos a partir de la suma de los cuadrados de los pesos relativos que cada socio tiene sobre la oferta o recepción final de las iniciativas de un país desde su rol oferente o receptor, respectivamente— permitían conocer, por ejemplo, cuán concentrada estaba la oferta/recepción de CSS de un país respecto de sus socios, ¿dependía esta CSS de muchos socios? ¿de pocos?. La sistematización realizada permitió incluso establecer un baremo de interpretación de los resultados. Así, y con valores de rango (0,1), se estableció la siguiente lectura: por debajo de 0,1000, se aceptaba que la oferta/recepción de la CSS de un país se encontraba diversificada entre un número notable de socios; entre 0,1000 y 0,1800, se consideraba moderadamente concentrada; y por encima de 0,1800, concentrada o altamente concentrada. sectores de actividad definidos en el 19. Los ámbito iberoamericano son 30, más una

categoría “multisectorial” que solo aplica al caso específico de las becas. Tal y como se avanzó, y dada la asimilación provisional que en este ejercicio se ha hecho de las becas en relación con las acciones, la

categoría multisectorial queda identificada con el sector Educación. En cualquier caso, la clasificación sectorial consensuada en este espacio puede consultarse en la Nota Metodológica al final del Informe 2024 a través del siguiente enlace: https://informesursur.org/ es/report/informe-de-la-cooperacion-sur-sur-ytriangular-en-iberoamerica-2024/. anterior llega reforzado también 20. Lo por la distancia que existe entre los

valores promedio obtenidos para cada uno de los subíndices: unos elevados 0,952 y 0,897 para las dimensiones relativas a la Diversidad y la Complementariedad; un 0,302 para Cantidad; y un menor 0,290 para Horizontalidad. efecto, la normativización de los 21. En valores preliminares obtenidos tras

un primer cálculo de los distintos subíndices, “amplía” y “alinea” los rangos en que se mueven cada una de las dimensiones que requieren ser estandarizadas: Diversidad reemplaza el [0,927-0,983] por un [0,448-1,000], pasando su valor promedio de 0,952 a 0,694; Complementariedad reemplaza el [0,6930,935] por un [0,491-0,997], pasando su valor promedio de 0,897 a 0,918; y Horizontalidad hace lo propio transformando el [0,000-0,582] por un [0,000-0,998], elevando su valor promedio de 0,275 a 0,497. propuesta de ponderaciones se 22. Esta adopta tras realizar el correspondiente

análisis de sensibilidad y obtener las consiguientes pruebas de robustez. En concreto, el IMCSS-I se calculó —para cada país iberoamericano y en el bienio 2023-2024— a partir de dos combinaciones de ponderaciones distintas: la ahora propuesta (50%-30%-10%10%), arrojando este cálculo un IMCSS-I1; y la

establecida en una versión anterior (50%-20%15%-15%), correspondiente al IMCSS-I2. La diferencia entre ambas versiones es que en la actual (IMCSS-I1) se da más peso a la Horizontalidad (H gana 10 puntos porcentuales) y se le quita a la Diversidad y a la Complementariedad (Sectorial) (D y CS pierden 5 cada uno). Al comparar los resultados generados bajo cada propuesta, el valor medio del IMCSS-I1 (0,461) queda ligeramente por debajo (-0,031 puntos) de un potencial IMCSS-I2 (0,492), siendo bajo también el rango en el que oscila esta variación (desde un -0,077 a un 0,019). Lo anterior sugiere una sensibilidad poco significativa y un resultado robusto y coherente. Esto último llega reforzado por un análisis país a país que permite comprobar cómo una propuesta que da más peso a la Horizontalidad eleva el valor del índice justamente de quienes ejercen un rol más dual. En efecto, el gráfico siguiente muestra cómo aquellos países que registran a priori mayor Horizontalidad (por ejemplo, por una participación más alta del rol ambos en el total de sus intercambios), coinciden con aquellos cuyo IMCSS-I1 crece más respecto del IMCSS-I2. Esa correlación positiva se visualiza a través de una nube de puntos creciente: así, los países con mayor rol dual (más del 30% de los intercambios) registran mayoritariamente variaciones de signo positivo, oscilantes entre 0,004 y un máximo de un 0,019 —ver cuadrante superior derecho—; mientras que los que registran menos dualidad (rol ambos en menos del 20% de sus intercambios) experimentan variaciones negativas (de entre 2 y de hasta 8 centésimas) —ver cuadrante inferior izquierdo—.

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INDICE MULTIDIMENSIONAL

Variación valor IMCSS-I

Peso iniciativas rol ambos

IMCSS I

Correlación entre el peso del rol ambos y la variación del IMCSS-I al estimar más Horizontalidad

60

Chile México

50

Uruguay Argentina Perú

40 30 Rep. Dominicana

Bolivia

Panamá El Salvador

-0,100

-0,080

Costa Rica

Paraguay

Guatemala

Honduras Nicaragua

Ecuador

Cuba

-0,060

Venezuela

-0,040

-0,020

Colombia

20 10 0 0,000

0,020

0,040

Fuente: SEGIB

23.

de enorme utilidad cuando requiera de insumos que quiera usar para orientar algunas decisiones de estrategia y/o de gestión de su CSS. Para ilustrarlo, se elaboraron dos gráficos: uno para Chile y otro para Uruguay. Ambos recogen la evolución, entre los bienios 2017-2018 y 20232024, de su IMCSS-I; pero también, de los distintos subíndices que lo componen (C de Cantidad; H, de Horizontalidad; D, de Diversidad y C(S) de Complementariedad (Sectorial)). La observación de cada caso sugiere dos escenarios distintos que conllevan también marcos de actuación y de gestión diferentes para sus respectivos responsables.

Las tres modalidades son: CSS Bilateral, CSS Regional y Cooperación Triangular.

señalar que se trata del número de 24. Cabe iniciativas realmente mantenidas en ejecución

por cada uno de los países en al menos algún momento de 2023-2024 y, por tanto, de la Cantidad sin estandarizar. gran parte de las decisiones que se han 25. Una adoptado a la hora de construir este índice buscó

apoyarse en la memoria de lo construido como espacio iberoamericano durante más de 15 años (referencias a resultados y acuerdos de actividades/reuniones/talleres de los que han participado los propios países); además de en referencias bibliográficas en la materia (desde los propios Informes a declaraciones de las NNUU como son las del PABA, PABA+40 o 4FfD). Del mismo modo, las decisiones adoptadas han combinado siempre un doble criterio: garantizar que técnicamente era posible (había, por ejemplo, datos para ello) y que los análisis de sensibilidad respecto de cada nuevo parámetro ratificaran que el resultado era estadísticamente robusto.

En concreto: a) En el caso de Chile, el IMCSS-I se mantiene estable en los dos primeros bienios, registrando valores en torno al 0,700. Durante el bienio siguiente, 2021-2022, sin embargo, el IMCSS-I experimenta una caída significativa, de un -15,1%, que sitúa el valor final por debajo del 0,600. La pérdida de valor del índice llega arrastrada por una intensa caída en la Cantidad de iniciativas: de un -34,1%, empujando el subíndice desde un notable 0,744 hasta un 0,490. En el bienio 2023-2024 la tendencia se vuelve a revertir y el IMCSS-I se recupera, aunque todavía de manera

parcial, hasta un notable 0,673. La inflexión en su evolución y el impulso al alza parece tener una doble fuente: la recuperación de la Cantidad, y el empuje que recibe por un crecimiento notable de la Horizontalidad, que gana más de una décima. b) En el caso de Uruguay, el IMCSS-I encadena dos bienios con valores que rondan el 0,580. En el bienio 2021-2022, experimenta una reducción, pero lo hace perdiendo apenas media décima, un movimiento que deja al índice en un 0,521. Esta reducción llega determinada, principalmente, por una caída en la Cantidad (de un -9,1%) pero sobre todo de la Horizontalidad, que pierde casi dos décimas. Su impacto es muy importante porque, tal y como se observa, la Horizontalidad de Uruguay se mueve en la franja de valores más elevada posible (entre el mínimo de un 0,832 del bienio 2021-2022 y el máximo de un 1,000 registrado precisamente durante los 2 años precedentes). Durante el bienio 20232024 el IMCSS-I de Uruguay recupera de nuevo parcialmente su valor, con un aumento del 7,5% que deja el registro en un 0,560. Tal y como se observa en el gráfico, esta recuperación no encuentra su impulso en la Cantidad, sino en la Diversidad (aumento de un 19,3%) y de la Horizontalidad, un componente que, como ya se ha visto, resulta altamente determinante.

Evolución del IMCSS-I de Chile y Uruguay, por componentes y bienio. 2017-2018 a 2023-2024. CHILE

URUGUAY

un país, disponer de información acerca 26. Para de cómo evoluciona en el tiempo su IMCSS-I,

pero también, sus respectivos subíndices, puede resultar Fuente: SEGIB

45


INDICE MULTIDIMENSIONAL

IMCSS I


Con el Financiamiento de AECID:


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