Skip to main content

Edición 2 Revista La Ruta

Page 1

CHILE DEBATE SU FUTURO Académicos analizan el inédito proceso constituyente y cómo una Constitución debe contribuir al desarrollo de las personas.

ENTREVISTA

Premio al Sustento Bien Ganado nos habla sobre el desarrollo sostenible y lo tilda de eslogan vaciado de contenido.

DERECHOS DE LA NATURALEZA Conozca parte de cómo han evolucionado las leyes con respecto al medioambiente y algunas nuevas posturas.

DEBATE

5.000 PESOS

Papel certificado por el Programa para el Reconocimiento de Certificación Forestal.


EL SABIO PUEDE

CAMBIAR DE OPINIÓN, EL NECIO NUNCA.

2


Fuente: Archivo Nacional

ACTA DE LA INDEPENDENCIA

El 12 de febrero de 1818 Chile se convirtió en un país libre, luego que en Talca, Bernardo O´Higgins firmara el acta de la independencia. Ese mismo día el texto fue leído en Santiago, en la Plaza de Armas, frente a la catedral. El acta de independencia fue destruida y el Archivo Nacional conserva una de las pocas copias del manuscrito original. 3


REPASO CÍVICO

¿QUÉ ES UNA CONSTITUCIÓN?

Hay que partir por contextualizar, de manera muy sintetizada, un poco cómo fue evolucionando las sociedades hasta llegar a estar regidas por una Constitución. Uno ve en los inicios, la antigüedad, los grupos de humanos se asociaban en base a dioses en común, no en naciones regidas por una Constitución como ahora. Los que gobernaban se decía que descendían de estas deidades y no contaban con un límite establecido con respecto al poder que tienen. Estamos hablando de 3 mil años antes del nacimiento de Cristo, un ejemplo, los egipcios. De ahí en adelante pasó largo tiempo donde no hubo grandes avances hacia que existan constituciones. Como para destacar está lo que ocurre en Grecia entre los 400 y 300 A.C. donde tipos como Aristóteles y Platón, conocidos filósofos que uno conoce en etapa escolar, se dedican a estudiar los funcionamientos de las ciudades, llamadas polis, lo que más adelante dará origen a la política como ciencia, posteriormente. Hay que ir recién al año 1215 de la era moderna, para ver un primer registro de límites explícitos a un rey que se asemejan a una Constitución. Imagínese, tan sólo 806 años desde los 5 mil donde partió este sintetizado relato. Ocurrió en Inglaterra con la llamada Carta Magna, la que rompió con el esquema hasta ahora de un rey con poder absoluto y sin reglas establecidas. De ahí en adelante, vendrá un período entre fines de 1400 y 1700 donde intelectuales europeos van postulando

distintas ideas con respecto a las formas de gobierno. Nace así conceptos como Estado que conocemos hoy, la soberanía que radica en el pueblo y no en el rey como se creía y la opción de separar el poder en instituciones. De a poco empezó a ganar cada vez más terreno la idea de que las personas de manera simbólica pactaran a través de un texto un Estado que permita a la gente ejercer su voluntad mediante un aparato estatal. De manera simbólica, los ciudadanos pactan autogobernarse a través de textos que limitan el poder y entregan bases para el desarrollo de las personas que integran las diferentes naciones. Un paso más en la consolidación ocurrió en 1689, cuando el Reino Unido estableció una declaración de derechos de los ciudadanos, asegurando garantías que deberá entregar el Estado a sus ciudadanos. Finalmente, dos grandes acontecimientos históricos de hace 3 siglos, la independencia de Estados Unidos, en 1776, y luego la revolución francesa, en 1789, empiezan a hacer realidad que las constituciones sean vistas como un modo viable de gobierno. De ahí en adelante, se producen grandes movimientos sociales, en diferentes partes del mundo, como la independencia de Latinoamérica para nosotros, que permiten el surgimiento de las naciones libres, como las conocemos actualmente. En el último tiempo, luego de la segunda guerra mundial, 4


los avances tecnológicos y globalización han permitido la consolidación de instituciones como las Naciones Unidas, donde varios países trabajan en conjunto en herramientas del derecho internacional que permitan un mejor desarrollo de las sociedades. Todo eso nos lleva, en definitiva, a que hoy el mundo se distribuye en países libres, principalmente, donde una parte importante determina su ordenamiento a través de una Constitución. Este libro, también denominado carta magna, se refiere y regula dos grandes aspectos. Uno es cómo se organiza el Estado y el poder. Esto supone cuál es el régimen que tiene, pudiendo ser presidencial, parlamentario o semipresidencial, por ejemplo. Define cuántas cámaras tendrá el congreso, si una o dos como ha sido gran parte de la historia de Chile, el rol de los tribunales de justicia y otras instituciones como Contraloría o el Tribunal Constitucional. Además, la planificación territorial que hoy es a través de regiones y también cómo serán estos gobiernos y las facultades que tienen. El segundo aspecto tiene que ver con una de las grandes finalidades desde el origen y propósito básico de una Constitución, que es reconocer y asegurar derechos fundamentales de las personas. Derechos y deberes que tenemos como ciudadanos. Esto incluye las libertades públicas como las garantías sociales, económicas y culturales. Acá es donde aparecen temas como salud, educación o medioambiente. Esos son los dos grandes aspectos que regula una Constitución. Cómo se organiza el Estado desde el punto de vista interno, cuáles son los poderes, las instituciones que van a formar parte de ese país y, en segundo lugar, cómo se asegura esos derechos, que son reclamables ante los tribunales de justicia, como consecuencia de abuso o excesos que haya podido cometer, ya sea la autoridad administrativa o un particular.

Esto en la actualidad se hace a través de un recurso de protección, que se presenta ante la Corte de Apelaciones respectiva y cuyo fin, tal como lo dice su nombre, es proteger las garantías que nos entrega la carta magna. Hay que entender la Constitución como un marco para el desarrollo de Chile, una hoja de ruta, que contenga mínimos comunes, que vayan conduciendo las acciones del Estado y sus distintos poderes. Las constituciones son la norma de más alta jerarquía, en conjunto con los tratados internacionales ratificados por Chile y vigentes. Ambos se encuentran en el llamado bloque de constitucionalidad, que establece los grandes principios, las grandes instituciones y las principales reglas del juego de cada nación. En ese sentido, cada tratado ratificado y vigente, dada la jerarquía que tendrá en el orden jurídico del país, pasa por un proceso que parte de que Chile, como Estado, esté de acuerdo con el texto final del tratado, siendo firmado por el Presidente de la República. Esto da inicio a una segunda etapa, donde el ejecutivo debe enviar el texto como proyecto de ley al Congreso, donde ambas cámaras de forma separada deben estar de acuerdo con el tratado y aprobarlo, de lo contrario, no queda vigente. A esta garantía política local, se suma que estos tratados, en su amplia mayoría, son consensos mundiales, que toman experiencia comparada y generan lineamientos de qué aspectos mejorar, con el fin de tener un Estado de bienestar para las sociedades, que permita su desarrollo. Un gran ejemplo son los Objetivos de Desarrollo Sostenible o Agenda 2030. Ambos dos, Constitución y tratados internacionales, son las guías desde donde nace el ordenamiento jurídico del país, debiendo respetar estas normas todas las leyes dictadas por el Congreso, los decretos dictados por un gobierno o los fallos de los tribunales de justicia.

5


PAZ, JUSTICIA E INSTITUCIONES SÓLIDAS

Debate

Constituyente 6


Oportunidad histórica.

LA ELABORACIÓN DE UNA NUEVA HOJA DE RUTA

CHILE ENFRENTA UN INÉDITO PROCESO CONSTITUYENTE, DONDE A TRAVÉS DE LA DEMOCRACIA SE PUEDE LOGRAR UN PACTO REPUBLICANO QUE NOS ENTREGUE UNA CARTA DE NAVEGACIÓN QUE PERMITA DESARROLLARNOS COMO PERSONAS. UNA CONVENCIÓN ES LA ENCARGADA DE REDACTAR ESTA NUEVA CARTA MAGNA, LA QUE DEBERÁ SER RATIFICADA EN LAS URNAS. EN ESE CONTEXTO, EXPERTOS ANALIZAN ESTA HISTÓRICA OPORTUNIDAD, ALGUNOS TEMAS QUE MARCARÁN EL DEBATE Y CÓMO HACER PARA CONSEGUIR UNA CONSTITUCIÓN QUE SEA SOSTENIBLE EN EL TIEMPO E INCLUYA TAMBIÉN A LAS FUTURAS GENERACIONES DE CHILENAS Y CHILENOS.

7


POSIBILIDAD HISTÓRICA “Esta convención constituyente, por primera vez, en nuestra historia, va a redactar una Constitución por miembros electos. Las anteriores que tuvimos, en general, fueron elaboradas por consejos asesores, esencialmente, o en su caso después plebiscitada, pero no hay un parangón similar” asegura el profesor de derecho constitucional de la U. de Chile, Enrique Navarro. “Ésta es la primera vez, en más de 200 años de vida republicana, que una Constitución política va a ser redactada por ciudadanos y ciudadanas que representan a la diversidad de nuestro país. Este grupo de chilenas y chilenos, dentro del plazo de 9 meses o máximo un año, deberán acordar un texto constitucional. Y ese texto constitucional debe ser plebiscitado, donde además el sufragio va a ser obligatorio y los ciudadanos, también por primera vez, van a ratificar este texto”, complementa el ex director de la Dirección de Estudios de la Corte Suprema. “Yo creo que hay formas mejores y peores de abordar el proceso. Lo primero es que el proceso sea democrático, reflexivo, un proceso con el aporte de especialistas, de los técnicos, de los que saben de los temas, porque las decisiones siempre son políticas, de eso no hay dudas y está bien que así sean, pero para llegar a esas decisiones políti-

cas deben escucharse a los que saben” considera el profesor Rodolfo Campusano, experto en derecho internacional ambiental de la U. Del Desarrollo. “Si se quiere apuntar a cualquier mejora, crecimiento, eso se debe hacer sobre la base de lo existente y no destruyendo eso, si es que lo que queremos es mantener una colectividad jurídica, política, que pueda durar en el tiempo. Y yo estoy seguro que, para personas con convicción, que quieren redactar una nueva Constitución para Chile, ése es el objetivo” complementa el doctor en derecho de la U. de Chile, Ezio Costa.

LOS LÍMITES DEL PROCESO “Esta convención expresamente tiene un límite, por así decirlo. El límite formal es que tiene que aprobarse, por dos tercios y, desde el punto de vista del contenido, el propio congreso y el ejecutivo, establecieron como límite que debían respetar los derechos reconocidos en los tratados internacionales, la forma republicana y democrática y las sentencias judiciales ejecutoriadas. Ése es un límite de carácter general en relación al poder constituyente”, destaca el profesor Navarro. 8


“El trabajo constituyente está y debe estar circunscrito y ser consistente con todos los tratados internacionales ratificados por Chile y vigentes y, dentro de ellos, todos los tratados de contenido ambiental. Hay que recordar aquí que la Constitución no es el único cuerpo normativo de alto rango. También lo son tratados internacionales vigentes en Chile como, por ejemplo, la Convención de Cambio Climático, el acuerdo de París y la Convención de Biodiversidad, por decir algunos, son muchos más”, asegura el profesor Campusano. “No creo que haya una contradicción entre lo que la ciudadanía chilena desea y lo que los tratados internacionales vigentes en Chile, estipulan. Y eso por una razón muy sencilla, porque los tratados internacionales no son imposiciones que se establecen en contra o a espaldas de los estados. Éstas son reglas básicas del derecho internacional, ningún Estado puede ser obligado a firmar y a ratificar un tratado internacional” complementa.

DEL PAPEL A LA PRÁCTICA Un primer desafío que tiene la convención constituyente es definir qué va a regular. “Cómo respondemos esta pregunta, qué debemos regular, si vamos a regular todo y cómo lo vamos a regular y ahí se hace necesario entrar en

lo ideológico. Y eso es un tema complejo, es un tema que requiere una fuerte reflexión y una negociación entre las distintas ideas, ideologías y aproximaciones teóricas a estos temas” explica el académico Raúl Campusano. “Es un desafío relevante no menor. Hay tentaciones como que exista una Constitución que entre hasta en el más mínimo detalle, por desconfianza en la implementación. Desconfianza en el Congreso, desconfianza en el futuro poder ejecutivo, etcétera. Sin embargo, creo que es importante tener en claro que una Constitución debiese establecer ciertos principios macro y dejar actuar, con los lineamientos importantes, a los poderes legislativo y ejecutivo con un cierto margen de flexibilidad”, asegura la Consejera del Ministerio de Medioambiente, Paulina Riquelme. Una vez definido lo que hay que regular, se deberá pensar cómo llevarlo a la práctica. La idea es que el texto sea aplicable y no ocurra que lo que se veía perfecto y virtuoso en el papel, termine en ideas impracticables. “Puede quedar muy bonito en el papel y después muy teórico, que no se pueda ejecutar en la práctica o que sea tan descriptiva que no quede mucho margen de flexibilidad en la implementación, porque cuando uno tiene que implementar en la práctica, tiene que tener mecanismos de ajuste y flexibilidad, que permitan corregir incluso situaciones que no se previeron inicialmente”, explica la profesora de la Universidad Católica. “Yo siento que hay un problema con la generación de expectativas que no hemos terminado de dimensionar y es que se ha prometido, de alguna forma, que con una nueva Constitución esto se soluciona (hace referencia a las 9


razones que provocaron el estallido social de octubre 2019) y obviamente eso no es así. La Constitución son los cimientos del andamiaje institucional que hay que elaborar después y eso puede tomar tiempo”, añade el ex subsecretario del Medioambiente, Rodrigo Benítez. “Es muy probable que, si se aprueba un nuevo texto constitucional, tengamos un período de 3, 4, 5 años, en los cuales tienen que dictarse y ejecutarse una serie de normas. Una cosa es lo que diga el texto y otra es cómo yo lo ejecute. En la Constitución de 1925 hubo varias ideas interesantes, que se otorgaron mandatos a las leyes y que nunca se dictaron las leyes y, por tanto, las normas quedaron sin ejecución. En la experiencia hispanoamericana muchas veces se dictan constituciones, pero que no son aplicables o exigibles”, señala el profesor Navarro. “De todas maneras, vamos a pasar los próximos 15, 20, 25 años implementando esas instituciones y, en cada implementación, van a haber dificultades distintas. Por cómo están hoy día configuradas las relaciones jurídicas, por cómo van habiendo cambios políticos, que también van a ir modificando la manera en que entendemos esto, por cómo la crisis climática se vaya agudizando o no. Todo eso va a cambiar la forma en que implementemos, pero de todas maneras es una implementación gradual y que debería irse construyendo de manera democrática, con las leyes que se vayan dictando, posteriores a esta Constitución” explica el Director Ejecutivo de la ONG Fiscalía del Medio Ambiente (FIMA), Ezio Costa. “Es un proceso de largo aliento, que va a requerir tiempo y la elaboración de leyes y reglamentos derivados de la Constitución. Es un cambio grande para la vida del país. Bueno, va a depender de lo que diga la nueva Constitución. Si es parecida a la que actualmente está vigente, no va haber tanta transformación, pero si es muy distinta, eso va a requerir el reemplazo de muchas leyes actualmente vigentes”, concluye el profesor Campusano.

DEFINICIÓN DE UN MODELO ECONÓMICO SOSTENIBLE Una de las grandes discusiones que deberá quedar zanjada en los principios de la nueva Constitución tiene que ver con el modelo de país que se quiere. En ese sentido, Paulina Riquelme cree que es importante que el desarrollo sostenible marque la nueva carta magna, definiendo además este concepto. “Es relevante que, en las bases de la institucionalidad, que son los aspectos y principios fundamentales para el desarrollo de Chile, debería plantearse el desarrollo sostenible o sustentable, como el desarrollo económico que conlleva la protección al medioambiente, a la biodiversidad, el aprovechamiento racional de los recursos naturales y el crecimiento social” explica la profesora de la U. Católica. “Acá hay una definición de modelo, de modelos económicos, de modelos políticos. El desarrollo sostenible primero debe ser el desarrollo. No se trata de generar una involución o un congelamiento de las situaciones existentes. Estamos hablando que esto debe tener un desarrollo, y este desarrollo tiene que tener tres pilares, ambiental, social y económico. Para que haya una mejora social se requiere tener impuestos, para esto se requiere la industria, proyectos, actividades que se desarrollen, ese desarrollo debe ceñirse en materia ambiental con un buen andamiaje institucional, pero el desarrollo requiere que haya un avance en estos tres pilares”, complementa el abogado Rodrigo Benítez. “Cómo vamos a abordar constitucionalmente la actividad minera, la pesca, la industria forestal, por ejemplo, también se podrían considerar, aspectos relacionados con la gestión del Estado, como la evaluación del impacto ambiental, como la fiscalización que ejerce hoy la superintendencia respectiva, la superintendencia ambiental”,

DATOS HISTÓRICOS • • • •

Entre 1810, que se inicia el proceso de independencia, a 2021, Chile ha tenido 11 textos constitucionales. 9 textos constitucionales fueron entre 1811 y 1833. La Constitución de 1833 ha sido la que tiene mayor duración con 92 años, lo sigue la de 1925 con 55 años. Es primera vez que se está redactando un texto constitucional con una comisión elegida por las ciudadanas y ciudadanos.

10


PLAZOS Y LÍMITES • Existe un plazo de 9 meses a 1 año para elaborar la propuesta de una nueva Constitución, que debe estar aprobada por 2/3 de los constituyentes. • El nuevo texto constituyente debe estar en línea con los tratados internacionales ratificados y vigentes por Chile. Debe respetar la forma democrática y republicana, además de las sentencias judiciales ejecutoriadas.

complementa el profesor Campusano. “No podemos olvidar que Chile tiene una matriz de producción que está muy marcada por la extracción de recursos naturales. Entonces, cuando decimos, por ejemplo, hay que proteger los ecosistemas, por supuesto, van a haber intereses que no van a estar en línea con esta idea de proteger los ecosistemas. Esa línea, que es cómo se redefine los sistemas de producción y consumo, que es lo más económico, va a ser una discusión muy grande y, en lo jurídico de eso, vamos a tener una discusión importante sobre los límites y los alcances de la propiedad privada, de la propiedad pública y los bienes comunes. Me parece que estamos en la búsqueda actualmente, como mundo no sólo de país, de modelos económicos alternativos que nos permitan, efectivamente, proteger la naturaleza, maximizar el bienestar social y permitir también que las actividades económicas florezcan, pero dentro de los límites de la naturaleza”, señala el profesor Ezio Costa.

DIGNIDAD AMBIENTAL La actual Constitución garantiza el derecho a vivir en un medioambiente libre de contaminación, “creo que este derecho debiese tener su revisión y actualización, considerando los tiempos. No sólo consagrarse en los capítulos de los derechos, por eso tiene que estar de manera transversal en la Constitución, partiendo desde las bases que inspiran a nuestra nación, como el desarrollo sostenible, la protección de la biodiversidad y el aprovechamiento racional de los recursos naturales. Pasando por los derechos, efectivamente, y el derecho a vivir en un medioambiente sano. Equilibrado. Siempre velando por establecer directrices importantes en la Constitución, pero que la bajada se haga a nivel legislativo y ejecutivo” considera Paulina Riquelme.

“La primera pregunta es si la Constitución debe decir algo sobre medioambiente o no es necesario que lo diga. Alguien puede levantar la tesis de que bastaría con lo que ya existe en leyes y tratados internacionales. Otros podrían levantar la idea de que constituciones tremendamente exitosas de países que tienen altos estándares ambientales no dicen absolutamente nada, como es el caso de la Constitución de Estados Unidos u otras de países muy exitosos en gestión ambiental, que sus constituciones dicen nada o muy poco. Y también podríamos decir que hay constituciones que dicen mucho sobre temas ambientales y, sin embargo, su performance ambiental, de acuerdo a los distintos índices internacionales con respecto a la materia dejan mucho que desear. En otras palabras, decir o no decir, no es sinónimo de un resultado real de la performance ambiental de un país” asegura el profesor Raúl Campusano. “Creo que, sin dejar de lado lo que ya se ha avanzado, la Constitución tiene que empezar a construir. A construir y buscar conceptos nuevos. Hoy el concepto es contaminación, contaminación implica parámetros, que tienen que estar normados y ahí hay una discusión si se cumplen o no se cumplen. Quizás tiene que avanzar a un concepto que los tribunales ya han ido acuñando de alguna forma con la Corte Suprema, que tiene que ver con un concepto de dignidad ambiental, de buen vivir” estima Rodrigo Benítez. “Tenemos que creer que la Constitución tiene un poder importante en configurar cómo van a ser las distintas relaciones. Y entre ellas, la relación de la sociedad con la naturaleza, de las personas con la naturaleza. Que es algo que no ha estado en la historia de las constituciones, porque tampoco la protección ambiental fue algo que estuviera puesto sobre la mesa”, cuenta Ezio Costa. Sin lugar a dudas, uno de los límites que más se discutirá con respecto a la naturaleza es el de la propiedad 11


privada. “Hay una mirada también general, que se escapa de lo ambiental, que tiene que ver cómo balanceamos el derecho de propiedad con medioambiente. Cómo balanceamos también el acceso a los recursos naturales

ANÁLISIS • En caso de aprobarse una nueva Constitución, el proceso de adaptación será paulatino y gradual. Los poderes del Estado, ejecutivo y legislativo, deberán ser los encargados de implementar la nueva carta magna. Se requiere mecanismos flexibles, que permitan corregir aquellas cosas que no se puedan aplicar, con el fin de que no deban ser los tribunales los encargados de pronunciarse sobre vacíos legales. Algo que ocurre actualmente, en materias como la medioambiental.

con medioambiente” cuenta Rodrigo Benítez. Algunas organizaciones, como FIMA, han propuesto el concepto de función ecológica. “Cuando uno es dueño o dueña de un bien natural, éste está conectado naturalmente con otros bienes, con ecosistemas, con vidas distintas de la humana. Si yo soy dueño de un árbol, mi árbol está conectado con otros árboles, con las aves que anidan en ese árbol, con los hongos que crecen abajo, con el suelo y retiene tierra, captura carbono e incorpora algunos elementos al suelo también. Entonces todas esas funciones que cumple el árbol, no necesariamente son disponibles por mí, por ser dueño del árbol. A lo que apunta la función ecológica es que tiene que haber una reflexión sobre cuáles de esas cosas, van a poder ser disponibles en cualquier caso y cuáles van a tener ciertos límites” cuenta Ezio Costa. A este debate, se le puede agregar nuevas tendencias en términos constitucionales, como aquellas que le reconocen derechos a la naturaleza. El docente Ezio Costa asegura que “una Constitución ecológica, puede ser una primera piedra donde después se construya un sistema normativo de protección ambiental. Creemos que la naturaleza debe tener derecho a que se respete su estructura, su función, sus ciclos, sus procesos. Eso podría estar en la nueva Constitución y qué significa esto, significa que van a tener que haber leyes que establezcan cuáles van a ser las limitaciones para las actividades, para evitar que

se destruyan los ciclos, las estructuras en los procesos de la naturaleza y esa ley va a tener que ser discutida por un Congreso en el futuro”. Frente a las distintas evidencias del cambio climático producido por el calentamiento global que están generando las actividades humanas, algunos expertos consideran que debería ser un concepto incluido en la nueva carta magna. “Una primera aproximación, por ejemplo, es considerar, primero que nada y en esto no tengo duda alguna, el cambio climático. Integrar la realidad del cambio climático y me atrevería, incluso, a utilizar palabras distintas, usar la emergencia climática que el mundo está experimentando hoy día” asegura el profesor Campusano. Por último, otro debate tiene que ver si se crea un texto constitucional que contemple la justicia intergeneracional. “Creo que hay acuerdos que hay que avanzar en una visión intergeneracional y eso tiene que estar reflejado de alguna manera en la Constitución, de que nosotros tenemos que hacernos cargo de las futuras generaciones y tenemos que dejarle el mundo en el que vivimos, de alguna manera igual o mejor que como lo encontramos y ése es un principio básico, creo que humano”, señala Rodrigo Benítez. “Las bases de la institucionalidad debieran reconocer al desarrollo sostenible como un eje, reconociendo la importancia de satisfacer las necesidades de nuestros ciudadanos, pero también de velar por las futuras generaciones. El principio de desarrollo sostenible, aprovechamiento racional de nuestros recursos naturales y equidad intergeneracional son claves y que debieran estar expresados en el aspecto principal y primero de la Constitución que son las bases de la institucionalidad” señala Paulina Riquelme. “Me parece fundamental que reconozcamos esa equidad intergeneracional o justicia intergeneracional, en materia ambiental, también en otras materias, porque de alguna manera es llevar al papel, a la Constitución, una idea que es muy propia de la existencia de la comunidad, que es que, estamos trabajando para que el futuro sea mejor. No nuestro futuro, porque todos nos vamos a morir, en algún minuto, sino que el futuro de los que vendrán. Que tengan un futuro, lo mejor posible. Entender que ciertas actividades que pueden causar un gran beneficio presente, generan un perjuicio hacia el futuro que es muy grande” asevera Ezio Costa.

12


LA GRAN RESPONSABILIDAD DE LOS CONSTITUYENTES Hay consenso en que el éxito de esta nueva Constitución irá en línea con los acuerdos que se logren en la convención. “Va a depender de la sabiduría de nuestros constituyentes, de construir, de elaborar una Constitución que responda adecuadamente a los requerimientos de este siglo XXI, de la ciudadanía chilena y del mundo, en estos momentos” define el profesor Campusano. “Aquí lo que necesitamos todos es poder avanzar racionalmente en un país que nos permita crecer, que nos permita financiar las demandas sociales, pero que a la vez nos permita cuidar nuestro entorno y patrimonio natural” señala Rodrigo Benítez. “Me parecería importante que quienes estén redactando la nueva Constitución, tengan en consideración que el territorio de Chile incluye a los ecosistemas, a las personas y a las relaciones que existen entre los distintos elementos naturales y también entre nosotros humanos, y que cuando uno piensa qué es lo que constituye a Chile, lo que significa que Chile exista, es precisamente eso, esos ecosistemas y estas personas. Uno le toma un mayor peso de la necesidad de proteger eso” complementa Ezio Costa. “Revisar la historia constitucional de los últimos 200 años, cómo ha funcionado, considerar la experiencia comparada y la factibilidad real de su implementación, creo que es una buena posibilidad o consejo, si se puede dar a alguno a los constituyentes”, asegura el profesor Navarro. “El diálogo y el realismo… El diálogo con escucha sincera de todos los actores”, cierra como una fórmula para el éxito Paulina Riquelme.

13


Fuente: Archivo Nacional

CONSTITUCIÓN DE 1833

Se trata de la Constitución que más ha durado en la historia de Chile (92 años) y sus principales autores fueron Manuel José Gandarillas, liberal, y Mariano Egaña, conservador. Separa los poderes del Estado, con un ejecutivo que duraba 5 años en el cargo y la posibilidad de ser reelecto, y tenía mayor poder que el Congreso, el que estaba dividido en la Cámara de Diputados y el Senado, como en la actualidad. La religión Católica tiene carácter de oficial. El Presidente era José Joaquín Prieto.

14


Fuente: Archivo Nacional

CONSTITUCIÓN DE 1925

Es la segunda Constitución de mayor duración (55 años) y tiene como particularidad que fue sometida a votación popular. Redactada bajo el mandato del Presidente Arturo Alessandri, quien buscaba quitar el poder del Congreso de derribar gabinetes, obtuvo un apoyo del 94% de los votos y, al igual que ahora, votó menos de la mitad de la gente habilitada para hacerlo. Dentro de sus disposiciones, destaca que el Presidente se elija por mayoría relativa y no con segundas vueltas.

15


ACCIÓN POR EL CLIMA

Juan Pablo Orrego Activista, músico y ecologista. Segundo chileno en ganar el Premio al Sustento Bien Ganado o Right Livelihood Award, llamado también premio Nobel alternativo y que destaca temas como la protección medioambiental y el desarrollo sostenible. Lo hizo por su defensa a las comunidades Pehuenche en la región del Biobío frente a la construcción de represas hidroeléctricas. Coordinó el movimiento “Patagonia sin Represas” logrando movilizar a varios miles de personas a favor de la protección del territorio de la región de Aysén. Hoy una de sus grandes batallas es “No a Alto Maipo”, proyecto ubicado en una de las principales fuentes de agua de la Región Metropolitana.

16


“EN CHILE NO HAY DESARROLLO SUSTENTABLE”. “ES SÚPER EXTRAÑO ESTO QUE ALGUNOS SERES HUMANOS TENGAMOS QUE DEFENDER RÍOS, HUMEDALES, LAGOS, MAR, ANIMALES Y BOSQUES, DE OTROS SERES HUMANOS QUE NO LES IMPORTA DESTRUIR TODO ESTO, QUE ES LO QUE NOS PERMITE VIVIR”. “EL ACTIVISMO UNO LO HACE PORQUE ES UN DEBER, PORQUE NO QUEDA OTRA…”

17


“NO SÉ CÓMO LLAMARLO… MÁS DESQUICIADO, MÁS DESCABELLADO, MÁS DESCRITERIADO… ES QUE ALTO MAIPO GANA UN PREMIO”… Juan Pablo Orrego se toma el tiempo y utiliza varios sinónimos para describir su opinión sobre el actual proyecto que cuenta con la oposición férrea de este activista chileno. “Ésta es una cuenca demasiado estratégica, porque abastece de aguas a 8 millones de seres humanos. Provee de agua potable a toda la población de la Región Metropolitana y da el agua de riego. Con las aguas del Maipo se riegan 136 mil hectáreas de cultivo. Esta cuenca es demasiado importante, quizás la más importante de Chile, y está siendo ultra degradada por un proyecto hidroeléctrico, de una empresa norteamericana. Además, esta cuenca se está desertificando”, complementa el presidente de la ONG Ecosistemas. “Esto no tiene sentido, ¿dónde está la ciencia? ¿Dónde está el principio precautorio que se supone que es la base de la ley medioambiental chilena?” Se cuestiona el también director de Internacional Rivers. “Da una sensación de desesperación, de descalabro, da una cosa, una congoja, porque nosotros somos pacifistas y hemos luchado más de 12 años oponiéndonos a este proyecto con la razón, con los argumentos, los hechos nos han dado la razón, todo lo que hemos dicho, desgraciadamente, está ocurriendo. Todos los impactos que nosotros previmos, se están dando y la pregunta a futuro ¿qué va a pasar cuando Santiago se quede sin agua? ...” La conversación por la que este ecologista es contactado tiene que ver con otro tema. La idea es definir un concepto cada vez más conocido, pero que aún es algo que está en la nebulosa, en el aire, donde existen diferentes miradas sobre lo que significa, lo que hace aún más complejo lo que queremos definir en esta entrevista. Nos referimos al concepto de “desarrollo sostenible”.

UNA ESPECIE DE MANTRA QUE HA SIDO DEMASIADO REPETIDO Y EL PROBLEMA ES QUE NO SE HACE... NO HAY DESARROLLO SUSTENTABLE QUE YO SEPA”.

“Que yo vea, en ningún lugar del mundo en este momento, espero no ser injusto. Hay algunos lugares donde es más o menos sustentable. Las palabras manoseadas se empiezan a vaciar de contenidos”. Juan Pablo Orrego habla desde los que se han comprometido de manera muy metódica y aplicada en materias de cuidado al medioambiente y, particularmente, del agua. Su labor se ha centrado en generar conciencia sobre estos temas. Al hablar con él, da la sensación que es de esas personas que son capaces de tocar puertas, aplanar calles y fiscalizar activamente. Durante la entrevista, no sólo nos entrega una definición académica de lo que se supone es el desarrollo sostenible, sino que también una visión amplia de nuestras actividades económicas y sus impactos, el estilo de vida que llevamos en las ciudades, conflictos que tenemos como especie humana, la preocupación por el estado de los océanos y cómo observa el actual proceso constituyente que vive el país. “Se están moviendo cosas a nivel planetario, a nivel biosférico, geológico, una cuestión increíble. Es decir, el poder que tiene el ser humano, por un lado como asombroso y admirable… El problema que ese poder lo estamos usando para derrumbar la biósfera de la cual somos parte”, reflexiona. “Si tú hoy día miras, las grandes ciudades, Ciudad de México, Sao Paulo, Lima o Santiago, se comen a los países enteros. Puedes mirar a las ciudades y son como una colmena que está chupando y chupando insumos desde cientos de kilómetros y miles de kilómetros, los

“LA VERDAD ES QUE HOY EN DÍA ES UN ESLOGAN VACIADO DE CONTENIDO. 18


alimentos importados, la electricidad, el agua…”. “Los océanos y los mares están hechos puré, porque se han transformado en basureros, a través de muchos ríos. Las fotos son dantescas. Muchas naciones pobres utilizan los ríos como alcantarillas gigantes y toda esta basura, todo este plástico, todos estos residuos industriales van al mar. Ya hemos descubierto 6 depósitos de basura gigantes girando en las corrientes de los océanos y están cada día más grandes. Cómo esto se está moviendo, el plástico se está moliendo y se va transformando en micro partículas, cada vez más pequeñas y al final ese pez, esa centolla, esa langosta, la jaiba, tú te estás comiendo el plástico que tiraste al mar. Está volviendo a nosotros y a nuestros cuerpos no les hace bien. Mira las tasas de cáncer, mira las tasas de accidentes vasculares, de asma, de diabetes, de alergias y la salud mental. Síndromes esquizofrénicos, paranoias, ataques de pánico, depresión, es una cosa insólita”.

¿Qué es el desarrollo sostenible? “¿Qué es lo que se supone es desarrollo sustentable? Es una sociedad que logra tener desarrollo económico, de alguna manera manteniendo el equilibrio. Manteniendo una actitud como Estado o nación benéfica hacia sus ciudadanos y, al mismo tiempo, cuidando al medio ambiente. El concepto es: Tú no puedes degradar el medioambiente para las generaciones futuras, que es un concepto muy importante ¿no?”

¿Cómo Chile puede avanzar hacia un desarrollo sostenible? “Es imposible con el sistema económico que existe. Con lo que ahora la gente llama el “extractivismo”. Se le agrega neocolonial, porque estamos inundados de multinacionales y transnacionales, es parte de la globalización y lo que tú quieras, pero estamos inundados… Chile hoy es un país con problemas ecológicos gravísimos. Desde Arica hasta Palena (X región) diría yo, que quizás, por tema de dificultad de acceso, están un poco más prístinas las regiones australes, pero, desde ahí al norte, lo que hay es un país de sacrificio y, ahí descubres, que cuando hay un daño ecológico, hay, instantáneamente, un daño social, un daño a las personas, un daño a la salud…”

¿Por qué considera que hay un problema profundo e incompatible con el sistema económico? “La megaminería, que se le llama el sueldo de Chile, por el cobre y que hoy ya no es es así y lo que implica la megaminería… hoyos y tranques de relave; termoeléctricas; desaladoras y líneas de transmisión... Contaminación de suelo… aire… napas, a través de los tranques de relave… Los impactos son inconmensurables… Después, el otro pilar de la economía chilena, es la pesca industrial intensiva, para el mercado de harina de pescado del mundo y es una pesca que está llevando a la extinción. Constantemente, están las vedas, porque, cada vez, las especies están desapareciendo y esto es un fenómeno aterrante, mundial, porque los expertos dicen y afirman que la situación ecológica de los océanos y mares, es aún peor que todo lo que está pasando en la superficie terrestre. Está habiendo una especie de derrumbe precipitoso de la biodiversidad. Desde microrganismos, algas, a las grandes especies. Todo está cayendo como en un precipicio, en cascada. Los arrecifes de coral están en un 60% muertos a estas alturas. Una cosa impresionante. La pesca, incluye, técnicas como el arrastre, prácticamente, pasarle una aspiradora a la columna de agua, incluso, destruyendo el fondo marino. El tercer pilar de la economía chilena, es las plantaciones gigantes de monocultivo, lo más notorio son los pinos y eucaliptos, pero resulta que, en términos ecosistémicos y ecológico, las plantaciones agroindustriales, de lo que sea, puede ser avellanos europeos, cerezas, kiwis, paltas, son tan nocivas como las plantaciones de pino y eucaliptos. Las plantaciones de pinos y eucaliptos llegan a más

19


de 3 millones de hectáreas, así que es como otra escala, pero igual las plantaciones agroindustriales, son miles de miles, de miles de hectáreas. Y después está la salmonicultura que todos sabemos que también es insustentable. La industrial, porque tener un pequeño estanque de crianza de salmones para una comunidad costera… considerando siempre sí, que los salmones son una especie exótica, invasiva, súper agresiva, que ha invadido todos los ríos de Chile, prácticamente, ha causado un daño ecosistémico severo, pero más encima, cómo se hace… es como lo típico de Chile, este extractivismo descontrolado, desregulado, sin fiscalización, casi, como sin límites”.

¿Cómo es posible equilibrar las miradas con el fin de cambiar el paradigma y lograr un desarrollo apuntando a la sostenibilidad, pensando en las futuras generaciones? “Yo tengo una mirada que no es ideológica, yo creo que no se presta a opiniones. Es un misterio como humanidad, porque hay mucha gente preocupada del tema ecológico y tratando de ayudar mucho, pero la humanidad, como un todo, se transformó en un agente antagónico, como un enemigo de lo que llamamos naturaleza, que, además, somos nosotros mismos. Entonces, cuando somos enemigos de la naturaleza, somos enemigos de nosotros mismos y estamos transformados en una especie de enemigos destructores de las aguas. ¿Cómo puede ser que un ser hecho de agua, viviendo y siendo parte de una biósfera basada en agua, se transforma en un enemigo y destructor de las aguas? Es muy raro esto… En el fondo, esa gente que piensa que hay que quebrar huevos para hacer tortillas, que hay que destruir la naturaleza para desarrollarse y después cuidaremos de ella o, esa gente que dice que no podemos seguir desperdiciando las aguas de los ríos en la mar… Aquí hay un problema de percepción y, yo creo, que parte del problema, es la codicia. Es gravísimo. La pregunta es ¿qué es lo que pasa con la percepción? Hay una codicia que está complejizada con una ignorancia y esto se globalizó… Entonces, ha habido una ceguera de la humanidad, que, francamente, nos está costando la vida... Por el momento, nos está costando la calidad de vida”.

¿Cómo ves el trabajo de la Convención Constitucional? “Va a ser súper interesante observar cómo dialogan posturas tan polarizadas y tan distintas, tan antagónicas. A mí, la preocupación de fondo, es que una cosa es, cambiar la Constitución, al final palabras, antes escritas en pergaminos, después en papel y, ahora, en un disco duro... Puede suceder que logremos… no va a ser fácil… una Constitución linda, virtuosa, pero una cosa es cambiar palabras... Tú puedes hacer una Constitución súper virtuosa, pero el problema es que, lo que hay que desmantelar en Chile, lo que hay que deconstruir en Chile… es el sistema económico. Ese paradigma del saqueo, que viene de los europeos, de los españoles y los ingleses, se lo tragó la república de Chile y, viento en popa, seguimos con el paradigma del saqueo… La megaminería, la pesca industrial, las plantaciones, la salmonicultura, seguimos bajo la estela de este imperialismo europeo, del paradigma del saqueo y el problema es que todo eso está anclado en el concepto propiedad privada. Esta propiedad privada que nosotros llamamos concesiones, pero que está todo desvirtuado, porque una concesión, se supone, que es algo temporal. Que el Estado de Chile te da una concesión y te mira, cómo operas, funcionas y si, esto crea valor país o destruye el valor país… Si ayuda a la población o más bien la daña. Tenemos que transitar a una fase terciaria. Saltarnos la fase secundaria manufacturera y pasar a la fase terciaria, qué es, la producción de inteligencia. Todo el tema cultural, todo el tema de crear un país donde hay bienestar, que hay salud mental, que hay salud física y entregar servicios y, no solamente a Chile, sino que al mundo. Volver al servicio comunitario. Sirvámonos los unos a los otros”.

20


21


CIUDADES Y COMUNIDADES SOSTENIBLES

DE PROTECCIÓN AL MEDIOAMBIENTE A DERECHOS DE LA NATURALEZA. POR MARÍA TERESA SOLINAS.

EN UN ESCENARIO IMPENSADO HACE 50 AÑOS, EL CUIDADO POR LOS RECURSOS NATURALES O DISMINUIR LAS EMISIONES DE GASES DE EFECTO INVERNADERO SON TEMAS QUE SE ESTÁN TOMANDO LAS AGENDAS POLÍTICAS DE LAS CONSTITUCIONES MODERNAS Y TRATADOS INTERNACIONALES. EL CAMBIO CLIMÁTICO QUE SE ESTÁ GENERANDO POR EL CALENTAMIENTO GLOBAL QUE PROVOCAN LAS ACTIVIDADES DEL SER HUMANO ESTÁ PROVOCANDO CONSECUENCIAS EN LA NATURALEZA QUE PUEDEN TERMINAR SIENDO CATASTRÓFICAS. EN ESE CONTEXTO, SE HA GENERADO UN DEBATE LEGAL, DONDE NUEVAS TENDENCIAS RECONOCEN COMO SUJETO DE DERECHO A LA NATURALEZA, CON EL FIN DE PRESERVAR EL MEDIOAMBIENTE, PENSANDO EN LAS FUTURAS GENERACIONES. 22


Un cambio de mirada en el mundo “Hay una cosa que nosotros debiésemos pensar, que proviene de nuestras raíces culturales judeocristianas. Nosotros nuestro gran texto es la biblia, el antiguo testamento, el que dice que la naturaleza la puso Dios a nuestro servicio para que nosotros creciéramos y nos multiplicáramos. Si uno toma eso como una enseñanza, uno dice bueno Dios puso a la naturaleza para que nosotros hagamos más musulmanes, más cristianos, más budistas y ocupémosla. Esa visión utilitaria que nos lleva a pensar que nosotros somos aparte de la naturaleza ha sido fatal, porque ha llevado a explotarla sin ninguna consideración”, reflexionó en la entrevista de la primera edición el profesor Fabián Jaksic. Los primeros indicios de este debate, acerca de si la naturaleza (o algún elemento perteneciente a ella) debería tener derechos, podríamos encontrarlos en 1972, cuando Christopher Stone, profesor emérito de la Facultad de Derecho de la Universidad del Sur de California (Estados Unidos) y considerado para algunos el padre del derecho ambiental, publicó un artículo acerca de los derechos legales de los objetos naturales, en el que describió cómo la naturaleza carecía de reconocimientos legales, titulado “Should Trees Have Standing—Toward Legal Rights for Natural Objects” (“¿Deberían los árboles tener derechos?—Hacia los derechos legales para los objetos naturales”). En él, describió cómo la naturaleza, según la estructura de la ley, ha sido considerada una cosa sin derechos que defender. De esta manera, tal como se trataba a los esclavos, la naturaleza sólo existía para el uso de sus propietarios. Sin embargo, según su postulado, los elementos del mundo natural no solo existen en función al uso que les da el ser humano, sino que tienen derechos por sí mismos, los cuales se pueden hacer valer en los tribunales de justicia. Más tarde, en 1989, el profesor de estudios ambientales de la Universidad de California, Roderick Nash, publicó el libro “Los Derechos de la Naturaleza”, encendiendo poco a poco el debate global. El académico estaba consciente de que hablar de los derechos de la naturaleza era muy revolucionario; sin embargo, explica que algo similar había sucedido en la sociedad cuando comenzó a hablarse de la abolición de la esclavitud, otorgándoles igualdad de derechos constitucionales. En ese contexto, el libro de Nash describe por qué los derechos deberían expandirse a la naturaleza.

De la academia a los foros internacionales

Un papel clave en la protección del medioambiente está cumpliendo el derecho internacional. Iniciativas como el foro Conferencia de las Naciones sobre Cambio Climático, donde 190 países se han comprometido en combatir el calentamiento global y proteger al medioambiente, es una muestra que los esfuerzos están yendo en esa línea. Nacida en 1992 en Río de Janeiro, partió formalmente en 1994. El mundo ambiental se ilusionó, cuando en 1997, en la ciudad de Kioto, Japón, los estados miembros llegaban a un protocolo con el fin de disminuir la emisión de gases de efecto invernadero. Sin embargo, en la práctica no resultó, ya que países no cumplieron lo pactado. En 2015, nuevamente se daba un paso hacia la protección del medioambiente con el llamado acuerdo de París, donde 196 países propusieron ambiciosas metas con el fin de evitar que la tierra no aumente en 2º grados su temperatura, actualmente la recomendación es que no sea más de 1,5º. En estos 6 años, este tratado ha visto pocos avances en algunas naciones, ya que la decisión depende muchas veces de los gobiernos de turno. A esto se suman otras iniciativas importantes a nivel mundial, como lo fueron los Objetivos del Milenio, suscritos en 2000 y cumplidos en 2015, y la continuación de este trabajo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los que se plantearon también en 2015 y están pensados hasta el año 2030, de ahí el nombre como también se les conoce como Agenda 2030. En ambos casos, la protección al medioambiente es parte central de los objetivos. “Cuando se convocó en Naciones Unidas a la conferencia sobre el ambiente y desarrollo en 1992 en Río de Janeiro, se acuñó el concepto de Desarrollo Sostenible, que es aquel desarrollo que no inhibe las posibilidades de desarrollo en las generaciones futuras. Apela a la responsabilidad que tenemos las generaciones actuales de conservar el medioambiente, de manera de que, a nuestros descendientes, no les dejemos un ambiente sin agua, contaminado el aire, o con condiciones que limiten sus opciones de desarrollo”, argumenta la ex viceministra de Ambiente y Energía de Costa Rica, Patricia Madrigal. Los tratados internacionales marcan pauta hoy en términos de protección ambiental y Chile ha suscrito varios de los más importantes, como el convenido sobre Diversidad Biológica, que tiene como objetivo su conservación y la utilización sostenible de sus componentes o la Convención sobre Zonas Húmedas de Importancia Internacional, especialmente como hábitat de Aves Acuáticas, también llamada Convención Ramsar, que 23


protege los humedales, uno de los ecosistemas que más peligra en Chile. La protección al medioambiente también abrió espacios para el diálogo regional, lo que ha permitido acuerdos como el de Escazú, suscrito el 2018 en Costa Rica, entre los países latinoamericanos y del Caribe sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe. “Éste es el primer instrumento para América Latina y el Caribe, que se negocia en la región. Estos derechos son muy importantes, porque son procedimentales, es decir, que nos permiten ejercer otros derechos. Entonces, vemos ejemplos positivos en la región que se están desarrollando en el campo de derechos humanos, en el campo de conservación y protección”, asegura la experta, Patricia Madrigal, quien fue parte de la negociación del Acuerdo de Escazú, donde Costa Rica ejerció la co-presidencia de la Mesa Directiva junto a Chile. Un acuerdo que aún no está vigente en nuestro país, argumentando imprecisiones en el texto.

La naturaleza como sujeto de derecho Lo que partió como ideas académicas y fue agarrando notoriedad a través de la protección ambiental del derecho internacional, evolucionó en algunos lugares a reconocer la naturaleza como un sujeto de derecho. El año 2006 marcó un hito, cuando el Fondo de Defensa Ambiental Legal de Estados Unidos apoyó a la comunidad de Tamaqua Borough, Pennsylvania, y escribió el borrador de la ley de Derechos de la Naturaleza, buscando prohibir que las grandes fábricas botaran desechos tóxicos en sus alcantarillados. Una vez aprobada, se convirtieron en el primer lugar en legislar sobre la materia.

Un ejemplo que siguieron otros países donde se han otorgado derechos a elementos de la naturaleza. Es el caso de Nueva Zelanda, donde en 2011 se reconoció la personería legal del Río Whanganui. Posteriormente, en 2014, el país aprobó una ley de reconocimiento legal por derecho propio para el antiguo parque nacional de Te Urewera. Algo similar sucedió en Colombia, en 2016, cuando la Corte Constitucional reconoció al río Atrato como “una entidad sujeto de derechos”. Dos años más tarde, ocurrió lo mismo con la Amazonía. Una situación que genera debate dentro de la academia, ya que existen los que consideran que solo las personas son objetos de derecho y la naturaleza debe ser objeto de protección. “Destruye toda la teoría del derecho y su construcción, desde la base, con total responsabilidad sostengo que son aberraciones jurídicas. Sólo los sujetos de derecho pueden tener derechos y contraer obligaciones, las cosas o los entes no pueden naturalmente tenerlos y, lo más importante, no necesitan tenerlos. Por cierto, el medioambiente no es un sujeto de derecho”, postula el coordinador de Investigación del Programa de Derecho y Medio Ambiente de la U. Católica, Jorge Femenías.

Latinoamérica y el rol de la naturaleza en sus constituciones. La Constitución de 1980 de Chile sorprendió al mundo al poner dentro de los derechos de las personas, el vivir en un medio ambiente libre de la contaminación, el que se encuentra en el artículo 19 de esta carta magna, donde se enumeran todas las garantías constitucionales que actualmente tienen chilenas y chilenos. En la práctica, esto no significó mucho, hasta el año 1994 en que se promulgó la ley 19.300 que creó las bases

ALGUNOS DATOS HISTÓRICOS. • Existen 157 estados en el mundo que tienen Constitución. • Canadá, Israel, Suecia, Nueva Zelanda y Reino Unido no son parte de estos y tienen un conjunto de disposiciones las que determinan su régimen jurídico. • Las leyes estatuarias de San Marino de 1600 es la Constitución vigente más antigua, seguida de Estados Unidos 1788 y Noruega 1814. • 35 constituciones vigentes en el mundo son posteriores al año 2000.

24


generales del Medio Ambiente, lo que permitió definir conceptos como contaminación o protección del medioambiente. En la última década se implementó una institucionalidad para garantizar este derecho, a través de un Ministerio de Medioambiente, tribunales ambientales y una superintendencia del medioambiente que fiscaliza la materia. Al ejemplo chileno, hubo otros que fueron un paso más allá y reconocieron derechos a la naturaleza en sus cartas magnas. El primero fue Ecuador, en 2008, el que aseguró textualmente que “la Naturaleza o Pacha Mama, donde se reproduce y realiza la vida, tiene derecho a que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos. Toda persona, comunidad, pueblo o nacionalidad, podrá exigir a la autoridad pública el cumplimiento de los derechos de la Naturaleza. Para aplicar e interpretar estos derechos se observarán los principios establecidos en la Constitución, en lo que proceda” consigna. En 2010, Bolivia también reconoció constitucionalmente como sujeto de derecho a la naturaleza a través del principio de garantía de regeneración de la Madre Tierra, el que estableció, entre otras cosas, que el Estado y la so-

ciedad, en armonía con el interés común, deben garantizar las condiciones necesarias a los diversos sistemas de vida de la Madre Tierra. En tanto, en 2017, la Ciudad de México señaló en su Constitución que “el derecho a la preservación y protección de la naturaleza será garantizada por las autoridades de la Ciudad de México en el ámbito de su competencia, promoviendo siempre la participación ciudadana en la materia”. Patricia Madrigal, profesora de la Universidad de Costa Rica, destaca el rol de Latinoamérica en temas medioambientales. “Es una región que siempre nos da sorpresas muy buenas, en materia medioambiental. Desde hace unos 20 años se da un reconocimiento de los derechos de la naturaleza. Ecuador y Bolivia, por ejemplo, llegaron a incorporarlo en sus constituciones y también se ha desarrollado a través de la jurisprudencia de las decisiones judiciales, que tienden a darle protección especial a un río, por ejemplo, como una sentencia famosa en Colombia que viene a darle resguardo particular a una especie animal o a un espécimen”. Otros académicos consideran sí, que la incorporación y reconocimiento de derechos de la naturaleza no significa, necesariamente, una buena protección ambiental.

25


Edesio Carrasco, ex Director Regional y Fiscal del Servicio de Evaluación Ambiental, señala que “así ha ocurrido en Ecuador, donde el ex presidente Correa autorizó la explotación petrolera en el parque nacional Yasuní, algo que en Chile sería impensable, pese a no contemplar los derechos de la Madre Tierra, que Ecuador sí reconoce”.

Justicia Intergeneracional El debate sobre el resguardo legal de la naturaleza tiene un plano que apunta a asegurar que las futuras generaciones cuenten con los recursos para su desarrollo como personas, lo que también se ha denominado justicia intergeneracional. La abogada ambientalista Patricia Madrigal explica al respecto que el elemento tiempo, en materia medioambiental, es fundamental y que por eso se habla de la equidad generacional. “Es decir, que como generación no podemos permitir opciones de desarrollo que agoten recursos naturales indiscriminadamente, lo que dejaría en desventaja a nuestros descendientes”. Para evitar esto, Edesio Carrasco, académico de la facultad de Derecho de la Universidad del Desarrollo, considera que, “el campo de los legisladores debe ser amplio para buscar las mejores y más innovadoras soluciones posibles para proteger el medio ambiente, enfrentar el cambio climático, hacerse cargo de una regulación sofisticada en materia de biodiversidad y generar,

al mismo tiempo, incentivos para que la sociedad civil pueda colaborar en esos objetivos, contribuyendo desde la ciencia y la evidencia, a las mejores soluciones respecto de desafíos ambientales que todavía no avizoramos”, señala. Asimismo, el académico asegura que la justicia intergeneracional es muy importante, por lo que debe ser reconocida dentro de las bases de la institucionalidad como un criterio rector, no sólo en materia ambiental, sino en una perspectiva más amplia, que permita entender, que la satisfacción de las necesidades presentes no pueden comprometer a las de las generaciones futuras. “Esto aplica, por cierto, en materia ambiental, pero también en otras áreas en que se requieren recursos públicos como pensiones o salud, en donde la responsabilidad de quienes detentan el poder, debe no sólo considerar a los que hoy somos parte del país, sino también a nuestros hijos y nietos”, explica. En este tema, el abogado Jorge Femenías señala que, pese a no ser partidario de poner “apellidos” a la noción de justicia, el derecho ambiental debe regular conductas considerando los impactos presentes y futuros “porque, precisamente, las consecuencias que busca administrar, pueden verificarse mucho después del momento en que se ejecutó la acción que los ocasiona. En ese sentido, el desarrollo sostenible, obliga a distinguir distintos tipos de bienes (capital, ecológicos, científicos o de conocimiento) que deben reemplazarse armónicamente

Chile organizó la COP25, la última previo a la pandemia. La COP26 será en Escocia en noviembre de 2021.

26


En 2016, Colombia reconoció al río Atrato como “una entidad sujeto de derechos”.

en beneficio de las futuras generaciones”.

El dilema entre protección medioambiental y crecimiento económico La abogada Patricia Madrigal explica que durante los años 70 fue cuando se debatió con mayor fuerza acerca de cuál era la manera correcta de conciliar la protección del medioambiente y el desarrollo económico. “En esos años se decía que no podíamos tomar tantas medidas de conservación, porque eso iba a impedir el desarrollo que necesitamos”, recuerda. “Esto se vuelve a plantear con los acuerdos de París, porque cuando los países tienen que tomar medidas nacionales para combatir el cambio climático, siempre hay sectores que aparecen diciendo que esas medidas son muy fuertes, muy extremas y no podemos tomarlas ahora, porque implicaría un costo económico muy alto. Y ésa es una disociación que realmente no existe”, añade la experta. Ocurre entonces, que muchas veces se enfrenta el derecho a vivir en un ambiente libre de contaminación con los derechos de libertad económica o de propiedad. El profesor Edesio Carrasco explica que los tribunales de justicia se han pronunciado protegiendo el derecho a un ambiente libre de contaminación por sobre los otros, al

menos en la última década. “Los casos referidos a Pascua Lama, Mina Invierno, Central Río Cuervo, Hotel Punta Piqueros, Hidroaysén, Castilla, Dominga, Central Mediterráneo y tantos otros, no han podido desarrollarse, precisamente, porque la aplicación del derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación y la legislación ambiental han primado por sobre el derecho de propiedad y la libertad económica”, complementa el académico. Finalmente, la abogada Patricia Madrigal señala que, en el caso del cambio climático, las legislaciones adoptadas para preservar el medioambiente son medidas impostergables “porque lo que estamos viviendo en estos momentos es una crisis climática”. “Si en nuestra vida personal tuviéramos una crisis, muchas veces tenemos que tomar medidas fuertes, que nos hacen cambiar de rumbo, que nos hacen tomar medidas que quizás sin ese escenario de crisis, no tomaríamos. En ese sentido, las medidas que hay que tomar para poder contrarrestar los efectos del cambio climático efectivamente son fuertes, pero son impostergables”, concluye.

27


Crónica Histórica

El papel lo aguanta todo. Chile es una nación libre, luego de casi 10 años de batallas y en 1823 se apresta a elaborar una Constitución que limitó el territorio y estableció quiénes son considerados chilenos. También reguló los nacientes tres poderes en que se separó la administración del país: Un gobernante, un congreso y tribunales. Además, de los derechos y deberes de los recientes nuevos ciudadanos. Apenas llegó la noticia a la gobernación española de Chile de que el rey Fernando VII estaba preso, la cosa de a poco comenzó a cambiar. A inicios del siglo XIX, 1800, existen poco más de 750 mil habitantes, país alejado y pobre en comparación al resto de Sudamérica. Exportamos grasa y somos gobernados por autoridades corruptas y poco preparadas, que sentían caer en desgracia que los destinaran a este lugar. Como ha sido la tónica, conflictos externos afectaron directamente el destino de nuestro territorio y la invasión de Francia a España, con Napoleón Bonaparte, en 1808, fue un punto de inflexión en la independencia de Chile, pese a los más de 10 mil kilómetros que nos separan. En el viejo continente, los españoles crearon una Junta Suprema Central cuyo fin era ejercer los poderes ejecutivo y legislativo del gobierno español, mientras José Bonaparte, hermano de Napoleón y rey impuesto, estuviera en el 28


Rey Fernando VII

José Miguel Carrera

poder. Esto luego dará paso a una asamblea constituyente, las que se les llama las Cortes de Cádiz y que redactaron la primera Constitución española en 1812. En Chile se vivirá un proceso similar. Existía lealtad al rey, pero ya no a las autoridades impuestas. Fue así que una naciente clase política chilena, se reunió en un cabildo abierto el martes 18 de septiembre de 1810 y lograron un acuerdo para seguir siendo leales a su majestad y a ninguna autoridad más. En ese momento no hay una idea clara separatista. No hay un Congreso y la justicia la imparte la Real Audiencia, un tribunal español. En el mundo aparecían cosas nuevas. Una de ellas es la idea de que territorios ya no dependan de monarquías, sino que se conviertan en estados de derecho, como lo somos hasta ahora. El paso de súbdito a ciudadano y que se consagra a través de un libro llamado Constitución que marca la pauta sobre las funciones del Estado, separando los poderes en tres, con un gobernante único, un Congreso que apruebe las leyes y un poder judicial que las haga cumplir. También establece derechos y deberes, de los ciudadanos. Una idea innovadora para la época, que se vio hecha realidad en países como Francia, que derrocó su monarquía en demandas de derechos en vez de lealtades. Otro fue Estados Unidos, cuya independencia fue bien vista por parte de los países sudamericanos, ya que fue menos violenta que la francesa, algo que era temido por parte de algunos sectores de la sociedad. Además, los norteamericanos servirán de prestamistas, incluso a Chile, con José Miguel Carrera. Si hay algo que destacar de Carrera es que fue el primero con ideas independentistas reales y apuró un proceso que generaba dudas en los que tomaban las decisiones. Llega al poder en septiembre de 1811, al año del cabildo, y todas sus acciones apuntan a autogobernarse. Creó un Congreso y un tribunal chileno, con el fin de que el poder quede en mano de tres instituciones independientes, como una forma de dar equilibrio a la gobernanza.

Ramón Freire

Juan Egaña

Nació así un ejecutivo que es quien gobierna, el actual Presidente, que en el momento que hablamos era denominado Director, un segundo poder en manos de un Senado y un tercero en manos del primer tribunal chileno, el que luego pasó a ser la Corte Suprema. Desde ese momento nuestro Estado se separó en tres poderes; el ejecutivo, legislativo y judicial. Íbamos como avión, pero en 1814 el proceso de independencia tiene una ruptura con la reconquista que se firmó con el desastre de Rancagua y la retirada de las tropas independentistas, comandadas por Carrera y O´Higgins. Durante los años de la reconquista se abolieron todas las leyes anteriores y la represión con que gobernó Mariano Osorio y Casimiro Marco del Pont, apoyados por el regimiento español Talaveras de la Reina, convencieron hasta los más indecisos de la idea de separarse de una vez por todas de la monarquía. La batalla de Chacabuco el 12 de febrero de 1817, que fue la primera gran victoria del ejército libertador de Sudamérica frente al imperio español, la firma de la independencia un 12 de febrero de 1818 y la confirmación definitiva con el triunfo en la batalla de Maipú el 5 de abril de 1818 dieron inicio a nuestra historia republicana. Vinieron años de gobierno, donde Bernardo O´Higgins será la figura más poderosa hasta su caída en 1823, lo que dio paso a un gobierno en manos de otro militar, Ramón Freire, y la redacción de una Constitución mucho más detallada y clara de cómo funcionará el país, en comparación a los 5 reglamentos constitucionales anteriores. La tarea fue encomendada a un hombre nacido en Perú, que llegó en octubre de 1789 a Santiago, con 20 años. Comenzó como profesor particular y en 1790, la Real Universidad de San Felipe, la segunda en la historia, le reconoció sus títulos y le permitió hacer clases. Juan Egaña era maestro en filosofía y con reconocida trayectoria durante la independencia de Chile. Estuvo en el cabildo de 1810, fue parte del reglamento constitucional de 1812 ya mencionado, Presidente del Senado, 29


prisionero durante la reconquista y terrateniente. Él encabezó el congreso constituyente que promulgó un 29 de diciembre de 1823 esta carta magna de 81 páginas, 24 títulos y 277 artículos. “En el nombre de Dios Omnipotente, Creador, Conservador, Remunerador y Supremo Legislador del Universo, el Congreso Nacional Constituyente de Chile decreta y sanciona”, inicia. Al comienzo describe la nación chilena y quiénes son chilenos. “Chile es Nación independiente de la Monarquía Española y de cualquier otra potencia” y que “la soberanía reside en la nación y el ejercicio de ella en sus representantes”. Nuestro territorio comprendía de Cabo de Hornos al despoblado de Atacama, de Cordillera de Los Andes hasta las islas adyacentes como Juan Fernández y Chiloé. Estábamos aislados del continente. Una cosa muy positiva que caracterizó al nuevo Chile, es su artículo 8, el que marca diferencia en comparación a lo que sucedía en varias regiones del continente. Éste dictaba que: “En Chile no hay esclavos: el que pise su territorio por un día natural será libre. El que tenga este comercio no puede habitar aquí más de un mes, ni naturalizarse jamás”. El rechazo a la esclavitud en nuestro país será vanguardista desde 1811, donde una ley llamada de libertad de vientres, declaraba libres a las hijas e hijos de madre esclava, una vez que nacieran. Su primer título cerró con el artículo 10 que rezaba: “La religión del Estado es la Católica, Apostólica, Romana: con exclusión del culto y ejercicio de cualquiera otra”. Luego hace una separación entre los ciudadanos, considerando a sólo algunos como activos, los que tenían el derecho a votar. Debían tener más de 21 años o estar casados y cumplir con algún requisito como una propiedad de 200 pesos, un comercio propio de 500 pesos, dominio de profesión, haber traído alguna innovación al país o cumplir mérito cívico. Todos deben ser Católicos Romanos. Las mujeres no están contempladas. La ciudadanía activa podía ser suspendida por razones tales como ineptitud física o moral; falta de empleo o modo de vivir conocido; y habitud de ebriedad o juegos prohibidos. Entre todos, hay que destacar cumplir mérito cívico, que también es exigido para todas las autoridades que ganen más de 500 pesos a costa del Estado y que está regulado con varios números que describen cuáles son esos méritos. Algunos muy llamativos, como proporcionar ocupación útil a mujeres y mendigos; ocuparse por algún tiempo en la instrucción gratuita moral; ser útil en las

administraciones del Estado; ocuparse en el servicio de personas miserables, enfermos e impedidos; dedicarse especialmente a mejorar la moralidad religiosa y el culto sagrado; o ser padre de más de seis hijos legítimos. La Constitución de 1823 ordenó el país en un Poder Ejecutivo, donde no existía la figura de Presidente, sino que de Supremo Director, el que dura 4 años en el cargo, pudiendo extenderse a otros 4 años más, con 2/3 de los votos de los ciudadanos activos. Además, puede postular un extranjero siempre que tenga más de 12 años de ciudadanía. Existen 3 ministerios y un Consejo del Estado, donde entre sus integrantes, hay una figura eclesiástica. Justicia propia y un Congreso con muchas funciones. Entre ellas, exigía que se redactara un código que creara una Moralidad Nacional con el fin de que los ciudadanos lo cumplan en todas las épocas de su edad y en todos los estados de la vida social, formándole hábitos, ejercicios, deberes, instrucciones públicas, ritualidades y placeres. Se debía llevar un registro de la moralidad nacional o mérito de los ciudadanos. Para lograrlo, los senadores debían visitar sus zonas y evaluar, entre otras cosas, el cumplimiento de la moralidad y civismo de las costumbres y la moralidad religiosa. Como una forma de respaldar este control, la Constitución también ordenaba deberes como cuidar y responder por los viciosos, vagos y pobres que vivan en la prefectura correspondiente, que era un conjunto de 10 comunidades, cada una de ellas con al menos 10 casas habitadas. Otro aspecto interesante de esta carta magna es que reguló que, en caso de que existiera una grave discordia civil, conflicto entre los nuevos chilenos o insurrección, se establecería una Comisión de Conciliación Nacional, con el fin de la tranquilidad interior. También destaca una regulación a nuestra libertad de expresión, donde existía prohibiciones a la imprenta y su uso, como revelar acciones de algún ciudadano particular o las privadas de los funcionarios públicos y entrometerse en los misterios, dogmas, disciplina religiosa y la moral que aprueba la Iglesia Católica. El papel lo aguanta todo, pero otra cosa es llevarlo a la práctica... La Constitución moralista de Juan Egaña fue inviable y su aplicación muy engorrosa. Los sectores más liberales y menos conservadores de la sociedad la rechazaron de plano y quedó derogada en enero de 1825 sin haber entrado en vigencia. 30


Fuente: Archivo Nacional

CONSTITUCIÓN DE 1980

Creada por el régimen militar, fue promulgada en octubre de 1980. Su elaboración estuvo a cargo de políticos como el ex senador UDI, Jaime Guzmán, y fue aprobada por un 65% de los votos en las urnas. Sin embargo, la ausencia de registros electorales y restricción de las libertades públicas pusieron en tela de juicio la legitimidad de estos resultados. En el año 2005, con Ricardo Lagos como Presidente, se le introdujeron 54 reformas, luego de un amplio acuerdo político. 31


ESPACIO INTERNACIONAL

EN TODOS LADOS SE CUECEN HABAS. EN EL 1215 SE REDACTÓ POR PRIMERA VEZ UN TEXTO QUE DELIMITÓ EL PODER DE UN REY, SEMBRANDO EL CAMINO A LO QUE MÁS ADELANTE SE CONVIRTIÓ EN CONSTITUCIONES QUE REGULAN EL FUNCIONAMIENTO DE LA GRAN MAYORÍA DE LAS NACIONES. PARA LLEGAR A ESE MOMENTO, HAY QUE REMONTARSE UNAS DÉCADAS ANTES Y ENTENDER UN CONFLICTO LLENO DE TRAICIONES POR EL PODER Y TIERRAS ENTRE LAS MONARQUÍAS INGLESA Y FRANCESA. POR UN LADO LOS PLANTAGENET Y POR EL OTRO LOS CAPETO. 32


Imperio Angevino.

Estamos hablando de una época donde reinan las monarquías sin ningún tipo de restricción, ejerciendo poder absoluto, que se decía venía directamente de Dios. La iglesia cumple un rol gravitante, luchando por su independencia frente a las monarquías y conformaban la clase alta junto a los nobles, los que están a cargo de las localidades en las que se distribuía la sociedad europea. Se puede decir que esta historia de enfrentamientos que durará casi 100 años, parte con el rey de Francia Luis VII, que fue coronado en 1137 a sus 17 años, luego de casarse con Leonor de Aquitania, una mujer que le entregaba una buena cantidad de territorio a la casa de los Capeto. Una relación que funcionó hasta la segunda cruzada, en 1146, ya que existe una ruptura en el matrimonio, luego que el rey francés se negara a ayudar a un tío de Leonor. A su vuelta, el monarca decide anular su matrimonio lo que ocurre un 18 de marzo de 1152 a lo que Leonor respondió casándose con el futuro rey de Inglaterra, el Plantagent Enrique II, que asumirá como soberano en 1154. Este hecho cambió el mapa, ya que el rey de Inglaterra es vasallo del de Francia, pero con el matrimonio entre Enrique y Leonor, este reinado pasa a tener más territorio que el rey francés, formándose el imperio Angevino que abarcó los territorios de Inglaterra, mitad oriental de Irlanda y mitad occidental de Francia. En la práctica, esto se tradujo en una competencia entre ambos que es una especie de guerra fría por así decirlo,

ya que Luis VII apoya las rebeliones de nobles en Inglaterra y Enrique II ataca también a vasallos de los Capeto, pero hay actos de paz entre ellos, como el hecho que la hija Margarita de Luis VII y Enrique el Joven, heredero al trono de Inglaterra, se comprometen en 1160, como un acto de lealtad por parte de Enrique II, la pareja tenía 5 y 2 años de vida. Se casaron formalmente en 1172. Pese a la muestra de confianza, el monarca inglés se irá cada vez empoderando más y tendrá algunos casos feroces de abuso, como el asesinato de Tomas Becket, un arzobispo nombrado personalmente por él saltándose la fila y que pasará a ser un férreo opositor de Enrique II y la independencia del clero con respecto a la corona. Por supuesto, Luis VII de Francia fue el primero en darle resguardo al cura, pero pese a esto, cuatro caballeros leales al monarca inglés asesinan al actual mártir de la iglesia, en 1170. Es en esta década en que se destapará la cantidad de problemas que existen al interior de la familia de los Plantagenet. El drama que vivirán es digno del dicho pasa en las mejores familias. El matrimonio de Enrique II y Leonor de Aquitania tiene una descendencia que partió con su primer hijo Guillermo, que murió a los dos años, Enrique el joven, primer heredero al trono, Ricardo Corazón de León, Godofredo, Leonor, Juana y el último hijo, Juan Sin Tierra. 33


La cosa se empezó a complicar cuando Enrique el Joven quiso apurar la sucesión al trono, apoyado por su madre y hermanos, luego de descubrir que su padre abusaba sexualmente de la otra hija Luis VII de Francia, Adela, quien estaba comprometida con Ricardo Corazón de León. En 1173 el heredero al trono organiza una revolución, apoyada por Felipe II sucesor en el trono francés de los Capeto. Una rebelión que casi logra derrocar a Enrique II, sin embargo, apoyado por generales que no pertenecían a la nobleza, pero que él les dio títulos por sus habilidades y lealtad, el monarca logró controlar la sublevación, ordenó apresar a Leonor su señora y jurar lealtad a todos sus hijos. El tema es que este fallido ataque cambió el mapa de la sucesión al trono, ya que comienza a adquirir notoriedad el segundo heredero, Ricardo Corazón de León, el que luego de prestar juramento de lealtad a su padre tras la sublevación, se hace famoso sofocando las rebeliones por parte de los nobles, los que estaban descontentos con el poder ilimitado del rey. Una fama que genera un problema dentro de la familia, ya que el rey Enrique II, le pide a su hijo Ricardo que respete a Enrique el Joven como heredero al trono, pero no hace caso. El ruido que existe con respecto a la sucesión del trono terminó por generar un enfrentamiento entre los hermanos. Enrique El Joven, apoyado por Godofredo, ataca en 1179 a Ricardo Corazón de León el que finalmente se impone y somete a ambos. En su intento por conseguir el trono, Enrique atacará una vez más, en 1183, pero muere en combate, lo que significó que Ricardo pasó a ser el heredero legítimo. Luego de éste venía Godofredo que murió en 1186 y Juan, el más chico. A esta altura, comprenderá que los lazos familiares no eran muy fuertes en la casa Plantagenet, por lo que no es de extrañar, que Ricardo desconfiara de su padre Enrique II, sobretodo, por la buena relación que tenía con el menor Juan. A éste le había prometido tierras, pero no se las alcanzó a entregar. Paralelamente, esas tierras Ricardo Corazón de León se las promete al rey de Francia, Felipe II, con el fin que lo ayude a derrocar a su padre. En 1189, el ejército de ambos venció al rey de Inglaterra, el que dejó como sucesor a Ricardo Corazón de León, quien se convierte en el nuevo monarca y a Juan sin la posibilidad de tener territorios, los que retornaron a Francia, quedando inmortalizado como Juan Sin Tierra. Este reinado estuvo marcado por la lucha de Ricardo Corazón de León en la tercera cruzada y será muy poco lo que estará el monarca en su tierra. Durante su ausencia,

Enrique II

Ricardo Corazón de León

34


Juan Sin Tierra, apoyado por el rey de Francia nuevamente, busca desacreditar a los oficiales de su hermano, a cargo del gobierno, pero no logra tener éxito en sus intentos por convertirse en monarca hasta 1199, año en que muere Ricardo Corazón de León. En 1200 Juan I es coronado como el nuevo monarca de Inglaterra. Una de sus primeras medidas fue lograr la paz con Francia y el rey Felipe II, pero ésta duró sólo hasta 1202, cuando estalla una nueva guerra, donde Juan I logra en un comienzo victorias, pero las arcas fiscales de Inglaterra están por los suelos, por lo que en 1204 pierde sus territorios al norte de Francia. De a poco el imperio se empieza a desmoronar y Juan sin Tierra debe recurrir a una serie de reformas fiscales con el fin de recuperar las tierras, lo que complicó sus relaciones con el clero y los nobles. Incluso es excomulgado en 1209 por la iglesia. Las medidas para generar recursos no fueron suficientes y en 1214, el rey Felipe II de Francia se impone nuevamente al ejército inglés, lo que sería una gota que rebalsaría el vaso. El rey Juan I al regreso se encuentra con que muchos nobles ingleses están sublevados por la política fiscal que existía y su reinado cada vez se complicaba más. Como una manera de calmar los ánimos, se acordó la paz en 1215 firmando la Carta Magna. Se trató de un documento a cargo del arzobispo Stephen Langton, el que limitó el poder del rey. Dentro de las libertades y garantías consagradas en ella están los derechos de los ciudadanos a recibir herencia, regulación de los impuestos, libertad de la iglesia con respecto al gobierno y la creación de un cuerpo de Barones para hacer contrapeso al monarca. Pese a esto, estalló una guerra civil con nobles rebeldes apoyados, esta vez, por el nuevo rey de Francia, Luis VIII. En 1216 Juan I o Sin Tierra murió y la iglesia inglesa rápidamente nombro a su hijo Enrique III como rey, lo que generó consenso entre los otros nobles, que se unieron para apoyar al nuevo monarca y vencer a los barones rebeldes, lo que ocurre en 1217, retornando así la estabilidad a Inglaterra, finalizando este período convulsionado de la monarquía del Reino Unido.

Juan Sin Tierra

35


TRIVIA Pon a prueba tus conocimientos y aprende más sobre sostenibilidad. Si quieres participar, mándanos tu pregunta con alternativas y respuesta a contacto@revistalaruta.cl 1. ¿Qué año se firmó el acta de la independencia de Chile? a) 1810 b) 1811 c) 1814 d) 1817 e) 1818 2. ¿De qué año es la Constitución de mayor duración en Chile? a) 1811 b) 1828 c) 1833 d) 1925 e) 1980 3. ¿En qué país se dictó la Carta Magna, el texto que puso límites, por primera vez, a un rey? a) España b) Francia c) Inglaterra d) Portugal e) Alemania 4. ¿Cuál de los siguientes hechos históricos fue relevante en la instauración de las constituciones? a) La primavera árabe b) La revolución industrial c) El descubrimiento de América d) La revolución francesa e) Las cruzadas 5. ¿Quién fue el que estuvo a cargo de la Constitución moralista de 1823? a) Manuel Gandarillas b) Juan Egaña c) José Miguel Carrera d) Mariano Egaña e) José Joaquín Prieto 6. ¿Qué año se reformó la Constitución de 1980? a) 1990 b) 2000 c) 2005 36


d) 2010 e) 2015 7. De las siguientes frases, ¿cuál se relaciona con el desarrollo sostenible? a) El crecimiento económico debe respetar las leyes de cada país b) A mayor producción, mayor riqueza y, por lo tanto, sociedades sostenibles c) El mercado debe ser libre, mientras menos regulaciones, mejor d) El Estado tiene que controlar todo, con el fin de garantizar nuestro bienestar e) El crecimiento económico debe tener inclusión social y respetar la naturaleza 8. ¿Cuál de los siguientes países incorporó a la naturaleza como sujeto de derecho en su Constitución? a) Estados Unidos b) Perú c) Cuba d) Ecuador e) Argentina 9. ¿Qué otras normativas tienen la misma jerarquía en el país que la Constitución? a) Las leyes de quórum calificado b) Las sentencias de la Corte Suprema c) Los tratados internacionales d) Los recursos de protección e) Los decretos supremos 10. ¿Qué grandes aspectos regula la Constitución? a) La organización del Estado y los derechos y deberes de las personas b) La libertad pública y las garantías sociales c) Cómo se distribuye el territorio d) El rol que cumplen los tribunales de justicia e) Todas las anteriores 11. ¿Cuál es el plazo que tiene la convención constituyente para redactar una nueva carta magna? a) 6 meses, prorrogable a 9 meses b) 9 meses c) De 9 meses, prorrogable a 1 año d) 1 año e) Ninguna de las anteriores

37


¿TE GUSTARÍA SER PARTE DE ESTE MEDIO DE PERIODISMO SOSTENIBLE?

Te invitamos a hacer alianzas y ver las distintas posibilidades de participar de Revista La Ruta. Escríbenos a

CONTACTO@REVISTALARUTA.CL

Entérate de todas nuestras novedades en: www.revistaLaRuta.cl Escucha los contenidos de nuestras entrevistas en Radio La Ruta Síguenos en @revista_laruta

Mira más contenidos en Señal La Ruta.

Nombre de usuario Revista_LaRuta.

SOLUCIONES 1. E- 2. C- 3. C- 4. D- 5. B- 6. C- 7. E- 8. D- 9. C- 10. E- 11. C 38


Colaboradores Revista Sebastián Marín – Periodista María Teresa Solinas – Periodista Magdalena Echeverría – Historiadora Viviana Bobadilla – Diseñadora Francoise Arcil - Ilustradora Ronald León – Encargado informática Maximiliano Villalobos – Página web Archivo Nacional de Chile

39


EDICIÓN 02


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Edición 2 Revista La Ruta by Sebastianmarin84 - Issuu