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LUZ DE LA PAZ DE BELÉN 2012 Lema “QUIERO

VERTE”

El lema de éste año hace referencia a la necesidad y al deseo de un “encuentro con Jesús”. Yo quiero verle, él quiere verme, queremos y necesitamos encontrarnos. Los materiales están divididos en cuatro fases que corresponden a las cuatro semanas de Adviento y a la luz del Evangelio de cada una de ellas se plantean una de las 4 preguntas siguientes:

- ¿Cuándo?, en qué momento de mi vida, en qué momento del día, en qué momento de mi desarrollo… - ¿Dónde?, en qué lugar, en qué circunstancias, en qué personas… - ¿Para qué?, qué cambiará en mi vida, qué en la de los que me rodean, qué en el mundo, a qué me compromete… - ¿Cómo?, ¿hay herramientas para ello?, ¿yo sólo?, ¿con qué actitud?…

La estructura de los materiales será, como siempre, una lectura bíblica, una actividad o juego, una canción, una oración y un cuento con tres novedades: 1. El Evangelio será el mismo para todas las ramas porque es el correspondiente a cada uno de los cuatro domingos de Adviento. 2. La oración está “esbozada” en un pergamino con diferente contenido para cada franja de edad, que debe ir rellenándose cada semana transformando en oración todo aquello que hemos reflexionado y vivido. 3. Se incluye una propuesta de celebración de la Palabra para los adultos responsables de los niños y jóvenes, de equipos de trabajo, claustros, etc. previa al comienzo del Adviento y que sirva de preparación y/o motivación. Cada semana se encenderá una vela de la Corona de Adviento, se trabajarán los materiales correspondientes y se irá creando una oración rellenando un trozo del pergamino propuesto de manera que al llegar el momento de recoger y repartir la Luz de la Paz de Belén los chavales se sientan preparados para ese Encuentro recíproco que supone el lema QUIERO VERTE. Los materiales que proponemos pretenden ser una guía de trabajo, un itinerario para vivir el Adviento, un camino a seguir para preparar nuestros corazones para recibir la Luz de la paz de Belén y pueden adaptarse a cada realidad de tiempo, número de participantes, situaciones personales, etc.


CELEBRACIÓN DE PREPARACIÓN Proponemos una celebración previa al comienzo del Adviento que sirva de preparación y motivación el grupo de responsables de los niños y jóvenes, equipos asociativos, claustros de profesores, etc.

El cuento El Mesías disfrazado

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ecordé aquella vieja historia de una Delegación/Grupo de Escultismo en el que la alegría y el espíritu scout habían desaparecido. No es que los scouts que la formaban fueran malos, pero sí que en los Grupos y en la misma Delegación/Grupo, había una especie de gran aburrimiento, una gran apatía, que propiciaba que los scouts no parecieran felices; nadie apreciaba nada, ni se comprometía por nadie y eso se notaba en la vida diaria como una capa espesa de mediocridad. Tanto, que un día el Delegado, hombre bueno, fue a visitar a un sabio y anciano consiliario que en su vejez se había retirado a disfrutar de la obra de Dios en la naturaleza, a un pequeño pueblo de la Sierra. Este hombre, con fama de santo, después de oírle y reflexionar, le dijo: “La causa, hermano scout, es muy clara. En vuestra asociación habéis cometido todos un gran error: resulta que entre vosotros vive Jesús, el Viejo Lobo camuflado, disfrazado, y ninguno de vosotros se ha dado cuenta.” El buen delegado, comenzó a regresar preocupadísimo al local donde se reunían porque, por un lado, no podía dudar de la sabiduría de aquel sacerdote, pero, por otro, no lograba imaginarse quién de entre sus hermanos scouts podría ser ese Cristo disfrazado. ¿Acaso la Tesorera? Imposible. Era una mujer buena, pero era vanidosa, creída. ¿Seria ese Responsable de Grupo que en todas las asambleas protestaba? No, no. Era también un buen Scout, pero era duro, irascible. Imposible que fuera el Mesías. ¿Y ese lobato tan pequeño que fue con una mochila inmensa al ultimo día de la delegación? Ya se sabe la pasión de Jesús por los niños y por los indefensos ¿Y ese pionero pesado que no nos dejo dormir en aquella acampada? Quizá Jesús quisiera poner a prueba nuestra paciencia. Repasó, uno por uno, la lista de sus scouts y a todos les encontraba, aunque buenas personas, con muchos defectos. Claro que -se dijo a sí mismo- si Jesús estaba disfrazado, podía estar disfrazado detrás de algunos defectos aparentes, pero ser, por dentro, el viejo Lobo. Al llegar al local, comunicó al equipo el diagnóstico del anciano y todos sus compañeros se pusieron a pensar quién de ellos podía ser el Mesías disfrazado y todos, más o menos, llegaron a las mismas conclusiones que el Delegado. Por eso, por si acaso, comenzaron a tratar todos mejor a sus compañeros, a todos, no sea que fueran a ofender a Jesús.

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Por otro lado, también pensaron la posibilidad de que en cada uno de ellos pudieron estar Jesucristo encarnado y ni siquiera ellos mismos lo supieran, por lo que empezaron a vivir, como personas y como Scouts, sintiendo que respondían a las diferentes situaciones igual que el Maestro lo hubiera hecho. Y comenzaron a ver que tenían más virtudes de las que ellos sospechaban. Empezaron a ser generosos, a servir a Jesús como se merece, a dar sin medida, a combatir sin temor a las heridas, a trabajar sin descanso y a darse sin esperar otra recompensa que la de saber que hacían su Santa voluntad. Y, poco a poco, la Delegación fue llenándose de amor, y de espíritu Scout. Empezaron a volver a ser felices, porque sentían que hacían felices a los demás. Cada uno trataba a su hermano scout como sí fuese Jesús mismo, e intentaba mirar las cosas desde el mismo prisma por el que hubiera mirado Jesús. Y todos empezaron a ser verdaderamente felices, amando y sintiéndose amados, haciendo del servicio, forma de vida.

La canción... ALELUYA DE LA TIERRA (Brotes de Olivo) Quién quiere resucitar, a este mundo que se muere. Quién cantará el aleluya, de esa nueva luz que viene. Quién cuando mire la tierra, y las tragedias observe, Sentirá en su corazón, el dolor de quien se muere. Quién es capaz de salvar, a este mundo decadente, Y mantiene la esperanza de los muchos que la pierden. El que sufre mata y muere, desespera y enloquece, y otros son espectadores, no lo sienten Quién bajará desde la cruz, a tanto Cristo sufriente; Mientras los hombres miramos impasivos, indolentes. Quién gritará desde el silencio, de un ser que su Dios retiene; Porque se hace palabra, que sin hablar se le entiende. Quién se torna en Aleluya, porque traduce la muerte, Como el trigo que se pudre, y de uno doscientos vienen Aleluya cantará, quién perdió la esperanza, y la tierra sonreirá. Aleluya (3 veces)

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Texto bíblico para la reflexión... Marcos 13, 33-37

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or tanto, permaneced despiertos y vigilantes, porque no sabéis cuándo llegará el momento. Esto es como un hombre que, a punto de irse a otro país, deja a sus criados al cargo de la casa. A cada cual le señala su tarea, y ordena al portero que vigile. Así que permaneced despiertos, porque no sabéis cuándo va a llegar el señor de la casa: si al anochecer, a la medianoche, al canto del gallo o a la mañana. ¡Que no venga de repente y os encuentre durmiendo! Y lo que os digo a vosotros se lo digo a todos: ¡Permaneced despiertos!

REFLEXIÓN: Cada uno expresará libremente lo que le ha transmitido la Palabra de Dios.

El cuento El príncipe y el criado

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n poderoso sultán viajaba por el desierto, seguido de una larga caravana, que transportaba una pesada carga de riqueza en oro y objetos preciosos. A mitad del camino, cercado por el fuego de los arenales, un camello extenuado, cayó para no levantarse. El arca que transportaba sobre sus espaldas, crujió y se deshizo dejando esparcido sobre las arenas, joyas y brillantes. El príncipe, no teniendo con qué recoger el precioso caudal, hizo un gesto displicente, invitando a sus colaboradores y criados a guardarse lo que cada uno pudiese cargar sobre sí. Mientras estos se abalanzaban con avidez sobre el rico botín para buscar entre los granos de arena otros granos que brillaban un poco más, el príncipe siguió adelante su camino por el desierto. De pronto, escuchó los pasos de alguien que caminaba a sus espaldas. Se volvió y vio que era uno de sus criados que le seguía, jadeante y sudoroso. -¿Y tú? –le preguntó-, ¿no te quedas a recoger nada del tesoro? El joven respondió con sencillez llena de distinción: -Yo sigo a mi rey.

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La canción TANTOS PIES QUE LAVAR (Ixcís) Sigue habiendo tantos pies que lavar sigue habiendo tanta oscuridad que iluminar tantas cadenas que romper, pan y vino para el pobre quiero ser. Fortalece, Señor, mi poca fe. Padre mío, me abandono a Ti, haz de mi lo que quieras. Lo que hagas de mí te lo agradezco. Estoy dispuesto a todo, lo acepto todo, con tal que tu voluntad se haga en mí y en todas tus criaturas. No deseo nada más, Dios mío. Pongo mi vida en tus manos. Te la doy, Dios mío, con todo el amor de mi corazón, porque te amo, y es para mí una exigencia el donarme entregarme en tus manos sin medida, con infinita confianza, Porque Tú eres mi Padre.

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MATERIALES PARA TRABAJAR CON NIÑOS Y JÓVENES Los Evangelios para las cuatro semanas

Primera semana de Adviento: Mc 13, 33-37

P

or tanto, permaneced despiertos y vigilantes, porque no sabéis cuándo llegará el momento. Esto es como un hombre que, a punto de irse a otro país, deja a sus criados al cargo de la casa. A cada cual le señala su tarea, y ordena al portero que vigile. Así que permaneced despiertos, porque no sabéis cuándo va a llegar el señor de la casa: si al anochecer, a la medianoche, al canto del gallo o a la mañana. ¡Que no venga de repente y os encuentre durmiendo! Y lo que os digo a vosotros se lo digo a todos: ¡Permaneced despiertos!

Segunda semana de Adviento: Mc 1, 1-8

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omienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Está escrito en el profeta Isaías: «Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino. Una voz grita en el desierto: Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos.» Juan bautizaba en el desierto; predicaba que se convirtieran y se bautizaran, para que se les perdonasen los pecados. Acudía la gente de Judea y de Jerusalén, confesaban sus pecados, y él los bautizaba en el Jordán. Juan iba vestido de piel de camello, con una correo de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba: - Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.

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Tercera semana de Adviento: Jn 1, 6-8 y 19-28

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ubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él. No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz. Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres? Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo. Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No. Le dijeron: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo? Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías. Y los que habían sido enviados eran de los fariseos. Y le preguntaron, y le dijeron: ¿Por qué, pues, bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta? Juan les respondió diciendo: Yo bautizo con agua; más en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis. Este es el que viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado. Estas cosas sucedieron en Betábara, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando.

Cuarta semana de Adviento: Lc 1, 26-38

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l sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y, entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.» María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era estéril, porque no hay nada imposible para Dios.» Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel, dejándola, se fue.

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Señor Jesús que estás en ....................................................................................... y también en ................................................................................................................ Quiero verte pronto porque estando tú conmigo ................................................. ........................................................................................................................................ Además, sé que me vas a enseñar a.......................................................................... ........................................................................................................................................ Me estoy preparando para cuando vengas y, por eso, voy a ser ......................... ........................................................................................................................................

Señor Jesús, Siempre he creído que estabas en .......................................................................... ........................................................................................................................................ Pero me he dado cuenta que estás en.................................................................... ........................................................................................................................................ Quiero verte porque sé que si tú estás aquí ...................................................... ........................................................................................................................................ También sé que para que vengas, yo tengo que..................................................... ........................................................................................................................................ Y por eso, con tu ayuda yo me comprometo a .................................................... ........................................................................................................................................

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Señor Jesús, Llevo mucho tiempo ............................................................................................ Te he buscado en ................................................................................................. Pero en realidad te encontrabas en .................................................................... La gente dice que tu eres ................................................................................... Pero yo sé que ...................................................................................................... Quiero verte para ................................................................................................... Acepto ..................................................................................................................... que me presentas.

Señor Jesús, En mi vida hace tiempo que (busco, necesito, siento, sufro, etc.) .............. .................................................................................................................................... Sé que estás en la Eucaristía, pero también te he buscado en ..................... ............................................................................ y realmente te encontrabas en .................................................................................................................................... Oigo hablar de ti por todas partes y unos dicen que eres.............................. ........................................ y otros que eres ........................................................... Pero yo sé que .............................................................................. y para mí ....... ................................................................................................................................... Quiero verte y encontrarme contigo para ............................................................ Me gustan los retos y no busco el camino fácil. Acepto ............................. .................................................................................................. que me presentas.

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FRANJA DE EDAD: De 10 a 14 AÑOS Primera semana Actividad: Desastre en el rincón Los responsables, previamente desarreglan desastrosamente el local-rincón donde tendrá lugar la reunión. AMBIENTACIÓN.- Qué mala suerte hemos tenido que nuestro local está desarreglado precisamente hoy, que debemos de tenerlo preparado para una gran visita. ¡Pongámonos manos a la obra! Arreglemos nuestro espacio lo más acogedor posible: Limpieza Puertas (abiertas) Luz Temperatura. Decoración Orden Nosotros, nuestra presencia, nuestra actitud.

REFLEXIÓN:

En este espacio, donde vivimos nuestra vida como scouts, también vive Jesús, que como Señor de la vida y de la historia, acompaña, construye, protege y cuida mi casa. ¡Y puede parecer en cualquier momento! Por eso tenemos que tenerlo SIEMPRE preparado, SIEMPRE dispuesto por si Él necesita de nosotros.

La canción INTÉNTALO Lucho para no llorar, lo dejo dentro Me hago un lío al pensar, lo que siento Yo sé que tiene que salir, puedo hacerlo No es momento de huir

Haz el mundo tu pista de baile Inténtalo, inténtalo Tienes que empujar ahora no pares Inténtalo, inténtalo Tú y yo podemos hacer temblar el suelo Haz el mundo tu pista de baile Inténtalo, inténtalo

Yo, quiero llorar y no parar Al fin lo he comprendido Hoy, me ves salir fuera de mí Esto es un sinsentido Ahora, ahora yo sé que puedo hacerlo Ahora, ahora yo sé que puedo hacerlo

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No quiero perder un día más El escenario espera Yo, me subiré y sin dudar Lo daré todo fuera Ahora, ahora yo sé que puedo hacerlo Ahora, ahora yo sé que puedo hacerlo

Haz el mundo tu pista de baile Inténtalo, inténtalo Tienes que empujar ahora no pares Inténtalo, inténtalo Tú y yo podemos hacer temblar el suelo Haz el mundo tu pista de baile Inténtalo, inténtalo

Muy bien Sientes que para la música muy dentro No parar de bailar, ese es tu consuelo Sientes que por fin vas a llegar Con tus pasos se ilumina el suelo Hoy se respira en el aire adrenalina NO, no pares de bailar NO, porque iremos a por ti a tu casa sin llamar para hacerte sonreír Esto es muy real, sabes bien que sí Ya lo puedes sentir, esto es para ti Y ahora ven aquí y prepárate Porque van a despegar VAN A DESPEGAR

Haz el mundo tu pista de baile Inténtalo, inténtalo Tienes que empujar ahora no pares Inténtalo, inténtalo Tú y yo podemos hacer temblar el suelo Haz el mundo tu pista de baile Inténtalo, inténtalo

Ahora, ahora yo sé que puedo hacerlo Ahora, ahora yo sé que puedo hacerlo En la pista, en la pi-pi-pista INTÉNTALO

El cuento El Salvamento

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n hombre se hallaba en el tejado de su casa durante unas inundaciones y el agua le llegaba a los pies. Poco después, pasó un individuo remando en una canoa y le gritó: - ¡Oiga! ¿Quiere que le lleve a un sitio más alto? - No, gracias -replicó el hombre- Tengo fe en Jesús y Él me salvará. Pasó el tiempo, y el agua le llegaba al hombre hasta la cintura. Entonces pasó por allí una lancha de motor. - ¿Quiere que le lleve a un sitio más alto? - gritó el que la llevaba. - “No, gracias -respondió el hombre- Tengo fe en Jesús y Él me salvará”. Más tarde, cuando el nivel del agua le llegaba hasta al cuello, llegó un helicóptero. - ¡Cójase a la cuerda -gritó el piloto- Yo le subiré. - No, gracias -dijo el hombre por tercera vez-Tengo fe en Jesús y Él me salvará. Desconcertado, el piloto dejó a aquel hombre en el tejado, casi cubierto por las aguas. Después de haber pasado horas allí, el pobre hombre no pudo resistir más, se ahogó y fue a recibir su recompensa. Mientras aguardaba en las puertas del Paraíso, se halló frente al Creador y se quejó de lo ocurrido: - Señor -le dijo-, yo tenía total fe en que Tú me salvarías y me abandonaste. ¿Por qué? A lo cual le replicó el Señor: - ¿Qué más quieres? ¡Te mandé dos lanchas y un helicóptero!

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de 10 a 14

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Segunda semana

Actividad: caja y espejo Necesitamos una caja pequeña y un espejo dentro de la caja: DESARROLLO Escuchad: En esta caja que tengo en mis manos, tengo algo muy hermoso, es algo único en el mundo, es Jesús. Cada persona mira el contenido de la caja en forma silenciosa. Primero a oscuras (obviamente no se ve nada), después se ve con luz. Reflexionar sobre las siguientes preguntas: ¿Alguno adivinó o imaginó que podía encontrarse con su rostro? ¿Qué sintieron cuando vieron su cara en el interior de la caja?

REFLEXIÓN: Jesús está en nosotros y eso es muy importante, pues somos los que podemos hacer que su mensaje se cumpla.

La canción ¿QUIÉN TE CUIDA COMO YO? ¿Dónde escribo mi vida sin ti? ¿Cómo hago historia así? ¿Dónde encuentro respuesta al clamor De encontrar otro día mejor? ¿Dónde encuentro el reto sin Ti? ¿Cómo abrazo la vida así? ¿Dónde encierro mi amor para Ti? ¿Cómo alzo el vuelo así?

Jesús no me puede faltar tu amor es lo único que quiero en la vida no me dejes morir sin saber lo que es tu amor naranaranana

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¿Dónde esta mi camino sin Ti? ¿Cómo alcanzo mis sueños así? ¿Dónde sacio mi sed de saber El destino que tiene mi ser? ¿Cómo toco el mundo sin Ti? ¿Dónde pongo la luz que hay en mí? ¿Dónde escribo mi amor para Ti? Porque se que este no tiene fin

Jesús no me puede faltar tu amor es lo único que quiero en la vida no me dejes morir sin saber lo que es tu amor naranaranana

Tú eres la melodía La que nace día a día El manantial de mi vida La fuente de mi alegría Jesús, no me puede faltar tu amor Es lo único que quiero en la vida No me dejes morir sin saber Lo qué es tu amor

Jesús no me puede faltar tu amor es lo único que quiero en la vida no me dejes morir sin saber lo que es tu amor naranaranana Lalalalala lalalalala lalalala lalallalla laaaaaaaa ¡¡¡Ooooohhhh!!!

El cuento Jesús en el banco

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un arquitecto le pidieron construir un templo. La comunidad quería tener un templo dedicado a Jesús, quería tener un sitio donde poder ir a contemplarlo.

El día de la inauguración, los cientos de fieles que asistieron a la celebración, incluso el Obispo, se quedaron sorprendidos y en cierto modo decepcionados. La imagen de Jesús no ocupaba ningún retablo. No se encontraba en el centro del altar. Mucho menos cerca del sagrario. La estatua de Jesús, el arquitecto, la diseñó para ponerla y colocarla sentada en el primer banco. Entre los fieles. Ante las protestas de los asistentes, la explicación del arquitecto fue la siguiente: “Jesús no está para que lo contemplemos y admiremos, sino para que lo imitemos. Es el primero, el modelo y nosotros vamos detrás, le seguimos”. Su mensaje lo debemos hacer nuestro. Está entre nosotros, muy cerca nuestro. Nuestro corazón es el mejor sitio para ver a Jesús. No lo busquemos en lo alto porque esta con nosotros, está entre nosotros.

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Tercera semana

Actividad: UNA VISIÓN DIFERENTE En esta actividad, los adolescentes armarán un collage con los problemas mundiales para luego comprender que Jesús nos ayuda a verlos de otra manera, nos ayuda a solucionarlos. Con Jesús, nos convertimos en “herramientas” que mejoran las cosas. Preparación: Necesitarás tijeras, revistas, diarios, pegamento, cinta adhesiva… Con todos los elementos a mano, indica a los chicos que realicen el collage. Pueden incluir diferentes opciones, como titulares declarando la guerra, fotos de criminales y palabras claves describiendo nuestros problemas mundiales. Una vez terminado, y después de que lo hayan pegado en la ventana, invítalos a que se reúnan en el lado opuesto del aula. Apaga o disminuye la intensidad de las luces mientras escuchan la canción “Quien te quiere, como yo”, como símbolo del amor que Jesús nos tiene. Al final de la canción o cuando lo creas conveniente, indica a los jóvenes que miren el collage. Descubrirán que la luz que ingresa por la ventana resalta las palabras e imágenes del collage y que, efectivamente, todo se ha “suavizado”. Si no dispones de una ventana luminosa, puedes colgar el collage en una pantalla y prender una lámpara por detrás: LA LUZ DE JESÚS NOS HACE VER LAS COSAS DE OTRA MANERA

La canción ¿CÓMO? ¿DÓNDE? ¿Quién te llena de alegría? como yo ¿Quién te besa quien te mima? sólo yo ¿Quién te da tanto cariño? como yo ¿Quién te da lo que tu pides? sólo yo Te juro amor que por ti daría todo en la vida Seguro estoy que jamas nadie te ha querido como yo ¿Quién te quiere y te cuida como yo? ¿Quién te alegra los días como yo? ¿Quién te da desayuno en la cama y Te hace sentir una dama? ¿Quién te admira como yo? ¿Quién te piensa y te ama como yo?

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¿Quién te lleva a conciertos mas viajes En barco a cruzar nuevos mares? ¿Quién respeta tu espacio? ¿Quién entiende tus días de cambio? ¿Quién saca lo bueno de ti? Por favor no te olvides de mí ¿Quién te besa en las mañanas? como yo ¿Quien te cura cuando enfermas? solo yo ¿Quién te escuchara las penas? como yo ¿Quién te ama y quién te alegra? solo yo


Te juro amor que por ti daría todo en la vida seguro estoy que jamás nadie te ha querido como yo ¿Quién te quiere y te cuida como yo? ¿Quién te alegra los días como yo? ¿Quién te da desayuno en la cama y te hace sentir una dama? ¿Quién te admira como yo? ¿Quién te piensa y te ama como yo? ¿Quién te lleva a conciertos más viajes en barco a cruzar nuevos mares? ¿Quién respeta tu espacio? ¿Quién entiende tus días de cambio? ¿Quién saca lo bueno de ti? Por favor no te olvides de mí Por favor no te olvides de mí (x2)

El cuento Esconder la felicidad

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n el principio de los tiempos, se reunieron varios demonios para hacer una travesura. Uno de ellos dijo: “Debemos quitarles algo a los hombres, pero, ¿que les quitamos?”.

Después de mucho pensar uno dijo: “ ¡Ya sé! Vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser dónde esconderla para que no la puedan encontrar”. Propuso el primero: “Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo”, a lo que inmediatamente repuso otro: “No, recuerda que tienen fuerza, alguna vez alguien puede subir y encontrarla y, si la encuentra uno, ya todos sabrán dónde está”. Luego propuso otro: “Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar”, y otro contestó: “No, recuerda que tienen curiosidad, alguna vez alguien construirá algún aparato para poder bajar y entonces la encontrará”. Uno más dijo: “Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra”. Y le dijeron: “No, recuerda que tienen inteligencia y un día alguien va a construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la va a descubrir y, entonces, todos tendrán felicidad”. El último de ellos era un demonio que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás. Analizó cada una de ellas y entonces dijo: “Creo saber donde ponerla para que realmente nunca la encuentren”. Todos lo miraron asombrados y preguntaron al mismo tiempo: “¿Dónde?”. El demonio respondió: “La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán”. Todos estuvieron de acuerdo y desde entonces ha sido así: el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo, que está dentro de sí.

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Cuarta semana

Actividad: el jarrón y las piedras En un jarrón situado en el centro de la reunión, vamos echando piedrecitas que simbolizan las buenas acciones que vamos haciendo. La vamos echando dentro a medida que la decimos en voz alta. Después leeremos el cuento Abrazo de Dios, que encontraréis a la página siguiente.

La canción SIN MIEDO (Rosana) Sin miedo sientes que la suerte está contigo Jugando con los duendes abrigándote el camino Haciendo a cada paso lo mejor de lo vivido Mejor vivir sin miedo Sin miedo, lo malo se nos va volviendo bueno Las calles se confunden con el cielo Y nos hacemos aves, sobrevolando el suelo, así Sin miedo, si quieres las estrellas vuelco el cielo No hay sueños imposibles ni tan lejos Si somos como niños Sin miedo a la locura, sin miedo a sonreír Sin miedo sientes que la suerte está contigo... Sin miedo, las olas se acarician con el fuego Si alzamos bien las yemas de los dedos Podemos de puntillas tocar el universo, sí Sin miedo, las manos se nos llenan de deseos Que no son imposibles ni están lejos Si somos como niños Sin miedo a la locura, sin miedo a sonreír Sin miedo sientes que la suerte está contigo... Lo malo se nos va volviendo bueno Si quieres las estrellas vuelco el cielo Sin miedo a la locura, sin miedo a sonreír

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de 10 a 14

El cuento

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El abrazo de Dios

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n hombre santo, orgulloso de serlo, ansiaba con todas sus fuerzas ver a Dios. Un día Dios le habló en un sueño: “¿Quieres verme? En la montaña, lejos de todos y de todo, te abrazaré”. Al despertar al día siguiente comenzó a pensar qué regalo encontrar digno de Dios. “Ya lo sé”, pensó. “Le llevaré mi hermoso jarrón nuevo. Es valioso y le encantará... Pero no puedo llevarlo vacío. Debo llenarlo de algo”. Estuvo pensando mucho en lo que metería en el precioso jarrón. ¿Oro? ¿Plata? Después de todo, Dios mismo había hecho todas aquellas cosas, por lo que se merecía un presente mucho más valioso. “Sí”, pensó al final, “le daré a Dios mis buenas acciones, mis oraciones, mi ayuda y servicio a los demás, mi limosna, sufrimientos, sacrificios, buenas obras...”. Estaba contento de haber descubierto justamente lo que Dios esperaría y decidió aumentar sus oraciones y buenas obras, consiguiendo un verdadero récord. Durante las pocas semanas siguientes anotó cada oración y buena obra colocando una piedrecita en su jarrón. Cuando estuviera lleno lo subiría a la montaña y se lo ofrecería a Dios. Finalmente, con su precioso jarrón lleno hasta los bordes, se puso en camino hacia la montaña. A cada paso se repetía lo que debía decir a Dios: “Mira, Señor, ¿te gusta mi precioso jarrón? Espero que sí y que quedarás encantado con todas las oraciones y buenas obras que he ahorrado durante este tiempo para ofrecértelas. Por favor, abrázame ahora”. Al llegar a la montaña, oyó una voz que descendía retumbado de las nubes: “¿Quién está ahí abajo? ¿Por qué te escondes de mí? ¿Qué has puesto entre nosotros?”. “Soy yo. Tu santo hombre. Te he traído este precioso jarrón. Mi vida entera está en él. Lo he traído para Ti”. “Pero no te veo. ¿Por qué has de esconderte detrás de ese enorme jarrón? No nos veremos de ese modo. Deseo abrazarte; por tanto, arrójalo lejos. Quítalo de mi vista”.

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Luz de la Paz de Belén Rangers  

Documento para rangers

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